15 de octubre de 2013

CAMPO DE MAYO: El jueves comienza el noveno juicio por crímenes de lesa humanidad.

14.10.2013
lesa humanidad
El jueves comienza el noveno juicio por crímenes en Campo de Mayo
El Tribunal Oral Federal 1 de San Martín dará inicio el próximo jueves a un nuevo juicio oral, en el que se investigará el secuestro y desaparición del dirigente montonero Roberto Quieto y la apropiación de dos nietos restituidos.
El tribunal fijó para ese día a las 10 el comienzo de la audiencia de debate en la nueva sede tribunalicia de Pueyrredón 3728, partido de San Martín, destinada especialmente a la realización de juicios por delitos de lesa humanidad cometidos en esa jurisdicción.

Los casos a investigar, en este noveno juicio, corresponden al secuestro y desaparición de Roberto Quieto -ocurrido en 1975-, y a las apropiaciones de Gabriel Matías Cevasco y de Martín Amarilla Molfino, hijos de militantes desaparecidos y nietos restituidos por Abuelas de Plaza de Mayo.

Los imputados serán el ex comandante de Institutos Militares, Santiago Omar Riveros; el ex jefe del Estado Mayor del Comando de Institutos Militares y ex presidente de facto, Reynaldo Bignone; y los apropiadores Roberto Cándido Duarte; Margarita Noemí Fernández; y Aída Blandina Dusolina Pizzoni.

También serán juzgados los civiles Jorge Eduardo Ramella (médico), Liliana Mabel Alvarez, Alicia Itatí Rodríguez y Jorge José Buffe.

Por la parte acusatoria, además del fiscal Marcelo García Berro, actuarán las querellas de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y Guido Quieto, hijo del dirigente desaparecido.

Según fuentes vinculadas a la causa, se estima que habrá alrededor de diez audiencias y que la sentencia se conocerá en diciembre.

De acuerdo al cronograma judicial, el secuestro y desaparición de Quieto será tratado en las audiencias del 17 y 18 de octubre, en tanto que la apropiación de Amarilla Molfino será el 22 y el caso de Cevasco quedará para los días 25, 29, 30 de octubre y 1º de noviembre.

El último juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en Campo de Mayo durante el terrorismo de Estado se realizó este año con la causa caratulada “Buitrago, Sergio y otros” donde se investigaron delitos de privación ilegal de la libertad, tormentos, allanamientos ilegales y robo agravado en perjuicio de 31 víctimas.

En esa oportunidad, el Tribunal Oral Criminal 5 de San Martín condenó a Riveros a 25 años de prisión; al ex prefecto Servando Ortega a 9 años de prisión domiciliaria y al ex comisario Juan Fernando Meneghini, a 6 años, cumplidos con la prisión preventiva, por lo que quedó en libertad.

En tanto, el ex capitán Sergio Buitrago -también imputado- falleció durante el proceso judicial sin recibir condena.
Campo de Mayo fue uno de los más grandes centros de torturas y exterminio que funcionó en el conurbano bonaerense durante la última dictadura cívico militar con 5.000 hectáreas y allí funcionó una maternidad clandestina y tres lugares de alojamiento de secuestrados.

Se calcula que por los tres centros clandestinos que había en el lugar pasaron unas 4.000 víctimas de las cuales sobrevivió sólo un diez por ciento.

A esa guarnición eran llevados secuestrados de la zona 4 del Ejército que abarcaba San Miguel, Vicente López, Tres de Febrero, Pilar, Escobar, Tigre, San Fernando, General San Martín, Exaltación de la Cruz, Zárate, Campana y San Isidro.

Tenía 6 años cuando un grupo de tareas secuestró a su padre, alto dirigente de F
Un hijo del "Negro" Roberto Quieto es querellante en juicio por el secuestro de su padre

Roberto Quieto: Sigue siendo un enigma su secuestro y desaparición. 
Guido Quieto tenía 6 años cuando presenció el 28 de diciembre de 1975 el secuestro de su padre, Roberto Quieto, desde entonces detenido desaparecido, y hoy como abogado será querellante desde el próximo jueves en el juicio por ese y otros delitos de lesa humanidad cometidos hasta 1983 en jurisdicción de Campo de Mayo, la mayor guarnición militar del país. "Para este juicio oral, había dos procesados por el secuestro de mi papá, que eran Albano Harguindeguy y Santiago Riveros. Lamentablemente, Harguindeguy muere impune" hace un año, dijo Guido en una entrevista con Télam.

