06.08.2013
La Perla: declararon tres sobrevivientes y un ex conscripto
Dos gendarmes buenos samaritanos y una insólita invitación a salir a bailar
Jorge Exequiel Acosta, interrogador y bailarín
Que hubo gendarmes en La Ribera y La Perla consternados por el nivel de crueldad de las ejecuciones, las torturas y maltratos que se infliglían en La Perla y La Ribera era un secreto a voces. En la audiencia de ayer se conoció el apellido de dos gendarmes que se comportaron como buenos samaritanos con los prisioneros que tenían a su cargo, Beltrán y Domínguez. Gendarmes cuyos testimonios, si se animaran a prestarlos, serían muy valiosos. Hubo cuatro testimonios, de tres sobrevivientes y de un soldado conscripto. Y algunas sorpresas, por ejemplo, el relato de una prisionera a la que un oficial jefe de interrogadores y un feroz torturador invitaron -junto a otra prisionera- a salir con ellos a bailar.
La Perla: declararon tres sobrevivientes y un ex conscripto
Dos gendarmes buenos samaritanos y una insólita invitación a salir a bailar
Jorge Exequiel Acosta, interrogador y bailarín
Que hubo gendarmes en La Ribera y La Perla consternados por el nivel de crueldad de las ejecuciones, las torturas y maltratos que se infliglían en La Perla y La Ribera era un secreto a voces. En la audiencia de ayer se conoció el apellido de dos gendarmes que se comportaron como buenos samaritanos con los prisioneros que tenían a su cargo, Beltrán y Domínguez. Gendarmes cuyos testimonios, si se animaran a prestarlos, serían muy valiosos. Hubo cuatro testimonios, de tres sobrevivientes y de un soldado conscripto. Y algunas sorpresas, por ejemplo, el relato de una prisionera a la que un oficial jefe de interrogadores y un feroz torturador invitaron -junto a otra prisionera- a salir con ellos a bailar.
Córdoba.- Una nueva audiencia, la 65ª, se desarrolló hoy en los tribunales federales de Córdoba. Declararon cuatro testigos, Oscar Morán, Horacio Rafael Liendo, María Estela Dotti y Miguel Angel Pozzo. El juicio continúa mañana a partir de las 10.
Morán fue soldado conscripto en 1976, hizo la colimba en el Batallón 141 de Comunicaciones y fue el encargado de recibir y tomarle los datos a Jorge Dante Bustos, recluta que poco después fue secuestrado, declarado desertor y llevado a La Perla, hasta su "traslado" final.
Morán recordó dos veces en que fue a buscar presos a la Penitenciaria. "Tenían los ojos vendados. Los llevaban en la caja del camión, tapados, al Campo de la Ribera, detrás del cementerio San Vicente. Una vez sacamos dos chicas y otra vez sacamos un señor". Dijo que a La Ribera los soldados no podían ingresar, que sólo entraban los oficiales y suboficiales llevando a los detenidos.
Horacio Rafael Liendo era estudiante universitario y militante de la JUP, y luego del golpe de estado se fue a Buenos Aires, buscando escapar de la represión. Sin embargo, lo secuestraron en la pensión en que vía el 21 de mayo de 1978.
"Fui llevado vendado, a un lugar que me pareció un descampado y sentado en una silla. Una persona me hablo de frente sin que yo pudiera verla. Me dijo 'Yo soy capitán del ejército argentino y usted es un soldado montonero. Y como yo le dije que no era soldado, me partió la naríz de un golpe".
Liendo dijo que después lo llevaron a "El Banco". En total estuvo secuestrado 55 días, en tres lugares distintos, uno de ellos de Córdoba.
En manos de "Colores"
En Buenos Aires fue torturado por el finado Juan Antonio del Cerro, alías "Colores", acaso el más experto torturador de la Policía Federal, inventor de la picana automática.
