Por Julián Bruschtein
Cristina Kirchner lanzó en la Rosada el plan Progresar: una asignación de 600 pesos mensuales para los jóvenes de 18 a 24 años que no tienen trabajo o no llegan al salario mínimo, para que estudien. Se estima una inversión de 11.200 millones y un universo potencial de beneficiarios de un millón y medio de personas.
LA PRESIDENTA ANUNCIO EL LANZAMIENTO DEL PROGRAMA PROGRESAR, DESTINADO A JOVENES ENTRE 18 Y 24 AÑOS
Para rescatar a los hijos del neoliberalismo
“Estamos consolidando un sistema de seguridad social sin precedentes en nuestra historia”, aseguró Cristina Kirchner. El acto fue el regreso de la Presidenta a los discursos públicos. “Tanto demandaron mi presencia que espero que ahora no la critiquen”, ironizó.
Por Julián Bruschtein
Imagen: Bernardino Avila
“El que hable de futuro y estigmatice a los jóvenes es un cínico”, sostuvo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al anunciar ayer en la Casa Rosada el programa Progresar, que apunta a facilitar la escolarización de jóvenes de entre 18 y 24 años. “Cristina, Cristina, Cristina corazón”, se empezó a escuchar como un retumbe que crecía en el Salón de las Mujeres después de los aplausos. “Se van a necesitar muchas décadas para recuperar en la Argentina tanto daño social”, señaló la Presidenta en referencia a los años de neoliberalismo que achicaron el Estado y su cobertura social. El acto de ayer fue también el regreso del discurso presidencial, luego de un mes sin apariciones públicas de CFK.
“Estamos consolidando un sistema de seguridad social sin precedentes en nuestra historia”, destacó la Presidenta al anunciar el plan que busca integrar a los jóvenes de entre 18 y 24 años. Se trata de una prestación económica de 600 pesos para quienes no estudian ni trabajan o trabajan informalmente o tienen un salario menor al mínimo. El objetivo es que inicien o completen su formación en cualquier nivel educativo .
El anuncio de la cobertura social impacta sobre el segmento de jóvenes con mayor índice de desocupación. “Esos chicos son los hijos del neoliberalismo, sus padres no tenían trabajo y no fueron educados en la Argentina del trabajo y de esfuerzo, y necesitan el apoyo del Estado para salir adelante”, explicó la Presidenta mostrando la génesis y el propósito del proyecto. También destacó que el programa, al que presentó como continuidad de la Asignación Universal por Hijo, permitiría reducir el índice Gini, que mide el grado de igualdad o desigualdad de la sociedad.
“Che gorila, che gorila, no te lo decimos más, si la tocan a Cristina qué quilombo se va a armar”, se comenzó a escuchar en el Salón de las Mujeres. Legisladores, funcionarios y militantes se mezclaban mientras observaban a la jefa de Estado.
Los invitados se concentraron en el mismo salón, en el salón contiguo y en los patios internos de la Casa de Gobierno. El gabinete completo secundaba a la Presidenta, así como gobernadores e intendentes del conurbano. El sindicalismo estuvo a pleno con el secretario general de la CGT oficial, Antonio Caló, y el líder de la CTA Hugo Yasky. También en primera fila se sentaron la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y la de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini. Dirigentes sociales, legisladores y personalidades de la cultura también se encontraban en el salón.
“Este programa no lo financia la Anses, sino el Tesoro nacional, que quede claro”, destacó la Presidenta y agregó que hacía la aclaración para “evitar el titular de mañana: ‘Con la plata de los jubilados financian a los jóvenes’, como si esos jóvenes no fueran parte del país”. Volvieron los aplausos y se empezó a escuchar:
“¡Somos de la gloriosa juventud peronista, somos los herederos de Perón y de Evita. A pesar de las bombas, de los fusilamientos, los compañeros muertos. No nos han vencido!”, como un estruendo en síncopa entre los militantes del salón y los de los patios. La Presidenta explicó que la “contraprestación” al beneficio social era “estudiar en escuelas públicas, pero también se incorporan los trabajos de formación laboral que tiene el Ministerio de Trabajo a través de los sindicatos”.
