Trasante padre: “Tengo una carga grande en mi corazón”
4 feb, 2014
“Mi corazón está presto a contribuir con ideas que frenen esta ola de violencia”, dijo el papá de Jeremías y Jairo.

4 feb, 2014

“Vengo caminando desde la muerte de Jeremías y con la muerte de Jairo voy a doblar mi esfuerzo. Mi corazón está presto para contribuir con ideas que frenen esta ola de inseguridad y violencia”, expresó ayer el pastor Eduardo Trasante en medio del dolor de perder a su segundo hijo durante la madrugada del domingo pasado, cuando Jairo, de 17 años, recibió un disparo mortal en la esquina de Dorrego y Zeballos. Durante el mismo hecho, Jonathan, el menor de sus seis hijos, fue agredido a golpes poco antes de que Jairo fuera baleado de muerte.
Con la entereza y la coherencia que lo caracteriza, Eduardo reflexionó sobre el mensaje que le dejó el ministro de Seguridad, Raúl Lamberto, anteayer cuando en una comunicación telefónica. “El ministro Lamberto se comunicó para hacerme llegar sus condolencias, como también las de la intendenta, Mónica Fein, y el gobernador, Antonio Bonfatti. El llamado me dejó con una carga muy grande en mi corazón, porque las personas que tienen que velar por nuestra integridad y seguridad me dijeron que no tienen herramientas ni ideas para parar la ola de violencia”, contó el papá de los dos jóvenes asesinados, quien ayer participó de la marcha de las cruces blancas antes de inhumar los restos de Jairo en el cementerio privado “Solar del señor”, de la localidad de Villa Gobernador Gálvez.
“Con la muerte de Jairo voy a doblar mi esfuerzo para ver con qué contribuir a las autoridades del Ministerio de Seguridad”, adelantó el pastor para agregar que, de ser necesario, se pondrán a trabajar con la gente de su iglesia y comenzarán a investigar sobre informes y proyectos en otros países para aportar ideas a los funcionarios cuya función es la seguridad de los ciudadanos.
Otro Trasante, golpeado
El pastor y papá de Jeremías y Jairo, ambos asesinados a los 17 años en hechos diferentes, confirmó las versiones que surgieron anteayer, las cuales hablaban de que Jonathan, su hijo menor, había recibido una feroz paliza en la salida del boliche Chiringo minutos antes de que, a sólo tres cuadras de allí, asesinaran a Jairo. “Jonathan no tuvo que ser hospitalizado, pero está bastante golpeado. Florencia, otra chica que era muy amiga de mi hijo, fue internada en el Heca por un golpe en la cara”, aclaró Eduardo.
Con respecto a la investigación por la muerte de Jairo, su papá contó que anteayer los uniformados tomaron declaración a los amigos del adolescente que presenciaron la reyerta en Chiringo. “En los próximos días me interiorizaré en la causa”, explicó Eduardo, el pastor evangélico que hace 25 meses encabeza la lucha junto a organizaciones sociales para pedir justicia por el crimen de su hijo Jeremías, quien fue ultimado a balazos junto a Claudio “Mono” Suárez, de 19 años y Adrián “Patom” Rodríguez, de 21, en los primeros minutos del 1º de enero de 2012 en la canchita de Moreno y Presidente Quintana, de Villa Moreno.
Triple crimen a juicio
Este año se realizará el juicio oral por la Masacre de Villa Moreno, adonde Sergio “Quemado” Rodríguez; Brian “Pescadito” Sprio; Daniel “Teletubi” Delgado; Brian “Damiancito” Romero y Mauricio “Maurico” Palavecino llegarán procesados por el delito de “triple homicidio agravado por el uso de arma de fuego y la participación de un menor”.
A su vez, en una causa conexa, están procesados por “incumplimiento de los deberes de funcionario público” y “encubrimiento agravado” el comisario inspector Eduardo Carrillo, el suboficial Norberto Centurión y el agente Lisandro Martín.
En relación a este tema, Eduardo Trasante adelantó que, junto a organizaciones sociales, familiares de víctimas de la delincuencia y allegados a los chicos asesinados en villa Moreno, se manifestarán mañana a las 10 en la puerta del edificio de los Tribunales Provinciales, de calle Balcarce y avenida Pellegrini.