"Se ensañaba mucho. No sólo practicaba el dolor físico, sino que la experiencia le había enseñado a lastimar psicológicamente. Así, mientras me aplicaba la picana en los testículos, me decía: 'Te voy a secar los huevos para que nunca puedas tener hijos'. Eso era lo que más me dolía, pero nunca se lo demostré. Y tengo tres hijos, lo que considero una derrota suya".
También recordó a "Sonji", un detenido-desparecido de El Banco de quien sólo supo que era médico, y de quien recordó muchos gestos solidarios que le permitieron atravesar momentos tan duros.
Liendo se refirió luego a su estadía en "La Perla chica o Malagueño". Recordó los nombres y apodos de los detenidos-desaparecidos que estaban allí, y particularmente a un grupo de militantes de una célula del Partido Comunista de Villa María.
"El 14 de julio vino un camión del ejército. Me habían puesto en el pecho un cartel que decía 'LIB'. Deduje que era el pasaje a la libertad. Viajamos en un camión, tirados en el suelo. Alguien me tocó el hombro y me dijo 'No tengan miedo, nosotros somos colimbas'."
Lo dejaron a él y a Martín lastiri en cercanías del polideportivo Cerruti, cerca de su domicilio. "El encuentro con mi familia fue pura sorpresa, y ahí Martín se comunicó con su familia y se recontró con los suyos".
Gendarmes
Liendo también habló de dos gendarmes encargados de custodiar a los detenidos-desaparecidos en Malagueño, de apellidos Beltrán y Domínguez, quienes, puntualizó le dieron un trato humanitario y contenedor. Tal es el caso de los gendarmes Beltrán y Domínguez, con quienes ya en libertad volvió a encontrarse.
"Una tarde mi padre me envió a comprar cigarrillos. Yo vivía cerca de la Penitenciaría, y fui a una despensa que quedaba a media cuadra. Cuando miré en dirección a la garita, reconocí a Berltrán y Domínguez, estaban iguales y yo sabía muy bien que se trataba de ellos. Me pasaron muchas cosas por la cabeza, no sabía qué actitud tomar... Finalmente decidí acercarme, los saludé y su reacción fue de sorpresa y también noté algo de miedo en sus rostros. Les dije que sólo quería saludarlos y agradecerles el trato que habían tenido conmigo, porque no era lo mismo mirarlos a los ojos en libertad que hacerlo como desaparecido".
"Ellos cambiaron la actitud, me preguntaron si podían ir a visitarme algún día. Yo les dije que 'si van a visitarme, los espero'. Unos días después tocaron el timbre a la hora de la cena. Mi madre, que había ido a atender, volvió completamente pálida: 'Están los militares afuera'. Cuando fui a ver, me encontré con Beltrán y Dominguez paraditos en la puerta. Me pidieron disculpas, y me dijeron que no habián querido asustar a mi madre, que sólo querían visitarme'. Los hice pasar, le conté a mi familia quiénes eran, el buen trato que me habían dado y que yo era alguien agradecido. Mi madre les preparó de comer, mi padre les convidó de su vino. Luego vinieron otras veces.
"Con el tiempo supe que ambos habían declarado como testigos ante la Conadep. Supongo que habrá sido por sus propias necesidades pero también siento que mi acercamiento colaboró en ello. Me enteré de que Beltrán había sido tratado de traidor y cobarde, y muy hostigado en la fuerza por haberse negado a participar de un fusilamiento. Que debió padecer situaciones de humillacion frente a sus pares y sus superiores. Y que después fue apartado de la fuerza".
Como en "La vida es bella"
María Estela Dotti fue secuestrada tres veces. La última, en noviembre de 1977. En ese momento vivía junto a una compañera del partido en el que militaba, en Barrio Villa Cabrera. Visitaba a una compañera cuando las secuestraron a ambas y al hijito de su amiga.
Cuando María Estela revive el momento, los recuerdos la conmueven y se hace un gran silencio. Aguarda mientras alguien le alcanza un pañuelo para sus lágrimas y luego de sollozar termina de contar una escena similar a una de la película italiana "La Vida es Bella".