“El Estado solo no puede, ningún gobierno puede solo. Tenemos que ir al territorio a trabajar junto a los que más lo necesitan”, continuó la Presidenta haciendo un llamado a la participación para poner en marcha de la mejor manera el beneficio. “El Estado les está dando el instrumento, las herramientas para poder ayudar e ir a buscar a esos jóvenes, para arrebatárselos a otros, que los han tomado porque fueron demasiadas décadas de ausencia”, agregó. A su lado estaban entre otros funcionarios, la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y el cura Juan Carlos Molina, que se encuentra al frente de la Sedronar, a quien la Presidenta mencionó varias veces en su discurso. “Se van a necesitar muchas décadas para recuperar tanto daño social, con una década no alcanza”, sostuvo.
El regreso
Los pabellones de la planta baja que daban al balcón del primer piso donde hablaba la Presidenta se llenaron de militantes. Cerca de las 16 comenzaron a llegar jóvenes de todas las agrupaciones kirchneristas. Embanderados en el celeste y blanco La Cámpora tenía un puñado de militantes en el centro, mientras que el resto estaba diseminado por el salón. Los verdes del Kolina también saltaban y cantaban junto a los militantes de Nuevo Encuentro. Familias con chicos y mujeres con el perfil de la Presidenta en la remera levantaban la mano izquierda con los dedos en “V”, mientras acompañaban el apoyo a Fernández de Kirchner. En la calle, sobre Balcarce ya habían quedado bastantes personas afuera, cansados de intentar entrar y de que les repitieran como un mantra: “No hay más lugar”.
Durante su discurso, la Presidenta hizo alusión a las especulaciones que se hicieron debido a que bajó su nivel de exposición pública: “Mañana espero que nadie critique la cadena nacional, porque después de tanta demanda de presencia... Recuerdo cuando publicaban encuestas que decían que la gente cambiaba de canal. Y ahora las encuestas son al revés, la mayoría de la gente quiere que hable. O mentían antes o mienten ahora. O mienten siempre”. También señaló: “Leía esta mañana en los diarios y decían ‘reaparece Cristina’. Y dije ¿qué es lo contrario de reaparece, Hebe, Estela?”, se preguntó a sí misma y a la vez a las dirigentes de derechos humanos. “Desaparece”, respondió y agregó que “en el fondo están muy vinculados con las desapariciones como método para lo que no les gusta ¿no?” Finalmente concedió: “Tal vez soy demasiado quisquillosa, lo admito, muy subjetiva, lo acepto”, y terminó con una ironía: “Bueno, en realidad le quisieron dar un toque hollywoodense, reaparece, tipo ‘reestrena’... Conociéndolos, no me pareció, no me sonó”.
Al final de su discurso apuntó a “la inmensa responsabilidad que tenemos como dirigentes de este país de sostener esta Argentina que ha podido revertir décadas de desamparo, de desesperanza, de baja autoestima y de fracasos”, y dejó resurgir los aplausos y con ellos el comienzo de la fiesta de los militantes (ver página 4) que con su canto la llamaban para que les hablara.
Otras voces
- Daniel Scioli, gobernador de la provincia de Buenos Aires: “Progresar se suma al programa Pro.Cre.Ar para dar apoyo y promover la cultura y el trabajo en los jóvenes”.
- Agustín Rossi, ministro de Defensa: “La Presidenta demostró una vez más que la ampliación de derechos está en el ADN de nuestro gobierno. Es cierto que la igualdad es una utopía, pero nunca estuvimos tan cerca de alcanzarla”.
