5 de septiembre de 2014

LA JUEZA CAMBIO LA CARATULA DE LA CAUSA SOBRE EL NIETO DE ESTELA DE CARLOTTO.

LA JUEZA CAMBIO LA CARATULA DE LA CAUSA SOBRE EL NIETO DE ESTELA DE CARLOTTO
Servini quiere marcar la cancha
Aunque poner el nombre de los Hurban en la portada del expediente es sólo una medida burocrática, la magistrada lo hizo cuando todavía debe resolverse si ella es competente en esta investigación. El enojo con las Abuelas.
Por Irina Hauser

La jueza María Servini de Cubría no quiere enviar la causa a los tribunales platenses.
Imagen: AFP
La jueza María Servini de Cubría cambió la carátula de la causa en la que se investiga la apropiación de Ignacio Guido Montoya Carlotto: reemplazó el nombre de un militar por el de la pareja que crió al joven, que ahora encabeza el expediente, y le sigue el médico que firmó la partida de nacimiento falsa. “Hurban Clemente, Rodríguez Juana María, Sacher Luis Alberto s/sustracción de menores de diez años, supresión de estado civil”, puede leerse. Si bien es un retoque burocrático, no deja de ser un gesto de fuerza de Servini, quien acusó a Abuelas de Plaza de Mayo de no querer profundizar la investigación respecto de quienes criaron al nieto de Estela de Carlotto como hijo propio. Lo concretó, además, en medio de la pelea donde está en duda si ella es la jueza competente. Un juzgado de La Plata sostuvo que no y le reclamó el caso. Abuelas apoyó esa postura anteayer y mañana el fiscal Carlos Stornelli dictaminaría lo contrario, para que quede en manos de la jueza porteña.

Laura Carlotto, la hija de Estela, fue asesinada en octubre de 1978, dos meses después de dar a luz. Estuvo secuestrada en el centro clandestino de detención La Cacha, en La Plata, y la llevaron a parir a otro lugar. Pudo tener al bebé cinco horas en brazos y se lo sacaron. Luego la devolvieron a su cautiverio, donde les relató a sus compañeras de detención –algunas sobrevivientes– que creía haber estado en un hospital militar. La hipótesis de que pudo ser el Hospital Militar Central (HMC) mantuvo el expediente en la Justicia federal porteña, donde había una denuncia de Abuelas de 1982 por varios nietos. Pero con el tiempo se fortaleció otra línea que aumentaba las chances de que Ignacio Guido pudo haber nacido en el penal de Olmos, a metros de La Cacha y es lo que llevó a que el juez Manuel Blanco, quien falleció esta semana, planteara la incompetencia de Servini.

Hasta ahora la carátula decía: “Minicucci, Federico Antonio s/privación ilegal de la libertad”. Era un militar de inteligencia, enlace entre el centro clandestino Atlético y la ESMA, fallecido hace por lo menos seis años. Un ex conscripto, Carlos Antonio Lópe, declaró que le habían ordenado custodiar en el HMC a una parturienta que estaba detenida y por la foto creyó que era Laura. Según ese relato, Miniccuci comandó el operativo en que la sacaron del establecimiento. Esa versión no fue corroborada. Incluso el Tribunal Oral Federal Nº 6, en su sentencia del juicio sobre el plan sistemático de apropiación de hijos de desaparecidos, dijo que “no se cuenta con certeza de que el nacimiento (de Ignacio Guido) se haya producido en el Hospital Militar Central”. Incluso, destacó que, en general, las parturientas de La Cacha eran llevadas a la Unidad Penitenciaria de Mujeres de Olmos para dar a luz.

