Nuevas precisiones sobre el accionar de la dictadura del país trasandino en la contienda bélica en el arhipiélago del Atlántico Sur, en 1982
Militar inglés reconoce que la ayuda de Chile fue "crucial para ganar" MalvinasRevelaciones del ex piloto de la Fuerza Aérea Británica Sidney Edwards, encargado de gestionar en Santiago la cooperación del gobierno de Pinochet con Inglaterra en el conflicto. "No podía creer la colaboración que logré", dijo.

El oficial inglés viajó a Chile pocos días después de que se iniciara la contienda militar. Fue elegido para la misión, entre otras cosas, porque había trabajado en la sede diplomática de su país en España y había aprendido a hablar el español. El objetivo principal del militar era contactarse con el general trasandino Fernando Matthei, que conducía en ese momento la Fuerza Aérea de Chile (FACH). Para esto, antes de viajar, Edwards había establecido contacto con las autoridades diplomáticas chilenas asentadas en Londres.
El británico logró un encuentro con Matthei el mismo día que llegó a Santiago. Al respecto, en su libro, describe: "El general me dio la mano cálidamente. Me ofreció cooperación total dentro de los límites de lo práctico y de lo diplomáticamente posible. Enfatizó la necesidad de mantener el secreto." "No pude creer la cooperación que logré con él y con el resto de sus oficiales", remarcó Edwards, en su entrevista con Qué pasa.
A la hora de ponderar la colaboración que recibió, el oficial británico remarcó el uso de un radar de largo alcance en el sur de Chile, en Punta Arenas, que permitía ver los movimientos aéreos argentinos de Ushuaia, Río Gallegos, Río Grande y Comodoro Rivadavia. "Lo más importante fueron los avisos tempranos de ataques aéreos", remarcó el ex piloto. "Sin estos, cuando tienes una fuerza de mar sólo con una pequeña defensa aérea, como teníamos nosotros, habríamos necesitado montar patrullas aéreas de combate carísimas y aviones volando constantemente, listos para interceptar intrusos."
Edwards nació en 1934. Cuando estalló la Guerra de Malvinas tenía 47 años. Antes había sido agregado aéreo en Madrid –donde había aprendido el español– y, además de ser piloto, tenía conocimientos de inteligencia y de operaciones conjuntas con las otras ramas de las fuerzas armadas. "Tenía una combinación inusual de elementos que se necesitaban para esta misión", remarcó.
Vuelos de aviones espías.
El oficial de la Fuerza Aérea británica Sidney Edwards, que fue el encargado de negociar y coordinar la colaboración de la dictadura de Augusto Pinochet con el gobierno de Margaret Thatcher durante la Guerra de Malvinas, habló con la revista del país trasandino Qué pasa. Entre otras cosas reveló que su país utilizó bases aéreas chilenas para misiones con aviones Nimrod, que permitían volar a gran altura cerca de la frontera con Argentina y obtener información. La fuerza aérea del país trasandino les permitió a los ingleses utilizar una pista de aterrizaje ubicada en la isla San Félix, a 892 kilómetros de la costa. Varios aviones británicos llegaron a esta base para tareas de espionaje, pintados con los colores de Chile. En esa isla, a cargo de la Armada, el almirante José Toribio Merino había ordenado darles todas las facilidades. "Fueron probablemente cinco vuelos de reconocimiento. Su importancia fue que aumentara nuestra inteligencia de ciertos aspectos de las fuerzas argentinas, que no era mucha ", reconoció Edwards.
Fuente:TiempoArgentino
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