- María Eugenia Vidal, vicejefa de Gobierno porteño: “Me alegra el anuncio de la Presidenta para los jóvenes. Nosotros lo hacemos en la Ciudad desde el 2008 con el programa Estudiar es Trabajar”.
- Juan Manuel Urtubey, gobernador de la provincia de Salta: “Progresar consolida al Estado como herramienta de crecimiento y el desarrollo de los jóvenes”.
- Roy Cortina, diputado socialista: “Mientras el Estado gasta casi cinco mil millones de pesos en propaganda y destina fondos para estampillas sobre cuentos de hadas, la Presidenta les toma el pelo a los jóvenes con un programa que promueve la informalidad laboral”.
- Alfonso Prat-Gay, ex diputado: “CFK: Salario Mínimo Vital y Móvil en U$S 600 ($ 3600/6). Che Axel, ¿no le dijiste que mientras ella no estaba llevaste el dólar de 6 a 7,15?”.
- Patricia Bullrich, diputada de Unión por Todos: “Volvimos con más de lo mismo. El Vamos por Todo vivito y coleando, ¿quiénes creyeron en el cambio?”.
- Elisa Carrió, diputada de Unen: “Celebro el plan Progresar, pero Cristina debe hablar de los principales problemas de la Argentina: la inflación, la situación energética y el abandono que sufren los jubilados”.
- Martín Ferré, ministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires: “Este programa no solo consolida la política de promoción de derechos que se inició en 2003, sino que representa un respaldo fundamental para miles de jóvenes que buscan crecer y desarrollarse”.
- Daniel Arroyo, dirigente del Frente Renovador: “Es una buena iniciativa para incluir a los jóvenes”.
- Hernán Letcher, concejal FpV San Martín: “En términos económicos, Progresar implica sostener la decisión de que el ingreso en el bolsillo de los trabajadores y de los que menos tienen sea cada vez mayor y es la respuesta a aquellos que intentan el ajuste de los sectores populares”.
COMO ES EL PLAN QUE INCORPORA A LOS JOVENES A LOS PROYECTOS DE INCLUSION SOCIAL
Progresar, punto por punto
El nuevo beneficio apunta a los jóvenes desocupados, que trabajan en el mercado informal, son empleados en casas particulares o cobran menos que el salario mínimo. El dinero es un estímulo para que estudien o adquieran un oficio.
Por Sebastián Premici

La inscripción en Progresar será voluntaria y los beneficiarios deberán cumplir con sus estudios.
“Con esta decisión consolidamos un sistema de seguridad social sin precedentes en América latina, con nuevos sujetos de derecho desde la panza hasta los 24 años. Tenemos que emponderar a la sociedad. Es fundamental la movilización popular para defender estos derechos.” Con estas palabras, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció el Programa de Respaldo a Estudiantes de Argentina (Progresar), una iniciativa para que los jóvenes de entre 18 y 24 años, que actualmente no estudian ni trabajan, o están en una situación de informalidad o cobran menos del salario mínimo puedan completar estudios primarios, secundarios, terciarios o universitarios. También incluye los centros de formación profesional registrados ante el Ministerio de Trabajo. Los beneficiarios recibirán 600 pesos por mes. El 80 por ciento de estos recursos se cobrará mensualmente y el 20 por ciento restante lo obtendrán luego de presentar los certificados de escolaridad y de sanidad requeridos.
La inversión será del Tesoro Nacional estimada en 11.200 millones de pesos, con un universo potencial de beneficiarios de un millón y medio de jóvenes. La Anses se encargará de evaluar quiénes cumplen los requisitos para acceder al programa. Según indicaron fuentes oficiales a Página/12, a partir de este programa se abrirá nuevamente la matrícula escolar.
Este nuevo programa completa un círculo de inclusión social iniciado con las moratorias previsionales, la movilidad jubilatoria en 2008 (Ley 26.417), la recuperación de los recursos de las ex AFJP y la creación del SIPA (Ley 26.425), la Asignación Universal por Hijo en octubre de 2009 (decreto 1602/09), Conectar Igualdad (decreto 459/10), la Asignación por Embarazo en abril de 2011 (decreto 446/11) y el lanzamiento de Pro.Cre.Ar (decreto 902/12) en junio de 2012.
