DEFENSORES PIDIERON ABSOLUCIONES EN EL ULTIMO DIA DEL JUICIO POR TRIPLE CRIMEN
El jueves se conocerá el fallo
Pasado mañana se conocerá el veredicto del tribunal que juzga a la banda del Quemado Rodríguez. Las condenas solicitadas por la fiscal y la querella es "casi un pedido de pena de muerte", dijo el abogado Varela.
Por Lorena Panzerini
Los jueces Salvador, Manfrín y Luis Mascali se pronunciarán este jueves.Imagen: Alberto Gentilcore
El veredicto de los jueces Gustavo Salvador, Ismael Manfrín y José Luis Mascali sobre los cuatro imputados por el triple crimen de Villa Moreno, se dará a conocer este jueves, a las 12.30. Ayer, en tanto, se realizó la última audiencia del juicio oral por los crímenes de Jeremías Trasante, Claudio "Mono" Suárez y Adrián "Patóm" Rodríguez. La fiscalía y las querellas pidieron entre 26 y 35 años de pena para Sergio "el Quemado" Rodríguez, Brian "Pez" Sprio, Daniel "Teletubi" Delgado y Mauricio Palavecino. Los defensores pidieron la absolución y cuestionaron las pruebas presentadas por la fiscal Nora Marull. La condena solicitada es "casi un pedido de pena de muerte", dijo Carlos Varela. "Sin duda alguna, será justicia", dijeron desde el Movimiento 26 de Junio, donde militaban las víctimas.
En la última audiencia del juicio, Adrián Martínez -defensor junto a Varela del "Quemado" se quejó de que "todo se realizó a espaldas de la defensa". Otro de los puntos que marcó como "irregular" fue que se "desglosaron 346 fojas, que no se le dejaron ver a la defensa".
Y en un tercer punto, cuestionó las escuchas: "Se pidieron sin motivación". Y agregó que la "secuela" fue que "por 25 días estuvo intervenido el celular del abogado Fausto Yrure (defensor de Sprio y Delgado); porque no hubo control". Varela se refirió a la declaración y señalamiento del sobreviviente Marcelo Suárez, que aquella noche estaba con las víctimas.
"Cuando se permitió que señale a (el Quemado) Rodríguez, se violaron todas las garantías procesales. Si todos conocemos a Rodríguez ¿o acaso no leen los diarios?", se quejó.
Yrure y Gabriel Navas consideraron que "no está probada la responsabilidad de Sprio y Delgado. No se produjo prueba concreta para arribar a condena. No hay nada que indique que estuvieron en Villa Moreno, porque estaban en otro lugar" y se quejaron de que la fiscalía "enmarcó el hecho en una disputa de bandas por el narcotráfico. Le resultó el marco exacto para lograr condena social". Además, dijeron que en la inspección de la semana pasada en el lugar del hecho, "se pudo comprobar que era imposible que (los testigos) vieran lo que dijeron".
Esa noche, Sprio y Delgado llevaron al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez a Maximiliano, "el hijo del Quemado", que fue atacado a tiros en Garay y Vera Mujica. "La fiscalía dijo que se retiraron a las 3.42 para perpetrar el hecho (a las 4). Pero la persona que sale a esa hora (según el video) no es Delgado; y Sprio fue a llevar el auto de Maxi a la casa de otro amigo, por lo que tampoco estaba en Villa Moreno. Mientras que Delgado estuvo siempre en el Heca". Además, puntualizó que durante el horario del hecho, a Teletubi "lo captaba una antena, a diez cuadras del Heca, y a 30 de Villa Moreno", hasta que se fue, "después de las 4.23", dijo Yrure.
I
gnacio Carbone -abogado de Palavecino aseguró que "la prueba es endeble y sin valor de cargo, porque se basa en pruebas violatorias de las garantías". "No hubo causa alguna que justifique su detención", dijo el letrado. Agregó que las huellas tomadas de la Kangoo blanca "no coincidían con ninguno" de ellos. Y, tal como protestaron todos sus colegas, dijo que "la testimonial que le tomaron -en la que según la fiscalía, el joven delató a los otros imputados- fue ilegal".