"Estabamos las dos tiradas en el piso del auto, y como el nene intentaba enderezarse, nos hacíamos las que estábamos jugando. Después de dos horas, llegamos a La Perla".
¿Vamos a bailar?
Dotti fue llevada a La Ribera. "Estando allí nos vienen a buscar, a mi y a una compañera. Nos sacan las vendas y nos encontramos con Luis (el sargento ayudante Luis Manzanelli) y Rulo (el capitán Jorge Exequiel Acosta) que ¡venían a ,invitarnos a salir! ¿Pueden imaginárselo? Nosotras estabamos en un total estado de indefensión hacía mucho tiempo, sin saber nada de nuestros seres queridos, con la misma ropa desde que habíamos llegado. Y ellos nos invitaban a bailar como si fuera lo mas normal del mundo, algo que escapa a toda lógica".
Dijo que todavía se sorprende de la respuesta que les dió: "Cómo voy a ir a bailar si tengo a mi marido preso". Resultado: las mandaron de nuevo a la cuadra y les ordenaron a los gendarmes que les impidieran tener contacto con el resto de las detenidas.
La mojarrita
Miguel Angel Pozzo fue secuestrado el 20 de febrero de 1977. Militante de la federación Juvenil Comunista, había sido amenazado antes del golpe de marzo de 1976 por el Comando Libertadores de América.
Cuenta que los primeros días en el D2 fueron los peores: "No te dejaban ni dormir, si te dormías te pegaban". Dijon que allí fue muy golpeado y torturado, además de ser testigo de las torturas y vejámenes cometidos contra otros compañeros y compañeras. "Un día se me ocurrió pedir un vaso de agua, me terminaron haciendo la 'mojarrita', quemándome con cigarrillos y otros tormentos que me dejaron inconsciente".
De allí, junto a otros detenidos fue llevado a La Ribera y luego a La Perla, dónde lo recibió Ernesto "El Nabo" Barreiro, quien comenzó diciéndole que ellos no tenían nada en su contra, y que los "excesos" eran responsabilidad de los policías. "Sin embargo terminó diciendome lo mismo que me habían dicho los del Comando Libertadores de América: que me fuera del país", reflexionó. De allí lo llevaron a La Penitenciaría, dónde lo pusieron en libertad.
Mañana se espera que algunos de los imputados, entre ellos Barreiro, Padován, Herrera, Acosta y Vergéz, amplíen su declaración indagatoria.
Fuente: eldiariodeljuicio.com.ar
Fuente:Telam
Día 65: 06-08
16:24 Cuarto intermedio hasta mañana a las 10:00
Se espera que algunos de los imputados, entre ellos Barreiro, Padován, Herrera, Acosta y Vergéz, ampliarán su declaración indagatoria.16:15 "Andate del País"
En La Perla lo recibió Barreiro, quien cmenzó diciendo que ellos no tenían nada en su contra, y que los "excesos" eran responsabilidad de los policías. "Sin embargo terminó diciendome lo mismo que me habían dicho con amenazas los del Comando Libertadores de América, que me fuera del país", reflexiona el testigo.Luego lo llevaron a la penitenciaría, de donde fue dejado en libertad.
16:10 "Si te dormías te pegaban"
Miguel Angel cuenta que los primeros días fueron los peores. "No te dejaban ni dormir, si te dormías te pegaban". Allí fue muy golpeado y torturado, ademásde ser testigo de las torturas y vejámenes cometidos contra otros compañeros y compañeras. "Un día se me ocurrió pedir un vaso de agua, me terminaron haciendo la 'mojarrita', quemándome con cigarillo y todo tipo de tormentos que me dejaron inconsciente".De allí los llevaron a La Ribera y luego a La Perla junto a otros detenidos.
