23 de abril de 2014

EN UN ACTO SIN ORADORES, SE PRESENTO EL FRENTE ENTRE LA UCR, EL SOCIALISMO, LA COALICION CIVICA Y PROYECTO SUR.

EN UN ACTO SIN ORADORES, SE PRESENTO EL FRENTE ENTRE LA UCR, EL SOCIALISMO, LA COALICION CIVICA Y PROYECTO SUR
Aliados en busca del voto no peronista
Cobos, Sanz, Binner, Carrió y Solanas encabezaron el lanzamiento del Frente Amplio Unen. Para evitar conflictos, no hubo discursos. Mostraron videos, Jairo cantó el Himno y Brandoni leyó un acta. No se definió el tema de un eventual acuerdo con el PRO.
Por Sebastian Abrevaya

Sobre el escenario del Teatro Broadway, los dieciocho firmantes del acta fundacional del Frente Amplio Unen (FAU).
Imagen: Leandro Teysseire
Un escenario con 18 dirigentes, dos videos cortos, Jairo cantando el Himno y Luis Brandoni leyendo un documento. En eso consistió el lanzamiento del Frente Amplio Unen (FAU), una alianza entre partidos políticos nacionales y expresiones provinciales, no peronistas y opositoras al kirchnerismo. Para poder superar la disputa por el uso de la palabra, no hubo oradores en el acto realizado en el Teatro Broadway, bajo la marquesina de Stravaganza, el show acuático de Flavio Mendoza. Luego de varios meses de trabajo y negociaciones, anoche el FAU vio la luz en un intento por mostrar unidad y cierta esperanza de llegar juntos al 2015, cuando definirán la candidatura presidencial en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. Los cinco precandidatos presidenciales estaban en el centro de la escena: Julio Cobos, Ernesto Sanz (UCR), Hermes Binner (Socialismo), Elisa Carrió (Coalición Cívica) y Fernando “Pino” Solanas (Proyecto Sur). En diálogo con la prensa antes de arrancar, buscaron bajarles el tono a las diferencias por el eventual acuerdo con el PRO de Mauricio Macri, que se habían agudizado en los últimos días.

“Queremos gobernar un país y no podemos organizar la entrada a un teatro”, se quejó cerca de la puerta uno de los invitados al acto en el teatro de la calle Corrientes, con capacidad para no más de 2300 personas. Las dificultades fueron iguales para casi todos: jóvenes, adultos mayores, discapacitados, dirigentes, militantes y hasta los propios protagonistas, que tuvieron que empujar para ingresar en el teatro y llegar hasta las primeras filas. Mientras las plateas laterales y algunos asientos marginales se mantenían vacíos, otros participantes se amontonaban en los pasillos.

En el hall de entrada podía verse un amplio espectro de dirigentes, algunos de ellos protagonistas de la Alianza: radicales históricos como Federico Storani, Jesús Rodríguez o Rodolfo Terragno; la ex candidata a gobernadora Graciela Fernández Meijide y el ex secretario de Comunicación de Fernando De la Rúa, Henoch Aguiar; también intelectuales como Beatriz Sarlo, Marcos Novaro o el neurólogo Facundo Manes. Senadores y diputados nacionales de la UCR como Gerardo Morales, José Cano, Angel Rozas y Mario Barletta compartieron lugares con Fernando Sánchez, Pablo Javkin y Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, y con la primera plana del socialismo santafesino: el gobernador Antonio Bonfatti; la intendenta de Rosario, Mónica Fein; el diputado Juan Carlos Zabalza, el senador Rubén Giustiniani y el legislador Miguel Lifschitz. La líder del GEN, Margarita Stolbizer, estaba acompañada por Gerardo Milman, Horacio Alcuaz, Juan Carlos Juárez, entre otros.

Pino Solanas tenía su pequeña barra, que cantó algunas estrofas cuando subió al escenario junto a Alcira Argumedo para firmar el documento fundacional: “Yo nací combativo, yo nací con memoria, yo milito con Pino, para cambiar la historia”, se entusiasmaron.

La ausencia más notoria fue la del intendente cordobés Ramón Mestre, el radical con más chances de pelear la gobernación y que está enfrentado con su comprovinciano Luis Juez. “Lo de Juez es una situación que no tiene retorno”, aseguró el radical Oscar Aguad, que por tratarse del lanzamiento del espacio evitó volver a pronunciarse por un acuerdo con el PRO.

