La Cumbre de la Celac en Cuba
“EL UNICO CAMINO ES GENERAR VALOR AGREGADO”
Por Victoria Ginzberg
Cristina Kirchner convocó a llevar al terreno económico la integración política y resaltó que para reducir la desigualdad se debe generar trabajo. “Si no agregamos valor a nuestros productos primarios, vamos hacia una segunda dependencia, más profunda y estructural”, aseguró.
EN SU DISCURSO EN LA CELAC, CFK PIDIO QUE LA REGION CONFORME UN BLOQUE SOLIDO EN LO POLITICO Y LO ECONOMICO
“La integración debe ser política de Estado”
La Presidenta enfatizó la necesidad de agregar valor a los productos primarios para combatir la pobreza y la desigualdad. También planteó que “la desmilitarización del Atlántico Sur” y que “la región sea zona de paz son condiciones para el desarrollo”.
Por Victoria Ginzberg
Desde La Habana
“Necesitamos que los plátanos o granos no salgan del país en cajones. Tenemos que industrializar la ruralidad”, dijo CFK.Imagen: Presidencia
El tema de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) es la lucha contra el hambre, la pobreza y la desigualdad. El discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner hizo hincapié en un concepto que permitiría combatir estas tres cosas: generar valor agregado a los productos primarios. “Si no, vamos a estar construyendo una segunda dependencia, no geográfica, una dependencia más profunda y estructural, como es la tecnológica”, dijo ante los representantes de los 32 países que integran el organismo. También señaló la importancia de que el encuentro regional se hiciera en Cuba (hasta mencionó al Che Guevara, que “ya no es argentino, ni cubano, es universal”) y habló de las deudas externas y de la necesidad de que el bloque no sea sólo político sino también económico. Anoche CFK emprendía su regreso al país.
Los temas centrales de la exposición de la Presidenta fueron la integración regional, el desarrollo económico, la desigualdad y la necesidad de que la región sea declarada zona de paz, lo que implica la desmilitarización del territorio. Este último punto estaba referido específicamente a las islas Malvinas. “La desmilitarización del Atlántico Sur y que la región sea zona de paz son la condición para el desarrollo y la integración que toda la región”, dijo.
“Mi país sabe lo que las restricciones de la deuda significan para el crecimiento. Hemos sido el país que más se ha desendeudado en el mundo y lo hicimos sin acudir al mercado de capitales, no porque no quisiéramos, sino por el default del 2001”, contó Cristina Fernández para introducir el hecho de que una clave en la lucha contra la desigualdad “es identificar cuál va a ser la relación de la Celac con otros bloques regionales”. El tema de la deuda y específicamente de la reestructuración sería, según lo acordado por los cancilleres, parte del documento final que se dará a conocer hoy, en el cierre de la cumbre.
La declaración, de importancia para la Argentina, estaría vinculada con la necesidad de garantizar que los acuerdos alcanzados entre deudores y acreedores en el marco de los procesos de reestructuración de las deudas soberanas sean respetados, así como a la necesidad de contar con instrumentos que posibiliten acuerdos razonables y definitivos. Otros temas del documento serán el respaldo al reclamo a la soberanía argentina sobre las Malvinas, el rechazo al bloqueo que padece Cuba y los movimientos especulativos que están sufriendo los países emergentes.
“La integración no debe ser sólo política, sino también económica, comercial, migratoria”, dijo CFK, y pidió que “la integración no sea sólo un tema de agenda, sino una política de Estado”. Llamó a usar el poder que tiene la región como mercado de 600 millones de habitantes: “Necesitamos que los plátanos o los granos no salgan del país en cajones. Tenemos que industrializar la ruralidad”, señaló y mencionó al presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, presente en el gran salón de la cumbre, que fue ministro de Agricultura.
Dado el tema del encuentro, CFK aprovechó para comentar el recién lanzado plan Progresar, de apoyo a los jóvenes de entre 18 y 24 años, desocupados o con trabajos informales, que quieran terminar o empezar sus estudios. “Hay que invertir en educación y desarrollo. Luchar contra la desigualdad, por achicar esa brecha, significa generar puestos de trabajo y no permitir que nuestras importaciones se sigan reprimarizando”, reiteró.
