12 de octubre de 2013

CÓRDOBA-MEGACAUSA LA PERLA: TESTIMONIOS DIA 87.

Día 87: 10-10

15:00 El martes continúa la declaración del testigo. 

Luis Miguel Baronetto no pudo terminar su testimonio en la audiencia que debió culminar a las 15 por responsabilidades de los integrantes del tribunal.
Se dispuso cuarto intermedio hasta el martes a las 10:00

 

14:21 Osatinsky

Baronetto prosigue su testimonio, con más acusaciones contra el imputado Cerutti. Cuenta que en ocasión en que este fue detenido, durante el año 2009, él mismo escribió artículos sobre la historia del torturador. “Al poco tiempo vino a verme una persona de la misma ciudad que Cerutti, y me dijo que había leído mis declaraciones: ‘El policía que Ud. menciona, se ufanaba todos los días de decir que era quien había matado a Osatinsky”.
Lo que Baronetto sabía de Osattinsky es que había sido secuestrado y llevado a la D2, y que cuando trasladaron a la mayoría de los secuestrados a la cárcel, a él lo separaron del grupo, para luego asesinarlo vilmente en las inmediaciones de la D2.
 

14:18 Encuentro con el torturador: Juan Carlos Cerutti

Cuando recuperó la libertad en 1982, con vigilada, tenía la obligación de presentarse en la D2. “Fui y me recibió Cerutti ‘Qué hace acá’. ‘Estamos vivos’, le dije. Estaba rengo y .ya no tenía evidentemente un rol directivo”.
“Ese mismo año, cuando se cumplía un nuevo aniversario del fusilamiento de mi esposa, fui a verla al panteón en que estaba enterrada. Cuando llego, veo que Cerutti estaba allí. Saqué una invitación a una misa, con la foto de Marta Juana: Se acuerda? Ustedes la mataron”.
Ya en democracia volvió a cruzárselo en un estacionamiento en 1995, a la entrada de un congreso del gremio de los bancarios.
 

14:09 “Te llevamos al embudo”.

Baronetto fue llevado al policlínico policial por las consecuencias físicas de la tortura y permaneció internado hasta que lo fue a buscar Cerutti, quien a pesar de que no le habían dado el alta, lo obligó a vestirse y lo sacó hasta la calle.
“Si te querés escapar, escapate ahora, porque de acá vamos al embudo. Uno sabía que se referían al embudo del dique. Yo no me quise escapar”.
Finalmente, el destino no fue el embudo, sino la Unidad Penitenciaria nº 1.

 

13:58 La inacción judicial

“La denuncia de las torturas que recibimos en la D2 fue hecha el mismo 1957 ante el Juez Zamboni Ledesma y su Sec. Otero Álvarez. Pero la causa no tuvo continuidad.”
Uno de los que los torturó fue, según el testimonio, el imputado Carlos Alfredo Yanicelli.
Las torturas implicaron golpes, picana y quemaduras. Al día siguiente Charly Moore, que también había sido secuestrado y lo conocía por la militancia, le sacó la venda y vio cómo tenía el ojo en compota.

 

13.50 Testigo 159: Declara Luis Miguel Baronetto

Conozco a algunas de las personas que están allí sentadas, porque son quienes me han torturado. Los voy a nombrar durante mi testimonio.
Fue secuestrado junto a su esposa Marta Juana González en su domicilio de Barrio Villa Libertador el 15 de agosto de 1975. El día anterior habían matado a la familia Pujadas. “Acabamos en un lugar que por las campanas de la catedral detectamos que era el D2”.

