28 de marzo de 2014

MOLINOS: LAS ACTAS DEL SINDICATO DE ACEITEROS REVELERÍAN COMPLICIDADES CON LA REPRESIÓN.

27.03.2014
Siguen las indagatorias. 22 trabajadores desaparecieron después del golpe
Molinos: Las actas del Sindicato de Aceiteros revelarían complicidades con la represión

Molinos habría partiocipado en maniobras de desabastecimiento, antes del 24/3/76
El juzgado federal 3 de La Plata siguió hoy con la ronda de declaraciones testimoniales en la causa en la que se investiga el secuestro y desaparición de 22 trabajadores de la firma Molinos Río de la Plata, durante la última dictadura cívico militar. En la ocasión declaró el ex empleado Eduardo Horacio Carunchio, quien fue detenido a fines de enero de 1975, pasando 15 días desaparecido en el CCD Coordinación Federal y siendo legalizado el 20 de febrero, cuando se le abrió una causa en el Juzgado Nro 3 platense y fue enviado a la Unidad Penal 9. Las actas del Sindicato de Aceiteros, recuperadas por familiares de las víctimas, comprobarían la complicidad de directivos del gremio en la represión.

"Mis compañeros y yo -dijo Carunchio en la audiencia de hoy - fuimos los primeros cuatro presos enviados a Los Chanchos, unos calabozos donde no teníamos contacto con otros presos ni con nadie". Tres de los cuatro, finalmente, fueron liberados.

La etapa indagatoria de este juicio comenzó el 26 de febrero con la declaración de un hermano de Almaraz, trabajador de Molinos secuestrado y desaparecido lejos de la planta, continuó ayer con el testimonio aportado por dos familiares de trabajadores secuestrados, y siguió hoy con la declaración del citado Carunchio.

En la primera audiencia testimonial en el Juzgado Federal de La Plata, uno de los testigos relató que su hermano, asesinado el 24 de agosto de 1977, "debió renunciar (en mayo de 1976) porque figuraba en una lista que un directivo de Molinos le entregó a Videla con los nombres de trabajadores de la empresa que tenían actividad gremial".

En la presentación judicial realizada en septiembre pasado por familiares de las víctimas se solicita que se investigue la comisión de delitos de lesa humanidad en el marco del plan sistemático de desaparición de personas instrumentado a partir del 24 de marzo de 1976 y "la responsabilidad que en tales hechos pudiera haber correspondido a propietarios, directivos, administradores y/o gerentes de la empresa Molinos Río de la Plata S.A.".

La presentación da cuenta de los hechos "enmarcados en una situación de conflicto que se vivió en el ámbito laboral de las víctimas, trabajadores y/o representantes gremiales, dentro de la firma", y advierte sobre "el incremento de la persecución laboral y gremial luego de la muerte de Perón y con la proximidad del golpe de Estado"

Eduardo Horacio Carunchi, en contacto con Télam, reveló que la comisión interna de la aceitera -que integraban el citado Almaraz, Vázquez, Freitas y Mataboni (todos desaparecidos)- mantenía negociaciones con la patronal de la empresa y con el Ministerio de Trabajo, sin intervención del Sindicato de Aceiteros.
La comisiòn interna, ratificó Carunchi, denunciana tanto la persecución por parte de la patronal como también las maniobras de desabastecimientode la población emprendidas por aquella.
Ahora, la exhumación de las actas de asamblea de dicho sindicato, deja ver que la burocracia del gremio consideraba que dentro de ciertas empresas se había instalado la "subversión" y que debían colaborar con las patronales y las fuerzas armadas para reprimirla y neutralizarla.
Las actas del Sindicato de Aceiteros, recuperadas por familiares de las víctimas, son parte de la prueba en el juicio.

"Un día, ya después del 24 de marzo -relata Carunchio- Un camión del Ej{ercito entró a la fábrica y se llevaron a más de 20 trabajadores de la empresa, que hoy están desaparecidos".

La de Molinos, como la de Ford, Mercedes Benz, Las Marías y Ledesma, es una de las causas donde se investiga la participación de grandes empresas en la represión ilegal y el exterminio.
Fuente:Telam
Envío:Agnddhh

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