Por Lorena Panzerini
El desembarco de fuerzas federales trajo alivio a los barrios más castigados por la violencia. Quienes trabajan en el territorio piden "ir hasta el hueso del narcotráfico" y que el plan se complete con medidas de contención social. Otros advierten sobre el riesgo de estigmatizar.
LA LLEGADA DE LAS FUERZAS FEDERALES A ROSARIO, VISTA DESDE EL TERRITORIO
En los barrios piden que no se corte
El arribo de Gendarmería y Prefectura a las calles generó expectativas en los vecindarios jaqueados por la violencia. Referentes quieren que el plan se profundice. Otros no: piensan que así se estigmatizan sectores de la población.
Por Lorena Panzerini
Horacio Tabares, de la ONG Vínculos, pidió "ir hasta el hueso del narcotráfico".Imagen: Andrés Macera
Después de que las fuerzas de seguridad nacionales irrumpieran en la siesta rosarina del miércoles pasado, con allanamientos contra el narcotráfico, Rosario/12 dialogó con referentes barriales y representantes de instituciones que caminan los vecindarios, ahora controlados por Gendarmería Nacional y Prefectura. Algunos de ellos se manifestaron con "expectativa y esperanza" de que merme la situación de violencia, y al mismo tiempo reclaman que la intervención "no se reduzca a operativos de seguridad". "Si las medidas de alto impacto político, que impresionaron a la población, vienen en un plan general, bienvenido sea. Queda mucho camino por recorrer, y hay que ir al hueso del narcotráfico", dijo Horacio Tabares, de la ONG Vínculos. Mientras que Alejandra Fedele, referente barrial del Movimiento Evita aseguró que tras el operativo, "se va a ampliar el trabajo con centros del Sedronar que se abrirán en Rosario, para que los chicos puedan estar asistidos desde el deporte, la cultura y otras disciplinas. La idea de esta llegada es poder trabajar socialmente". Otras fuentes consultadas fueron más escépticas y no coincidieron con la forma en la que se abordó la problemática.
Hace más de treinta años que Tabares tiene equipos de trabajo y recorre barrios como Santa Lucía, Empalme Graneros, Tío Rolo, la zona sur y Villa Gobernador Gálvez. Al analizar la situación, el psicólogo social planteó: "Sabemos que se vive una situación de temor generalizado, no hay persona que no haya sido víctima de un delito. La gente sabe que después de las siete tiene que quedarse en su casa. Esta situación de zozobra impacta en la salud mental de la gente. Hay niños que no pueden salir a la calle, adolescentes que no salen de noche porque eso genera una situación de mucho miedo para sus padres. Estamos esperando qué va a pasar con este operativo, tenemos mucha expectativa. Esperemos que todo esto contribuya para lograr una cierta tranquilidad".
El profesional consideró que "este operativo conjunto de saturación, produjo una situación de alto impacto, que podría ser el inicio para superar lo crítico de la ciudad, siempre y cuando no se reduzca solo a un operativo de seguridad y de orden policial, porque además de algunas consideraciones que habría que hacer con respecto al procedimiento, es necesario recordar las recomendaciones de Naciones Unidas y de la OEA sobre drogas, y tener en cuenta que la reducción de la oferta tiene que ir acompañada de otras medidas". En ese sentido, Tabares planteó que "esto es reducción de la demanda, ateniente a las políticas y estrategias de prevención, de educación y promoción para la salud. Hay anuncios de que se va a inyectar una cantidad de fondos importantes para la Sedronar, esperemos que se efectivice esto y que se puedan armar estrategias para estar a la altura de esto y de lo que se está viviendo".
Tabares sostuvo que "lo que se abordó hasta ahora son las bocas de expendio, pero creo que hay que ir más a fondo, a desentrañar quiénes son los grupos y organizaciones que alimentan estas bocas de expendio. Cuando se está vendiendo una bocha de cocaína en un búnker, hay que pensar que viene de un largo proceso, que era pasta base y que se trató con precursores químicos, detrás hay empresas vinculadas con el delito. Hay que ir al hueso de esto y desentrañar quiénes son los delincuentes de guante blanco que se escudan en grandes edificios y empresas truchas que están detrás de esto; sino esto no va a pasar de la gran impresión. Estamos con mucha expectativa y esperanza, porque era necesario".
Por su parte, Silvia Tratzi, de la ONG Paloma de Paz, de barrio Godoy -uno de los barrios donde se realizaron allanamientos el miércoles pasado- estimó que "todo lo que sea para garantizar derechos como tomarte un colectivo e ir a trabajar tranquilo, derecho a que un chico pueda salir de su casa e ir a la escuela, es muy bueno y ayuda. La idea es mermar la violencia y todo lo que podamos hacer como sociedad para calmar los índices que se están dando, bienvenido sea", instó.
