28 de mayo de 2014

PARAGUAY.

​Atentado y señales de terrorismo de estado del gobierno de Cartes

El movimiento popular unido avanzará contra viento y marea

En Marina kue, Curuguaty el 15 de junio del 2012 ocurrió la masacre de campesinos y policías perpetrada por los poderes fácticos transnacionales y sus cómplices nativos. 

Este sangriento terrorismo de Estado fue el detonante para el golpe de Estado “parlamentario”, programado por los yanquis y sus agentes criollos contra el proceso de cambios democráticos y patrióticos impulsado por las fuerzas populares.

Fue derrocado el Presidente constitucional Fernando Lugo, electo por amplia mayoría el 20 de abril del 2008 y usurpó la Presidencia del Paraguay el  golpista Federico Franco, entonces  vice-presidente y conspirador impenitente.

Así  se restauró el tradicional proceso fraudulento del continuismo dictatorial que culminó el 21 de abril del 2013 con la entronización en los más altos cargos del Estado, incluida la Presidencia de la República, de un equipo mafioso antiparaguayo  y antipopular encabezado por  Horacio Cartes.

Se reanudó la criminalización de la protesta y de las luchas sociales y el terrorismo de estado  con los poderes extraordinarios concedidos por el parlamento al narco terrorismo en el poder para  rematar las riquezas nacionales y para disponer de las Fuerzas Armadas militares en la represión criminal contra nuestro pueblo, y especialmente contra el campesinado  que lucha por la tierra y la libertad.

Con motivo de la aparición y actuación del llamado “Ejército del Pueblo Paraguayo” el gobierno  acentúa la cruel represión en el campo con apresamientos y torturas masivas, Mientras tanto siguen las ejecuciones a campesinos y a quienes denuncian a poderosos como el caso reciente del asesinato del periodista Fausto Gabriel Alcaraz en Pedro Juan Caballero.

El sábado 22 de febrero se instaló en Santa Rosa del Aguaray, Dpto. de San Pedro, la “Base de Seguridad” norteamericana, con la presencia del Comando  Sur  de ese país y el Ministro de Defensa.  Así se va consumando  el plan de convertir al Paraguay en un enclave militar norteamericano con un movimiento popular disciplinado a sus intereses.

La inhumanidad del régimen actual se está ensañando contra los luchadores que participaron en la  recuperación de las tierras de Marina kue, especialmente contra el dirigente Rubén Villalba, quien continúa encarcelado y sometido a una farsa de proceso judicial donde se violentan los Derechos Humanos y sólo rige la “orden superior” del terrorismo de Estado encabezado por Horacio Cartes con su podrido rumbo entreguista.


En el marco de esta situación crítica caracterizada por la violencia oficialista contra el creciente movimiento popular se produjo el pasado sábado 24 de mayo el atentado contra el local del Partido Comunista Paraguayo, con la infame calumnia de  que los comunistas son responsables del secuestro de Arlan Fick.

No podemos subestimar estas señales inconfundibles del terrorismo fascista tan comunes durante la dictadura Stronista. Son avisos que parten de los poderes fácticos que operan tanto abiertamente desde  los “poderes constituidos”  como desde las sombras del narco poder subterráneo hoy dominante en las esferas de gobierno. La violencia y la arbitrariedad son  consubstanciales  a las minoritarias clases dominantes.

En contrapartida, es un derecho fundamental -consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la Constitución Nacional-  la resistencia popular contra la opresión.

A la violencia irracional del oficialismo opondremos una tenaz y firme resistencia democrática  participando activamente en el movimiento popular, en las movilizaciones de los trabajadores, del campesinado, de las mujeres, de los estudiantes, de los defensores de los Derechos Humanos.

Estamos enrolados en la invencible lucha por la democracia plena, por la soberanía nacional contra la intervención extranjera, por la justicia social. Nuestro norte es la revolución democrática,  agraria y antiimperialista, con la perspectiva del socialismo, la sociedad de trabajadores libre de la explotación capitalista.

En esto estamos y hacia allá vamos, integrando las fuerzas sociales y políticas encaminadas hacia un Paraguay nuevo y mejor.



Asunción, 25 de mayo de 2013


Comisión Política
Partido Comunista Paraguayo






Así como en la Edad Media una ciudad tenía status cuando lograba construir su catedral, hoy una ciudad tiene status cuando logra construir su shopping center. Lo increíble es que los shopping centers, todos, tienen líneas arquitectónicas de catedrales    estilizadas. Y uno no puede ir a un shopping center con cualquier ropa. Tiene que ir con ropa de misa de domingo. Y cuando entra a la nave del shopping center, hay una musiquita con una versión posmoderna del gregoriano y uno va pasando y mirando las diversas capillas con los venerables objetos de consumo, cuidados por bellísimas sacerdotisas.
Por suerte podemos todos, hermanados en la mesa eucarística del neoliberalismo, celebrar que la vida va a mejorar, con la eucaristía del jugo de naranja, que tiene más hielo que jugo, y un sándwich con gusto a telgopor de McDonald’s. El McDonald’s es la versión posmoderna de la eucaristía.
Frei Betto


Envío:AexPPCdba. 

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