30 de abril de 2014

LA PLATA: EL JURY ABSOLVIÓ A HOOFT Y LO REPUSO EN SU JUZGADO.

29.04.2014
FA-UNEN Y EL FR votaron a favor del magistrado 
El jury absolvió a Hooft y lo repuso en su juzgado 
Para el tribunal bonaerense, no se hallaron pruebas que vinculen al juez con delitos de lesa humanidad. Repudio de HIJOS y el FPV.
Por: Pablo Roesler
Con los votos favorables del vicepresidente de la Suprema Corte de Justicia Bonaerense, Juan Carlos Hitters, de los integrantes de la familia judicial y de los legisladores del Frente Renovador y FA-UNEN, el Jury de Enjuiciamiento absolvió al juez suspendido Pedro Federico Hooft y lo reintegró al juzgado en lo Correccional Nº4 de Mar del Plata.
Por mayoría de 8 contra 2, consideraron que el magistrado no incurrió en los delitos de lesa humanidad que se le imputaron. Sólo los legisladores del FPV, el senador Luciano Martini y la diputada Lucía Portos, votaron por la destitución de Hooft, acusado de cajonear habeas corpus de desaparecidos en La Noche de las Corbatas y de haber visitado centros clandestinos de detención.

"Jueces cómplices de los milicos", gritó una integrante de HIJOS de Mar del Plata apenas concluyó la lectura del veredicto. Familiares y víctimas de la dictadura la siguieron con cánticos. La absolución de Hooft, que desde hace siete años se ampara en sus fueros para evitar ser indagado en la causa por crímenes de lesa humanidad en la que está acusado, desplegó la presencia de la corporación judicial sobre la Sala de Audiencias de la Corte bonaerense.

La mayoría absolutoria fue conformada por la familia judicial: el ministro de la SCJ y los abogados representantes de ese sector profesional, Héctor Ricardo Martín, Eduardo Gustavo Adolfo López Wesselhoefft, Atilio Ricardo Rossello, José Luis Núñez y José Miguel Nemiña, votaron a favor del juez. Y contaron con los votos de los legisladores del massismo, el senador Héctor Luis Vitale, y del Frente Amplio Progresista, el diputado Abel Eduardo Buil.

Todos consideraron "que Hooft no incurrió en los delitos de lesa humanidad". Además, ordenaron que "sin más trámite" el juez "sea reintegrado a sus funciones y se disponga el levantamiento del embargo" que el jury había dispuesto.

Sólo para el FPV Hooft sí cometió delitos de lesa humanidad. "Hay una corporación judicial muy fuerte", indicó Portos al retirarse, junto a sus pares Miguel Funes, César Valicenti y Fernanda Raverta. Y abundó: "Hay una universidad pública que se tiene que hacer cargo de la formación en Derechos Humanos de los profesionales, porque la discusión es muy deficiente cuando no se comprenden los presupuestos mínimos de lo que significa la Lesa Humanidad y las deudas que tiene nuestro país con la Memoria, la Verdad y la Justicia".

Por su parte, el abogado de familiares de ex detenidos e integrante de la querella, Eduardo Salerno, indicó que la absolución no lo sorprendió "porque hay sectores de poder que todavía siguen intactos".

El jury a Hooft comenzó el 17 de marzo pasado y entre los principales testigos habló Marta García, esposa del abogado desaparecido Jorge Candeloro, quien dijo que vio al juez en el centro clandestino en el que estaba detenida. Ese día, el juez sufrió una descompensación que lo mantuvo fuera del enjuiciamiento. Ayer no presenció su absolución.
Fuente:TiempoArgentino
Envío:Agnddhh





UN JURY DE ENJUICIAMIENTO ABSOLVIO AL JUEZ HOOFT, ACUSADO DE COMPLICE DE LA DICTADURA
Con una ayudita de los amigos
“Hooft no incurrió en los delitos de lesa humanidad que se le imputaron”, resolvió el jury en una decisión en que prevalecieron los votos de la corporación judicial. El juez volverá a su cargo y le devolverán los sueldos descontados.
Por Irina Hauser