De perfil bajo, entre el público estaba ayer el último de los gobernadores radicales, el correntino Ricardo Colombi, un dirigente poco afecto al escenario nacional. “Es una expectativa interesante. Si se consolida va a ser una alternativa de poder en 2015”, sostuvo Colombi, que en su provincia ya tiene un acuerdo que incluye al PRO. Storani, uno de los artífices de la Alianza, fue categórico sobre un acercamiento con el macrismo: “Si entra Macri, el frente estalla”. Elisa Carrió fue la única que entró directamente, escoltada por asesores y legisladores, sin hacer ninguna declaración. El resto se tomó su tiempo para celebrar este nuevo paso en el frente común y aclarar su posición sobre el macrismo (ver aparte).

Con una representación exagerada de la ciudad de Buenos Aires, el escenario se fue poblando de los firmantes del acta fundacional. Dos por partido, además de algunas expresiones unipersonales como Martín Lousteau y Alfonso Prat-Gay, ambos en línea de largada para la Jefatura de Gobierno porteña.
Tras el momento patriótico a cargo de Jairo, llegó el turno de la lectura de Brandoni, que se esmeró por aportarle alguna cuota de emoción al texto fundacional. “Hemos decidido llevar por nombre Frente Amplio Unen, una denominación que sintetiza positivas gestiones de gobierno en ciudades y provincias del país, y valora experiencias innovadoras que contaron con un fuerte respaldo popular”, leyó Brandoni y continuó:

“Nuestros candidatos a cargos nacionales se elegirán en primarias abiertas simultáneas y obligatorias.
Estableceremos órganos de representación y dirección, reglas claras y públicas de procedimientos internos y modos de resolución de conflictos”. Un punto saliente es el compromiso de extender la alianza a todos los distritos “respetando las particularidades de cada uno”, es decir, que no interferirán en provincias donde el PRO ya forma parte del frente, o incluso el Frente Renovador. “Estamos decididos a enfrentar la continuidad, en cualquiera de sus variantes, de una forma de ejercicio del poder que confunde Estado con gobierno, ciudadanía con clientelismo, e intereses públicos con negocios privados”, continúa el texto en uno de sus pasajes más fuertes.

No faltó la alusión a un “programa de gobierno” que tendrá las siguientes prioridades: promover el pleno empleo, jerarquizar la inversión en infraestructura social, alcanzar la estabilidad macroeconómica, impulsar una reforma impositiva, generar una agenda de desarrollo de la ciencia, promover el desarrollo local, fortalecer las instituciones, impulsar una política medioambiental y fortalecer el Mercosur y la Unasur. El frente ya fue presentado. Ahora empieza el desafío de mantener la unidad. Por lo pronto, los cinco precandidatos volverán a mostrarse juntos hoy: en los estudios de TN.




VARIOS CONSULTORES ANALIZARON EL POTENCIAL DE LA NUEVA ALIANZA
Un futuro que está por verse
Los encuestadores consultados por Página/12 señalaron que el Frente Amplio Unen no tiene por ahora el caudal electoral necesario para entrar en una segunda vuelta. Marcaron las diferencias ideológicas entre sus integrantes y hablaron de la posible sociedad con Macri.
Por Raúl Kollmann

El lanzamiento del Frente Amplio Unen fue objeto de análisis de diversos consultores.Imagen: Leandro Teysseire
Aunque desde ángulos distintos, buena parte de los encuestadores piensa que el Frente Amplio Unen tendrá dificultades para entrar a un ballottage. Según ellos, al menos por ahora, no tiene el caudal electoral suficiente, aunque todos coinciden en que todavía hay un largo camino por recorrer hasta los comicios de 2015. Página/12 dialogó con Roberto Bacman, del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP); Eduardo Fidanza, de Poliarquía; Hugo Haime, de Haime y Asociados, y Artemio López, de Equis. Los consultores creen que esta elección es diferente de la legislativa del año pasado, pero no dejan de tener en cuenta lo que sumó cada fuerza en 2013: el 33 por ciento del Frente para la Victoria, el 25 por ciento de los que hoy integran Unen, el 24 por ciento que respaldó al Frente Renovador y el 10 por ciento que apoyó a Mauricio Macri.

Para Bacman, “estamos ante un lanzamiento, el del Frente Amplio-Unen, con una alquimia compleja. Es una sumatoria de candidatos de distintos espacios. Algunos quieren a Mauricio Macri, otros no, pero diría que el objetivo es ocupar el espacio del antiperonismo. La experiencia, por ejemplo en la ciudad de Buenos Aires, mostró una rara parábola: sacaron muchos votos en las PASO y después salieron segundos del macrismo en la elección. Y eso tiene que ver con las diferencias ideológicas y de perfil que tienen entre sí. Los votantes de unos no apoyaron a los otros en su totalidad, y al final Pino terminó entrando arrastrado por Elisa Carrió.

