5 de septiembre de 2014

CÓRDOBA-MEGACAUSA LA PERLA: DECLARÓ SUSANA CANELA - TESTIMONIOS DÍAS 170-171.

Jueves, 04 de Setiembre de 2014
Sigue el juicio de lesa humanidad donde declaró como víctima Susana Canela
“Estos delitos nunca prescriben y yo puedo asegurar que recién ahora estamos haciendo Justicia”, sentenció la Diputada Nacional salteña.



En una nueva jornada del juicio por delitos de lesa humanidad, en el Tribunal Oral Federal Nº1 de Córdoba, la diputada Nacional Susana Canela declaró como víctima y testigo.

La Legisladora relató que fue secuestrada el 24 de junio de 1976 en su casa por una patota de civil. Desde allí fue llevada a la comisaría de la ciudad de Villa Allende, en Córdoba, donde permaneció vendada mientras era golpeada en los interrogatorios referidos a su actividad política.
Recordó que su marido, Rolando Néstor Morales, ya había sido secuestrado, y que ambos fueron posteriormente llevados al Departamento de Informaciones (D2) de la Policía cordobesa, donde permanecieron durante tres días en el patio del lugar vendados y esposados.

“El cardenal Raúl Primatesta, había pedido (a los represores) que a las mujeres no las violaran, y que no era una orden el abusar de nosotras. A pesar de ello, un comisario vivía amenazando a mi marido con que si no me entregaba sexualmente a él, me iban a mandar a la patota en la que estaba Miguel Ángel Gómez (uno de los imputados), quien lo había golpeado brutalmente a mi marido hasta partirle las costillas. Todo el tiempo pasaban este tipo de cosas. En cuanto a los abusos, yo siempre traté de transmitirle a mis otras compañeras que se resistieran a estos hechos”, finalizó Canela.

De la declaración se desprende que el extinto jerarca de la Iglesia estaba al tanto de las prácticas represivas.

Fuente: Parte de prensa 

Fuente:InformateSalta





Día 170: 02/09

15:09 Cuarto intermedio hasta mañana a las 10:00

La última testigo prevista para la jornada no podrá llegar a declarar.

 

15:00 La palabra de los jefes

La testigo cuenta que el padre de Morales llegó a preguntar por él a un militar en el Tercer Cuerpo del Ejército. Ante el tribunal, reprodujo el diálogo:
"Cómo era su hijo?"
"Era altruista, siempre listo, muy pensante, era bombero, estaba siempre pensando en el otro, en ayudar al otro."
"Bueno, entonces no confíe en que vaya a aparecer"

 

 14:54  Aislamiento

El abogado querellante Claudio Orosz le pregunta a la testigo: "Cómo afectó esto a la familia?"
"Muchisimo. Imagínese que estando en una ciudad como Río Ceballos eramos leprosos, nos dieron vuelta la cara, los vecinos se cruzaban de vereda tal era el terror que sobrevolaba a la población. A nosotros nos silenciaron, nos aislaron. Mi padre lloraba porque sus hermanos no volvieron a visitarle nunca más. A los hijos pequeños de mi hermano les frustró la infancia. Mis sobrinos durante tres años lo esperaban para su cumpleaños con regalos para él. El que se haya fundado el parque de la memoria le hizo bien a su hija, quien hoy se incorporó a las actividades que allí desarrollamos. Su hijo recien pudo insertarse en el ambito educativo y profesional al irse del país. no pudo seguir viviendo en este lugar".
 

14:36 Amenazados

A pesar de que pensó en irse del país, Alejandro quiso quedarse para terminar la facultad.
"Pertenecíamos a una familia humilde, vivíamos detras de la parroquia de Rio Ceballos y se unió al grupo de Scouts del padre Quito Mariani en esa parroquia. Allí el potenció todas sus habilidades, era lector, desarrolló su solidaridad, el valor de la pertenencia a su lugar. Mi hermano llegó a ser Jefe Scouts y formó a muchos compañeros con ideales de patriotismo y solidaridad con el prójimo. Muchos de ellos también desaparecieron." Además, cuenta que Alejandro desarrolló su participación política en el Frente Amplio Antiimperialista y por el Socialismo. "Por sus actividades no era bien visto por la iglesia, y le costaba conseguir trabajo"
La testigo enumera cada una de las desapariciones y secuestros que sufrieron los empleados del frigorífico Mediterráneo, de quienes Morales era amigo.
"Después de su secuestro nos dijeron que no hiceramos nada porque sino íbamos a desaparecer nosotros", cuenta Marta.

