10 de abril de 2014

ROSARIO: GRAN OPERATIVO CONTRA EL NARCOTRÁFICO EN LA CIUDAD-RELEVARON A POLICÍAS JUDICIALES.

Y LLEGÓ LA POLICIA
Más de 200 efectivos de Gendarmería, Prefectura, Policía Federal -apoyados por seis helicópteros- llevaron adelante ayer en Rosario un operativo inédito contra el narcotráfico que incluyó 88 allanamientos en distintas zonas de la ciudad y el arresto de once detenidos, entre ellas dos embarazadas.


GRAN OPERATIVO CONTRA EL NARCOTRAFICO EN LA CIUDAD
Un día particular en Rosario
Fuerzas federales realizaron ayer 88 allanamientos en distintos puntos de la ciudad. El secretario de Seguridad sobrevoló la zona en uno de los helicópteros de apoyo a gendarmes, prefectos y federales.
Gendarmes en Balcarce al 2700, entre Virasoro y Rueda.Imagen: Alberto Gentilcore
Un ejército de fuerzas federales cundió de repente en la tarde y pronto en decenas de barrios rosarinos no se habló de otra cosa. Cerca de tres mil efectivos de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal y Aeroportuaria, con apoyo aéreo de seis helicópteros, desplegaron 88 allanamientos en quioscos de venta de drogas en el sur, oeste y norte de la ciudad, y detuvieron a once personas. El procedimiento fue supervisado por el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, quien sobrevoló la ciudad durante el transcurso de los allanamientos simultáneos.

La irrupción de otros uniformes, distintos a los de la policía provincial, atrajo la curiosidad de cada vecindario en donde el objetivo fue el bunker que todos conocían y que funcionaba sin riesgos, incluso a pesar de que algunos hubieran sido allanados varias veces antes. Tal el caso de una rudimentaria piecita de no más de 4 metros cuadrados, erigida a centímetros de los rieles en desuso de la vía que corre entre Gálvez y Virasoro, a la altura de Lavalle al 2700, a escasos metros de un muro donde alguien pintó con prolijidad

"Espacio recuperado por los vecinos, por un barrio saludable, no tire basura". Allí los gendarmes detuvieron a dos jóvenes que oficiaban como custodios del bunker. Y tuvieron que romper una pared a mazazos para encontrar adentro a una mujer joven, embarazada a término, que estaba a cargo de vender la mercancía ilegal. Tenía consigo 300 dosis de cocaína de alta pureza, llamada "alita de mosca", un centenar de porros y 5.000 pesos en efectivo.

Algunos vecinos de barrio San Francisquito consultados, con el obvio temor de quien debe seguir viviendo allí después de que las patrullas y las cámaras se van, contaron que a ese bunker "ya lo tumbaron 4 o 5 veces antes, pero siempre volvieron a abrirlo". Y hubo quienes deslizaron haber visto a policías "transando con ellos", dijeron en alusión a los responsables de ese punto de venta de estupefacientes.

A la vuelta de ese narcoquiosquito, la escena se repitió en un pasillo de Rueda al 3900. El vecindario apostado en la esquina, a prudente distancia de las armas de los gendarmes, demostró estar habituado al próspero funcionamiento de otro punto de venta de drogas. "A esta hora no sabés la cantidad de gente que había ahí en la vereda y en la calle. Llegaba gente en remís, en taxi. No se podía pasar por ahí", contaron.
Otros lugares de allanamiento, según revelaron fuentes de la pesquisa, estuvieron en Cerrito al 6300, en Junín y Francia, detrás de las torres Dolfines, Balcarce al 5900, Superí y Boedo, Biedma y Rouillón, Boedo y Ghiraldo, Sánches de Loria 200 bis, y también en San Lorenzo, Capitán Bermúdez, Villa Gobernador Gálvez y Granadero Baigorria, entre varios.

Los jueces federales Marcelo Bailaque y Carlos Vera Barros fueron quienes libraron las órdenes de allanamiento.

El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, y el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, y el ministro Raúl Lamberto encabezaban esta tarde un operativo contra el narcotrßfico en Rosario y localidades vecinas a esta ciudad. Fuentes vinculadas al procedimiento dijeron a DyN que participaban unos seis helicópteros y decenas de agentes de las fuerzas de seguridad federales que realizaron unos 90 allanamientos desde las 15.30 en esta ciudad y localidades del Gran Rosario por orden de la justicia Federal.


DESPUES DE LAS ACUSACIONES DEL MONCHI CANTERO
Relevaron a policías de Judiciales
El Ministerio de Seguridad de Santa Fe informó ayer que, a través de la Jefatura de Policía de la Provincia, dispuso el relevamiento de sus funciones a siete funcionarios policiales de la División Judiciales de la Unidad Regional II, departamento Rosario. Se trata del comisario inspector Cristian Romero (en la foto); el comisario principal Raúl Saccone; el subcomisario Luis Quevertoque; el oficial subayudante Néstor Quirós; los suboficiales principales José Luis Ramonda y Ariel Lotito, y el agente Matías Joel Lotito. Algunos de ellos fueron mencionados por el prófugo Monchi Cantero con vínculos con el narcotráfico.

Desde la cartera de Seguridad indicaron que, previo análisis sobre la situación particular de cada uno de ellos, se decidirá posteriormente por una reasignación de funciones dentro de la misma jefatura regional o un traslado hacia otros destinos.

Como se recordará, hace una semana el prófugo Monchi Cantero dio una entrevista al periodista porteño Rolando Graña en el canal América 24, donde involucraba a algunos de los policías ahora sancionados por el gobierno provincial:

* "La policía nos vino a vender la investigación en 500 mil pesos con todas las escuchas. Pero no aceptamos porque la policía Judicial es la que vende la droga, abre los búnker. Nosotros no vendemos drogas".

* "¿No será que nos involucran porque no podían vender la droga en nuestro barrio que era el más tranquilo de Rosario?".

* "Hay muchas cosas raras en todo esto. Hubo un par de veces que quise ir a Tribunales para presentarme y no pude porque estaba la policía de (División) Judiciales".

* "En esto están Cristian Romero, al que le dicen Carancho y es el jefe (de Judiciales), Luis Quebertoque y Lotito. Ellos estaban en Drogas Peligrosas hace unos años. Romero se fue a Punta del Este a fin de año con 300 mil pesos que le dio Daniel Jure (supuesto narco preso en la seccional 6ª) para que lo dejen vender".
Fuente:Pagina12



Se allanaron más de 80 búnkers en Rosario
“El operativo más grande de la historia”
09/04/2014
Más de tres mil efectivos de fuerzas federales de seguridad desembarcaron este miércoles en Rosario a través de un megaoperativo sorpresa que incluyó 89 allanamientos simultáneos a puntos de venta de drogas, con el fin de “pacificar el territorio” que había sido “prácticamente ocupado por narcotraficantes”, explicó el secretario de Seguridad Sergio Berni.

“No vinimos a buscar narcotraficantes, vinimos a hacer un desembarco, pero previo a eso hicimos 89 allanamientos de lugares donde se vende droga porque no podemos desembarcar con la Gendarmería de manera violenta”, amplió el funcionario.

Y anunció que 1.500 gendarmes y 500 integrantes de la Prefectura Naval se instalarán a partir de mañana en los barrios más conflictivos de la ciudad “el tiempo que sea necesario”.

Berni encabezó estar tarde el operativo junto al gobernador Antonio Bonfatti quien había solicitado la intervención de fuerzas federales ante el avance del narcotráfico y el crecimiento de la violencia en la principal ciudad de esta provincia.

Sobre el objetivo del desembarco, el secretario de Seguridad señaló que “la lucha contra el narcotráfico tiene diferentes etapas, primero se detuvo a los grandes traficantes de Rosario y ahora estamos ocupando el territorio”.

Los 89 allanamientos realizados en forma simultánea fueron ordenados en forma conjunta por los jueces federales 3 y 4 de Rosario, Carlos Vera Barros y Marcelo Bailaque, y corresponden a diferentes investigaciones, dijeron a Télam fuentes judiciales.

Del megaoperativo participaron más de 3 mil efectivos de cuatro fuerzas federales (Gendarmería, Prefectura, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Policía Federal) y un pequeño grupo de las Tropas de Operaciones Especiales (TOE), un brigada de élite de la policía santafesina, añadieron los informantes.

Más de 450 vehículos ingresaron en forma encubierta a Rosario y más de 300 vehículos “no identificables se reunieron este miércoles en San Nicolás para trabajar desde muy temprano”, abundó Berni.

Para eso se montó un falso congreso sobre cambio climático para fuerzas de seguridad, que incluyó cartelería y promotoras, con el objetivo de no alertar a los narcotraficantes acerca del operativo.

También participaron cuatro helicópteros, un avión de observaciones y 50 perros de la Policía Federal, que modificaron la escenografía de Rosario durante la tarde y llamaron la atención de los vecinos.

Fuentes de la investigación explicaron que “hubo decenas de detenidos, se secuestraron armas y drogas”, aunque no se brindaron mayores precisiones.

