El fallo de La Haya y los nacionalismos en Chile y Perú
Año 7. Edición número 298. Domingo 2 de Febrero de 2014
Por Nicolás Rojas Scherer. Periodista
internacional@miradasalsur.com
Año 7. Edición número 298. Domingo 2 de Febrero de 2014
Por Nicolás Rojas Scherer. Periodista
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A cumplir. Los presidentes Ollanta Humala y Sebastián Piñera, de Perú y Chile, aceptan el fallo.
Pese a que no afecta las relaciones económicas y empresariales entre ambos países, filonazis y patrioteros de variado color manifestaron su descontento, llegando a reclamar una guerra.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) con sede en La Haya, ha dictaminado sentencia. Después de seis años de un litigio interpuesto por el Perú contra Chile, se han dado a conocer los resultados de las deliberaciones de los jueces reunidos en Holanda, Europa. Sin embargo, como los múltiples y variados análisis lo demuestran, se hace difícil evaluar a un ganador y un perdedor absoluto en la resolución del órgano de la ONU.
La lectura del fallo fue llevada a cabo este lunes 27 de enero en el Palacio de La Paz, donde sesiona la CIJ, por el máximo juez del tribunal, Peter Tomka, presidente de la entidad. Ciertamente no dejó de llamar la atención el hecho de que el fallo fuera leído en inglés y francés, con traducción simultánea al español y que Tomka advirtiera en un comienzo que “no se hacía cargo” de problemas en la traducción. Después de un poco más de dos horas de lectura, el resultado estaba claro: Chile perdía parte de su territorio marítimo, denominado “zona económica exclusiva”, pero resguardaba las primeras 80 millas náuticas, territorio donde se encuentra el principal coto de caza para las embarcaciones de los pescadores minoristas o “artesanales”.
El fallo abría una serie de escenarios de incertidumbre, en tanto analistas y periodistas consultaban con expertos y políticos y sacaban conclusiones de todo tipo. Las primeras lecturas apuntaban hacia la cuestión económica, ¿quién perdía y quién ganaba en este ámbito? En segundo lugar hacia la cuestión política y diplomática, ¿había sido una contundente victoria de Lima sobre Santiago? ¿Acataría plenamente el fallo Chile? ¿Cuál sería la reacción de la sociedad civil en ambos países? Y más importante aún, ¿asistirían Humala y Piñera a la cita que se venía los días 28 y 29 en la Habana en el marco de la II Cumbre de la Celac?
La cuestión económica. El debate económico ha girado en torno de dos ejes: el primero y que se da exclusivamente en Chile es el de la principal materia prima que el fallo ha resguardado para el país, la anchoveta, un pez conocido por sus aportes nutricionales y bajo costo de explotación. La controversia por el “pescadito” gira en torno de la nueva ley de pesca, sancionada en el Parlamento chileno a mediados del 2013 y que dejó en poder de siete familias la propiedad del mar. La zona de alta mar otorgada a Perú por la CIJ habría estado en manos de la familia Angelini, ubicados en el puesto 1.175 de la revista Forbes con un patrimonio de US$ 1.200 millones y grandes capitales en el sector pesquero. Sólo como botón de muestra, dicha ley fue aprobada con sendas coimas a legisladores por parte de una empresa propiedad de los Angelini, en un hecho que aún no se termina de esclarecer, como consignó el medio digital El Ciudadano (17/07/2013)
Sin embargo, y como los problemas bilaterales suelen ser más complejos de lo que parecen, las inversiones del gran capital chileno en Perú sí han encontrado resguardo en el fallo de La Haya. En este contexto, el Canciller chileno Alfredo Moreno, ex gerente general de Dersa y miembro destacado de las altas esferas del Banco de Chile, declaró a Canal 13 que sus expectativas eran “mantener todo lo que Chile tenía”. Si pensamos en los más de US$ 10.000 millones invertidos por el gran capital de este país en Perú, sus palabras cobran un profundo sentido de realismo político, pues las inversiones mutuas se encontraron fuertemente resguardadas bajo la estrategia diplomática de las “cuerdas separadas” ideada por Lima y que Santiago aceptó sin dilaciones.