 

14:23 Secuestro

Era el 26 de mayo. Marta estaba junto a sus padres, una amiga y su hermana menor en el departamento de Rio Ceballos, cuando golpearon a la puerta: "Se identificaron como fuerzas de seguridad. Le preguntaron a mi padre por mi hermano, y él les dijo que vivía junto a su familia en el departamento de abajo. Así fue como ingresaron, apuntaron a mi cuñada que estaba estaba con su hija de cinco meses y comenzaron a interrogarlo preguntandole por nombres y direcciones. Se lo llevaron cubierto con una frazada".
Cuando intentar hacer la denuncia, el policía dijo que el Ejército les había avisado que estaban haciendo un operativo. "El policía nos conocía de pequeños, pero dijo que no podía hacer nada por nosotros porque el Ejército les había ordenado no actuar".
 

14:21 Testigo 366: Declara Marta Irma Morales

Viene a declarar por la desaparición de Alejandro Manuel Morales, su hermano.
"Ante todo quiero decir que estoy totalmente movilizada porque mi hermano desapareció y este fue un hecho que conmovio a mi familia. Pienso que el de mi hermano es un caso como el de otros treintamil y que afectó no sólo a esos trientamil sino también a todos los que quedamos, en una proporción geométrica.

 

14:15 Terminó el testimonio de Susana Canela

Hacia el final, la fiscalia y la querella del Dr. Orosz y la Dra. López solicitaron que se instruya una causa que incluya los hechos de que resultaron víctimas Susana y su marido, ya que hasta el momento no figuran como víctimas del Terrorismo de Estado en ninguna Causa.

 

14:04 Era humillante y avergonzante el trato hacia las mujeres

La testigo hace una mención especial a la situación de las mujeres secuestradas.
"A mi me colgaron desnuda de los brazos en un calabozo, eran como quince, se burlaban de las marcas que tenía en la panza como consecuencia de mis embarazos. Yo tenía tres niños pequeños, me sentía muy avergonzada en esa situación", dice la testigo mientras busca con su mirada los ojos de la abogada querellante Patricia Chalup, del Serpaj, que hace las preguntas.

 

14;00 Consejo de Guerra

"En un momento dado el Presidente del Consejo de Guerra nos llamó y nos pidió que declaráramos todo lo que nos hubieran hecho desde el momento de la detención hasta ahora. Yo inocentemente empecé a relatar todos los malos tratos y las torturas recibidas. al terminar, este militar me dijo que entonces tuviera cuidado con decir siempre la verdad porque sino me iban a volver a torturar". Susana cuenta este episodio para ilustrar el grado de ilegalidad de ese juicio.
Susana fue llevada a Devoto el 4 de abril de 1977, junto a las otras mujeres. A su marido, y el resto de los hombres los trasladan a la cárcel de La Plata.

 

13:54 Campo de La Ribera

La testigo cuenta que junto a su marido los sacaron de la penitenciaría una madrugada. Los llevaron a un calabozo que daba al aire libre y supimos que era Campo de la Ribera: "Nos daban de comer un caldo, nos tapabamos con una manta".
"En una oportunidad nos llevaron al Tercer Cuerpo de Ejercito y nos notificaron que nos estaban haciendo el Consejo de Guerra. Durante ese tiempo nos mantuvieron en campo de La Ribera", explica la testigo.

