"Lo sucedido en Tucumán fue un genocidio"
El alegato de la secretaría de Derechos Humanos de la Nación pidió que los crímenes en el Arsenal sean juzgados en el marco del delito internacional de genocidio
"(Ariel) Valdiviezo expresó que se siente víctima de la política de estado que permitió llevar a juicio a los responsables del genocidio. Quiero hacerle algunas aclaraciones. Déjeme decirle que entre esta política de estado de derecho y aquella otra criminal a la que usted contribuyó hay una distancia abismal. La misma distancia que separa la cama donde duerme de la colcha asquerosa que tenían los prisioneros del Arsenal; sus medicamentos de la estopa y el desinfectante para pisos con las que el doctor Alberto Augier trataba de curar las heridas de los torturados y este juicio de aquellas ejecuciones llevadas adelante sin más trámite que arrodillar a un prisionero delante de una fosa, dispararle en la cabeza y arrojarlo dentro para prenderle fuego". Las fortísimas palabras del abogado Pablo Gargiulo cerraron esta semana los alegados de las querellas de la megacausa "Arsenales II- Jefatura II".
El letrado y su colega Bernardo Lobo Bougeau representaron a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Ambos actuaron por las víctimas del expediente del centro clandestino que funcionó en el Arsenal "Miguel de Azcuénaga". Mientras que Lobo Bougeau también llevaba de manera particular los casos de Luis Falú (desaparecido) y Alberto Gallardo (sobreviviente).
Por los crímenes que habrían ocurrido en la dependencia militar pidieron al Tribunal Oral Federal (TOF) prisión perpetua para 14 de los 41 imputados. Requirieron que todos los sospechosos sean declarados "infames traidores a la patria", enviados a la cárcel de Villa Urquiza y que los ilícitos sean considerados en el contexto del delito internacional de genocidio.
Las penas
Gargiulo y Lobo Bougeau pidieron la máxima pena para los ex militares Jorge Lazarte, Mario D'Ursi, Camilo Colotti, Luis Varela, Hugo Soto, Pedro Caballero, Luis Ocaranza, Augusto Neme, Carlos Trucco, Fernando Torres, Alfredo Moore, Ramón Ojeda Fuente, Ramón Cooke y Valdiviezo y el ex gendarme Benito Palomo. Consideraron que el ex militar Luis De Urquiza debería ser penado a 25 años de prisión. Mientras que para los ex miembros de Gendarmería Ernesto Rivero, José Sowinski, Tomás Güemes, Marcelo Godoy, Alberto Montes de Oca y el escribano Juan Carlos Benedicto solicitaron 20 años de cárcel. En tanto, solicitaron que el personal civil de inteligencia Guillermo López Guerrero sea recluido durante 18 años y el sacerdote José Mijalchyk, durante 15 años. Aseguraron que este último, de ser penado y de quedar firme la sentencia, debería ser excomulgado por el Vaticano. Por último, requirieron que el ex gendarme Celso Barraza sea encarcelado 10 años.
Lobo Bougeau explicó el contexto histórico en el que se habrían cometido los crímenes. Detalló el Operativo Tucumán (1966), que implicó el cierre de los ingenios y el consecuente aumento dramático de la desocupación. Precisó que en ese contexto de luchas gremiales y de pobreza se desencadenó el Operativo Independencia (1975), para la llamada "lucha antisubversiva".
"Esta megacausa no es una acumulación judicial común. Se trata de desentrañar las responsabilidades de los imputados, que en su mayoría eran funcionarios públicos al momento de la comisión de los ilícitos", añadió. Gargiulo expresó que una sentencia judicial no se agota en el dictado de una condena, sino que tiene que ver con "determinar una verdad histórica". "Lo sucedido no fue una simple matanza o una sucesión de hechos delictivos. Ha sido un genocidio. Se hace camino al andar y la nobleza más grande de una profesión tan importante como la que tienen los jueces es, justamente, escudriñar la norma hasta pulverizarse los ojos y hasta extraer de ella la justicia", instó. Trazó un paralelismo entre el genocidio nazi y lo sucedido en la provincia.
Por otro lado, por la desaparición de "Lucho" Falú, estudiante universitario de 25 años secuestrado en septiembre de 1976, Lobo Bougeau pidió condenas para ocho de los imputados. Recordó la docena de testimonios que dieron cuenta de las torturas que habría sufrido el joven en el Arsenal y de su ejecución, que habría sido efectuada por el propio Antonio Bussi.
Pidió perpetua para Varela, Caballero y Neme; 25 años para Torres, Ojeda Fuente y Rivero y 20 años para Soto y Montes de Oca.