“El cambio de carátula no tiene ninguna importancia, es un acto administrativo, pero es sugestivo que la jueza lo haya difundido a la prensa tratándose de un acto menor”, advirtió Alan Iud, abogado de Abuelas de Plaza de Mayo. Carlotto se molestó con la jueza el día en que su nieto recibió la noticia de su verdadera identidad, porque apenas dos horas después, la propia Servini difundió el nombre con que lo habían criado y que vivía en Olavarría. Las Abuelas expresaron su disgusto, y a partir de allí, Servini les retrucó y comenzó a hacer declaraciones públicas, entre ellas, acusó a Abuelas de querer “desviar” la pesquisa “para que no se toque al padre de crianza, como lo llaman ellos”. “Para mí, son apropiadores hasta que no me demuestren lo contrario”, afirmó. Sin embargo, aunque Carlotto señaló que por el momento no había indicios de la complicidad de los Hurban en la sustracción de su nieto, también explicó que la investigación es tarea de la Justicia.
Poner a la pareja que crió al joven en el encabezamiento del expediente no tiene efecto jurídico, pero sí es simbólico. En las causas contra posibles apropiadores, los ha habido condenados y sobreseídos. En este caso, lo que se sabe hasta ahora es que el entregador fue el dueño del campo donde trabajaban los Hurban, Carlos “Pancho” Aguilar, fallecido en marzo. Resta conocer quién o quiénes, dentro del aparato represivo, fueron el nexo.

Blanco –cuyo cargo ocupa transitoriamente Adolfo Gabino Ziulu– había dicho que no se puede disociar el secuestro de Laura de la apropiación de su hijo: “Más allá de las teorías sobre el lugar territorial del nacimiento, la entrega originada en la sustracción para el posterior ocultamiento y retención del hijo nacido en el cautiverio de Laura fue en la ciudad de La Plata”. En esa misma línea, el escrito presentado por Estela de Carlotto el martes pide que Servini deje la causa y la mande a la Justicia platense. Blanco había dicho que el destino de los bebés arrebatados a las embarazadas que pasaron por La Cacha lo decidían los que estaban a cargo de ese centro clandestino, “ya sea del Departamento de Inteligencia 101 del Ejército como por parte de la Marina, el Batallón de Infantería de Marina Nº 3”. Mencionaba incluso que las embarazadas que pasaron por allí fueron llevadas a parir sólo a dos lugares: al penal de Olmos (donde nacieron los hermanos Reggiardo Tolosa y Natalia Suárez Nelson) y al Regimiento Nº 7 de Infantería del Ejército (donde nacieron Silvia Cugura Casado y Sebastián Casado Tasca). No se conoce, agrega, ningún caso del HMC.

Stornelli estaría inclinado a defender la competencia de Servini de Cubría, lo que seguramente dirá hoy en un dictamen. Luego se pronunciará la jueza y la pulseada podría terminar en la cámara.
Fuente:Pagina12





5-9-2014
Nietos
A un mes de la restitución de su identidad
Ignacio Guido Montoya Carlotto: cómo sigue la causa por su apropiación

A un mes de la restitución de identidad y después del fallecimiento del magistrado Manuel Blanco -quien había pedido a Servini de Cubría el expediente pase al Juzgado Federal Nº 1 de La Plata-, Carlotto expresó ante la Justicia su apoyo al traslado. La jueza ayer cambió la carátula. Sospechan que pudo haber nacido en el Penal de Olmos o en el Regimiento 7 de Infantería del Ejército.
Leo Vaca
A un mes de la restitución de identidad de Ignacio Guido Montoya Carlotto, el camino judicial de la causa que investiga su apropiación todavía no está del todo despejado. El miércoles Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, presentó un escrito ante la jueza Federal porteña, María Romilda Servini de Cubría para dar su consentimiento al pedido del juez Manuel Blanco (fallecido esta semana): que la causa pase al Juzgado Federal Nº 1 de La Plata. Ahora es subrogado por Adolfo Gabino Ziulu. Por su parte, la defensa de Julio Sacher, el médico que supuestamente “constató” el falso parto -tal como aparece en el acta de nacimiento-, rechazó al traslado. Mientras que el fiscal Carlos Stornelli aún no respondió cuál es su posición.

