8 de noviembre de 2014

ALEMANIA.

07.11.2014
Alemania
A 25 años de la noche en la que el pueblo alemán hizo caer el Muro de la vergüenza
Por:Daniel Lagos

Cuando el 9 de noviembre de 1989 Gunter Schabowski, portavoz del gobierno de la República Democrática Alemana (RDA) pronunció la frase "ahora, de inmediato", en respuesta a un periodista sobre la vigencia de una nueva normativa para que los alemanes del Este pudieran viajar a Occidente, se desató uno de los momentos clave de la historia del siglo XX: la caída del Muro de Berlín.
Aniversario de la caída del Muro
Eran las 20 y toda Alemania estaba clavada frente a los televisores o escuchando la radio. El punto de quiebre fue el título catástrofe del noticiero Tagesschau, el más visto: "La RDA abre la frontera".

Esa noche, el pulso de Alemania y del mundo se detuvo para pasar luego a una explosión de júbilo. Aunque en los primeros momentos hubo dudas, desconfianza sobre las intenciones del gobierno, rápidamente miles de berlineses de Este se presentaron en los puestos de control para exigir pasar "al otro lado".

En esos momentos de confusión y entusiasmo, ni las tropas de control de fronteras ni los funcionarios del ministerio encargados de regular la nueva disposición estaban informados. Es que Schabowski había cometido un error, quizás una mala pasada de su inconsciente: la medida debía comenzar a ejecutarse 24 horas después.

De todas maneras, aún sin una orden concreta, sólo bajo la presión de la gente, el punto de control de Bornholmerstrase fue el primero en abrirse a las 23, seguido de otros pasos tanto en Berlín como a lo largo de la frontera con la entonces República Federal Alemana (RFA).

En muchos casos los ciudadanos de la RDA, verdaderas muchedumbres cuyo volumen se acrecentó al paso de las horas, con picos y martillos emprendieron la destrucción del Muro para pasar al Oeste sin esperar que los policías levantaran las vallas.

La historia registró que el fotógrafo Aram Radomski y el defensor de los derechos humanos Siegbert Schefke fueron los primeros berlineses del Este en cruzar hacia el ansiado Oeste.

Como el resto de sus conciudadanos contribuyeron a poner punto final a la llamada Guerra Fría –hallazgo semántico del siempre agudo ex primer ministro británico Winston Churchill- sin un solo disparo de armas de fuego.

"Donde crece el peligro crece la salvación", escribió el poeta alemán de fines del siglo XVIII Friedrich Holderlin, algo que muchos de sus compatriotas habrán tomado como consigna desde que en la noche del 12 de agosto de 1961 se consumó la división del país al comenzar la construcción del también llamado Muro de la vergüenza.

En breve, el Muro fue una construcción de cemento e hierro de cinco metros de altura, coronado con alambre de púas y torretas de vigilancia, nidos de ametralladoras y campos minados.

Llegó a ser un complejo sistema de vigilancia que incluyó vallas electrificadas y que se extendió a lo largo de 155 kilómetros.

Paralelo al Muro estaba la "franja de la muerte", llamada así porque estaba integrada por un foso, una alambrada, una carretera por la que patrullaban permanentemente vehículos militares de vigilancia, sistemas de alarma y patrullas con perros. En este caso, la dotación no era menor: llego a contar con más de mil ejemplares de ovejero alemán. Todo funcionando las 24 horas del día.

Durante esos 28 años, aproximadamente cinco mil personas consiguieron cruzar al lado occidental. Otros tantos fueron capturados, muchos heridos, y no menos de 190 murieron en el intento, aunque la cifra exacta nunca pudo ser determinada.

En los meses previos a los acontecimientos del 9 de noviembre, varias decenas de miles de alemanes del Este habían huido del país hacia Hungría, y luego hacia Austria para llegar finalmente al territorio de la RFA, utilizando como cobertura su visado como turista.

Paralelamente, grandes manifestaciones pacíficas reclamando libertades políticas y democracia se sucedieron en varias ciudades, con Leipzig como estandarte.

La llegada de Mijail Gorbachov a la poltrona del Kremlin, en 1985, iniciando una política de apertura al ritmo de la glasnot (transparencia) y la perestroika (reestructuración) completó el círculo de hierro que provocó la caída del Muro y del régimen.

Hubo una frase pronunciada por los berlineses del Oeste que quedó grabada en muchos de los corazones de sus vecinos del Este al ser recibidos al otro lado del Muro, en esa jornada primero tensa, luego apoteótica, sin duda histórica, en muchos casos con una cerveza que acompañaba el consabido abrazo: "Estamos felices que hayan regresado a casa". 




07.11.2014
Alemania
Memorias del 9N: un músico argentino que estaba tocando en la RDA el día que cayó el Muro

"Alejandro De Nardi tocaba enun salón en Leipzig cuando se dio la noticia. "Las parejas de alemanes pararon de bailar y se desataron en llantos, gritos, risas y abrazos, incluso con nosotros", recordó.
"Cuando se dio la noticia de la caída del Muro, estábamos con la orquesta en un salón de Leipzig tocando salsa: las parejas de alemanes pararon de bailar y se desataron en llantos, gritos, risas y abrazos, incluso con nosotros", recordó el argentino Alejandro De Nardi, testigo directo de los hechos en aquella ciudad alemana.

"De la tensión y la incertidumbre la gente pasó a la alegría y la euforia, en las calles, en los negocios, en cualquier lado: los alemanes volvían a estar juntos y en paz", precisó De Nardi durante una conversación telefónica desde Alemania con Télam.

Compositor de música y director de orquesta residente en Alemania desde 1985, De Nardi vive en la ciudad de Heidelberg, pero los acontecimientos de octubre y noviembre de 1989 lo encontraron al frente de su orquesta en Leipzig, ciudad símbolo del alzamiento pacífico que derivó en la caída del Muro y del régimen de la ex RDA.

"Tuvimos actuaciones en la Academia Bach y en otros lugares de la ciudad, y en la noche del 9 de noviembre dio la casualidad de que estábamos en un salón de bailes tocando música ligera, más precisamente música salsa, que a los alemanes les encanta", agregó.

Consultado por Télam sobre los detalles de aquellas horas que lo tuvieron como testigo privilegiado, De Nardi subrayó que "el sentimiento más profundo, en todas las edades y condiciones sociales era que ya había llegado la hora de la reunificación. Incluso la izquierda no alineada con el gobierno de la RDA estaba en esa tesitura".

"La crisis en el Este era muy seria, entre otros motivos porque la Unión Soviética le había retirado la ayuda económica", recordó el músico, quién señaló, además, que "era muy fuerte el sentimiento de querer vivir como lo hacían en el Oeste y en general en Occidente".

Como una fotografía en blanco y negro que define ese momento, De Nardi recordó que "para entrar desde el Oeste a territorio de la RDA, donde estaba Leipzig, a diferencia de nosotros que pasamos sin problemas sólo presentando el pasaporte, los músicos alemanes fueron demorados un rato largo".

"A las pocas semanas, cuando hicimos el recorrido inverso para regresar, la barrera estaba levantada y no había guardias a la vista: el paso estaba liberado, el contraste fue muy impactante", refirió el músico.

"Después nos acoplamos a la larga, inmensa caravana que se dirigía a Berlín: todos queríamos estar presentes en ese acontencimento sin dudas histórico", puntualizó. 




07.11.2014
Alemania
Con una "frontera luminosa" Berlín reconstruye una parte de lo que fue el trazado de Muro
Esta noche, serán iluminados una cadena de 8.000 globos a lo largo de doce de los mas de 150 km del antiguo muro con "el objetivo de volver su trazado palpable", dicen los artistas berlineses que diseñaron la intervención.
Alemania dio hoy inicio a los actos más simbólicos por el 25° aniversario de la caída del Muro de Berlín, que se cumple el próximo domingo, con el encendido de una frontera lumínica formada por 8 mil globos colocados en el antiguo trazado de la muralla, y una actividad paralela a cargo del ex presidente soviético Mijail Gorbachov.

La caída del muro el 9 de noviembre de 1989, el preludio de la reunificación alemana once meses mas tarde, será conmemorada con una fiesta popular el domingo en Berlin sin invitados oficiales extranjeros.

Esta noche, serán iluminados una cadena de 8.000 globos a lo largo de doce de los mas de 150 km del antiguo muro con "el objetivo de volver su trazado palpable", según los dos artistas berlineses que diseñaron la "Frontera luminosa" (Lichtgrenze).

Símbolos de una frontera extinta, el domingo los globos serán soltados al aire con el último movimiento de la 8va sinfonía de Ludwig van Beethoven, la Oda a la Alegría, himno de la Unión Europea (UE) como fondo musical.

Previamente, este mediodía los diputados del Bundestag dieron comienzo a la celebración con una serie de discursos de los jefes de los diferentes grupos parlamentarios.

Por la tarde, en una actividad paralela, el último líder de la extinta Unión Soviética, Mijail Gorbachov, inauguró una exposición junto al famoso "Checkpoint Charlie" de Berlín, el paso fronterizo mas emblemático y eje de varias tensiones durante los 28 años que existió el Muro.

Gorbachov, de 83 años, sumamente popular en Alemania por haber jugado un papel vital en la reunificación alemana, participará mañana de un debate en torno a la tensión generada por la situación en Ucrania y el lunes será recibido por la canciller alemana Angela Merkel.

Los actos recordatorios de ese episodio que modificó la política mundial, comenzaron esta semana con exposiciones, conferencias y conciertos, pero la masiva fiesta tendrá lugar el domingo en la Puerta de Brandeburgo, símbolo de la unidad alemana, a la que se espera concurran cerca de dos milllones de personas.

Sin embargo, la celebración denominada "El coraje de la libertad" podría ser perturbada por una inédita huelga ferroviaria prevista hasta el lunes.

En la Puerta de Brandeburgo se inaugurará mañana una exposición multimedia abierta sobre la historia alemana.
El domingo la orquesta Staatskapelle, dirigida por el director argentino palestino israelí Daniel Barenboim, marcará el inicio de la jornada.

Luego brindarán conciertos estrellas de la música alemana de rock, pop y rap y el cantante británico Peter Gabriel, quien interpretará 'Heroes', la mítica canción de David Bowie, quien la grabó en Berlin Oeste cuando vivió en 1977.

Asimismo, se realizará un homenaje a las "Víctimas del Muro", a las casi 400 personas muertas cuando intentaban franquear el paso laberíntico y espeso muro fronterizo.

El mismo día, la canciller Angela Merkel inaugurará la ampliación del espacio central en recuerdo del Muro en la emblemática Bernauerstrasse (calle de las lágrimas), donde pronunciará el discurso central por el aniversario.

Por la noche, Merkel asistirá a un concierto cerrado en la sala Konzerthaus con políticos actuales e históricos como Gorbachov, el ex presidente y sindicalista polaco Lech Walesa, el presidente alemán Joachim Gauck, o el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz.

Merkel, quien creció en la República Democrática Alemana (RDA), confíó el sábado en su podcast semanal su "sentimiento indescriptible" la noche de la caída del Muro que levantó Alemania Oriental para cerrar el drenaje humano que le causaba la rutilante vidriera de Occidente que era Berlín Oeste.

"Tuve que esperar 35 años para sentir eso, no lo olvidaré jamas", remarcó la líder, quien cumple su tercer mandato al frente de la principal economía europea.
Fuente:Telam 

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