Fuente:Rosario12
Juicio por el triple crimen de Villa Moreno
Defensores de acusados pidieron la nulidad
01/12/2014

Los imputados Quemado Rodríguez, Teletubi Delgado y Pescadito Sprío. | Foto: Télam
La defensa del principal acusado, Sergio Quemado Rodríguez (44), ejercida por los abogados Adrián Martínez y Carlos Varela, pidió la nulidad del juicio oral al considerar que no están ante “un proceso penal” porque “no se respetaron las garantías constitucionales”.
Tras solicitar la “nulidad de carácter absoluta” del juicio, Martínez aseguró que de dictarse una condena “será nula”.
“No sé si en Santa Fe, (se declarará la nulidad) pero sí cuando traspase los límites de esta provincia en una instancia superior”, sostuvo sobre una potencial apelación a la Corte Suprema de Justicia nacional.
Su defendido, el Quemado Rodríguez, fue sindicado en las audiencias como quien empuñó la ametralladora con la que fueron asesinados Jeremías Trasante (17), Claudio Mono Suárez (19) y Adrián Patom Rodríguez (21), militantes del Frente Popular Darío Santillán, la madrugada de Año Nuevo de 2012.
Los defensores de Rodríguez cuestionaron el señalamiento realizado a su cliente por el único sobreviviente del triple crimen, Marcelo Moki Suárez, porque entienden que la foto de su cliente había sido difundido por los medios de comunicación cuando quedó detenido.
“En este juicio no se trata de venir a aplicar la ley sino de que caigan los que para ellos son sus enemigos”, consideró el abogado Varela.
Por su parte, el abogado Fausto Yrure, quien, junto a Gabriel Navas, defiende a Brian Pescadito Sprío (24) y Daniel Teletubi Delgado (26), sustentó sus alegatos en que la investigación fue “profusa pero difusa”.
Al sostener que a lo largo del juicio “hubo una ausencia total de pruebas concretas”, Yrure alegó que sus defendidos “no estuvieron en el lugar” del hecho esa madrugada.
“Nuestros defendidos estuvieron en otro lugar, hay pruebas que así lo demuestran”, dijo Yrure en relación a un video del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez que muestra a Sprío y a Delgado a las 3.20 del 1 de enero acompañando al hijo del Quemado, que había sido baleado un rato antes.
“Únicamente siendo magos podrían haber llegado al lugar de los hechos”, argumentó el abogado.
Finalmente Ignacio Carbone, defensor del cuarto acusado, Mauricio Chupín Palavecino (23), también se plegó al pedido de nulidad de las actuaciones.
Además, mencionó como presunta “irregularidad” la detención de su cliente sin orden judicial y el secuestro de su teléfono celular.
A la vez, cuestionó el secuestro de la camioneta Kangoo que presuntamente se utilizó para el triple crimen, ya que esa madrugada la tenía el padre del acusado “en la localidad de Villa Mugueta”, por lo que solicitó la absolución de su cliente.
El viernes, la fiscalía, a cargo de Nora Marull y Luis Schiappa Pietra, solicitó penas de 30 años de reclusión para Rodríguez, Sprío y Delgado, acusados como coautores de homicidio, y de 26 para Palavecino, como partícipe necesario.
Por su parte, los abogados querellantes Jessica Venturi y Federico Garat (por Trasante), Antonio Ramos (por Suárez) y Norberto Olivares (por Rodríguez) coincidieron en pedir penas de 35 años para todos los imputados.
En tanto, el tribunal presidido por el juez Gustavo Salvador, e integrado además por los jueces Ismael Manfrín y José Luis Mascali, fijó fecha para el próximo jueves 4 de diciembre a las 12.30 para dictar la sentencia.
Fuente:RedaccionRosario
Martes, 02 de diciembre de 2014
Triple crimen: la defensa plantea la nulidad de las pruebas y piden absoluciones
Los abogados defensores de los cuatro imputados por el triple crimen de Villa Moreno enfatizaron en la "falta de garantías" durante el proceso y cuestionaron las evidencias planteadas por los fiscales.

