13 de diciembre de 2013

PLAN CÓNDOR: Los lazos entre la CIA y las dictaduras de Argentina, Brasil y Chile.

Los lazos entre la CIA y las dictaduras de Argentina, Brasil y Chile

Es evidente que en América Latina el capital extranjero ha desempeñado un papel determinante en la conformación de las políticas económicas del Estado en detrimento de los trabajadores, las comunidades y los pueblos indígenas, afirma Daniel Estulin en el último programa de 'Desde la sombra', en RT.

De acuerdo con Estulin y su invitado Michel Chossudovsky, director del centro de investigación sobre la globalización Globalresearch, esta situación ha sido posible como consecuencia de los Gobiernos militares, como los que hubo en Chile y Argentina.

Chossudovsky, también exasesor económico de Gobiernos de países en desarrollo, sostiene que una de las principales razones por las que se llevaron a cabo los golpes de Estado en estas naciones en los años 70 era para "destruir un proyecto de sociedad y la soberanía de estos países".

La iniciativa fue "de la CIA, en alianza con sectores de la derecha", subrayó el investigador, que agregó que de este modo EE.UU. pretendía asegurar su hegemonía en el continente y evitar que estos países implementaran un modelo alternativo. A su juicio, también se trató de implementar la represión política de las bases sociales, del movimiento obrero y del movimiento campesino. 


El plan contra Allende: ataque directo a la economía chilena




Salvador Allende fue elegido presidente de Chile en 1970 como candidato de la coalición de los partidos de comunista y socialista. Inmediatamente después de su victoria, EE.UU. estudió cómo intervenir, indica el presentador de 'Desde la sombra'.

"La clave de la estrategia de la CIA era crear brechas en la economía chilena para sabotear la capacidad de Allende de cumplir con su promesa a la clase obrera: un aumento salarial del 100% a toda la clase obrera chilena", destaca Estulin.

El plan fue simple, agrega: cortar el flujo de crédito a Chile y aumentar la demanda de reembolso de la deuda pendiente. 

El golpe contó "con el apoyo de los intereses económicos dominantes de Wall Street y eso llevó a un cambio de régimen implementando un gobierno que sigue los intereses de Washington y los intereses económicos de Wall Street", asegura Chossudovsky.


Chile, un ensayo para Argentina 
"En Argentina, la imposición en 1976 del régimen militar bajo el mando del general Jorge Videla se hizo con la llamada guerra sucia, causando asesinatos y torturas", recuerda el exasesor económico.

En su opinión, dicha imposición fue en cierto modo "mucho más brutal" que en Chile. "Chile fue un ensayo para Argentina", afirma el experto. 


Entre Argentina y Brasil
Los ex dictadores de Argentina y Brasil, Jorge Rafael Videla y Ernesto Geisel, mantuvieron una correspondencia de la que se deriva una "fraterna" colaboración entre ambos países que incluía acciones secretas "contra la subversión".

En una carta fechada el 15 de diciembre de 1976 publicada por el diario 'Página/12', Geisel dice a Videla: "Hay que seguir el camino de la más amplia colaboración".

"Brasil, fiel a su historia y a su destino irrenunciablemente americanista, está seguro de que nuestras relaciones deben basarse en una afectuosa comprensión [...] y en el permanente entendimiento fraterno", continúa la misiva.

Con esta carta Geisel responde a otra que le remitió Videla el 12 de diciembre en la que el ex dictador argentino asegura que "la perdurable comunidad de destino americano nos señala hoy, más que nunca, el camino de las realizaciones compartidas y la búsqueda de las grandes soluciones".  

El periodista Darío Pignotti, que firma la información, recuerda que nueve días antes de fecharse esta misiva falleció en su exilio, en la provincia de Corrientes, el ex presidente brasileño, Joao Goulart, derrocado en 1964 y espiado durante años en Argentina, Uruguay y Francia, donde se sometía a consultas médicas. Debido a que sus restos fueron enterrados sin autopsia, se sospecha que pudo haber sido envenenado en el marco del denominado 'Plan Cóndor', coordinado por las dictaduras del Cono Sur americano, en el que Videla era uno de los principales imputados.

A juicio de Pignotti, "este intercambio epistolar enmarcado en la diplomacia presidencial de Geisel y Videla puede ser leído como un contrapunto de mensajes cifrados sobre los avances del terrorismo binacional en el combate a la resistencia brasileña o argentina". En diciembre de 1976, nueve meses después del derrocamiento del gobierno civil -explica el periodista-, la tiranía argentina demostraba que existía una complementación en las acciones secretas "contra la subversión".

Así, poco después del derrocamiento de la presidenta argentina, Isabel Martínez de Perón, el entonces canciller brasileño y antes embajador en Buenos Aires, Francisco Azeredo da Silveira, recomendó cerrar las fronteras para colaborar con Videla e impedir la fuga de guerrilleros y militantes argentinos, mientras Videla encabezaba la cacería de opositores brasileños, explica Pignotti.


Escuela de represores en Brasil 
Asimismo, se revela que la dictadura brasileña bajo el gobierno del presidente de facto Emilio Garrastazú Médici creó en 1972 la Escuela Nacional de Informaciones (Esni) o centro de formación de represores similar a la Escuela de las Américas, que EE.UU. montó en su base en Panamá. Allí se impartieron cursos de formación para la represión ilegal de la oposición política, según documentos revelados por el diario brasileño 'O Globo'.

"Por estas escuelas de represión pasaron los que hoy están acusados de ser torturadores. En las clases los represores aprendían a disfrazarse, a penetrar en residencias sin dejar vestigios y pensar como guerrilleros leyendo estrategia del Che Guevara y de Mao Tse Tung", escribe el diario.

Según la publicación, la ESNI ofreció 83 cursos durante sus 17 años de actividad, algunos de los cuales se llamaban "Interrogatorio" o "Vigilancia" y cuyo objetivo era formar cuadros para los diferentes niveles de la red represora. Este caso trasciende en el marco de la investigación de la Comisión de la Verdad iniciada por la presidenta Dilma Rousseff, ex guerrillera, que estuvo presa política y fue torturada por la dictadura.

La Comisión de la Verdad no descarta que su informe final, que será entregado en mayo de 2014, pueda contribuir a que se derogue la Ley de Amnistía sancionada en 1979 por el último presidente de facto, el general Joao Baptista de Figueiredo. Esta ley impide la apertura de procesos contra los responsables de violaciones de los derechos humanos.
Fuente: RT
Fuente:Mdz.online

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