La cuestión del nacionalismo. Reacciones nacionalistas de tipo chovinistas eran esperables en ambos lados de la frontera. En este marco, durante toda la semana se vivieron episodios de concentraciones filonazis en el centro de la ciudad de Santiago. El lugar elegido fue la Plaza de Armas, centro histórico de la ciudad y lugar de paseo de muchos de los peruanos residentes en esta capital. “Los ciudadanos peruanos que allí se reunieron para esperar el fallo, recibieron duros insultos de parte de los llamados ‘neonazis’ y otras personas que también manifestaban una postura discriminatoria. Algunos incluso llamaban a iniciar ‘una guerra’ con el vecino país”, consignó el portal Kaos en la Red.
En el Perú, las declaraciones exultantes del ex presidente aprista Alan García dejaron un sabor amargo en la opinión pública del país. Si en la semana previa al fallo había llamado a embanderar las casas de todo el territorio con el estandarte peruano, tras conocerse el fallo declaró a América Noticias que “no se ha ganado todo lo que hubiéramos querido ganar”, poniendo asimismo en cuestión la delimitación de los límites terrestres que crean la frontera desde el llamado “Hito 1” hasta el “Punto de Concordia” en la costa del mar Pacífico, abriendo otro flanco de conflicto. Adicionalmente, por el lado chileno se conoció la posición del Diputado PPD Jorge Tarud, quien manifestó que el cumplimiento del fallo debía ser sometido a un plebiscito, cuestionando los amarres institucionales que obligan al Estado a cumplimentar cualquier resolución de dicha corte por medio del Pacto de Bogotá, de 1948. Finalmente, el diputado de la UDI y miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja chilena, Iván Moreira, declaró que “se hace necesario que Chile se retire formalmente del pacto de Bogotá. Chile no puede seguir entregando jurisdicción a un tribunal internacional”, consignó radio BioBio.
Los dos mandatarios en Cuba. Apenas 48 horas después de conocido el fallo de la CIJ, los presidentes de los dos gobiernos litigantes se dieron cita en La Habana, en el marco de la II Cumbre de la Celac. Piñera asistió más por no demostrar una posición de debilidad frente a Humala que por un compromiso con la integración por medio de este nuevo instrumento de política internacional, señaló el diario electrónico El Mostrador (27/01/2014)
En un discurso extenso, lleno de citas y rememoraciones históricas, Piñera puso énfasis en los logros de su gestión y en el legado que en materia internacional dejará su administración. En tanto, Humala afirmó que “Perú ha cerrado para siempre el capítulo de la delimitación de sus fronteras”, celebrando “el triunfo de la paz”. Una vez terminada la intervención de ambos mandatarios en el plenario, sostuvieron una reunión bilateral, donde se comprometieron a implementar el fallo de manera sostenida y gradual.
Ciertamente, el hecho de que el conflicto haya sido dirimido por medio del derecho y la diplomacia puede considerarse en sí mismo una victoria para la región. Como lo ha declarado la revista Punto Final en su edición 797, “resolver una disputa fronteriza por la vía de las instituciones del derecho internacional habla bien de nuestros pueblos. Cada gobierno defendió sus legítimos puntos de vista ante un tribunal mutuamente reconocido, que ha razonado en derecho y comunicará una sentencia inapelable. Nada más que decir. Cada uno a lo suyo y a construir una nueva etapa, sobre la base de un acuerdo definitivo que aporta certeza jurídica a nuestras fronteras.”
Sin embargo, se hace difícil pensar que el legado de la “guerra del pacífico” pueda ser superado de manera tan simple. Bolivia ha comenzado el proceso de tramitación en la CIJ en abril de 2013, debiendo presentar la memoria del caso en los próximos meses. Y es que pensar que los tratados son “intangibles” y que por tanto resguardan “a perpetuidad” las fronteras se transforma en un axioma político complicado. En especial en el marco de un mundo en transformación.