Para los secuestros sufridos por Gallardo y su hijo menor de edad, quienes fueron alojados en la Jefatura, requirió 25 años para Roberto Heriberto Albornoz y 12 años para Luis Armando De Cándido.
Anotaciones del juicio
1- El proceso oral por la megacausa "Arsenales II- Jefatura II" es el sexto por delitos de lesa humanidad que se celebra en el Tribunal Oral Federal (TOF). Es el primero, sin embargo, que reúne las características de una megacausa. Es el juicio más largo y con expedientes más voluminosos (100.000 fojas) del TOF.
2- Las víctimas que habrían pasado por los dos centros clandestinos suman 212 (140 desaparecidos, según la Fiscalía). Los imputados son 41 y entre ellos hay ex militares, ex gendarmes, ex policías y tres civiles.
3- La etapa más larga del juicio fue la de producción de pruebas. Durante un año, los jueces Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Juan Carlos Reynaga recibieron declaraciones de 400 testigos en la sala. Otras 400 testimonios fueron incorporados por lectura.
4- Los alegatos de las querellas comenzaron el jueves 31 de octubre y concluyeron el viernes, con pedidos de duras penas. La Fiscalía pidió perpetua para 33 de los sospechosos por delitos que van desde violación de domicilio hasta homicidio.
5- Las audiencias se reanudarán el jueves 28. Ese día comenzarán las exposiciones de las defensas, con los alegatos de los abogados Julieta Jorrat, Luis Benedicto Fernández y Facundo Maggio. Luego, seguirá el Ministerio Público de la Defensa. Se espera que la sentencia se dicte a mediados de diciembre.
Fuente:LaGaceta
Envío:Agnddhh
Compartimos con ustedes las conmovedoras palabras finales de los alegatos de NUESTRO QUERIDO COMPAÑERO Y HERMANO PABLO GARGIULO, estamos INMENSAMENTE ORGULLOSOS DE ÉL! El letrado y su colega Bernardo Lobo Bougeau representaron a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Ambos actuaron por las víctimas del expediente del centro clandestino que funcionó en el Arsenal "Miguel de Azcuénaga". Mientras que Lobo Bougeau también llevaba de manera particular los casos de Luis Falú (desaparecido) y Alberto Gallardo (sobreviviente).
Por los crímenes que habrían ocurrido en la dependencia militar pidieron al Tribunal Oral Federal (TOF) prisión perpetua para 14 de los 41 imputados. Requirieron que todos los sospechosos sean declarados "infames traidores a la patria", enviados a la cárcel de Villa Urquiza y que los ilícitos sean considerados en el contexto del delito internacional de genocidio.
Las penas
Gargiulo y Lobo Bougeau pidieron la máxima pena para los ex militares Jorge Lazarte, Mario D'Ursi, Camilo Colotti, Luis Varela, Hugo Soto, Pedro Caballero, Luis Ocaranza, Augusto Neme, Carlos Trucco, Fernando Torres, Alfredo Moore, Ramón Ojeda Fuente, Ramón Cooke y Valdiviezo y el ex gendarme Benito Palomo. Consideraron que el ex militar Luis De Urquiza debería ser penado a 25 años de prisión. Mientras que para los ex miembros de Gendarmería Ernesto Rivero, José Sowinski, Tomás Güemes, Marcelo Godoy, Alberto Montes de Oca y el escribano Juan Carlos Benedicto solicitaron 20 años de cárcel. En tanto, solicitaron que el personal civil de inteligencia Guillermo López Guerrero sea recluido durante 18 años y el sacerdote José Mijalchyk, durante 15 años. Aseguraron que este último, de ser penado y de quedar firme la sentencia, debería ser excomulgado por el Vaticano. Por último, requirieron que el ex gendarme Celso Barraza sea encarcelado 10 años.
Lobo Bougeau explicó el contexto histórico en el que se habrían cometido los crímenes. Detalló el Operativo Tucumán (1966), que implicó el cierre de los ingenios y el consecuente aumento dramático de la desocupación. Precisó que en ese contexto de luchas gremiales y de pobreza se desencadenó el Operativo Independencia (1975), para la llamada "lucha antisubversiva".
"Esta megacausa no es una acumulación judicial común. Se trata de desentrañar las responsabilidades de los imputados, que en su mayoría eran funcionarios públicos al momento de la comisión de los ilícitos", añadió. Gargiulo expresó que una sentencia judicial no se agota en el dictado de una condena, sino que tiene que ver con "determinar una verdad histórica". "Lo sucedido no fue una simple matanza o una sucesión de hechos delictivos. Ha sido un genocidio. Se hace camino al andar y la nobleza más grande de una profesión tan importante como la que tienen los jueces es, justamente, escudriñar la norma hasta pulverizarse los ojos y hasta extraer de ella la justicia", instó. Trazó un paralelismo entre el genocidio nazi y lo sucedido en la provincia.
