29.03.2014
También admitió haber torturado rutinariamente a sus víctimas
"Maté tantas personas como era necesario", se jactó un coronel brasileño, sintiéndose impune
También admitió haber torturado rutinariamente a sus víctimas
"Maté tantas personas como era necesario", se jactó un coronel brasileño, sintiéndose impune
Pau de Arara. La forma habitual en que se disponía en Brasil a los prisioneros para la tortura.
"Maté tantas personas como era necesario". Esta fue la respuesta del coronel retirado del Ejército Paulo Malhães, de 76 años, cuando interrogado por la Comisión de la Verdad (que no tiene atribuciones acusadoras ni punitivas) se le preguntó cuantas personas había matado en el centro de torturas clandestino conocido como Casa de la Muerte, en Petrópolis, durante la larga dictadura (1964-1985). Durante su testimonio ante la comisión, Malhães dijo que no se arrepiente de las muertes y que no puede precisar cuántas personas torturó, publicó el semanario Carta Capital".
"Maté tantas personas como era necesario". Esta fue la respuesta del coronel retirado del Ejército Paulo Malhães, de 76 años, cuando interrogado por la Comisión de la Verdad (que no tiene atribuciones acusadoras ni punitivas) se le preguntó cuantas personas había matado en el centro de torturas clandestino conocido como Casa de la Muerte, en Petrópolis, durante la larga dictadura (1964-1985). Durante su testimonio ante la comisión, Malhães dijo que no se arrepiente de las muertes y que no puede precisar cuántas personas torturó, publicó el semanario Carta Capital".
A continuación, la traducción hecha por esta agencia, del referido artículo, cuya versión original puede leerse aquí.
Malhães sorprendió a quienes siguieron la sesión por la frialdad que demostró al describir los métodos de tortura y la forma en la que ocultó los cuerpos de sus víctimas. "La tortura es un medio. Si querés saber la verdad, tenés que apretar", dijo.
Entre sus atribuciones, agregó, estaba la de desaparecer los cadáveres sin dejar rastros. "En aquella época no existía el ADN. Cuando tenés que deshacerte de un cuerpo, ¿qué partes pueden determinar quién es la persona? La dentadura y los dedos. Entonces le rompías los dientes. Y las manos se las cortaba de acá hacia arriba", explicó.
Malhães dijo que sus víctimas eran "terroristas" y que no hubiesen muerto si en vez de militar, su hubiesen quedado en sus casas, "al lado de sus esposas e hijos".
El torturador confirmó haber recibido órdenes del coronel Coelho Neto, por aquel entonces subjefe del Centro de Informaciones del Ejército, para ocultar los restos del ex diputado Rubens Paiva, muerto en 1971. Pero, a diferencia de lo que recientemente informó al diario O Globo, esta vez dijo que él no había realizado la tarea.
Fuente:Telam

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