Finalmente, cabe considerar un aspecto poco apreciado por la opinión pública de Chile y Perú. El hecho de que se haya tenido que recurrir a tribunales internacionales asentados en Europa demuestra la falta de un mecanismo de resolución de conflictos latinoamericano. Para un litigio que concierne a dos países vecinos y que en una variedad de aspectos son parte de una misma raíz histórica, que comparten una lengua y una religión, el hecho de que el fallo haya sido dictado en inglés y francés y de que los principales equipos jurídicos de ambos Estados hayan estado en manos de abogados anglofranceses, demuestra una profunda brecha en el proceso integracionista latinoamericano.
Fuente:MiradasalSur
La educación definirá la relación de Bachelet con sociedad chilena
Para Isadora Riquelme, de 14 años, y otros miles de adolescentes de Chile, la posibilidad de tener la educación universitaria que desean se juega en la reforma que ha prometido acometer Michelle Bachelet cuando retorne a la Presidencia en marzo.
Ese tema medirá, además, la relación de Bachelet con la base social del país, para lo que no es suficiente, advierten expertos y sectores involucrados, establecer la demandada gratuidad universal de la educación superior, sino responder al gran desafío de poner fin a la profunda segregación que existe en el sistema, desde el preescolar.
De hecho, para el 22 de marzo, 11 días después que inicie su segundo cuatrienio, los estudiantes ya convocaron una marcha en demanda de la reforma, lo que indica la presión que pondrán desde el comienzo sobre la próxima mandataria socialista.
Riquelme, que comienza sus estudios secundarios en el curso que se abre desde fines de febrero, quisiera estudiar idiomas o música en la universidad, y cree que la educación debería ser gratuita para todos, pero es bastante escéptica que se logre y que los beneficios lleguen hasta ella.
“Creo que (las autoridades) no lo van a poder lograr”, dijo.
“Lo ideal es que la universidad fuera toda gratuita porque tendríamos más fácil acceso a estudiar. Ahora hay muchos cabros (muchachos) que no estudian porque no hay plata”, afirmó. Su aspiración, dijo, es “lograr una beca”.
De hecho, si el sistema se mantiene como está hoy, sus padres –ambos profesionales pero con trabajo inestable-, deberán desembolsar unos 1.200 dólares mensuales ($600 mil aprox.), como mínimo, para que su hija estudie en la universidad.
Las protestas contra la educación chilena comenzaron en 2006, cuando Bachelet comenzaba su primer mandato (2006-2010) y debió enfrentar la “revolución de los pingüinos”, un movimiento de estudiantes secundarios que exigía el mejoramiento de la educación primaria y media y la recentralización de la enseñanza pública.
Cinco años después, los estudiantes universitarios pidieron educación superior pública, gratuita y de calidad, con un movimiento transversal que llegó a convocar a casi un millón de personas a protestar en las calles.
La protesta desveló la verdadera cara de este país de 17 millones de habitantes, cuya economía crece en los últimos años a un ritmo anual de seis por ciento, pero que a la vez es uno de los países más desiguales del mundo.
Cerca de tres millones de chilenos sobreviven con menos de dos dólares al día (menos de mil pesos), y otro millón lo hace con menos de un dólar diario. Mientras, el uno por ciento más rico acumula cerca del 30,5 por ciento del total de los ingresos del país, según cifras de la Fundación Sol.
En 1981, la dictadura militar del extinto Augusto Pinonhet (1973-1990) cercenó la educación estatal y la traspasó a los municipios. Ese año, 78 por ciento de la matrícula se concentraba en escuelas públicas y el resto en las privadas.
En 1990, al retornar la democracia, la matrícula municipal descendió a 57,8 por ciento y en 2012 a 38 por ciento. La razón fue el rápido descenso en la calidad de la enseñanza pública, lo que llevó a establecer un sistema mixto, con aportes municipales y de los padres, la llamada educación privada subvencionada.
Por la urgencia de cortar la enorme desigualdad propiciada por el sistema de la dictadura, y por las presiones del mundo estudiantil, Bachelet estableció como eje central de su programa de gobierno la reforma educacional, para poner fin al lucro, mejorar la calidad, terminar con la segregación y lograr avances sustantivos hacia la gratuidad universal.