Por otro lado, por la desaparición de "Lucho" Falú, estudiante universitario de 25 años secuestrado en septiembre de 1976, Lobo Bougeau pidió condenas para ocho de los imputados. Recordó la docena de testimonios que dieron cuenta de las torturas que habría sufrido el joven en el Arsenal y de su ejecución, que habría sido efectuada por el propio Antonio Bussi.
Pidió perpetua para Varela, Caballero y Neme; 25 años para Torres, Ojeda Fuente y Rivero y 20 años para Soto y Montes de Oca.
Para los secuestros sufridos por Gallardo y su hijo menor de edad, quienes fueron alojados en la Jefatura, requirió 25 años para Roberto Heriberto Albornoz y 12 años para Luis Armando De Cándido.
Anotaciones del juicio
1- El proceso oral por la megacausa "Arsenales II- Jefatura II" es el sexto por delitos de lesa humanidad que se celebra en el Tribunal Oral Federal (TOF). Es el primero, sin embargo, que reúne las características de una megacausa. Es el juicio más largo y con expedientes más voluminosos (100.000 fojas) del TOF.
2- Las víctimas que habrían pasado por los dos centros clandestinos suman 212 (140 desaparecidos, según la Fiscalía). Los imputados son 41 y entre ellos hay ex militares, ex gendarmes, ex policías y tres civiles.
3- La etapa más larga del juicio fue la de producción de pruebas. Durante un año, los jueces Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Juan Carlos Reynaga recibieron declaraciones de 400 testigos en la sala. Otras 400 testimonios fueron incorporados por lectura.
4- Los alegatos de las querellas comenzaron el jueves 31 de octubre y concluyeron el viernes, con pedidos de duras penas. La Fiscalía pidió perpetua para 33 de los sospechosos por delitos que van desde violación de domicilio hasta homicidio.
5- Las audiencias se reanudarán el jueves 28. Ese día comenzarán las exposiciones de las defensas, con los alegatos de los abogados Julieta Jorrat, Luis Benedicto Fernández y Facundo Maggio. Luego, seguirá el Ministerio Público de la Defensa. Se espera que la sentencia se dicte a mediados de diciembre.
Fuente:LaGaceta
Envío:Agnddhh
Una voz, 30.000 COMPAÑEROS PRESENTES, GRACIAS PABLO, SOS ENORME!!!
Sr. Presidente este camino nos ha transportado hasta el presente donde la lucha inclaudicable de los organismos de DDHH se ha transformado en una política de estado que ha permitido llevar a juicio a los responsables del genocidio.
Sobre ésta política de estado se ha referido el imputado Valdiviezo en la ampliación de su indagatoria, expresando que se siente una víctima de ella, un perseguido y que esta política de estado ampara a los terroristas.
Sobre esto quiero hacerle algunas aclaraciones al imputado Valdiviezo.
Es verdad. Sr. Valdiviezo que su juicio se enmarca dentro de una política de estado. Aquella que busca poner fin a su impunidad y a la de sus cómplices. Pero déjeme decirle que el micrófono por el cual ud. habla en su defensa, también es parte de esa política de estado. Que la cama donde duerme, la comida que recibe, los defensores que lo representan, la atención médica que se le provee en un Hospital Penitenciario, todo eso también es parte de esa política de estado que ud. tanto desprecia, porque es una política de estado que respeta los DDHH.
Los mismos DDHH que no fueron respetados por la política de estado a la que tanto ud. como el resto de los imputados contribuyeron y todavía contribuyen a violar negándose a dar alguna información que permita encontrar los cuerpos de los desaparecidos. Esa política a la que ud. contribuyó, continúa violando aún hoy el derecho de los familiares de los desaparecido al duelo.
Déjeme decirle sr. Valdiviezo, que entre ésta política de estado de derecho y aquella otra criminal hay una distancia abismal, infinita.
Es la misma distancia que separa la CAMA donde ud, duerme de la colcha asquerosa que tenían los prisioneros del AM Azcuenaga por toda posesión
Es la misma distancia que separa la COMIDA que ud. recibe varias veces al día de aquel pedazo de pan duro con mate cocido, de aquel guiso con huesos pelados que recibían, cuando les daban algo, los prisioneros de los CCD de ésta provincia
Es la misma distancia que separa LA DUCHA Y EL SANITARIO donde se higieniza y hace sus necesidades de los baldazos de agua fría con que bañaba a los detenidos en pleno invierno y con la ropa puesta. Del campo pelado plagado de espinas donde eran obligados a hacer sus necesidades.