El juez de Mar del Plata Pedro Hooft recibió su primer pedido de destitución hace casi ocho años.
Imagen: Gentileza La Capital de Mar del Plata
Casi ocho años después del primer pedido de destitución contra el juez de Mar del Plata Pedro Hooft, acusado de haber sido cómplice y funcional al terrorismo de Estado, un jurado de enjuiciamiento decidió ayer absolverlo, restituirlo en su cargo y devolverle el porcentaje del sueldo que no percibió desde que fue suspendido, el año pasado. En un escueto comunicado, el tribunal resumió que según una mayoría de ocho de sus integrantes “Hooft no incurrió en los delitos de lesa humanidad que se le imputaron”. La decisión tuvo votos predominantes de la familia judicial (un juez de la Corte bonaerense y cinco abogados) junto con los de un senador del Frente Renovador y un diputado del Frente Amplio Progresista. Dos legisladores del kirchnerismo pidieron la destitución. Cerca del final de la lectura del veredicto, familiares de desaparecidos y militantes de organizaciones de derechos humanos estallaron de bronca. “¡Cómplices!”, gritaban, mientras los hijos de Hooft se abrazaban y reían. La Secretaría de Derechos Humanos anunció que apelará ante la Corte Suprema de la provincia de Buenos Aires.

El enrejado que rodea al edificio de la Corte bonaerense comenzó ayer desde temprano a llenarse de corbatas. Las iban dejando colgadas quienes asistían a escuchar la sentencia, así como abogados que simplemente llegaban a trabajar y se solidarizaban con ese gesto. Se sumaron, además, cientos de corbatas que donaron en los últimos diez días abogados marplatenses. Lo que simbolizan es uno de los principales hechos con los que había sido vinculado Hooft y que lo llevó a juicio, conocido como la Noche de las Corbatas. Así se llamó a una sucesión de secuestros ocurridos en Mar del Plata en julio de 1977, en seis de los cuales las víctimas eran abogados (Norberto Centeno, Salvador Manuel Arestín, Raúl Hugo Alais, Camilo Ricci, Carlos Bozzi y Tomás Fresneda), a los que se sumó en Neuquén el del abogado laboralista Jorge Candeloro y su esposa, Marta García, trasladados a la ciudad balnearia. Todo esto hace más desconcertante que la mayoría que exculpó a Hooft esté integrada predominantemente por abogados.

Hooft fue denunciado por haber archivado los hábeas corpus en forma prematura, sin siquiera una respuesta burocrática de las Fuerzas Armadas y en el caso puntual de Candeloro, rechazó los recursos con constancias de la detención y, meses después, con un informe del coronel Pedro Barda (jefe de la subzona 15) que lo anunciaba muerto en un supuesto enfrentamiento. Marta, la viuda de Candeloro, quien sobrevivió, incluso declaró que el juez visitaba la comisaría donde ella estuvo detenida y no respondió sus pedidos de ayuda. Es decir, por no investigar y por otras cuestiones emparentadas, el juez tiene una causa penal también abierta en 2006. En el contexto de ese expediente penal fue donde quedó a la vista la solidaridad que buena parte de la corporación judicial (no sólo marplatense) estaba dispuesta a brindarle. Por lo pronto, la excusación de cinco jueces fue dilatando los tiempos de la investigación, a lo que él sumó denuncias contra todos los fiscales que querían investigarlo. Una vez que lo llamaron a indagatoria, consiguió eludirla siete veces. Como nunca dejó de tener fueros, no podían llevarlo a declarar detenido. Como ahora los seguirá teniendo y el mensaje de jury fue contundente, es altamente improbable que avance esa causa judicial. Ese otro de los grandes efectos de la absolución de ayer.

Quizá conociendo este escenario y ante los rumores que en los días previos lo daban por absuelto fue que los organismos tapizaron las paredes de los tribunales con banderas, una de las cuales decía: “Hooft, con o sin fueros, culpable”. El juez enjuiciado –quien sufrió un ACV tras el testimonio de Marta García– no estuvo presente en la última audiencia y tampoco su esposa, que solía acompañarlo. El jurado, que había citado a todo el mundo para las nueve de la mañana, se tomó hasta pasadas las seis de la tarde para dar a conocer finalmente su decisión. Con el correr de las horas se fueron retirando algunos abogados de la acusación, lo que preanunciaba un resultado. El voto de la mayoría fue firmado por los conjueces abogados Héctor Ricardo Martín, Eduardo Gustavo Adolfo López Wesselhoefft, Atilio Ricardo Rossello, José Luis Núñez y José Miguel Nemiña; por el senador Héctor Luis Vitale (Frente Renovador) y el diputado Abel Eduardo Buil (FAP); y por el juez de la Suprema Corte provincial Juan Carlos Hitters.