Se calcula que la reforma costaría entre 3.900 y 5.200 millones de dólares, de 1,5 a dos puntos del producto interno bruto (PIB), y pretende avanzar gradualmente en la gratuidad universal y efectiva de la educación superior, en un proceso paulatino de seis años.
En su cuatrienio, Bachelet promete gratuidad al estudiantado perteneciente a 70 por ciento más vulnerable de la población.
Eduardo García Huidrobro, quien presidió el Consejo Asesor Presidencial para la Calidad de la Educación, que concluyó con un informe en 2006, explicó que el nuevo gobierno tendrá “dos tipos de urgencias”.
“Están las ‘políticas-políticas’, y el campo educacional se puede tornar ingobernable si eso no se resuelve rápido, y las ‘político-técnicas’, que pueden ser menos mediáticas, pero son sustantivamente importantes”, dijo.
Para el académico de la Universidad Alberto Hurtado, entre las primeras está el tema de la gratuidad de la educación superior, “que es importante por su efecto democratizador, pero también es una llave de credibilidad del nuevo gobierno frente a los movimientos sociales”.
Entre las segundas, “la más importante es la carrera docente, porque no es creíble un discurso de mejoramiento de la calidad de la educación, sin un mejoramiento sustancial de las remuneraciones y las condiciones de trabajo de los profesores y profesoras”.
Según García Huidobro, detrás se ubican la “desmunicipalización” y regulación de la educación privada subvencionada, para que el alumnado tenga las mismas oportunidades, viva en un municipio o barrio pobre, o en otro de altos ingresos.
En Chile existen 25 universidades tradicionales, públicas y privadas, que integran el Consejo de Rectores (Cruch), además de otros 31 centros superiores privados.
Para acceder a las universidades del Cruch, los estudiantes deben pasar una Prueba de Selección Universitaria (PSU), cuyo rendimiento depende de los conocimientos adquiridos hasta entonces.
“Ahí aparece la esencia de la segregación en Chile, ¿de qué sirve que la universidad sea gratuita si no puedo acceder a ella?”, cuestionó el periodista Mauricio Weibel, experto en Educación.
A juicio de Weibel, director de la Escuela Latinoamericana de Estudios de Postgrado de la Universidad Arcis, el gran desafío es la mejora la calidad de la educación primaria y media, que es la cuna de la desigualdad.
“Actualmente en Chile hay colegios pobres para pobres y colegios ricos para ricos. Y la diferencia no es solo de infraestructura, sino principalmente de la calidad de los profesores y de la educación que se entrega”, añadió.
Un estudio de la Universidad de Valparaíso indica que, para este año, las universidades tradicionales captaron a 71 por ciento de los mejores puntajes de la PSU, y que solo 12 liceos públicos promediaron más de 600 puntos, un puntaje medio para acceder a la universidad.
García Huidobro reconoció que las reformas en educación superior no son suficientes, “pero son muy importantes”.
“Es verdad que hay que mejorar también, y mucho, la educación básica y media, sobre todo la pública, pero es verdad también que hoy hay jóvenes talentosos que se desaniman por el pago y las deudas”, afirmó.
A juicio de Weibel, un avance sustancial es la implementación del ranking de notas, una medida de calidad, equidad e inclusión en acceso a la universidad, que permite que los mejores de cada colegio, ingresen a la universidad.
Con todo, el desafío será ahora para el próximo ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, ex ministro de Hacienda del gobierno del socialista Ricardo Lagos (2000-2006) y ex jefe para América Latina del Fondo Monetario Internacional (2008-2012).
Eyzaguirre aseguró que dialogará con todos los sectores pues “ahí está el destino de Chile”, pero ya fue criticado por su perfil economicista.
Por Marianela Jarroud - IPS
Asamblea Constituyente: Una prueba para el primer gabinete de Michelle Bachelet
Cinco de los 23 ministros que conformarán el próximo gobierno han manifestado su respaldo al mecanismo para establecer una nueva Constitución. Algunos sectores consideran que es una señal positiva, pero otros plantean que existen “pocas esperanzas”.