 

13:41 "Quería que me entregara sexualmente a él"

Al principio la interrogaban sobre supuesta participación política pero luego un comisario empezaró a acosarla.
"Este comisario vivía amenazando a mi marido con que si no me entregaba sexualmente a él me iban a mandar a 'La Patota'. En 'La Patota' estaba 'El Gato' (Gómez) que había golpeado brutalmente hasta partirle las costillas a mi marido".
Otro de los detenidos le aconsejó que se resistiera a las violaciones: "me dijo que Primatesta había pedido que al menos a las mujeres no las violaran, y que no era una orden el abusar de nosotros. Sin embargo, todo el tiempo pasaban estas cosas. Yo trataba de transmitirle a las otras compañeras que se resistieran".
 

13.38 Seminaristas de La Salette

La testigo brinda al Tribunal la ficha que le hicieron en la D2. Está fechada el 29 de junio, cnco días después del secuestro. La pareja permaneció más o menos 40 días, hasta que los llevaron a la penitenciaría el 9 de agosto de 1976. Allí supo que estaban a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.
"En la D2 estuvimos secuestrados junto a un grupo de seminaristas", recuerda Susana. Se trata de las víctimas de Causa Morard, uno de los expedientes de este juicio.
 

13:31 Testigo 365: Declara Susana Canela

La testigo es diputada nacional por la Provinica de Salta, viene a declarar por los hechos de que fue testigo durante su secuestro en la D2 y en Campo de La Ribera.
"Fui privada de la libertad el 24 de junio de 1976, llevada de mi casa por personal civil En ese momento estaba con mi padre y un primo". La llevaron entonces a una comisaría en Villa Allende, donde permaneció vendada, fue golpeada y la interrogaron por su participación política.
Su marido Rolando Nestor Morales ya había sido secuestrado. Posteriormente los dos fueron llevados a alcaidía de policía detrás del Cabildo. Permanecieron tres días esposados y vendados en el patio.

 

12:30 Cuarto intermedio


12:00 Justicia al Fin

Terminó el testimonio de Alicia Gutierrez. Antes de finalizar manifestó: "Le pido al tribunal que no se fijen en los daños individuales que sufrieron las familias sino el daño sobre el tejido social que significó el plan sistematico de represión en nuestro país. Esa es la Justicia que venimos a buscar".
 

11:45 "Juaneada"

Eduardo Jose Toniolli fue secuestrado en córdoba y torturado en la Perla por integrantes de la Patota. Los sobrevivientes de ese centro clandestino guardan en la memoria la feroz golpiza que recibió Eduardo en ese lugar. Ese relato es hoy reproducido por su compañera Alicia, en este Juicio: "Lo apalearon de manera feroz, eran Díaz y López, de La Perla. Le golpearon la cabeza y quedó tiritando y sin poder mantenerse en pie". En la memoria colectiva el episodio quedó instalado como "Juaneada", término con el que se referían a las golpizas.
 

11:30Familia destruida

A pesar de que el clima represivo iba en ascenso, no quisieron irse del país. Sin embargo, en el mes de agosto del ’76 la pareja se trasladó a vivir a Córdoba, a Barrio General Bustos.
"Fue una época muy dura, de muchas desapariciones y asesinatos. El 23 de octubre la asesinan a su hermana. A él lo secuestran el 9 de febrero de 1977", cuenta Alicia, que unos meses después dio a luz a su hijo en Río Ceballos, donde permanecía escondida.
La testigo cuenta que los padres de Eduardo Jose hicieron averiguaciones por todos lados buscando a su hijo: preguntaron en la justicia, a la iglesia, en el Ejército y las fuerzas de seguridad. "Su padre, Fidel Tognolli llegó hasta un militar conocido, Braulio Olea, quien hoy está acusado por delitos de lesa humanidad"

11:10 Secuestro y tormentos

Éduardo José fue secuestrado en Córdoba y permaneció en la Perla durante al menos tres meses, según sobrevivientes. Posteriormente lo llevaron a Rosario, donde fue mantenido cautivo en el Centro Clandestino Granja de Funes, y luego asesinado. Su homicidio fue juzgado en una causa por delitos de Lesa Humanidad que llevó adelante la Justicia Federal de la Provincia de Santa Fe: Causa Guerrieri-Amelong.
En el mega juicio en Córdoba se imputa a la Patota de La Perla por la privación de su libertad el 9 de febrero de 1977 y por los tormentos que recibió estando secuestrado en ese centro clandestino.