Para Guillermo Campana, de la Asamblea por los Derechos de la Niñez y la Juventud, la opinión es otra: "Estuvimos reflexionando colectivamente, y esto no es la salida que esperábamos ni por la que militábamos, porque entendemos que de esta manera se circunscribe la violencia a los territorios más empobrecidos de la ciudad con una mirada muy sesgada de lo que es el delito y refuerza un estigma sobre determinados territorios". En ese sentido, consideró que "lo que hay que hacer es garantizar el ejercicio de los derechos en los barrios más vulnerados con respecto a la vivienda, la calidad de vida, la salud, la educación, y de eso no se habla. Venimos pidiendo que se declare la emergencia en materia de infancia y juventud porque son las víctimas principales de este sistema y de esta manera se aborda por el tema de la seguridad entendida en un sentido muy acotado. No se dijo si a partir de esto se vaya a hacer algún otro trabajo en los territorios, en lo social".
Fedele señaló que en los últimos días "hay mucha tranquilidad" en los barrios que recorre el movimiento. "Como dijo (el secretario de Seguridad Nacional, Sergio) Berni: se tuvo que entrar con esa medida porque ya se sabe cómo se manejan los búnkers, y el estado provincial no podía tomar el control de la situación. No queremos que nos controlen los narcos y la policía que tiene connivencia con ellos". Y amplió: "Lo que se busca es aplacar la situación del narcotráfico y llevarle tranquilidad a los vecinos de los barrios porque son los que más padecen la violencia", señaló.
En cuanto a lo social, señaló que el trabajo "se va a ampliar con centros del Sedronar que se abrirán en Rosario, y para eso estuvimos hablando con Molina, para que los chicos puedan estar asistidos desde el deporte, la cultura. La idea de esta llegada es poder empezar a trabajar socialmente. Hoy, la gente nos dice que camina más tranquila en los barrios, y es obvio porque los gendarmes al no ser de acá, no se sospecha que tengan connivencia. Este operativo no se hizo de un día para el otro, está todo estudiado. La esperanza de la gente es que con esta llegada la situación de violencia desaparezca totalmente para vivir tranquilos".
Fuente:Pagina12
"Ocupación" federal de Rosario Gracias por venir
12/04/2014
La Junta Provincial del Partido Socialista analizó como “positiva” la llegada de 2 mil gendarmes y prefectos a Rosario. Dio su apoyo a las estrategias nacionales coordinadas con provincia y municipio.
Lo que sigue es el texto completo de la declaración de la Junta Provincial del Partido Socialista de Santa Fe que se difundió este sábado.
Combatiendo la violencia con políticas de Estado
“Frente a los últimos acontecimientos ocurridos en la ciudad de Rosario en relación a la intervención de fuerzas de seguridad nacionales que, a partir del día jueves 10, están operando en distintos barrios de la ciudad, en coordinación con el Ministerio de Seguridad de la Provincia y a la disposición de Jueces y Fiscales federales que han ordenado diversos procedimientos vinculados al tráfico de drogas, manifestamos nuestro apoyo a toda acción que signifique establecer con claridad estrategias de carácter nacional en coordinación con los gobiernos provinciales y locales para combatir el narcotráfico y los delitos asociados a él.
Desde hace tiempo venimos reclamando que los diversos organismos del Gobierno Nacional deben hacerse cargo de conducir e intervenir de manera directa en los delitos que, como el narcotráfico, son de su exclusiva competencia.
Por eso vemos como positivas estas decisiones que se han tomado para que la Gendarmería Nacional, la Prefectura Nacional y la Policía Federal tengan una mayor presencia en Rosario y en las ciudades vecinas como Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria y Pérez, como ya venía ocurriendo en la Capital Federal y en diversas ciudades de la Provincia de Buenos Aires.
En el marco de la República es necesario que los tres poderes, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial compartan responsablemente el tratamiento de un Plan Nacional de Seguridad. Como también resulta indispensable la coordinación entre los tres niveles del Estado, en el contexto de una política nacional.
Reivindicamos, también, el Plan de Seguridad Democrática impulsado por el Gobierno Provincial. En tal sentido apoyamos las acciones emprendidas para implementar la reforma integral del sistema procesal penal en la provincia, que está en marcha. De igual manera, las reformas introducidas al sistema policial, que son más complejas de instrumentar, que han generado diversas reacciones y resistencias, pero que no nos deben apartar del camino emprendido.
