Por José Maggi
"Se sabía que a Franco Casco lo mató la policia", fue la consigna más repetida ayer en la masiva movilización que unió Tribunales con Gobernación para reclamar justicia por la muerte del joven.
A UN MES DE LA APARICION DEL CUERPO SIN VIDA DEL PIBE CASCO
"A mi hijo lo mataron a golpes"Por José Maggi
La pared de Tribunales con la consigna más repetida por los manifestantes.
Imagen: Alberto Gentilcore
Un documento consensuado por una importante cantidad de organizaciones políticas, sociales, estudiantes y barriales reclama que la carátula del caso sea "Desaparición forzada de personas", un delito de lesa humanidad con jurisdicción federal.
Una masiva marcha unió ayer el palacio de Tribunales con la sede de la Gobernación. El objetivo fue exigir justicia por la muerte de Franco Casco, el joven de 20 años que fue visto por última vez con vida en la seccional séptima de policía el 7 de octubre y cuyo cuerpo apareció flotando en el río Paraná 23 días después. Encabezada por sus padres y sus ocho hermanos, la gruesa columna de manifestantes fue tapizando las paredes del centro con la consigna más repetida: "Se sabía que a Franco Casco lo mató la policía". Para que no quedaran dudas, la cabecera de manifestantes -uno por agrupación- llevaba una consigna similar: "Todos sabíamos". El próximo lunes se realizará una nueva autopsia.
"Yo lo vi golpeado en la comisaría, a mi hijo lo mataron ellos porque fueron los últimos que lo vieron, lo mataron a golpes", sostuvo entre lágrimas, Elsa Godoy, mamá de Franco, en alusión a los policías de la comisaría 7ª donde el joven estuvo detenido.
La concentración comenzó en Tribunales, por calle Balcarce, y llegó a la plaza San Martín, frente a la Gobernación, donde se leyó un documento, donde se acusó al gobierno provincial por el destino del joven de Florencio Varela. "Desde su desaparición el gobierno provincial decidió no buscar a Franco, al tiempo que mantuvo un silencio cómplice con la policía que recién se rompió con las vergonzosas declaraciones de Ignacio Del Vecchio, secretario de Control de las Fuerzas de Seguridad, en las que afirmaba que se lo había visto en un templo evangélico pidiendo alimentos y vestimenta, haciendo propias las pistas falsas sembradas por la propia policía", señala el documento leído por un joven de barrio Ludueña.
"Denunciamos y repudiamos también la lamentable actuación de la Fiscalía, que actuó pasivamente, sin contemplar los reclamos de la familia y demorando negligentemente el pedido de medidas elementales como la captura de las filmaciones surgidas de las cámaras de seguridad cercanas a la comisaría entre otras inadmisibles irregularidades". agrega el documento. Por eso se exigió que la carátula del expediente sea "Desaparición forzada de personas", un delito de lesa humanidad con jurisdicción federal.
El documento fue consensuado por una importante cantidad de organizaciones políticas, sociales, estudiantes y barriales, que conformaron una multisectorial. Por eso el escrito concluía denunciando y repudiando "los asesinatos y la represión sistemática a pibes pobres de los barrios populares por parte de las fuerzas de seguridad, tal como fue el caso de Emanuel 'Joroba' Cichero, del que mañana (por hoy) se cumplirá un año de su atroz homicidio, todavía no esclarecido por la Justicia, y de tantas otras vidas jóvenes que nos han robado".
Entre los firmantes del texto se encuentran Patria Grande, Movimiento Evita y JP Evita, PTS, Nuevo Encuentro, Corriente Clasista Combativa, Pueblos originarios en Lucha, APDH, ATE Rosario, MST, La Cámpora, la Cátedra de Criminología y Control Social de la Facultad de Derecho (UNR), entre otros.
Por la mañana, los familiares fueron recibidos en la comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados, que preside el diputado Eduardo Toniolli. "Pedimos Justicia por Franco y por muchos chicos más que mata la policía", dijo la mujer que espera que le entreguen el cuerpo de su hijo para poder enterrarlo en Buenos Aires. "Me dijeron que será recién la semana que viene porque el lunes van a hacer una nueva autopsia", contó. Ya se hicieron dos estudios sobre el cuerpo. Ninguno pudo determinar cuál fue la causa de muerte. Sin embargo, las dos pericias disintieron en algunos puntos. Por eso el lunes se hará un nuevo estudio.
Para el defensor general de la provincia de Santa Fe, Gabriel Ganón el caso debe ser investigado por la Justicia Federal. Por eso la semana pasada presentó un escrito ante la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin). El organismo aceptó el pedido. El juez Marcelo Bailaque es quien deberá resolver el tema de la competencia.
