9 de octubre de 2013

DESPUES DE LA OPERACION, CRISTINA FERNANDEZ DE KICHNER EVOLUCIONA FAVORABLEMENTE.

“SALIÓ MUY BIEN”
Por Julián Bruschtein
Tras la intervención quirúrgica, el Gobierno y los médicos destacaron que Cristina Kirchner evoluciona favorablemente. Resaltaron que “está de muy buen humor” y que “fueron descartados los riesgos cardiovasculares”.

DESPUES DE LA OPERACION, CRISTINA FERNANDEZ DE KICHNER EVOLUCIONA FAVORABLEMENTE
Tras el susto, llegó la ola de alivio
El vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, precisó que durante la cirugía no surgieron inconvenientes y contó que CFK “está de muy buen humor”. La Presidenta quedó en observación en un sala de cuidados intensivos.
Por Julián Bruschtein

Militantes y vecinos permanecieron en la puerta de la Fundación Favaloro mientras se realizaba la operación a la Presidenta.Imagen: Bernardino Avila
“La operación ha sido satisfactoria”, señaló el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, pasado el mediodía y la gente que se encontraba frente al Hospital Universitario de la Fundación Favaloro explotó en un grito de alegría. Cristina Fernández de Kirchner fue operada del hematoma craneal de manera exitosa y, tras la intervención quirúrgica, fue trasladada a la unidad de terapia intensiva para su recuperación. “Está de muy buen humor”, agregó Scoccimarro, entregando las buenas noticias sobre el estado de salud de la Presidenta.

“En el día de la fecha se le realizó la evacuación de un hematoma subdural derecho a la presidenta de la Nación, en una cirugía sin complicaciones”, informó en el primer parte médico luego de la intervención quirúrgica, firmado nuevamente por la autoridad de la especialidad Facundo Manes y el director médico del hospital, Gerardo Bozovich. “Todo fue muy cuidado hasta el mínimo detalle. La Presidenta se encuentra muy bien, recuperándose con tranquilidad y con su familia a su alrededor”, confió a Página/12 un funcionario kirchnerista un poco más tranquilo luego de la operación y el parte médico favorable. “Sabíamos que era de bajo riesgo, pero no deja de ser una operación en una zona delicada”, señaló el dirigente, poniendo el ojo en la cirugía craneal realizada a Fernández de Kirchner.

El cuadro que determinó la intervención quirúrgica de la Presidenta fue diagnosticado el sábado cuando, después de sentir persistentes dolores de cabeza, la mandataria decidió acudir al hospital de la Fundación Favaloro para realizarse estudios. El chequeo determinó la presencia de un hematoma debajo de la parte derecha del cráneo, aparentemente formado luego de un golpe a mediados de agosto. La primera indicación que los médicos le dieron a Fernández de Kirchner fue que descansara durante treinta días, con la expectativa de que el hematoma se reabsorbiera. Pero el domingo la Presidenta comenzó a sentir un hormigueo en el brazo izquierdo, que hizo que se convocara al equipo médico que la estaba tratando a la quinta presidencial, donde constató los nuevos síntomas. El lunes nuevamente se trasladó al hospital para realizar los análisis prequirúrgicos y la posterior internación para monitorear su estado de salud y esperar hasta la hora de la operación, ayer a las 8.30.

En el parte médico dado a conocer pasadas las 13 de ayer, se informó que “se le realizó la evacuación de un hematoma subdural derecho, en una cirugía sin complicaciones”. A su vez, el equipo médico destacó que “fueron descartados los riesgos cardiovasculares a través de distintos exámenes complementarios”, y agregó que “la paciente evoluciona favorablemente, permaneciendo internada en la Unidad de Cuidados Intensivos” del hospital de la fundación. Si bien no hubo especificaciones acerca del tiempo que deberá pasar en terapia intensiva, se especulaba que permanezca “entre 24 y 36 horas”, aunque “por supuesto depende de las recomendaciones médicas”, explicaron funcionarios kirchneristas a este diario.

El vicepresidente, Amado Boudou, se hizo cargo del Poder Ejecutivo. En Gobierno calculaban que “al menos será por veinte o treinta días”, para facilitar el reposo de Fernández de Kirchner.