 

11:00 Testigo 364: Declara Alicia Gutierrez

Es diputada nacional por la Provincia de Santa Fe, y viene a declarar por la desaparición de su compañero Eduardo josé Toniolli
"No se el lugar exacto en le que fue secuestrado, pero según el relato que me transmitieron, fue llevaron inmediatamente al Campo La Perla. Él había concurrido a una reunión a la que yo no concurrí porque estaba descompuesta, por mi embarazo de 8 meses".
Eduardo Jose Tonioli era hijo de docentes, su padre era un militante político del P.C. oriundo de la Provincia de Córdoba, y junto a su familia se establecieron en Rosario. "Él comenzó su militancia en el centro de estudiantes del secundario y se convirtió en un dirigente importante de la Union de Estudiantes Secundarios de Rosario y luego integró Montoneros mientras trabajaba en un negocio de su padre". Con Alicia se conocieron en la militancia universitaria, él estudiaba Psicología, ella odontología, donde integraba la comisión directiva del centro de Estudiantes. Fue secuestrado el 9 de febrero de 1977.
 

 

 10:00 Declararán cuatro testigos en la jornada de hoy

Se trata de Mirta Graciela Soro, Susana Canela, Alicia Gutierrez, Marta Irma Morales. Para asistir sólo debes presentar tu DNI en el primer piso de Tribunales Federales (Arenales esq. Paunero)




Día 171: 03/09

15:45 Cuarto intermedio hasta el martes que viene

Las próximas semanas habránuevos testigos y la lectura de nuevas causas que se incorporan al Mega Juicio
 

 

15:33 Efectos

Por primera vez en su relato, la testigo rompe en llanto al explicar los efectos que la desaparición tuvo sobre la familia. "Tuve conmigo a toda mi familia, tuve la suerte de criarme con mi mamá y mis tios pero fui testigo del trauma familiar, de los silencios y las lágrimas contenidas. Fue muy difícil preguntar, vivir con esta incertidumbre permanente, un duelo que no termina de cerrar. En mis quince, en mi egreso, al casarme, cuando nacieron mis hijos, esta necesidad de poder darle un cierre pero no termina nunca. He vivido mi infancia y mi adolescencia entre comentarios prejuiciosos: que por algo se lo habrían llevado, que algo habría hecho. Haber estado siempre a pesar de todo el cariño recibido, sentir que eternamente fui representante de alguien más. Cuando mi abuela me sentaba en su regazo... era hija de su hijo...no se si me pudo ver más allá de eso.
"Mis hijos me preguntan, 'Cómo sabes que está muerto? Por qué no lo seguís buscando'.. y son las mismas preguntas que me hice de niña. Es difícil, algo que a pesar de las instancias que uno va a travesando, no sana nunca".
 

15:31 Primeras noticias.

Alberto fue secuestrado en diciembre de 1977 y yo nací en junio de 1978. Cuando se lo llevaron, yo estaba en la panza de mi mamá.
"Mi familia me transmitió que siempre lo habían buscado, que habían hecho las denuncias pero que nadie les había respondido". En 2007 la familia se enteró del trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense en el Cementerio San Vicente. "Con mi tío fuimos a dar nuestra muestra genética y allí el Director del EAAF nos dijo que por las fechas lo más probable era que hubiera estado en La Perla. Esa fue la primera vez que tuvimos un dato más certero".
A partir de ese dato, su madre recordó que un amigo de su adolescencia había sido secuestrado en La Perla: "Supimos que él lo había visto en ese lugar, en los relatos de los sobrevivientes lo mencionaban como el marido de mi madre, cuyo nombre Piero conocía por ser allegado a su entorno". en ese momento

 

15.26 Preguntas

"Lo secuestraron del lugar donde trabajaba, junto a su padre, mi abuelo. Es el relato que yo conocí desde chica. Nunca más supimos nada de cuál había sido su paradero. Est fue lo que mi mamá me contó desde que yo era chiquita y preguntaba".
Recién cuando fue adolescente pudo animarse a preguntar más. Paula veía en los ojos de sus familiares cómo las preguntas los movilizaban y los conmovían. Entonces su madre le dio una carpeta donde habían guardado los certificados y notas recolectadas por su abuelo mientras hacía las averiguaciones del paradero de su hijo. Presenta ante el tribunal esos papeles para que queden copia certificada

 

15:19 Testigo 369: Paula Andrea Pesarini

Viene a declarar por la desaparición de su padre Alberto Pesarini, quien está sindicada como víctima en el expediente Rodriguez II.
Será la última testigo del día.

