16 de octubre de 2013

LA ARGENTINA SOLICITO QUE SE REVOQUE EL PERMISO DE AUMENTO DE LA PRODUCCION DE LA EX BOTNIA.

LA ARGENTINA SOLICITO QUE SE REVOQUE EL PERMISO DE AUMENTO DE LA PRODUCCION DE LA EX BOTNIA
Un reclamo de carácter formal a Uruguay
La Cancillería hizo el pedido por escrito. Reiteró que la pastera “incumple” los parámetros ambientales y que si produce más la contaminación se agravará. Es el paso previo a la presentación ante la Corte Internacional de La Haya.
Por Laura Vales

La pastera de la ex Botnia, otra vez motivo de controversia entre la Argentina y Uruguay.Imagen: Laura Gallo
El gobierno argentino reclamó oficialmente al uruguayo que deje sin efecto el permiso para que UPM-Botnia aumente su producción. En el paso previo a llevar la denuncia a la Corte Internacional de La Haya, la Cancillería entregó una nota en la embajada uruguaya en Buenos Aires. En ella advirtió que la pastera fue beneficiada a pesar de que “incumple” con los parámetros ambientales, y que un aumento de su producción agravará la contaminación. Sin embargo, fuentes del gobierno uruguayo dejaron trascender que rechazarán el pedido argentino. El principal argumento esgrimido en Montevideo es que consideran haber cumplido con todos los pasos legales para otorgar la habilitación. El presidente José Mujica dijo que esperarán a que pasen las elecciones del 27 de octubre para retomar las conversaciones.

En la nota –firmada por el canciller Héctor Timerman y dirigida a su par Luis Almagro–, la Argentina planteó que existe un mecanismo de información y consulta previa (en el Estatuto del Río Uruguay) que deben cumplir ambos países para tomar decisiones que afecten al río. Ese mecanismo, remarcó, se puso en marcha, pero el Uruguay lo rompió unilateralmente con su decisión.


En este sentido, la Cancillería se queja de que los funcionarios uruguayos de la CARU (el organismo binacional que resuelve las cuestiones del río) recibieron 22 preguntas, de las que dejaron 11 sin responder, por lo que el proceso no pudo completarse.


Junto con la denuncia sobre el procedimiento está la de la contaminación. En la nota, la Cancillería remarcó que el permiso le fue otorgado a Botnia a pesar de que la planta “incumple” con los estándares ambientales, y advirtió que esto se verá agravado “si la autorización de aumentar la producción se implementara”.


Si bien el texto diplomático se ciñe al resultado de las muestras tomadas en el efluente de UPM-Botnia, en la cartera a cargo de Timerman indican que el presidente uruguayo José Mujica hizo una admisión de que la planta contamina cuando anunció que, a cambio del permiso, le pediría a la empresa que realizara inversiones para bajar la temperatura del efluente y su proporción de fósforo.


Estas son las dos violaciones ambientales sobre las que Argentina viene haciendo más reclamos. En el caso de la temperatura, el Digesto del Río Uruguay dice que los efluentes industriales no deben sobrepasar la temperatura natural del río, cuya media anual es de unos 20 grados. Botnia está muy por encima de esto: las industrias uruguayas en general están autorizadas a temperaturas de hasta 30 grados en sus efluentes y, en el caso de la trasnacional, a su pedido las autoridades uruguayas dictaron una norma especial que la autorizó a llegar a 37 grados.


En cuanto al fósforo, la denuncia argentina es que Botnia lo tira en una proporción que está 36 veces por arriba de lo que permiten las normas uruguayas.


La nota oficial enviada ayer es el paso previo a que la Cancillería lleve la denuncia a la Corte de La Haya, aunque según dicen en la cartera hay una decisión de esperar para ver si antes se abre un espacio de negociación.


No parece muy probable. Ayer, voceros del gobierno uruguayo anticiparon que rechazarán el reclamo argentino y sostuvieron que dan por cumplidos correctamente todos los plazos y procedimientos para otorgar el permiso.


Más temprano había hablado Mujica. El jefe de Estado anticipó que su gobierno no tiene intención de retomar las conversaciones hasta después de los comicios del 27 de octubre, porque –dijo– “la Argentina está en un proceso electoral y es prudente esperar a que pase”.


En un reportaje al paso de la cadena Telemundo, que le sacó unas palabras por la ventanilla del auto, agregó que su gobierno tomó la decisión de “no hacer declaraciones” y minimizó el conflicto. “Nosotros tomamos como un punto de discrepancia esto, pero de nuestra parte no tenemos intención de agrandar más el debate”, definió. También dijo que quería “ver que la Presidenta se recuperara” antes de volver a hablar de Botnia. “¿Va a haber una respuesta de la Cancillería con respecto al lenguaje diplomático que se usa en estos casos?”, le preguntó el cronista. “Yo creo que primero más vale conversar que mandar notas, después veremos”, relativizó el presidente.


