Ayer, Miret reconoció que sabía que existían desaparecidos
Mendoza: continúa el juicio contra ex jueces, militares y policías acusados de delitos de lesa humanidad
6.05.2014
En la megacausa, se investiga la responsabilidad de civiles y uniformados involucrados en los procedimientos ilegales realizados en la provincia a partir del golpe de estado de 1976.
En una nueva audiencia del juicio oral en el que están acusados los ex magistrados Otilio Romano, Guillermo Petra y Rolando Carrizo y una treintena de ex policías y militares, declaró hoy el ex uniformado provincial José Antonio Lorenzo quien admitió que era guardia en la Comisaría séptima y que trasladaba a los detenidos y los entregaba en la dependencia en que eran interrogados y torturados, pero que él no sabía nada y que nunca escuchó los gritos de las víctimas cuando sufrían los tormentos.
Lorenzo hizo hincapié en que él no torturó y que la comisaría séptima no era un Centro Clandestino de Detención porque las víctimas allí alojadas estaban registradas. Ante la pregunta de por qué muchos de los detenidos que denunciaban haber sido torturados lo involucraban a él, Lorenzo dijo que es como consecuencia de que él actuaba a cara descubierta y que todos lo llamaban por su apellido, a diferencia de los torturadores que lo hacían encapuchados.
A última hora de la audiencia, fue el turno de Rubén Darío Gonzalez, acusado de violar en forma sistemática a una de las víctimas.
Las contradicciones del Sr. Juez
El ex juez Luis Miret incurrió en contradicciones durante su indagatoria en el megajuicio en el que está imputado de haber cometido delitos de lesa humanidad. El ex magistrado respondió durante horas las preguntas realizadas por los representantes del Ministerio Público Dante Vega, Daniel Rodriguez Infante y Patricia Santoni; y de la querella Fernando Peñalosa, en representación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y de Carlos Varela Alvarez, por el Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos.
El fiscal Federal Dante Vega le preguntó a Miret por cada habeas corpus que el juez rechazó y por cada uno de los sumarios realizados en comisarías ante las denuncias de familiares de personas que habían sido secuestradas por los represores.
En todos los casos, sus respuestas fueron similares. Sostuvo que cuando las Fuerzas Armadas reconocían tener detenida a una persona no daba lugar al habeas corpus porque como consecuencia del decreto del Poder Ejecutivo Nacional respecto a la eliminación de la subversión, tenía dudas sobre si la medida era legal o no. Y agregó que no tenía en claro si el Ejército necesitaba una orden de allanamiento o no, pero cuando se le repreguntó que si eso era sí, cuál era el motivo por el cual brindaba órdenes de allanamiento, adujo que lo hacía simplemente porque se lo pedían.
Miret reconoció haberse encontrado con el ex general Fernando Humberto Santiago, uno de los máximos responsables de la represión ilegal en Mendoza, pero en eso contradijo lo dicho por el ex juez Romano, quien declaró que habían sido visitados por el entonces general, quien les había explicado cómo era la “lucha antisuvbersiva”. En cambio Miret dijo que ellos habían ido a verlo a Santiago para hacer docencia.
El ex magistrado relató que le había preguntado a Santiago acerca de la causa por la cual hacían allanamientos ilegales y que el represor le respondió que tenían órdenes secretas que cumplir. En ese punto, el fiscal Vega lo interrogó sobre si sabía algo más y Miret reconoció que detrás de los allanamientos podrían existir detenciones ilegales, e incluso detenidos-desaparecidos.
Si bien con anterioridad Miret había señalado que recién tomó conocimiento en 1978 de la existencia de desparecidos. Después admitió que ya en 1975 supo de uno y que podía haber otros. Además, afirmó que a consecuencia de los habeas corpus se enteró de los allanamientos llevados a cabo sin orden judicial.
La Fiscalía lo interrogó sobre por qué no investigó otros delitos que se denunciaban, como por ejemplo robos y violencia. El ex juez respondió que eso era competencia del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, pero cuando se le repreguntó el motivo por el cual no se declaró incompetente, dijo que era obvio que no se investigarían a sí mismas.
Consultado sobre por qué no investigó las desapariciones de personas en los casos en que las Fuerzas Armadas negaban tenerlas bajo su disposición, ya que podía ser un delito común, el ex magistrado dijo que no se le ocurrió.
