6 de julio de 2014

VENEZUELA.

Presidente Maduro: Convocó al pueblo a construir un nuevo sistema de Gobierno Popular
Caracas , 02 Jul. AVN.- El presidente de la República, Nicolás Maduro, convocó este miércoles al pueblo venezolano a ejercer su poder soberano para trabajar en la construcción de un nuevo sistema de Gobierno Popular que vaya de la mano con el Gobierno de Calle.

"Convoco al pueblo a ejercer su poder soberano para construir un nuevo Sistema de Gobierno Popular con el Gobierno de Calle ¡Sigamos Venciendo!", escribió a través de su cuenta en Twitter @NicolasMaduro, en alusión al llamado que hizo previamente para revisar los mecanismos de comunicación y acción del Gobierno Bolivariano con el objetivo de hacerlos más eficientes.

Propuestas de las UBCh

En otro mensaje vía Twitter, el Presidente celebró la amplia participación del poder popular en la asamblea de las Unidades de Batalla Bolívar – Chávez (UBCh) que se llevó a cabo en el estado Apure y que fue transmitida por Venezolana de Televisión.

La asamblea fue dirigida por el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello, quien informó que las UBCh respondieron al llamado del Presidente Maduro y han elaborado 122.025 propuestas para consolidar el desarrollo del país.

Al respecto, el Primer Mandatario, señaló: "Diosdado aquí estoy revisando las propuestas de las UBCH para mejorar nuestro Gobierno Bolivariano, tráeme las de Apure para incorporarlas", escribió Maduro, en un mensaje dirigido a Cabello. 

En otro Tweet, el Presidente hizo mención del III Congreso del Psuv que se realizará los días 26, 27 y 29 de julio, evento en el cual se debatirán las propuestas para el desarrollo del país hechas por las UBCh.
"Vamos al congreso histórico del PSUV ¡Qué viva la Patria Bolivariana", expresó el Mandatario en otro mensaje.
AVN 02/07/2014 

Con debates internos, Maduro anuncia una revolución dentro del Estado


Por Fernando Vicente Prieto

(colaborador de Resumen Latinoamericano, en Caracas)



En medio de discusiones en el seno del chavismo, el presidente Nicolás Maduro anunció que entre el 1° y el 15 de julio se realizará una revisión profunda en todos los ministerios, “para que sean del poder popular”.

El chavismo a debate
Son días agitados al interior de la coalición gobernante, con debates que instalan diferentes análisis y predicciones.

Para algunos, se trata de los síntomas del inminente desmoronamiento de la fuerza política y social agrupada en torno al proyecto de Hugo Chávez, tras la desaparición física del líder.

Aquello que debía producirse a partir del 5 de marzo de 2013 -la agudización de las tensiones y finalmente, la división entre los diversos sectores que conforman el gobierno bolivariano- estaría haciendo su aparición en cuentagotas, con la ayuda de algunos golpes de efecto como la carta abierta del ex ministro Jorge Giordani, quien a su salida del gobierno emitió durísimas críticas al presidente.

Para otros, en cambio, el debate expresa la vitalidad del chavismo, un amplio y complejo movimiento en el que siempre convivieron diferentes tendencias, haciendo realidad aquella aspiración de unidad en la diversidad, tan difícil de alcanzar en otras latitudes.

Lo único claro es que en la primera fuerza política del país coexisten distintas orientaciones: desde sectores que proponen un modelo que se podría caracterizar como “capitalismo de Estado con importantes políticas sociales”, hasta quienes retoman el programa de transformación radical del Comandante Chávez, sintetizada en la frase “Comuna o Nada”. En el fondo, se trata de dos concepciones antagónicas en la forma de entender al pueblo: de un lado, como beneficiario de políticas de redistribución; del otro, como sujeto revolucionario, capaz de asumir cada vez mayores cuotas de poder hasta construir el socialismo del siglo XXI, basado en la democracia participativa y protagónica.

Sin embargo, de lo anterior no se deduce que estas contradicciones necesariamente tengan que eclosionar en una división, o en todo caso, que ésta vaya a ocurrir en forma inmediata. De hecho, hace más de un año y medio que Chávez no está gobernando, la Revolución ha sufrido una multiplicidad de situaciones que podían habilitar fracturas y al menos hasta el momento, esto no ha pasado.

