Direcciones para mandar las adhesiones
Secretaria Privada Señor Rector
Sra. Ana Silvia Fernández
E-mail: privada@unsj.edu.ar
CONSEJO SUPERIOR: consejo@unsj.edu.ar Mandar una copia a esta direccion : ernesto_rojas81@hotmail.com
Gracias
ERR
Octubre del 2014
Universidad
Nacional de San Juan,
Presidente
del Consejo Superior
Rector Ing.
Oscar Nasisi
Los abajo firmantes, comprometidos con la Memoria la Verdad y la
Justicia, valores insoslayables de la Democracia, nos dirigimos a través de su persona, al Consejo Superior de
la Universidad Nacional de San Juan apoyando la iniciativa de los estudiantes que
propician la imposición del nombre “Juan
Antonio Gutiérrez Zazhu”, al comedor Universitario ubicado en el Complejo Islas
Malvinas, del departamento de Rivadavia.
Juan Antonio es uno de los 30.000 detenidos-desaparecidos por el terrorismo de
Estado. Fue estudiante de Ingeniería y
Presidente de la Comisión del Comedor Universitario de la UNSJ. Su
nombre no sólo será un homenaje a la lucha de los estudiantes de los años 70,
sino un permanente sostén de la Memoria para los jóvenes de hoy y las futuras
generaciones.
Entendiendo
que esa Casa de Altos estudios no es ajena a las políticas públicas de Derechos
Humanos, instamos a resolver pronta y favorablemente la petición del
estudiantado.
Saludamos al
Sr. Rector y al Consejo Superior muy cordialmente.
“COMEDOR UNIVERSITARIO JUAN ANTONIO GUTIÉRREZ”
Juan Antonio Gutiérrez fue un estudiante de ingeniería civil desde el año 1972 hasta 1976, en que fue secuestrado y desaparecido, a los veinticinco años, por el terrorismo de Estado que asoló nuestra patria en aquel negro período de su historia.
Juan, como probablemente recordarán algunos que fueron sus contemporáneos en la entonces Facultad de Ingeniería y Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, era un ser humano excepcional, dotado de las virtudes del compañerismo y la solidaridad como pocos, originadas en el seno un hogar de una profunda militancia católica cristiana.
Sensible a la realidad que le tocó vivir, asumió el compromiso de la militancia a la par de sus responsabilidades como estudiante y más aún, asumiendo solidariamente tareas como la de imprimir y vender al costo los apuntes de varias de las materias de la carrera que cursaba, lo que hacía en un mimeógrafo a manivela, el mismo que se usaba para producir el material de la agrupación en la que militaba, la Juventud Universitaria Peronista (JUP).
Era un joven lleno de energía y de pasión, que contagiaba a sus compañeros con su carácter jovial y como de “niño grande”, que contrastaba con su corpachón de más de un metro noventa.
El 29 de setiembre de 1976 fue secuestrado en calles de la ciudad de Mendoza cuando salió a buscar a una compañera, de cuyo secuestro había tomado conocimiento y a pesar de las advertencias de compañeros y familiares sobre lo riesgoso de su iniciativa. Juan hubiera podido, en ese momento, tomar la decisión de salir del país, como hicieron muchos compañeros, ante el cariz que estaba tomando la represión. Sin embargo, pudo más su compromiso, a pesar de ser consciente de que arriesgaba su vida, como ocurrió. Fue trasladado al penal de Chimbas, en nuestra provincia, sin ser nunca reconocido como detenido legal, desde donde desapareció definitivamente.
Todo lo que expresamos y mucho más que pudiera decirse sobre Juan, podría caber a muchos de los jóvenes militantes que en aquellos años, con una generosidad sin límites, arriesgaron, y muchos perdieron, sus vidas por sus convicciones, que no eran otras que el derecho de todos a vivir en una sociedad más justa, objetivo que sigue vigente hoy y lo seguirá mientras no desaparezcan las causas de la desigualdad.
Pero además Juan presidió, desde junio de 1974, la comisión interna del Comedor Universitario, que tenía como finalidad velar por una adecuada alimentación de los estudiantes que concurrían allí, cosa que ahora puede parecer extraña, pero se vivía una época en que comenzaban a perfilarse las políticas represivas que luego desataron toda su furia contra distintos sectores de la población, entre ellos los universitarios y entonces se trataba de recortar o retacear de distintas formas los derechos de los estudiantes, lo que se expresó también en un deterioro de los menús, que hizo que se decidiera crear la Comisión.
En junio de 1975, en el marco de los conflictos que se comenzaban a vivir, donde a los problemas de la nutrición se sumó la decisión de incrementar abusivamente el costo del abono, el comedor fue cerrado. Juan, a la altura de la responsabilidad asumida, encabeza la organización de una “olla común” para garantizar la alimentación de los estudiantes que dependían del comedor como único recurso. Como consecuencia de ello cae preso y en esas circunstancias escribe una carta a sus padres, que la familia aún conserva, donde les pide disculpas por el seguro disgusto pero diciéndoles que volvería a actuar exactamente igual, ya que de eso dependía que muchos estudiantes pudieran comer. Esta carta es un testimonio impresionante del compromiso de Juan, así como de una enorme mayoría de los jóvenes de esa época.
Quizás se presenten otras
iniciativas para la denominación del Comedor del CUIM, no lo sabemos, pero
creemos que el peso que tiene nuestra propuesta difícilmente pueda equipararse,
sin que esto signifique una desvalorización ni menoscabo de nadie, pero estamos
convencidos de que la Universidad, como la sociedad toda, tiene una deuda de
reconocimiento y gratitud hacia aquellos que entregaron sus vidas, cuando
recién comenzaban a vivirla, por la defensa de los derechos de sus semejantes
por una vida mejor. Y en este caso, específicamente relacionada con la vida
universitaria y expresamente enfocada al comedor universitario.
TENDENCIA REVOLUCIONARIA
Envío:
Asociacion Ex Presos Politicos Cordoba sitio web: https://sites.google.com/site/expresospoliticoscordoba/home
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