Una de las últimas medidas que tomó Blanco a fines de agosto fue declararse competente para continuar con la investigación por la supresión de la identidad y la sustracción, retención y ocultamiento de Ignacio Guido. En ese momento, Blanco pidió a Servini que se inhiba y la remita a La Plata. El argumento central de Blanco: existen muchas posibilidades de que el bebé haya nacido en las cercanías de La Cacha, el centro clandestino donde estuvo secuestrada su madre Laura Carlotto (se presume, desde diciembre de 1977 hasta el 25 de agosto de 1978, cuando fue asesinada). Y ese lugar es parte de su jurisdicción judicial.

Según contaron sus compañeras de cautiverio en diversos testimonios judiciales, Laura les relató que fue llevada desde La Cacha a un hospital (o dependencia sanitaria), probablemente perteneciente al ejército, donde parió y permaneció pocas horas junto a su bebé. Un conscripto, Carlos Aníbal López López, dijo ante la Justicia haber visto a una parturienta que dio a luz custodiada en el Hospital Militar Central de la Ciudad de Buenos Aires por la misma fecha. Pero hoy no está claro que la joven de esta versión sea efectivamente Laura Carlotto. El Tribunal que juzgó el Plan Sistemático de robo de niños y de bebés (y entre ellos, el caso de Laura Carlotto) sostuvo que “no se cuenta con la certeza de que el nacimiento en cuestión se haya producido en el Hospital Militar Central. Sin perjuicio de que tenemos por probado que aquel alumbramiento se produjo en un hospital militar”.

El lugar incierto
La sentencia de ese juicio, advirtió “el rol que cumplió la Unidad Penitenciaria 8 de Mujeres de Lisandro Olmos, la cual contaba con un hospital equipado con todos los recursos necesarios para atender heridos y partos de embarazadas, funcionando así como maternidad clandestina” y que “La cercanía entre la cárcel y La Cacha explica que muchas detenidas hayan sido llevadas allí para dar a luz. Si bien algunas fueron liberadas posteriormente, tuvieron a sus hijos en esa maternidad ilegal”.

“A criterio de esta parte, no existen dudas que debe reconocerse la competencia del Juzgado Federal de La Plata. En primer lugar, coincido plenamente con los argumentos esgrimidos por el magistrado de aquella jurisdicción, a los que me remito en honor a la brevedad. En segundo lugar, no puedo dejar de mencionar que la hipótesis que oportunamente dio fundamento a que esta causa se radicara en la jurisdicción de la Capital Federal ha perdido sustento”, dice el documento.

Conexión entre los hechos
Más allá de la discusión del lugar geográfico en el que se produjo el parto, el escrito de los abogados de Abuelas hace referencia a la relación de esta causa con otros procesos.

“Existe conexidad entre los hechos que se investigan en esta causa y los que se dilucidan en la causa Nº 97 (el objeto de investigación en la esta causa son los casos de las víctimas que estuvieron detenidas en La Cacha en 1977 y 1978)” de su juzgado”. En este mismo sentido, suma: “Lo cierto es que en el Juzgado Federal de La Plata ha individualizado a autores en el hecho que allí es objeto de investigación, mientras que en esta causa no se ha individualizado a nadie, hasta que mi nieto se presentara voluntariamente en Abuelas de Plaza de Mayo y se sometiera de forma voluntaria al correspondiente análisis de ADN, pudiéndose conocer entonces la intervención del Dr. Julio L. A. Sacher y del fallecido Francisco Aguilar”.

El juez Blanco ya había informado que “también que “con fecha 18 de julio del corriente año se procesó a Ricardo Luis Von Kyaw, quien estuvo prófugo de la justicia durante cuatro años (…) por haberse desempeñado como Teniente 1º en el Destacamento 101 de Inteligencia del Ejército de La Plata, institución que estuvo a cargo del centro clandestino objeto de investigación”.