Al mismo tiempo ratificamos nuestra convicción respecto de la necesidad de resolver los problemas estructurales de la desigualdad y la pobreza extrema que generan, especialmente en los jóvenes, contextos en los que la droga y la violencia pueden avanzar con mayor facilidad.
Por ello acompañamos la iniciativa puesta en marcha de manera conjunta en la ciudad de Rosario, por el Gobierno Provincial y la Municipalidad de Rosario, y también en las ciudades de Villa Gobernador Gálvez y Santa Fe para intervenir de manera integral, con una fuerte presencia y una gran inversión en todos los barrios más postergados de la ciudad. Políticas públicas destinadas a garantizar derechos y a mejorar las condiciones de vida, sin clientelismo.
También convocamos a fortalecer los lazos con la sociedad civil, todos los ciudadanos debemos participar activamente para frenar la violencia y construir mayores niveles de convivencia. Los jóvenes especialmente, que sufren de manera más intensa los efectos de la violencia, también deben ser parte de la solución.
La violencia, la desigualdad, la inseguridad son problemas sociales y políticos de enorme complejidad. Frente a ellos hay respuestas fáciles, demagógicas, que generalmente son las que ofrece la derecha y otras respuestas, las del progresismo, que requieren más trabajo y más tiempo porque apuntan a las causas y no a los síntomas, pero que son las únicas que a largo plazo resuelven los problemas.
Finalmente, ratificamos nuestro total respaldo al Gobierno Provincial del Frente Progresista en Santa Fe y al Gobierno Municipal de Rosario y expresamos nuestra solidaridad con los compañeros y compañeras que han asumido las máximas responsabilidades en el área de la seguridad, aun corriendo riesgos personales, con una gran decisión y un fuerte compromiso político”.
Entrevista con el titular de la Procunar, Félix Crous
“Tenemos la política de ir sobre los proveedores”
13/04/2014
Por Juane Basso

Luego del espectacular operativo desplegado en Rosario por fuerzas federales al mando del secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, el titular de la Procuraduría contra el Narcotráfico (Procunar), Félix Crous, quien monitoreó el accionar junto al asesor letrado de la Procuraduría General, Juan Patricio Murray, dialogó con este medio para analizar los resultados y brindar detalles sobre la investigación que le dio origen. “El balance es positivo porque se cumplió el objetivo que nos habíamos propuesto”, indicó Crous, y agregó que “éste fue un operativo con su particularidad, que fue combinarlo con una operación de seguridad”.
El jefe de fiscales antinarcóticos detalló que la movida del miércoles pudo realizarse “después de haber avanzado sobre bandas como las de (David Delfín) Zacarías, de Isabel Quebedo, sobre los proveedores” mayoristas de estupefacientes. Y remarcó: “Nosotros tenemos la política de ir sobre los proveedores, porque solo eliminar un bunker para que lo reabran a la semana es una política estéril y es malversar los recursos del Estado”.
De acuerdo al planteo de Crous, lo que se vio en la ciudad “es otra fase” de un proceso de investigación en el cual los pesquisas detectaron que “en este momento la provisión de drogas en Rosario está debilitada y entonces era importante avanzar sobre los lugares de distribución”.
“Yo creo que el gobierno provincial junto con el federal –evaluó el fiscal– habrá analizado que también era un momento propicio para desplegar una operación de prevención territorial, y con toda lógica nos transmitieron la inquietud de que era imprescindible que al momento en que las fuerzas federales estuvieran en el territorio haciendo tareas de prevención, no estuvieran activos los lugares de venta porque esto presagiaba un conflicto en cada punto de venta. Y un conflicto de violencia. Así que funcionó contemporáneamente como una secuencia de intervención y ocupación posterior”.
Sobre el espectacular despliegue de fuerzas federales, Crous señaló que es algo “singular, no es la tarea habitual de la investigación criminal, que es más quirúrgica, que no tiene la visibilidad que ha tenido en este caso”. Y añadió: “Nosotros somos conscientes de que el objetivo nuestro tiene que articularse con el objetivo de seguridad, venimos trabajando con la Superintendencia de Drogas Peligrosas durante muchos meses en el rechequeó permanente de los búnker, que pos supuesto mutan, cierra, reabren, cambian de lugar y de ocupantes, e hicimos ese aporte en el marco de esta tarea conjunta”.
El titular de la Procunar destacó que la del miércoles “fue una operación exitosa desde lo
logístico, ya que no hubo un solo inconveniente y especialmente no hubo un solo disparo”. Y luego remarcó: “Me parece que en ese sentido pacificar no puede hacerse a través de la violencia, sería una contradicción en sí misma, y la estrategia que está abordando desde lo ideológico, doctrinario y desde lo operativo la Secretaría de Seguridad me parece que es un gran acierto”.