Cada uno vertió sus opiniones a lo largo de mil páginas, pero en lo central la mayoría suscribió argumentos de Hitters, quien partió de la base de que le parece complicado juzgar hechos de hace cuarenta años. El juez supremo dijo que está convencido de que “Hooft cometió ciertos déficit en el ámbito de su actuación judicial en el pasado judicial aquí ventilado” y que él mismo “hubiese actuado de manera distinta”, aunque aclaró que no encontró “suficientes elementos para decir que su accionar haya caído en los límites de los delitos de lesa humanidad o contra la humanidad que se le imputan”. “La acusación –dijo– no ha logrado acreditar” esos delitos ni “en particular el dolo directo”. Desde el tribunal, algunas voces deslizaban que la conclusión de que no hubo delitos de lesa humanidad implicaba que lo que se discutía estaba “prescripto”.

La diputada bonaerense del FpV Lucía Portos, quien votó en disidencia (por la destitución de Hooft) junto con el senador Luciano Martini, llamó “aberración jurídica” a la decisión mayoritaria. Portos se quejó de “la corporación judicial fuerte” y de la falta de formación y comprensión sobre “los presupuestos mínimos de qué significa lesa humanidad”. A su entender, “estaba más que probado el accionar sistemático y cómplice de este juez que permitió la impunidad no sólo al cometerse el delito sino hasta el día de hoy”. Martini, por su lado, dijo que espera que “la Justicia Penal pueda seguir investigando, que se investigue a Hooft y se llegue a la verdad de lo ocurrido”.

El subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, Luis Alén, cuestionó: “Es un fallo vergonzoso porque significa un retroceso en materia de casos de lesa humanidad. Separan, llamativamente, la conducta del juez de los hechos que facilitó con el incumplimiento de sus deberes. Es vergonzoso, además, que cinco abogados voten por la impunidad en un caso emblemático como el de la Noche de las Corbatas. El fallo muestra también el pensamiento de Unen y de (Sergio) Massa en materia de memoria, verdad y justicia, ya que optan por la impunidad y el olvido. Ofende a las víctimas al desconocer los hechos como delitos de lesa humanidad y va en contra de todo lo que dijeron los tribunales que juzgaron a otros autores de estos hechos (en la causa 13 y en Mar del Plata)”. Alén advirtió que le parece “escandaloso” que un juez acusado de “crímenes de lesa humanidad también en una causa penal pueda seguir dictando sentencias como si nada”.
La Secretaría de Derechos Humanos intentará lograr la revisión de la decisión del jurado en todas las instancias que sea posible. Empezará por la Corte Suprema bonaerense. Los familiares de víctimas que ejercieron la acusación evalúan los pasos a seguir y los darán a conocer en los próximos días. Nadie descarta llegar hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Por un momento, Eleonora Alais, hija de uno de los abogados víctimas de la Noche de las Corbatas, ayer pensó que se quedaba afuera de la sala de audiencias. Entraban setenta personas, pero entre los jóvenes de HIJOS y los organismos variopintos presentes, juntaban bastante más del doble de gente. Al final, Eleonara y su mamá consiguieron entrar. “No imaginábamos un desenlace muy distinto, es una barrera más que tenemos que sortear para seguir luchando, es lo que aprendimos a hacer desde que empezamos a caminar. Hooft cuenta con mucha complicidad del Poder Judicial, hasta los empleados le hacían una vaquita”, le dijo a Página/12. “El día que declaró mi mamá –recordó– nos dimos cuenta de todo: a la salida, uno de los abogados integrantes del jury le dijo que la desaparición de los abogados laboralistas no era por razones políticas, sino de otro tipo. Yo le dije que sabía muy bien que mi papá pertenecía a la gremial de abogados y que entre los abogados había cómplices ideológicos de la dictadura.”