Durante una rueda de prensa, Berni insistió en que “no vinimos a buscar cantidad de droga, vinimos a hacer el desembarco pacífico porque no podíamos poner la Gendarmería en lugares donde había armas, gente con ametralladoras, chicos menores”.

En la misma línea, el titular de la Procuraduría contra el Narcotráfico (PROCUNAR), Felix Crous, dijo que “la primera fase fue impactar sobre los grandes proveedores de droga de Rosario” y recordó que “hemos tenido investigaciones exitosas en este sentido”.
“Ahora –se explayó– estamos haciendo una operación conjunta entre el Ministerio de Seguridad y la provincia de Santa Fe para ir a las terminales de venta”.

En tanto, el gobernador Bonfatti resaltó “la profesionalidad y el hermetismo con el que se trabajó para llegar con tanta gente a un lugar”.

“Estamos en un día en que a los rosarinos les podemos decir que hay un ante y un después”, afirmó el mandatario provincial, para agrega la determinación “de la presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) y de Berni ha sido una decisión que debemos aplaudir todos”.
Fuente:RedaccionRosario



Siete policías fueron pasados a disposición
Relevaron a toda la cúpula de Judiciales
09/04/2014
Jefatura de Policia
El Ministerio de Seguridad,ordenó el pase a disponibilidad a siete funcionarios de la División Judiciales de la Unidad Regional II. Entre ellos, el comisario inspector Cristian Romero, quien fuera vinculado al delito narco en Rosario por el prófugo Monchi Cantero. Entre otras irregularidades, policías del área están acusados de intimidar a periodistas.

Hace unos días,legisladores kirchneristas plantearon al gobernador Antonio Bonfatti la necesidad de desplazar a los funcionarios de esa dependencia policial, luego de que periodistas fueran intimidados por la conducción e integrantes de la División Judiciales.

“Si continúa sosteniendo en sus funciones al comisario Cristian Romero y la cúpula de la División Judiciales, la impunidad estará asociada a la decisión que tome como Jefe de Estado”, platearon en la oportunidad los legisladores del Frente para la Victoria.

Por otra parte, Romero y sus subordinados debieron presentarse la semana pasada ante la Justicia tras las declaraciones televisivas del prófugo Ramón “Monchi” Machuca, quien los vinculó con el delito narco en Rosario.

Además, Romero tuvo que declarar a principios de febrero ante la jueza Alejandra Rodenas en el marco de la causa por la muerte del empresario señalado por vínculos con el narcotráfico Luis Medina, acribillado a balazos a fines del año pasado. Es que tras el crimen de Medina, tres agentes de la División Judiciales de la Policía fueron demorados por intentar realizar un allanamiento en la casa de la víctima en un country de Pilar sin autorización de la jueza. Los policías dijeron entonces a Rodenas que fueron al country por instrucciones del propio Romero.

Desde la cartera de Seguridad indicaron que, previo análisis sobre la situación particular de cada uno de ellos, se decidirá posteriormente por una reasignación de funciones dentro de la misma jefatura regional o un traslado hacia otros destinos.

Los funcionarios policiales que serán reasignados son, además de Romero, el comisario principal Raúl Saccone, el sub comisario Luis Quevertoque, el oficial Néstor Quirós, los suboficiales principales José Luis Ramonda y Ariel Lotito, y el agente Matías Joel Lotito.
Fuente:RedaccionRosario




Histórico operativo contra el narcotráfico
El secretario de seguridad, Sergio Berni, informó que más de tres mil efectivos de las tres fuerzas de seguridad de la nación, realizaron el “operativo más grande de la historia argentina contra el narcotráfico”
Histórico operativo contra el narcotráfico
Más de tres mil efectivos de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Policía Federal llevaron adelante un megaoperativo contra el narcotráfico en la ciudad de Rosario.

El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, remarcó: “Se trata del operativo más grande de la historia argentina con el objetivo de pacificar el área de Rosario”, quien estuvo al frente de los procedimientos.

El funcionario indicó que unos 1.500 efectivos de Gendarmería Nacional y 500 de Prefectura Naval se quedarán en Rosario para evitar las posibles represalias que podrían tomar los narcotraficantes afectados.

Berni afirmó que “una vez desarticuladas todas las bandas y detenidos sus integrantes, las fuerzas federales quedarán instaladas por varios meses, como parte de una instancia de pacificación del territorio, hasta ahora bajo control de los narcos”.

En ese sentido el Secretario remarcó: “Este megaoperativo conjunto se gestó con el claro objetivo de terminar con la impunidad para las bandas criminales que habían instalado en Rosario un sistema de terror y sangre” y destacó “el apoyo firme de los jueces Carlos Vera Barros y Marcelo Bailaque” para  lograr “dar este golpe fulminante a organizaciones de narcotraficantes altamente complejas y organizadas”.

“La planificación de esta operación policial demandó meses de investigaciones, discretas tareas de vigilancia e inteligencia ordenadas por la Justicia y una articulación de las fuerzas especiales de la instituciones a mi cargo, con los resultados a la vista”, señaló Berni.

El Secretario de Seguridad, dijo que las fuerzas federales permanecerán en el territorio recuperado por las autoridades “el tiempo que sea necesario para asegurar que estas bandas no puedan reconstituirse”.
En tanto el gobernador, Antonio Bonfatti, destacó la tarea de Berni y la colaboración de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, quien “estuvo informada durante todo el día del progreso de este operativo”, concluyó.
Fuente:PoliticaPlus




Gigantesco operativo federal tumbó 89 búnkers en Rosario
10 abr, 2014
Por Agustín Shcoler.
Bajo el mando de Berni, ocho helicópteros, 1.500 gendarmes y 500 prefectos desembarcaron en distintos barrios.


En un megaoperativo comandado por el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, dos mil uniformados de las fuerzas federales irrumpieron en la ciudad para desbaratar lo que, según voceros judiciales, es “el residuo de las grandes causas de drogas de Rosario que se investigaron desde Capital Federal”. Según portavoces de la cartera nacional, 89 procedimientos buscaron terminar con los ingresos de dinero de los cárteles rosarinos, vinculados con investigaciones de los jueces federales Carlos Vera Barros y Marcelo Bailaque. “Es una ocupación de territorio para la cual, en contraposición con lo que ha ocurrido en las grandes favelas de Brasil, no se tiró un solo tiro. Estamos ante el operativo más grande de la historia de la Argentina”, declaró a El Ciudadano el asesor letrado de la Procuraduría de Narcocriminalidad de la Nación (Procunar), Juan Murray. Al cierre de esta edición, debido a la magnitud de los operativos, no se conocían datos sobre la cantidad de droga y dinero incautado, así como tampoco el número de detenidos.

Con las primeras horas de la tarde, los llamados y mensajes de texto sonaron sin parar en la redacción de El Ciudadano. Con nombres y términos diferentes todos informaban lo mismo: los grandes búnkers de la zona sur y norte eran allanados. Todos a la vez, como una orquesta.

Los primeros vehículos en los que llegaban a los puntos de expendio los miembros de Policía Federal no estaban identificados como tales; como ocurrió en barrio Refinería, en Francia y Junín, donde los efectivos arribaron cuando el reloj marcaba las 16 a bordo de un utilitario de una peluquería canina. Con ellos, se hacían presentes los grupos de choque de Gendarmería Nacional y Prefectura. Destruían puertas, arrestaban a las personas que atendían el comercio e incautaban estupefacientes y dinero.

De acuerdo con lo que señalaron fuentes del operativo, todos los allanamientos se llevaron a cabo en el marco de investigaciones realizadas por los jueces Vera Barros y Bailaque, apuntando a los centros de expendio vinculados con las dos causas paralelas en las que se procesó como jefes de una asociación ilícita a Delfín Zacarías e Isabel Reina Quevedo.

Buena parte de los 89 búnkers allanados ayer ya habían sido desbaratados en otras ocasiones. Sin embargo, en el grueso de los casos, tales bocas de expendio fueron reabiertas horas después de los procedimientos, en una construcción contigua o, incluso, en el mismo lugar. Pero, según los voceros, lo de ayer buscó generar un shock económico a sus regentes, para cortar con las cadenas de compra y pago; es decir, eliminar el flujo de dinero que les permite subsistir a los narcotraficantes. “Los narcos no tienen un solo punto de venta; sus ingresos se generan desde muchos búnkers. Si nosotros los destruimos de a uno, los tipos ni siquiera lo sienten; en cambio, si los atacamos a todos, en unísono, les generamos un problema muy grande”, explicó un vocero de la cartera nacional.

“Los procedimientos apuntaron a dos frentes: en la zona norte allanamos lo que quedó de la estructura que pertenecía a Zacarías, a quien arrestamos en septiembre de 2013. El resto de los allanamientos los hicimos en el sur de Rosario, golpeando lo que quedaba de la banda de Reina Quevedo, quien era una de las lugartenientes de Los Monos, y fue detenida en otro megaoperativo, el pasado febrero”, detalló un alto mando de la Procunar.