Luego habló de la importancia de que todos los países del bloque sean reconocidos como iguales y, de esta forma, volvió sobre uno de los temas que le preocupan: “En algunos organismos, la multilateralidad es una ficción, hay muchos sentados pero después definen uno o dos”, señaló en obvia referencia al Consejo de Seguridad de la ONU, que CFK propuso reformar para que los países centrales no tengan poder de veto y las decisiones se tomen por consenso.
El discurso de la Presidenta se escuchó más tarde de lo previsto. Es que después de la apertura de la cumbre, que hizo por la mañana el presidente cubano, Raúl Castro, los mandatarios se reunieron para deliberar a puertas cerradas. Ese debate se demoró por una discrepancia entre los gobiernos de Haití y República Dominicana, porque este último país no reconoce a los hijos de haitianos nacidos en su territorio.
Por la mañana, la Presidenta entró al recinto de la cumbre junto al canciller Héctor Timerman. Con un vestido blanco y negro y un broche de ambos colores, se demoró un momento conversando con Raúl Castro y su canciller, Bruno Rodríguez Padilla, quienes habían cambiado las guayaberas con las que se los suele ver por el estricto traje y corbata.
Lo primero que se escuchó en la cumbre fue una selección de ritmos latinoamericanos y caribeños interpretados por estudiantes de la Escuela Nacional de Artes de Cuba. Luego, Castro dio la bienvenida a todos los “jefas y jefes de Estados” y recodó al fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, a quien describió como “un ferviente e incansable promotor y luchador por la independencia, la cooperación, la solidaridad, la integración y la unidad latinoamericana y caribeña y por la propia creación de esta comunidad” y por quien pidió un minuto de silencio. Hubo aplausos y silencio. Castro también reiteró su apoyo a la Argentina en el reclamo por las Malvinas.
CFK volvió a almorzar al hotel y salió a las cinco de la tarde con destino al recinto de Pabexpo, a unos diez kilómetros del centro de La Habana, donde se lleva a cabo la cumbre. En la puerta la esperaban siete niños con pañuelos blancos al hombro y bermudas bordó. Eran estudiantes de la escuela primaria llamada Amistad Cubano-Argentina, una escuela para chicos con problemas de conducta. Sin embargo, los pequeños se comportaron de una manera ejemplar durante el buen rato que tuvieron que esperar con sus dibujos de las banderas argentina y cubana en la mano. La Presidenta también saludó a alumnos argentinos de la Escuela Latinoamericana de Medicina de Cuba y a una pareja que había estudiado deportes en la isla pero vive en Buenos Aires y estaba de vacaciones. Ellos fueron con sus hijos: un niño pequeño y una bebé. “¿Salí en la foto?”, preguntó el chico, Camilo. “¿Por quién será?”, se preguntó la Presidenta. “Por Camilo Cienfuegos”, se respondió ella misma. “Y la hermana se llama María Victoria”, agregó la madre, que tenía una remera negra con un dibujo de Evita.
Al cerrar su discurso en la cumbre, la Presidenta mencionó a otro héroe de la Revolución Cubana, pero en este caso argentino: “Estar aquí para una argentina tal vez sea un poco distinto. Uno visita la Plaza de la Revolución y ve ese inmenso edificio en el que está la imagen del Che, que ya no es argentino ni cubano, es universal. Paseando por los pasillos del Hotel Nacional vi en una pequeña habitación de los empleados una foto de un almanaque, en blanco y negro, ajada... vi la imagen que esa ciudadana cubana tenía de quien fue mi compatriota y sentí honor, y el recuerdo de tantos latinoamericanos que han luchado para que el hombre sea libre. Y el hombre sólo será libre cuando tenga educación, casa y comida”.