Mientras otros juicios, contra otros jueces, por su papel en la última dictadura, parecen avanzar, la absolución de Hooft, que no se limita a analizar su conducta sino que avanza en analizar los presuntos delitos para decir que no se le pueden adjudicar crímenes de lesa humanidad, suena más bien a mensaje o advertencia, en un momento en que otros procesos contra jueces por su papel en la última dictadura vienen avanzando.
Fuente:Pagina12
Envío:Agnddhh


La mayoría consideró que los delitos de los que se lo acusa han prescripto
La Plata: Por 8 votos contra 2 el jury absolvió a Hooft de todos los cargos

Una astucia de la defensa de Hooft fue llamar a la solidaridad corporativa de los jueces 
La Plata.- El Tribunal de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la Provincia absolvió hoy por mayoría al juez penal de Mar del Plata, Pedro Hooft, en el juicio que se le siguió por no haber investigado las desapariciones de abogados marplatenses en la conocida "Noche de las corbatas" en julio de 1977, durante la dictadura cívico militar. El voto mayoritario consideró que los delitos imputados a Hooft "no son de lesa humanidad y por lo tanto han prescripto", según informó una fuente del jurado al hacer referencia al fallo que tiene más de mil hojas de fundamentos.

El tribunal, presidido por el ministro de la Suprema Corte de la provincia, Juan Carlos Hitters, absolvió al magistrado por 8 votos contra 2, por lo que comunicó su decisión al máximo tribunal de justicia que lo reponga en el cargo y le levante el embargo que había trabado el Jurado.

Por la absolución de Hooft votaron el vicepresidente de la Suprema Corte, Juan Carlos Hitters; el diputado del Frente Amplio Progresista (FAP), Abel Buil; el senador del Frente Renovador, Héctor Vitale y los conjueces abogados, Atilio Rossello, Eduardo López Wesselhoefft, José Miguel Nemiña, José Luis Núñez y Héctor Ricardo Martín.

En tanto, los votos en disidencia por la destitución del juez marplatense correspondieron a los legisladores del Frente para la Victoria: el senador Luciano Martini y la diputada Lucía Portos. Portos, en declaraciones a Télam, se quejó "de la corporación judicial muy fuerte y sobre todo una Universidad Pública que tiene que hacerse cargo de los profesionales que forma, especialmente en derechos humanos porque no se comprenden los presupuestos mínimos de lo que significa la lesa humanidad".

"Yo pienso que estaba más que probada no sólo la lesa humanidad sino también el accionar sistemático y cómplice de este juez con la dictadura que permitió la impunidad no sólo al cometerse el delito sino también hasta el día de hoy", graficó. La legisladora explicó que "entender que el único dictador es aquel que disparó un arma o mató a un compañero no es la visión amplia que tenemos nosotros", aunque dijo que "es difícil dar esta discusión con operadores del derecho que están formados de otra forma por lo que hay que seguir militando para dar esta batalla cultural".

Por su parte, Martini, opinó que el fallo "es un retroceso más, pero esperamos que pese a que la mayoría de este jurado haya decidido que se mantenga a Hooft como juez de la provincia, pueda la justicia penal seguir investigando, y que con el pedido de indagatoria que se encuentra requerida y que se logre la verdad de los hechos, que es lo que todos pretendemos". "La denuncia penal tuvo ya 7 pedidos de indagatoria y no se ha podido llevar adelante por las reiteradas trabas interpuestas", dijo el legislador y pidió que "se investigue a Hooft y se llegue a la verdad de lo ocurrido con un juez designado en la dictadura militar".

Es que una fuente del jurado precisó a Télam que el voto de la mayoría "se basó fundamentalmente en no catalogar como de lesa humanidad los delitos que se le imputaban a Hooft durante el ejercicio de su función en la época de la dictadura cívico-militar y en consecuencia estaban prescriptos".

Para Eduardo Salerno, el abogado que representó a las distintas organizaciones de derechos humanos querellantes en el Jury, la absolución de Hooft "es sólo un episodio en esta lucha que iniciamos hace 37 años". "Los que conocimos a los abogados de la noche de las corbatas empezamos hace 37 años cuando gobernaba Jorge Videla y todavía no terminamos. Hay sectores de poder que todavía siguen intactos", sostuvo.

Salerno dijo a Télam que la defensa de Hooft "instaló una mentira desde el punto de vista técnico en torno a que se pretendía juzgar toda la conducta del magistrado cuando se le objetaba su comportamiento en un momento determinado de su vida y de la vida política del país". Agregó que también "instaló la idea de que juzgar a Hooft era juzgar a todos los jueces del proceso y parece que ahí el bichito del corporativismo le picó a más de uno".