La argumentación que dan los funcionarios uruguayos tiene dos aspectos. Por un lado, sostienen que Botnia no contamina, ya que los tóxicos detectados en los muestreos están –dicen– “dentro de los parámetros permitidos”. Por otro lado, aseguran haber cumplido correctamente con todos los pasos legales en el mecanismo de consulta. En esta línea, plantean que el pedido para otorgar el permiso fue presentado en la CARU en marzo de 2012, y que Argentina contó con dos plazos de 180 días para hacer sus objeciones. Para la Cancillería uruguaya, el mecanismo de consulta no da a la Argentina “poder de veto”.

Fuente:Pagina12

16.10.2013
Envió una carta al gobierno de Mujica en la que pidió formalmente el inmediato cese del aumento de la producción de UPM 
La Argentina le advirtió a Uruguay que irá ante La Haya por la pastera
En la nota entregada en la Embajada de Uruguay, la Cancillería consideró que la medida dispuesta por el país vecino "constituye una ruptura unilateral del Estatuto del Río Uruguay". Respuesta de las autoridades orientales. 
Por: Martin Piqué
El Estado argentino cumplió ayer con un requisito necesario para iniciar en la Corte Internacional de La Haya una demanda por el incremento en la producción de la empresa finlandesa UPM. En el primer día hábil de la semana tras el fin de semana largo, la Cancillería envió a la Embajada de Uruguay en Buenos Aires una nota oficial de queja. La decisión de presentar una nota de protesta al país vecino, anticipada por Tiempo Argentino en su edición del viernes, supone subir un escalón más en el conflicto, que –salvo un acercamiento imprevisto de último momento– se definirá en el famoso tribunal de Holanda. El documento dirigido a Uruguay, textualmente, "reclama que, de inmediato, se deje sin efecto la resolución" que autorizó el aumento del volumen de producción de la planta. El texto se refiere a la Resolución 1334/2013 del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA) uruguayo.

La nota con membrete del Ministerio de Relaciones Exteriores lleva la firma del canciller Héctor Timerman y está dirigida a su par oriental, Nicolás Almagro. El documento concluye con la advertencia de que si Montevideo no regresa a la mesa de negociaciones y responde a los pedidos de informes sobre los efectos contaminantes de la planta que están pendientes de respuesta, la Argentina "se verá obligada a poner en marcha el procedimiento ante la Corte Internacional de Justicia, previsto en el artículo 60 del Estatuto del río Uruguay". Anoche, horas después de que la queja fuera recibida en la embajada uruguaya de la Avenida Las Heras, desde la capital oriental llegó el dato de que el presidente José Mujica había instruido a Almagro para que respondiera por escrito, en una nueva nota oficial. Según la información que trascendió desde Montevideo, el gobierno de Mujica se negaría a los reclamos argentinos. Al cierre de esta edición, mientras el partido entre Uruguay y Argentina por las eliminatorias del Mundial seguía 3-2 a favor de los primeros, en el Palacio San Martín no habían recibido ninguna respuesta oficial uruguaya. Lo confirmaron a este diario altas fuentes diplomáticas de la Argentina. La nota de protesta firmada por Timerman insiste con los argumentos que viene planteando la Cancillería desde que comenzó la segunda etapa del conflicto: asegura que la habilitación en el incremento de la cuota anual de pasta de celulosa que produce UPM (ex Botnia) constituye "una ruptura unilateral del mecanismo de información y consultas previas" previsto en los artículos 7 a 12 del Estatuto del río Uruguay; también advierte que esa decisión –y repite la palabra "unilateral"– implica una violación de las obligaciones del Estatuto, firmado por ambos países en 1975.

Además, la nota de queja enviada al canciller uruguayo menciona que la propia Corte Internacional de La Haya "precisó", en su fallo de abril de 2010, las obligaciones que tiene Montevideo con su contraparte. El río Uruguay, vale recordarlo, es un espacio geográfico compartido y de administración conjunta. En el tercer párrafo, el documento contiene una única mención a los resultados del informe sobre contaminación realizado por los dos profesionales argentinos del Comité Científico de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Se trata de la doctora en Química Mabel Tudino, investigadora del CONICET, y el ingeniero Guillermo Lyons. El informe científico, que difundió el propio Timerman junto al gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, certificó el hallazgo de sustancias muy tóxicas (fósforo, cromo, níquel, el insecticida endosulfán, entre otros) en los líquidos y sólidos desechados por la pastera sobre el cauce del Uruguay.

La queja enviada a Almagro considera en el tercer párrafo que "el incumplimiento por parte de la planta de UPM" de los máximos permitidos por el Digesto sobre el uso y aprovechamiento del río Uruguay (que fija topes de efluentes contaminantes, como reglamento operativo del Estatuto) "está constatado". Ante la consulta de Tiempo por el contenido de la nota, desde el Palacio San Martín enumeraron varios antecedentes del conflicto. Con respecto al incumplimiento del fallo de La Haya, en el edificio de Arenales y Esmeralda sostienen que hay sobradas pruebas de las violaciones cometidas por Uruguay. A pesar de los dichos del propio Mujica, en los que había prometido comunicar a las dos partes antes de hacer público si habilitaba el incremento de la producción, en la Cancillería confirmaron que la presidenta Cristina Fernández "se enteró por los diarios". "Mujica ni siquiera la llamó para avisarle", confiaron a este diario.