16:08 Testigo 112: Declara Miguel Angel Pozzo
Fue secuestrado el 20 de febrero de 1977 en un operativo del que participaron aproximadamente 15 personas. Ya había sido amenazado tiempo antes, cuando un grupo de persnas que se autodenominaron "Comando Libertadores de América" lo instó a irse del país, debido a su militancia en la Federación Juvenil Comunista.15:26 De La perla a La Ribera
La testigo fue llevada a La Ribera, de donde recuerda al imputado Díaz, a quienes llama HB, que era su apodo."Estando allí nos vienen a buscar junto a una compañera. Nos sacan las vendas y nos encontramos con Luis y Rulo, que nos venían a invitar a salir". La testigo se refiere a dos imputados, Manzanelli y Acosta, represores de La Perla. "No creo q nadie pueda imaginarse algo así. Nosotras estabamos en un total estado de indefensión hacía mucho tiempo, sin saber nada de nuestros seres queridos, con la misma ropa desde que llegamos. El hecho de que estas perosnas se presentaran a invitarnos a bailar como si fuera lo mas normal del mundo, escapa a toda lógica"
Todavía se sorprende de la respuesta que dió: "Cómo voy a ir a bailar si tengo a mi marido preso". Dice que respondió eso por lo irrisorio de la propuesta era de lo más irrisoria. Las mandaron de nuevo a La Cuadra y les ordenaron a los gendarmes que les impidieran tener contacto con el resto de las detenidas.
15:09 Como en "La vida es bella"
Cuando María Estela revive el secuestro junto a su compañera y un niño pequeño, los recuerdos la conmueven en gran silencio. Aguarda mientras alguien le alcanza un pañuelo para sus lágrimas y luego termina de contar una escena identica a lo más doloroso de la película italiana "La Vida es Bella"."Estabamos las dos tiradas en el piso del auto, y como el nene intentaba enderezarse, nos hacíamos las que estábamos jugando. Después de dos horas, llegamos a La Perla". La realidad, por delante de la ficción.
14:55 Testigo 111: Declara María Estela Dotti
Fue secuestrada dos veces antes de su última detención, en noviembre de 1977. En ese momento vivía junto a una compañera del partido en que militaba, en Barrio Villa Cabrera. Cuando su amiga se ausentó, y con el antecedente de varios compañeros desaparecidos la semana antes, se dirigió a la casa donde vivían otros compañeros. La secuestraron junto a otra compañera y su hijo.12:54 Un relato de reivindicación
Hacia el final, el relato del testigo Liendo se centra sobre la figura de dos gendarmes que estuvieron con los detenidos en Malagueño. Dice que ha jurado para declarar y que no va a faltar a la verdad, por lo que quiere reconocer que hubo personas dentro de las fuerzas que le propinaron un trato humanitario y contenedor. Tal es el caso de los gendarmes Beltrán y Domínguez, con quienes ya en libertad volvió a encontrarse."Una tarde mi padre me envió a comprar cigarrillos. Yo vivía cerca de la Penitenciaría, y fui a una despensa que quedaba a media cuadra. Cuando miré en dirección a la garita, reconocí a Berltrán y Domínguez, estaban iguales y yo sabía muy bin que se trataba de ellos. Me pasaron muchas cosas por lacabeza, no sabía qué actitud tomar. Finalmente decidí acercarme a ellos, los saludé y su reacción fue de sorpresa y también de algo de miedo que noté en sus rostros. Les pedí disculpas y que mi intención era saludarlos y agradecerles el trato que habían tenido conmigo, porque no era lo mismo mirarlos a los ojos en libertad que hacerlo como desaparecido".
"Ellos cambiaron la actitud, me preguntaron si podían ir a visitarme algún día. Yo les dije 'si es a visitarme, los espero'. Unos días después tocaron el timbre a la hora de la cena. Mi madre, que había ido a atender, volvió cmpletamente pálida: 'están los militares afuera'. Cuando fui a ver, me encontré con Beltrán y Dominguez araditos en la puerta. Me pidieron disculpas, y me dijeron que no habáin querido asustarla, que querían venir a visitarme'. Los hice pasar, le conté a mi familia quiénes eran, el buen trato que me habían dado y que yo era alguien agradecido. Mi madre les preparó de comer, mi padre les convidó de su vino. Luego vinieron otras veces.