¿Qué pasó con los otros bebés de La Cacha?
Otro de los argumentos que ponen la mira en el juzgado de La Plata, se basa en el circuito de las apropiaciones de los nietos restituidos vinculados a La Cacha, en los casos judiciales en que Abuelas actuó como querellante: Matías y Gonzalo Reggiardo Tolosa, Natalia Suárez Nelson, Sebastián José Casado Tasca y Silvia Alejandra Cugura Casado. Todos estos hechos, además, se resolvieron años después de que se presentara la demanda inicial ante el juzgado de Servini.

Los nacimientos de los hermanos Reggiardo Tolosa y María Natalia Suárez Nelson Corvalán (en 1977) se produjeron en la Unidad 8 de Olmos, a 50 metros de “La Cacha”. Sebastián Casado Tasca y Silvia Cugura Casado (en 1978), cuyas madres también estuvieron cautivas en ese centro, habrían nacido -según se desprende de las actas de nacimiento que posibilitaron la apropiación- en el Regimiento 7 de Infantería del Ejército, que en 1978 estaba en La Plata.

“De todo ello se sigue, lógicamente, que resulta probable que el nacimiento de mi nieto se haya producido en uno de aquellos lugares. Puntualmente me refiero al Penal de Olmos y al Regimiento 7 de Infantería del Ejército, pues ambos contaban con instalaciones sanitarias, se encontraban próximos a la “La Cacha” y se ha acreditado que otras mujeres embarazadas fueron derivadas allí. En cambio, no se conoce hasta la fecha ningún caso en que una mujer embarazada fuera llevada desde “La Cacha” hasta el HMC para dar a luz.

Párrafo aparte merece la alusión de Carlotto en el escrito a las declaraciones periodísticas de la jueza Servini de Cubría, en el programa radial del 29 de agosto, conducido por Jorge Lanata, en las que directamente, la jueza desvincula a Aguilar como entregador: “no hay nada en la investigación que pruebe que Aguilar lo entregó; supongo que quieren desviar la investigación para que no se toquen a los padres de crianza”, expresó la jueza. Sus declaraciones omiten la relación laboral entre Aguilar y los Hurban (el patrón y los peones) y, sobre todo: que en la partida de nacimiento de Ignacio Guido la dirección de parto que figura es la casa del propio Aguilar.

Cambio de carátula
Julio Sacher es uno de los imputados en la causa. Como tal, su defensor –el ex juez Rafael Sal Lari– también tuvo que dar vista al pedido del juez Blanco. A diferencia de la querella, la defensa decidió negarse al cambio de jurisdicción del expediente. El fiscal Federal a cargo de la causa, Carlos Stornelli aún no presentó su respuesta ante Servini de Cubría.

Mientras se resuelve el tema de la competencia, la jueza Servini de Cubria modificó la carátula de la causa por la apropiación de Ignacio Guido como "Hurban Clemente, Rodríguez Juana María, Sacher Julio Luis Alberto s/sustracción de menores de diez años, supresión del estado civil. Querellante: Barnes de Carlotto Enriqueta Estela, damnificado: Hurban Ignacio". De esta manera tanto el médico como los padres de crianza del nieto de Carlotto quedaron imputados formalmente.
Fuente:Infojus






El matrimonio Hurban y el médico Sacher fueron incluidos formalmente
Guido: cambió la carátula de la causa por su apropiación
No está claro todavía si los Hurban declararán como testigos o como imputados. Sigue el conflicto de competencia entre Servini y La Plata.
Guido: cambió la carátula de la causa por su apropiación
Expediente - En la causa, Estela figura como querellante y Guido como damnificado.
Desde ayer, el expediente que todavía tiene a su cargo la jueza federal María Servini de Cubría sobre la recuperación de la identidad de Guido Carlotto Montoya, crecido y criado como Ignacio Hurban, tiene nueva portada: "Hurban Clemente, Rodríguez Juana María, Sacher Julio Luis Alberto s/sustracción de menores de diez años, supresión del estado civil. Querellante: Barnes de Carlotto Enriqueta Estela, damnificado: Hurban Ignacio".

