Publicado el 12 abr 2014
Por: Miguel Méndez
Durante el Mundial de Argentina 78, país que estaba sumergido en una dictadura militar presidida por Jorge Rafael Videla, la prestigiosa revista El Gráfico publicó una carta que supuestamente el jugador holandés Rudolf Krol le había escrito a su hija contándole lo bien que se vivía en el país sudamericano. Con el tiempo se supo que la carta fue inventada.
La Copa del Mundo que ganó Argentina en 1978 tuvo características muy especiales. Dos años antes se produjo un Golpe de Estado que dio comienzo a la dictadura militar más violenta y sangrienta en la historia de aquel país. El gobierno que presidía entonces el militar Videla, utilizó la máxima contienda futbolística para mostrarle al mundo lo bien que le hacía ese sistema a Argentina.
CONTEXTO
Presentes permanentemente cerca del plantel argentino, y en cada partido de ese Mundial, los altos mandos de la dictadura eran las caras visibles de ese torneo, que terminó ganando -como no podía ser de otra manera- la selección albiceleste. Más allá de que la final bien la pudo haber perdido en un reñido encuentro ante Holanda, la gran polémica está centrada en el encuentro ante Perú.
Argentina debía ganar por cuatro goles o, de lo contrario, quedaría eliminado. Terminó triunfando 6 a 0, ante un equipo que venía realizando una gran Copa y tenía uno de los mejores onces que se le conoció a aquel país. Perú también estaba regido bajo una dictadura y son varios quienes aseguran que hubo arreglo entre los militares.
LA PERVERSIDAD PERIODÍSTICA
La prensa, en su inmensa mayoría, también estaba alineada con Videla y compañía. El Gráfico, prestigiosa revista argentina que tiene más de nueve décadas de historia, era el medio escrito deportivo de mayor tiraje en aquel entonces. Era, además, defensor del sistema de gobierno, debido a que pertenecía a la Editorial Atlántida, “prima”, de la dictadura.
En una de las tantas caricias que le hizo la revista al gobierno durante el desarrollo de la Copa, se destaca una carta que supuestamente le envió el jugador holandés Krol a su hija, en la que le contaba lo bien que se vivía en Argentina, que esa era la Copa de la Paz y que de los fusiles de los soldados salían flores. A continuación, los fragmentos más importantes de la misiva:
“Mamá me contó que los otros días lloraste mucho porque algunos amiguitos te dijeron cosas muy feas que pasaban en Argentina. Pero no es así. Es una mentirita infantil de ellos. Papá está muy bien. Aquí todo es tranquilidad y belleza. Esta no es la Copa del Mundo, sino la Copa de la Paz.
No te asustes si ves algunas fotos de la concentración con soldaditos de verde al lado nuestro. Estos son nuestros amigos, nos cuidan y nos protegen. Nos quieren como toda la gente de este país, que desde el mismo momento de la llegada nos demostró su afecto. Como en el aeropuerto cuando nos esperaron con banderas de nuestra patria y nos tiraban besos y todas las manos nos querían abrazarnos.Cada vez hace más frío. Por las ventanas del hotel vemos todos los días caer la nieve. El paisaje es hermoso pero faltas tú. Sonríe, pronto estaremos juntos. No tengas miedo, papá está bien, tiene tu muñeca y un batallón de soldaditos que lo cuida, que lo protege y que de sus fusiles disparan flores.
Dile a tus amiguitos la verdad. Argentina es tierra de amor. Algún día cuando seas grande podrás comprender toda la verdad.
Te adoro, cuida a mamá, espérame con una sonrisa y andá pensando en un nombre para la muñequita. Mi beso.
Papito.
PD: Yo ya elegí el nombre para tu muñeca. Sería ‘Argentina’. Si puedes elegir uno mejor, dímelo”.
LA VERDAD
Rápidamente, y debido a la repercusión que tuvo la carta, el holandés Krol salió a desmentir haberla escrito. El embajador holandés en Argentina se ofendió muchísimo con El Gráfico y la selección naranja, que fue finalista, estuvo muy cerca de abandonar la competencia.
“No me entra en la cabeza que una persona haya hecho algo así. Fue indigno, artero y cobarde. Jamás escribí eso”, dijo el capitán del seleccionado holandés. Krol dio una conferencia de prensa para aclarar por última vez y para siempre que no había escrito esa carta.
Fue tan absurdo todo que incluso desde El Gráfico no se detuvieron a pensar un detalle: la carta estaba escrita en inglés pero, lógicamente, Krol hablaba holandés. “Jamás escribí eso, más aún, jamás escribí una carta en inglés en toda mi vida. Además, a mi hija Mabelle era absurdo escribirle una carta en inglés, sencillamente porque es holandesa”, explicó Krol casi 20 años después.
Sin embargo, el penoso accionar de El Gráfico no tuvo mayor repercusión y aun hoy es una anécdota poco conocida por el público en general.
Fuente:Aguantenche

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