La palabra de Rousseff
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, habló ayer con periodistas de ese país de su encuentro del último domingo en La Habana con Cristina Fernández de Kirchner, en el que ambas coincidieron en que “hay movimientos especulativas sobre los países emergentes”. Al cabo de un contacto con la prensa brasileña en el marco de la cumbre, la mandataria brasileña contó que CFK no le había pedido ayuda y que la Argentina no tenía necesidad de recurrir a nadie para solucionar sus asuntos. “Es importante que tengamos conciencia de que las economías emergentes seguiremos desarrollando un rol estratégico”, planteó Rousseff ya en su discurso ante el resto de los jefes de Estado que participan de la cumbre y afirmó que “necesitamos integrar nuestros mercados cada vez más”.
CFK MANTUVO REUNIONES CON MUJICA, PEñA NIETO Y MADURO
La mesa servida con Uruguay
Con su par uruguayo, acordó conformar una mesa de trabajo para abordar todos los temas de importancia entre ambos países. Con el mexicano hablaron de profundizar los lazos comerciales. Y con el venezolano trataron asuntos del Mercosur y la Unasur.
Por Victoria Ginzberg
Cristina Fernández de Kirchner y José “Pepe” Mujica se juntaron ayer en La Habana.Imagen: Télam
Cristina Fernández de Kirchner y José “Pepe” Mujica se reunieron alrededor de una mesa muy pequeña y acordaron crear una mesa más grande. En un salón del recinto donde se realiza la cumbre de la Celac tuvieron un encuentro bilateral en el que de alguna forma destrabaron el vínculo. Se sentaron frente a una mesita redonda con las banderitas argentinas y uruguayas, un florero, agua mineral y bombones que nadie parecía haber tocado. Y acordaron establecer una mesa de trabajo donde tratar todos los temas de importancia para ambos países: políticos, comerciales e industriales. CFK también estuvo con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el de México, Enrique Peña Nieto.
El presidente uruguayo había manifestado públicamente que la relación con la Argentina estaba “trancada” y había solicitado encontrarse con CFK, incluso lo había pedido por los medios. El vínculo entre ambos países no pasaba por su mejor momento, sobre todo luego de que Uruguay decidiera autorizar a la pastera Botnia UPM a ampliar su producción. Ayer, pareció haberse reiniciado el diálogo. “Vamos a estar en contacto, hay muchos temas de los que tenemos que hablar”, dijo el canciller Héctor Timerman.
En la reunión con Mujica, que duró media hora, la Presidenta estuvo acompañada por Timerman; el titular de Diputados, Julián Domínguez; el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri; el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro; el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Carlos Bianco, y el ex senador radical Leopoldo Moreau. Mujica fue con su canciller, Luis Almagro.
CFK se encontró con Mujica poco antes de hablar en el plenario de la Celac. Luego del discurso, se entrevistó con Maduro y Peña Nieto en el mismo salón de Pabexpo, donde se realiza la cumbre, especialmente destinado a los jefes de Estado que quieran mantener este tipo de reuniones. El ámbito era el mismo, pero las banderitas en la mesa iban cambiando. “Es muy positivo que en esta cumbre se realicen estas reuniones con países”, dijo Timerman en alusión a los tres encuentros de ayer más el que CFK tuvo el domingo con la brasileña Dilma Rousseff.
“Tenemos una relación histórica con México y encontramos que tanto la Presidenta como el presidente Peña Nieto tienen mucho interés en profundizarla y abordar las posibilidades comerciales y económicas”, dijo el canciller, quien recordó una frase que indica que “cuando México y Argentina se unan, toda América va a estar unida”.
En relación con la reunión con Maduro –quien estuvo acompañado por su ministro de Relaciones Exteriores, Elías Jaua, y el titular de Pdvsa y ministro de Petróleo y Energía, Rafael Ramírez–, Timerman afirmó que “hay una relación fraterna” y que se trataron temas comerciales y también asuntos vinculados con los bloques del Mercosur y la Unasur y las dificultades que enfrentan. “Son problemas de crecimiento”, aclaró luego. Uno de los asuntos que se abordó fue el de la necesidad de nombrar un nuevo secretario general de la Unasur luego de la salida de Alí Rodríguez. “Esta fue una cumbre muy importante. Hacía diez años ni siquiera había cumbres de la Unasur y en esta década hemos logrado no sólo integrar la Unasur, sino integrar a América latina con el Caribe que es un tema de suma importancia estratégica”, señaló el canciller, quien hoy participará del cierre de la cumbre. La Presidenta dejó La Habana ayer a la noche.