Las primeras horas de la mañana habían sido de silencio y respeto entre los vecinos y curiosos que se acercaban hasta el hospital en Entre Ríos y Belgrano. Los carteles de apoyo de la noche anterior continuaban con sus mensajes deseando apoyo y recuperación para la Presidenta, mientras algunos grupitos de militantes comenzaban a calentar la mañana. La espera fue larga hasta las 13.15, cuando Scoccimarro se paró sobre la tarima preparada para dar a conocer el comunicado oficial que contenía el parte médico. “La Presidenta se encuentra de muy buen humor”, señaló mientras se escuchaba como fondo a los seguidores kirchneristas entonando cantitos y arengas a favor de la Presidenta y de su esposo fallecido, el ex presidente Néstor Kirchner.

Las declaraciones de algunos sectores de la oposición acerca de la salud de Fernández de Kirchner fueron respondidas por dirigentes kirchneristas. La jefa del bloque del Frente para la Victoria en la Cámara de Diputados, Juliana Di Tullio, apuntó contra “una pequeña porción de la población que quiere generar zozobra con expresiones mezquinas y desestabilizadoras” a partir del estado de la salud de la Presidenta. “El poder económico, que en algún momento (el jefe de Gobierno porteño, Mauricio) Macri llamó el círculo rojo, siempre aprovecha estas situaciones –sostuvo la candidata del FpV a renovar su banca–. Es lastimoso, pero habla de ese pequeño sector de Argentina que se ha visto beneficiado cuando generan un clima de zozobra, que es el clima que buscan generar para poder ganar con intereses mezquinos”, y lo contrastó con “la enorme mayoría, el pueblo, sean adherentes o no al proyecto político, acompañan desde donde pueden y quieren con su afecto a la mandataria”.

Cumpliendo con la agenda que tenía comprometida la Presidenta, Boudou encabezó la inauguración de obras en la ciudad cordobesa de Villa María. “Las transformaciones que vivió la Argentina en la última década fueron posibles gracias a un hombre, como Néstor Kirchner, y una mujer, como Cristina, a los que siempre les importó más su país que su propia vida”, sostuvo el vicepresidente, enfrentando también a los opositores críticos que especulan con su presencia en el Ejecutivo y las denuncias mediáticas que apuntaron en su contra. Con las riendas del país en manos del equipo de gobierno y de gestión elegido por la Presidenta, se espera que hoy al mediodía se dé a conocer un nuevo parte médico que cuente las novedades y la evolución del posoperatorio y el estado de salud de Fernández de Kirchner.

MUESTRAS DE APOYO A LA PRESIDENTA EN LA PUERTA DE LA FUNDACION FAVALORO
“No aflojamos si vos no aflojás”
Los deseos de una rápida recuperación y las expresiones de aliento fueron constantes durante toda la jornada, de parte de militantes de diferentes agrupaciones y también de ciudadanos no encuadrados que concurrieron por su cuenta.
Por Ailín Bullentini

Con carteles y pancartas, muchas personas se acercaron hasta la clínica para acompañar a Cristina Fernández.Imagen: Bernardino Avila
Todo se multiplicó en la puerta de la Fundación Favaloro entre la noche del lunes y el mediodía de ayer: el apoyo a la Presidenta, los carteles con deseos de “Fuerza, Cristina”, la militancia, las cámaras y los micrófonos movileros. “Pasamos una angustia tremenda, pero por suerte ya estamos contentos. Si ella está animada, nosotros estamos animados”, se esperanzó Marita, que salió rápido del trabajo pasado el mediodía, se puso su remera-collage con fotos de CFK y corrió hasta la Avenida Belgrano al 1700 a reunirse con sus amigos, los “pingüinos de Facebook”, un grupo “independiente de cualquier agrupación”, unido “por amor a Cristina”.

