Por Raúl Kollmann
María Cecilia Rodríguez reemplaza a Arturo Puricelli al frente del Ministerio de Seguridad. Es una experta en emergencias que actualmente encabeza una secretaría en Defensa. Trabajó para la ONU en Kosovo y para los Cascos Blancos en Haití e Indonesia.
ARTURO PURICELLI SERA REEMPLAZADO POR MARIA CECILIA RODRIGUEZ, HASTA AHORA SECRETARIA DE EMERGENCIAS EN LA CARTERA DE DEFENSA
Un cambio de perfil en el Ministerio de Seguridad
La Presidenta le tomará juramento mañana. Ya la había elogiado por la asistencia a las víctimas de la explosión en Rosario.
Por Raúl Kollmann
Cuando asumió el Ministerio de Defensa, Agustín Rossi la puso al frente de la Secretaría de Emergencias.
El viernes pasado, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner recibió en Olivos, sucesivamente, a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; al secretario de Seguridad, Sergio Berni, y al hasta ayer ministro de Seguridad, Arturo Puricelli. De esos encuentros salió ayer la designación de María Cecilia Rodríguez como titular de la cartera de Seguridad: la Presidenta le tomará juramento mañana. En la decisión hubo una mezcla de dos componentes. El primero es que Puricelli quería dar un paso al costado, tras una larga trayectoria como funcionario del Estado. El segundo componente es que había poca presencia pública del ministro, poca afinidad con el estilo de Berni y cierta lentitud en todo lo que fuera movimientos y decisiones administrativas, que son las que dependían de Puricelli y su equipo. La nueva ministra tiene un perfil de “estar en la cancha”, algo que mostró en su estadía de un año como funcionaria de las Naciones Unidas –no de la Argentina– en Kosovo, luego en Haití, en el tsunami en Indonesia, y en la asistencia a las víctimas de la explosión por escape de gas en Rosario, en agosto de este año. Aquella experiencia en Kosovo, suele decir, “fue uno de los mejores años de mi vida”. En cualquier caso, la designación de Rodríguez parece apuntar a que el ministerio tenga una nueva dinámica.
La nueva titular de Seguridad no es de La Cámpora, como inicialmente se difundió, pero todos los que la conocen sostienen que “tiene un perfil netamente progresista”. Viene de estar en áreas que tienen que ver con la intervención en el territorio: en Desarrollo Social, estuvo en la Secretaría de Asistencia Crítica; en Seguridad, en la Subsecretaría de Relaciones con la Comunidad; en Defensa –su cargo hasta hoy–, en la Secretaría de Emergencias. Después de su participación en el caso rosarino y tras recorrer la zona con ella, la Presidenta la elogió: “Es una experta de aquéllas”, escribió en su cuenta de Twitter. Ya había sido condecorada a raíz de su intervención en Haití. Según el anuncio realizado ayer por el secretario de Comunicación, Alfredo Scoccimarro, Rodríguez asumirá mañana en un acto a realizarse en Casa Rosada, lo que llevará allí a la Presidenta por segunda vez después de su convalecencia.
De la nueva ministra –46 años, licenciada en Ciencias Políticas de la Universidad del Salvador– se dice que es muy militante, hiperactiva y que sintoniza con uno de los principios básicos reivindicados tanto por Néstor como Cristina Kirchner: la seguridad no debe ser delegada a las fuerzas de seguridad, sino que es responsabilidad de la conducción política. Es decir, que no debe haber una especie de autogobierno de los hombres de uniforme –como ocurre en varias provincias–, sino que una clave es ejercer un estricto control de los gobiernos sobre los policías, gendarmes o prefectos.
Rodríguez tiene larga relación con el kirchnerismo y muy buena química con quien aparece como la cara visible del ministerio, el secretario Sergio Berni, encargado de la conducción diaria de las fuerzas de seguridad. Pero todo indica que la decisión de que asumiera la cartera partió de la reunión del viernes, en Olivos, en la que es seguro que Alicia Kirchner apoyó su nombramiento y otro tanto hizo Berni. La nueva ministra también tiene vínculo con el designado titular de la Secretaría de Prevención contra la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), el sacerdote Juan Carlos Molina. Una de las versiones que circulan en la Casa Rosada es que se desdoblaría la Sedronar: la parte que tiene que ver con la prevención y la asistencia a los adictos quedaría en esa secretaría, mientras que la lucha contra el narcotráfico irá al Ministerio de Seguridad. Nadie confirmó todavía ese rumor. Molina jurará también mañana, en el mismo acto en el que lo hará Rodríguez.
