09.12.2014
Derechos Humanos
Recordaron en la AMIA a los 1.900 desaparecidos de origen judío durante la dictadura argentina
Derechos Humanos
Recordaron en la AMIA a los 1.900 desaparecidos de origen judío durante la dictadura argentina

Entre los 30.000 desaparecidos en la Argentina, esa cifra -perteneciente a esta minoría comunitaria- está considerada como una sobrerrepresentación producto del antisemitismo reinante entre los ejecutores de la represión en el país.
Producto del batallar inclaudicable de los familiares de las víctimas, la AMIA comenzó a recordar a sus desaparecidos desde el año 2004, bajo la presidencia de Abraham Kaul y, desde entonces, los homenajes se suceden de modo interrumpido hasta el presente.
En esta oportunidad, en nombre de la mutual, abrió el acto Ariel Cohen Sabán, quien afirmó que es “desde el recuerdo a partir de donde se construye futuro”.
“La brutalidad de la dictadura no tuvo parangón en nuestro país -agregó- y esa violencia se instaló en la figura del desaparecido, que entre los 30.000, 1.900 son de origen judío”.

Respecto de los años que pasaron antes de que la AMIA recordara a estos jóvenes, agregó que “no hay justificación lógica para que ello sucediera, pero hoy es un orgullo que podamos ejercitar juntos la memoria de este hecho”.
Rosa Roisinblit fue la segunda oradora, y explicó que es Madre de Plaza de Mayo porque se llevaron a su hija, pero como estaba embarazada de ocho meses, comenzó a militar en Abuelas.
Roisinblit recordó la construcción de identidad que fueron haciendo los inmigrantes judíos desde fines del siglo 19, quienes “llegaron buscando una vida mejor desde una fuerte identidad judía para adoptar la identidad argentina”.
Y vinculó este hecho con la decisión de “recuperar la identidad de los nietos, nuestros nietos, a quienes nos tienen que devolver porque son los únicos desaparecidos con vida”, destacó.
Roisinblit recordó que ella fue la constructora de la lista de nietos de origen judío desaparecidos, y que Abuelas “los busca como a todos”.
“Hay que recuperar la identidad de nuestros nietos, pero también la identidad argentina y latinoamericana. No hay nada mejor para que la historia no se repita”, concluyó.
El abogado Pablo Llonto, por su parte, recordó que “hay muchísimas familias judías dolidas con las posiciones de los dirigentes de la época en relación a los militares", pero también se preocupó en aclarar que debe de haber sido la posición adoptada en la mayoría de las colectividades.
Y destacó su propia sobrerrepresentación de familias judías a las que defiende en los juicios por violaciones a los derechos humanos: “represento a 270 familias en 11 megacausas, y 31 de ellas son de origen judío”, aseveró.
Llonto recordó que tanto esas generaciones de desparecidos, como ahora en los juicios, se escuchan testimonios en los que se destacan los valores sociales de aquellos jóvenes desaparecidos.
“Quiero destacar el concepto socialista que los movía. Hoy, tal vez, esa palabra para algunos suene vieja, pero esos compañeros y compañeras que militaban tienen que ser rescatados por su militancia, sus sueños de una sociedad que aún hoy necesita reivindicar los derechos humanos”, concluyó.
Fuente:Telam
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