Sucede que la realidad -siempre original, siempre cambiante- no se adapta a los esquemas abstractos concebidos para analizar “en general” los procesos políticos y sociales. No sería la primera vez que con el chavismo se quemen todos los papeles. Pero además, en el terreno concreto de la acción política, estas contradicciones no se expresan nítidamente en sectores definidos. Sino que más bien recorren en escala de grises todas y cada una de las estructuras del proceso revolucionario.

Incluso puede suceder que en lo más avanzado del chavismo de base, el que le “echa bola” a la organización comunal, se encuentren trabas a la construcción del poder popular, expresadas en paradójicas rémoras de institucionalismo, fragmentación, verticalismo o incluso casos de corrupción en la gestión colectiva. O que en la estructura de las instituciones -en medio de la lógica signada por el Estado liberal burgués, aún vigente- se originen políticas de avanzada en apoyo a la organización de base.

Las limitaciones y potencialidades de una cultura basada en el rentismo petrolero, pero atravesada también por el despertar político de millones de personas, se expresan así en forma compleja y por momentos incomprensible para quienes hemos sido formados en culturas más prolijamente clasificatorias y divisionistas.

Por eso es necesaria la prudencia al momento de pronosticar para dónde van los debates que toman estado público. No hay que olvidar que se acerca el Congreso Extraordinario del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que sesionará en Caracas entre el 27 y el 29 de julio, y también será un momento de fuertes intercambios sobre el rumbo del gobierno y de la sociedad venezolana.

El telón de fondo continúa siendo la guerra económica, que implica desabastecimiento programado y un aumento de precios que deteriora la situación para la mayoría del pueblo. Según encuestas recientes, casi el 60% de la población plantea que el principal reto de Nicolás Maduro es solucionar los problemas económicos. De acuerdo al estudio elaborado por Hinterlaces, Maduro cosecha imagen positiva y negativa en partes iguales: 49% en cada caso, con un 2% de indecisos.

En general, el chavismo de a pie le reconoce la lealtad a los principios de Chávez, aunque para consolidar ese liderazgo es preciso derrotar la escalada de precios y garantizar la normal provisión de productos, un tema clave en el que están involucrados diversos elementos, desde la lucha contra el contrabando (se estima que un 40% de los productos se venden ilegalmente en Colombia), el combate a la burocracia y a la corrupción y el desarrollo del poder popular, que implica de por sí la contraloría social y también la posibilidad de avanzar en mayor presencia de la economía comunal.

Revisión ministerial
En este contexto, Nicolás Maduro convocó para los próximos días a una revisión profunda de las instituciones del Estado. El presidente sabe que -como también sucedía con Chávez- los niveles intermedios de gobierno son los más cuestionados en las propias filas del chavismo, que ven que muchas de las políticas se estancan en la maraña burocrática de las instituciones.

El primer día de julio, en su programa “En contacto con Maduro”, el presidente expresó: “Del 1° al 15 de julio vamos a revisar todo. Nivel de cumplimiento y ejecución. Ministro por ministro. Cómo va cada misión, cuáles son los métodos de trabajo, cómo debate los temas, cómo toma las decisiones y sobre todo, si se cumple que los ministerios sean para el poder popular”.

“Sin poder popular no hay socialismo, no hay democracia, no hay nada”, añadió, luego de anunciar que trabaja en “un conjunto de planes para hacer una revolución total y profunda en la administración del Estado. Una revolución dentro de la revolución. Cambiarlo todo para servir al pueblo es la consigna”.

Hace poco más de un año, apenas ganadas las elecciones presidenciales, Maduro lanzó el Gobierno de Calle, iniciativa que le permitió reunirse con miles de personas en todo el país y legitimarse a partir de su interlocución directa con el poder popular. En esa misma lógica, desde el primer día impulsó la legalización de las comunas en construcción, hasta cumplir y superar las metas del Plan de la Patria, plataforma política electoral elaborada por Chávez para el período 2013-2019.