Puricelli había aceptado el pedido de CFK de reemplazar a Nilda Garré en la cartera de Seguridad, aunque nunca estuvo muy a gusto. Su idea era retirarse y volver a Santa Cruz. La voz cantante quedó en manos de Berni, mientras el ministro cultivaba un notorio bajo perfil dejando hacer al secretario. La tensión existente dentro de la cartera se redujo mucho aunque nunca desapareció del todo. El mensaje de la designación de la nueva ministra se parece bastante al que hubo en Economía: evitar que convivan varias cabezas, evitar internismo y unificar la conducción.
La cartera que asumirá Rodríguez tiene muchas aristas. Teniendo en cuenta el estilo que anunció el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, uno de los puntos clave es el diálogo con las provincias, entre ellas algunas –Santa Fe, Córdoba– con graves problemas relacionados con el narcotráfico y sobre todo el vínculo de jefes y efectivos de las fuerzas de seguridad provinciales con bandas narcos. Rodríguez indudablemente estará a la cabeza de la interacción con los responsables de seguridad de cada distrito. Dicen que la nueva titular de la cartera no tiene mucha vocación por los micrófonos, pero en cualquier caso no mantendrá el mismo bajo perfil que Puricelli. El Gobierno necesita hacer oír su voz en un tema que aparece en las encuestas como una fuerte preocupación de los ciudadanos.
Todo indica que el mayor acento de la nueva ministra estará puesto en una mirada más integral de la cuestión de seguridad, no sólo como una estrategia de sumar policías, gendarmes, prefectos, patrullajes y operativos, sino apuntando también a los aspectos más sociales del delito, que tienen que ver con la desigualdad, la violencia de género, la trata de personas, las demoras en la Justicia o la situación en las cárceles. El larguísimo currículum de Rodríguez en materia de intervenciones en emergencias –El Salvador, Belice, Bogotá, Perú, las inundaciones de La Plata, Tartagal, Haití, Indonesia, Panamá– hace pensar que le dará relevancia a ese aspecto social del ministerio. Cuando estaba en el Ministerio de Desarrollo Social, era la encargada de negociar con las organizaciones piqueteras, en épocas en que los conflictos eran diarios. Ahora el desafío será otro, pero no será nada sencillo.
Fuente:Pagina12
EL PERFIL DE LA NUEVA MINISTRA
“Una experta como pocas”Por Alejandra Dandan
Rodríguez en 2005, año en el que participó en la emergencia por el tsunami en Indonesia.Imagen: Telam
María Cecilia Rodríguez tiene 46 años de edad, es licenciada en Ciencias Políticas y desde ayer ministra de Seguridad de Nación. Lleva más de veinte años en la función pública. Estuvo en Cascos Blancos, cumplió tareas en catástrofes naturales en Kosovo, en El Salvador y en Haití. Dentro del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación estuvo a cargo de la Subsecretaría de Participación Ciudadana, que depende de la Secretaría de Seguridad. Quienes trabajaron durante años con ella ayer mencionaban dos características: su experticia en catástrofes reconocida internacionalmente y la perspectiva territorial con la que miró y trabajó la construcción de políticas de seguridad mientras estuvo en el ministerio. Hasta ayer y durante los últimos seis meses fue secretaria de Coordinación militar de Asistencia en Emergencias en el Ministerio de Defensa.
Meses atrás, Cristina Kirchner la mencionó en Twitter: “Cecilia estuvo en la emergencia de Kosovo, en el tsunami de Tailandia, en Haití” y es “experta como pocas”. En Defensa ayer decían que no fue la única vez que la Presidenta la mencionó en las redes sociales. Rodríguez es una de las mujeres “técnico-políticas” a las que la Presidenta “respeta” y “escucha”. Llegó al Ministerio de Seguridad ahora, pero luego de trabajar con Alicia Kirchner y Sergio Berni durante más de seis años, y alrededor del ministro Agustín Rossi sostienen que estuvo durante estos últimos meses en el Ministerio de Defensa a pedido de la propia Presidenta.