El desfile por la puerta principal de la clínica en donde se recupera Fernández de Kirchner fue constante. Algunos pasaron la noche allí –y se fueron retirando entrado el mediodía de ayer–, como los integrantes de las agrupaciones Tupac Amaru, Kolina, Los Kumpas, Octubres, Movimiento Evita y Nuevo Encuentro. “Quisimos estar, ella sabe que estamos en la puerta y seguro se pone más contenta”, dijo Norma, de la agrupación social y política nacida en Jujuy. “La multitud apareció después de las 9, más o menos”, calculó Diego, que desde esa hora se aprestó a armar su improvisada parrilla en la mitad de la avenida. Tampoco faltó la bebida, gracias a un par de vendedores ambulantes que salvaron su día.

Muchos se acercaron un rato y se fueron, como Agustín, el nene que quería “conocer a Cristina en la vida real” –a quien se vio por TV cuando se realizaron los festejos del 25 de Mayo–, que estuvo un rato con su papá. De ellos, varios dejaron su huella en el lugar a través de carteles con mensajes de aliento que fueron ubicando como rompecabezas en la fachada de la clínica. Cuando las cartulinas, los dibujos y las firmas de agrupaciones políticas cubrieron por completo el logo de la Fundación Favaloro –esa gran escultura que recibe a los pacientes en la vereda– fue “suficiente”: los efectivos policiales que ayer custodiaban el lugar –en todos sus ingresos y egresos– ubicaron vallas de contención, que también, claro, fueron forradas de banderas.

“Fuerza, Cristina” fue el denominador común de los deseos. “Nosotros no aflojamos si vos no aflojás”, “Mejorate pronto, te queremos”, “El pueblo te necesita”, “Te amamos”, “Sos irremplazable”, firmaron varios nombres de pila de Hurlingham, Lanús, Esteban Echeverría, San Nicolás y Morón, entre varios otros lugares. “Alicia, una argentina que recuperó la esperanza” le escribió al cardiólogo René Favaloro, fundador del sanatorio: “Sus esfuerzos no fueron en vano. En su clínica y con su sobresaliente equipo de médicos se está poniendo a salvo la vida de nuestra Presidenta”. Entrada la tarde, un grupo de enfermeros mezclaron entre posters y cartulinas un mensaje a los militantes: “Tranquilos, compañeros, somos soldados de Cristina”.

“Uy, ¿dónde está mi Presidenta? Acá está, mi amor.” Hortensia recogió la boleta electoral con la cara de la jefa de Estado que se le había caído de la solapa y la besó. Hace poco tuvo una neumonía que la dejó “con un poco de anemia” y aseguró que anoche no pudo dormir; sin embargo, se pasó la mañana bajo el sol. “Vine por ella, porque la quiero con locura –confesó mientras se tomaba un descanso, sentada en el escalón de una vidriera lindera a la Fundación–. Si nadie como ella se acordó de los jubilados.” Se repuso cuando vio que un grupo de “autoconvocados” se rearmó alrededor de la pancarta de ánimo que sostuvieron en alto toda la mañana para perpetuar el momento en una foto. Y se sumó a la pose y a los cantos, que recomenzaron entonces: “Cristina, Cristina, Corazón, el pueblo está con vos”.

La preocupación de Lucía, en tanto, fue menos sincera. “Kristina, renuncie”, le pidió a la mandataria a través de una pizarra porque “así, con ese estado deplorable de salud, nadie puede gobernar”, explicó la integrante –dijo– de la “Agrupación del Corazón. Somos peronistas apartidarios que luchamos contra la corrupción, la perpetuación en el poder y la entrega del país”. La mujer, sola, se paseó unos minutos por Venezuela, la calle en la que desemboca la salida trasera de la Fundación Favaloro y que estuvo “custodiada” desde la noche del lunes por integrantes de la Tupac. “Vengo a despertar a los 50 millones de argentinos”, gritó ante los micrófonos, luego de que miembros de la agrupación jujeña le quitaran el cartel de las manos.

Frente a la puerta principal, y “para que la gente sepa lo que verdaderamente pasa”, Cristina, de la agrupación Octubres, repartió entre los peatones hasta la última copia del parte médico de la clínica que tenía en sus manos, confiada en que varios sienten como ella: “Los que le desean el mal a la Presidenta no son más de 20, pero no-sotros somos muchos más”. Ro-ssana cambió de mano la fotocopia con la noticia que tranquilizó a varios, ayer al mediodía, y agarró el último paty que le quedaba a Diego sobre la parrilla. Pasadas las 16, el asador se apresuró a limpiar todo y levantó campamento.