13:30 Terminó el testimonio de Carlos José Borobio

Cuarto intermedio de 15 minutos
 

12:43 “Yo no era el del relato”

“Le agradezco a Fierro que se haya quedado a escucharme. Le pido disculpas pero debo decirle que lo engañé, que inventé ese relato de subversivo arrepentido. Se trataba de sobrevivir.
“Yo le agradezco a mi partido, lo reivindico, aún con las autocríticas que tenemos. A pesar de lo que me pasó, a pesar que una parte mía quedó ahí, no me derrotaron. Por eso estoy acá.
“Los intimo, les grito, que nos devuelvan los chicos, los huesos, para que nuestras viejas puedan morir tranquilas. Mis hijos sienten orgullo de mí, sus hijos, sus nietos deben sentir vergüenza. Se tienen que reivindicar no por nosotros, por nuestras viejas, sino por sus propios hijos si es que tienen sentimientos.
 

12:35 Reunión con Fierro.

Después de reunirse con Sasiaiñ, lo llevaron a la oficina de Fierro. Ese mismo día habían fusilado a Robi Santucho.
“Tenía la foto de Santucho tachada con rojo por debajo del vidrio del escritorio. Pensaban que era para siempre que lo habían matado. Fierro me dijo que me agache y me pegó un puntapié. Después dijo que esto me había pasado por boludo y me sacó una foto junto al cuadro de un paracaidista”
Era el 19 de julio, Carlos escuchó la voz de su madre que venía a buscarlo, y quedó en libertad.

 

12:30 Entrevista con Sasiaiñ

Lo llevaron con Sasiaiñ, Jéfe del Area 311. Él sabía quién era este personaje y qué cosas había hecho.
“Cree en Dios?, le dije que sí, aunque no sabía rezar.
Tuvo relaciones sexuales? Le dije que no y era verdad.
Fumó? Dije que no y era verdad.
Es usted drogadicto? Dije que no y era verdad.
Me preguntó después a quién me parecía más. Yo dije que a mi mamá, pero me dijo que no. Que era parecido a mi papá. Ahí me desarmo, me destruye.
Y luego me dio una serie de consejos para vivir según la doctrina cristiana, recta”.
 

12:21 Los colimbas

Antes de su liberación, lo llevaron a la IV Brigada de infantería. Allí le pusieron ropa de fajina y lo ponían a comer con los colimbas. Alguno de esos chicos, sin que los superiores supieran, fueron a avisarle a sus padres que estaba vivo.
“Tenía solidaridad de parte de ellos, fue la única posibilidad que tuve de tener contacto con mis padres. Cuando un general me trajo ropa de mi casa tuve el alivio de saber que mis padres sabían dónde estaba”.
 

12:15 De ayer a hoy

“Era increíble el nivel de encarnizamiento y odio que tenían. Uno estaba despersonificado, estaba destruido, era una cosa con el terrible sentimiento de pensar si la familia de uno lo seguía buscando o no. Había tal reguero de cadáveres que aparecían cada día que uno pensaba, tal vez mis padres bajaron los brazos.
“Nosotros hubiésemos merecido algo como esto. Si había algo, debimos ser juzgados. Y ellos, por la democracia que dicen defender, hoy se niegan a ser juzgados. Que se la banquen a la democracia, que no inventen dolencias.
“En cada pibe que hoy se levanta a militar están todos los compañeros que faltan. Por eso estoy aquí y por mí y por mis hijos. Para pedir cárcel común. No nos vamos a olvidar, no nos vamos a reconciliar.

 

12:00 Secuestro y Tortura

A sus 16 años, Carlos Jose fue sometido a golpizas interminables, burlado, atemorizado, quemado. También soportó la tortura de presenciar sesiones de picana que llevaron casi a la muerte a un compañero, escuchó las quejas de los golpeados y a una mujer a quien habían violado reiteradamente.
Después de permanecer secuestrado en Pilar estuvo en la D2 y después en los calabozos de Campo de la Ribera, donde el infierno se repetía. Un circuito del terror.
 

11:46 “Un minuto de diversión dentro de tanta angustia”.

En una oportunidad, con la luz que entraba por una rendija, encontraron un gran parecido entre uno de los secuestrados y Sandro, el cantante, lo cual fue motivo de risas y chistes. “Estaban allí los compañeros Simonazzi, y Germain, a quienes no conocía, pero que fueron compañeros de cautiverio y no conocí sus rostros hasta hace poco, porque el calabozo era muy oscuro. También estaba la negra Argañaraz, la compañera del compañero caído en Villa María”. Los tres permanecen desaparecidos.
 