Ahora, esto demuestra que con candidatos que están en las antípodas se pueden hacer buenas PASO, pero no una buena elección definitiva. Y mucho, muchísimo menos cuando se elige presidente. Ahí hay que mostrar un proyecto de gobernabilidad. Y ese proyecto no se garantiza juntando personas que no quieren votar al peronismo. Cuando la Alianza ganó, en 1999, había un proyecto: mantener la convertibilidad del menemismo, pero agregándole un contenido social, trabajo y transparencia. Ahora ese proyecto todavía no está. Además, hoy tienen candidatos que están en las antípodas y eso se agudizará si está Macri. Veremos qué pasa. Tienen que caminar y construir mucho para mostrar que hay proyecto de gobernabilidad. No les resultará nada fácil”.

Para Fidanza, de Poliarquía, “en Unen confluyen fuerzas que en 2013 sacaron el 25 por ciento de los votos. Desde ya que no es lo mismo una elección legislativa que una presidencial, pero parte de una base importante. Recogen la tradición radical y la socialista: un electorado urbano, con estudios al menos secundarios. Su problema es que tienen que superar la leyenda o el estigma de los problemas de gobernabilidad de la Alianza. En principio, la estrategia de unirse es correcta. El perfil de sus votantes es bastante homogéneo. Ahora, para llegar al ballottage, la alianza con el macrismo es conveniente. El tema es que plantea problemas ideológicos muy serios, muy difíciles de superar”.

“Los números hoy no les dan para meterse en el ballottage –sostiene Hugo Haime–, pero es cierto que estamos lejos de las elecciones. No sé si una alianza con Macri es la solución. A primera vista es una alianza que suma y resta. La presentación de hoy (por ayer) es lógica y es una alianza que ya estaba. El desafío es demostrar que tienen capacidad de gobierno. Y caminan por una hipótesis: el antiperonismo. Es lo que plantea Elisa Carrió. El problema es saber si ésa es la dinámica de la opinión pública o si en verdad el electorado lo que busca es dirigentes que puedan resolver los problemas, más allá de que sean peronistas o no. Y tampoco veo que tengan electorados complementarios: ¿los progresistas pueden votar una fórmula en la que estén Macri y Cobos, por ejemplo? A mí me parece que no, que una parte del progresismo se ahuyenta antes de darle la presidencia a Macri. Tampoco veo muchas chances de que puedan postergar un eventual acuerdo para después de las PASO. Eso implicaría cambiar la ley electoral y no veo que ni el kirchnerismo ni el sciolismo ni el massismo tengan razones para hacerlo.”

“Voy a empezar dando mi perspectiva, la que yo veo hoy –afirma Artemio López, de Equis–. El Frente para la Victoria parte de un piso del 35 por ciento con cualquier candidato, Capitanich, Scioli, Randazzo, Urribarri, el que sea. Y del otro lado, en forma un poco distinta, hay un archipiélago de la oposición que no llega al 30 por ciento. Y eso va también para Unen. Hay dos lógicas que se contradicen. Por un lado, están los que piensan en una dinámica peronismo-antiperonismo. No se va a dar. Y por el otro lado, está la lógica territorial: las fuerzas que quieren colocar a sus candidatos, que necesitan colocar a sus candidatos. Por eso no creo que se dé el acuerdo con Macri. Hay una presión mediática que los lleva a juntarse, pero al mismo tiempo Binner quiere ser candidato, Sanz pelea en su provincia, Mendoza, con el propio Cobos; en la Capital chocan varios. Y tiene que haber espacio para todos. Por eso creo que no habrá lugar para el acuerdo con Macri. Pero eso plantea el problema del principio. Si el Frente para la Victoria parte del piso del 35 por ciento, como es mi perspectiva, Unen está en serias dificultades desde el vamos. Y más todavía si, como creen hasta los mismos economistas de Massa, la perspectiva es que mejoren los parámetros económicos. El último informe de Analytica, que lidera el consultor de Massa, Ricardo Delgado, se titula La Mano de Dios, como sinónimo de viento de cola, es decir que los índices económicos van a tender a mejorar. Eso levanta todavía más el piso del FpV.”