"Con el tiempo supe que ambos habían declarado como testigos ante la Conadep. Supongo que habrá sido por sus propias necesidades pero tambié siento que mi acercamiento también fue parte de ello. Me enteré también que Beltrán había sido tratado de traidor y cobarde, y muy hostigado en las fuerzas por haberse negado a participar de un fusilamiento. Debió padecer situaciones de humillacion frente a sus pares y sus superiores. Después fue apartado de la fuerza
12:30 Libertad
"El 14 de julio vino un camión del ejército. Me habían puesto en el pecho un cartel ue decía "LIB", yo deduje que era el pasaje a la libertad. Viajamos en un camión, tirados en el suelo. Alguien me tocó el hombro y me dijo 'no tengan miedo, nosotros somos colimbas'."Los dejaron en cercanías del polideportivo Cerruti, cerca de su domicilio. Al escuchar el camión arrancar, se abrazaron con Martín Lastiri, quien había sido liberado junto a él. "El encuentro con mi familia fue lleno de sorpresa, ahí Martín se comunicó con su familia y se recontró con los suyos".
Habla de su testimonio, la sobrevivencia como una resposabilidad, un deber y obligación de declarar. "Por mi memoria y por la de quienes ya no están. Quiero decir que los que representaron la muerte se han equivocado, si han querido hacer que los olvidemos ocultándolos, se han equivocado porque están en la memoria de todos nosotros".
12:07 La llegada a la Perla
Llegó en auto de Buenos Aires, al despertarse pudo ver la construcción, y alguna otra gente también detenida. Lo tenían encerrado en una habitación donde fue obligado a hacer allí mismo sus necesidades. Luego lo depositaron en La Cuadra junto al resto. "Hasta ese momento yo desconocía lo que era La Perla. Después supe que estaba en 'La Perla Chica' o 'Malagueño'. Se veía la ruta camino a Carlos Paz".De ese lugar recuerda a Porta, los hermanos Paulinovichj, Martín Lastiri, Fidel Castro. Posteriormente trajeron un gran grupo de militantes del Partido Comunista de la zona de Villa María.
12:05 Resistir
"En esas situaciones uno se aferra a pequeños detalles. Para un cumpleaños nos trajeron dos pastelitos que habían sobrado del 25 de mayo. Ese pastelito circuló entre todos los compañeros detenidos, un pedacito para cada uno".También recordó a Sonji, otro detenido en el Banco de quien sólo supo que era médico, y de quien recuerda muchos gestos solidarios que le permitieron atravesar esos momentos tan duros.
11:45 Pequeñas derrotas
Uno de sus torturadores en Buenos Aires era "Colores", conocido torturador de la Esma. "Se ensañaba mucho no sólo practicaba el dolor físico, sino que la experiencia le había enseñado a lastimar más. Mientras me aplicaba la picana en los testículos me decía: 'te voy a secar los huevos para que nunca puedas tener hijos', eso era lo que más me dolía pero creo que fue una derrota queél nunca lo supo. Tampoco supo que fnalmente yo hoy tengo tres hijos. Eso también es una derrota".11:30 Testigo 110: Declara Horacio Rafael Liendo
Estudiante de la UNC y militante de la Juventud Universitaria Peronista, se radicó en Buenos Aires por razones de seguridad una vez iniciado el Golpe de Estado. Finalmente lo secuestraron en la pensión en que vivía, el 21 de mayo de 1978:"Una noche volvia de jugar al futbol, cuando llegue encontré algunas cosas distintas. La puerta de abajo estaba abierta y yo no me di cuenta qué estaba pasando. Cuando llegue al pasillo de mi habitación me interceptaron dos personas de civil, uno me inmobilizó los brazos y otro me apuntaba con un arma en la cabeza. Fui llevado a un lugar en donde sentía que era una zona descampada. Fui sentado en una silla y una persona me hablaba de frente, yo no lo veía. Y me dijo, yo sopy capitan de ejercito argentino y usted es soldado montonero. Yo le dije que no era soldado y me partio la naríz de un golpe"
Ese centro Clandestino era "El Banco". En total estuvo secuestrado 55 días, en tres lugares distintos, uno de ellos en Córdoba.