“Gendarmería se hace cargo del territorio para estar en el lugar de los conflictos junto con la Policía de la provincia; esto lleva mucho tiempo, pero no hay que bajar los brazos, como dijo la presidenta”, señaló el ministro Berni, explicando que los uniformados que llegaron a la ciudad, 1.500 hombres de Gendarmería y 500 de Prefectura, ya no la abandonarán, reforzando el concepto de “ocupación de territorio”.
A su vez, el gobernador Antonio Bonfatti agradeció a la presidenta Cristina Fernández por la ayuda recibida.

“Quiero resaltar la decisión de la señora presidenta de la Nación, a la cual le agradezco enormemente el diálogo que venimos manteniendo desde hace meses en distintos ámbitos. Les consta que yo he manifestado un diálogo respetuoso, donde pudimos establecer relaciones con el Ministerio de Seguridad y en particular con el secretario de Seguridad de la Nación, con la Procuraduría General de la Nación, con los fiscales”, expresó Bonfatti.

El verdadero impacto de los procedimientos de ayer se sabrá durante la jornada de hoy, cuando los voceros detallen la cantidad de estupefacientes y dinero incautados y el total de personas detenidas.

Operación Flipper
A diferencia de la foto conjunta de ayer con Bonfatti, el pasado 5 de septiembre Berni desembarcó en Rosario para desbaratar lo que denominó “la cocina de cocaína más grande de la Argentina”, en medio de cortocircuitos entre Nación y provincia. El Operativo Flipper tuvo lugar en una casaquinta de Funes donde fueron incautados 300 kilos de pasta base, cocaína y precursores químicos. Más tarde, el juez Vera Barros dictó el procesamiento de 15 personas, entre ellas dos policías, fallo confirmado por la Cámara Federal.

David Delfín Zacarías irá a juicio como organizador y financiador de una banda dedicada a la fabricación y comercialización de estupefacientes. La misma suerte corrió su esposa, Sandra Martín, y sus hijos Joel y Flavia, por los delitos de tenencia, producción y tráfico de estupefacientes; todos con los agravantes de la participación de tres o más personas para cometer el delito. También fueron procesados los hermanos Hugo y Alfredo Silva, y el hijo de uno de ellos, Javier, como proveedores de los precursores químicos.

La investigación judicial había sido iniciada por el entonces fiscal federal Nº 2, Juan Murray (quien hoy ocupa un alto cargo en la Procunar) por el presunto delito de lavado de dinero, ya que a la familia de Zacarías le detectaron 37 vehículos, 25 cocheras y varios inmuebles en localidades del Gran Rosario. Por eso también fue procesado por “administración y disimulación de bienes provenientes de las ganancias recibidas por el tráfico de estupefacientes”.

En la ratificación de los jueces de alzada se confirmó el procesamiento del policía federal José Luis Dabat. Más tarde fue procesado y detenido Diego Comini, ex jefe de la Brigada Operativa Departamental de la Policía antinarcóticos provincial en la capital santafesina, sospechado de filtrar datos a Zacarías.

Reina destronada
El mismo Vera Barros fue quien procesó el mes pasado a Reina Quevedo, alias Chela, detenida en la localidad salteña de Metán el 9 de febrero de este año con 80 kilos de cocaína. Le adjudican liderar una banda de narcos y haber mantenido vínculos con el asesinado Martín “Fantasma Paz” y Los Monos. Tras su detención, continuaron las escuchas telefónicas realizadas desde distintos penales, de las que se dedujo un plan para atentar contra el juez Juan Carlos Vienna y el fiscal de Cámaras Guillermo Camporini, quienes encabezaron la megacausa Monos, y el policía Luis Quevertoque, quien fue desplazado ayer de su cargo junto con sus superiores de la División Judiciales de la Policía local.

Cierran el célebre puesto de “La Refi”
La costanera de barrio Refinería se convirtió en uno de los barrios más coquetos de la ciudad. Las ostentosas torres que bordean el río son una suerte de Puerto Madero rosarino, aunque la postal la completan hileras de casas bajas y humildes. Enclavado en medio de esa geografía, en Junín y Francia, se levanta un concurrido búnker, célebre por la impunidad en la que opera día y noche, y porque es visitado por todo tipo de clientela. Pibes pobres que cuentan monedas para un cigarrillo de marihuana o la bolsita de alita, estudiantes universitarios que llegan en bicicleta o conductores de costosos autos importados. No hay taxista que no conozca el “búnker de La Refi”, aunque su característica más particular sea acaso que allí se entregan números para evitar quejas de algún “colado”. El sitio que debería funcionar en forma clandestina tiene su propio perfil de Facebook. Ayer fue uno de los 89 búnkers allanados, y como la mayoría de las bocas de expendio, ya había sido cerrado en varias oportunidades y vuelto a abrir.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente




Relevan la cúpula de Judiciales
10 abr, 2014
Siete policías de la división que investigó la megacausa Monos, entre ellos sus jefes, fueron separados de sus cargos y serán reubicados en otros destinos. La última polémica de la repartición fue un amedrentamiento a periodistas.


El gobierno provincial decidió ayer relevar la cúpula de la controvertida División Judiciales de la UR II –en total siete policías fueron desplazados–, que a partir de la megacausa Monos se había convertido en la niña mimada de las reparticiones policiales pero que en los últimos meses acumuló acusaciones por irregularidades y algunos de sus efectivos terminaron presos o sospechados en causas judiciales. Desde el Ministerio de Seguridad hicieron hincapié en que la decisión ya estaba tomada desde hace varios días, porque se “había cumplido un ciclo”, y que no tiene vinculación alguna con el último incidente conocido: en una conferencia de prensa desarrollada el viernes pasado en la Jefatura uno de sus integrantes, el sargento Ariel Lotito, hizo un simulacro de cámara oculta en la que se podía ver a tres periodistas recibiendo una supuesta coima, lo que generó el repudio de la oposición política y del Sindicato de Prensa Rosario.

El Ministerio de Seguridad informó ayer que siete policías de la División Judiciales, repartición que originalmente se encargaba de intervenir en hechos donde había policías involucrados pero que desde el año pasado se orientó a otros menesteres, fueron relevados de sus funciones. Se trata del comisario inspector Cristian Romero, jefe de la dependencia; el comisario principal Raúl Saccone, titular de la Brigada Operativa de Judiciales; el subcomisario Luis Quevertoque; el oficial Néstor Quirós; los suboficiales principales José Luis Ramonda y Ariel Lotito, y el agente Matías Lotito. “Previo análisis sobre la situación particular de cada uno de ellos, se decidirá posteriormente por una reasignación de funciones dentro de la misma jefatura regional o un traslado hacia otros destinos”, reza el comunicado oficial.

Causa asociación ilícita
Tras la asunción de Omar Odriozola como jefe de la Policía provincial, en febrero del año pasado, Judiciales fue la encargada de la investigación del crimen de Martín “Fantasma” Paz, sindicado narco asesinado en septiembre de 2012 en Entre Ríos y 27 de Febrero. Al frente de Judiciales quedó Romero, quien convocó a sus hombres de confianza, Ariel Lotito y Quevertoque –todos habían pasado por la Dirección de Drogas Peligrosas–, los que iniciaron una pesquisa a las órdenes del juez Juan Carlos Vienna, recordó una fuente judicial. La investigación contaba con escuchas telefónicas que apuntaban a integrantes de la banda de los Monos como responsable del crimen –de hecho, la hermana de Paz, Mercedes, era novia de Claudio “Pájaro” Cantero–. A mediados de mayo, Judiciales allanó una casa de éste ubicada en Regimiento 11 al 300, a partir de un hecho de robo, donde se incautaron algunos efectos personales de Cantero, recordó el mismo portavoz. El Pájaro en persona reclamó en forma airada la devolución en Tribunales y en la propia Jefatura. Pocos días después, el 26 de mayo, fue asesinado frente al boliche Infinity Night ubicado en el límite con Granadero Baigorria. Cinco días más tarde, el 31 de mayo, Vienna firmó órdenes de allanamiento para distintos domicilios del barrio La Granada, todos vinculados con el clan Cantero, lo que determinó un golpe contra las actividades ilícitas atribuidas a los Monos.

En los meses siguientes, el flujo de información proveniente de Judiciales alimentó a algunos medios sobre historias atribuidas a los Monos, muchas de ellas asentadas en el expediente. En febrero pasado, Vienna firmó los procesamientos de 36 personas, entre ellos once integrantes de la Policía provincial, en el marco de la causa por asociación ilícita originada a partir del crimen de Paz. Pero para entonces ya se habían incrementado los cuestionamientos.

En la mira
Tras el doble crimen del sindicado narco Luis Medina y su novia, Justina Pérez Castelli, ocurrido en el acceso sur el 29 de diciembre pasado, policías de Judiciales intentaron entrar al country de Pilar donde vivía la víctima sin orden judicial. Allí estaba apostado por orden de la jueza Alejandra Rodenas una brigada de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE), que avisó del movimiento. Los policías de Judiciales terminaron acusados de abuso de autoridad ante la Justicia bonaerense. Al regreso de sus vacaciones, en febrero, Romero se presentó a declarar.