En un momento clave de la Revolución, en el cual no aflojan los ataques de sectores derechistas y comienzan a aparecer cuestionamientos internos a su figura, las principales interrogantes pasan ahora por saber si esta revisión quedará en simples anuncios o Nicolás Maduro avanzará con decisión sobre la lógica del Estado liberal burgués. Aquel que -en palabras del propio Chávez- “aún se reproduce a través de sus viejas y nefastas prácticas”, convirtiéndose en un obstáculo para el ejercicio del poder popular protagónico, “insustituible condición de posibilidad para el socialismo bolivariano del siglo XXI”.
 fuente: Notas



Crónica de un viaje llanero
En Elorza, recordando a Hugo Chávez

por Laura Farina
(de la corresponsalía Venezuela, de Resumen Latinoamericano)



Luego de siete horas de un viaje que comenzó en Caracas, pasando por los Estados de Aragua, Guárico y Barinas, se llega a Apure, al sur oeste de Venezuela. Expresión de los llanos, como se denominan aquí a lo que en Argentina conocemos como la pampa, el paisaje apureño nos envuelve con su inmensidad.  El horizonte termina ya en territorio colombiano, sólo los árboles y ríos se interponen entre ambas naciones.


Las fronteras creadas por los Estados se desvanecen por acción de la naturaleza y de la cultura: pocas costumbres diferencian al habitante de estas pampas, llamados llaneros, con los de Colombia. Comparten música (el joropo), comidas y tradiciones.

La propuesta bolivariana de la Gran Colombia adquiere un completo sentido en estas latitudes. Quizás sólo los separa la estructura política y económica implementadas por cada país. Mientras del lado colombiano se desarrolla el paro agrario y campesino, los llaneros venezolanos intentan proteger las conquistas sociales ganadas durante quince años de revolución. Este Estado está surcado por extensos y anchos ríos: el Arauca, el Capanaparo y, el más importante, Apure; que provienen de Los Andes y desembocan, a través del Orinoco, en el Amazonas venezolano. 

No habrá otro como él

Elorza, un pueblo apureño de 26.800 habitantes según el censo de 2012, es conocido por sus campos verdes y el río Arauca, y por ser la capital del folclore venezolano. Pero sobre todo porque aquí se desempeñó, entre los años 1985 y 1988, al frente del Escuadrón Motorizado Francisco Farfán, el entonces Mayor Hugo Rafael Chávez Frías. Sobre él, se escuchan decenas de relatos.

Manuel Abrizo, en una nota publicada en el periódico Correo del Orinoco, relata: “En Elorza el jefe de la guarnición militar ocupaba un lugar privilegiado dentro de los estratos sociales locales. Se codeaba exclusivamente con los concejales, el presidente de la cámara municipal, el alcalde, los diputados, los ganaderos o latifundistas y en general la gente pudiente, que Moncho (Ojeda) llama “los que tenían más plata”. Chávez hizo lo contrario: fue directamente a conectarse con el pueblo y no lo hizo por interés o con segundas intenciones. Fue el primero que se relacionó con los campesinos en los bailes con el arpista, con el indio”.

Abrizo cuenta que Chávez quiso izar en el Escuadrón una bandera negra que tenía pintada una calavera y la consigna “Libertad o Muerte”. Ese estandarte, fue levantado por los llaneros que pelearon junto a Simón Bolívar y José Antonio Páez en la guerra por la independencia. Por este hecho, Chávez tuvo problemas con la superioridad militar y fue citado ante la Comandancia General del Ejército.  Los pobladores de Elorza, también recuerdan que Hugo Chávez fue nombrado presidente de las mejores fiestas patronales, que se realizan todos los 19 de marzo.