―¿Cómo se sigue de aquí en adelante?
―Es un asunto que las autoridades políticas, primero provinciales y luego locales, deberán elaborar. En ese sentido no tengo nada que decir desde mi incumbencia, pero imagino que es la oportunidad para que, por ejemplo, se capacite la policía de proximidad como la que el gobierno federal está capacitando en Rosario, para que ocupe el territorio y brinde seguridad comunitaria de acercamiento a los ciudadanos. Ahora claro, no hay forma alguna de tener una herramienta idónea si además es corrupta. Osea que creo que también es momento para que se realice una reforma policial radical con conducción civil y con una división de asuntos internos externa a la propia policía, que es lo que alguna vez se intentó en la provincia de Buenos Aires para tener el verdadero control de una nueva fuerza. Eso es lo que me parece a mí que Santa Fe debería comenzar a pensar para darle seguridad a los ciudadanos. La experiencia de trabajar sobre la criminalidad organizada y territorial durante tantísimos años me muestra que cuando la policía es parte del problema, el problema no se va nunca.
―¿Apuntó este operativo también a sectores de la policía provincial que pueden haber estado en connivencia con las bandas narcocriminales o ser parte de ellas?―No. Este fue un procedimiento en el cual nosotros relevamos y estudiamos todas las denuncias sobre las terminales capilares del sistema del narcotráfico, los puntos de expendio, y fuimos a neutralizar esos puntos. Las otras investigaciones, si se quiere, son más ortodoxas en términos de criminalidad compleja.
―¿Esta fase de la investigación sobre la narcocriminalidad y este operativo, están relacionadas con las primeras que desarrolló en su momento el fiscal Murray en Rosario, antes de incorporarse a la Procunar?―Sí. En este caso lo que hicimos es trabajar con las prestaciones que da la nueva fiscalía de distrito. La fiscalía de distrito lo que hizo fue concentrar el trabajo disperso en las diferentes fiscalías a lo largo del tiempo sobre puntos de venta. Se nos había reclamado muchas veces el no actuar sobre los búnker. Y es comprensible una mirada de urgencia, especialmente desde la comunidad, que padece esa realidad tan perturbadora. Pero para todo hay un tiempo y no tiene ningún sentido que nosotros detuviéramos a todas las personas como las que detuvimos ayer (por el miércoles), cuyas características en muchos casos los pone compartiendo la condición de víctima y victimario. Ayer encontramos a una mujer en un búnker a punto de parir. Ese no es el eslabón más duro de la narcocriminalidad. Nosotros podríamos ir con la topadora, arrasar el búnker, sacarnos una foto y esto no impacta en los más mínimo. Nuestra política fue la inversa, fue tratar de afectar la provisión y en el momento en que se produce esa debilidad de la provisión, trabajar sobre el expendio. Y ahora las políticas públicas no son responsabilidad del Poder Judicial. Cada uno tendrá que hacer lo suyo.
―¿Este operativo se relaciona con otras investigaciones a nivel nacional sobre narcotráfico?
―La cocaína no crece en el fondo de la casa. De algún lugar viene y una cosa se relaciona con la otra. De todas maneras el centro de nuestra preocupación son las personas, no la droga. En este caso específico, nos preocupa mucho más el nivel de violencia asociado con la comercialización de la droga. No tanto con el consumo sino con el negocio, con el submundo que se va creando alrededor, con las disputas de submercados, del mercado marginal que pueden ser las grandes urbes de América del Sur destinados a otros mercados. Donde, por otro lado, se ha incorporado poder adquisitivo. Entonces es una temática compleja que exhibe muchísimas facetas y que hay que atacarlas con distintas herramientas. Uno no puede abordar el lavado de dinero, una criminalidad compleja en serio, con la misma lógica con que se piensa la pacificación de un territorio.
Artículo publicado en la edición 138 del semanario El Eslabón.
El Eslabón semanario
Apocalipsis Narco
12/04/2014

Con una producción sobre el “desembarco” en Rosario de las fuerzas federales de la mano de Sergio Berni, la edición 138 de El Eslabón ya está en la calle en su segunda aparición como semanario. Los principales títulos.
Notas de Tapa
Apocalipsis narcoLa espectacular “ocupación” del territorio rosarino por 3 mil efectivos de fuerzas federales puso en incontrastable evidencia la impotencia del gobierno provincial en la lucha contra la narcocriminalidad. Qué pasará cuando se vayan los gendarmes y prefectos. Los desafíos después del desembarco. Escriben y opinan Luciano Couso, Juane Basso, Manuel Costa, Carlos Del Frade y Félix Crous.
Lo que dejó el derby rosarino
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Fuente:RedaccionRosario


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