Otro episodio oscuro fue la fuga de Juan Domingo Ramírez, sindicado sicario de Los Monos que se esfumó el 15 de enero de la sede de Judiciales en la Jefatura pocas horas después de haber sido detenido por la propia Brigada Operativa de esa repartición. Por el escape y una denunciada extorsión a la mujer de Ramírez terminaron presos cinco policías. Uno de ellos Germán Almirón, fue denunciado después –a partir de escuchas en una causa federal– como quien pretendía asesinar al juez Vienna, al fiscal de Cámaras Guillermo Camporini, y al subcomisario Quevertoque. De hecho, a este oficial la jueza Rodenas le tomó declaración informativa en la causa de la fuga.

El juez pasado, el prófugo Ramón Machuca, alias Monchi Cantero, concedió una entrevista al porteño canal América donde acusaba a Judiciales, en especial a Romero y Quevertoque, de haberle querido “vender” la investigación por 500 mil pesos. Y en un video se pudo ver a dos policías en una camioneta oficial reunirse con otro acusado en la megacausa Monos, quien supuestamente les entregaba dinero.

Libertad de expresión
Ayer, el ministro de Seguridad Raúl Lamberto recibió a la comisión de Libertad de Expresión y Formación Profesional del Sindicato de Prensa Rosario, a partir del incidente contado más arriba. El sindicato planteó su preocupación por los amedrentamientos que sufrieron los tres periodistas y otros hechos en los que se ha puesto en riesgo la libertad de expresión. Lamberto, según el SPR, repudió el hecho, aunque aclaró que el desplazamiento de la cúpula de Judiciales se debió a que habían cumplido un ciclo. El sindicato, en un comunicado, explicó que había exigido “el respeto por la integridad psicofísica de los trabajadores de prensa, en especial cuando se trata de miembros de la fuerza policial”.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente



Jueves, 10 de abril de 2014
Gendarmería y Prefectura tomaron el control de los barrios más violentos
Hubo 89 allanamientos a los búnkers emblemáticos donde se vende droga, que dejaron 25 detenidos y estupefacientes incautados.

Escudos. Gendarmería en acción en Dr. Riva y Oroño.
Por Guillermo Zysman
Dos mil agentes de Gendarmería y Prefectura desembarcaron ayer en Rosario para pacificar los barrios más violentos de la ciudad, atravesados por la narcocriminalidad. Las fuerzas federales tomaron el control del territorio y se quedarán varios meses patrullando las zonas conflictivas y capacitando en simultáneo a la policía provincial. El plan pergeñado por el Ministerio de Seguridad de la Nación y la Justicia Federal incluyó un megaoperativo del que participaron 3.000 hombres con 89 allanamientos en los búnker emblemáticos donde se vende droga en los barrios rosarinos, que dejó 25 detenidos y estupefacientes incautados.

"Hay un antes y un después de esto. Es lo que anhelamos tanto tiempo", destacó el gobernador Antonio Bonfatti, quien dio precisiones del megaoperativo junto al secretario de Seguridad nacional, Sergio Berni en la delegación local de Prefectura.

"Fue el operativo más grande de la historia argentina. Pero esto no termina aquí, es importante que la gente se acerque y denuncie para recuperar el territorio que estos narcotraficantes habían intentado copar a sangre y fuego en Rosario", resaltó Berni.

Las declaraciones de Bonfatti y Berni fueron el epílogo de una jornada intensa, plagada de tensión. La intervención fue manejada con total hermetismo hasta su concreción, e implicó coordinar tareas y recelos mutuos entre cuatro fuerzas federales y la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) de Santa Fe.

El operativo desplegado en Rosario no tiene antecedentes en el país. Intervinieron 3.000 agentes, 450 vehículos que llegaron a la ciudad en forma encubierta, seis helicópteros, un avión de observación y 50 perros.

"Una logística que ha pasado desapercibida ante los ojos de la sociedad para no alertar a los lugares que veníamos a allanar, ejecutada como una pieza de relojería que funcionó perfectamente", resumió el secretario de Seguridad.

El plan se venía gestando desde hacía varias semanas entre la Justicia Federal y la cartera de Seguridad. Y comenzó a ejecutarse el martes, con un congreso trucho de cambio climático en San Nicolás, del que participaron gendarmes y prefectos, montado para despistar a los vendedores de droga.

A media mañana las fuerzas federales ya estaban en la ciudad y empezaban a tomar el control de los barrios más violentos. Una estadía que se prolongará "varios meses" hasta desarticular las economías delictuales vinculadas a la droga y romper la connivencia policial.

El desembarco incluyó 89 allanamientos a los puestos de venta de droga más emblemáticos de Rosario. El mapa de la intervención, que en tiempo real iban viendo las autoridades, estaba diseminado por toda la ciudad.

Pero sobresalían marcas en la zona sudoeste y el sur, territorios dominados por la banda de Los Monos. También se recorrió Puerto Norte, donde se desarticularon dos históricos búnker.

"En esta operación no vinimos a buscar narcotraficantes, vinimos a hacer un desembarco pacífico, a hacernos cargo con Gendarmería del territorio", explicó Berni.

"La lucha contra el narcotráfico —continuó—lleva varios escalones, primero detuvimos a los grandes proveedores de droga de la región, como (Delfín) Zacarías y (Reina Isabel) Quevedo. Ahora estamos ocupando pacíficamente el territorio con profesionalismo".

La acción desplegada por Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria apuntó a desplazar a los vendedores de droga de los búnker. Hubo derrumbes de algunos y ocupación de otros. Se registró cierta resistencia y también apoyo de los vecinos, cansados de lidiar con las bandas narco.

En la mayoría de los casos las fuerzas federales permanecerán en el lugar para evitar que los búnker desbaratados vuelvan a ser ocupados por las bandas narco.

Por su parte, el titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), Félix Crous, señaló: "Esta es una fase nueva de nuestra estrategia. La primera fue impactar contra los grandes proveedores de drogas en Rosario . Hoy (por ayer) fuimos a las terminales de venta, que ya habían quedado afectadas. No se puede hacer prevención con un territorio conflictivo, con gente armada, eso es una fuente de peligro potenciada para la comunidad. Ahora arranca la etapa de la prevención".

Estadía
Los 1.500 gendarmes y los 500 agentes de Prefectura que llegaron ayer a Rosario provenientes de distintos lugares del país permanecerán alojados en dos dependencias especialmente acondicionadas: el ex Batallón 121 del Ejército, ubicado en Ayacucho y Lamadrid, y el predio ferial de la ex Sociedad Rural, de Oroño y 27 de Febrero.


Jueves, 10 de abril de 2014
Intimidades de un plan que incluyó hasta un congreso trucho
El operativo se planificó al menos desde hace un mes. Agentes disfrazados de técnicos instalaron una antena, se simuló un congreso en San Nicolás sobre cambio climático y los gendarmes ingresaron a Rosario por distintos accesos con el objetivo de no levantar sospechas. Estos y unos cuantos detalles más intimistas, como que el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, arribó a Rosario cantando "Hoy puede ser un gran día" y bajó del helicóptero con la frase: "¡Qué operativo papá!", fueron revelados por el periodista Juan Cruz Sanz, de Infobae, quien acompañó al funcionario nacional en el operativo. A través de su cuenta de la red social Twitter fue contando como los agentes de seguridad se reunieron el martes en San Nicolás para participar de un congreso inventado, con la excusa de llegar a Rosario sin ser delatados.

El congreso. El martes a la noche en el Batallón de Ingenieros de San Nicolás tuvo lugar el "Encuentro Nacional sobre Cambio Climático y Respuesta Rápida en Emergencias", una actividad que parecía estar perfectamente organizada, ya que no faltaron ni los banners ni las promotoras.

Allí se convocó a los hombres de las fuerzas de seguridad federales, según detallaron fuentes judiciales a la agencia oficial de noticias Télam.

Estas fuentes agregaron que el predio del ejército amaneció el martes plagado de banners con los datos del encuentro y se contrataron falsas promotoras que dieron el marco de verosimilitud que necesitaba el megaoperativo para trasladar un número tan importante de efectivos.

Además, hasta inventaron una ONG con su logo y un lema propio que participaría en el congreso.
Allí estuvo el secretario de Seguridad de la Nación, que según el periodista Mauro Federico (quien también integró la comitiva), autor de "País Narco", arengó "a lo William Wallace (soldado escocés que luchó contra la ocupación inglesa de Escocia)" para motivar a quienes iban a participar del operativo.

Desde allí partieron los agentes, vestidos de civil y en autos particulares hasta Rosario, donde ingresaron por distintos accesos para no llamar la atención", explicó a Télam un vocero judicial que aseguró que "muy pocos jefes policiales de Santa Fe estaban al tanto del operativo".

Según señaló Cruz Sanz, "en la sede de Prefectura de Rosario se montó una antena que triangulaba con otras dos la encriptación de todas las comunicaciones".

Antena. Para instalar una de las antenas en el edificio más alto de Rosario (la torre Aqualina), según relató el periodista, los policías inventaron una compañía de cable y se disfrazaron de operarios de esa empresa ficticia para lograr trabajar sin despertar sospechas.

Por su parte, Berni se trasladó hasta Rosario en helicóptero y "mientras viajaba, el funcionario nacional, sentado en el lugar del copiloto, cantaba a los gritos "Hoy puede ser un gran día", aportando una cuota de optimismo al operativo que se estaba por iniciar.