El Progresar, sumado a la AUH, tendrá una cobertura del 31 por ciento del universo de los jóvenes del país. Este porcentaje es el más alto de la región, comparado con el Plan Oportunidades de México (30 por ciento), Subsidio empleo joven de Chile (9 por ciento), el ProJoven Integrado de Brasil (4 por ciento) y Plan Compromiso, de Uruguay (1 por ciento).
Para acceder a Progresar hay que tener entre 18 y 24 años inclusive. La iniciativa apunta a los jóvenes desempleados o a quienes cobran menos del salario mínimo vital y móvil (3600 pesos). Estas mismas condiciones se aplican para el grupo familiar. Los monotributistas sociales, los trabajadores de casas particulares y los trabajadores por temporadas también están incluidos. Los interesados podrán inscribirse, de manera voluntaria, en todos los niveles de escuelas públicas habilitados por la Ley de Educación.
También están incluidos los programas de capacitación del Ministerio de Trabajo, organismo que ya venía trabajando en estas temáticas a través del Programa Jóvenes con más y mejor trabajo.
La Anses se encargará de controlar si los potenciales beneficiarios cumplen con los requisitos exigidos. La inscripción deberá realizarse en el sitio web del organismo, www.progresar.anses.gob.ar. Pero la coordinación general quedará en manos del Ministerio de Economía.
Como se indicó más arriba, la asignación mensual que recibirá cada joven es de 600 pesos. El 80 por ciento de esos recursos se cobrará automáticamente a través del sistema bancario. Para cobrar el 20 por ciento restante, los beneficiarios deberán certificar en los meses de marzo, julio y noviembre la condición de alumnos regulares y presentar un certificado de salud. Es un sistema similar al que se aplica para el cobro de la AUH.
El programa podría alcanzar a un millón y medio de beneficiarios, es decir el 30 por ciento del total de jóvenes, según el Censo 2010. La inversión anual estimada es de 11.200 millones de pesos. Esta masa de recursos que saldrán del Tesoro Nacional representa casi la misma cantidad de dinero que se dejaría de recibir si prosperase el proyecto de ley de Sergio Massa para eliminar las retenciones al trigo y bajar las de carne y maíz, con un costo fiscal de entre 8000 y 10.000 millones de pesos.
Según cálculos del Ministerio de Economía, la aplicación de Progresar reducirá el coeficiente de GINI (indicador mundial que mide la distancia entre ricos y pobres) en un 1,2 por ciento. Dentro del posible universo de inscriptos, Economía calcula que 500.000 jóvenes retomarán sus estudios y el resto los comenzaría por primera vez. En una primera etapa, el Ejecutivo espera superar más del 50 por ciento del universo posible de beneficiarios. “Iremos barrio por barrio, casa por casa, para que los jóvenes vuelvan a estudiar”, sostuvo Diego Bossio, titular de la Anses, a Página/12.
“Los jóvenes que no trabajan ni estudian son los hijos del neoliberalismo, estos hijos son los chicos cuyos padres no tenían trabajo o lo perdieron, y no fueron educados en la cultura del trabajo. Por eso necesitan de la presencia del Estado para salir adelante”, manifestó la jefa de Estado.
Algo significativo de Progresar es la amplia coordinación con otros ministerios. Este dato cobra relevancia cuando desde la oposición se venía insistiendo con la idea de cierta “descoordinación” en el Gobierno. El dinero saldrá del Tesoro; la Anses estará a cargo de coordinar su aplicación; Desarrollo Social tendrá bajo su responsabilidad otorgarles a las madres vacantes en guarderías públicas para que puedan dejar a sus hijos a la hora de estudiar. También está involucrada la cartera laboral, con la asistencia de tutores; el Ministerio de Educación, en la coordinación para las reinserciones y permanencia en el sistema educativo, y Salud.