Ordenan medidas para encaminar la investigación
La feria judicial llegó a su fin y el primer día de actividad en los Tribunales provinciales estuvo marcado por un caso desgarrador: el homicidio de Jairo Trasante, hermano menor de una de las víctimas del triple crimen de villa Moreno. La causa quedó en manos del juez Juan Andrés Donnola, el mismo que llevó adelante la investigación por la muerte de los tres militantes sociales, quien ayer se reunió con fiscales y funcionarios policiales para encaminar las pesquisas.
Jairo Trasante, de 17 años, fue asesinado a primera hora de la mañana del domingo en Dorrego y Zeballos y, al cierre de esta edición, el hermetismo rodeaba la investigación del caso.
Ayer, durante la primera jornada en los Tribunales después del receso de verano, el titular del Juzgado de Instrucción de la 7ª Nominación, Juan Andrés Donnola, se reunió con el fiscal Enrique Paz, y con algunos jefes policiales que realizaron las primeras actuaciones tras el homicidio de Jairo: el inspector de 1ª Zona, Claudio Peralta; el titular de la Agrupación Unidades Especiales, Guillermo Morgans; el jefe de la comisaría 2ª, Ramón Fernández; y el jefe de la Brigada de Homicidios, Ernesto Chamorro.
El objetivo del encuentro fue ordenar las actuaciones que se llevarán adelante para intentar dar con los autores del crimen, que según los voceros de la investigación se trasladaban en un automóvil.
Las fuentes judiciales remarcaron que, para no entorpecer la investigación, el juez ordenó que no trascendieran las medidas investigativas que fueron ordenadas.
Sin embargo, los voceros detallaron que se iban a tomar testimonios a las personas que estuvieron en el boliche donde se desató la pelea previa a la balacera o que hayan presenciado el hecho, para intentar reconstruir la mecánica del ataque que sufrió el joven.
Además los investigadores procuraban determinar si alguna cámara de seguridad (pública o privada) capturó imágenes que sirvan para encaminar las pesquisas.
En este sentido, una fuente explicó que se pudo determinar la marca y modelo del vehículo en el que se transportaban los atacantes, los cuales no fueron proporcionados a la prensa.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente
Trasante: "El gobierno no ve una salida ante la violencia"
Lo dijo Eduardo Trasante, el padre del adolescente asesinado a la salida de un bar y también de una de las víctimas del triple crimen de villa Moreno.
Pastor. Ayer hizo un alto en el velorio de Jairo para ir a reclamar a Tribunales.
"Hoy nuestra familia llora a nuestro segundo hijo víctima de la inseguridad y me encuentro con que el gobierno todavía no tiene herramientas para que esta experiencia no se repita". Eduardo Trasante, el padre del joven de 17 años asesinado el domingo tras una pelea en un bar del centro y de una de las víctimas del triple crimen de villa Moreno ocurrido el 1º de enero de 2012, se expresó en esos términos a pocas horas de sepultar al adolescente. Con serenidad y aplomo ante el dolor, el pastor evangélico aseguró que el ministro de Seguridad Raúl Lamberto le manifestó en un llamado telefónico que se siente "impotente y sin salida ante la violencia".
Trasante habló con la prensa la mañana de ayer en las escalinatas de Tribunales, muy cerca de la esquina de Dorrego y Zeballos donde el domingo alrededor de las 6.30 su hijo Jairo cayó víctima de un balazo en el abdomen. El mismo dijo que había hecho un alto en el velatorio de Jairo para asistir al reclamo de los familiares de víctimas de la violencia en la ciudad en lo que se llamó "Cruces blancas por la Justicia" (ver foto). Con pocas referencias sobre lo ocurrido, el padre del adolescente sólo pudo retransmitir la información policial: que "una reyerta dentro de un bar terminó con una pelea en la calle que involucró a patovicas", precisó.
El incidente se inició en el pub Chiringo, de Dorrego al 1000, que de madrugada también funciona como local bailable. Allí al parecer se desató una discusión entre dos grupos de jóvenes cuyos motivos no estaban claros pero que fue desligada en forma tajante por la policía del ataque que sufrió el hermano de Jairo, Jeremías Trasante, el primer día de 2012 en una canchita de fútbol de Dorrego y Presidente Quintana donde cinco hombres arribaron para vengar una balacera previa y lo mataron, por error, junto a Claudio Suárez y Adrián Rodríguez.