Durante la lectura de la sentencia, en la que Hooft no estuvo presente, familiares de víctimas de los abogados secuestrados en la noche de las corbatas repudiaron el fallo al grito de "cómplices" contra los integrantes del jurado de enjuiciamiento. El juez marplatense comenzó a ser juzgado el pasado 17 de marzo en La Plata acusado de haber rechazado diversos habeas corpus y así  garantizar la impunidad de represores en 17 casos de víctimas de homicidios, desapariciones y torturas, la mayoría de abogados secuestrados en Mar del Plata.

En el marco del jury, que se desarrolló en los tribunales de La Plata, prestó declaración Marta García de Candeloro, quien estuvo detenida de manera ilegal en la Comisaría 4ta. de Mar del Plata, y recordó que "cuando estaba detenida le pedí al juez Hooft que me ayudara, y me dio la espalda". También declaró, Susana Muñoz, esposa de Hugo Alanis, desaparecido en "La noche de las corbatas" en Mar del Plata, quien sostuvo que el Juzgado de Hooft "rechazó el habeas corpus que se presentó por la desaparición de mi marido". En la denominada "Noche de las corbatas" fueron secuestrados los abogados Tomás Fresneda, Norberto Centeno, Salvador Manuel Arestín, Raúl Hugo Alais, Camilo Ricci y Carlos Bozzi, y sólo los últimos dos lograron sobrevivir a los tormentos de la dictadura.

En la audiencia de hoy, además de representantes de organizaciones de derechos humanos estuvieron presentes también los diputados bonaerenses, Rocío Giacone, César Valicenti, Fernanda Raverta y Miguel Funes.
Fuente:Telam
Envío:Agnddhh



Caso Hooft: El secretario Guido Carlotto manifestó su "desazón" por su absolución
Guido Carlotto: "Me parece ilógico que pueda dictar sentencias quien está acusado de los crímenes más graves de la jurisdicción universal". 
La Plata.- El secretario de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, Guido Carlotto, expresó su "desazón" por la decisión que tomó el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados que absolvió al juez Pedro Hooft en el juicio que se le siguió por no haber investigado las desapariciones de abogados marplatenses en la "Noche de las corbatas" en 1977, durante la dictadura. En un comunicado, Carlotto manifestó que "esta decisión permite que un juez citado a indagatoria por la justicia federal por delitos de lesa humanidad, con restricción de salida del país siga en funciones". Aclaró el funcionario que "sin embargo, respetamos el fallo, porque respetamos profundamente la democracia y el funcionamiento de sus instituciones"...

Destacó Carlotto que "lamentablemente, varios sectores de nuestra sociedad no han tenido esta misma conducta a lo largo de la historia, y mucho menos en el período 1976-83".

Sostuvo Guido que "está claro que la causa penal sigue, y que seguramente habrá apelaciones en la Corte Suprema de la provincia" y agregó que "resulta contradictorio y hasta ilógico, que quien puede dictar sentencias este imputado de los delitos más graves que la justicia universal contempla".

Carlotto analizó que la decisión del Tribunal se da "en un contexto histórico bien claro: los juicios (por crímenes) de lesa humanidad, a lo largo y ancho de todo el país, van poniendo luz sobre las complicidades civiles con la dictadura 1976-83" y dijo que "la política de Memoria, Verdad y Justicia exige profundizar
este camino".

"El proceso iniciado en 2003 apunta a la reconstitución de un esquema de valores, y la reconfiguración de un marco judicial. Por eso entendemos que la sentencia resulta al menos miope, porque dice que los delitos cometidos por el juez no son de lesa humanidad, haciendo una intolerable limitación conceptual a su respecto", finalizó.
Fuente:Telam




29-4-2014
Juicio Político
La trama de un juicio político
Por qué absolvieron al juez Hooft: el análisis del fallo

Telam
Por: Pablo Waisberg
El magistrado provincial fue sometido a un juicio político por supuesta complicidad con la dictadura. Ocho de los diez miembros del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados resolvió ayer que no había incurrido en “delitos de lesa humanidad”. El fallo tiene 895 páginas. Las analizamos y te contamos cómo votó cada integrante, y sus argumentos.