LOS DISCURSOS DE LA PRESIDENTA ANTE LOS MILITANTES EN LA CASA ROSADA
El viaje a Cuba, los jóvenes, la alegría
Cristina Fernández confirmó que participará de la cumbre de la Celac y desmintió haber solicitado una postergación por cuestiones de salud. Le pidió a la militancia presencia y organización en los barrios para ayudar a que “la sociedad defienda sus derechos”.
Por Julián Bruschtein
“Quiero pedirles mucho trabajo, mucha organización, junto a la gente”, dijo CFK desde el balcón.Imagen: Bernardino Avila
Después del discurso oficial, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner fue a saludar a los militantes que se agolparon en los patios interiores de la Casa Rosada. Guardó algunas definiciones que no incluyó en el anuncio del plan Progresar, como la confirmación de su viaje a Cuba para el encuentro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y de la solicitud de inclusión de Puerto Rico como miembro del organismo internacional. Entre cantitos políticos, la marcha peronista y una fuerte demostración de apoyo, la Presidenta habló en los dos patios desde el primer piso y apuntó contra “las mentiras que se han dicho” sobre su salud, y se acordó nuevamente de las agresiones de la policía municipal de San Isidro a militantes de la agrupación La Cámpora.
“Cristina, Cristina, Cristina corazón, acá tenés los pibes para la liberación”, comenzaron a bramar los integrantes de las agrupaciones kirchneristas apenas vieron a la Presidenta en el balcón de frente al primer patio interno en el que se apelmazaban. “Vengo bancando este proyecto, proyecto nacional y popular. Te digo que en los malos momentos los pibes siempre vamos a estar. Porque Néstor no se fue, lo llevo en el corazón, con la jefa los soldados de Perón”, continuaron cantando.
A continuación, los tramos centrales de los discursos de CFK.
Celac
“Decían que yo no iba a ir a la Celac por cuestiones de salud y que pedí la postergación. El problema no es que yo los escuche, es que algunos cazabobos que andan por ahí se lo crean. No hay que enojarse con los que creen una mentira, hay que enojarse con los que dicen mentiras, no con los que se creen las mentiras. Porque el pecado es mentir, el pecado nunca es creer. ¿Saben cuál fue la verdad? Que teníamos la reunión, un fin de semana, en Caracas y al otro fin de semana en La Habana y los que estábamos más al sur teníamos que viajar un fin de semana, a Caracas, volver de Caracas, porque se imaginan si me quedo en el Caribe dicen que estoy de vacaciones. Entonces algunos mandatarios sostuvimos que hiciéramos una detrás de la otra. ¿Pero qué plantearon? Dijeron: ‘No, es por la salud de Cristina’. Porque querían crear una sensación en los argentinos y en ustedes de que yo ya no podía más. La verdad que he tenido algunas dificultades, pero yo quisiera ver cómo estarían algunos si hubieran tenido las mismas dificultades que yo y gobernar un país de 40 millones de argentinos. Vamos a ir a la Celac, se van a tratar importantes temas. Venezuela va a proponer el ingreso de Puerto Rico, de los movimientos independentistas.”
La Cámpora
“¡Qué paliza les dieron en San Isidro con la Policía Comunal! ¿Para qué quieren la Policía Comunal algunos? La verdad que cuando vi las imágenes en la red, decía: ¿Y para esto se quieren las policías comunales, para ser policías de seguridad política de los intendentes, guardias pretorianas o van a ser realmente para la comunidad? Las imágenes que vi en la red eran de chicos que las habían tomado con los celulares. Gracias hoy a los celulares la impunidad tiene patas cortas. Siempre me pregunto qué hubiera pasado si hubiera habido celulares en el ’76.”