En los relatos recopilados en el libro “Cuentos del Arañero”, Chávez explica cómo fueron esas experiencias: “Esa noche montamos la gran noche criolla con Reina Lucero, Eneas Perdomo, Luis Lozada y todas las personas que ya he nombrado. Vino aquel muchacho que también murió: Sexagésimo. ¡Qué cantor era ese muchacho! Lamentablemente igual que a Luis Lozada, “El Cubiro”, los recuerdo a todos desde mi corazón, en este Cajón de Arauca apureño. Esa noche lleno de fortaleza, de amor por este pueblo, de esas raíces que uno carga, presenté a Eneas, que es el padre de todos ustedes .Ese es el pilar mayor. El general en jefe, le digo yo a Eneas Perdomo. Recuerdo que improvisé una copla, voy a ver si la recuerdo: Vibra el cajón del Arauca/y se encabrita su lomo/porque esta noche en Elorza/Nos cantará Eneas Perdomo/. Y aquella arpa bramaba, vibraba el Arauca”. Y qué hizo Chávez por esta gente, se cuestiona uno. Y ahí empiezan a nombrar las misiones sociales que llegaron al pueblo gracias al gobierno socialista. Los beneficiarios son los niños, los ancianos, los campesinos, los indígenas; llegaron los médicos cubanos y se creó la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez. Pero principalmente, se distingue la reivindicación de la cultura llanera, llevada a las más altas esferas nacionales e internacionales por el Presidente. "No habrá otro como él", dice un campesino de Elorza. "No habrá otro como él", repite cuando se le pregunta por Chávez. 
Envío:DiariosdeUrgencia





Venezuela: De una burguesía lumpen a la peligrosa lumpenización de la sociedad

Entrevista con el luchador socialista y periodista venezolano Modesto Emilio Guerrero a propósito de su libro urgente “Una revuelta de ricos” y la reivindicación político-militar del poder comunal.

“Esta consideración dialéctica de la totalidad (…) es verdaderamente el único método que permite reproducir y captar intelectualmente la realidad. La totalidad concreta es, pues, la categoría propiamente dicha de la realidad.”
György Lukács

Andrés Figueroa Cornejo

“Una revuelta de ricos: crisis y destino del chavismo” se titula la última producción  del luchador social y político, periodista y académico venezolano residente en Argentina, Modesto Emilio Guerrero (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=169381).

Para el lanzamiento del libro por la editorial Herramienta (http://www.herramienta.com.ar/) no sólo se escogió el Hotel Bauen, la emblemática cooperativa de trabajadores/as situada en el ombligo de la metrópolis porteña, en riesgo permanente de sobrevivencia y donde hoy sus hacedores exigen la aplicación de la ley nacional de expropiación para laborar tranquilos. 

También es, accidentalmente, el mismo 16 de junio en que la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó la cancelación de los llamados fondos buitres por el Estado argentino, colocando al fisco en una eventual situación de quiebra y reendeudamiento eterno y, por extensión, intensificando los efectos antipopulares del ajuste económico oficializado hace un semestre por el actual gobierno.  

Pero quien nos convoca, Aldo Casas, miembro del comité editorial de Herramienta y revolucionario de toda la vida, abre los fuegos acusando que “la izquierda argentina tiene una deuda política-histórica por no ser capaz de aprender lo que nos enseña la lucha de clases en Venezuela. Hay una parte de la izquierda argentina, incluso de la que se reivindica revolucionaria, que casi incomprensiblemente ante la revolución venezolana actúa como si no existiera el imperialismo norteamericano amenazándola cotidianamente”. Aldo, recorrido y crítico, promotor y productor del debate para la acción rebelde, añade que “los diputados más despiertos de la burguesía en Argentina se tomaron el tiempo de viajar a Venezuela para expresar su solidaridad a los grupos reaccionarios que intentan desestabilizar el proceso allá en marcha. ¡Qué vergüenza que diputados de izquierda no hayan sido capaces de hacer lo mismo con el pueblo venezolano! Y la franja de la izquierda argentina que nos reivindicamos bolivarianos y chavistas tampoco hemos internalizado el profundo debate de ideas y experiencias sociales, políticas y económicas que emanan de su curso y ejemplo.”

Ahora bien, esta entrevista es con Modesto Guerrero. Mientras apresuro la grabadora pienso en la deuda periodística con Aldo. Concéntrate Figueroa, me espeto y arranco con lo obvio.

La formación pendiente del pueblo

-¿Por qué el libro, Modesto?