Fuente:Fiscales.gob.ar
Envío:Agnddhh
Para Miret, ser nombrado camarista fue "haber tocado el cielo con las manos"
Lo declaró ayer en el megajuicio que enfrenta el ex magistrado por delitos de lesa humanidad al responderle a la querella. También se refirió al acto de su asunción ocurrido en julio de 1976.
martes, 06 de mayo de 2014
Miret declaró durante varias jornadas ante el tribunal. (Florencia Kaiser / Los Andes)Eduardo Ayassa - eayassa@losandes.com.ar
Después de varias jornadas y muchas horas de exposición, cerca de las 14 de ayer, terminó la declaración del ex camarista federal Luis Miret.
Su presencia como imputado por delitos de lesa humanidad se refiere a no haber investigado las denuncias de detenciones ilegales, desapariciones y asesinatos que llegaron a sus manos -durante los años ‘70-. Miret fue defensor oficial, juez subrogante e, incluso, ocupó un lugar en la Cámara Federal de Apelaciones que le significó “haber tocado el cielo con las manos”, según sus palabras y que, a pedido de la querella, esa frase quedó “incorporada en forma textual” en el acta del juicio.
Como ha sido una constante desde que se sentó de cara al Tribunal que integran Alejandro Piña, Juan Antonio González Macías y Raúl Fourcade, además del juez Héctor Cortez como suplente, Miret se extendió en consideraciones sobre aquel tiempo cuando “llegó a lo más alto, después de haber entrado por lo más bajo”, en relación a su incorporación a la Justicia Federal.
Precisamente, sobre su jura como miembro de la Cámara Federal de Apelaciones, hecho ocurrido el 17 de junio de 1976, se detuvo Pablo Salinas, en su calidad de abogado querellante, cuando ofreció algunas páginas de diarios de la época, que reproducían ese acto, realizado en los altos del Pasaje San Martín y del que participaron, entre otros, el ex interventor brigadier mayor (RE) Jorge Sixto Fernández y los ministros de Gobierno y Economía comodoro Teófilo Ramírez Dolan y teniente coronel Oscar Alberto Román Molina.
Los Andes de esa fecha, bajo una foto donde el presidente de la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, Julio Soler Miralles le toma juramento a Miret, hizo referencia en su título a que “Juraron cinco magistrados de la Justicia Federal”. Ellos fueron, además de Miret, Gabriel Guzzo, como juez federal y que fuera separado de este magajuicio por su estado de salud; Jorge Arnaldo Césped, juez federal de San Rafael; Guillermo Max Petra Recabarren (también imputado en este debate) y Juan Manuel Sosa Araujo, ambos como defensores de pobres, incapaces y ausentes en Mendoza y San Rafael, respectivamente.
Por su parte Miret también recordó que como él, también juraron por el Proceso de Reorganización Nacional, Enrique Petracci, Elena Highton de Nolasco, Enrique Zaffaroni, Ricardo Gil Lavedra y el propio Julio César Strassera.
La audiencia“Si la memoria no me falla”, fue la frase que utilizó el presidente del Tribunal, Alejandro Piña al darle continuidad a este megajuicio, cuando abrió la jornada de la víspera. Y estaba referida a preguntas que habían quedado “pendientes” de respuesta por parte de Miret. Sin embargo, estas se centraron en escritos firmados por el ex magistrado, como camarista, causas que no se encuentran incorporadas en la elevación a juicio, pero que aún así optó por responder.
Se refirió a los decretos (firmados durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón, donde se hablaba de “aniquilar” la subversión). Y ante otra pregunta volvió a relatar el encuentro con un general del Comando al que le pidió explicaciones por los allanamientos y detenciones sin la intervención de la Justicia, a lo que el militar le contestó “son órdenes, por el momento secretas, pero ya se van a conocer...” .
Ahora el turno de ex policíasTomando como base la negativa de casi la mayoría de los acusados, entre ellos los ex jueces Otilio Roque Romano, Evaristo Carrizo y Petra Recabarren de declarar en esta etapa, el Tribunal escuchará hoy a los ex policías Pedro Modesto Linares Pereyra, de 62 años, que llega al debate en libertad y que estuvo en la Comisaría 7° de Godoy Cruz, en los años ‘70. Su defensa está en manos del abogado Omar Venier.