Los jóvenes
“Estoy muy feliz de verlos a ustedes y quiero pedirles mucho trabajo, mucha organización, junto a la gente. No basta con ir a un barrio, hay que incorporar a la gente a ese trabajo, que la gente sepa cuáles son sus derechos, sus obligaciones, que también las tienen, pero lo que tenemos que organizar, compañeros y compañeras, si me permiten que les diga, es que la sociedad defienda sus derechos, sus conquistas, pero al mismo tiempo también, que se organicen en su barrio, en su lugar. Esto que hemos incorporado hoy: el programa Progresar es un instrumento, una herramienta, un proyecto de vida, que hay que llevar a cada joven, para que cada joven vaya al colegio, para que cada joven tenga un oficio. No podemos permitir nunca más palos a los pibes, al contrario; a los pibes hay que ayudarlos. Y si alguno se equivoca levantarlo y ayudarlo para que se vuelva a levantar y vuelva a trabajar y a estudiar. Trabajo y educación para los jóvenes, eso es lo que queremos”.
Marchar con alegría
“Cada uno de ustedes tiene que ser un predicador para empoderar a la sociedad de todas y cada una de las cosas que hemos logrado, de estos derechos y que, además, no hay nada más maravilloso que la libertad de poder expresar nuestras ideas sin violencia y que nadie te dé un palo en la cabeza, pese a que hay algunos cavernícolas, algunos trogloditas que todavía subsisten. Cuando nosotros marchábamos, los gestos eran crispados, eran de gente que estaba enojada, había razones para estar enojado, es cierto, pero también había razones para estar felices porque habíamos logrado el retorno de Perón a la patria, había vuelto la democracia.
Lo que veo en esta juventud, a diferencia de aquella diezmada, como le gustaba decir a él, era que esta juventud marcha como le gustaba a Arturo Jauretche, con alegría, se los ve contentos, alegres. Yo nunca vi en una movilización, pese a que muchos de los que marchábamos eran parejas y demás, besarse en una movilización. Y, sin embargo, en las movilizaciones de ustedes, veo a los chicos que están de novios besarse en medio de una movilización, alegre, feliz con sus compañeras, con amor, con esperanza. Hemos construido una juventud sin odios, hemos construido una juventud con amor, con amor por la política, con amor por la paz, con amor por la patria. Otra diferencia de época: en las movilizaciones nuestras no se cantaba el himno nacional como lo cantan ustedes, con alegría y con creación propia, con el pogo, esa creación maravillosa que han hecho.”
Estampillas
“Algunos estaban enojados por las estampillitas hermosas. Fui a mirarlas porque, digo: ¿Qué habrán hecho en el Correo, habrán puesto alguna foto con la cara mía, de Néstor o de Máximo o de Florencia o de alguno de La Cámpora? Yo tengo en mi escritorio unas estampillas de la cara de Perón y de Evita, muy chiquititas, que debo reconocerlo, se ponían en todas y cada una de las cosas que se entregan en la Fundación Eva Perón y en el gobierno. Si yo no hubiera sido peronista en aquella época, me hubiera molestado que hubiera venido con la foto... Me fui a ver las estampillas y las estampillas son colegios, son netbooks, son cosas, son corazones de la diversidad. Entonces digo: debe ser el prejuicio de aquella época, el tabú de aquella época donde estaba la estampillita de Perón y de Evita que decía ‘a nuestros pequeños descamisaditos’. Me imagino si pusiera una cosa así con la cara mía y de Néstor a nuestros pequeños niñitos, creo que me hacen juicio político. Pero también hay que comprender la época, contextualizarlo. Cuando vi las estampillas me parecieron una maravilla de colorido, de arte, que levantan políticas que son de Estado y que estoy absolutamente convencida de que ningún argentino, ningún dirigente, por lo menos de los partidos populares y democráticos, pueden negar”.
Fuente:Pagina12



No hay comentarios:
Publicar un comentario