Fuente:Rosario12
Masiva movilización para exigir justicia para Franco Casco. Críticas a la Policía y la Casa Gris
“Lo mataron ellos”
06/11/2014
Por Juane Basso
“Todos sabíamos, a Franco Casco lo mató la policía” fue el mensaje que instaló este miércoles, desde la calle, para la ciudad y la provincia, la masiva movilización encabezada por los familiares de Franco Casco –el joven detenido en la comisaría séptima y hallado muerto en el río–, que fue acompañada por un amplio espectro de movimientos sociales y de derechos humanos. La marcha unió los tribunales provinciales con la sede local de gobernación donde se leyó un documento con críticas a la fuerza de seguridad provincial, la Casa Gris y la fiscalía que intervino en la causa. También hubo cuestionamientos a los grandes medios. “No mientan más”, les reclamaron.
“Me dijeron que hubo un tipo que denunció a mi hijo y a un amigo porque estaban en la calle haciendo lío. Pero esa denuncia de un tal Daniel nunca apareció y tampoco el pibe que estaba con mi hijo. Tenía partido el labio y le faltaban cuatro dientes, pero Franco tenía una buena dentadura. Lo mataron ellos”, dijo Ramón Casco, el padre de Franco desde la cabecera de la marcha que partió pasadas las 17.30 de los tribunales provinciales hasta la plaza San Martín. “La médica que dice que lo vio, en serio no lo vio. Y los policías que declararon lo hicieron para armar la causa”, añadió el padre.
“Cuando llegué a la 7ª, el 13 de octubre, una mujer policía me dijo que mi hijo había ingresado el 6 a la noche bajo el nombre de Franco Godoy –el apellido de Elsa, su madre– y resulta que después aparece en el libro que lo arrestaron el 7. Está todo armado”, aseguró Ramón.
“Yo lo vi golpeado en la comisaría”, agregó la madre, que además estuvo acompañada por siete hermanos de Franco. “A mi hijo lo mataron ellos porque fueron los últimos que lo vieron, lo mataron a golpes”, denunció Elsa.
Más de cinco cuadras de personas participaron de la movilización, que fue repartiendo volantes y pintando consignas a su paso, y que concluyó con un acto en la plaza san Martín en el que se leyeron dos documentos: uno breve redactado por los familiares y otro escrito por las organizaciones convocantes. Y que tuvo como único locutor a Varón Fernández, referente social del barrio Ludueña. De la marcha también participaron diputados nacionales, provinciales y concejales de la ciudad.
“Franco Casco fue detenido el martes 7 de octubre de este año por policías de la comisaría 7° de la ciudad de Rosario. Luego de casi tres semanas de reclamos de sus familiares y de organizaciones, respondidos con silencios, ocultamientos y mentiras por parte de la Policía santafesina y funcionarios del gobierno Provincial, su cuerpo apareció flotando sin vida en el río Paraná el 23 de octubre”, fue el texto que leyó una hermana de Franco.
Después, fue el propio Varón el encargado de leer el documento consensuado por un amplio abanico de organizaciones. “Desde su desaparición el gobierno provincial decidió no buscar a Franco, al tiempo que mantuvo un silencio cómplice con la policía que recién se rompió con las vergonzosas declaraciones de Ignacio Del Vecchio, secretario de Control de las Fuerzas de Seguridad, en las que afirmaba que se lo había visto en un templo evangélico pidiendo alimentos y vestimenta, haciendo propias las pistas falsas sembradas por la propia policía”, planteó el texto, en el que además se reclamó la renuncia de Del Vecchio
“Denunciamos y repudiamos también la lamentable actuación de la Fiscalía, que actuó pasivamente, sin contemplar los reclamos de la familia y demorando negligentemente el pedido de medidas elementales como la captura de las filmaciones surgidas de las cámaras de seguridad cercanas a la comisaría entre otras inadmisibles irregularidades”, leyó Varón.
En el documento se reclamó que la la causa sea caratulada como “desaparición forzada de personas, un delito de lesa humanidad” y se exigió que sea trasladada a la jurisdicción federal. Además se hizo un fuerte repudio a “los asesinatos y la represión sistemática a pibes pobres de los barrios populares por parte de las fuerzas de seguridad, tal como fue el caso de Emanuel ‘Joroba’ Cichero, del que mañana –por este jueves– se cumplirá un año de su atroz homicidio, todavía no esclarecido por la Justicia, y de tantas otras vidas jóvenes que nos han robado”.
“Como ocurrió con Luciano Arruga (en Buenos Aires) a Franco Casco lo mató la policía. Ni un pibe menos”, concluyó el documento que estuvo firmado, entre otros por la familia de Franco Casco, Bodegón Cultural Casa de Pocho, Comisión Barrio Ludueña, Patria Grande, Movimiento Evita y JP Evita, La casita de Sagrada Familia (Ludueña), Foro Rosario para Todos, PTS – Juventud de PTS – CEPRODH, Nuevo Encuentro, Corriente Clasista Combativa, Pueblos originarios en Lucha, Campaña Nacional contra la Violencia Institucional, Club Federal y El Luchador, Colectivo Bella Vista, Asamblea por los Derechos de la niñez y la Juventud, APDH, Causa, Barrio La República, ATE Rosario, Juventud de CTA, MST, Arte por Libertad, La Cámpora, Coordinadora de Juventudes Políticas y sociales, Movimiento de Colectivos Kosteki, Instituto de Investigación y Experimentación Política, Club de Investigaciones Urbanas, Pañuelos en Rebeldía, Tierra de Alguien, La Poderosa, Centro de día Saltimbanqui, Comedor Betania, Madres de la plza 25 de Mayo, HIJOS Rosario, la Corriente Nacional de la Militancia, Amsafé Provincial, CTA provincial y la Cátedra de Criminología y Control Social de la Facultad de Derecho de la UNR.
Fuentes: El Eslabón/Rosario 12/La Capital
Fuente:RedaccionRosario
5-11-2014
Rosario
Marcharon desde Tribunales a la Sede de la Gobernación
"A Franco lo mató la policía"
Rosario
Marcharon desde Tribunales a la Sede de la Gobernación
"A Franco lo mató la policía"
Lo dijo Elsa Godoy, mamá de Franco, en la marcha que se hizo hoy en Rosario para pedir Justicia. El joven, de 20 años, fue visto por última vez en la comisaría 7° de Rosario. Después de buscarlo tres semanas, su cuerpo apareció hace cinco días flotando en el río. “Queremos que se investigue la desaparición forzada de Franco y que la causa pase a la Justicia Federal”, agregó Malvina, la hermana de Franco.
Matías Sarlo
Elsa Godoy y Ramón Casco están al frente de la marcha donde miles de personas y organizaciones piden justicia por la muerte de su hijo, Franco Ezequiel. Es una bandera amarilla donde jóvenes manos pintaron “A Franco lo mató la Policía”; “Lo quisieron desaparecer”. La marcha recorrió las diez cuadras que separan los Tribunales Provinciales de la Gobernación y coparon la plaza. Y ahí el canto se hizo más fuerte: “Ya sabía, ya sabía, que a Franco lo mató la Policía”, la única consigna que iba pintando la paredes y las veredas a medida que iban andando. Elsa se quiebra, y limpia sus lágrimas con la bandera. Su marido sigue cantando solo, cuando todos se callan. La bandera de eleva tapando sus rostros, abajo lloran. No están solos, el reclamo es fuerte. El orador es Sergio Barón, del Bodegón del Pocho Lepratti, que celebra la unión de tantas organizaciones para que se detenga en Rosario la matanza de pibes en los barrios y para que la Policía deje de perseguirlos con la complicidad del Estado.
En nombre de la familia Casco la que habla es Malvina, una de los ocho hermanos de Franco. Sus palabras son pocas, pero contundentes. “Queremos que se investigue la desaparición forzada de Franco y que la causa pase a la Justicia Federal”.

Barón en tanto acusa a los fiscales por no haber buscado a Franco, al secretario de Control de las Fuerzas de Seguridad, Ignacio del Vecchio, por hacer propias las pistas falsas que le plantó la Policía. Es que unas horas antes de que Franco apareciera flotando en el río Paraná, Del Vecchio afirmaba que el joven había sido visto en una iglesia evangélica de Empalme Graneros, donde viven los tíos de Franco.
Sobre ese punto, el diputado del Frente Para la Victoria, Eduardo Toniolli relató que hoy la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados recibió al padre de Franco.
En esa circunstancia Ramón Casco contó que en la Fiscalía le mostraron un video que fue filmado en la iglesia evangélica en la que se ve a un joven, que supuestamente habrían confundido con Franco. Ese joven dice en el video “ahora me vuelvo a la comisaría”. El legislador pretende que se esclarezca cómo fue que se filmó ese video y si el joven que aparece en el mismo es un recluso que llevaron con el objetivo de plantar una prueba.
Ramón aseguró solamente que no se trataba de su hijo y contó en la Legislatura la extraña filmación que le hicieron ver. Con esos datos, mañana pedirán sobre tablas la citación de Del Vecchio para que aclare las supuestas pistas falsas de las que se hizo eco.
En tanto, Elsa Godoy sostuvo que “estoy segura que a mi hijo lo mató la Policía. Quisieron desaparecerlo, pero no pudieron”. La mujer, que vive en Florencio Varela, se instaló en Rosario con su marido para que el caso de su hijo no quede impune. Y espera al lunes, cuando empiecen a realizar la nueva autopsia al cuerpo de Franco, que se supone podrá determinar la causa de su muerte.

A su lado, en la marcha, está Eduardo Trasante, padre de Jeremías, uno de los tres chicos asesinados en el caso conocido como el triple crimen de Villa Moreno, que ocurrió el 1 de enero de 2012 en el que también fueron asesinados Claudio Mono Suárez y Adrián Patón Rodríguez. “Hay una realidad que sigue creciendo. Y abogamos por un despertar de la gente que puede hacer algo para terminar con tanta muerte. En el caso de mi hijo Jeremías la Policía estuvo involucrada y no ha cambiado mucho la cosa desde entonces”.
Los dos casos parecen vincularse. Ambos visibilizan la matanza de pibes en los barrios, la complicidad policial y la inacción del estado.
Al respecto, Sergio Barón destacó que a partir de la muerte de Franco se formó una Multisectorial de distintas organizaciones políticas y sociales, con el fin de recorrer los barrios y aunar esfuerzos para terminar con la muerte de pibes en Rosario.

De todos modos, la batalla judicial recién empieza y nada hace pensar que haya alguna intención de corregir las múltiples irregularidades que rodean el caso.
Franco llegó a Rosario desde Florencio Varela a visitar a su familia y tenía pasaje de regreso el 6 de octubre, pero no llegó a su casa. Sus familiares deambularon en las comisarías, sus padres viajaron a Rosario, hasta que pudieron establecer que el chico había estado preso por unas horas en la comisaría 7°. Una médica policial firmó un documento en el que decía que el joven estaba desorientado y obnubilado, pero cuando fue citada en la audiencia a declarar dijo que no lo recordaba. El cuerpo del joven apareció el 30 de octubre flotando en el río, a la altura del Parque de España. Había muerto al menos tres semanas antes. Sólo el tatuaje que llevaba en el brazo con nombre de Thiago su hijo de 3 años, posibilitó que lo reconocieran.
Hasta el momento, la Policía no fue separada del caso. Pese a estar sospechada de serias irregularidades y de plantar pruebas, es la fuerza que investiga la desaparición y posterior muerte de Franco. La comisaría no fue allanada, pese que hay irregularidades en el libro donde se anotó su ingreso, pero no su egreso. El defensor Gabriel Ganón presentó un escrito ante la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin). El organismo aceptó el pedido y reclamó que la investigación por la desaparición y muerte del joven se desarrolle en el ámbito de la justicia federal. Para el organismo que dirige Abel Córdoba se trataría de una desaparición forzada de personas. La Procuvin también ofreció como perito de parte a Virginia Creimer, quien también participó en la exhumación y la autopsia del cuerpo de Luciano Arruga. Sin embargo, hasta el momento, el caso sigue en manos de la Justicia Provincial y la misma Policía que está sospechada.
Fuente:Infojus
Elsa Godoy y Ramón Casco están al frente de la marcha donde miles de personas y organizaciones piden justicia por la muerte de su hijo, Franco Ezequiel. Es una bandera amarilla donde jóvenes manos pintaron “A Franco lo mató la Policía”; “Lo quisieron desaparecer”. La marcha recorrió las diez cuadras que separan los Tribunales Provinciales de la Gobernación y coparon la plaza. Y ahí el canto se hizo más fuerte: “Ya sabía, ya sabía, que a Franco lo mató la Policía”, la única consigna que iba pintando la paredes y las veredas a medida que iban andando. Elsa se quiebra, y limpia sus lágrimas con la bandera. Su marido sigue cantando solo, cuando todos se callan. La bandera de eleva tapando sus rostros, abajo lloran. No están solos, el reclamo es fuerte. El orador es Sergio Barón, del Bodegón del Pocho Lepratti, que celebra la unión de tantas organizaciones para que se detenga en Rosario la matanza de pibes en los barrios y para que la Policía deje de perseguirlos con la complicidad del Estado.
En nombre de la familia Casco la que habla es Malvina, una de los ocho hermanos de Franco. Sus palabras son pocas, pero contundentes. “Queremos que se investigue la desaparición forzada de Franco y que la causa pase a la Justicia Federal”.

Barón en tanto acusa a los fiscales por no haber buscado a Franco, al secretario de Control de las Fuerzas de Seguridad, Ignacio del Vecchio, por hacer propias las pistas falsas que le plantó la Policía. Es que unas horas antes de que Franco apareciera flotando en el río Paraná, Del Vecchio afirmaba que el joven había sido visto en una iglesia evangélica de Empalme Graneros, donde viven los tíos de Franco.
Sobre ese punto, el diputado del Frente Para la Victoria, Eduardo Toniolli relató que hoy la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados recibió al padre de Franco.
En esa circunstancia Ramón Casco contó que en la Fiscalía le mostraron un video que fue filmado en la iglesia evangélica en la que se ve a un joven, que supuestamente habrían confundido con Franco. Ese joven dice en el video “ahora me vuelvo a la comisaría”. El legislador pretende que se esclarezca cómo fue que se filmó ese video y si el joven que aparece en el mismo es un recluso que llevaron con el objetivo de plantar una prueba.
Ramón aseguró solamente que no se trataba de su hijo y contó en la Legislatura la extraña filmación que le hicieron ver. Con esos datos, mañana pedirán sobre tablas la citación de Del Vecchio para que aclare las supuestas pistas falsas de las que se hizo eco.
En tanto, Elsa Godoy sostuvo que “estoy segura que a mi hijo lo mató la Policía. Quisieron desaparecerlo, pero no pudieron”. La mujer, que vive en Florencio Varela, se instaló en Rosario con su marido para que el caso de su hijo no quede impune. Y espera al lunes, cuando empiecen a realizar la nueva autopsia al cuerpo de Franco, que se supone podrá determinar la causa de su muerte.

A su lado, en la marcha, está Eduardo Trasante, padre de Jeremías, uno de los tres chicos asesinados en el caso conocido como el triple crimen de Villa Moreno, que ocurrió el 1 de enero de 2012 en el que también fueron asesinados Claudio Mono Suárez y Adrián Patón Rodríguez. “Hay una realidad que sigue creciendo. Y abogamos por un despertar de la gente que puede hacer algo para terminar con tanta muerte. En el caso de mi hijo Jeremías la Policía estuvo involucrada y no ha cambiado mucho la cosa desde entonces”.
Los dos casos parecen vincularse. Ambos visibilizan la matanza de pibes en los barrios, la complicidad policial y la inacción del estado.
Al respecto, Sergio Barón destacó que a partir de la muerte de Franco se formó una Multisectorial de distintas organizaciones políticas y sociales, con el fin de recorrer los barrios y aunar esfuerzos para terminar con la muerte de pibes en Rosario.

De todos modos, la batalla judicial recién empieza y nada hace pensar que haya alguna intención de corregir las múltiples irregularidades que rodean el caso.
Franco llegó a Rosario desde Florencio Varela a visitar a su familia y tenía pasaje de regreso el 6 de octubre, pero no llegó a su casa. Sus familiares deambularon en las comisarías, sus padres viajaron a Rosario, hasta que pudieron establecer que el chico había estado preso por unas horas en la comisaría 7°. Una médica policial firmó un documento en el que decía que el joven estaba desorientado y obnubilado, pero cuando fue citada en la audiencia a declarar dijo que no lo recordaba. El cuerpo del joven apareció el 30 de octubre flotando en el río, a la altura del Parque de España. Había muerto al menos tres semanas antes. Sólo el tatuaje que llevaba en el brazo con nombre de Thiago su hijo de 3 años, posibilitó que lo reconocieran.
Hasta el momento, la Policía no fue separada del caso. Pese a estar sospechada de serias irregularidades y de plantar pruebas, es la fuerza que investiga la desaparición y posterior muerte de Franco. La comisaría no fue allanada, pese que hay irregularidades en el libro donde se anotó su ingreso, pero no su egreso. El defensor Gabriel Ganón presentó un escrito ante la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin). El organismo aceptó el pedido y reclamó que la investigación por la desaparición y muerte del joven se desarrolle en el ámbito de la justicia federal. Para el organismo que dirige Abel Córdoba se trataría de una desaparición forzada de personas. La Procuvin también ofreció como perito de parte a Virginia Creimer, quien también participó en la exhumación y la autopsia del cuerpo de Luciano Arruga. Sin embargo, hasta el momento, el caso sigue en manos de la Justicia Provincial y la misma Policía que está sospechada.
Fuente:Infojus






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