“Porque su urgencia arrancó el 12 de febrero de 2014. En Venezuela estaban matando gente y en el mundo se creía que el gobierno mataba a la gente. Lo que ocurrió en Venezuela y que hoy se redujo a casi nada, las “guarimbas” (http://www.rebelion.org/hemeroteca/venezuela/040317danglades.htm), se encuentran en un 1,5%. Casi no se les ve, se resguardaron y uno puede afirmar que fueron contenidas. En esa acción, en esa batalla, fueron derrotadas.
Y mi texto tiene un claro objetivo polémico debido a que en la propia Venezuela se discute poco. Por eso lo escribí polémico y riguroso. Y por supuesto que hay algunos de los nuestros que realizan análisis. Pero si en general no se polemiza lo suficiente fundadamente, se cae en un practicismo acotado a planes y programas que muchas veces dificulta nuestra tarea estratégica y facilita la del enemigo que ya cuenta con poderes extraordinarios. Durante la última ofensiva en contra  del proceso, 82 periódicos de América Latina pertenecientes a tres cadenas que son fuentes de innumerables medios se pusieron de acuerdo para publicar diariamente media página o una completa atacando al gobierno bolivariano. Al respecto, desconozco precedentes. Y si existen problemas de comprensión, formación y desinformación del proceso en Venezuela misma, hay que imaginar lo que pasa en Argentina y en el resto del mundo.
“Una revuelta entre ricos” pretende aportar de manera sencilla a la clarificación documentada de los pueblos y de la izquierda.”

-¿Quieres decir que hay individualidades en Venezuela que sí son capaces de problematizar desde el propio proceso, pero ello no logra democratizarse entre el conjunto del pueblo bolivariano?

“En Venezuela sobran cuadros políticos. Lo que falta es una acumulación político-cultural que está en una situación todavía frágil y no ha dado el salto de calidad hacia la construcción de Estados Mayores –o llámalos como quieras: movimientos, partidos, etc.- para enfrentar adecuadamente el presente período. Sobre todo porque, desgraciadamente, Venezuela es el único país donde se ha logrado constituir un poder comunal o popular.”

Todo el poder a las comunas

-¿Qué quieres significar con poder comunal?

“Que hoy existe un fenómeno masivo de organización de los de abajo que cuenta con bastante autonomía para decidir cuándo y qué apoyar, y que en un sentido es más avanzado que el de Chile de la última parte de la Unidad Popular (comandos comunales) o el de Bolivia de 1971 (asamblea popular). ¿Por qué? Porque cuenta con un programa político que se llama Golpe de Timón (http://www.sibci.gob.ve/2013/10/descargue-aqui-la-transcipcion-de-%C2%A8golpe-de-timon%C2%A8-del-comandante-chavez-en-octubre-del-2012/), más el Programa de la Patria (http://blog.chavez.org.ve/programa-patria-venezuela-2013-2019/#.U6GDVfl5OAU), los cuales no tienen nada de abstracto ni limitado. Son socialistas por el vértice y ofrecen una dirección a la fuerza social acumulada en esos movimientos. Y sobre la defensa armada del poder comunal, más de 9 mil comuneros acaban de acordar con Maduro y el ministro del Interior la organización de cuadrantes para la protección militar de las comunas. Lamentablemente esta realidad no existe en Ecuador ni en Bolivia.”  

Ni golpe de Estado ni guerra civil

-Volviendo a la crisis que se inició el 12 de febrero último, ¿a causa de qué se multiplicó tanto la ocurrencia mediática de un “golpe de Estado” no sólo en la prensa burguesa, sino también en la hermana y simpatizante del gobierno?

“Para mí no fue un golpe de Estado. De hecho, si así hubiera sido estaríamos recibiendo exiliados a esta hora, porque les habría ido bien. Un golpe de Estado en una acción seca, rápida, contundente, breve y que modifica un régimen entre 24 a 72 horas. Dispara al centro de la organización sistémica del Estado y cambia su eje. Se hace con militares sustituyendo personas, organismos y punto. En este caso, al no ser un golpe de Estado, entonces fue más peligroso.”

-¿Por qué más peligroso?