 

14:59 Solidaridad

El médico relata cómo después de su liberación le preocupaba que había secuestrados que no tenían ropa y podían enfermar. "Así que le pedí al jefe de Gendarmes que me dejara llevarles ropa. En mi casa junté una ropa y para disgusto de mi mujer, volví a entregar esa ropa". Allí se encontró con el Director y Subdirector de Salud de la Provincia, Resónico y Guidi, quienes salían "frescos como una lechuguita" del Campo Clandestino.
Al día siguiente recibió un llamado de un Dr. Sonzini quien lo citó para atender a un Oficial que venía herido de Tucuman. "Me llevaron como médico en el avion sanitario. Me acompañaron mi esposa y mi hija".
"Yo nunca me negué a atender a nadie. Lo único que yo había hecho era atender como médico a la gente de las villas, tratando de solucionar lo poco que podía. Si eso era un pecado, eso es cosa de ellos", reflexiona. 

 

14:56 Libertad

Después del interrogatorio lo mandó a llamar uno de los jefes de La Ribera. "Era un hombre robusto, de pelo bien corto. Yo no lo reconocía, pero me dijo que me iba a liberar. Me dijo que estaban locos por la cantidad de que gente que les llevaban a aquel lugar. Me dijo que en cualquier momento le llevaban al gobernador".
Así fue que al otro día lo liberaron a la altura del Bulevard Peron, desde donde caminó hasta la terminal. "Allí una persona que me vio barbudo y semidesnudo, creyó que estaba pidiendo plata y me dio unas poquitas monedas con las que pude llamar a mi casa y luego tomar un taxi". 

 

14:50 La memoria

Recordar es difícil para el testigo: "Se me hace difícil recordar por varias razones, la principal es el tiempo que ha pasado pero además, hemos intentado olvidar todo esto para seguir viviendo".
La fiscal Dra. Miguel Carmona le pregunta por nombres de otros secuestrados que estuvieron con él, ayudándose con declaraciones anteriores del testigo.

 

14:44 A los gendarmes los trataban igual que a nosotros. 

El médico cuenta que lo llevaron a ver al Jefe de Gendarmes, porque él había pedido que un médico revisara a los detenidos, por la situación en que se encontraban. "Me hizo sacar la venda para hablar con él. Dijo que a ellos los trataban como a nosotros y me dijo que me iba a llevar a que yo revisara a los otros secuestrados".
Así, contó que pudo revisar a las detenidas, que todas tenían conjuntivitis por la venda permanente, que muchas tenían signos de haber sido golpeadas y picaneadas.

 

14:43 Exilio

"Yo no aguanté el exilio demasiado tiempo. Volvimos en el 78, porque creí, con evidente estupidez, que con el Campeonato Mundial de Fútbol la cosa iba a mejorar".

 

14:32 Han sembrado el terror y lo siguen sembrando.

El presidente del Tribunal, Dr. Díaz Gavier le pregunta al testigo si sabe por qué él y el resto se encontraban allí.
"Discúlpeme, Sr. Presidente. Creo que ninguno podía saberlo. No sabíamos el por qué, ni para qué ni cómo ni cuándo. Era totalmente arbitrario. Ellos que hablan tanto de terrorismo, son los que han sembrado el terror y lo siguen sembrando... de otra forma pero lo siguen sembrando".

 

14:25 Miguelito, un preso común

A Eduardo Cuestas lo llevaron en un Unimog hasta otro lugar al que llegaron después de haber dado mil vueltas. "Allí estaba Miguelito, un preso común que estaba ahí por haber robado la rueda de un camión militar".
Miguelito le preguntó cuál era su profesión y al enterarse de que se trataba de un médico, lo llevó junto a otro médico, el Dr. Calabrese, que había sido secuestrado en el hospìtal San Roque, cuando estaba recuperándose de una operación.