Final. Ayer se realizaron los alegatos de los defensores, quienes pidieron que sus clientes sean absueltos. (S.Meccia)
Por Claudio González
La defensa de los cuatro imputados por el triple crimen de Villa Moreno pidieron la absolución de sus clientes y la nulidad de la mayoría de las procedimientos judiciales en los cuales la Fiscalía basó la acusación y el pedido condenas de hasta 30 años de prisión. Al exponer los alegatos de cierre del juicio por el hecho ocurrido el 1º de enero de 2012, los abogados de Sergio "Quemado" Rodríguez, acusado como autor intelectual y ejecutor de los disparos fatales, Daniel "Teletubi" Delgado, Brian "Pescadito" Sprio (coautores), y de Mauricio "Maurico" Palavecino (partícipe necesario) desplegaron variada fundamentación jurídica para despegarlos de la masacre donde murieron Jeremías "Jere" Trasante, Claudio "Mono" Suárez y Adrián "Patom" Rodríguez.
En la penúltima jornada del juicio sobre la masacre los abogados de los acusados alegaron su inocencia y durante casi seis horas de exposición introdujeron múltiples cuestionamientos sobre la legalidad de la producción de pruebas que, aunque con distintos grados de responsabilidad, recalcaron en conjunto ante los jueces Gustavo Salvador, José Luis Mascali e Ismael Manfrín.
Sin control. Tras citar la Constitución, jurisprudencia y tratados internacionales, Adrián Martínez y Carlos Varela (defensores de Rodríguez) cuestionaron la imposibilidad que tuvieron de controlar pruebas desde la instrucción de la causa, sobre todo la declaración de testigos clave. "En esos pactos se dispone el derecho de interrogar a los testigos de cargo durante el proceso, instrucción o investigación penal preparatoria. Las garantías del debido proceso se aplican en la etapa previa al juicio", detalló Martínez, y recordó una situación planteada por su parte cuando el caso era investigado por el juez Luis María Caterina. "El 19 de enero de 2012 se interpuso escrito solicitando controlar la prueba, especialmente los testimonios. El Tribunal resolvió que ante las sucesivas presentaciones se notifique a los abogados sobre la declaración de testigos. Excelente resolución de Caterina, pero ¿cuánto duró esa garantía? Once días. Después llegó (el juez Juan) Donnola y la causa se instruyó a espaldas de la defensa".
Alegó que varios testigos clave declararon sin control de la defensa, por lo cual pidió que se declare la nulidad de todos los testimonios, y en consecuencia la requisitoria de elevación a juicio. "Si el Tribunal tiene en cuenta las declaraciones, la sentencia será nula. No sé si en Santa Fe, pero sí cuando vaya a la Corte Suprema de la Nación", sostuvo.
Martínez enfatizó que "el Tribunal no puede otorgar facultades a una de las partes (por la Fiscalía) en detrimento de otra". Luego recordó que el 2 de marzo de 2012 la fiscal Nora Marull pidió a Donnola prorrogar el secreto del sumario y que en caso contrario "se mantuvieran en reservas cierta medidas probatorias, sin que las conozcan los imputados y sus abogados. A través de un decreto se rechazó la prórroga pero hizo a que se desglose parte del expediente y se remitiera a la fiscalía. Era casi la mitad, 346 fojas separadas a las que no tuvo acceso la defensa". Así, remarcó que eso "afectó al derecho de defensa en juicio", por lo cual pidió la "nulidad de ese decreto y de los actos posteriores que incluyen la requisitoria de elevación a juicio".
Martínez también cuestionó las intervenciones a teléfonos de los imputados, familiares o allegados. Y puso en duda el tenor de la testimonial que le tomaron a Palavecino cuando fue demorado mientras era investigado y estaba bajo sospecha. "Se hizo así para evitar la presencia del defensor", dijo.
También expuso lo que consideró "causas derivadas del proceso", como las fotos tomadas al Quemado que se filtraron cuando fue detenido Entre Ríos, y finalmente hizo mención a las personas a las que se les secuestró la ametralladora con la cual (según pericias balísticas) se perpetró la masacre. "A dos personas le secuestran una metra y de las pericias surge y que fue la utilizada. Pero no los veo sentados acá. Están en otra causa por la tenencia del arma, pero deberían estar acá".
Sin pruebas. Por su parte, Varela insistió en que en las audiencias "lo único presente es la ausencia de pruebas". Cuestionó la teoría de la fiscal de que las vainas secuestradas "en tres hechos" y dentro del auto de Maximiliano Rodríguez (hijo de Sergio) al ser baleado horas antes (hecho que desató la errónea venganza posterior) indica que éste se defendió con un arma luego usada en el triple crimen. "Se contradice con la prueba, ya que las jóvenes (la novia de Maxi y una amiga) dijeron que no se resistió al ataque. Pero esa postura le sirve para incriminar a los acusados", indicó.
Fausto Yrure y Gabriel Navas, defensores de Delgado y Sprio, sostuvieron argumento similares. "No se produjo una sola prueba concreta para arribar a la condena como quiere la fiscal. No hay pruebas que demuestren que Delgado y Sprio hayan estado ese día allí, mucho menos de que hayan hecho los disparos mortales", recalcó Navas.
Yrure se enfocó en demostrar que sus clientes estaban en el Hospital Clemente Alvarez a la hora de la masacre. Para ello aportó datos y registros por GPS de la triangulación de las antenas de Nextel que captaron la señal del teléfono de Teletubi en distintos momentos de esa madrugada que no lo situaba en Presidente Quintana y Moreno. Y se apoyó en imágenes de las cámaras del hospital donde se los ve ingresar y permanecer varios
minutos luego de trasladar a Maxi malherido.
Puso el acento además en "la teoría que eligió la fiscalía para contextualizar esto dentro del mundo narco, pretendió esa versión para cubrir falencias probatorias.", indicó sobre una aparente persecución motivada por la trascendencia, el poder político y la repercusión del hecho. "La fiscalía los pretende vincular al mundo narco para que toda la pruebas sea valorada con ese prejuicio. Pero ¿que se probó de eso?".
Yrure luego se refirió a las antenas que captaron la señal del celular de Delgado. "Tanto en llamadas salientes como entrantes esa madrugada siempre lo capta una antena de Mendoza 3865. Después la de Tiro Suizo y a las 4.32 la del Parque Regional Sur, que corresponde a su domicilio.
Y luego apuntó al testigo Marcelo Suárez, sobreviviente del ataque. "Vivió el momento, pero tiene un eco en la causa: su primo el testigo Iván Oliva, a quien le dijo que vio a tres personas pero después dijo que eran cuatro”, insistió. Apuntó que Suárez dijo que “se acerca uno y los otros se quedan detrás de los árboles, que no hablaron, que sólo vio a uno armado. La cuidadora de la cancha y su hija ven a tres sujetos, como Suárez. También recordó que Ezequiel Villalba “negó en las audiencias” haber visto a Sprio. “La fiscalía no pudo traer una prueba así. Delgado y Sprio estaban en otro lugar”, resumió Yrure.
Endebles. Por último alegó Ignacio Carbone, abogado de Palavecino, sindicado como aportante y conductor de la camioneta. “Son pruebas endebles. La producción de la prueba no fue la correcta en el control de legalidad”, dijo. Es que para el abogado quedó probado que la Kangoo nunca estuvo allí porque estaba en de Villa Mugueta. Y lo sustentó con el testimonio de un cliente del padre de Palavecino, quien dio fe de que ese día habían transportado en el vehículo un karaoke para una fiesta en esa localidad. “A mi cliente lo vincula el 12 de enero la división Homicidios, que a través de un informe pide intervenir varios teléfonos, entre ellos el suyo. Pero el único argumento es que era allegado a uno de los sospechados”.
Endebles. Por último alegó Ignacio Carbone, abogado de Palavecino, sindicado como aportante y conductor de la camioneta. “Son pruebas endebles. La producción de la prueba no fue la correcta en el control de legalidad”, dijo. Es que para el abogado quedó probado que la Kangoo nunca estuvo allí porque estaba en de Villa Mugueta. Y lo sustentó con el testimonio de un cliente del padre de Palavecino, quien dio fe de que ese día habían transportado en el vehículo un karaoke para una fiesta en esa localidad. “A mi cliente lo vincula el 12 de enero la división Homicidios, que a través de un informe pide intervenir varios teléfonos, entre ellos el suyo. Pero el único argumento es que era allegado a uno de los sospechados”.
Carbone puso de manifiesto la aparente irregularidad en la detención y posterior toma de declaración de su pupilo. Y agregó que cuando queda demorado hubo “otro hecho ilegal”, el secuestro del aparato. “Hay una prueba pericial ilegal del teléfono, porque mi cliente supuestamente era testigo. Los jefes de Homicidios reconocen que fue demorado pero sin causa”, refirió Carbone.
“Una cosa es investigar y otra violar las garantías de los acusados”, indicó Carbone, y agregó: “La declaración de mi cliente es de nulidad absoluta, pido que no se la use en este proceso. También la forma de incorporarlo a la causa fue caótica”.
El abogado también pidió la nulidad de las desgrabaciones y transcripciones telefónicas usadas en la causa. “Lo único que hizo la fiscalía es el proceso de desgrabación. No acreditó el primer momento, la observación judicial de los audios. La etapa más importantes, la observación judicial, no se hizo. Permítame dudar de la cadena de custodia que no fue probada”, dijo Carbone.
Finalmente también bregó por la absolución de su defendido. “Hemos demostrado dónde estaba la chata, entonces la sospecha no puede convertirse en una sentencia condenatoria. Solicito que no se tenga en cuenta el agravante de la participación de el menor (Jeta M.) para la calificación legal del delito que le achacan”, al igual que a los otros tres imputados.
Replican argumento sobre antenas de celular
En la réplica final la fiscal Nora Marull atacó el argumento del abogado Fausto Yrure respecto de que las antenas que captaban el celular de Daniel “Teletubi” Delgado demostraban, en su criterio, que no estaba en el lugar de los hechos.
Al respecto, Marull afirmó que las antenas no son un elemento concluyente para definir la ubicación del portador de un celular. En este sentido, sostuvo que a veces el radio de captación de las antenas abarca hasta 60 cuadras. Y que dependiendo de factores diversos —la saturación del tráfico de llamadas o las condiciones ambientales— la línea puede no ser captada por la antena más cercana sino por la que le sigue en proximidad al usuario del aparato.
El planteo fue entonces que pretender trazar una ruta definida de posición del acusado a partir del teléfono celular que portaba, para sacarlo de la escena del crimen, era un argumento endeble.
"Las pruebas comprometen rotundamente a los acusados por el triple crimen"
Eduardo Trasante, el padre de unas las víctimas de la masacre de Villa Moreno, salió al cruce de los dichos de los abogados defensores de los acusados, quienes pidieron la nulidad de lo actuado.

La carpa donde se realiza la vigilia, frente a los tribunales provinciales. (Foto: Sebastián S. Meccia)
"Las pruebas comprometen rotundamente a cada uno de los acusados. No hay ninguna salvedad que se pueda hacer en cuanto al compromiso que los integrantes de la banda y el señor (Sergio) Rodríguez tienen en este crimen, más allá de que ayer se los presentó como la gente más inocente y trabajadora de la ciudad", afirmó hoy Eduardo Trasante, padre de una de las víctimas del triple homicidio de Villa Moreno, hecho por el cual son juzgados cuatro imputados.
El papá de Jeremías, uno de los tres jóvenes asesinados a balazos el 1 de enero de 2012 en una canchita de fútbol de Moreno y Presidente Quintana, se refirió hoy al alegato que formularon ayer los abogados defensores de los cuatro imputados por ese hecho, Sergio "Quemado" Rodríguez, Daniel "Teletubi" Delgado, Brian "Pescadito" Sprío y Mauricio Palavecino.
Los letrados plantearon la nulidad de las pruebes y piden absoluciones para sus defendidos.
En declaraciones al programa "El primero de la mañana" de La Ocho, Eduardo Trasante sostuvo: "Los acusados no son inocentes. Hay elementos probatorios que no sólo los comprometen con el triple crimen sino con el accionar y el compromiso que ellos tienen con distintas irregularidades en el caminar de cada uno de estos señores".
"Por eso confío, como hombre de Dios que soy, en que Dios va a guiar la mente y el corazón a los jueces como para dictar un veredicto que responda a nuestro pedido", agregó.
Fuente:LaCapital
El papá de Jeremías, uno de los tres jóvenes asesinados a balazos el 1 de enero de 2012 en una canchita de fútbol de Moreno y Presidente Quintana, se refirió hoy al alegato que formularon ayer los abogados defensores de los cuatro imputados por ese hecho, Sergio "Quemado" Rodríguez, Daniel "Teletubi" Delgado, Brian "Pescadito" Sprío y Mauricio Palavecino.
Los letrados plantearon la nulidad de las pruebes y piden absoluciones para sus defendidos.
En declaraciones al programa "El primero de la mañana" de La Ocho, Eduardo Trasante sostuvo: "Los acusados no son inocentes. Hay elementos probatorios que no sólo los comprometen con el triple crimen sino con el accionar y el compromiso que ellos tienen con distintas irregularidades en el caminar de cada uno de estos señores".
"Por eso confío, como hombre de Dios que soy, en que Dios va a guiar la mente y el corazón a los jueces como para dictar un veredicto que responda a nuestro pedido", agregó.
Fuente:LaCapital
2-12-2014
Rosario
Compañeros de los militantes asesinados acampan frente a los tribunales
Triple crimen de Rosario: el jueves se conocerá la sentencia
El caso puso sobre la mesa la violencia narco en Rosario y dejó en evidencia la complicidad policial. En la última audiencia los abogados defensores pidieron la absolución de los cuatro acusados.
Leo Vaca
Ayer, en los alegatos de clausura, los defensores pidieron la absolución de los imputados y plantearon una serie de nulidades. Los fiscasles Nora Marull y Luis Schiappa Pietra habían pedido penas de entre 26 y 30 años.
Los compañeros de militancia de Jeremías Trasante, de 17 años, Claudio “Mono” Suárez, de 19, Adrián “Patom” Rodríguez, de 20, mantendrán el acampe frente a los tribunales hasta el jueves. “Se aproximan 72 horas de pura expectativa, de mucha angustia por la ausencia de los pibes, pero también de enorme y sentido orgullo, de mucha satisfacción por no haber bajado los brazos, por haber esquivado el circular e interminable camino de la venganza, de la violencia, y entender que el camino de la Justicia, de esta Justicia, es con lucha o no es”, indicaron desde el Movimiento 26 de Junio.
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En la última audiencia previo a la sentencia, los abogados de los acusados Sergio el "Quemado" Rodríguez, Daniel “Teletubi” Delgado, Brian “Pescadito” Sprio y Mauricio “Chupín” Palavecino expusieron durante seis horas. Adrián Martínez y Carlos Varela, defensores del Quemado plantearon la nulidad de los testimonios durante la instrucción y, en consecuencia, de la requisitoria de elevación a juicio. "No sé si en Santa Fe se declarará la nulidad pero sí cuándo traspase los límites de esta provincia en una instancia superior", dijo Martínez.
La dupla también cuestionó las intervenciones telefónicas (acumulan más de 500 cds y 340 casetes) y la declaración que hizo como testigo Chupín Palavecino ante de ser imputado como “partícipe necesario”."Se hizo así para evitar la presencia del defensor", dijo Martínez.
También criticaron el reconocimiento que hizo el sobreviviente y testigo clave de la masacre, Marcelo el Moki Suárez. Sostuvieron que cuando la foto de su defendido ya había circulado por los medios de comunicación a partir de su detención.
"No se produjo una sola prueba concreta para arribar a la condena como quiere la fiscal”, dijo Gabriel Navas, representante de Teletubi y Pescadito. “No hay pruebas que demuestren que Delgado y Sprio hayan estado ese día allí, mucho menos de que hayan hecho los disparos mortales", agregó. Su colega Fausto Yrure, con el que comparte la defensa de los acusados, dijo que "la teoría que eligió la fiscalía para contextualizar esto dentro del mundo narco, pretendió esa versión para cubrir falencias probatorias".
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Ignacio Carbone, defensor de Chupín Palavecino, señalado como el que manejó la Kangoo blanca en la que la banda del Quemado llegó la madrugada del 1 de enero a la canchita de Villa Moreno, en la zona sur de Rosario, apuntó a derribar las pruebas contra su cliente.
“Son endebles. La producción de la prueba no fue la correcta en el control de legalidad”, dijo. Centró su alegato en demostrar que ese día, la camioneta del padre de Chupín estaba en un pueblo cercano.
“La declaración de mi cliente es de nulidad absoluta, pido que no se la use en este proceso. También la forma de incorporarlo a la causa fue caótica”, agregó.
El juicio
En tres semanas de juicio casi 80 testigos desfilaron frente al tribunal. La fiscalía también aportó pericias balísticas, filmaciones y una selección de los más de 500 cds y 340 casetes con escuchas telefónicas a los acusados. Con estos elementos los fiscales y las querellas consideran probado que el Quemado junto con Teletubi, Pescadito, Chupín y un joven de 17 años fueron a la canchita de Villa Moreno para vengar un ataque al hijo del Quemado, que agonizaba en el hospital.
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En la canchita no estaban los que habían baleado al Quemadito. Sentados detrás del arco, Jere, Mono, Patom y el Moki tomaban una sidra. “Conformaban una banda consolidada, tenían disponibilidad económica, armas de fuego y experiencia previa en ataques similares.
En menos de una hora organizaron y ejecutaron el ataque. Los mataron con una ametralladora y pistolas nueve milímetros”, explicó la abogada querellante Jessica Venturi.
El Moki fue el único sobreviviente. Alcanzó a correr y se escondió en una zanja.
En los alegatos de clausura, la querella compuesta por Federico Garat y Venturi sostuvo que el triple crimen no fue aislado o casual, sino que debe verse en el marco de enfrentamiento recíproco de bandas. Hubo modalidad homicida, un despliegue organizado, efectuado con rapidez, con recursos económicos, vehículos y armas disponibles en un breve lapso de tiempo. Agregó que se infundió terror en el lugar que derivó en obstáculos a la investigación y se mostró una violencia inusitada. Afirmó que se trata de una disputa territorial vinculada al narcotráfico, donde el entorno de las víctimas debió desagraviar sus nombres. Se refirió a la cantidad de balas que recibieron los jóvenes asesinados y la corta distancia con la que fueron atacados y el vínculo de los acusados, especialmente el quemado, con el personal policial.
La banda del Quemado
En tribunales, el alias el Quemado apareció en 2001: una causa de enero por abuso de armas y otra de noviembre por un intento de robo a mano armada y lesiones. Cuando el narcotráfico empezó a consolidarse en la periferia rosarina -de la mano de viejos ladrones devenidos en transas y policías cómplices- entendió que el negocio de las drogas era mucho más rentable.
El Quemado extendió su poder en barrio Alvear y las villas La Lata y Moreno. Con su hijo Maximiliano, alias el Quemadito, y Daniel “Teletubi” Delgado manejaban al menos cinco bunkers. El crecimiento estuvo ligado a dos factores: los acuerdos con la policía y el apoyo de Los Monos, la banda que controlaba a sangre y fuego la venta de drogas en la zona sur de Rosario.
El negocio funcionó con relativa tranquilidad hasta que a mediados de 2011 un grupo de jóvenes de Villa Moreno, entre los que estaba el “Negro” Ezequiel Villalba, comenzaron a mejicanearle los bunkers. Según los fiscales, la noche de año nuevo el Negro Ezequiel buscó vengar el ataque a un amigo suyo y con otro joven atacó a tiros al hijo del Quemado.
Fuente:Infojus


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