Las autoridades locales desconocían lo que se avecinaba, de hecho recién a las 14 el funcionario nacional llamó al gobernador Antonio Bonfatti y lo convocó al comando de Prefectura. Allí lo anotició de lo que estaba por pasar.

En tanto, las fuerzas de seguridad se desplegaban por distintas zonas de la ciudad.
En medio del operativo, desde el helicóptero Berni se comunicó con todos los puntos de los 89 allanamientos que se estaban llevando a cabo.

Se hacía llamar "Sierra Bravo", un nombre con sus dos iniciales. Y el periodista señaló que Berni, apenas bajó del helicóptero exclamó admirado: "¡Qué operativo, papá!".

Berni ingresó al comando de operaciones vestido con anteojos negros y una gorra y fue recibido por el gobernador, quien lo felicitó por el operativo. "Momento único", apostilla el periodista que viajó junto a la comitiva del funcionario nacional.

Allanamientos. Según los datos que brindó Cruz Sanz, en uno de los allanamientos el búnker era manejado por una mujer embarazada de nueve meses.

Agregó que en otro de los búnkers, quienes estaban adentro se pusieron máscaras antigas para enfrentar a las fuerzas federales.

En otro de estos lugares allanados se encontraron más de 35 mil pesos en billetes de cinco pesos, y en otro había una puerta de 50 por 50 y en el interior trabajaba una mujer embarazada.

De los operativos participaron la Policía Federal, Prefectura, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Gendarmería y miembros de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) de Santa Fe. Según la opinión del periodista, "el sentido del megaoperativo no fue encontrar grandes cantidades de droga, sino que tuvo un objetivo claro: ganar territorio y desarmar el entramado narco". Y destacó que "lo más importante es que dos administraciones de distinta pertenencia política pudieron trabajar en conjunto con un mismo objetivo".



Jueves, 10 de abril de 2014
Relevaron a la cúpula de la División Judiciales de la URII
Por Javier Felcaro
En simultáneo al megaoperativo contra el narcotráfico protagonizado ayer por fuerzas federales y provinciales, el Ministerio de Seguridad santafesino relevó de sus funciones a siete policías de la División Judiciales de la Unidad Regional II (Rosario), entre ellos el jefe de la dependencia, el comisario inspector Cristian Romero. Habían quedado en el ojo de la tormenta luego de que un canal de televisión porteño difundiera hace una semana una entrevista con el prófugo Ramón Ezequiel Machuca ("Monchi Cantero"), en la cual el señalado como líder de la banda de Los Monos los acusó de regentear el negocio de la droga en la ciudad y permitir la apertura de búnkers.

Los alcanzados por la medida dispuesta por Seguridad son, además de Romero, el comisario principal Raúl Saccone; el subcomisario Luis Quevertoque; el oficial subayudante Néstor Quirós; los suboficiales principales José Luis Ramonda y Ariel Lotito y el agente Matías Joel Lotito.

En la cartera al mando de Raúl Lamberto deslizaron a La Capital que, tras analizar la situación particular de cada uno de ellos, se decidió su relevo e inmediata reasignación a otros destinos.

Respecto de los detonantes de la medida, se limitaron a afimar: "Es una sumatoria de hechos, que va desde el contenido de la entrevista televisiva (a Machuca) a lo actuado por la Dirección de Asuntos Internos de la policía". Entre hoy y mañana difundirán los nombres de la nueva cúpula de Judiciales.

El viernes, los responsables de esa división, encargada de investigar la causa tendiente a desarticular a Los Monos, se habían presentado en forma espontánea en los Tribunales. A su vez, el fiscal regional de Rosario, Jorge Baclini, ordenó a Asuntos Internos la apertura de una investigación para determinar la presunta responsabilidad de los oficiales en la denuncia pública.

La noche del jueves pasado, el periodista Rolando Graña puso al aire en América 24 una entrevista con Monchi, a quien presentó como "el prófugo más buscado de Santa Fe". Sobre Machuca pesa un pedido de captura internacional firmado por el juez de Instrucción Juan Carlos Vienna, quien a partir del crimen de Martín "Fantasma" Paz (septiembre de 2012) investiga el accionar de Los Monos.

En ese marco, el magistrado procesó y encarceló a 36 personas, trece de ellas policías, aunque tanto Machuca, su padre y otro acusado siguen prófugos.

En la entrevista, Cantero denunció a los agentes de Judiciales, ejecutores de todos los operativos ordenados por Vienna en el marco de la investigación, como "los responsables de la venta de drogas en la ciudad y los que deciden la apertura de los búnkers". Y señaló a Romero ("le dicen Carancho y es el jefe"), a Quevertoque y a Ariel Lotito.

También acusó a Vienna de supuesta connivencia con el padre de Paz, con quien el magistrado admitió coincidir en dos viajes a Estados Unidos en los últimos tiempos para presenciar peleas de box —aunque negó conocerlo—, y expuso un video casero que reflejó a dos oficiales de Judiciales (serían un hombre de apellido Ríos y Quevertoque) conversando con Daniel Jure, un supuesto narco detenido en febrero, quien les habría dado una determinada cantidad de dinero.

Tras admitir que la camioneta que se ve en el video es de su repartición, Romero explicó que los hombres eran dos oficiales a su cargo que se encontraron con Jure a mediados de octubre o noviembre, cuando todavía no había orden de captura contra él, la que fue emitida el 24 de febrero por Vienna.

A su vez, Romero enfatizó el viernes frente a periodistas, a los que les pidió no grabar imágenes ni audio ("están en juego nuestras vidas y hay cuestiones de seguridad"), que todo lo dicho por Cantero apuntaba a "perjudicar" la labor de Judiciales y de Vienna.

Y, para demostrar que la exhibición a cargo de Monchi era un "montaje falaz que cualquiera puede hacer", los agentes de la división filmaron con un teléfono celular de alta gama un video "demostrativo", en el cual alguien guardó dinero en una riñonera con la intención de pagarles a tres de los periodistas presentes en la reunión (a los que mencionaron por sus apellidos) para que publiquen determinada información.

De ese modo, no sólo pretendieron demostrar que Monchi pudo haber trucado el video exhibido sino que ellos también estaban en condiciones de hacerlo con un objetivo intimidatorio. Lo ocurrido generó el inmediato repudio del Sindicato de Prensa de Rosario (SPR), que ayer fue recibido por Lamberto, el subjefe de la policía provincial, Raúl Ardiles, y el titular de la Unidad Regional II, José Luis Amaya.
Durante el encuentro, realizado casi al mismo tiempo en que se oficializaban los relevos en Judiciales, Lamberto pareció desligar esa medida de la controversial filmación.

Según consignó el SPR a través de un comunicado, el ministro sostuvo que desde que se produjeron las amenazas a Vienna y al fiscal Guillermo Camporini, y avanzada la investigación a Los Monos, la cartera evaluó como un ciclo cumplido el de los hombres de Judiciales.

Ayer a la tarde, una queja sonó por algunos pasillos de Jefatura: "Presentamos un plan de trabajo, nos avalaron y avanzamos, pero terminaron usándonos". Los relevos ya habían sido ejecutados.



Jueves, 10 de abril de 2014
El municipio y la Sedronar definen un plan de acción
Tras la reunión que la intendenta Mónica Fein y el secretario de Salud Pública, Leonardo Caruana, mantuvieron ayer en la Capital Federal con el padre Juan Carlos Molina, a cargo de la Secretaría de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), el titular de la cartera sanitaria rosarinas manifestó su satisfacción por un encuentro que calificó de "muy positivo" y destacó, entre las coincidencias a las que se arribó, "la necesidad de no estigmatizar la pobreza a partir de una asociación directa con el consumo de drogas, así como la importancia de trabajar en forma articulada entre Nación, provincia y municipio".

"En la reunión imperó la predisposición y la decisión política de realizar un trabajo coordinado que permita fortalecer las distintas estrategias que llevamos adelante desde la Municipalidad y el gobierno de Santa Fe en materia de asistencia, prevención y abordaje de las adicciones", dijo Caruana.

Luego subrayó que se acordó "articular esas acciones con las políticas desarrolladas por el Sedronar, que se enmarcan en el programa Recuperar Inclusión, que incorpora Casas Educativas y Centros de Prevención en Adicciones".

Asimismo, el secretario de Salud Pública recordó que el municipio, en una labor conjunta con la provincia, sostiene en la ciudad una amplia red de contención y atención en relación a esa problemática, que contempla tanto la asistencia como la prevención mediante distintos dispositivos territoriales de inclusión social.

"La idea es enlazar esas iniciativas, que involucran talleres culturales, actividades deportivas y recreativas, propuestas educativas y culturales y de capacitación en oficios, además de la atención sanitaria en centros de salud y hospitales, con las propuestas que lleva adelante el organismo nacional, a fin de potenciar los mecanismos puestos en marcha para el abordaje de las adicciones y los problemas de consumo", aseveró Caruana


Jueves, 10 de abril de 2014
Una jornada que sacudió al arco político santafesino
El megaoperativo contra el narcotráfico protagonizado por fuerzas federales y provinciales en distintas zonas de la ciudad y el área metropolitana y el relevo de la cúpula de la División Judiciales de la Unidad Regional II (ver página 10) sacudieron al arco político santafesino.