11:29 El servicio militar.
Uno de los ejes fundamentales del testimonio de Oscar Morán es el aporte que realiza a la Justicia a partir de lo que le tocó vivir como soldado conscripto del ejército en Dictadura. Después de tantos años, su testimonio es una gran ayuda para familias que han vivido en la búsqueda, y debe alentar a otros soldados que realizaron el servicio militar durante aquellos años a contar lo que vieron y supieron, y favorecer la llegada de la Justicia.El testimonio es lento, pausado, y es un esfuerzo recordar detalles: "Recuerdo que una vez fuimos a la penitenciaría a retirar personas...
eTenían los ojos vendados... Los llevaban en la caja del camión, tapados... Los llevaban al Campo de la Ribera, que estaba detrás del cementerio San Vicente y allí los dejaban... Una vez sacamos dos chicas y otra vez sacamos un señor... Fue en el año 1977"
Reafirma que en La Ribera los soldados no podían ingresar, entraban los oficiales y suboficiales llevando los detenidos.
11:07 Testigo 109: Declara Oscar Morán
Este testigo constituye prueba nueva y su testimonio fue propuesto por el Dr. Trota, fiscal de la causa, a raiz del testimonio de las hermanas Bustos, querellantes por su hermano el soldado conscripto Jorge Dante Bustos.Oscar Morán hizo la colimba junto a Bustos, quien le tomó los datos en su ingreso en el año 1977. Recuerda una conversación que mantuvieron referida a la ciudad natal, que ambos compartían. Morán dijo que co el tiempo supo que Jorge Dante había sido desaparecido.
De los imputados reconoció al ex General Menéndez, por su visibilidad pública, y al Teniente Romero, a quien le decían "el Negro". Además, respondió a las preguntas de las defensas diciendo que los Jefes del Batallón donde hacía el servicio militar eran el Tte. Coronel Cesar Emilio Anadón y Tte. Primero Roberto Daniel De la Vega.
10:46 Comienza la audiencia con un pedido del Dr. Viola, defensor del imputado Barreiro.
Viola sostiene que se ha falseado la informaciòn en una fotografía publicada en La Vozdel Interior el 1 de agosto, ya que no se trata de amenazas por parte de su imputado, sino que la mano levantada es para pedir la palabra. En realidad en el momento que fue tomada la fotografía no estaba teniendo lugar el debate, sino que se trata de una instancia particular para la toma de fotografías. La mano levantada, la mirada, no están dirigidas al Tribunal, sino a quien tomó la fotografía.
"Amenazas desde el banquillo" es el tìtulo de la nota del 1 de agosto. Más abajo sostiene: "En una actitud reiterada, los acusados por delitos de lesa humanidad en el megajuicio La Perla, Héctor Vergés (derecha) y Ernesto Barreiro (izquierda), hicieron ayer gestos amenazantes a los fotógrafos de los medios gráficos, en la audiencia 63 del proceso que se realiza en Córdoba".
El Dr. Claudio Orosz responde que no le corresponde al Tribunal intervenir en el trabajo de los periodistas, particularmente teniendo en cuenta el fallo de la Justicia Provincial contra un periodista de Córdoba, al que calificó como "vergonzoso" y que "atenta contra la libertad de prensa". Se refiere al caso del periodista Vaca Narvaja, quien fue condenado por su cobertura del Crimen de Nora Dalmasso en Córdoba. Ver información
El presidente del Tribunal, Dr. Falcucci, responde que no tiene nada para decir respecto del trabajo de los reporteros, y que en el caso del comportamiento de los imputados, cualquier irregularidad será analizada en el ámbito judicial.
Testigo 109: Declara
Fuente:DiariodelJuicio

No hay comentarios:
Publicar un comentario