MARCHA EN HOMENAJE AL HEROE NACIONAL CUBANO
Antorchas en las calles de La HabanaPor Victoria Ginzberg
FuenteFoto:Aporrea
Miles de antorchas. Miles y miles de antorchas en homenaje a José Martí. Miles y miles y miles de fueguitos sostenidos por jóvenes bajando por la escalinata de la Universidad de La Habana mientras se escuchaba la Internacional. Así se celebró en Cuba el natalicio de su héroe nacional, José Martí. Encabezaron la manifestación el presidente cubano Raúl Castro y otros jefes de Estado que están en la isla para participar de la cumbre de la Celac, como Nicolás Maduro, de Venezuela; Evo Morales, de Bolivia; Daniel Ortega, de Nicaragua; y José “Pepe” Mujica, de Uruguay. La marea de antorchas partió de la universidad y llegó hasta el museo Fragua Martiana, y mientras atravesaba la ciudad, pasaba por debajo de pasacalles con frases de Martí.
“De América soy hijo, a ella me debo.” “Es la hora de los hornos y no se ha de ver más que la luz.” “Patria es humanidad”, decían los pasacalles. Desde los balcones, la gente saludaba y sacaba fotos. Dos enormes banderas se pudieron ver en el camino. En una de ellas estaban Hugo Chávez y Fidel Castro y decía: “Amistad que nos une”. En la otra, había un dibujo con las caras de Fidel, el Che Guevara y Camilo Cienfuegos y tenía la leyenda “Educación, trabajo, fusil”. El secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Carlos Bianco, participó de la movilización. También estuvo la embajadora argentina en Cuba, Juliana Marino, y el dirigente radical Leopoldo Moreau.
Antes de que se iniciara el desfile, hubo un acto en el que habló el presidente de la Federación Estudiantil Universitaria, Yosvani Montano, quien dijo: “Somos hijos de América y a ella se deben nuestros mejores esfuerzos”.
La primera Marcha de las Antorchas se hizo el 27 de enero de 1953 y fue protagonizada por un grupo de universitarios dirigidos por Fidel Castro, con el objetivo de rescatar el ideario martiano a propósito de los cien años de su nacimiento.
La caravana terminó en el museo que está en el lugar de las antiguas canteras de San Lázaro, donde Martí cumplió una condena a trabajo forzado.
Apoyo al reclamo por Malvinas
El presidente de Cuba, Raúl Castro, reiteró ayer su “plena solidaridad” con la Argentina en el reclamo por la soberanía sobre las islas Malvinas y llamó al Reino Unido “a que acepte el diálogo y la negociación”. Lo hizo durante el discurso de apertura de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en La Habana. “Reiteramos la más plena solidaridad con la República Argentina en su reclamo de soberanía de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y sus mares adyacentes”, sostuvo el jefe de Estado cubano en la exposición inaugural del encuentro. Además, Castro rechazó “todo intento de explotar” los recursos naturales de la zona en conflicto “antes de que se haya logrado una avenencia” entre ambos países, a la vez que recordó la petición de diálogo del gobierno argentino. “Hacemos un llamado al Reino Unido a que acepte el diálogo y la negociación”, señaló el mandatario anfitrión de la Cumbre. Castro agradeció también “las muestras de solidaridad ante el criminal bloqueo” contra la isla y aseguró que se vive “en un mundo regido por un orden internacional injusto y excluyente en el que las amenazas a la paz y la injerencia externa en la región continúan”. En este sentido, recordó la “larga historia de intervención en los asuntos internos, invasiones militares y sangrientos golpes de Estado” realizados por “centros de poder, que no se resignan a haber perdido el control de esta rica región”. Castro también evocó la figura del fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez, al que definió como “un incansable y ferviente luchador por la independencia de la región” y “uno de los grandes líderes” de América.
Fuente:Pagina12




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