 

14:22 Lo que te sacan es la propia pertenencia

"Pasamos la noche sentados en los Bancos de un lugar que yo pienso que era el penal de Bº San Martín". El testigo lo reconoció porque había sido Director de Minoridad y había visitado la cárcel bajo esa función. "No nos registraron ni nos hicieron ninguna ficha personal. Al día siguiente nos llevaron al patio donde hicieron que los presos comunes los apedrearan".
El testigo cuenta que a pesar del miedo, le dio satisfacción poder reconocer el lugar donde estaba, una manera de recuperar su pertenencia: "Lo que te sacan con el secuestro es la pertenencia. Uno empieza a no ser uno, lo manejan para que uno no se sienta dueño de sí mismo". 

 

 

14:15 Viaje de terror

"Pude ver a mi hija de seis años llorando en su habitación, un hombre joven la estaba apuntando con un arma. Mis hijos adolecentes estaban sentados en la cama. También los estaban apuntando a ellos". Eduardo pudo sacar una campera de cuero y al salir vio un omnibus verde del ejército, al que lo subieron. "El omnibus paró dos o tres veces durante el viaje. Subieron a otros secuestrados".
El testigo recuerda cómo la patota se hablaba entre sí y llamaban por Walkie-Talkie: "Halcón 1 llamando a Halcón 2.. Qué hacemos con estos, los matamos?" En ese momento el soldado que iba sentado detrás de él le dijo: "Estos ya están hablando boludeces". Pero a Eduardo ya lo invadía el terror por la incertidumbre.

 

14:07 Negaron hasta mi existencia

Eduardo Cuestas cuenta que cuando la patota manifestó la intención de llevarselo con ellos, su mujer exigió que le dijeran quíénes eran y dónde podía preguntar por él. "Mi mujer que es de las que no se callan cuando no debe hacerlo, los increpó preguntándoles dónde me llevaban", cuenta. "Por eso labraron un acta que decía que me llevaban por orden expresa del tercer cuerpo de Ejército. Cuando mi mujer fue a hacer las averiguaciones, le dijeron que esa orden no era válida y que yo no existía para ellos. Es decir que negaron la orden, negaron el operativo y hasta negaron mi existencia".-

 

13:55 Testigo 368: Declara Eduardo Leandro Cuestas

Viene a declarar como testigo de la Causa Maffei, es médico y fue citado por la fiscalía para relatar su privación de la libertad durante la última dictadura cívicomilitar.
"La madrugada del 21 de agosto de 1976 escuchamos pasos de gente que hacía ruido sobre el techo, en mi casa de Bº Cerro de las Rosas. También escuchamos fuertes golpes en la puerta". Al abrir, ingresaron con brusquedad unas veinte personas cargadas con armas largas y pistolas. A mi me lleva al comedor y me tienen parado durante todo el tiempo que dura el operativo". Mientras tanto, la patota revisaba el cuarto de sus hijos y hurgaba en los bibliotecas.
 

 

12:45 Cuarto intermedio hasta las 14:00

Terminó el testimonio de esta valiente mujer que relató su tortuosa búsqueda sin demostrar un sólo sentimiento negativo ni perder por un segundo toda su frescura.

 

12:34 Zamboni Ledesma tiene miedo

Isolda llegó a entrevistarse con el Teniente Coronel Monti, del Consejo de Guerra, quien dijo que si Oscar estaba en La Perla y el juez no hacía nada era porque tenía miedo. Cuando fue a ver al juez, este le dijo: "no es que tenga miedo, es que ellos tienen otros códigos que yo no manejo".
La testigo cuenta que a pesar de que ella hizo los correspondientes Habeas Corpus, el juez nunca hizo nada. Incluso conseguí una carta del General Saint Jean donde me confirmaban que a Oscar lo tenían ellos, y cuando se la llevé no hizo nada, sólo decirme: 'Oscar está, está'..."
El juez le pregunta dónde está esa carta, y doña Isolda cuenta apenada que ella la guardaba en su mesita de luz, pero que una vez su marido se la llevó a un militar que vivía sobre la misma calle que ellos. "El militar agarró la carta y nunca se la quiso devolver".
 