La gresca que se originó en el pub se trasladó a la vereda y Jairo se subió a una moto conducida por un amigo de 18 años para alejarse del lugar, pero fueron seguidos por un Renault Sandero en el que iban los adolescentes con los que habrían discutido. Cuando la moto llegaba a Dorrego y Zeballos desde el auto abrieron fuego y un proyectil alcanzó al joven a la altura del abdomen.
Según la autopsia que realizó la forense Alicia Cadierno, la causa de la muerte fue una herida de arma de fuego en la parte superior del abdomen. Antes de ser baleado, Jairo recibió golpes de puño o puntapiés en el rostro y las manos. Además tenía una herida en el cráneo, tal vez a raíz de un golpe que sufrió al caer de la moto. El proyectil no quedó en el cuerpo.
Una fuente de la investigación indicó ayer que "se trata de establecer quiénes participaron de la reyerta", con "varias hipótesis" sobre el origen de la discusión en el pub. "Todo se inició allí y a tres cuadras lo balean a mi hijo", recordó ayer Trasante padre, quien en declaraciones a Canal 5 y Canal 3 remarcó haber recibido un llamado de Lamberto para "ponerse al servicio de la familia".
Críticas. "Nuestra familia llora a nuestro segundo hijo víctima de la inseguridad y me encuentro con que el gobierno todavía no tiene herramientas para que esta experiencia, que estamos viviendo de forma repetida, no afecte a otras familias. Hoy mucha gente atraviesa un luto por el alto nivel de violencia de Rosario", expresó.
Trasante fue crítico con la gestión de la seguridad pública: "Creo que no hay ideas ni elementos. De alguna forma es lo que el ministro me transmitió. Me encuentro con que la misma gente del gobierno no tiene ideas para saber qué hacer. Estamos frente a una suerte de gran desierto donde cualquier cosa puede ocurrir".
El pastor aseguró "que el ministro manifestó sentirse impotente ante la violencia. La visión de ellos es que no hay salida. No encuentran un punto de partida para introducir un cambio. No hay ideas, faltan pronunciamientos y decisiones extraordinarias", cuestionó, pese a admitir su desconocimiento en materia de seguridad y ofrecer su aporte como "ciudadano". "Como hombre de Dios que soy, creo que tiene que haber una salida", dijo.
Jairo Trasante fue sepultado a las 15 de ayer en el cementerio privado Solar del Señor de Villa Gobernador Gálvez. "De alguna manera él repitió la conducta de Jere en cuanto a que era un chico muy alegre, muy sano, tenía la expectativa de que las cosas cambiaran", lo describió su papá, y recordó que el sábado el adolescente había escrito en Facebook (ver abajo) un texto en el que se preguntaba cuál sería el fin de su historia, que acabó de manera trágica un día más tarde.
Quiere un futuro con "final feliz"
El sábado, Jairo Trasante escribió en su muro de Facebook: “Yo quisiera saber hoy en día como terminaría mi historia, si cada vida es un cuento con principio y fin, todos venimos de un mismo lugar y todos dormiremos dentro de un cajón... Porque quisiera que llegue el futuro, porque quisiera ver la gente cómo sigue cambiando, porque quisiera que personas cambiaran, porque quisiera que en esta vida todo sea final feliz, porque en esta vida si no tenés errores no vivís, porque de esta vida no nos llevamos nada, porque de esta vida solo aprendemos de quien respeta, de quien te acompaña, de quien te traiciona, de quien te quiere, y de quien te cuida. Solamente hay un dios que sabe eso... cómo quisiera que el futuro llegue y el presente cambiase a una normalidad y a una vida diferente. Porque el dolor existe y aún persigue, porque el dolor lo aguanto y aún rebalso un balde de lágrimas por familiares y amigos que se fueron. Porque aún sufrir y llorar queda por demás, y aún amar, pensar y reaccionar queda y falta por ganar. ¡Saludos gente! Un futuro que nadie tendrá...”.
Fuente:LaCapital
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