El diputado provincial Héctor Acuña (Unidad Peronista), presidente de la comisión de Seguridad de la Cámara baja, enfatizó anoche: "Lo central es la intervención del gobierno nacional. Creo que los santafesinos debemos reconocer que los mejores resultados en materia de lucha contra el narcotráfico en nuestra región han venido de la mano de esa gestión".

"Por eso, resulta correcto el gesto del gobernador Antonio Bonfatti de agradecer a la Nación el apoyo brindado, como también reconocer que es un papel que le corresponde a la Casa Rosada porque, en la lucha contra el delito, las competencias son compartidas", indicó el legislador.

Acerca del relevo de los siete policías de Judiciales, en la mira luego de que un canal de televisión porteño difundiera hace una semana una entrevista con el prófugo Ramón Ezequiel Machuca ("Monchi Cantero"), en la cual el señalado como líder de la banda de Los Monos los acusó de regentear el negocio de la droga en la ciudad, Acuña habló de "una medida lógica e imposible de detener".

"Hace tiempo que el gobierno provincial tendría que haber revisado los movimientos de esa dependencia. Cuando algunos de sus integrantes eran investigados por la Justicia federal, en la provincia se machacó con que era un accionar erróneo. Ahora, la decisión de la Casa Gris es un modo de pedir disculpas", sintetizó.

Su par radical Maximiliano Pullaro, vicepresidente de la comisión de Seguridad, afirmó que "la coordinación de fuerzas en el megaoperativo es una buena prueba y demuestra que con voluntad es posible". Y enfatizó: "Los narcos retroceden".

Picante, el diputado provincial Eduardo Toniolli (FpV), integrante de la misma comisión, dijo que "en el «un antes y un después» que anunció Bonfatti tras el operativo federal hay algo de su exclusiva responsabilidad: reforma policial".

También reivindicó el rol en la pesquisa del secretario Letrado de la Procuración General de la Nación, Juan Murray, y del titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), Félix Crous.

Vía Twitter, su par Oscar Urruty (PPS-FpV) disparó: "Al relevo de los cabecillas de la División Judiciales debe seguirle el de (el ministro de Seguridad provincial, Raúl) Lamberto".

Luego, el diputado provincial pidió el desplazamiento del secretario de Gobierno municipal, Fernando Asegurado, por el escándalo de la bailanta que funcionó irregularmente en el club Central Córdoba, donde también sospechan que se vendía droga (ver página 11).



Jueves, 10 de abril de 2014
"Recuperar territorio que habían ganado a sangre y fuego los narcotraficantes"
Por Hernán Lascano 
Las fuerzas nacionales que actuaron ayer en la ciudad realizaron 89 operativos en el contexto de una acción sin precedentes por el inédito despliegue logístico, la vastedad del territorio que peinaron en forma simultánea y la cantidad de hombres afectados a las tareas. El movimiento hizo blanco en puntos de venta de drogas de distintos barrios rosarinos, entre los que destacaron los allanamientos en el quiosco de drogas de Junín y Francia, frente a las Torres Dolfines Guaraní de Puerto Norte, y otros situados en la zona norte de la ciudad, atribuidos a personas sospechadas por participar del atentado a balazos contra la casa de Antonio Bonfatti en octubre pasado.

Fue una avalancha de personal uniformado de distintas fuerzas de seguridad volcado a las calles. Actuaron efectivos de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y Policía Federal Argentina. Esta última institución fue la que realizó las acciones investigativas bajo instrucciones de los tres fiscales federales de Rosario, que durante meses cruzaron información contenida en distintos expedientes. Las órdenes de allanamiento fueron firmadas por los jueces federales Carlos Vera Barros y Marcelo Bailaque. La única fuerza santafesina afectada a los operativos fue la Tropa de Operaciones Especiales (TOE).

Al final de la jornada el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, señaló que el propósito de los allanamientos no era el decomiso de un volumen de droga significativo sino producir una fuerte señal de la vocación del Estado de controlar e imponerse en el territorio.

Se reportó que se habían registrado 25 detenciones, el secuestro de una cantidad indeterminada de dinero de baja denominación, armas de fuego y partidas de droga de variedad y peso aún no informado.
Los allanamientos abarcaron bunkers de zona oeste (con objetivos específicos en barrio Moderno, Villa Banana y Aborígenes Argentinos en el oeste), de zona sur (Tiro Suizo, La Granada y Las Flores) y zona norte (Empalme Graneros, Villa Fanta, La Cerámica y Parque Casas).

Fuentes judiciales señalaron a este diario que recién hoy podrá evaluarse el impacto de los operativos, que en su concepción apuntaban a escalar hacia los abastecedores mayoristas de los búnkers, a fin de identificar a los organizadores del negocio. Berni puso de manifiesto que el diseño de la operación estuvo a cargo del titular de la Procuraduría Contra la Narcocriminalidad (Procunar), Félix Crous, y del fiscal Juan Murray, quien se desempeña en esa repartición.

"El tiempo necesario". "Hay decenas de detenidos y una cantidad de droga incautada que mañana (por hoy) se establecerá con precisión en los juzgados. Igualmente lo relevante de estas acciones fue ingresar para pacificar el territorio con fuerzas que ahora actuarán en tareas preventivas", dijo ayer Crous. "Es importante que la gente se acerque y denuncie para recuperar el territorio que los narcotraficantes habían intentado tomar a sangre y fuego en Rosario. Ahora viene una nueva fase que implica la permanencia de las fuerzas nacionales durante el tiempo necesario para que los delincuentes no vuelvan", completó Berni.

El secretario de Seguridad de la Nación aseguró que en toda las acciones congregaron en total a 3.000 efectivos. Fuentes de Gendarmería señalaron que de esa fuerza hubo un total de 500 afectados a las tareas de allanar. Los 700 efectivos del Destacamento Móvil Nº 2, es decir los que estaban con anterioridad en Rosario, no participaron de la acción. Y hubo efectivos de esa fuerza llegando a la ciudad durante toda la tarde. Por ejemplo los 300 del Destacamento Móvil Nº 4 con asiento en General Acha La Pampa que entraron por Oroño a las 19. Hubo personal de la misma fuerza procedente de Santiago del Estero. Las caravanas estaban compuestas por camiones que traían armamento, municiones, equipos para comunicaciones y cocinas de campaña.

De celebridad tan blindada como su estructura, el quiosco de Francia y Junín frente a las Torres Dolfines estuvo entre los puntos allanados. Allí un equipo táctico de la TOE, compuesto por operadores de asalto y brecheros con herramientas pesadas, debió trabajar durante horas para irrumpir en una fortificación con paredes de hormigón y un techo conformado por una doble placa de losa.

De granito. A esta fuerza la convocaron para actuar en los búnkers de estructura más sólida, aportando equipos de irrupción y cercos de seguridad. Lo hicieron en Cerrito al 6500 (Villa Urquiza), Jacarandá al 600 (Las Flores), vías férreas entre Lavalle y Avellaneda, Flammarion 5580 (Las Delicias), Superí al 1900 (La Esperanza), Urdinarrain y Sánchez de Loria (La Cerámica), Melián y pasaje 509 (La Granada) y Uruguay al 8200.

En esta última dirección un grupo táctico de la TOE se sorprendió porque tras hacer colapsar dos paredes de concreto y un techo de hormigón con escotilla no daban con las personas que se sabía estaban adentro. Sólo cuando se abrió una brecha a partir una ventana mínima se pudo acceder a dos individuos mayores que fueron detenidos con armas y dinero. La Policía Federal que acompañó al personal de la TOE se encargó de la requisa de los búnkers, las actas y la búsqueda de testigos.

"Esta movilización de recursos para un operativo urbano es algo que nunca vimos antes", dijo un agente provincial con las moles edilicias de Puerto Norte a sus espaldas.



Jueves, 10 de abril de 2014
Uniformados
Fuentes de fuerzas de seguridad nacionales dijeron que en los operativos en Rosario actuaron 500 gendarmes, 500 efectivos de Prefectura, 100 efectivos de la Policía Federal y 60 de la TOE santafesina.



Jueves, 10 de abril de 2014
Gendarmería al sur y Prefectura al norte
Las fuerzas federales que ayer tomaron el control de los barrios más violentos de Rosario ya tienen diagramado un operativo de seguridad que distribuirá a la ciudad en tres sectores. Desde la avenida Pellegrini al sur, incluyendo Villa Gobernador Gálvez, el patrullaje de las calles estará a cargo de Gendarmería. Desde Pellegrini al norte, la jurisdicción le corresponderá a la Prefectura, al tiempo que la zona céntrica estará custodiada por agentes de la Policía Federal Argentina (PFA) .

Los datos fueron revelados a La Capital por fuentes de las propias fuerzas de seguridad, que detallaron que en el caso de Prefectura los efectivos que custodiarán la zona norte de la ciudad serán 500, al tiempo que en el área central los agentes de la Federal afectados al patrullaje serán un centenar.