Clemente Hurban y Juana Rodríguez forman el matrimonio que crió al nieto de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo en la localidad bonaerense de Olavarría. Sacher es el médico cuyo nombre (en principio, no su firma) aparece en la partida fraguada sobre el nacimiento. Los tres están ahora formalmente bajo investigación. Si bien el propio nieto recuperado aseveró que sus padres de crianza actuaron "de buena fe", sus declaraciones en el marco de la causa parecen imprescindibles. Aún no está claro en carácter de qué: si testigos o imputados. Con algunas sutiles diferencias, lo mismo ocurre con el médico. Para Servini, todos son imputados.

Tampoco está definido quién les tomará declaración. Abuelas pidió que la causa tramite en la Justicia Federal de La Plata, y el juez Manuel Blanco había aceptado el expediente. Pero murió el martes pasado y en su remplazo fue designado Adolfo Ziulu. Entre él y Servini de Cubría quedó trabado un conflicto de competencia. La jueza porteña corrió vista a las partes sobre quien creen que deberá seguir a cargo del caso. El fiscal federal Carlos Stornelli tiene previsto emitir hoy su dictamen.

De todos modos, por la antigüedad de los hechos, el expediente tramitará por el viejo
Código Procesal Penal. Es decir, será un proceso escrito en todas sus instancias, y con pasos intermedios diferentes (y con tiempos más laxos) de los que se registran en un expediente que termina normalmente en un juicio oral.

En la portada del expediente ya no figura el nombre de Federico Antonio Minicucci, sospechado de haber sido el responsable de la desaparición de Laura Carlotto y Walmir Montoya. Fue sobreseído, pese a que la hipótesis investigativa indica que fue quien encabezó el operativo por el cual, tras el parto del hijo de Laura, se llevó a la hija de Estela del Hospital Militar Central dormida y a bordo de un automóvil Ford Falcon.
Fuente:TiempoArgentino






04.09.2014
Acusó a quienes lo criaron y al médico que firmó la partida de nacimiento
La jueza Servini recaratuló la causa por la apropiación del nieto de Estela Carlotto

Dolorosa pero inevitable. Es la acusación a los padres de Ignacio Guido, que lo criaron con amor. 
Mientras se define su competencia, la jueza María Romilda Servini de Cubría recaratuló la causa por la apropiación del nieto de la Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Ahora los acusados son quienes lo criaron y el médico que firmó la falsa partida de nacimiento. La causa fue recaratulada "Hurban Clemente, Rodríguez Juana María, Sacher Julio Luis Alberto s/sustracción de menores de diez años, supresión del estado civil. Querellante: Barnes de Carlotto Enriqueta Estela, damnificado: Hurban Ignacio". Servini tomó esta decisión ayer por la tarde como un paso formal ante la identificación de los padres de crianza de Guido Carlotto y porque la carátula anterior remitía a imputados que resultaron sobreseídos en la causa, informaron fuentes judiciales.

La recaratulación la hizo la jueza en momentos en que debe resolverse su competencia en el caso, para lo cual también dio vista a las partes para que expresen su opinión antes de resolver si acepta o no el pedido de la justicia federal de La Plata de que le remita las actuaciones.

Hasta el momento presentó su escrito la querellante Abuelas de Plaza de Mayo, que ratificó su postura relativa al pase del expediente a La Plata. Se aguarda el dictamen del fiscal del caso, Carlos Stornelli.

Una vez con todas las opiniones en su juzgado, Servini quedará en condiciones de resolver si acepta enviar la causa a La Plata o  ratifica su competencia al frente de la pesquisa.

En caso de haber apelaciones a esta futura decisión, la resolución quedará a cargo de la sala II de la Cámara Federal porteña.

Hasta la tarde de ayer la causa estuvo caratulada "Minicucci, Federico Antonio s/privación ilegal de la libertad (art 144 bis)".

El juzgado imputó así formalmente a los padres de crianza de Guido Carlotto y al médico que firmó el falso certificado de nacimiento del niño apropiado en Olavarría.

Sacher, el médico, tiene prohibición de salida del país en la causa que se tramita por el viejo Código Penal.
Fuente:Telam

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