Otro que prestó su conformidad para declarar es Rubén Darío González Camargo (62), actualmente detenido en el Complejo San Felipe, sobre su actuación en el D 2 y que estará asistido por el abogado Alfredo Paturzo.
Finalmente trascendió que en los próximos días se realizará una “visita” al edificio donde funcionó el Juzgado Federal N° 1 durante los años de la dictadura.
Su presencia como imputado por delitos de lesa humanidad se refiere a no haber investigado las denuncias de detenciones ilegales, desapariciones y asesinatos que llegaron a sus manos -durante los años ‘70-. Miret fue defensor oficial, juez subrogante e, incluso, ocupó un lugar en la Cámara Federal de Apelaciones que le significó “haber tocado el cielo con las manos”, según sus palabras y que, a pedido de la querella, esa frase quedó “incorporada en forma textual” en el acta del juicio.
Como ha sido una constante desde que se sentó de cara al Tribunal que integran Alejandro Piña, Juan Antonio González Macías y Raúl Fourcade, además del juez Héctor Cortez como suplente, Miret se extendió en consideraciones sobre aquel tiempo cuando “llegó a lo más alto, después de haber entrado por lo más bajo”, en relación a su incorporación a la Justicia Federal.
Precisamente, sobre su jura como miembro de la Cámara Federal de Apelaciones, hecho ocurrido el 17 de junio de 1976, se detuvo Pablo Salinas, en su calidad de abogado querellante, cuando ofreció algunas páginas de diarios de la época, que reproducían ese acto, realizado en los altos del Pasaje San Martín y del que participaron, entre otros, el ex interventor brigadier mayor (RE) Jorge Sixto Fernández y los ministros de Gobierno y Economía comodoro Teófilo Ramírez Dolan y teniente coronel Oscar Alberto Román Molina.
Los Andes de esa fecha, bajo una foto donde el presidente de la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, Julio Soler Miralles le toma juramento a Miret, hizo referencia en su título a que “Juraron cinco magistrados de la Justicia Federal”. Ellos fueron, además de Miret, Gabriel Guzzo, como juez federal y que fuera separado de este magajuicio por su estado de salud; Jorge Arnaldo Césped, juez federal de San Rafael; Guillermo Max Petra Recabarren (también imputado en este debate) y Juan Manuel Sosa Araujo, ambos como defensores de pobres, incapaces y ausentes en Mendoza y San Rafael, respectivamente.
Por su parte Miret también recordó que como él, también juraron por el Proceso de Reorganización Nacional, Enrique Petracci, Elena Highton de Nolasco, Enrique Zaffaroni, Ricardo Gil Lavedra y el propio Julio César Strassera.
La audiencia“Si la memoria no me falla”, fue la frase que utilizó el presidente del Tribunal, Alejandro Piña al darle continuidad a este megajuicio, cuando abrió la jornada de la víspera. Y estaba referida a preguntas que habían quedado “pendientes” de respuesta por parte de Miret. Sin embargo, estas se centraron en escritos firmados por el ex magistrado, como camarista, causas que no se encuentran incorporadas en la elevación a juicio, pero que aún así optó por responder.
Se refirió a los decretos (firmados durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón, donde se hablaba de “aniquilar” la subversión). Y ante otra pregunta volvió a relatar el encuentro con un general del Comando al que le pidió explicaciones por los allanamientos y detenciones sin la intervención de la Justicia, a lo que el militar le contestó “son órdenes, por el momento secretas, pero ya se van a conocer...” .
Ahora el turno de ex policíasTomando como base la negativa de casi la mayoría de los acusados, entre ellos los ex jueces Otilio Roque Romano, Evaristo Carrizo y Petra Recabarren de declarar en esta etapa, el Tribunal escuchará hoy a los ex policías Pedro Modesto Linares Pereyra, de 62 años, que llega al debate en libertad y que estuvo en la Comisaría 7° de Godoy Cruz, en los años ‘70. Su defensa está en manos del abogado Omar Venier.
Otro que prestó su conformidad para declarar es Rubén Darío González Camargo (62), actualmente detenido en el Complejo San Felipe, sobre su actuación en el D 2 y que estará asistido por el abogado Alfredo Paturzo.
Finalmente trascendió que en los próximos días se realizará una “visita” al edificio donde funcionó el Juzgado Federal N° 1 durante los años de la dictadura.
Fuente:losAndes
Envío:Agnddhh
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