La orden que recibieron todos estos efectivos es clara: saturar los barrios y no darles lugar a los delincuentes para que vuelvan a avanzar sobre el territorio.

Según trascendió, durante los primeros diez días de presencia de las fuerzas federales en Rosario la acción preventiva y operativa será "a fondo".

Las fuentes consultadas dejaron entrever que hay cierta inquietud en la tropa por conocer cómo será la reacción de la policía provincial. "El problema que se nos presenta es que nosotros somos fuerzas federales y trabajamos en delitos especiales, y la gran mayoría de los ilícitos que se producen en esta ciudad son robos, hurtos, delitos contra la propiedad y la vida, que corresponden al fuero ordinario. Eso implica que los detenidos deben ser entregados a la policía provincial, y la de Santa Fe está sospechada de tener relaciones con el delito", detalló una alta fuente de las fuerzas federales.

A renglón seguido, dijo que "habrá que ver si la policía provincial está a la altura de las circunstancias" y lanzó una frase contundente: "A nadie le gusta que vengan a zapatear en el patio de su casa".

Repercusión mundial. Cerca de las 23 de ayer la noticia del operativo contra el narcotráfico en Rosario ocupaba la primera plana de los medios internacionales. El portal de la BBC (agencia de noticias inglesa) informaba que se había realizado un "megaoperativo contra el narcotráfico en Rosario".

El corresponsal de BBC Mundo en Argentina, Ignacio de los Reyes, explicó que la ciudad portuaria de Rosario está en la mira de las autoridades por el rápido crecimiento del narcotráfico y de los homicidios en los últimos años.

La noticia también invadió las portadas de El Universal de México y El Economista, periódico de la misma ciudad.

En el primero señalaron: "Por orden judicial, fuerzas federales concretaron 94 allanamientos en la ciudad de Rosario, ubicada a 300 kilómetros de Buenos Aires, la más afectada por la violencia relacionada con bandas de narcotraficantes", mientras que El Economista tituló "Argentina: se lanza en inédita ofensiva contra el narco".

Minutos más tarde la misma información apareció en el portal cubano Prensa Latina y en Notiamérica, que edita Europa Press.

La noticia también llegó a los portales estadounidenses como el Washington Post, el MyNews 3 de Las Vegas, The Republic de Indiana y las cadenas informativas Fox News y ABC News.

Las agencias de noticias internacionales Associated Press (AP, Estados Unidos) y Reuters (Reino Unido) también dieron cuenta del accionar contra el narcotráfico. Entre sus párrafos, hablaron de "gran demostración de fuerza".

Por otro lado, Fox News nombró a Rosario como la ciudad donde "el número de muertos se ha disparado". En ese sentido, se indicó que los "agentes federales atacaron 82 búnkers en la ciudad portuaria".



Jueves, 10 de abril de 2014
Sorpresa, tensión y alivio ante la llegada de gendarmes a los barrios de Rosario
Por Pablo R. Procopio
El sonido de las hélices de cinco helicópteros irrumpió en una zona caliente, a pocas cuadras del ingreso a Rosario desde Capital Federal. Por primera vez en un año, los vecinos de Oroño y Doctor Riva ya no verían a dos hombres con ametralladoras en el techo de una tapera donde se vendía droga: uno de los búnkers allanados en el tremendo operativo nacional antinarco que desembarcó en la ciudad.

Eran las 15.30. Camionetas y utilitarios de Gendarmería, con decenas de efectivos, bloqueron la esquina de Madre Cabrini y Alvear. Sigilosos, algunos habitantes de la zona contaron que ahí viven tres familias dedicadas al tráfico de estupefacientes. Un secreto a voces en el lugar. Finalmente, en el sudoeste, los uniformados federales lograron atrapar a la vendedora travesti de bochas de cocaína en el momento en que intentaba escapar por un hueco en el fondo de la precaria construcción de un pasillo villero.

Estas son sólo tres de las historias que se esparcieron en cada sitio donde desembarcó ayer el operativo comandado por el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni. Una acción tan imponente como los negocios narco que hay en Rosario.

Ametralladoras
Cuando La Capital llegó a Oroño al 4000, los vecinos no querían perderse ningún detalle de lo que sucedía, pero pocos se animaban a hablar en ese ámbito violento e inseguro, donde la venta de droga está a la orden del día. "Me sorprendí con los perros y los helicópteros que sobrevolaban", dijo una vecina. Alrededor de 20 gendarmes permanecían afuera custodiando que nadie pasara el cordón humano que formaban. Casi al mismo tiempo, otros salían del búnker allanado: una casa semiderruida, pero fortificada para el expendio de estupefacientes. "Todos los días viene gente en vehículos, como autos Mercedes Benz, y se paran enfrente", contó una mujer que inventó un nombre para evitar cualquier identificación por temor: "Ponele Carmen", sostuvo.

Hace una semana esa misma persona fue atacada por cuatro jóvenes armados cuando descendía de un taxi. "Estaban falopeados", dijo. La misma testigo del histórico procedimiento nacional esperaba ahora que "algo" cambiara.

Lavado de dinero
El reloj marcaba las 19, empezaba a oscurecer y las noticias que se oían en la radio del auto donde viajaba este diario hablaban de una "ocupación del territorio" por fuerzas del gobierno central. La Capital llegaba a Madre Cabrini 2350: una casa con un portón negro (con tanto hierro como la puerta de una cárcel) donde supuestamente hay un taller mecánico. Sus moradores, en tanto, permanecían adentro respondiendo preguntas mientras se confeccionaban las actuaciones. Afuera, los vecinos no se animaban a contestar a este diario; una vez más por temor.

Pero algunos minutos después, largaban ciertas palabras. "Esto no es un búnker", dijo un hombre. Su esposa, soltó la lengua: "Ahí viven tres familias con chicos; en total nueve personas desde hace unos cuatro años. Pero no labura nadie y en el último tiempo construyeron esta casa. Es muy raro".

La mujer siguió narrando lo que, en definitiva, quería que se supiera: "Gendarmería me dijo que esto es lavado de dinero". La escena estaba marcada por una mezcla de tensión, sorpresa y curiosidad. Trascartón, los gendarmes se mantuvieron imperturbables ante la consulta periodística.

La travesti soldadito
No obstante, algunos voceros que cumplieron el oficio judicial que traían desde Buenos Aires se mostraron más permeables en otro sector de la movilizada geografía rosarina. Frente a la estación de servicio de 27 de Febrero y Circunvalación, a pocas cuadras del estigmatizado barrio Santa Lucía, una vez más las calles mostraban una saturación de fuerzas federales.

Allí irrumpieron cerca de las 16. El lugar, claramente empobrecido, se iluminaba por el resplandor de los faros de Circunvalación y el que provenía de las ópticas de los vehículos oficiales. Los uniformados llegaron con el objetivo de ingresar de golpe a dos viviendas de un pasillo. Y lo hicieron. En una no hallaron lo que buscaban. En la otra, sí.

Pero les costó entrar por la puerta, por lo que debieron romper la pared. Es que el ingreso estaba literalmente blindado. "Tenía cuatro cerrojos y hierros atravesados. No lo pudimos mover", dijeron los portavoces.

La acción tipo cerrojo se cumplió a la perfección. El inmueble estaba preparado para que su ocupante pudiera escapar. De hecho intentó hacerlo, pero cuando salía fue sorprendido por otros gendarmes que bordeaban el sitio". Era una travesti en pésimas condiciones de higiene.

A sus 54 años trabajaba como soldadito en el búnker donde permanecía doce horas por día hacinada para cobrar 120 pesos. Custodiaba 39 envoltorios de cocaína.
Fuente:LaCapital





Inédito despliegue antinarco: 90 allanamientos en Rosario
Unos 3.000 agentes federales realizaron este miércoles a la tarde un megaoperativo en distintos puntos de la ciudad y la región. Seis helicópteros y un avión reforzaron las acciones. Fue encabezado por el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni. Hubo más de 25 detenidos pero el objetivo fue "controlar el territorio". Dos mil efectivos se quedan en la ciudad. El informe

Los operativos de las fuerzas federales en varios puntos de Rosario.







Los operativos de las fuerzas federales en varios puntos de Rosario. (Ministerio de Seguridad )
Fiscal Félix Crous (Radio 2)
Un megaoperativo de fuerzas federales saturó este miércoles a la tarde distintos puntos de la ciudad. Unos tres mil efectivos de Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y Aeroportuaria realizaron 90 allanamientos en búnkeres y puntos vinculados al narcotráfico. Hubo más de 25 detenidos pero el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, aclaró que el objetivo fue "controlar el territorio". Dos mil efectivos se quedarán en la ciudad.


El inédito despliegue sorprendió a los rosarinos, sobre todo a los vecinos de zona sur, oeste, norte y también frente a las torres Dolfines, de Francia y la costa, en Refinería (ver fotos). Incluyó además de autos y camionetas, un refuerzo por el aire con seis helicópteros y un avión.