Michelle Bachelet nunca se ha pronunciado a favor de establecer una Asamblea Constituyente, pero sí lo hicieron algunas de las personas que conformarán su primer gabinete: cinco de los 23 próximos ministros manifestaron su respaldo al mecanismo para establecer una nueva Constitución, una de las principales propuestas que contiene el programa de la presidenta electa.
José Antonio Gómez, próximo ministro de Justicia, insistió en la Asamblea Constituyente durante su campaña para las primarias presidenciales y podría tener incidencia en el tema desde su futuro cargo. Algo similar ocurrirá con Ximena Rincón, quien desde marzo asumirá en el ministerio Secretaría General de la Presidencia. Antes de la primera vuelta, la actual senadora DC adhirió a una declaración de la campaña Marca Tu Voto, la que consideró legítima cuando otros miembros de su partido la cuestionaron.
También manifestaron su apoyo la ex concejal comunista Claudia Pascual, quien asumirá en Sernam; el representante de Izquierda Ciudadana Víctor Osorio, quien será ministro de Bienes Nacionales; y Claudia Barattini, quien llegará al Consejo de la Cultura y las Artes e incluso participó de Marca Tu Voto.
Para la ex vocera de esa campaña, Javiera Parada, la presencia de esos cinco ministros es una positiva señal: “No se ha zanjado ni se ha dicho cuál será el mecanismo para hacer la nueva Constitución, la puerta nunca ha estado cerrada para la Asamblea Constituyente. La nueva Constitución sí está en el programa de la nueva presidenta, por lo tanto, es una muy buena señal para quienes formamos parte de este proceso constituyente que hayan cinco ministros -y en los puestos en que están- que sean partidarios de que la nueva Constitución sea hecha de manera participativa, democrática e institucional, como es una convención constituyente”, dijo.
En tanto, el cientista político Miguel Ángel López, académico de la Universidad de Chile, consideró que el rol que podrían jugar esos ministros no es tan relevante como la presión que podría ejercer la ciudadanía en favor de una Asamblea Constituyente: “Todo va a depender del apoyo que tenga la Asamblea Constituyente en la población y el rol que puedan jugar los partidos políticos, conversando con la presidenta para que lleve a cabo el proceso. Creo que lo de la Asamblea Constituyente no está muerto por ahora, pero el primer año de gobierno va a ser fundamental para ver si se lleva adelante el proceso. Gran parte se va a ver en cuánto apoyo haya en la población y el rol que tengan todos los actores políticos, tratando de convencer a la presidenta de que es una buena idea para el país”, afirmó.
Una visión distinta planteó el historiador Sergio Grez, una de las 161 personas de distintos ámbitos que el año pasado firmaron un manifiesto por la Asamblea Constituyente.
El académico dijo tener “pocas esperanzas” en el próximo gobierno y sostuvo que los sectores hegemónicos de la Nueva Mayoría son contrarios a la iniciativa. Además, advirtió que, “como suele ocurrir en la historia, los díscolos o contestatarios de una coalición suelen limar su carácter contestatario y reducirlo una vez que se producen los repartos, en particular, los de cargos ministeriales. De insatisfechos pasan a ser satisfechos y en aras de la gobernabilidad y el ‘realismo político’, terminan transando sus principios, convicciones y declaraciones de fe democrática, para conservar los puestos o equilibrios políticos”.
Fuente: Radio y Diario U.ChileJornadas de Debate Popular: La Izquierda busca su camino
Publicado el 30 Enero 2014-Escrito por Juan Jorge Faundes- Clarín
Variadas organizaciones del espectro político a la izquierda del Partido Comunista -críticas del “reformismo” y autodenominadas de “Izquierda revolucionaria”-, se reunieron en el liceo Fermín Vivaceta, de Santiago, para intercambiar opiniones sobre qué hacer ante el escenario que se abre el 11 de marzo, con el gobierno de Michelle Bachelet y la Nueva Mayoría. Convocantes y organizadores de las Primeras Jornadas de Debate Popular fueron los centros de estudio independientes Grupo de Estudios Marxistas, GEM; Estudios Nueva Economía, ENE; Grupo de Estudios de Ciencias Sociales y Política, GECSyP, y Plataforma Nexos.