El querellante lleva una década procurando el inicio de este juicio, que será el noveno de la megacausa de Campo de Mayo y cuyo comienzo se demoró por diversas razones, entre las que mencionó "la actuación del fiscal Jorge Sica", que deploró. "Por suerte cambió el fiscal y ahora las cosas caminan con otro ritmo", explicó Guido en una conversación en la que también habló de la enorme carga emocional que sobrelleva este juicio por la desaparición de su padre, secuestrado cuando era uno de los principales dirigentes de la organización Montoneros.
   
Como querellante y en el plano humano, Guido se siente agradecido hacia mucha gente que le brindó apoyo en estos años y, en especial, hacia los abogados Florencia Arietto y Pablo Llonto.

Las audiencias del juicio se extenderán del 17 al 25 de octubre, según lo previsto por el Tribunal, que probablemente dictará sentencia en diciembre próximo.
   
Cuando se perpetró el secuestro del "Negro" Quieto, Harguindeguy era jefe de la Policía Federal en el último tramo del gobierno de Isabel Perón y después fue ministro del Interior de la última dictadura.
   
Según relató años después el ex dirigente montonero Roberto Perdía, a comienzos de 1976 se reunió secretamente con Harguindeguy, quien le anticipó aspectos de cómo actuaría la dictadura terrorista de Estado y le dijo, sobre el motivo del encuentro: "No lo van a volver a ver más a Quieto. En realidad, no volverán a ver a nadie más".

En cuanto a Riveros, en esa época jefe de Institutos Militares en Campo de Mayo, su abogado defensor Florencio Varela (ya fallecido) admitió en su momento que Quieto había estado en el Batallón 601 de inteligencia de esa guarnició militar, en declaraciones a la periodista Alejandra Vignolles, que ésta consignó en su libro "Doble condena".

"Por su jerarquía en Campo de Mayo, Riveros era responsable de las cosas que sucedían ahí adentro", apuntó Guido sobre la causa caratulada "Riveros, Santiago Omar y otros  por privación ilegal de la libertad, tormentos, homicidio, etcétera".

Aunque en esta etapa judicial sólo el ex jefe de Institutos Militares está acusado por la desaparición de Roberto Quieto, "la instrucción la continúo y tenemos pistas sobre otras personas que han podido participar no sólo en la detención sino que han interrogado a mi papá", relató Guido.
   
Pese a que conspira contra esta búsqueda de verdad y justicia "el paso de los años, que va cerrando muchas puertas, yo no voy a bajar los brazos hasta llegar a la culminación, que es saber la verdad", agregó.
   
Sobre la participación en el hecho de diversas fuerzas represivas, apuntó que debió existir "zona liberada" para que su padre fuera capturado durante un encuentro familiar en la concurrida costa del río a la altura de la localidad bonaerense de Martínez, entre otros indicios.
   
Preguntado sobre si tenía recuerdos propios de lo sucedido ese 28 de diciembre de 1975, Guido Quieto respondió: "Sí, por supuesto. No es de las cosas que puedas olvidar en la vida".

"Los encuentros con mi papá eran programados, tratando de que fueran en  lugares públicos, con la idea de que ese era el mejor modo de estar protegidos. Esa vez, habíamos pasado el día en un lugar con árboles, al lado del río, al que iba muchísima gente", evocó.

"Cuando él ya se estaba por ir, llegan unos autos con gente armada y disparando. Imaginate, todo el mundo debajo de los autos. Yo era chiquito, seis años tenía, y posiblemente a eso le debo que ahora esté acá, porque, de haber sido más grande, tal vez mi actitud hubiese sido otra. Bueno, en este contexto fue que se lo
llevaron".
Fuente:Telam

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