LOS PRINCIPALES REFERENTES SIGUIERON EL DEBATE
La discusión en torno del macrismo
Pese a que es un tema del que no tienen ganas de hablar, en el Frente Amplio Unen parecen no poder hablar de otra cosa: ayer sus dirigentes no pararon de opinar a favor o en contra de un acuerdo con Mauricio Macri. El presidente del Partido Socialista, Hermes Binner, consideró que el PRO “tiene otra forma de ver, otra óptica de las cosas”, aunque aclaró que “nosotros respetamos enormemente” y dejó abierta la posibilidad de un acuerdo. Pino Solanas se volvió a oponer, mientras Rodolfo Terragno afirmó que no hay que poner límites.

Binner consideró que la coalición Faunen “está bien representada por todas las fuerzas que están”, pero afirmó que “esto no cierra las posibilidades para que otras fuerzas progresistas puedan integrarse”. Sobre la posibilidad de aliarse al PRO, Binner señaló que “mañana puede ser, pero el día de hoy es diferente: hoy estamos aquilatando estas fuerzas que se han sumado y que son ocho partidos nacionales que estamos bregando para tener una idea en común. Estamos transitando un camino con un perfil nuevo. Es necesario transitarlo con todas las fuerzas que se han puesto de acuerdo hoy”, consideró.

Solanas se mostró mucho más tajante a la hora de rechazar un acuerdo. “Es un disparate. Macri está desesperado por entrar a Unen. El frente mide más del doble de lo que mide Macri”, aseguró el dirigente de Proyecto Sur a FM Nacional Rock. “Al Frente Amplio Unen lo unen propuestas y miradas distintas a las del PRO. En ninguna reunión del Frente Amplio Unen se planteó ese problema, porque para nosotros ese problema no existe”, remarcó.

Coincidió con esto el titular de la UCR, Ernesto Sanz: “El tema de Macri no está, ni estuvo, ni estará en nuestra agenda. Nuestra agenda es una agenda de construcción política plural. Vamos a recorrer el país hablando de los temas que hoy importan a los ciudadanos”. “No hay ninguna divergencia, de ninguna manera”, negó las contradicciones entre las declaraciones de distintos dirigentes del Unen: Elisa Carrió y Oscar Aguad se habían mostrado a favor de un acuerdo con el PRO. “El Frente Unen no lo integran ni Macri, ni Massa, ni Scioli”, se sumó Julio Cobos. El radical Rodolfo Terragno afirmó, en tanto: “Yo no haría ninguna exclusión de ningún tipo y, en todo caso, lo que propondría es que para integrar una alianza hay que ponerse de acuerdo en qué haríamos el día después”.



Apoyos desde la Alianza
Dos rostros de la Alianza salieron a apoyar el lanzamiento de Faunen. El ex presidente Fernando de la Rúa dijo: “Yo estoy retirado de la política y no participo de esta construcción, pero la aplaudo; me parece muy importante lo de Unen”. “Es muy posible que, en caso de doble vuelta, se den recomposiciones como se dan naturalmente en todo proceso democrático”, advirtió sobre un eventual acuerdo entre este frente y el PRO. De la Rúa aclaró que Faunen le parece “una cosa distinta” a la Alianza. “Las situaciones no son comparables; son otros los protagonistas y las urgencias; y está la experiencia”, estimó. “Les deseo el mayor de los éxitos como ciudadano y como radical”, les regaló. Por su parte, Graciela Fernández Meijide consideró que “si tienen cuidado, y se organizan, y tienen acuerdos previos que tengan que ver con programas a futuro y no sólo con una alianza electoral, me parece que está bien”. “Dependerá de cómo se resuelven ciertos personalismos y de que su visión sea acordar sobre algo más que estar contra algo”, estimó.



Diferencias en la UCR de Córdoba
El radicalismo cordobés exhibió sus divisiones ante el acto del Frente Amplio Unen en el Teatro Broadway. El Comité Provincial resolvió participar orgánicamente del lanzamiento, pero también autorizó al intendente de Córdoba Capital, Ramón Mestre, a ausentarse del acto por las diferencias que mantiene con el senador del Frente Cívico Luis Juez. El titular del radicalismo cordobés, Alberto Jiménez, sostuvo que la UCR 

Córdoba “respalda la alianza a nivel nacional”, pero que en la provincia “se va a discutir para resolver los acuerdos electorales” en el orden local, y que esa postura se planteará en el Comité Nacional de la UCR. Así quedó blanqueado que un sector del radicalismo se resiste a replicar en Córdoba el Frente Amplio Unen por las diferencias con el juecismo, particularmente por las denuncias de corrupción que en las últimas semanas promovió el senador Juez en contra de Mestre y sus funcionarios.
Fuente:Pagina12

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