COMO SERA LA RECUPERACION DE LA PRESIDENTA
Los días después de la operación
La presidenta Cristina Fernández “evoluciona favorablemente” tras la intervención quirúrgica a la cual fue sometida ayer a la mañana. Permanecerá entre 24 y 36 horas en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de la Fundación Favaloro y luego será transferida a una sala común. Si no presenta síntomas de alguna complicación en esta primera etapa del posoperatorio, recibirá el alta médica al término de esta semana y podrá encarar su recuperación –entre 30 y 45 días– desde la quinta de Olivos. El vicepresidente de la Asociación Argentina de Neurocirugía, Rafael Torino, explicó a Página/12 que lo usual es que “a los pacientes les restrinjan las actividades físicas y los esfuerzos durante el período de recuperación”, y al cabo de siete días “de evolución favorable, pueden reanudar las actividades intelectuales”. En relación con las consecuencias de un pico de estrés, el especialista consideró que “si se limita el nivel de visitas y reuniones que tenga el paciente, no habrá problemas”.

La “evacuación de un hematoma subdural derecho,” que el equipo quirúrgico de la Fundación Favaloro llevó adelante, es una operación frecuente y que presenta poco riesgo para el paciente. El posoperatorio es sencillo: una primera semana de monitoreos y controles para prever cualquier complicación, y luego tres a cuatro semanas de recuperación que se cumplen fuera del hospital. Descartando actividades físicas y esfuerzos –incluso se desaconsejan los viajes en avión–, el paciente puede retomar tareas y actividades intelectuales mientras se rehabilita.

“El índice de complicaciones operatorias que se produce en este tipo de intervenciones es del cinco por ciento, bastante bajo”, aseguró Torino, quien ejerce como jefe de Neurocirugía del Hospital Británico. Hay tres tipos de cuadros que pueden surgir. “Las infecciones, que son un riesgo como en cualquier operación; que se vuelva a formar una hemorragia o un coágulo sanguíneo, también derivadas del proceso quirúrgico; o las complicaciones neurológicas”, detalló. Aclaró que “cualquier síntoma se manifestaría inmediatamente”, y sería durante la internación hospitalaria.

Señaló que “es completamente normal el control en cuidados intensivos por 48 horas para realizar los monitoreos necesarios sobre los signos vitales, la fiebre, la temperatura y el estado neurológico”. Además, afirmó que “controlan los drenajes –de la sangre acumulada que provoca la sensación de hormigueo en el paciente–, que pueden funcionar por cinco días y luego son retirados”. El resto de la semana, CFK estará en una sala común, tras lo que se prevé reciba el alta médica y se traslade a la quinta de Olivos para cumplir el resto de la recuperación.

“Al paciente se le restringen las actividades físicas que impliquen un esfuerzo”, aseguró Torino, en relación con los 30 a 45 días de recuperación que le esperan a la presidenta Cristina Fernández. “No se recomiendan los viajes en avión, porque la presurización puede generar dolores de cabeza y mareos en el paciente”, destacó, y sostuvo que “cumplida la primera semana de evolución favorable, se pueden reanudar las actividades intelectuales”.

Varios profesionales de la neurología han apuntado al estrés como desencadenante de agravantes en los pacientes. Sin embargo, Torino opinó que “como acá hubo un antecedente de traumatismo, esto es lo que se debería jerarquizar”, y “si se restringe el nivel de visitas y reuniones que tenga la Presidenta, no debería haber problemas en este sentido”.

El profesor emérito de Neurología de la UBA, Roberto Sica, coincidió en que “fue una operación exitosa”. Señaló que “la complicación más habitual es el resangrado y reformación del hematoma, y hay que evitar actividades físicas o situaciones de estrés que eleven la presión arterial”. “Intelectualmente, puede hacer lo que tenga que hacer”, opinó.

