una muestra busca rescatar las historias individuales y colectivas de las personas detenidas y desaparecidas en la ex esma
Cuando la memoria es sonrisa pura
Miguel Boitano era "divertido y reflexivo". Gustavo Grigera quería que "a ningún chico le faltara el pan". Relatos e imágenes de antes del Terror.
Por: Gerardo Aranguren
Las calles de la ex ESMA se llenaron en las últimas semanas de historias de militancia. Fotos gastadas, en color sepia y blanco y negro, muestran a jóvenes sonrientes, rodeados de amigos o con sus hijos o padres, en situaciones cotidianas. Cuentan quiénes eran antes de pasar por el terror del centro clandestino de detención y exterminio. Las imágenes forman parte de la muestra "Memorias de vida y militancia", que busca recuperar las historias de quienes fueron detenidos desaparecidos en la ESMA en la última dictadura.
Se trata de una iniciativa conjunta entre el Espacio Memoria y Derechos Humanos, el Archivo Nacional de la Memoria (ANM) y el Centro Cultural Haroldo Conti, que, luego de un trabajo de más de dos años, lograron recolectar testimonios, fotos, cartas y otros objetos personales para comenzar a reconstruir la vida y militancia política de algunas de las personas desaparecidas o asesinadas desde una nueva mirada.
"Antes la historia se contaba a partir de la desaparición, con la reconstrucción que hicieron sus familiares con las pruebas que lograron juntar. Se hablaba desde lo general, cuántas personas pasaron por los centros clandestinos, cuántos fueron desaparecidos. Esto fue ir para atrás, empezar a contar quiénes fueron los 30 mil desaparecidos, de quiénes hablamos cuando hablamos de que por acá pasaron unos 5000 militantes. Ahí reconstruimos quiénes fueron, por qué en algún momento se la jugaron al punto de dar su vida por un proyecto político", explicó la fotógrafa Lucila Quieto, del ANM.
Las imágenes elegidas escapan a la iconografía tradicional de víctimas y muestras a los jóvenes en situaciones cotidianas, rodeados de su familia y compañeros de militancia. "La mayor parte de los relatos están centrados en el secuestro y lo que pasó después. Nuestra intensión fue rescatar la parte anterior, su nacimiento, la escuela, el comienzo de militancia. Lo que queremos contar termina el día del secuestro y sirve para poder comprender cómo una persona particular eligió ser militante", comentó Verónica Castelli, coordinadora del Área de Programa y Actividades del Espacio por la Memoria.
La muestra está integrada por una veintena de historias, algunas de familias diezmadas como los Tarnopolsky, Said y Cacabelos; militantes históricos como Ricardo René Haidar y Jorge 'Turco' Caffati y otras historias menos conocidas, como Carlos Alberto Chiappolini, Alicia Elsa Cosaka o María Cristina Bustos.
"El objetivo es contar todas las historias que podamos. La clandestinidad de este lugar nos impide conocer a todas. También buscamos reconstruir los grupos de militancia, por ejemplo en esta primera muestra hay muchos que pertenecieron a la JUP de Arquitectura", señaló Castelli.
La muestra se instala en el contexto de lo que fue entre 1976 y 1983 uno de los mayores centros
clandestinos de detención del país, pero piensa la historia del terrorismo de Estado desde otro lugar. "Buscamos rescatar la historia de militancia: por qué terminaron acá secuestradas por el terrorismo de Estado", manifestó Lucila Quieto. Y agregó: "Es lo que se debe y lo que se puede hacer en este momento, ya que hay determinadas situaciones que fueron abiertas por parte del Estado, como los juicios y las respuestas a reclamos históricos, y partir de eso se puede hablar y reconstruir las historias de vida y militancias".

"Cuando lo abrimos por primera vez dijimos aquí no entra nadie, es sagrado, pero en los últimos años cambiamos tanto de pareceres, porque nos ayudaron a ver la vida, que realmente existía", recordó Lita Boitano, miembro de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, muy emocionada durante la inauguración en la que presentó la postal de su hijo, Miguel Ángel Boitano.
Ana María Cacabelos, al referirse a las postales de sus hermanos José Antonio, Cecilia Inés y María Esperanza Cacabelos, y su cuñado Edgardo de Jesús Salgado, señaló que "ellos nos acompañan desde siempre, todo el tiempo. Con estas postales, cualquier persona podrá sentirse acompañada también y, a lo mejor, contagiada por su ejemplo".
En la apertura de la muestra, Santiago García, integrante de HIJOS y sobrino de Graciela Estela Alberti, recordó: "En los últimos años cambió mucho la forma en la que la tenemos presente, en particular porque aparecieron estas fotos, que son del día en que se casaron, con mi tío, Santiago Ulises Murphy. Son un montón, rodeados de compañeros, de amigos, de amores. Podemos recordarlos con una sonrisa", señaló Santiago.

"Esta foto estaba vedada en mi casa porque la había sacado la novia anterior a mi mamá. Estaba prohibida y mi mamá no la quería ni ver", reveló Victoria Grigera, hija de Gustavo, durante el acto de inauguración de la muestra.
Su padre era médico, trabajaba en el Hospital Italiano e integraba el equipo de Sanidad del Ejército Montonero. Fue secuestrado en su lugar de trabajo por el Grupo de Tareas de la ESMA. Fue asesinado. La familia recuperó el cuerpo el 20 de agosto de 1977.
"La carta la escribió mi mamá cuando se lo llevaran y estaba embarazada de mí. Falleció en 2008. Hoy me puse triste porque ella militó mucho para que esto sea posible pero también está presente incluso en la foto con su letra", agregó Victoria.
En la carta, su madre, Mónica Dupuy, le escribe a Victoria, que estaba por nacer: "Aunque sé que está todo 'patas para arriba', papi quería cambiarlo, quería que todos los chicos tuvieran pan, que no sólo unos pocos tuvieran mucho, fue un gran hombre, pudo tenerlo todo, pero lo dejó por los demás."
Fuente:TiempoArgentino

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