En términos de su trayectoria laboral, su participación en distintos puntos del mundo en momentos de catástrofes es una de las imágenes más fuertes que contiene el curriculum vitae que distribuyó el Ministerio de Seguridad. La lista de ciudades citadas entre los años 1998 y 2013 son algunos de los escenarios más apocalípticas del mundo.
- Huracán Mitch, Nicaragua y Honduras 1998.
- El Salvador en ocasión del terremoto del 13 de febrero de 2001.
- Belice en ocasión del huracán Iris, el 8 de octubre de 2001.
- Santa Fe, República Argentina, en ocasión de las inundaciones del 28 de abril de 2003.
- Ejercicio en Bogotá de simulacro de terremoto, octubre de 2003.
- Banda Aceh, Indonesia, en ocasión del tsunami, en enero de 2005.
- Rosario, granizo en 2006.
- Santa Fe, inundación en 2007.
- Pisco, Perú, terremoto en 2007.
- Tartagal, alud en 2009.
- Gripe A, Buenos Aires en 2009.
- Haití, terremoto en 2010.
- Provincia de Buenos Aires, tornado en abril de 2012.
- La Plata, inundaciones en abril de 2013.
Gabriel Fuks ingresó a Cascos Blancos después que ella, pero compartió trabajo en Pisco y en Haití. Fuks es presidente del organismo desde 2003 y lo será hasta el 10 de diciembre de este año, cuando asuma su banca en la Legislatura porteña. Conoce mucho el trabajo de Cecilia y una de las primeras cosas que menciona como una de las características que la definen es que ella es “Undac”, es decir una de las pocas evaluadoras de daños de Naciones Unidas, miembro del llamado Equipo United Nations Disaster Assesment and Coordination, que son expertos convocados por la ONU cuando ocurre un desastre grave y deben hacer una evaluación de los daños para preparar los resortes que se tienen que poner en marcha para resolver la emergencia. “Son dos o tres personas por país”, dice Fuks. En la Argentina, una es ella. “Me acompañó en Haití, tiene capacidad de gestión, tiene una cabeza con mucha preparación, es aguda, pone los pies en el barro sin hacerle asco en el mejor de los sentidos”, explica a Página/12. “La corta gestión que hizo en Defensa demostró que su idea es trabajar en forma colectiva y armando un sistema en los temas específicos de gestión de riesgo y de protección a las personas –añade Fuks–, que también va a depender de ella.”
El espacio que ocupó en el último tiempo en Defensa tenía como antecedente su trabajo en estas organizaciones y dentro de Desarrollo Social. Volviendo al eje de las fechas, luego de Cascos Blancos Cecilia Rodríguez entró al ministerio de Alicia Kirchner, donde hizo distintas tareas. Entre 2006 y 2009 se desempeñó al comienzo como especialista en emergencias, luego ocupó la dirección de emergencias y más tarde la Subsecretaría de Abordaje Territorial. Entre febrero de 2009 y marzo de 2012 ocupó varios cargos en la Subsecretaría de Abordaje Territorial como coordinadora y luego directora del área de técnica de asistencia social. En marzo de 2012 fue subsecretaria de Participación Ciudadana y en junio de este año entró al Ministerio de Defensa.
Rossi la convocó en Defensa a pedido de Cristina Kirchner. Rodríguez asumió un espacio de peso, a cargo de una de las secretarías, en su caso la de Coordinación militar de Asistencia en Emergencia, un área creada por la Presidenta en esta gestión. Para muchos de los especialistas en catástrofes se presentaba a priori complicado porque equivalía a repensar el rol de las Fuerzas Armadas en este tipo de situaciones. “La pudimos ver actuando ante la tragedia de Rosario y en los incendios forestales en Yacanto, con mucho compromiso y eficiencia en la tarea”, recordó ayer el ministro Agustín Rossi. “Reúne todos los pergaminos necesarios para llevar adelante con éxito la nueva tarea que le encomendó la Presidenta”, concluía.
Fuente:Pagina12



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