“Al principio pensé que se empleaba esa expresión con el objetivo de demonizar al enemigo y porque en Venezuela existe una sana memoria del golpe de Estado que fue derrotado el 2002. Nadie puede dar un paso adelante si no usa sus conquistas. Sin embargo, cuando vi lo que aconteció al pasar del tiempo, la mantención del gobierno y los movimientos bolivarianos, que no hubo ningún cambio de régimen ni de gobierno, entonces a los 8 días ya no se trató de un golpe de Estado. ¿Dónde estaba el “partido militar” para el golpe de Estado?
Lo que me resultó peligroso fue que no solamente las megacorporaciones mediáticas enemigas del gobierno bolivariano emplearan ese lenguaje. ¡Gente de izquierda lo usaba y lo creyó! Aquí en Argentina escuché barbaridades al respecto de militantes marxistas tanto nativos como venezolanos. Aún subsiste mucha ingenuidad en la izquierda latinoamericana que se impacta con las palabras sin refrendarlas con los hechos, y sin capacidad de poner en duda los discursos.”

-Incluso se habló de guerra civil…

“En el sentido clásico no podía hablarse de guerra civil porque no se partieron territorios con ejércitos en bandos separados. Y además la técnica del golpe de Estado es una de las formas de la guerra civil.  Lo de Venezuela tuvo aspecto de golpe de Estado porque toda iniciativa contrarrevolucionaria se le parece. En consecuencia, como no pudieron hacer ni golpe de Estado y menos guerra civil, se acudió a formas de lucha de baja intensidad. Es decir, lo de Venezuela se acercó más a lo de Ucrania que a lo de Siria.”

Fascismo a la venezolana

-¿Y qué hay de los “brotes fascistas” en Venezuela?

 “A diferencia de muchos países del continente, en Venezuela nunca antes hubo un sujeto fascista (salvo un episodio en los años 40 y un candidato presidencial en las elecciones de 1974). Hoy en Venezuela el fascismo tiene 7 organizaciones con objetivos claros que he logrado identificar. Sin dudas, son muchas más.”

-¿A qué se debe?

“A que por primera vez en Venezuela durante 14 años existe un gobierno de izquierda que impone dos problemas a la derecha. Gana todas las elecciones, verificadas por la Comisión Carter y por todos los partidos democrático-burgueses de América Latina; y es un gobierno que levanta banderas socialistas en el imaginario de una inmensa parte del pueblo venezolano y del mundo. Ello no es soportable para ninguna derecha ni para el imperialismo. Es decir, la derecha no puede ganar mediante votaciones, no puede ganar a través de golpes de Estado y ahora están viendo qué hacen para intentar ganar con métodos sacados de las guerras de cuarta generación o de baja intensidad, o con técnicas de guerra civil larvaria.
Y sucede que Maduro no modifica el carácter del gobierno, es decir, no negocia ningún pacto de gobernabilidad con la burguesía, a pesar de que el Estado se maneja sobre la propiedad privada todavía. Y no se pacta con la burguesía tal como Hugo Chávez lo propaló convincentemente entre la mayoría plebeya del país.”

-Tu libro es un texto urgente, de actualidad en curso, de análisis y lectura de la realidad dinámica de la lucha de clases en Venezuela…

“Su mérito es su problema: que fue hecho a las apuradas. Si ahora mismo lo escribiera de nuevo no modificaría los conceptos que, en general, apuntan a la tendencia correcta. Sí explicaría el fascismo de otra manera. Creo que es más complicado el uso de la categoría fascista sin antes dar cuenta de una caracterización más concreta de la formación y conducta históricas de las clases sociales en Venezuela. El carácter del fascismo venezolano tiene que ver tanto con el carácter de la propia burguesía en el país, como de todas las clases de la sociedad. Allí es donde se descubre una fisura lumpen en la ligereza del comportamiento histórico de la burguesía de Venezuela que nunca necesitó trabajar ni producir. Siempre se trató de un Estado Nación sobre un chorro de petróleo. Se le quita el chorro de petróleo y se derrumba el Estado Nación. Esa impronta permeó a toda la sociedad. Por ello también tenemos una izquierda con elementos de conducta lumpen y una parte de la militancia chavista y bolivariana con tendencias de ese tipo. He aquí un problema grave cuando queremos triunfar frente a un enemigo tan poderoso.” 
Envío:Andrés Figueroa Cornejo

No hay comentarios: