4 de octubre de 2014

SAN LUIS: VIBRANTE ALEGATO "LA NUESTRA ES LA VERDAD DEL SUFRIMIENTO, LA DE ELLOS, LA COBARDÍA DEL SILENCIO".

Lo realizó en San Luis el abogado y ex detenido político Norberto Foresti
Vibrante alegato: "La nuestra es la verdad del sufrimiento, la de ellos, la cobardía del silencio"

Norberto Foresti expuso con claridad el escenario creado en San Luis a partir de la irrupción del terrorismo de Estado 
Comenzaron hoy los alegatos del segundo juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en San Luis durante el último ciclo del terrorismo de Estado, y que juzga a 29 represores por la detención ilegal, tortura y desaparición de militantes en todo el territorio provincial. El Tribunal Oral Federal (TOF) presidido por Oscar Hergott inició la audiencia pasadas las 10, tras ofrecer a los acusados la posibilidad de escuchar la argumentación de la querella, representada en este juicio por los abogados de la APDH local Norberto Foresti y Carlos Pereyra, o abandonar la sala en un marco de participación popular mayor al habitual, que incluyó a víctimas, familiares, amigos y militantes políticos.

La mayoría de los acusados optó por no escuchar los alegatos y permanecer en una sala contigua, acondicionada por la policía Federal a tal fin, luego de lo que pudo escuchares el inicio de la exposición a cargo del abogado y ex detenido de la dictadura Norberto Foresti. El letrado organizó su planteo dividiendo la valoración de la querella en distintos momentos que incluyeron “el contexto en el que se generó y desarrolló el plan criminal del terrorismo de Estado, tanto a nivel país como a nivel provincial y dentro de este capítulo el papel que jugó la iglesia católica en nuestra provincia”.

En esa línea, Foresti sostuvo que “hace 38 años, comenzaba en San Luis la más dura y cruenta dictadura cívico-militar que accionó con la mayor violencia provocando secuestros, torturas, desapariciones, asesinatos y violaciones a militantes políticos”. “Estos delitos -aclaró- configuran crímenes de lesa humanidad y se inscriben en el marco del terrorismo de Estado que asoló a nuestro país, y nos permitirán afirmar que lo que perseguimos es memoria, verdad y justicia”.

El letrado aseguró que la dinámica del poder digitada desde los Estados Unidos imponía la necesidad de “eliminar al otro” para imponer un sistema de vida en el que el enemigo era “el cabecita negra peronista, convertido más tarde en comunista, luego de la revolución cubana”.

“Nunca existió una guerra, sino una cacería infernal que permitió a los represores disponer de la vida de las personas como si fueran dioses”, describió.

Destacó que durante las audiencias de este juicio no hubo por parte de los acusados una autocrítica, ni arrepentimiento alguno, que por el contrario se siguió insistiendo en la exitencia de “delincuentes subversivos” que debían ser “aniquilados para salvar a la Patria”. “Por eso pronunciamos las palabras del poeta Juan Gelman, que hemos tomado como nuestras en la APDH, como símbolo de este juicio, 'la nuestra es la verdad del sufrimiento, la de ellos, la cobardía del silencio'”.

El querellante aseguró que “la pacificación no puede realizarse por encima de un montón de cadáveres. El transcurso del tiempo, por si sólo, no altera ni modifica nada, tiene que haber gestos, más que invocar y pedir una mano salvadora que amnistíe aberrantes delitos, debe existir un acto sincero, sólo así, con la verdad, podremos cerrar el pasado y mirar de frente el futuro”.

Posteriormente el abogado describió la situación política de la provincia y el papel de la Iglesia en los hechos que hoy se juzgan. Reivindicó la figura de Monseñor Carlos María Caferatta y los cambios que introdujo de la mano de laicos y sacerdotes en continuidad con la línea impuesta por el Concilio Vaticano II y el documento de Medellín (1968), en contraposición a lo actuado por su sucesor, Juan Rodolfo Laise. “Representan la doble cara de la iglesia -indicó-, por un lado la opción por los pobres, la humildad, la sencillez y la comunidad fraterna que abonaba en San Luis el movimiento de apostolado rural (MAR) y por el otro la imposición de una organización diocesana pre-conciliar, de concentración de poder, persecución, pompa y ostentación en complicidad con el poder".

Finalmente y tras un cuarto intermedio que se reanudó a partir de las 16 horas, los abogados realizaron una valoracion sobre el plan sistemático de represión instaurado en nuestro país a partir del 24 de marzo de 1976. Las audiencias se retomarán el 9 de octubre próximo con la continuación de los alegatos por parte de la querella.
Fuente:Telam

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