“Entonces, la mayoría coincide en que no hubo delito de lesa humanidad”, dijo ayer el ministro de la Suprema Corte bonaerense, Juan Carlos Hitters. Fue poco después del mediodía, en una de las tantas veces que fue y volvió de su despacho a la sala del primer piso donde se habían reunido los integrantes del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados. La frase dejó en claro, seis horas antes de que se conociera el veredicto, cuál sería el eje principal de la resolución por la cual resultó absuelto el juez provincial Pedro Hooft. La mayoría de los jurados descartó que el magistrado fuera cómplice de la última dictadura durante la “Noche de las corbatas” y otros operativos represivos. Para llegar a esa decisión, varios de los miembros del jury, descartaron que hubiera actuado en forma “premeditada” y sistemática. Además, dejaron de lado las declaraciones de dos víctimas directas del terrorismo de Estado y la del abogado Rodolfo Díaz, que mencionó gestiones de Hooft ante el Ejército.

“Estoy convencido que el Dr. Hooft cometió ciertos déficits en el ámbito de su actuación judicial en el pasado aquí ventilado. Pero sucede que pese a discrepar con algunas conductas por él realizadas, no encuentro suficientes elementos para decir que su accionar haya caído en los límites de los delitos de lesa humanidad o contra la humanidad que se le imputan”, concluyó Hitters al fundamentar su voto absolutorio, en un argumento más parecido a un fallo de la Justicia Federal que a uno de un juicio político, donde debe determinarse si un juez cometió mal desempeño de sus funciones. Ese presunto “incumplimiento de sus deberes” fue el eje central de la acusación que impulsaron, hace siete años, los organismos de derechos humanos y la Secretaría del área.

A lo largo de sus 407 páginas, Hitters dijo también que la prueba presentada no era suficiente y subrayó: “Para votar por separarlo del cargo tendría que tener la tranquilidad de conciencia sin ninguna duda de que él llevo a cabo la actitud jurisdiccional nefasta que los que promueven este juicio le endilgan”.
Esa fue la línea central que recorrieron las otras siete decisiones favorables al magistrado. Sin tanto despliegue argumental, los planteos de cada jurado –que se entregaron ya escritos entre las 8.30 y las 9 de ayer- tienen fuertes similitudes y hacen pie, además, en los testigos de concepto que presentó la defensa de Hooft, que abundaron en la trayectoria del juez.

Esos materiales no fueron discutidos en la reunión reservada que comenzó pasadas las nueve y se extendió hasta después de las 16. Durante esas siete horas, no se debatieron los votos ni se plantearon las diferencias, como señaló una fuente que participó del encuentro. “Lo que se hizo fue revisar y compaginar las posiciones en un documento al que se le hicieron correcciones de forma”, describió con sorpresa.

Otra fuente, vinculada a la Suprema Corte, relató que la posición de Hitters funcionó como “base” para la mayoría de los votos a favor de la absolución, que sumaron ocho: los abogados Héctor Ricardo Martín, Eduardo Gustavo Adolfo López Wesselhoefft, Atilio Ricardo Rossello, José Luis Núñez y José Miguel Nemiña; y a los legisladores Héctor Vitale (Frente Renovador) y Abel Buil (FAP).

A diferencia de ellos, los jóvenes diputados del Frente para la Victoria Lucía Portos y Luciano Martini votaron por la destitución. Consideraron que Hooft había violado sus deberes de funcionario público y que había cometido denegación y retardo de justicia para los abogados detenidos y desaparecidos durante la “Noche de las corbatas”, ocurrida a mediados de 1977.

“Es penalmente responsable en calidad de partícipe necesario de la privación ilegal de la libertad, homicidio, tortura y desaparición de personas respecto de un grupo de abogados que, mayormente, ejercían en el fuero laboral luego del golpe de estado cívico-militar del 24 de Marzo de 1976”, ponderó Martini al fundamentar su voto, basado en las declaraciones de los sobrevivientes de ese mega operativo represivo que terminó con la vida de varios abogados. Varios de ellos habían impulsado la Asociación Gremial de Abogados, que defendió presos políticos durante la dictadura de Agustín Lanusse.

Sin embargo, la posición mayoritaria descartó las declaraciones de Marta García de Candeloro y de Norma Ariela, ambas secuestradas en centros clandestinos de detención. Hitters dijo que la declaración de la viuda de Jorge Candeloro –que dijo que vio a Hooft en la Comisaría Cuarta y le pidió ayuda a los gritos- se había modificado con los años. Lo mismo dijo, por ejemplo, Buil, quien también descartó al relato de Ariela, quien dijo que –por el relato de su marido- sabía que había sido liberada gracias a las gestiones de Hooft ante el Ejército.
Fuente:Infojus

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