Tres fueron los puntos en debate: 1.-El triunfo electoral de Bachelet y significado de su próximo gobierno; 2.-Las tareas que cada organización o sector ha fijado como prioritarias para los próximos años, y 3.-Las posibilidades de convergencia entre diferentes organizaciones y sectores en lucha.
Los panelistas se distribuían entre los que estaban conformes con la participación electoral como útil para aprovechar y disputar espacios, caso, entre otros pocos, del Partido Igualdad; y quienes adscribían a una táctica centrada en la organización y convergencia de las fuerzas de trabajadores y populares por fuera, y en contra de la institucionalidad. De lo que se trata, decían, es de quitarle legitimidad a la presidenta Bachelet y a la Nueva Mayoría y disputarle “la conducción de las masas”.
Muchos opinaron que el triunfo de Bachelet fue una victoria del “bloque neoliberal”, que logró integrar en su estrategia a sectores populares gracias a la incorporación del “reformista” Partido Comunista, cuya función sería “cooptar los movimientos sociales”. Los más radicales calificaron al nuevo gobierno de “dictadura empresarial solapada”. También, muchos admitieron que la Izquierda revolucionaria no tiene una base social sólida, que es necesario “desarrollar una línea política de masas y construir un movimiento popular de nuevo tipo”, por fuera de la institucionalidad. Se insistió en la necesidad de un “programa político ante el exceso de demandas reivindicativas economicistas” de los movimientos sociales, sindicales, ciudadanos. Lo que se necesita es “construir autonomía política real”. Fue motivo de controversia la descalificación por unos del “kirchnerismo”, “evomoralismo”, “chavismo” y gobierno de Correa en Ecuador como “reformismo”, pues de lo que se trataría es de la “destrucción del Estado y de las relaciones de producción”. A lo que se retrucó por parte de otros que se trata de usar distintas vías para construir el socialismo.
Horacio Díaz, vicepresidente de la Confederación Nacional de Trabajadores, defendió las luchas reivindicativas como la manera propia de los trabajadores de avanzar hacia el socialismo. “Muchos compañeros aquí nos tratan como débiles mentales, pero para nosotros es fundamental obtener logros económicos, luchar contra la explotación”, sostuvo Díaz. Agregó que no es común que los trabajadores hagan marchas, “pero hacemos huelgas”, dijo.
OPINION DE LA “FLOR MAS ROJA”
Desde el stand de Ocean Sur no podía sino ver y oír la jornada haciendo inmediatas relaciones a la literatura que tenía en oferta sobre la mesa. Y Rosa Luxemburgo, la flor más roja del socialismo, un texto de Néstor Kohan, me hacía guiños desesperados cuando se arremolinaba en mi mente la idea de que algunos panelistas decían cosas un poco por las nubes y medio despegadas de lo que a mi me parece mundo real (pero admito que puedo estar equivocado). Por ejemplo, cito a Kohan: “Ni Lenin ni Rosa -recordemos que los dos fundaron, cada uno en países distintos, organizaciones revolucionarias, Lenin el Partido Bolchevique, Rosa la Liga Espartaco y el Partido Comunista Alemán (KPD)- creían que el partido tenía que estar mirándose su propio ombligo o predicar desde ‘afuera’ al movimiento social. Las organizaciones de las y los revolucionarios deben ser parte inmanente de los movimientos sociales (del movimiento obrero, del movimiento de mujeres, de los movimientos juveniles, de los movimientos de trabajadores desocupados, de los movimientos campesinos, de los movimientos de derechos humanos, etc.), nunca un ‘maestro’ autoritario que desde afuera lleva una teoría pulcra y redonda que no se ‘abolla’ en el ir y venir del movimiento de masas”.
Los paneles y respectivos participantes fueron los siguientes:
1.- La Izquierda en el escenario post electoral 2013: Evaluación del periodo y propuestas tácticas. Iván Carrasco, Partido Igualdad. Víctor Orellana, Fundación Nodo XXI. Sebastián Osorio, militante libertario, ex OCL. Claudio Pérez, Movimiento Popular Guachuneit. Guillermo Rodríguez, Comunidad Militante. Moderador: Marco Cuevas, Plataforma Nexos.