Es la misma distancia que separa SUS MEDICAMENTOS de la estopa y el desinfectante para pisos con las que el Dr. Augier trataba desesperadamente de curar las heridas de los torturados en el AMA
Es la misma distancia que separa LA AMBULANCIA que está en la puerta de éste tribunal por si alguno de los imputados se descompone o les sube la presión, del brazo agusanado por la gangrena de Víctor Zafarov, del cuerpo afiebrado por el tétanos de Julio César Campopiano, muriéndose en el AMA sin más atención médica que el consuelo lleno de impotencia de sus compañeros
Es la misma distancia que separa su DECLARACION INDAGATORIA hecha con todas las garantías de la ley, de aquellas declaraciones obtenidas bajo torturas, con picana, con submarino, con enterramiento en los CCD de ésta provincia
Es la misma distancia que separa, finalmente ESTE JUICIO, con todos sus defensores, sus jueces, sus recursos, sus apelaciones y sus garantías de aquellas ejecuciones sumarias, llevada adelante sin más trámite que arrodillar a un prisionero delante de una fosa, dispararle un tiro en la cabeza a quema ropa y después arrojarlo dentro para prenderle fuego a su restos.
ESA ES LA DISTANCIA QUE SEPARA ESTA POLÍTICA DE ESTADO QUE UD. TANTO DESPRECIA DE AQUELLA POLÍTICA CRIMINAL Y GENOCIDA A LA QUE UD. Y EL RESTO DE LOS IMPUTADOS CONTRIBUYERON.
Déjeme decirle además que yo sería capaz de arriesgarme por ésta política de estado, porque entre otras cosa impide que aún las personas que hubieran cometido los delitos más atroces, como es su caso y el del resto de los imputados de este juicio puedan ser sometidos al sufrimiento que tanto ud. y los demás ocasionaron a las víctimas de éste juicio.
Sería capaz de arriesgarme por ésta política, porque no es simplemente la política de un gobierno, sino porque es la política del pueblo argentino, que en su abrumadora mayoría supo darse ésta política a lo largo de éstos 30 años de democracia.
En la construcción de ésta política han contribuido enormemente los organismos de DDHH y en ese proceso de construcción esos pañuelos blancos y esas fotos de cartón que ud. ve se han convertido en un símbolo. En el símbolo de la perseverancia, de la lucha, y del compromiso con la verdad, la memoria y la justicia. Mientras que las fuerzas represivas, de las que ud. formó parte se han convertido en el símbolo de la barbarie, la crueldad, la ignominia y la cobardía frente a todo el mundo civilizado.
Ha sido un largo camino el recorrido hasta aquí Sr. Presidente. Y a pesar de que este juicio puede significar el final de ese camino, una meta alcanzada luego de décadas de lucha, al fin y al cabo no es más que un nuevo punto de partida.
Porque verá Sr. Presidente, las páginas de ese libro sin final que es la historia, la seguirán escribiendo nuestros hijos y nietos. Y lo que vayan a escribir acerca de ésta historia dependerá en buena medida de ésta sentencia. Es aquí donde cobra toda su dimensión el aspecto de HISTORICO con que se ha bautizado a éste juicio en tantas oportunidades.
Como lo resumió Hannah Arendt, citando una frase de Isak Dinesen: “Todas las penas pueden soportarse si las ponemos en una historia o contamos una historia sobre ellas”
Eso es esta sentencia, Sr. Presidente. Una historia que documenta un acontecimiento.
Pero desde una perspectiva histórica ésta sentencia lleva consigo la posibilidad de convertirse en algo más que una sentencia. Tiene la posibilidad de convertirse en un LEGADO.
UN LEGADO para las generaciones futuras, que les permita creer a nuestros hijos y a nuestros nietos, que la Argentina es un país donde la IMPUNIDAD no es la moneda con que se paga el sufrimiento de las víctimas del terrorismo de estado.
UN LEGADO que permita creer que el nuestro no es un país donde se barre debajo de la alfombra del olvido los hechos más terribles y traumáticos de nuestra historia si no que se los enfrenta, con la frente en alto y con las armas de la democracia y el estado de derecho.
UN LEGADO que les permita a nuestros hijos y nietos crecer creyendo que viven en un país donde la única lucha que se pierde es la que se abandona y donde lo imposible, LO QUE PARECE IMPOSIBLE SR. PRESIDENTE, SOLO TARDA UN POCO MÁS
Gracias Sr. Presidente. El alegato de esta querella ha concluido
Fuente:HijosTucuman
Envío:Agnddhh

1 comentario:
FELICITACIONES POR EL BRILLANTE ALEGATO QUE DESCRIBE EL PASADO SUCIO Y NEGRO DE NUESTRA HISTORIA EN TUCUMAN!!
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