La Argentina, según lo que pudo saber este diario, está confiada en la evolución que puede tener un eventual litigio ante los magistrados de La Haya. De acuerdo a los argumentos que circulan en el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Estado argentino dio sobradas muestras de su intención de mantener el tema dentro de los canales de la negociación bilateral. El 2 de octubre, se solicitó mantener el diálogo; un día más tarde llegó Almagro a Buenos Aires y se le pidió continuar las tratativas en Montevideo; incluso después de la comunicación oficial de Mujica de habilitar el incremento en 100 mil toneladas de la producción de la ex Botnia, la Argentina insistió con que Uruguay retrotrajera su decisión y volviera a la mesa del diálogo. Los antecedentes que esgrimen en la Cancillería parecen desmentir la disposición al diálogo que exhibe una y otra vez Mujica.

Ayer, el mandatario uruguayo aseguró que su gobierno no hará declaraciones sobre la controversia por la contaminación del río Uruguay hasta que Cristina retorne plenamente a sus funciones. "Decidimos esperar un poco más. Queríamos ver que la señora presidenta se recuperara y le dieran el alta. La Argentina está en un proceso electoral. Me parece que es prudente esperar que pase", dijo Mujica en diálogo con el noticiero Telemundo, del Canal 12 uruguayo (ver aparte). Consultados por estos dichos, desde el Palacio San Martín se mostraron escépticos y bastante críticos. "La decisión (de ampliar unilateralmente la producción de UPM) la tomó antes de que Cristina se enfermara, así que no veo por qué ahora tendría que esperar. Y ni siquiera la llamó para avisarle", fue la respuesta que escuchó este diario.

En el caso de que prospere la alternativa del juicio en La Haya, la misma opción que en su momento eligió Néstor Kirchner para descomprimir el corte del puente, el Estado argentino no sólo demandará a Uruguay por el incumplimiento del mecanismo de consultas mutuas. También lo llevará a juicio por las pruebas de la contaminación que constataron los científicos Tudino y Lyons. En ese punto, además, la Argentina podría incluir como pruebas declaraciones públicas pronunciadas por el propio Mujica: al habilitar "con carácter provisorio y revocable" la ampliación de la cuota anual de pasta de celulosa, el mandatario uruguayo puso como condición que se redujera la temperatura de los líquidos vertidos al río a un nivel "por debajo de los 30 grados". También exigió que se redujeran los vertidos de fósforo. Esos dichos, para la Cancillería, consisten en un reconocimiento de la contaminación por parte de las autoridades uruguayas.


La carta
queja formal
La misiva dirigida a Nicolás Almagro no fija plazos para que Uruguay retrotraiga la situación al momento previo a la autorización del aumento de producción de UPM.  Pero el tono sugiere que la espera no será demasiado prolongada.


16.10.2013
"si tenemos que hablar, iremos a hablar", dijo el presidente uruguayo 
Mujica pide retomar el diálogo cuando Cristina se recupere
El presidente de Uruguay, José Mujica, afirmó que su gobierno buscará el diálogo con Argentina para resolver la disputa por el incremento en la producción de la pastera UPM, aunque advirtió que habrá que "esperar un poco más" hasta que su par Cristina Fernández "se recupere" de la intervención quirúrgica y que se desarrollen las elecciones legislativas.
"Preferimos no hacer declaraciones, esperar un poco más. Queremos ver que la señora presidenta se recupere. Le dieron el alta. Si tenemos que hablar, iremos a hablar. Nosotros tomamos como punto de discrepancia este que hay, pero de nuestra parte no tenemos intención de agrandar más el debate", indicó Mujica en declaraciones a Teledoce de Uruguay. 

Estas afirmaciones se produjeron antes de que la Argentina le pidiera formalmente al gobierno uruguayo retrotraer la situación al momento anterior a la autoriazación a la ex Botnia para aumentar la producción, y previamente a la respuesta escrita que enviaron la autoridades orientales, en la que reivindicaron su derecho a otorgar unilateralmente ese aval a la papelera.

Esa respuesta relativizó los propios dichos de Mujica, quien por la mañana había advertido: "Primero más vale conversar que mandar nota. Después veremos. Yo voy a conversar siempre en estos casos. Pero la Argentina está en un proceso electoral. Me parece que es prudente esperar que pase."

Hace dos semanas, el gobierno argentino decidió recurrir a la Corte Internacional de La Haya ante la "decisión unilateral" del presidente uruguayo de autorizar a la papelera a aumentar su producción.

La medida provocó especial disgusto a los vecinos de la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, situada frente a la vecina Fray Bentos, donde fue construida la pastera UPM, de capitales multinacionales.

El lunes, la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú le pidió al gobierno que cierre el paso de frontera por el Puente Internacional General San Martín hasta que la pastera UPM –ex Botnia– sea relocalizada.
Fuente:TiempoArgentino

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