2.- Revisión del estado de la construcción social-sectorial de poder popular (I): Trabajadores y estudiantes post elecciones 2013. Eloísa González, Aces. Luna Rojas, UNE. Luis Candia, Unión Portuaria del Bío Bío. Ana Orrego, Federación Sindicatos Educación Superior Privada “Livia Videla”. Moderador: Felipe Correa, ENE.
3.- Revisión del estado de la construcción social-sectorial de poder popular (II): Las organizaciones político-sociales post elecciones 2013. Juan Reinoso, Asamblea Ciudadana de San Antonio. Ciro Ibáñez, Mesa Regional de Salud de Concepción. Luis Carreño Viluñir, Colectivo de Apoyo a los Presos Políticos Mapuche CAM. Osvaldo Molina, Movimiento Pobladores Sur. Andrea Parada, Asamblea de Mujeres Revolucionarias. Moderador: José Toro Leyton, GECSyP.
4.- Asamblea popular de discusión: Perspectivas y desafíos estratégicos de la lucha por el socialismo en Chile. “Capitalismo, patriarcado y emancipación”, Anita Peña, Colectivo Feminista de Valparaíso. “Trabajo y clase trabajadora”, Rodolfo Flores, Plataforma Nexos. “Sobre el concepto de justicia”, Pablo Grez, GEM. “La nueva economía”, Sebastián Valdebenito, ENE. Moderador: Moisés Escobar, GEM.
A MODO DE EVALUACION
Sebastián Zarricueta Cabieses, vicepresidente e investigador de la Plataforma Nexos, miembro del comité organizador de las Jornadas, contestó algunas preguntas de Punto Final.
¿Cuáles son tus conclusiones al final de este encuentro?
“Desde los organizadores del encuentro se logró establecer una colaboración estrecha y fraterna entre distintos centros de investigación y discusión. A pesar de los diversos componentes generacionales característicos de cada uno de estos centros, los orígenes políticos de sus miembros e incluso, las disciplinas desde las que cada uno se posiciona, se logró éxito en la actividad. No tiene que entenderse bajo ninguna circunstancia como que dichos centros de estudio establecen la ‘línea’ y la ‘bajan’ para que la apliquen las organizaciones político-sociales. Lo importante aquí fue la apertura de espacios de encuentro y discusión colectiva que permitan ir generando consensos e ideas fuerza comunes en la franja de los constructores político-sociales.
Las clases dominantes poseen una serie de think tanks, universidades y medios de comunicación que cumplen la función de delinear el ‘horizonte estratégico’ y pautear de alguna forma la acción de los partidos políticos. Un ejercicio similar, pero no idéntico, cabe a los centros de investigación y discusión identificados con las luchas emancipatorias del campo popular. Naturalmente, éstos nunca van a contar con los recursos como para sostener un ejército de investigadores a tiempo completo. Su accionar en este sentido siempre será precario. De ahí que se haga necesario realizar un constante ejercicio de esfuerzo mancomunado entre los mismos centros de estudio para transcender sus particulares líneas investigativas.
En segundo término se irán tejiendo relaciones con las distintas expresiones del campo popular, en especial con los medios de comunicación identificados con éste. Por eso valoramos el patrocinio y difusión que brindaron Punto Final, El Ciudadano y El Irreverente. En esta dimensión consideramos que la actividad fue un éxito que esperamos seguir reproduciendo”.
¿Hubo otros objetivos más allá de los organizadores?
“Sí. Los objetivos del programa de discusión. Es valorable la instancia de diálogo que se abrió entre distintas expresiones político-sociales del campo popular. Resulta urgente instalar el debate estratégico en dicha franja sobre las bases de un programa de transformación socialista del capitalismo chileno y los presupuestos político-sociales sobre el que éste descansaría para llevarse a cabo. Es lo que en la tradición del marxismo se identifica con la discusión sobre las ‘fuerzas motrices’ del cambio revolucionario y las opciones estratégicas para el acceso al poder. En los años sesenta y setenta derivó en la contraposición entre lucha armada, asociada a la Izquierda revolucionaria, versus la vía institucional, identificada con el reformismo. La gran diferencia con esos tiempos es que, a pesar de la divergencia en el seno del campo popular acerca de las vías estratégicas de acceso al poder, el ‘horizonte utópico’ (por nombrarlo de alguna manera) estaba definido y era compartido. Ahora no. De alguna manera la idea de una sociedad socialista venía dada por la forma específica que adoptó el socialismo tras la Revolución de Octubre”.