El operativo fue coordinado por el secretario Berni, quien siguió los movimientos desde uno de los helicópteros. Además, el gobernador Antonio Bonfatti y el ministro Raúl Lamberto se mantuvieron al tanto de las acciones en un centro de operaciones montado en la sede local de Prefectura (ver foto). La Tropa de Operaciones Especiales (TOE) fue la única fuerza local que prestó colaboración.


Berni destacó la “planificación prácticamente impecable y con los resultados esperados” y señaló que “Gendarmería se está haciendo cargo del territorio”.


En ese sentido, el secretario de Seguridad dijo que el objetivo central no fue ni decomisar droga ni detener personas sino “pacificar el lugar en manera conjunta y efectiva y con un golpe contundente”.
“Estos criminales que hemos puesto a disposición de la Justicia habían tomado de rehenes a toda la sociedad, condicionando al Poder Político y haciendo de Rosario la ciudad con la tasa de homicidios más alta del país”, afirmó.
“Es un primer eslabón para empezar a controlar el territorio”, añadió y adelantó 1500 gendarmes y 500 prefectos se quedarán en la ciudad para garantizar la seguridad.


Por su parte, el gobernador Antonio Bonfatti destacó el trabajo conjunto y dijo: “A los rosarinos les podemos decir que hay un antes y un después”.


Por su parte, el ministro de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto, dijo que el “accionar fue sin violencia pero marcando la cancha” y aseguró que el megaoperativo realizado en Rosario es el punto de partida para una nueva etapa. “Habrá una presencia de las fuerzas federales en los barrios críticos de la ciudad”, aseguró en diálogo con Telenoche (El Tres).

Búnkeres caídos
Según informó el periodista en Radio 2 Gustavo Poles, hubo allanamientos en kioscos de venta de droga y viviendas ubicadas en 27 de Febrero y Circunvalación, en Cerrito al 6300 y en Balcarce 5957, en la zona sur de la ciudad, cerca del Casino.


Ese último punto ya había sido allanado en dos oportunidades. Se trata de un reconocido búnker en donde trabajaban jóvenes, algunos menores, en pésimas condiciones. Seguián en Avellaneda y Virasoro, entre otros puntos.
Había también acciones en zona norte, en Superí y Boedo, por ejemplo, y en Granadero Baigorria, San Lorenzo y Villa Gobernador Gálvez. El intenso despliegue comenzó después del mediodía.

Órdenes judiciales
Los allanamientos continuaron en distintos puntos (Berni dijo que fueron 89) e incluyeron, según versiones no oficiales, viviendas, galpones y comercios, como consecionarias de autos. Hubo más de 25 personas detenidas, dos de los cuales serían mujeres embarazadas.


Las acciones coinciden con la llegada de nuevos gendarmes y prefectos, con el objetivo de llegar a dos mil agentes federales en la ciudad. Los objetivos fueron el fruto de una investigación sobre los distintos puntos de venta de drogas en la ciudad y los supuestos responsables de esas bandas.


Las órdenes de allanamiento fueron libradas por la Justicia Federal: los magistrados Carlos Vera Barros, a cargo del Juzgado Federal Nº 3, y Marcelo Bailaque, Nº 4. Contó además con el apoyo del secretario de la Procuración General de la Nación, Juan Murray, y el titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), Félix Crous (audio).
Fuente:Rosario3




9-4-2014
Narcotráfico 
Santa Fe
Las fuerzas federales quedarán instaladas varios meses
Un falso congreso camufló al megaoperativo antidrogas en Rosario

Unos tres mil efectivos realizaron 89 allanamientos, en el operativo "más grande de la historia", según declaró el secretario de Seguridad, Sergio Berni. Para evitar que los narcos rosarinos descubrieran el verdadero motivo del traslado de fuerzas de seguridad, se pensó una maniobra de distracción: un falso congreso sobre cambio climático que nunca se realizó.




Ministerio de Seguridad y Telam
Por: Sebastián Ortega y agencia Télam


Los cinco helicópteros partieron del aeropuerto de Rosario a las 15.54. El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, volaba en uno de ellos. Durante una hora y media, tres mil efectivos de Prefectura, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), la Policía Federal y Gendarmería realizaron 89 allanamientos ordenados por los jueces federales de Rosario Marcelo Bailaque y Carlos Vera Barros. Los objetivos: puntos de venta de drogas. “Fue el operativo más grande de la historia argentina con el objetivo de pacificar el área de Rosario”, dijo Berni.

Más de 450 vehículos ingresaron en forma encubierta a Rosario y más de 300 vehículos "no identificables se reunieron hoy en San Nicolás para trabajar desde muy temprano", abundó Berni. Para eso se montó un falso congreso sobre cambio climático para fuerzas de seguridad, que incluyó cartelería y promotoras, con el objetivo de no alertar a los narcos acerca del operativo.

El Encuentro Nacional sobre Cambio Climático y Respuesta Rápida en Emergencias convocó esta mañana a los hombres de las fuerzas de seguridad federales en la Compañía de Combate de Ingenieros 101 de San Nicolás, localidad ubicada a 65 kilómetros de Rosario.

Las fuentes agregaron que el predio del Ejército amaneció hoy con banners con los datos del encuentro y se contrataron falsas promotoras que dieron el marco de verosimilitud que necesitaba el megaoperativo para trasladar un número tan grande efectivos. Pero el Encuentro Nacional sobre Cambio Climático no era más que una maniobra para evitar que los narcos rosarinos descubrieran el verdadero motivo del traslado de fuerzas de seguridad.

"Los agentes salieron en autos particulares desde San Nicolás e ingresaron por distintos accesos a Rosario para no llamar la atención", explicó a Télam un vocero judicial. "Muy pocos jefes policiales de Santa Fe estaban al tanto del operativo", reveló.

Junto al secretario de Seguridad estuvieron el titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), Félix Crous, y el Secretario Letrado de la Procuración General de la Nación, Juan Murray. “El operativo apuntó a desactivar los puntos de venta al menudeo en diferentes barrios de la ciudad cuidados por gente armada. Para que Gendarmería pueda apuntalar la custodia”, dijo Murray a Infojus Noticias.

"No vinimos a buscar narcotraficantes, vinimos a hacer un desembarco, pero previo a eso hicimos ochenta y nueve allanamientos donde se vende droga porque no podemos desembarcar con la Gendarmería de manera violenta", amplió el funcionario. Y anunció que 1.500 gendarmes y 500 integrantes de la Prefectura Naval se instalarán a partir de mañana en los barrios más conflictivos de Rosario "el tiempo que sea necesario".

Berni encabezó esta tarde el operativo junto al gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, quien había solicitado la intervención de fuerzas federales ante el avance del narcotráfico y el crecimiento de la violencia en la principal ciudad de su provincia. Sobre el objetivo del desembarco, el secretario de Seguridad señaló: "La lucha contra el narcotráfico tiene diferentes etapas, primero se detuvo a los grandes traficantes de Rosario y ahora estamos ocupando el territorio".

Los 89 allanamientos realizados en forma simultánea fueron ordenados en forma conjunta por los jueces federales 3 y 4 de Rosario, Carlos Vera Barros y Marcelo Bailaque, y corresponden a diferentes investigaciones, dijeron a Télam fuentes judiciales. Del megaoperativo participaron más de 3.000 efectivos de cuatro fuerzas federales (Gendarmería, Prefectura, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Policía Federal) y un pequeño grupo de las Tropas de Operaciones Especiales (TOE), un brigada de elite de la policía santafesina, añadieron los informantes.

También participaron cuatro helicópteros, un avión de observaciones y 50 perros de la Policía Federal, que modificaron la escenografía de Rosario durante la tarde y llamaron la atención de los vecinos.
Fuentes de la investigación explicaron que "hubo decenas de detenidos, se secuestraron armas y drogas", aunque no se brindaron mayores precisiones.

Durante una rueda de prensa, Berni insistió: "No vinimos a buscar cantidad de droga, vinimos a hacer el desembarco pacífico porque no podíamos poner la Gendarmería en lugares donde había armas, gente con ametralladoras, chicos menores".
Crous dijo que "la primera fase fue impactar sobre los grandes proveedores de droga de Rosario" y recordó que tuvieron "investigaciones exitosas en este sentido". "Ahora -se explayó- estamos haciendo una operación conjunta entre el Ministerio de Seguridad y la provincia de Santa Fe para ir a las terminales de venta".

Y Bonfatti resaltó "la profesionalidad y el hermetismo con el que se trabajó para llegar con tanta gente a un lugar". "Estamos en un día en que a los rosarinos les podemos decir que hay un antes y un después", afirmó el mandatario y subrayó que la determinación "de la presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) y de Berni ha sido una decisión que debemos aplaudir todos".

El megaoperativo se da en el marco de un notable crecimiento de la violencia y el narcotráfico en la ciudad. Las fuerzas federales quedarán instaladas por varios meses como parte de una instancia de “pacificación” del territorio hasta ahora bajo control de los narcos.

Según informaron desde el Ministerio de Seguridad, “el procedimiento es resultado de una planificación de varios meses para desarticular las mafias narcotraficantes del Gran Rosario que operan desde los ‘búnkers’ instalados en la perife
ria”.
Fuente:Infojus                

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