Respecto de lo sintomático, Sica destacó que “dolores de cabeza seguramente todavía tiene, por la cefalea que sufrió y por la ubicación de la hematoma subdural en el lóbulo fronto parietal derecho”, y “no podrá utilizar analgésicos que contengan antiagregantes plaquetarios –como la aspirina– porque favorecen el resangrado”. “Tiene que estar tranquila para evitar el conflicto en su cuerpo, en especial en lo vascular”, concluyó.
Informe: Juan Manuel Frías.

Otras voces
- Roberta Jacobson (secretaria de Estado adjunta para América latina de Estados Unidos): “Por parte del gobierno de Estados Unidos deseo una pronta recuperación a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner”.

- José Miguel Inzulza (secretario general de la Organización de Estados Americanos - OEA): “Estoy seguro de que la fortaleza de espíritu que usted muestra a diario para hacer frente a sus tareas de gobernante la ayudarán en esta prueba”.

- Antonio Caló (secretario general de la CGT): “Deseo la pronta y favorable recuperación a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Reitero nuestra colaboración al Gobierno y total adhesión de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) al modelo industrial vigente desde 2003, que generó miles de puestos de trabajo. Convoco a las fuerzas políticas, empresariales, sociales y sindicales a sumar en estos momentos todos los esfuerzos para mantener la serenidad y la concordia, deponiendo intereses sectoriales por la salud democrática de la República. Los trabajadores argentinos y en especial los metalúrgicos conocen muy bien la labor desempeñada por la Presidenta a favor de quienes menos tienen”.

- Junta directiva de la Unión Industrial Argentina - UIA: “Manifestamos nuestra satisfacción por la exitosa intervención quirúrgica a la que fue sometida la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y hacemos votos por su pronta recuperación”.

- Omar Maturano (secretario general de la Unión de Trabajadores del Transporte): “Expresamos nuestra solidaridad por el difícil momento que vive la compañera presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Esperamos que la totalidad del proceso de recuperación sea lo más breve posible y concluya con un feliz resultado. En la seguridad de verla restablecida prontamente para tranquilidad de su familia y de todo el pueblo argentino, nuestro gremio sostiene la vigencia de la institucionalidad democrática y los valores indelegables de la figura presidencial”.

- José Mujica (presidente de Uruguay): “La Argentina y América latina precisan hoy de su presencia luchadora y militante, que el vasto mundo cristiano al que pertenece ruegue por su salud para que pueda superar con rapidez esta impasse. Espera la pronta recuperación, pero también que la sociedad argentina tenga la paciencia necesaria para esperar. Lo demás es cuestión de tiempo y del juego institucional. Un gobierno puede ser bueno o regular, pero lo peor que le puede pasar a una nación latinoamericana es no tener gobierno”.

- Gobierno de Malvinas: “Mas allá de nuestras diferencias, le deseamos una mejora a la presidenta Cristina Kirchner, y esperamos que la cirugía vaya bien”.

OPINION
La salud, la política y los límites
Por Mario Wainfeld


Imagen: Télam
El vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, anunció el buen desenlace de la operación a la que fue sometida la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Con signos evidentes de estar tan conmovido como aliviado, divulgó el parte médico redactado por profesionales reconocidos. La intervención fue preanunciada con un día de antelación. El diagnóstico se informó el mismo día sábado, a pocas horas de comenzar los exámenes médicos. En ese momento, se aconsejó como tratamiento el reposo, esperando que el hematoma remitiera progresivamente. La irrupción de nuevos síntomas llevó a cambiar el tratamiento: operación en vez de reposo. No hubo virajes del discurso, sino de la prescripción médica.
La secuencia desmiente las denuncias sobre desinformación, que fueron tópico opositor alcanzando su éxtasis perverso en un editorial del diario La Nación.