¿Qué se plantea ahora para adelante?
“Si bien no era el objetivo de las Jornadas zanjar la discusión sobre las vías estratégicas y elaborar un programa específico de acción, ni menos clausurar el debate sobre el horizonte socialista, se abrió al menos el espacio para discutirlo y que las distintas organizaciones y militantes se pronunciaran. Naturalmente, se evidenciaron nuestras carencias, en especial la falta de una visión unitaria para enfrentar las tareas del periodo político que se inaugura con la elección de Bachelet”.
Agregó Sebastián Zarricueta que “en el aspecto logístico-organizativo las jornadas constituyeron todo un éxito. Se generó un espacio de encuentro y confraternización. Destaco aquí los momentos del almuerzo y la guardería para niños gracias al apoyo de los compañeros del Colectivo Andamios. Esto último es algo relativamente novedoso en actividades de este tipo. Poco a poco tenemos que incorporarlas ya que urge afrontar, no solo desde lo discursivo sino fundamentalmente desde lo práctico, los temas de género, de la familia y del cuidado de niños y ancianos como problemas colectivos. De lo contrario estos problemas se invisibilizan y terminan reproduciéndose esquemas de dominación (tales como el machismo).
Las Jornadas contaron también con distintas expresiones culturales: danza, música y poesía, y una importante muestra de libros gracias a distintos stands de editoriales, librerías y editores independientes. También se distribuyeron ejemplares de Punto Final, Le Monde Diplomatique y El Irreverente.
JUAN JORGE FAUNDES
Publicado en “Punto Final”, edición Nº 798, 24 de enero, 2014
Comunidad mapuche de Cañete inicia toma en predio forestal de CELCO
Las comunidades mapuche pertenecientes al Lof Huentelolen Sector Rihue Huentelolen el pasado martes ingresaron a tierras que consideran ancestrales iniciando una toma a un predio localizado en Cañete, provincia de Arauco, Región del Bío bío. La recuperación corresponde a una reivindicación de un fundo que usa la firma CELCO Arauco, propiedad del Grupo Angelini, para sus plantaciones forestales.
Además denuncian que tras el ingreso “personal de Forestal Arauco, destruyó” un espacio ceremonial con “motosierras” y “quemaron” un rehue.
A continuación el comunicado:
A nuestra nación mapuche y sociedad chilena expresamos lo siguiente:
El martes 27 de enero siendo las 7 am, hemos hecho ingreso a nuestras tierras ancestrales, hoy propiedad de Forestal Arauco S.A, aproximadamente 10 familias entre niños, mujeres y nuestra gente mayor hoy estamos reiniciando una recuperación productiva al interior del fundo, ubicado en Rihue Alto.
También denunciamos que tras nuestro ingreso anterior al fundo, personal de Forestal Arauco, destruyó nuestro espacio ceremonial, donde instalamos un Rehue y Kvnis los cuales fueron destruidos por motosierras, además quemaron nuestro Rehue, significando para nosotros una trasgresión gravísima de nuestra espiritualidad. Exigimos la restitución urgente de estas tierras, las que fueron de nuestros ancestros, ya que también la forestal, está dañando nuestra agua algo esencial para mantener la vida del nuestro Lof.
Exigimos también la presencia de los gerentes de forestal Arauco S.A, no nos sirve conversar con representantes pues nuestra decisión de quedarnos es definitiva, tampoco negociaremos con ningún representante de CONADI, y ante cualquier intento de DESALOJO, pondremos resistencia no saldremos hasta tener la certeza que nuestras tierras serán entregadas al Lof. Por la Recuperación de Nuestro Territorio Ancestral y nuestra Agua.
Lof Huentelolen Sector Rihue HuentelolenEnvío:Amarelle




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