12:26 "Chau Cachorro".

Isolda cuenta que a una cuadra de su casa vivía un policía de apellido Molina. Un día fue a verla y le dijo: "Doña Isolda disculpeme, yo lo entregué al tercer cuerpo sin saber que era su hijo, fue por un chimento. Mire señora, son un puñado de viejos locos que quieren retroceder el país". En ese momento, frente a la madre de Oscar levantó el teléfono y llamó a Menéndez quien le dijo que estaba ahí, pero que lo iban a tener un poco más. "Chau Cachorro", se despidió por teléfono.
 

12:14 Demasiado Joven

Fue el sobreviviente Piero di Monte el que le contó una de las historias más conmovedoras que trascendieron del infierno de La Perla. Una tarde, en la Cuadra, Oscar le dijo: "se que me van a matar, pero soy muy joven. Lamento nunca haber estado con una chica, nunca hice el amor".
 

12:00 La biblia de Oscar

Cuenta su madre que Oscar Liñeira pidió una Biblia estando en La Perla. "Le dieron un Nuevo Testamento y en La Perla les leyó cada noche a sus compañeritos".
Cuando Contepomi salió en libertad logró llevarle a su hermano menor la biblia que quedó. Le contó que a Oscarcito se lo llevaron una vez que Barreiro estaba en Buenos Aires otro de los militares, Gonzalez a quien llamaban 'Juan XXIII', lo trasladó hasta "el pozo" junto a una joven de apellido Hunziker y un joven a quien le decían Lito. Barreiro se enteró de eso al volver de su viaje y discutieron: "Por qué lo llevaron? Yo se qué gente tengo".


11:31 "El que sabe es Barreiro"

"Se por sobrevivientees que el señor Barreiro lo llamaba todas las tardes a Oscarcito para conversar. Le gustaban los temas de mitología griega y la historia. De política no creo que hablara, porque el era muy joven, no sabía nada...". Desde su banquillo, Barreiro observa con seriedad a la testigo.
"El que sabe esta historia es Barreiro, él es quien puede decir si está muerto o sigue".Al escuchar el relato de Isolda, el imputado Barreiro con el cinismo que lo caracteriza levantó su vaso de agua mirando fijo a la cámara que registra la audiencia, como en un brindis. 

 

11:15 Testimonios

La testigo cuenta al abogado querellante todas las gestiones querealizó la familia buscando a Oscar. "Una vez mi hijo menor se encontró con un médico que había estado en Campo de la Ribera.  Le dijo que Oscar había estado allí y que en ese lugar lo había golpeado muchísimo Vergez"
Mientras Isolda declara, el imputado se levanta y se acerca a su abogado defensor.
La testigo continúa, cuenta que otro jóven del Belgrano, que pudo sobrevivir, le dijo que había visto cómo lo golpeaban a Oscar, y que después le tocaría a él mismo ser castigado. El joven era hijo de un Brigadier y estuvo secuestrado en La Perla: "Cuando llegó a ese lugar sintió una mano en el hombro: 'Qué haces gordo!?'. Era Oscarcito, pudieron conversar y mi hijo le contó que los militares le habían dicho que estaba en ese lugar porque una profesora lo acusó de subversivo. En ese momento le dijo que creía que iba a salir y le pidió que avisara a su mamá para que lo buscara en la cárcel".
 

11:00 Testigo 367: Declara Isolda Elva Sosa de Liñeira

Tiene 87 años y es una de las históricas Madres de la Plaza en Córdoba. Por eso entre el público sus compañeras, Emi D'Ambra, Sonia Torres y otras, vienen a acompañar su testimonio. Su declaración refiere a la desaparición de su hijo Oscar Andrés Liñeira.
 

Oscar Andres Liñeira Sosa fue secuestrado en la cerrajería donde trabajaba, el 8 de Julio de 1976, cuando tenía 20 años. Era egresado del Colegio Nacional Manuel Belgrano.
Fuente:DiariodelJuicio

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