Es habitual (aunque no justificable) la pulsión de los medios electrónicos por el “minuto a minuto”. Quienes realizan cobertura miden los ratings, “necesitan” cubrir los tiempos, traducen su angurria como necesidad del público. Pero no es admisible que ese derrape se transforme en imperativo categórico, sobre todo para quienes se expresan en otros registros. La data se hizo conocer en términos razonables (lo que no equivale a perfectos, ya que nada lo es), no hubo problema alguno de gestión o de gobernabilidad. Durante el fin de semana, por lo demás, los intereses colectivos se diseminaban en la marcha multitudinaria a Luján, el partido de Los Pumas, la previa del River-Boca y su disputa... “la gente” transcurrió su existencia, como es usual. El Estado no se detuvo ni faltaron decisores en los espacios o momentos necesarios.
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La salud presidencial es un tema de agenda pública, debe ser atendido e informado. Sus consecuencias institucionales están fijadas en la Constitución, con la amplitud propia de las normas generales. El mando se transmitió transitoriamente al vicepresidente Amado Boudou. No hubo secretismo como en la ex Unión Soviética o en la Francia durante el mandato de François Mitterrand.

Otros presidentes han sido operados, desde 1983, de urgencia. Carlos Menem de la carótida, con urgencia y riesgo. Fernando de la Rúa sufrió un neumotórax ya electo, pocos días antes de asumir. Y luego tuvo una afección cardíaca. Afortunadamente, ambos se curaron y siguen vivos muchos años después. Por lo que evoca el cronista, se les dispensó en promedio un trato más respetuoso, menos intrusivo, menos teñido por el odio.

La colega Sandra Russo viene diciendo y escribiendo que muchas agresiones a la presidenta Cristina son correlato de su condición de mujer. En estas horas vertiginosas, quedó la impresión de que muchos intérpretes calificados, en especial “formadores de opinión”, olvidaron que es un ser humano, con derechos a respetar, con familiares o allegados cercanos que sufren. Son puntos de vista, claro, en ejercicio de la libertad de expresión. Un valor que existe en grado extremo en la Argentina, del que a veces se hace un feo ejercicio, lo que resalta especialmente en circunstancias dramáticas.
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La mayoría de los dirigentes políticos de cierto nivel se manifestó con prudencia, digna de encomio. Fueron parcos, dijeron lo esencial: el deseo de pronta recuperación. En un sistema de relaciones muy beligerante, haber colado algo más podría haber sonado a sobreactuación o hipocresía. Algunos afearon un poco sus mensajes mezclando el “issue” de la desinformación que, a más de falso, no tiene la relevancia de la cuestión central. El promedio, repitamos, fue satisfactorio.

Los mandatarios de países vecinos y hermanos fueron, a menudo, más cálidos que los políticos locales. La presidenta Dilma Rousseff (que la viene pegando mucho en su discurso en los meses recientes) la describió como “mi amiga” y “amiga de Brasil”. Rousseff es una estadista: sabe lo que dice y por qué lo dice. Su ejemplo resalta dentro de lo fue una tendencia. En pleno conflicto por la pastera, el presidente uruguayo José Mujica destacó las condiciones de “luchadora y militante” de su colega argentina. Lo cortés no quita lo valiente... en otros pagos de la Patria Grande.
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Boudou asumió como presidente interino, lo que habilitó un atajo a la furia opositora, en especial la mediática. El trámite es pura legalidad, lo marca la Carta Magna. La fórmula presidente-vice aúna a los únicos dos representantes del pueblo elegidos por la totalidad de los ciudadanos. Ninguna otra autoridad legislativa, provincial o municipal lo es.

¿Es lícito poner en cuestión a Boudou, sus cualidades políticas o su trayectoria? Claro que sí, todo es debatible en democracia a condición de respetar sus límites y sus reglas. O sea, sin caer en el golpismo o en las conductas destituyentes. Los límites son amplios y generosos, pero (porque) existen. No hace falta apelar a la teoría para mostrar cuándo se violan, la realidad dotó de un ejemplo. Fue la arenga del consultor Jorge Giacobbe incitando (con mínimos ambages) a una movilización golpista a la Plaza de Mayo, justificando una eventual ruptura de un mandato constitucional. Se pronunció, vaya coincidencia, en un canal del Grupo Clarín. El exabrupto (un alarde de sinceridad) no suscitó críticas del surtido elenco opositor, muy veloz a la hora de reprender o señalar con el dedito. Una pena, porque diferenciarse de los energúmenos es un deber de los dirigentes democráticos.

En los medios dominantes, la frontera entre el cuestionamiento despiadado y el ansia destituyente fue orillada o transgredida con mayor astucia, pero a menudo de modo brutal. La política no cesa de funcionar por el estado de salud de la Presidenta. ¿Es demasiado pedir que imperen también reglas de decoro, de contención (o disimulo) de los peores deseos, del anhelo evidente de que la Presidenta sufra o algo peor? Pongamos que es adecuado pedirlo desde el ángulo ético. Pero no suponer que va a ocurrir, si se conoce la estirpe de ciertos emisores.
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Son conspicuas las reflexiones sobre el poder de los médicos y sus recursos, jerga profesional incluida. El parte médico de ayer insinúa sus límites: es lacónico y preciso, custodiando la reputación y previniendo las críticas. Si ellos nada dicen del período de recuperación de la Presidenta, menos lo hará el cronista. Baste apuntar que deberá ser todo lo que haga falta para una plena recuperación. En términos políticos, ese lapso siempre parece largo, máxime en el tramo final de una campaña. El oficialismo no contará (habrá que ver en qué dimensión) con su líder, estratega y figura principal. Un hecho nada menor.

Para sus rivales, en especial para los que tienen perspectivas ganadoras, el cambio de escenario tampoco es una buena novedad. Lo más conveniente para el bonaerense Sergio Massa, el santafesino Hermes Binner y el mendocino Julio Cobos era que nada alterara la inercia entre las Primarias y el 27 de agosto.
Desde luego, el impacto electoral es pura hipótesis, que se tratará de nutrir con encuestas requeridas de urgencia. En cualquier caso, en “los días después” será objeto de análisis contrafácticos tan inevitables como imposibles de corroborar empíricamente.

Lo que el episodio vuelve a resaltar es la enorme centralidad de Cristina Kirchner, en la gestión de gobierno y en liderazgo de su fuerza política. Ese rol, en cierta medida, tiene un momento de inflexión ya fijado. Es el fin de su mandato presidencial, que no puede renovarse conforme la regla constitucional vigente, que no será reformada en el corto plazo.

Una labor forzosa para los dos años venideros es la de construir un candidato o candidata del Frente para la Victoria. El carisma no se transfiere, pero puede institucionalizarse derivando a otro modelo de construcción de decisiones. El ejemplo cercano y más dichoso es la transición del ex presidente brasileño Lula da Silva a favor de Dilma Rousseff. Esto es, construir una candidatura “del palo” que permita continuidad del proyecto con viabilidad electoral. Ese desafío espera al kirchnerismo y a su conductora.

La realidad adelantó algo los tiempos. Primero la política, con la aparición de Massa, un postulante taquillero en las urnas. Luego, la impasse forzada por la salud que da cuenta de cuán insustituible es la presidenta Cristina, que debe ser sustituida en muchos aspectos para 2015. Lo que debe hacerse, como condición de posibilidad, manteniendo firme el mando y alta la legitimidad gubernamental. El fin del mandato no equivale inexorablemente al fin de ciclo, como pregona la Vulgata opositora. Evitarlo es parte de las tareas que esperan a la mandataria, cuando recobre su salud.
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Demasiadas maldades se han escuchado o leído o percibido en estos días. Las circunstancias difíciles son, con asiduidad, reveladoras de las calidades de los protagonistas. Hay quien equipara un percance de salud, que cualquiera puede padecer, con una suerte de castigo divino por el abuso de poder. La estadística no acompaña el razonamiento, tan interesado. Abundan ejemplos de déspotas, dictadores o genocidas que llegaron a edad avanzada: Francisco Franco, Augusto Pinochet, varios jerarcas de la dictadura militar argentina sin ir más lejos.

Otros pavotes asocian el padecimiento con el fin de ciclo. En fin.

En paralelo muchos argentinos, no en forma unánime pero sí muy masiva, sufren por Cristina o le hacen llegar su apoyo y simpatía. No hay acá lugar ni acaso elaboración para pensar en la distribución social o clasista del odio y de la solidaridad.

Por ahora, baste elegir como final de esta columna la consigna que sintetiza la solidaridad y los apoyos.

Fuerza Cristina.
Fuente:Pagina12

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