11:37 Revista Para Tí

Esa noche después de una golpiza que lo dejó casi inconciente, lo llevaron hasta una silla. Al lado, uno de los torturadores le decía que era bueno, que iba a estar todo bien si colaboraba, que iba a poder salir.
“Me preguntaron datos, cómo había empezado, que hacía en la organización, a quién conocía. Yo elaboré un relato donde decía que estaba alejado del partido, que no estaba de acuerdo. Entonces me hicieron escribir mi relato de un ‘Subversivo Arrepentido’. El coronel Fierro lo llevó y se encargó de publicarlo en Para Ti en el número de Agosto”.
En este punto, justo en el momento en que es nombrado, el imputado Fierro esboza un gesto de disgusto. Mira a su abogado y le señala que no sabe a qué se refiere.
 

11:25 Hojas amarillas

El Puesto Caminero de Pilar fue el Centro Clandestino a donde llevaron a Carlos Jose Borobio inmediatamente después del secuestro. “Me atan las manos y me vendan. Había un sillón y me dejaron tirado ahí”
Carlos escuchó voces de otra gente que había ahí, y fue quedándose dormido.
Todo lo que sucedió en ese lugar fue registrado con birome en pequeñas hojas de cuaderno que hoy constituyen parte del cuerpo probatorio de esta mega causa. Los papeles, amarillentos, están hoy acompañando a José sobre la mesa mientras brinda su testimonio.
 

11:15 Enfrentamiento Fraguado

El 27 de mayo de 1976, junto a Alejandra Jaimovich, se dirigían a un acto por el aniversario del Cordobazo en inmediaciones del Puente Tablada. En ese acto hubo una emboscada de las fuerzas, y fueron secuestrados algunos compañeros, entre los que estaba Adriana Gelbspan “Patricia”, cuyo cuerpo después apareció en el enfrentamiento fraguado en Ascochinga.
“Como lo fue la masacre de Trelew, la Patagonia Trágica, fraguaron un enfrentamiento en Ascochinga. Una batalla más de este supuesto Ejército invicto que tiene las manos manchadas de sangre.”.
 

11:10 Militancia

“Daba miedo estar en manos de estos tipos. Estaban como emborrachados. Tenían medias de mujer en la cabeza y la cara desfigurada”. Carlos era llevado por la patota en dirección al parque sarmiento. “Gente de la peor calaña”.
Hay algo en el camino, pegan un volantazo y desvían el camino. Yo interprete que era un control de alguna otra fuerza.
Militaba en la Juventud Guevarista desde marzo de 1973, en el centro de Estudiantes del Colegio Deán Funes. “Comencé a militar producto de la indignación que a muchos compañeros jóvenes nos dio el vil asesinato de los compañeros de Trelew. Me considero un hijo de esas víctimas, muertas en manos de estas Fuerzas Armadas terroristas”.
 

11:00 Testigo 158: Declara Carlos José Borobio

Declara por los expedientes Romero y Barreiro. Estuvo desaparecido durante más de un mes durante el año 1976, después de su detención el 4 de junio de 1976. Era compañero de militancia de algunas de las víctimas de esta causa, en la Juventud Guevarista.
“Patearon la puerta de casa en nombre del Ejército. Yo vivía con mis padres y mi hermano más chico, de trece años”. Carlos Jose Tenía 16 años.
“No alcancé a ponerme ni las medias para que me llevaran”. El testigo relata que no medió orden de detención ni explicación alguna.
 

10:56 El tribunal reslvió sobre el pedido de Viola

El presidente del Tribunal, Dr. Julián Falcucchi, manifestó que el tribunal considera pertinente llamar a declarar al Gendarme Maldonado,que fue solicitado ayer por el defensor, y generó diversas posiciones entre las querellas.
Fuente:DiariodelJuicio

No hay comentarios: