21.01.2015
causa Amia
"Utilizan la muerte de Nisman para generar desgaste", advirtió Yasky
causa Amia
"Utilizan la muerte de Nisman para generar desgaste", advirtió Yasky
El secretario general de la CTA cuestionó a algunos medios por utilizar la muerte del fiscal "y cualquier otra cosa con tal de generar el desgaste político enorme" que, dijo, "creen necesario para que este gobierno pierda eventualmente una elección".
"Utilizan la muerte de Nisman para generar desgaste", advirtió Yasky.
Yasky hizo referencia al "entramado cuasimafioso entre complejos multimediáticos y grupos concentrados de poder económico" que, sostuvo, "buscan una conflictividad permanente en la ciudadanía" porque "sueñan con un fin de ciclo kirchnerista".
Dijo que, para eso, "utilizan la muerte del fiscal Nisman y cualquier otra cosa con tal de generar el desgaste político enorme que ellos creen necesario para que este gobierno pierda eventualmente una elección".
En diálogo con Télam, Yasky afirmó que "quieren el poder para volver a la Argentina neoliberal, en donde se encargan de repartir curitas en los campamentos del hambre: primero van a sembrar la desocupación y después les van a llevar unas galletitas para que coman al atardecer; y después harán notas periodísticas sobre la pobreza".
"La posición de la CTA es respaldar la continuidad de este proyecto y a las instituciones democráticas, a la Presidenta de la Nación elegida por el pueblo", sostuvo el dirigente, quien añadió: "si ellos pueden encontrar un candidato, nosotros respetaremos eso también, porque respetamos la democracia".
Yasky consideró "inconsistente" la denuncia de Nisman y cuestionó "el intento de sembrar dudas sobre su deceso", en relación al manejo periodístico de los medios de comunicación en torno al caso.
"En un país en donde funcionan las instituciones, han utilizado desde las demandas legítimas de los trabajadores, la remarcación de precios, corridas cambiarias, especulaciones con el dólar ilegal, hasta montarse arriba de los fondos buitre e incluso anticipar que se iba a vivir un colapso en el mes de diciembre, pensando en el fin de ciclo con e que sueñan ya casi fervorosamente", criticó.
"Como trabajadores creemos necesario denunciar esto porque es desestabilización y golpismo, es decir, usar la muerte de Nisman y el dolor de las familias de la AMIA con tal de lograr enturbiar la realidad de los argentinos", planteóel dirigente.
Finalmente, Yasky afirmó que "los responsables se van a tener que hacer cargo: la misma Verdad y Justicia que reclamamos a la par de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo la vamos a llevar adelante con Nisman, y se van a tener que hacer cargo porque están conspirando contra la democracia, y los trabajadores sabemos que la restauración neoliberal lo primero que pondría en la mira serían las conquistas que logramos".
Fuente:Telam
La exesposa de Nisman duda de un acto suicida
La mujer es jueza federal de San Isidro y tiene una causa contra Berni. La ex mujer del fiscal argentino Alberto Nisman y jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, de 45 años de edad, puso en duda ayer la hipótesis del suicidio.
Esta teoría es una de las que barajan los investigadores que trabajan en aspectos judiciales del hecho, luego que se lo encontró a Nisman muerto en su apartamento por un disparo en la sien.
Se enteró de la muerte de su ex pareja por el llamado de uno de sus secretarios. Ella recién llego España con las dos hijas. Sus hijas son adolescentes y estudian en San Isidro.
"Creo que no ha sido un suicidio", dijo Arroyo Salgado ante una multitud de periodistas frente a la Fiscalía de Viviana Fein, a cargo de la causa por "muerte dudosa" abierta tras el fallecimiento de Nisman.
Además Salgado fue aceptada como "querellante" en la investigación por la muerte de su ex pareja, el fiscal federal Alberto Nisman. La magistrada fue aceptada en representación de las dos hijas de ambos, menores de edad.
Esa situación podría demorar la entrega del cadáver de Nisman a los familiares.
"Muy seria, de trato amable", así la definen quienes la conocen a la jueza federal de San Isidro. De perfil bajo nunca le gustó salir mucho en los medios- Arroyo Salgado interviene en mega causas de narcotráfico, y por eso trabajaba mucho con la Secretaría de Inteligencia (SI).
Tiene en sus manos la famosa causa del gendarme "carancho". Y debe decidir en las próximas semanas si llama a indagatoria al secretario de Seguridad, Sergio Berni, al gendarme López Torales y a Roberto Galeano, sindicados por los organismos de derechos humanos de haber armado una causa contra un manifestante.
Caso de los Noble Herrera
El nombre de la exesposa de Nisman resonó en los medios en 2010, cuando ordenó que se les sacara las muestras de ADN a los hermanos Noble Herrera, hijos adoptivos de la dueña de Clarín, según sea"con o sin consentimiento". Al finalizar el caso judicial, la jueza Arroyo Salgado determinó que Marcela y Felipe no eran hijos de desaparecidos.
Fuente:ElTribuno
21-1-2015
Nisman
La legisladora rechazó que Berni sea citado al Congreso
"Empieza a aparecer la verdad sobre algo que parece descabellado"
Nisman
La legisladora rechazó que Berni sea citado al Congreso
"Empieza a aparecer la verdad sobre algo que parece descabellado"
Lo dijo la diputada Juliana Di Tullio (FpV) en referencia a la denuncia del fiscal fallecido Alberto Nisman contra la Presidenta y el Canciller Héctor Timerman. No descartó que alguien en quien Nisman confiaba le haya "vendido información falaz" y repudió la utilización política del hecho.
Telam
La presidenta del bloque de diputados del Frente para la Victoria (FpV), Juliana Di Tullio, dijo hoy que "empieza a aparecer la verdad" sobre la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La diputada no descartó que le hayan "vendido información falaz" al funcionario judicial para impulsar la presentación.
También rechazó el pedido de un sector de la oposición de citar al secretario de Seguridad, Sergio Berni, al Congreso para que explique su presencia el domingo en el departamento de Nisman: “Es querer poner un manto de sospecha sobre la actuación de un funcionario del Estado”, dijo.
"Empieza a aparecer una verdad sobre lo que a todas luces parece una cosa descabellada, yo me pregunto si no le vendieron información falaz al fiscal, seguramente dada por alguien a quien él le tenía mucha confianza", dijo la diputada, en una entrevista con radio Nacional Rock.
Di Tullio celebró que haya sido publicada y difundida la denuncia de Nisman por presunto encubrimiento del Poder Ejecutivo a ciudadanos iraníes imputados por el ataque a la AMIA y dijo que el bloque oficialista de diputados estaba "preparado para hacerle muchas preguntas al fiscal" para que "respondiera cómo llegó a esa conclusión tan descabellada", durante lo que iba a ser su informe ante la comisión de Legislación de Penal del lunes pasado.
La acusación de Nisman contra la Presidenta está apoyada en "supuestos, recortes periodísticos, especulaciones e interpretaciones libres de un fiscal que parecen no tener una sustancia, ni ninguna prueba contundente", dijo la diputada y agregó que "no hay una sola prueba sustanciosa para emitir semejante denuncia en contra de la Presidenta y del canciller (Héctor) Timerman".
“Repudio la utilización política de este hecho”
La legisladora rechazó el pedido de un sector de la oposición encabezado por Patricia Bullrichde citar a Berni al Congreso para que explique su presencia el domingo en el departamento de Nisman, cuando se conoció la noticia de la muerte.
“Berni, lo sabemos todos, está en todos lados cada vez que hay un problema. Es parte de su trabajo y ella lo tiene que saber perfectamente porque también fue parte del Ministerio de Seguridad. Lo que hace Bullrich es un show mediático. No debería utilizar políticamente la muerte de (Alberto) Nisman. Rechazo y repudio la utilización política de este hecho.
Además, Bullrich no puede citar a Berni porque la comisión de Legislación Penal está en receso. Lo que pide no tiene sustento. Es un show, un apriete público. Es querer poner un manto de sospecha sobre la actuación de un funcionario del Estado. Es una falta de respeto absoluto. Que Bullrich explique cuantas veces habló con Nisman, que diga si lo presionó o no”, dijo Di Tullio al diario Tiempo Argentino.
Cuando le preguntaron qué balance hacía de la jornada que se vivió el lunes en el Congreso, con tres conferencias de prensa por parte de la oposición, dijo que “en principio es un tema tan impactante que la oposición no pudo responder unida. Algunos fueron muy irresponsables. Han dicho barbaridades. El uso político de una cosa tan escabrosa y tan dramática me parece lamentable. Lo que genera eso es más violencia. Son muy poco criteriosos, muy poco responsables. No los vi con responsabilidad frente la sociedad. No hablaron con responsabilidad ni con calma. La verdad ni me los quiero imaginar en caso de ser gobierno teniendo que resolver un tema complejo”.
El presidente de la Corte suprema, Ricardo Lorenzetti, se reunió hoy con la jueza de instrucción Fabiana Palmaghini, a cargo de la causa por la muerte del fiscal especial de la Unidad Especial AMIA, Alberto Nisman. Fuentes del máximo tribunal explicaron que Lorenzatti se puso a “disposición” de la jueza y le ofreció “colaboración”.
“Siempre pasa que en la feria hay ministro de turno y cada vez que hay un hecho importante, el ministro de turno se pone a disposición, porque los recursos (administrativos) son menores”, explicó una fuente que contó que por la mañana Lorenzetti había llamado a la jueza y luego se reunieron en las oficinas del cuarto piso del Palacio.
Palmaghini estaba de vacaciones cuando se enteró de la muerte del fiscal Alberto Nisman. La causa recaló en su juzgado, el N° 25, que estaba siendo subrogado por su colega, Manuel De Campos.
La de Nisman no es la primera muerte mediática que llega a su despacho envuelta en dudas. Palmaghini fue la jueza de instrucción en la causa de Lourdes Di Natale, la ex secretaria de Emir Yoma, que murió tras caer del balcón de su departamento en extrañas circunstancias. Y procesó a los médicos que atendieron al periodista Juan Castro, por “homicidio culposo”. Los incidentes en River y los sobornos de un comisario de la Federal, también pasaron por su escritorio. En septiembre de este año integró la fórmula de la lista “Compromiso Judicial”, opositora al gobierno nacional, cuya cabeza es el juez Federal de Bariloche Leónidas Moldes, quien logró un lugar en el Consejo.
También rechazó el pedido de un sector de la oposición de citar al secretario de Seguridad, Sergio Berni, al Congreso para que explique su presencia el domingo en el departamento de Nisman: “Es querer poner un manto de sospecha sobre la actuación de un funcionario del Estado”, dijo.
"Empieza a aparecer una verdad sobre lo que a todas luces parece una cosa descabellada, yo me pregunto si no le vendieron información falaz al fiscal, seguramente dada por alguien a quien él le tenía mucha confianza", dijo la diputada, en una entrevista con radio Nacional Rock.
Di Tullio celebró que haya sido publicada y difundida la denuncia de Nisman por presunto encubrimiento del Poder Ejecutivo a ciudadanos iraníes imputados por el ataque a la AMIA y dijo que el bloque oficialista de diputados estaba "preparado para hacerle muchas preguntas al fiscal" para que "respondiera cómo llegó a esa conclusión tan descabellada", durante lo que iba a ser su informe ante la comisión de Legislación de Penal del lunes pasado.
La acusación de Nisman contra la Presidenta está apoyada en "supuestos, recortes periodísticos, especulaciones e interpretaciones libres de un fiscal que parecen no tener una sustancia, ni ninguna prueba contundente", dijo la diputada y agregó que "no hay una sola prueba sustanciosa para emitir semejante denuncia en contra de la Presidenta y del canciller (Héctor) Timerman".
“Repudio la utilización política de este hecho”
La legisladora rechazó el pedido de un sector de la oposición encabezado por Patricia Bullrichde citar a Berni al Congreso para que explique su presencia el domingo en el departamento de Nisman, cuando se conoció la noticia de la muerte.
“Berni, lo sabemos todos, está en todos lados cada vez que hay un problema. Es parte de su trabajo y ella lo tiene que saber perfectamente porque también fue parte del Ministerio de Seguridad. Lo que hace Bullrich es un show mediático. No debería utilizar políticamente la muerte de (Alberto) Nisman. Rechazo y repudio la utilización política de este hecho.
Además, Bullrich no puede citar a Berni porque la comisión de Legislación Penal está en receso. Lo que pide no tiene sustento. Es un show, un apriete público. Es querer poner un manto de sospecha sobre la actuación de un funcionario del Estado. Es una falta de respeto absoluto. Que Bullrich explique cuantas veces habló con Nisman, que diga si lo presionó o no”, dijo Di Tullio al diario Tiempo Argentino.
Cuando le preguntaron qué balance hacía de la jornada que se vivió el lunes en el Congreso, con tres conferencias de prensa por parte de la oposición, dijo que “en principio es un tema tan impactante que la oposición no pudo responder unida. Algunos fueron muy irresponsables. Han dicho barbaridades. El uso político de una cosa tan escabrosa y tan dramática me parece lamentable. Lo que genera eso es más violencia. Son muy poco criteriosos, muy poco responsables. No los vi con responsabilidad frente la sociedad. No hablaron con responsabilidad ni con calma. La verdad ni me los quiero imaginar en caso de ser gobierno teniendo que resolver un tema complejo”.
21-1-2015
Nisman
En el cuarto piso del Palacio
Lorenzetti se reunió con la jueza a cargo de la causa por la muerte de Nisman
Nisman
En el cuarto piso del Palacio
Lorenzetti se reunió con la jueza a cargo de la causa por la muerte de Nisman
Esta mañana el presidente de la Corte llamó se reunió con Fabiana Palmaghini para ponerse a "disposición" y prestar "colaboración", ya que durante la feria los recusos administrativos son menores, explicó una fuente de la Corte. La jueza se enteró de la muerte del fiscal mientras estaba de vacaciones y decidió volver para estar a cargo de la causa.
Sol Vazquez
“Siempre pasa que en la feria hay ministro de turno y cada vez que hay un hecho importante, el ministro de turno se pone a disposición, porque los recursos (administrativos) son menores”, explicó una fuente que contó que por la mañana Lorenzetti había llamado a la jueza y luego se reunieron en las oficinas del cuarto piso del Palacio.
Palmaghini estaba de vacaciones cuando se enteró de la muerte del fiscal Alberto Nisman. La causa recaló en su juzgado, el N° 25, que estaba siendo subrogado por su colega, Manuel De Campos.
La de Nisman no es la primera muerte mediática que llega a su despacho envuelta en dudas. Palmaghini fue la jueza de instrucción en la causa de Lourdes Di Natale, la ex secretaria de Emir Yoma, que murió tras caer del balcón de su departamento en extrañas circunstancias. Y procesó a los médicos que atendieron al periodista Juan Castro, por “homicidio culposo”. Los incidentes en River y los sobornos de un comisario de la Federal, también pasaron por su escritorio. En septiembre de este año integró la fórmula de la lista “Compromiso Judicial”, opositora al gobierno nacional, cuya cabeza es el juez Federal de Bariloche Leónidas Moldes, quien logró un lugar en el Consejo.
21-1-2015
Nisman
El juez mandó un oficio al Ministerio de Seguridad
Lijo pidió custodia para Yrimia y Bogado
Nisman
El juez mandó un oficio al Ministerio de Seguridad
Lijo pidió custodia para Yrimia y Bogado
Fue después de que la SI reveló que no son agentes de inteligencia. La denuncia del fiscal fallecido los señaló como espías que fueron operadores de un supuesto acuerdo entre el Gobierno e Irán.
El juez federal Ariel Lijo dispuso hoy custodia sobre Héctor Yrimia y Ramón Allan Bogado, denunciados por el fallecido fiscal Alberto Nisman de ser agentes de la SI y operadores de un supuesto acuerdo secreto entre el gobierno e Irán. Lo hizo después de que la Secretaría de Inteligencia (SI) revelara que no son agentes ni fueron contratados por ese organismo.
En un breve oficio al Ministerio de Seguridad de la Nación, el juez a cargo provisoriamente de la causa ordenó que ambos sean protegidos por una fuerza dependiente de ese ministerio.
Anoche el secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli, respondió a un exhorto de Lijo señalando que los nombrados "no pertenecen ni han pertenecido como personal de la planta permanente, contratado, de gabinete ni personal transitorio".
El lunes el Gobierno levantó la clasificación sobre la identidad de los denunciados por Nisman, ya que la legislación protege ese dato para los agentes de inteligencia.
En su respuesta, la Secretaría de Inteligencia reveló también que Bogado fue denunciado por la propia secretaría por usurpación de título y tráfico de influencias al comprobarse que habitualmente se presentaba como miembro de la SI y había realizado gestiones en la Aduana arrogándose esa calidad.
El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, reiteró hoy ese dato al revelar que la causa radicada en noviembre pasado ante el juez federal Luis Rodríguez fue hecha por el ex número dos del organismo Francisco Larcher, y el relevado jefe de operaciones Jaime Stiuso. "El mismo que le pasó la información errada a Nisman, lo denunció penalmente", remarcó Fernández.
Héctor Yrimia es un ex juez del fuero penal porteño que renunció hace una década y dirige en la actualidad un estudio jurídico bajo el rótulo de especializado en temas de seguridad. De acuerdo a las escuchas mantenía diálogos habituales con Jorge Khalil -dirigente de la comunidad islámica argentina-, señalado por Nisman como un agente pro iraní.
Otro de los denunciados por Nisman como parte del "complot criminal" es el dirigente del grupo Quebracho", Fernando Esteche, que se presentó hoy a través de su abogado Fernando Burlando ante el juzgado de Lijo y pidió ser parte de la causa.
Fuente:Infojus
Jueves 22 de Enero de 2015
Cristina: "Estoy convencida de que no fue suicidio"
La presidenta Cristina Fernández utilizó las redes sociales para referirse a la denuncia del ex fiscal especial de la causa AMIA y afirmó que “los interrogantes se convienten en certezas”. Al informe de Nisman le ¨plantaron¨ información falsa, aseguró la mandataria.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner publicó en las redes sociales un texto fijando su posición acerca de la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman y sobre las circunstancias de su muerte.
La mandataria afirmó que está convencida de que "no fue un suicidio". "¿Por qué se iba a suicidar alguien que siendo fiscal gozaba, él y su familia, de una excelente calidad de vida?", preguntó.
Cristina Kirchner analizó la denuncia completa que iba a presentar Nisman y concluye que al fiscal "le plantaron puertas falsas".
Este es el texto íntegro publicado por Cristina:
"Ayer los argentinos tomamos conocimiento de la denuncia completa del Fiscal Nisman. Siempre se ha dicho que el idioma inglés, a diferencia del español, no tiene tanta diversidad de palabras para definir objetos, situaciones, adjetivos, etc. Y es cierto. Pero debo reconocer que en esta oportunidad, al ver y leer en el día de la fecha la tapa del diario porteño ¨Buenos Aires Herald¨, la economía de vocabulario tiene también sus ventajas.
En efecto, el referido matutino expresa su opinión sobre la denuncia del Fiscal Nisman y lo hace con precisión quirúrgica, o tal vez lingüística. Sobre un facsímil del dictamen, dos palabras inapelables: ¨Nothing new¨. En español: ¨Nada nuevo¨.
"Al informe de Nisman le ¨plantaron¨ información falsa".
Por si no bastaba, agrega como subtítulo: ¨El reporte de Nisman fracasa en avivar las llamas de conspiración¨. Fracaso y conspiración, dos palabras que si hubiera utilizado ésta Presidenta sería objeto de las peores críticas. Creo que nadie podrá acusar al periódico de habla inglesa de ser un medio afín o cooptado por el Gobierno.
Podría mencionar también el análisis de Horacio Verbitsky: ¨Alerta roja¨, publicado en Página 12 también en el día de la fecha, o el de Raúl Kollmann, en el mismo diario, páginas 2 y 3… pero ya se sabe, no faltaría quienes los impugnaran pese a ser ambos periodistas quienes han analizado y seguido el caso AMIA desde sus orígenes.
Inclusive Horacio Verbitsky preside el CELS, que representa a familiares de víctimas del atentado, que integran el colectivo Memoria Activa.
Bueno Aires Herald, Página 12 y otros medios (no quiero ser injusta con nadie), derribaron como un castillo de naipes lo que fue presentado como ¨la denuncia del siglo¨ que demostraría nada más ni nada menos que la complicidad de la Presidenta de la República, de su Canciller y del Secretario General de La Cámpora, en el encubrimiento de los iraníes acusados de haber participado e el atentado de la AMIA hace 21 años.
Por mi parte, debo confesar que una rápida lectura de la denuncia publicada en el CIJ, sitio informático de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, no hizo más que confirmar mis peores sospechas, y encontrar respuesta a muchos de los interrogantes que planteé el día 19 del corriente en la ÚNICA carta que escribí y compartí con el Pueblo argentino: ¨AMIA. Otra vez: tragedia, confusión, mentira e interrogantes¨.
Única con mayúscula se debe a que en el día de la fecha se publicó y habló de: ¨Una nueva carta de Cristina¨ (sic). NO. La carta fue una sola, difundida por distintos sistemas de la red. Basta con leer el texto. Pero en la Argentina, tal como siempre lo afirmo, todos los días hay que volver a explicar lo obvio y simple.
Esta es la segunda y con motivo, precisamente, de haber conocido finalmente el texto de la denuncia, al igual que el resto de los argentinos. Saludable signo democrático. La Presidenta denunciada se entera al mismo tiempo que el restos de los 40 millones que tiene la responsabilidad de representar.
Decía que la lectura de la misma no hizo más que confirmar mis peores sospechas. Tenía razón el ¨Buenos Aires Herald¨: ¨Nada nuevo¨. Pero también por otras razones: al informe de Nisman le ¨plantaron¨ información falsa. Casi una réplica de lo que me tocó ver en la comisión que seguía la investigación de la causa principal. Los presuntos agentes de inteligencia que Nisman identificaba como miembros de una ¨SIDE paralela¨ en conexión ¨directa¨ con la Presidenta, Ramón Allan Héctor Bogado y Héctor Yrimia, NUNCA habían pertenecido a la Secretaría de Inteligencia, bajo ningún carácter. Es más, con fecha 12 de noviembre del 2014 la Secretaría de Inteligencia denunció criminalmente al Sr. Bogado por la posible comisión del delito de ¨tráfico de influencia¨, ya que presentaba ante funcionarios de Aduana como personal de inteligencia. La causa tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 9.
Por si fuera poco, el 7 de agosto del 2013 se recibió en la Secretaría de Inteligencia un oficio librado por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 en una causa por el delito de ¨extorsión¨ en el cual se solicitaba si Ramón Allan Bogado, prestaba servicios en dicha dependencia, y en caso afirmativo, debía concurrir al Tribunal a declarar. Todo lo precedentemente detallado fue informado al Juez Lijo a requerimiento del mismo, por haber quedado radicada la denuncia de Nisman en el juzgado a su cargo.
Dichas actuaciones tuvieron lugar antes de que asumieran las actuales autoridades de la Secretaría y quien puso en conocimiento de las mismas a sus superiores fue precisamente el entonces Director General de Operaciones, Ing. Antonio Horacio Stiusso el día 10 de noviembre de 2014. La denuncia fue presentada al día siguiente.
Aquí es bueno recordar declaraciones del Fiscal Nisman realizadas el 14 de enero de 2015 en el programa ¨A dos voces¨ del cable TN (ya saben de quienes se trata). Alli, ante una pregunta sobre el Ing. Stiusso: Alfano: “¿Y que hizo Stiusso?”, Nisman contesta: “Absolutamente todo lo que yo le pedía. Con quien coincidía muchas veces y tenía muchísimas discrepancias. Stiuso en un excelente profesional. No tengo dudas, pero a veces Stiusso como todo hombre de inteligencia venía y me decía “tengo ésta prueba, en tal hecho participó fulano” y la explicación que me daba cuando me hablaba era coherente, la prueba la daba un informante de la triple frontera, “pero escúcheme, para inteligencia es bárbara ésta prueba, yo tengo que ir ante un tribunal, me sacan corriendo, que digo me lo dijo el señor Stiusso” y se generaban discusiones. Yo solamente validaba jurídicamente lo que le podía dar validez judicial”. Textual.
Si Stiusso era el que le daba toda la información que Nisman pedía y tenía, es más que evidente que fue el propio Stiusso el que le dijo (¿o le escribió?) que Bogado e Yrimia eran agentes de inteligencia. ¿Es posible que se haya olvidado que él mismo lo había denunciado en noviembre del año pasado y se había iniciado causa judicial? Y si se había olvidado un hombre tan memorioso ¿No consultó con la oficina de Recursos Humanos?
Aquí cobra especial importancia las declaraciones del Juez de la causa Dr. Canicoba Corral, quien se ha referido críticamente a la participación del Ing. Stiuso, manifestando que en lugar de colaborar, terminó dirigiendo la investigación. Personalmente creo que hacía algo más que dirigirla. Los hechos hablan por sí solos.
Si entonces todo es falso. Si los agentes no son agentes. Si Interpol, en la persona de su ex jefe Ronald Noble, demolió la acusación sobre las alertas rojas afirmando que lo que decía Nisman era falso. Si el comercio con Irán decrece en vez de aumentar luego del Memorándum. Si los que venden granos no son ni la Presidenta, ni el Canciller, ni el Secretario General de La Cámpora, sino en forma privada y sin intervención del Estado, entre otras, las firmas: Bunge, Cargill, Nidera, Oleaginosa Moreno de la firma suiza Glencore, Aceitera General Deheza, Molinos Rio de La Plata, Vicentin, inclusive el Sr. Jorge Aranda directivo de Clarín, quién triangula operaciones de venta de arroz a Irán a través de la firma Molinos Libres SA. Como se verá, empresas y empresarios que no son precisamente “amigos” del Gobierno, como gusta adjetivar Clarín a algunos que no responden a sus directivas o invitaciones.
Si además el Gobierno nunca compró petróleo a Irán. Si además el supuesto agente iraní Jorge Alejandro Khalil aparece asociado comercialmente a su hermano Alberto Amado Edgardo Khalil, quién se desempeñó como Director General de Asuntos Jurídicos de la Legislatura porteña, designado por el entonces Vicepresidente de la Legislatura Santiago de Estrada y el entonces Secretario Administrativo Oscar Moscariello (hoy Vicepresidente de BOCA Jr. y dirigente del PRO). Luego, por Decreto, se le otorgó Poder General Judicial para representar al Gobierno de la Ciudad, y renuncia a la Dirección General de Asuntos Jurídicos 8 días después del procesamiento y dictado de prisión efectiva al ex Jefe de la Policía Metropolitana Jorge “el fino” Palacios por espionaje telefónico, entre otras personas, a familiares de víctimas de la causa AMIA.
Resulta extraño que quien profesa con tanto fervor la fe islámica, lo cual merece mi mayor respeto, y es un incondicional defensor de la República Islámica Irán, algo completamente legal en Argentina, se asocie con dirigentes de un partido manifiestamente anti-iraní. Porque si bien los parientes no se eligen, los socios comerciales sí.
Asimismo llama la atención que el Fiscal Nisman, o quienes lo asesoraban en la investigación, se hayan interesado únicamente en escuchar telefónicamente a Khalil cuando hablaba con determinadas personas. En cualquier parte del mundo una investigación antiterrorista seria, lo primero que hace es determinar vínculos comerciales, de financiamiento, etc.
Es más, si algún Juez o Jueza profundiza la investigación sobre este ciudadano, además de escuchar su teléfono, tal vez se encuentre con información que nada tiene que ver con la religión, con Irán y con todas las cosas que parecen ser. Porque en la Argentina, como en todos lados, no todo lo que parece es y viceversa.
En síntesis, la acusación de Nisman no sólo se derrumba, sino que constituye un verdadero escándalo político y jurídico. Y ahí está una de las claves. El Fiscal Nisman no sabía que los agentes de inteligencia que él denunciaba como tales, no lo eran. Mucho menos que uno de ellos había sido denunciado por el propio Stiusso.
Tampoco investigó, fuera de las escuchas que le suministraba Stiuso, al ciudadano Jorge Alejandro Khalil.
A esta altura los interrogantes que me planteaba el 19, se van convirtiendo en certezas, igual que cuando se avanzaba en la investigación de la causa AMIA.
La denuncia del Fiscal Nisman nunca fue en sí misma la verdadera operación contra el Gobierno. Se derrumbaba a poco de andar. Nisman no lo sabía y probablemente no lo supo nunca. La verdadera operación contra el Gobierno era la muerte del Fiscal después de acusar a la Presidenta, a su Canciller y al Secretario General de La Cámpora de ser encubridores de los iraníes acusados por el atentado terrorista de la AMIA.
El estrépito de la denuncia, sumado al marco internacional por lo sucedido en Francia, que aún sin pruebas ni sustento, plagada de información “plantada”, quedaba sepultada por la muerte del Fiscal. Eso sí, bajo la forma de aparente suicidio. Recurso que ya ha sido utilizado en muchos casos tristemente célebres. Quiero recordar uno en especial para retomarlo más adelante, el de Lourdes Di Natale quién se “suicidara” tirándose por un balcón.
Al Fiscal Nisman no lo hacen volver sólo para denunciar algo que sabían no tenía sustento y que no podía perdurar. Cuando la periodista Sandra Russo analiza el caso en Página 12 bajo el título “El truco de la confusión” y afirma: “Quisieron usar vivo a Nisman y ahora lo usarán muerto”, se equivoca. Lo usaron vivo y después lo necesitaban muerto. Así de triste y terrible.
Porque surgen nuevos interrogantes a medida que se hacen públicas muchas cosas. ¿Porque habría de suicidarse alguien que escribe un mensaje en su chat como el que escribe el Fiscal Nisman cuando explica a un grupo cerrado de amigos su regreso intempestivo al País? En un tono casi épico, reflejando que venía a cumplir una tarea “para la que se había preparado pero no se la imaginaba tan pronto”.
¿Por qué se iba a suicidar alguien que en su chat explica que la tenía pensada hace tiempo pero que la había tenido que adelantar? ¿Tal vez lo hicieron venir por lo ocurrido en Francia? ¿O estaba pensada para la campaña presidencial? ¿O tal vez se adelantó por los cambios efectuados en la Secretaría de Inteligencia?
¿Por qué se iba a suicidar alguien que el sábado a las 18.27hs le envió una foto a un Wolff, miembro de la DAIA, de una imagen de su escritorio donde se ven papeles y resaltadores, y le aseguraba que se estaba preparando para la reunión del día lunes en Diputados? El propio Wolff expresa textualmente: “Le escribí para consultarle sobre quién debía levantar el secreto de sumario sobre los miembros de los servicios de inteligencia. El me respondió que quien lo tenía que hacer era el Secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli y me envió una foto del escritorio en el que estaba trabajando”.
¿Por qué se iba a suicidar si no sabía que era falsa la información que estaba en el informe? Estas respuestas seguramente las podrán dar quienes lo convencieron de que tenía en sus manos “la denuncia del siglo” proporcionándole datos falsos.
Pero además, si hubiera tenido sospechas de falsedad de información o de falta de sustento en el supuesto de que se lo habían escrito “otros” ¿Por qué se iba a suicidar alguien que ya había sido acusado por numerosos familiares de las víctimas del atentado en la AMIA o directamente lo habían recusado? ¿En qué hubiera cambiado su vida si el informe no tenía sustento y el Juez a cargo, como es común, corriente y sucede a diario, le dicta un “téngase presente y resérvese hasta que se adjunte más prueba”?
¿Por qué se iba a suicidar alguien que siendo fiscal gozaba, él y su familia, de una excelente calidad de vida?
Pero además ¿Por qué iba a pedir prestada un arma para suicidarse cuando el Fiscal tiene registradas dos armas a su nombre en el RENAR? Una pistola semiautomática marca Bersa calibre 22 plg largo rifle (similar a la que fue hallada junto a su cuerpo) y un revólver acción doble marca Rossi calibre 38.
Resulta imposible no observar que en cualquier lugar del mundo, si alguien aparece muerto por un arma que está registrada a nombre de otra persona y esa misma persona resulta ser la última que estuvo con él en vida, le entregó el arma en el mismo lugar del hecho, su casa, y es un íntimo colaborador suyo especialista en informática que trabaja también en la causa AMIA desde el año 2007, resulta cuanto menos raro. Muy raro. Por eso es más que conveniente que se le otorgue mucha protección al Sr. Daniel Ángel Lagomarsino.
Como también resulta muy conveniente que se ordenen sumarios e investigaciones lo más rápidamente posible sobre la propia custodia del Fiscal Nisman. Esto es: los 10 policías federales. ¿Si informaron inmediatamente de descubierto el hecho al 911 o a sus superiores?
¿Cómo se permitió el ingreso al lugar donde estaba el cuerpo del Fiscal Nisman a un médico privado de una obra social antes de dar cuenta al Juez, a sus superiores, a los forenses?
Interrogantes estos y otros que deberán ser investigados por la jueza y la fiscal de la causa. Si, ya se. Llegaron a mí la publicaciones en Twitter y Facebook de la Jueza interviniente. Manifestaciones no solamente de neto corte opositor hacia el Gobierno Nacional, sino que diría hasta ofensivas hacia la figura presidencial que revisten mayor gravedad proviniendo de una funcionaria pública de otro Poder. Dicho sea de paso, también tuvo expresiones hacia su propia institución cuanto menos, poco felices.
Pero lo que más me inquieta es que es la misma Jueza que trató la causa del “suicidio” de Lourdes Di Natale, ex Secretaria de Emir Yoma, quien lo denunció por pago de coimas y fue una figura clave en la venta ilegal de armas. La causa se cerró y Lourdes sigue “suicidada”.
No fue casual que en única nota que publiqué el 19 de enero, antes de conocer la denuncia de Nisman, en el segundo párrafo, y refiriéndome concretamente a la muerte del Fiscal Nisman, escribí con signo de interrogación “¿suicidio?”.
Hoy no tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas. Había que traer urgente al país para aprovechar el estrépito internacional provocado por los actos terroristas ocurridos en Francia. Nisman mismo lo expresa en su chat cuando dice que no lo imaginaba tan pronto refiriéndose a lo que venía a hacer en su retorno imprevisto.
Lo que nunca pudo imaginar es que el tiempo no solamente había comenzado a correr para la “denuncia del siglo”, sino también para su propia vida.
En varios medios de comunicación se recordaron, en estos días, casos de “suicidios” que nunca se esclarecieron: el Brigadier Etchegoyen que investigaba en la Aduana un caso de narcotráfico, mientras la aeronáutica era conducida por su camarada José Antonió Juliá (padre de los dos condenados en España por narcotráfico), el Capitán de Navío Horacio Pedro Estrada que estaba imputado en la causa por venta ilegal de armas, Marcelo Cataneo acusado de pagar coimas en el caso de Banco Nación-IBM, el caso de la propia Lourdes Di Natale que mencioné en párrafos anteriores.
Sin embargo, el caso del Fiscal Nisman es diferente. Todos los casos mencionados remiten a cuestiones de corrupción y dinero. El caso AMIA es otra cosa. Es el mayor atentado terrorista que sufrió nuestro País y cobró la vida de 85 argentinos. Las víctimas y sus familiares esperan justicia hace 21 años y es precisamente desde allí, desde el Poder Judicial, único encargado de investigar, acusar, juzgar y condenar a los responsables de tanta tragedia, desde donde se puede cumplir esa demanda permanente de Verdad y Justicia".
Miércoles 21 de Enero de 2015
Las cifras del comercio con Irán desmienten la denuncia de Nisman
Según el fallecido fiscal, el Gobierno acordó impunidad para los acusados de la causa AMIA, a cambio del mejoramiento de la relación comercial entre los Estados. Sin embargo, hubo menos exportaciones e importaciones ínfimas
El intercambio comercial entre Argentina e Irán mostró distintos matices en los últimos 20 años, aunque sólo durante cuatro de ellos el país asiático exportó productos y en proporciones ínfimas respecto a las importaciones, mientras que tras la firma del Memorándum el ingreso de productos argentinos decayó, contradiciendo así uno de los principales argumentos del fiscal Nisman para denunciar un supuesto pacto de impunidad de ambos países para intercambiar granos por petróleo.
Incluso, y de acuerdo al informe comercial de las relaciones económicas de Argentina e Irán elaborado por la Cancillería, se desprende que luego de la firma del Memorándum de Entendimiento, y aunque las importaciones desde el país asiático fueron prácticamente nulas, nuestro país exportó en 2013, a través de YPF, productos por la suma de 1.492.350 millones de dólares.
El fallecido fiscal federal Alberto Nisman había presentado una denuncia hacia la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios nacionales en donde advertía que Argentina había negociado con Irán la impunidad de los funcionarios del país asiático acusados por el atentado a la AMIA, a cambio de un aumento del intercambio comercial en donde se primaba la importación de petróleo a cambio de "granos".
Luego de la firma del Memorándum de Entendimiento, y aunque las importaciones desde el país asiático fueron prácticamente nulas
Sin embargo, precisamente en los últimos tres años (2012, 2013 y 2014) las exportaciones a Irán pasaron de un incremento a una baja sensible, incluso de poco más del 25 por ciento en el último año.
A lo largo de 20 años los productos de nuestro país, principalmente oleaginosas, ingresaron al mercado iraní con altas y bajas, como la registrada en 2002 que luego se remontó en el tramo final del gobierno del ex presidente Néstor Kirchner, manteniendo desde allí un intercambio sin demasiadas variaciones, incluso con una merma de la balanza exportadora importante en el último año.
En ese sentido, según los datos oficiales, en la comparativa entre 2012 y 2013 el ingreso de productos a Irán creció el 14,85%, pero en el balance entre noviembre de 2013 y mismo período de 2014, las exportaciones decrecieron a un 25,76%
El amplio informe, elaborado en base a datos del INDEC, muestra además que las exportaciones entre 1994 hasta 1997 tuvieron un crecimiento sostenido, mientras que a partir de 1998 y hasta el final del gobierno de Carlos Menem, mantuvieron un ritmo sensiblemente menor.
Miércoles 21 de Enero de 2015
Los argumentos que refutan la denuncia de Nisman
Luego de la difusión del texto completo de la denuncia presentada por el fiscal Alberto Nisman, diversos actores del arco político salieron a evaluar los puntos débiles del escrito.
El día después de que se conociese completa la denuncia que el fallecido fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, presentó a la justicia, distintos actores del arco político expusieron los argumentos que -a su parecer- debilitan la presentación.
El ex juez de la Corte Raúl Zaffaroni consideró hoy que el fallecido fiscal especial para la causa AMIA, Alberto Nisman, podría haber sido “víctima de pistas y datos falsos” que incluyó en la denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y señaló que “básicamente, lo que se está denunciando no es un delito”.
"Si quiso encubrirse a alguien, el acuerdo con Irán es un comienzo de ejecución de un encubrimiento, una tentativa, porque el hecho no está consumado”, y señaló que “incluso en el caso de que forzando se dijese que es un hecho de tentativa, el memorándum de (Héctor) Timerman (con Irán) lo convierte en un desestimiento, y eso es impune también”, explicó.
“No veo tentativa ni comienzo de ejecución en lo que se describe. Aún probado lo que dice Nisman (en su denuncia), desde el derecho de fondo no hay delito”, consignó el ex juez de la Corte.
En tanto, el dirigente del Movimiento Nacional Alfonsinista, Leopoldo Moreau, analizó la denuncia que presentó el fiscal y opinó que fue "fabricada" por un sector desplazado de inteligencia.
En ese sentido, Moreau expresó que hubo dos momentos que desencadenaron la denuncia del fiscal: "La decisión de la Presidenta de desplazar a un sector de la SIDE que había construido un poder paralelo, y la decisión inmediatamente posterior de la Cámara Federal porteña de ordenarle al juez Ariel Lijo poner en condiciones la causa del encubrimiento, para que sea elevada a juicio oral".
"Estos hechos están vinculados porque ese sector desplazado de la SIDE va a quedar muy expuesto a medida que avance ese juicio oral, porque desde el principio de la causa AMIA ha tenido una participación activa, pero no para esclarecerla sino para comprometerla y sembrar pistas falsas", agregó en comunicación con Radio Nacional.
Y preguntó: "¿Qué tiene que ver Nisman con todo esto? Precisamente era él quien estaba en el centro de todo este dispositivo que lo rodeaba y lo controlaba, como dijo el juez Canicoba Corral".
"Algo tenían que hacer y lo que hicieron fue fabricarle a Nisman esta denuncia. Sin embargo, 48 horas después de que la presenta Estados Unidos declara enfáticamente que no tiene nada que ver con esta denuncia; el ex titular de la Interpol durante 14 años le dice a Nisman que está mintiendo; el congreso mundial judío, las sedes locales de la AMIA y DAIA no emiten opinión. Silencio de radio y no tiene ningún apoyo", cerró Moreau.
Desde el oficialismo, también salieron a remarcar la debilidad de la denuncia que hizo el fiscal Nisman. La jefa del bloque del FPV en Diputados, Juliana Di Tullio, se refirió a la denuncia presentada por el fallecido fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, a la que tildó de "descabellada".
"Yo me pregunto si no le han vendido información falaz al fiscal, seguramente dada por alguien que él tenía mucha confianza", indicó la diputada y agregó: "Nos preguntamos qué papel y quienes de la Secretaría de Inteligencia, sobre todos los que tenían mucho contacto con el fiscal, tuvieron contacto con él y que papel tuvieron", indicó en referencia al agente de inteligencia desplazado del organismo semanas atrás, Jaime Stiusso.
Para la jefa de bloque de diputados del FPV, la denuncia presentada por Nisman "son supuestos, recortes periodísticos, especulaciones e interpretaciones libres de un fiscal que parecen no tener una sustancia, ni ninguna prueba contundente".
Para Di Tullio: "No hay una sola prueba sustanciosa para emitir semejante denuncia en contra de la Presidenta de la república, el
canciller Timerman". Por esta razón, aseguró: "Necesitamos saber qué motivó al fiscal a hacer esta denuncia en este momento con feria judicial".
En tanto, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, de acuerdo a los datos que fueron dados a conocer tras la publicación de la denuncia que preparaba el fiscal Nisman, y las declaraciones que al respecto realizó el titular de la Secretaría de Inteligencia, Oscar Parrilli, se pudo constatar que muchos datos eran “falsos”.
“Parrilli dio a conocer públicamente, en virtud de la ley de Inteligencia y ante el requerimiento del juez Ariel Lijo, que dos supuestos agentes o espías de la Secretaría de Inteligencia (SI) que se mencionaban en la denuncia no eran tales, sino una cuestión falsa.
Es el caso de Ramón Allan Bogado y Héctor Yrinia”, consignó esta mañana el funcionario nacional.
Dijo por otra parte que también es “falsa” otra cuestión que se incluía en la denuncia de Nisman sobre un supuesto plan de encubrimiento por parte del Gobierno, y que es que el memorándum con Irán tenía como objetivo el incremento del intercambio comercial bilateral, “petróleo (Irán) por cereales (Argentina), algo que, dijo, “nunca ocurrió”, sino por el contrario “decayó el comercio bilateral”.
Por su parte, el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, volvió a calificar hoy de "absolutamente endeble" la denuncia del fallecido fiscal. "No hay absolutamente nada, es algo absolutamente endeble, sin concepto", dijo
En ese sentido, también señaló que las personas que menciona Nisman como agentes de la Secretaría de Inteligencia (SI), Ramón "Allan" Héctor Bogado y Héctor Yrimia, "no son agentes ni lo han sido ni siquiera en forma temporaria", como ayer hizo saber la SI al juez de la causa, Ariel Lijo.
"Lo que (Antonio, alias Jaime) Stiusso le dio (a Nisman) diciéndole que existía una conexión entre (Jorge Alejandro) Kalhil y un teórico agente Bogado, era falso. Pero lo peor de todo es que en 2013 Bogado fue denunciado por la SI como vendedor de influencias o falso agente por el mismo Stiusso", afirmó Fernández.
En ese sentido, consideró "preocupante" que los supuestos agentes "son denunciados por Stiusso y quien presenta la escucha a Nisman es el mismo Stiusso, que sabía de las dos cosas".
"Nisman habla de una doble SIDE, la que representa Stiusso y la que representan, entre otros, Bogado y Yrimia, que nunca han sido agentes sino chantas que venden un cuento para ganar algo....son Buscapina", dijo el secretario de Presidencia aludiendo al conocido antiespasmódico derivado de una planta.
El ex senador reiteró que en la imputación de Nisman hacia la Presidenta y el canciller "no hay una sola cosa que tenga asidero" y recordó que la semana pasada, cuando se conoció parcialmente el texto, "ya había dicho que se iban agarrar la cabeza cuando se conociera en su totalidad".
En tanto, el abogado Claudio Lifschitz, uno de los principales testigos de la causa por el atentado a la AMIA y ex secretario del apartado juez Juan José Galeano, aseguró hoy que "no cabe la menor duda" que detrás de la denuncia existe "un contragolpe de los aparatos de Inteligencia" apartados por la mandataria, y lo fundamentó en "una cuestión de tiempos, hechos y personajes involucrados".
"No descarto en lo absoluto que la denuncia por encubrimiento formulada por Nisman fuera de tiempo y de lugar, tiene una obligada vinculación con personal de Inteligencia que fue separado por la Presidenta el mes pasado", afirmó el letrado, en declaraciones radiales.
A la vez, aseguró que existe "una estrecha vinculación" con el apartamiento del ex director de Contrainteligenia, Jaime Stiusso, al sostener: "Sabemos que estas personas separadas son las que llevaron a Nisman a esta posición respecto al Memorandum con Irán, y ese desacuerdo, sumado a los apartamientos, motivaron ese apuro con la denuncia".
"Es un contragolpe de los apartados de Inteligencia, no me cabe la menor duda. Y lo digo por una cuestión de tiempos, y una cuestión de personajes involucrados. Estamos hablando de la íntima relación entre lo que le hicieron sostener a Nisman y con lo que la Presidenta no tomó nunca en cuenta en pos de esclarecer el atentado", sostuvo Lifschitz.
A la vez, expresó que "la denuncia presentada en enero por Nisman es muy descabellada y responde a un pedido puntual", dado que "no podemos dejar de obviar que dejó sus vacaciones y se presentó en plena feria".
Jueves 22 de Enero de 2015
OPINIÓN

La mañana que el país supo que el fiscal Alberto Nisman había sido encontrado muerto, Jorge Lanata se despertó quince minutos antes de hablar por radio. Según le contó a Marcelo Longobardi, que lo entrevistó antes de las 7 AM, el periodista insignia del Grupo Magnetto se sorprendió cuando no encontró la edición del lunes del diario Clarín en la puerta de su departamento. La portera, entonces, le dijo que la demora posiblemente se debiera a que "mataron al fiscal".
La ligera impresión de Lanata de las 7 de la mañana se convirtió con el correr de las horas en política de Estado para el multimedio. Una sutil línea editorial sincroniza desde entonces todas sus noticias y comentarios: la muerte de Nisman debe ser, no puede no ser, un asesinato, del cual el gobierno sería el primer sospechoso. "Magnicidio", le subió el precio Nelson Castro.
Tras la contundente desmentida hecha por el propio ex secretario general de Interpol, la imprevista muerte de Nisman rindió para la derecha más que la propia denuncia. Denuncia que, tras su lectura, demostró ser, más que una imputación penal, apenas si una valoración política del Memorando de Entendimiento. Aun si fuera cierta, "no hay delito", dijo el penalista Raúl Zaffaroni. Luego de que Héctor Timerman leyera un correo electrónico dirigido al canciller por Robert Noble (qué paradoja que sea un funcionario norteamericano de apellido Noble quien frustra semejante denuncia contra el kirchnerismo), Nisman no habló más por los medios y se llamó a un silencio que fue interrumpido por su muerte.
En tanto, en la edición del jueves 15 (al día siguiente de la espectacular denuncia), Hugo Alconada Mon adelantó que "a lo largo del dictamen de 300 fojas la presidenta no aparece con voz propia en ningún mensaje reservado". Esto se supo fehacientemente recién cinco días después, cuando fue publicado en el sitio de prensa de la Corte el texto de la presentación. ¿Cómo lo sabía el centenario diario? ¿Cuáles son sus fuentes? ¿Información u operación?
Evidentemente, a algunos el fiscal les sirve más muerto que vivo. ¿A quién le importa que el país haya perdido con la muerte de Nisman la posibilidad de confrontar su endeble denuncia ante los diputados? La democracia volvió a quedarse sin su 7D. ¿Qué valor tiene para esos algunos que son pocos pero conservan mucho poder de fuego mediático, la memoria de los muertos en la AMIA? Total, ahora "todos somos Nisman". La responsabilidad social de informar, bien gracias. La desconfianza, la anomia y el descrédito ante las instituciones de la democracia, al fin le empatan el partido a la política. La militancia vale menos que un experto en balística. De paso (¿o es la razón de fondo?), se impugna el soberano derecho de un gobierno a fijar su política exterior sin tener que consultarla con el patrón del mundo, que quiere volver a ser gendarme de un incipiente nuevo orden internacional, muy parecido al viejo.
Naturalmente, no es lo mismo que el fiscal haya sido asesinado, se hubiera quitado la vida por propia voluntad, o haya sido inducido. Lo que no cambia es la evidente razón extra judicial de la denuncia, impugnada unas horas después por el propio juez de la causa y refutada por Interpol. Definir el sentido del caso Nisman es facultad de la política, no de un juez.
Cuando Cristina explicó las razones del tratado con Irán, sancionado por ley del Congreso, dijo que lo impulsaba para destrabar la investigación. Si el propósito del gobierno era encubrir a la nación persa, ¿para qué habría de reactivar la causa? ¿No le convenía, acaso, que siguiera quieta adentro de su imposibilidad objetiva de avanzar, sencillamente porque no había manera de tomarles declaración indagatoria a los apuntados por Nisman?
La forzada interpretación mediática alcanzó su punto máximo el lunes por la noche, con el cacerolazo y la marcha "espontánea" a Plaza de Mayo. Era el escenario perfecto. Una muerte política, el gobierno en la mira y gente en las calles. En las afiebradas mentes de los cronistas, el 19 de enero de 2015 era el 19 de diciembre de 2001.
En la Argentina operan grupos de poder muy vigorosos, que ansían que Cristina se vaya en helicóptero del gobierno, con la mayor cantidad de desbordes callejeros e institucionales que fuera posible. El decisivo año electoral es sacudido en su primera quincena por un hecho conmocionante, con notorias consecuencias políticas, que seguro será parte de la campaña en ciernes. Que al gobierno lo perjudique el nuevo escenario, ¿no es condición para descartar el recelo que la oposición política y mediática tiende irresponsablemente sobre él?
La denuncia se produjo mientras el mundo analizaba el atentado terrorista en París, y nuestra prensa hegemónica se daba a la peregrina tarea de construir un sentido según el cual Cristina había evitado condenarlo. La misma presidenta expuso claramente la secuencia temporal de los hechos. El relato de la derecha es primitivo, pero rinde: si Cristina no deja que su canciller marche contra el terrorismo al lado de Angela Merkel, es perfectamente posible que proteja a quienes volaron la AMIA, y hasta que mande a matar al fiscal que denunció el encubrimiento.
Diego Lagomarsino se comunicó con Página/12 a través de una jueza para dar a conocer su versión. Asegura que Nisman lo llamó el sábado y le dijo que necesitaba el arma “por seguridad, que Stiuso le había dicho que se cuide”. Es la primera mención directa a la presencia del ex jefe de Inteligencia en las horas previas a la muerte del fiscal
Autopsia clave
El criminalista Raúl Torre sostiene que de la autopsia surgen elementos muy decisivos para evaluar si se trató de un asesinato o un suicidio. “En principio, las claves están en la distancia del disparo y la trayectoria. En ese terreno, hay datos muy característicos de un suicidio”, señaló Torre. De la autopsia también pueden surgir datos sobre lesiones de defensa. Si alguien le disparó, más todavía en un baño, tendría que haber un rastro de pelea, algún tipo de rasguño, a menos que el homicida fuera una persona de su total confianza, del que no esperaba un disparo. La hipótesis sería que se le acercó de atrás y accionó el arma. En este terreno, juega un papel determinante el registro de ingresos en el edificio. Pero, además, no encaja que un asesino haya usado un arma que el propio fiscal pidió prestada. Aun así, todo está por investigarse.
Cerrajero
La presencia de Walter, el cerrajero, en la Fiscalía, produjo ayer un enorme revuelo y una campaña mediática asombrosa. En esencia, el cerrajero coincidió en su relato exactamente con la versión que consta en el expediente.
El pasadizo
Durante la mañana de ayer surgió el dato de que entre los dos departamentos del piso 13 hay un pasadizo construido especialmente para arreglar los acondicionadores de aire. Desde ese pasadizo se puede acceder al departamento de Nisman, aunque entrando por el otro. Según trascendió, en ese espacio había una huella de un zapato o zapatilla y, además, una huella digital. Ambas cosas se están trabajando.
La pistola
Como se sabe, el barrido electrónico de la mano de Nisman no dio positivo para bario, antimonio y plomo, los vestigios del fulminante que deja un disparo. Uno de los peritos de más trayectoria en balística, Luis Echeverría, ya había adelantado que el barrido podía dar negativo, básicamente porque una pistola es un arma cerrada y el calibre 22 es chico.
Pendiente
Está la expectativa de que algún dato surja del análisis del celular de Nisman y de sus computadoras. En algunas se dice que no hay información y se estaba trabajando en acceder a un Ipad con el que se movía.
Empleado del PRO
La diputada por el FpV Mara Brawer recordó que Alberto Khalil –hermano de Jorge, señalado por el fiscal Alberto Nisman como presunto agente iraní que hizo de nexo con el Gobierno– es empleado de la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad y tiene vínculos comerciales con el legislador del PRO Oscar Moscariello. Además, destacó que fue el jefe de Gobierno porteño quien “nombró a Jorge “Fino” Palacios, encubridor del atentado a la AMIA, como jefe de la Policía Metropolitana. Brawer dijo no tener la “irresponsabilidad como tienen ellos de decir que el PRO tiene relación con el terrorismo iraní, aunque esa familia trabaje en el espacio conducido por Mauricio Macri”.
Por Nicolás Lantos
Assad aparece mencionado en la denuncia de Nisman como un nexo entre Argentina e Irán en diversas negociaciones, como parte de los supuestos “canales paralelos” de diplomacia que se habrían establecido para urdir el complot. La primera de las tres menciones que tiene en el documento lo sindica haciendo contacto con el acusado por el ataque terrorista Moshen Rabbani para ofrecerle una “venta de armas”. Según la denuncia, el mismo día que se comunicó con el funcionario iraní, Assad “venía de reunirse” con un funcionario del gobierno argentino, quien iba a intermediar para conseguirle una reunión personal con la Sra. Presidente”.
Luego, Nisman consignó “una reunión en el Ministerio de Justicia” tras la cual se comunicó con Khalil para ponerlo al tanto de “unas novedades lindas”. Según el relato del fiscal, “Assad le reportó a Rabbani sobre su reunión con un ministro nacional” (se trataría de Julio Alak) que le habría prometido “hablar con la Presidente” para arreglar una reunión con la supuesta finalidad de reactivar el comercio bilateral, previo encubrimiento de los acusados por el atentado.
Respecto de esas acusaciones, ayer Assad aclaró: “En verdad con la Presidenta nunca he tenido una entrevista y la conocí solamente en el Tedéum del 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana. La audiencia con la Presidenta de la Nación iba a ser en marzo con referentes de la colectividad a nivel nacional”. Sobre sus contactos con el Gobierno, aseguró que fueron en el marco de una gestión para conseguir una sede para la comunidad islámica.
“Me ofrecieron un espacio físico para trabajar en coordinación con el Inadi y el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos en un área de cooperación, de difusión de cultura”, relató. En ese marco, gestionó una visita “con previa audiencia a la Presidenta para agradecer el gesto hacia la colectividad”, aunque el encuentro nunca se llevó a cabo. Finalmente, Assad aclaró que conoció a Rabbani “como director de la mezquita de Flores en el año ’83”, pero que “nunca” en su vida hubo una intermediación a través de él entre Rabbani y el gobierno argentino.
Esteche está imputado por el fallecido fiscal Alberto Nisman al igual que la presidenta Cristina Fernández, el canciller Héctor Timerman, así como otros funcionarios, legisladores y dirigentes sociales. Nisman los acusaba de armar un plan para desligar a Irán del atentado a la AMIA y responsabilizar, en su lugar, a “fachos locales”. “Tengo certezas, la causa es un disparate, no tengo nada que ver con eso”, remarcó ayer Esteche.
Con Jorge Alejandro “Yussuf” Khalil, el supuesto agente iraní imputado por Nisman por colaborar en el encubrimiento de la “pista iraní” por la voladura de la AMIA, lo une “una relación de amistad”, contó. Afirmó que sabe que el hombre es “un dirigente de la comunidad islámica argentina, hincha de All Boys, y de Floresta”. “Me consta que tiene relación con las embajadas de Irán o de Siria por su rol de dirigente comunitario, pero de ahí a poder influir” en la política exterior de estos países “hay una distancia enorme y es un despropósito”.
A Bogado, en tanto, lo conoció “colateralmente”, relató. Se “lo presentaron” como “funcionario de la Jefatura de Gobierno”, dijo. En tanto, negó tener relación alguna con Yrimia o con el diputado nacional por el Frente para la Victoria Andrés “Cuervo” Larroque, otro de los imputados por Nisman. “De Larroque no tengo ni el teléfono”, destacó Fernando Esteche.
El agente que no era agente
“Parrilli dio a conocer públicamente, en virtud de la ley de inteligencia y ante el requerimiento del juez Ariel Lijo, que dos supuestos agentes o espías de la Secretaría de Inteligencia (SI) que se mencionaban en la denuncia no eran tales, sino una cuestión falsa”, remarcó Capitanich. En el caso de Bogado, ya tenía antecedentes por hacerse pasar como espía (y había sido denunciado en ese sentido por la misma SI) o atribuirse vínculos con empresas con las que no tenía ningún tipo de contacto. Por su parte, la titular de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados, Juliana Di Tullio, dijo que “empieza a aparecer una verdad sobre lo que a todas luces parece una cosa descabellada” y se preguntó “si no le han vendido información falaz al fiscal”. La legisladora pidió que se sepa “quiénes de la Secretaría de Inteligencia tuvieron contacto con él y qué papel tuvieron” en los últimos días de vida del fiscal. Su compañera de bloque María Teresa García consideró por su parte que la denuncia “queda enflaquecida” al tener como fundamento las escuchas de supuestos agentes que no pertenecen a la SI.
Mensaje de la Iglesia
El fiscal de la causa AMIA decidió investigar a la Presidenta, al canciller y a otras personas, en vez de dedicarse a dilucidar quiénes fueron los ejecutores y responsables del atentado que lleva dos décadas con más sombras que luces.
Rodolfo Canicoba Corral, el juez que lleva la causa AMIA, se pregunta por qué el fiscal de la causa, Alberto Nisman, dedicó tanto esfuerzo para investigar una supuesta red diplomática paralela, en vez de abocarse a la tarea que tiene encomendada: profundizar las tres pistas que, a dos décadas del atentado en la mutual judía, dejan sin aliento a los familiares de las 85 víctimas fatales y mantienen a la sociedad argentina en un alto nivel de incertidumbre acerca de cómo la trama de espías, fiscales y jueces es eficaz para evitar que se sepa la verdad respecto de lo ocurrido en Pasteur 633 el 18 de julio de 1994.
Hay, con los pocos datos a disposición, dos hipótesis a seguir. La primera, sostenida por la oposición y por allegados a Nisman que afirman haber visto las 300 páginas de su investigación. Esos sostienen que las grabaciones son múltiples y contundentes y que incluyen diálogos de alguno de los imputados con cuadros de la inteligencia iraní. En todo caso, una vez que tome estado judicial, deberán realizarse las pericias que permitan conjurar una cuidadosa edición de fragmentos de conversaciones y que permitan confirmar que las contrapartes son los supuestos espías iraníes. Una segunda hipótesis es que Nisman disparó fuegos artificiales que tienen como propósito demostrar dos cosas: que el Gobierno, a través del memorándum de entendimiento entre Argentina e Irán de enero de 2013, intentó cambiar granos por petróleo y terminar con el pedido de captura internacional dictada por Interpol sobre cinco funcionarios iraníes. A juzgar por sus profusas declaraciones en el programa A dos voces que se emite por TN, Nisman llevó a cabo una supuesta investigación que le permitiría probar que hasta la propia Presidenta estaría involucrada en esa maniobra. El gran problema parece ser que nunca entró petróleo iraní y que nunca se levantó el llamado “alerta roja internacional” sobre esos cinco ciudadanos iraníes.
Aquel entendimiento con Irán no sirvió para nada, el Congreso iraní no lo ratificó y la Corte Suprema de Justicia de la Argentina lo declaró inconstitucional en mayo de 2014. Pese a no tener ninguna vigencia, ese acercamiento del gobierno argentino con las autoridades iraníes, iniciado a principios de 2011, fue motivo de un gran debate, básicamente porque representaba una manera de tomar distancia del alineamiento automático con la política del Departamento de Estado de Estados Unidos. Es difícil afirmar si hubo o no aspectos secretos que llevaron a Cristina Fernández de Kirchner a ponerse al frente de ese entendimiento con Irán, pero si existieran sin duda no son los motivos por los cuales el fiscal Nisman cargó contra la Presidenta con tanta determinación y tan poca consistencia. Quien había escrito la teoría del petróleo por granos fue el fallecido periodista José Ricardo Eliaschev en marzo de 2011 a través de un artículo en Perfil. El propio Nisman reconoció en TN que él no abonó esa teoría en aquel momento.
¿Qué cambió para que ahora sí lo crea? Lo que esgrimió fueron frases aisladas atribuidas a Luis D'Elía y el líder de Quebracho Fernando Esteche, entre otros, en supuestas conversaciones telefónicas con personas de origen iraní en las que ellos allanarían las cosas para mejorar la sintonía con Irán. Humo, pero además un humo surgido de las chimeneas de las pinchaduras telefónicas de los servicios de inteligencia.
¿Hay algún agente relevante en la generación de ese humo? Lo dijo el propio Nisman en TN cuando reconoció tener una relación estrecha con Aldo Stiles (alias Antonio Stiuso, el Ingeniero), jefe de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia hasta el pasado 20 de diciembre. “¿Y a quien quiere que recurriera para investigar si no a los servicios de inteligencia?”, le preguntó de modo retórico Nisman al periodista Edgardo Alfano para dar por sentado algo que se sabe en los círculos de la Justicia y la información reservada: Nisman llegó a ser fiscal de la causa AMIA por ser un hombre alineado con ese espía a quien muchos consideran el John Edgar Hoover del subdesarrollo.
Otro falso ingeniero. Stiuso fue incorporado al espionaje vernáculo a finales del gobierno de Isabel Perón e hizo su carrera en plena dictadura militar cuando los PCI (Personal Civil de Inteligencia) se incorporaban a los grupos de tareas dirigidos por almirantes y generales. Stiles/Stiuso tuvo (tiene) una red de espías, algunos de los cuales pueden estar en cabarets o casas de cambio y muchos otros están en estrados judiciales o son fiscales. Antes de volver a las inconsistencias del Nismangate, vale la pena recordar que en julio de 2004, al día siguiente del aniversario del atentado a la AMIA precisamente, Néstor Kirchner dio una novedad que podía ayudar a la investigación: habían aparecido 45 de los 66 casetes de escuchas telefónicas que misteriosamente se habían perdido. Pasados diez años y medio, es difícil saber si alguna vez existieron esos casetes, lo que puede confirmarse es que no aparecieron nunca. Presumiblemente, eran conversaciones que permitían profundizar la llamada pista local, que comprometía entre otros a Carlos Telleldín, el hombre que habría vendido la camioneta Trafic que supuestamente se usó para el atentado. Los casetes no aparecieron pero Carlos Telleldín hoy es el titular de un estudio jurídico e inmobiliario al que se puede llamar las 24 horas (011-154-9988662 o Nextel 584*4987), entre otras cosas para gestoría de automotores.
Pocos días después de la fallida aparición de las escuchas telefónicas, el entonces ministro del Interior Gustavo Beliz se inmolaba al mostrar la foto de Stiuso/Stiles en un programa televisivo. Si Beliz, por su simpatía proverbial o su acercamiento al Opus Dei, se creía capaz de ganarle una pulseada al experimentado espía, la realidad se ocupó de contestarle de inmediato. Kirchner, furioso, lo dejó fuera del cargo. Stiuso, el espía formado en los años de crímenes de lesa humanidad, jamás tuvo que contestar ¿qué hacía usted en esos años señor? Por motivos que algún día quizá se sepan, siguió al frente de la Jefatura de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia de Estado. Sí cambió el nombre de la secretaría, que en febrero de 2011 pasó a llamarse SI a secas: Secretaría de Inteligencia. No cambiaron los encargados de la actividad.
¿Puede un hombre en las sombras concentrar tanto poder? Sin dudas, la causa AMIA es una prueba de que el dolor de la sociedad puede seguir conviviendo con la impunidad. El propio juez Canicoba Corral habla de tres pistas: la siria, la local y la iraní. Gabriel Levinas –otro periodista de origen judío y también opositor al gobierno pero que sí investigó en serio la causa AMIA– relativiza las versiones de que todos los caminos llevan a que Hezbollah (una organización asentada en el sur del Líbano) fue el brazo ejecutor de un plan urdido por la República Islámica de Irán–. De lo que nadie duda es de que la pista iraní es funcional a la Mossad, la CIA y el FBI. La pista iraní sirvió durante años para que Israel y Estados Unidos tuvieran un argumento más contra una nación rica en petróleo y desafiante al poder internacional. Siria, hasta hace unos años, se parecía más a una nación laica en medio del polvorín musulmán. Estos años movieron un poco el tablero.
Hace casi cuatro años que Siria está en una guerra que algunos llaman civil al tiempo que en Irán soplan vientos más moderados desde que asumió la presidencia Hasán Rouhaní en reemplazo de Mahmud Ahmadineyad, el hombre que había afirmado que el Holocausto era un mito. Aunque el tablero mundial se mueva, Irán, para la derecha latinoamericana y el Departamento de Estado seguirá siendo la bestia negra aliada a la República Bolivariana de Venezuela, a Evo Morales y a cualquier izquierdista que no se sienta identificado con los tratados de libre comercio y la hegemonía de Estados Unidos y su historia de crímenes, golpes de Estado y negocios de las multinacionales.
Stiuso, en estos años fue uno de los engranajes de la maquinaria de inteligencia aliada a las agencias de espionaje de los países centrales. Nisman cumplió con todos los requisitos formales para estar al frente de la fiscalía de la causa AMIA y lo hizo mientras Stiuso estaba alineado con el Gobierno. Muchos suponían que este espía se mantendría tranquilo por un tiempo tras su salida de la estructura, pero desde el miércoles pasado queda claro que no fue así.
Las formas jurídicas. El juez Canicoba Corral afirma que no hay motivos para que Nisman no le haya aportado las escuchas telefónicas. La única escucha que el magistrado autorizó es la del dirigente islámico Jorge Khalil. El fiscal Nisman sostiene que no son pruebas sobre la investigación del atentado y que en consecuencia no tenía obligación de dárselas a Canicoba Corral. Entonces, ¿cómo es que Nisman se pasó dos años armando esta historia que dio a conocer? ¿Quiénes, qué jueces autorizaron esas escuchas? Lo que dice Nisman es que el material se lo aportó “la Secretaría” y sería ingenuo pensar que un fiscal formado en las leyes y el Derecho incurra en hacer públicas pinchaduras no autorizadas. Será parte de lo que deba responder en su concurrencia al Congreso. Lo concreto es que el fiscal decidió llevarle sus carpetas al juez Ariel Lijo, titular del juzgado federal número 4 de la Capital, subrogado por la jueza María Romilda Servini de Cubría, quien de inmediato decidió no habilitar la feria judicial para tratar la denuncia. Pero, ¿por qué Nisman no siguió el procedimiento natural que es presentar la denuncia y que vaya a sorteo?
Es sugestivo que una cautelar presentada por el diputado massista Mauricio D’Alessandro haya tenido curso en la Justicia para frenar la designación de 16 fiscales subrogantes y que un fiscal haga una denuncia pública temeraria y que para buena parte de la oposición mediática y política no importen las formas jurídicas.
Arrancó el año político. En los últimos meses, el Gobierno había logrado instalar la disputa con los fondos buitre en todos los foros internacionales. Una diplomacia que para los sectores opositores era bastarda logró fuertes consensos. Bastó que Héctor Timerman pisara suelo parisino para que no importaran los 17 muertos en Francia ni los 20 muertos en Nigeria. Importaba si el canciller llamó o no llamó por teléfono a la Presidenta. Subidos al dolor y a un complejo entramado de odios raciales, se dio el clima para que Nisman tirase el carpetazo. Más allá de los oportunismos, de la clara maniobra opositora, queda el desafío de saber si hay algo de verdad entre las 300 páginas de su carpeta. Sobre todo, queda una vez más y a dos décadas, la incógnita de si algún día los familiares de las víctimas de la AMIA tendrán Justicia.
Protagonistas
Fiscal. El propio Nisman reconoció su estrecho vínculo con el espía Aldo Stiles (a) antonio stiusso, que fue desplazado hace tres semanas de la Secretaría de inteligencia.
Juez. Canicoba Corral salió a los medios de inmediato para marcar las arbitrariedades del fiscal en su sorprendente denuncia contra las más altas autoridades del gobierno nacional.
Fuente:MiradasalSur
En un breve oficio al Ministerio de Seguridad de la Nación, el juez a cargo provisoriamente de la causa ordenó que ambos sean protegidos por una fuerza dependiente de ese ministerio.
Anoche el secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli, respondió a un exhorto de Lijo señalando que los nombrados "no pertenecen ni han pertenecido como personal de la planta permanente, contratado, de gabinete ni personal transitorio".
El lunes el Gobierno levantó la clasificación sobre la identidad de los denunciados por Nisman, ya que la legislación protege ese dato para los agentes de inteligencia.
En su respuesta, la Secretaría de Inteligencia reveló también que Bogado fue denunciado por la propia secretaría por usurpación de título y tráfico de influencias al comprobarse que habitualmente se presentaba como miembro de la SI y había realizado gestiones en la Aduana arrogándose esa calidad.
El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, reiteró hoy ese dato al revelar que la causa radicada en noviembre pasado ante el juez federal Luis Rodríguez fue hecha por el ex número dos del organismo Francisco Larcher, y el relevado jefe de operaciones Jaime Stiuso. "El mismo que le pasó la información errada a Nisman, lo denunció penalmente", remarcó Fernández.
Héctor Yrimia es un ex juez del fuero penal porteño que renunció hace una década y dirige en la actualidad un estudio jurídico bajo el rótulo de especializado en temas de seguridad. De acuerdo a las escuchas mantenía diálogos habituales con Jorge Khalil -dirigente de la comunidad islámica argentina-, señalado por Nisman como un agente pro iraní.
Otro de los denunciados por Nisman como parte del "complot criminal" es el dirigente del grupo Quebracho", Fernando Esteche, que se presentó hoy a través de su abogado Fernando Burlando ante el juzgado de Lijo y pidió ser parte de la causa.
Fuente:Infojus
Jueves 22 de Enero de 2015
Cristina: "Estoy convencida de que no fue suicidio"
La presidenta Cristina Fernández utilizó las redes sociales para referirse a la denuncia del ex fiscal especial de la causa AMIA y afirmó que “los interrogantes se convienten en certezas”. Al informe de Nisman le ¨plantaron¨ información falsa, aseguró la mandataria.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner publicó en las redes sociales un texto fijando su posición acerca de la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman y sobre las circunstancias de su muerte.
La mandataria afirmó que está convencida de que "no fue un suicidio". "¿Por qué se iba a suicidar alguien que siendo fiscal gozaba, él y su familia, de una excelente calidad de vida?", preguntó.
Cristina Kirchner analizó la denuncia completa que iba a presentar Nisman y concluye que al fiscal "le plantaron puertas falsas".
Este es el texto íntegro publicado por Cristina:
"Ayer los argentinos tomamos conocimiento de la denuncia completa del Fiscal Nisman. Siempre se ha dicho que el idioma inglés, a diferencia del español, no tiene tanta diversidad de palabras para definir objetos, situaciones, adjetivos, etc. Y es cierto. Pero debo reconocer que en esta oportunidad, al ver y leer en el día de la fecha la tapa del diario porteño ¨Buenos Aires Herald¨, la economía de vocabulario tiene también sus ventajas.
En efecto, el referido matutino expresa su opinión sobre la denuncia del Fiscal Nisman y lo hace con precisión quirúrgica, o tal vez lingüística. Sobre un facsímil del dictamen, dos palabras inapelables: ¨Nothing new¨. En español: ¨Nada nuevo¨.
"Al informe de Nisman le ¨plantaron¨ información falsa".
Por si no bastaba, agrega como subtítulo: ¨El reporte de Nisman fracasa en avivar las llamas de conspiración¨. Fracaso y conspiración, dos palabras que si hubiera utilizado ésta Presidenta sería objeto de las peores críticas. Creo que nadie podrá acusar al periódico de habla inglesa de ser un medio afín o cooptado por el Gobierno.
Podría mencionar también el análisis de Horacio Verbitsky: ¨Alerta roja¨, publicado en Página 12 también en el día de la fecha, o el de Raúl Kollmann, en el mismo diario, páginas 2 y 3… pero ya se sabe, no faltaría quienes los impugnaran pese a ser ambos periodistas quienes han analizado y seguido el caso AMIA desde sus orígenes.
Inclusive Horacio Verbitsky preside el CELS, que representa a familiares de víctimas del atentado, que integran el colectivo Memoria Activa.
Bueno Aires Herald, Página 12 y otros medios (no quiero ser injusta con nadie), derribaron como un castillo de naipes lo que fue presentado como ¨la denuncia del siglo¨ que demostraría nada más ni nada menos que la complicidad de la Presidenta de la República, de su Canciller y del Secretario General de La Cámpora, en el encubrimiento de los iraníes acusados de haber participado e el atentado de la AMIA hace 21 años.
Por mi parte, debo confesar que una rápida lectura de la denuncia publicada en el CIJ, sitio informático de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, no hizo más que confirmar mis peores sospechas, y encontrar respuesta a muchos de los interrogantes que planteé el día 19 del corriente en la ÚNICA carta que escribí y compartí con el Pueblo argentino: ¨AMIA. Otra vez: tragedia, confusión, mentira e interrogantes¨.
Única con mayúscula se debe a que en el día de la fecha se publicó y habló de: ¨Una nueva carta de Cristina¨ (sic). NO. La carta fue una sola, difundida por distintos sistemas de la red. Basta con leer el texto. Pero en la Argentina, tal como siempre lo afirmo, todos los días hay que volver a explicar lo obvio y simple.
Esta es la segunda y con motivo, precisamente, de haber conocido finalmente el texto de la denuncia, al igual que el resto de los argentinos. Saludable signo democrático. La Presidenta denunciada se entera al mismo tiempo que el restos de los 40 millones que tiene la responsabilidad de representar.
Decía que la lectura de la misma no hizo más que confirmar mis peores sospechas. Tenía razón el ¨Buenos Aires Herald¨: ¨Nada nuevo¨. Pero también por otras razones: al informe de Nisman le ¨plantaron¨ información falsa. Casi una réplica de lo que me tocó ver en la comisión que seguía la investigación de la causa principal. Los presuntos agentes de inteligencia que Nisman identificaba como miembros de una ¨SIDE paralela¨ en conexión ¨directa¨ con la Presidenta, Ramón Allan Héctor Bogado y Héctor Yrimia, NUNCA habían pertenecido a la Secretaría de Inteligencia, bajo ningún carácter. Es más, con fecha 12 de noviembre del 2014 la Secretaría de Inteligencia denunció criminalmente al Sr. Bogado por la posible comisión del delito de ¨tráfico de influencia¨, ya que presentaba ante funcionarios de Aduana como personal de inteligencia. La causa tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 9.
Por si fuera poco, el 7 de agosto del 2013 se recibió en la Secretaría de Inteligencia un oficio librado por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 en una causa por el delito de ¨extorsión¨ en el cual se solicitaba si Ramón Allan Bogado, prestaba servicios en dicha dependencia, y en caso afirmativo, debía concurrir al Tribunal a declarar. Todo lo precedentemente detallado fue informado al Juez Lijo a requerimiento del mismo, por haber quedado radicada la denuncia de Nisman en el juzgado a su cargo.
Dichas actuaciones tuvieron lugar antes de que asumieran las actuales autoridades de la Secretaría y quien puso en conocimiento de las mismas a sus superiores fue precisamente el entonces Director General de Operaciones, Ing. Antonio Horacio Stiusso el día 10 de noviembre de 2014. La denuncia fue presentada al día siguiente.
Aquí es bueno recordar declaraciones del Fiscal Nisman realizadas el 14 de enero de 2015 en el programa ¨A dos voces¨ del cable TN (ya saben de quienes se trata). Alli, ante una pregunta sobre el Ing. Stiusso: Alfano: “¿Y que hizo Stiusso?”, Nisman contesta: “Absolutamente todo lo que yo le pedía. Con quien coincidía muchas veces y tenía muchísimas discrepancias. Stiuso en un excelente profesional. No tengo dudas, pero a veces Stiusso como todo hombre de inteligencia venía y me decía “tengo ésta prueba, en tal hecho participó fulano” y la explicación que me daba cuando me hablaba era coherente, la prueba la daba un informante de la triple frontera, “pero escúcheme, para inteligencia es bárbara ésta prueba, yo tengo que ir ante un tribunal, me sacan corriendo, que digo me lo dijo el señor Stiusso” y se generaban discusiones. Yo solamente validaba jurídicamente lo que le podía dar validez judicial”. Textual.
Si Stiusso era el que le daba toda la información que Nisman pedía y tenía, es más que evidente que fue el propio Stiusso el que le dijo (¿o le escribió?) que Bogado e Yrimia eran agentes de inteligencia. ¿Es posible que se haya olvidado que él mismo lo había denunciado en noviembre del año pasado y se había iniciado causa judicial? Y si se había olvidado un hombre tan memorioso ¿No consultó con la oficina de Recursos Humanos?
Aquí cobra especial importancia las declaraciones del Juez de la causa Dr. Canicoba Corral, quien se ha referido críticamente a la participación del Ing. Stiuso, manifestando que en lugar de colaborar, terminó dirigiendo la investigación. Personalmente creo que hacía algo más que dirigirla. Los hechos hablan por sí solos.
Si entonces todo es falso. Si los agentes no son agentes. Si Interpol, en la persona de su ex jefe Ronald Noble, demolió la acusación sobre las alertas rojas afirmando que lo que decía Nisman era falso. Si el comercio con Irán decrece en vez de aumentar luego del Memorándum. Si los que venden granos no son ni la Presidenta, ni el Canciller, ni el Secretario General de La Cámpora, sino en forma privada y sin intervención del Estado, entre otras, las firmas: Bunge, Cargill, Nidera, Oleaginosa Moreno de la firma suiza Glencore, Aceitera General Deheza, Molinos Rio de La Plata, Vicentin, inclusive el Sr. Jorge Aranda directivo de Clarín, quién triangula operaciones de venta de arroz a Irán a través de la firma Molinos Libres SA. Como se verá, empresas y empresarios que no son precisamente “amigos” del Gobierno, como gusta adjetivar Clarín a algunos que no responden a sus directivas o invitaciones.
Si además el Gobierno nunca compró petróleo a Irán. Si además el supuesto agente iraní Jorge Alejandro Khalil aparece asociado comercialmente a su hermano Alberto Amado Edgardo Khalil, quién se desempeñó como Director General de Asuntos Jurídicos de la Legislatura porteña, designado por el entonces Vicepresidente de la Legislatura Santiago de Estrada y el entonces Secretario Administrativo Oscar Moscariello (hoy Vicepresidente de BOCA Jr. y dirigente del PRO). Luego, por Decreto, se le otorgó Poder General Judicial para representar al Gobierno de la Ciudad, y renuncia a la Dirección General de Asuntos Jurídicos 8 días después del procesamiento y dictado de prisión efectiva al ex Jefe de la Policía Metropolitana Jorge “el fino” Palacios por espionaje telefónico, entre otras personas, a familiares de víctimas de la causa AMIA.
Resulta extraño que quien profesa con tanto fervor la fe islámica, lo cual merece mi mayor respeto, y es un incondicional defensor de la República Islámica Irán, algo completamente legal en Argentina, se asocie con dirigentes de un partido manifiestamente anti-iraní. Porque si bien los parientes no se eligen, los socios comerciales sí.
Asimismo llama la atención que el Fiscal Nisman, o quienes lo asesoraban en la investigación, se hayan interesado únicamente en escuchar telefónicamente a Khalil cuando hablaba con determinadas personas. En cualquier parte del mundo una investigación antiterrorista seria, lo primero que hace es determinar vínculos comerciales, de financiamiento, etc.
Es más, si algún Juez o Jueza profundiza la investigación sobre este ciudadano, además de escuchar su teléfono, tal vez se encuentre con información que nada tiene que ver con la religión, con Irán y con todas las cosas que parecen ser. Porque en la Argentina, como en todos lados, no todo lo que parece es y viceversa.
En síntesis, la acusación de Nisman no sólo se derrumba, sino que constituye un verdadero escándalo político y jurídico. Y ahí está una de las claves. El Fiscal Nisman no sabía que los agentes de inteligencia que él denunciaba como tales, no lo eran. Mucho menos que uno de ellos había sido denunciado por el propio Stiusso.
Tampoco investigó, fuera de las escuchas que le suministraba Stiuso, al ciudadano Jorge Alejandro Khalil.
A esta altura los interrogantes que me planteaba el 19, se van convirtiendo en certezas, igual que cuando se avanzaba en la investigación de la causa AMIA.
La denuncia del Fiscal Nisman nunca fue en sí misma la verdadera operación contra el Gobierno. Se derrumbaba a poco de andar. Nisman no lo sabía y probablemente no lo supo nunca. La verdadera operación contra el Gobierno era la muerte del Fiscal después de acusar a la Presidenta, a su Canciller y al Secretario General de La Cámpora de ser encubridores de los iraníes acusados por el atentado terrorista de la AMIA.
El estrépito de la denuncia, sumado al marco internacional por lo sucedido en Francia, que aún sin pruebas ni sustento, plagada de información “plantada”, quedaba sepultada por la muerte del Fiscal. Eso sí, bajo la forma de aparente suicidio. Recurso que ya ha sido utilizado en muchos casos tristemente célebres. Quiero recordar uno en especial para retomarlo más adelante, el de Lourdes Di Natale quién se “suicidara” tirándose por un balcón.
Al Fiscal Nisman no lo hacen volver sólo para denunciar algo que sabían no tenía sustento y que no podía perdurar. Cuando la periodista Sandra Russo analiza el caso en Página 12 bajo el título “El truco de la confusión” y afirma: “Quisieron usar vivo a Nisman y ahora lo usarán muerto”, se equivoca. Lo usaron vivo y después lo necesitaban muerto. Así de triste y terrible.
Porque surgen nuevos interrogantes a medida que se hacen públicas muchas cosas. ¿Porque habría de suicidarse alguien que escribe un mensaje en su chat como el que escribe el Fiscal Nisman cuando explica a un grupo cerrado de amigos su regreso intempestivo al País? En un tono casi épico, reflejando que venía a cumplir una tarea “para la que se había preparado pero no se la imaginaba tan pronto”.
¿Por qué se iba a suicidar alguien que en su chat explica que la tenía pensada hace tiempo pero que la había tenido que adelantar? ¿Tal vez lo hicieron venir por lo ocurrido en Francia? ¿O estaba pensada para la campaña presidencial? ¿O tal vez se adelantó por los cambios efectuados en la Secretaría de Inteligencia?
¿Por qué se iba a suicidar alguien que el sábado a las 18.27hs le envió una foto a un Wolff, miembro de la DAIA, de una imagen de su escritorio donde se ven papeles y resaltadores, y le aseguraba que se estaba preparando para la reunión del día lunes en Diputados? El propio Wolff expresa textualmente: “Le escribí para consultarle sobre quién debía levantar el secreto de sumario sobre los miembros de los servicios de inteligencia. El me respondió que quien lo tenía que hacer era el Secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli y me envió una foto del escritorio en el que estaba trabajando”.
¿Por qué se iba a suicidar si no sabía que era falsa la información que estaba en el informe? Estas respuestas seguramente las podrán dar quienes lo convencieron de que tenía en sus manos “la denuncia del siglo” proporcionándole datos falsos.
Pero además, si hubiera tenido sospechas de falsedad de información o de falta de sustento en el supuesto de que se lo habían escrito “otros” ¿Por qué se iba a suicidar alguien que ya había sido acusado por numerosos familiares de las víctimas del atentado en la AMIA o directamente lo habían recusado? ¿En qué hubiera cambiado su vida si el informe no tenía sustento y el Juez a cargo, como es común, corriente y sucede a diario, le dicta un “téngase presente y resérvese hasta que se adjunte más prueba”?
¿Por qué se iba a suicidar alguien que siendo fiscal gozaba, él y su familia, de una excelente calidad de vida?
Pero además ¿Por qué iba a pedir prestada un arma para suicidarse cuando el Fiscal tiene registradas dos armas a su nombre en el RENAR? Una pistola semiautomática marca Bersa calibre 22 plg largo rifle (similar a la que fue hallada junto a su cuerpo) y un revólver acción doble marca Rossi calibre 38.
Resulta imposible no observar que en cualquier lugar del mundo, si alguien aparece muerto por un arma que está registrada a nombre de otra persona y esa misma persona resulta ser la última que estuvo con él en vida, le entregó el arma en el mismo lugar del hecho, su casa, y es un íntimo colaborador suyo especialista en informática que trabaja también en la causa AMIA desde el año 2007, resulta cuanto menos raro. Muy raro. Por eso es más que conveniente que se le otorgue mucha protección al Sr. Daniel Ángel Lagomarsino.
Como también resulta muy conveniente que se ordenen sumarios e investigaciones lo más rápidamente posible sobre la propia custodia del Fiscal Nisman. Esto es: los 10 policías federales. ¿Si informaron inmediatamente de descubierto el hecho al 911 o a sus superiores?
¿Cómo se permitió el ingreso al lugar donde estaba el cuerpo del Fiscal Nisman a un médico privado de una obra social antes de dar cuenta al Juez, a sus superiores, a los forenses?
Interrogantes estos y otros que deberán ser investigados por la jueza y la fiscal de la causa. Si, ya se. Llegaron a mí la publicaciones en Twitter y Facebook de la Jueza interviniente. Manifestaciones no solamente de neto corte opositor hacia el Gobierno Nacional, sino que diría hasta ofensivas hacia la figura presidencial que revisten mayor gravedad proviniendo de una funcionaria pública de otro Poder. Dicho sea de paso, también tuvo expresiones hacia su propia institución cuanto menos, poco felices.
Pero lo que más me inquieta es que es la misma Jueza que trató la causa del “suicidio” de Lourdes Di Natale, ex Secretaria de Emir Yoma, quien lo denunció por pago de coimas y fue una figura clave en la venta ilegal de armas. La causa se cerró y Lourdes sigue “suicidada”.
No fue casual que en única nota que publiqué el 19 de enero, antes de conocer la denuncia de Nisman, en el segundo párrafo, y refiriéndome concretamente a la muerte del Fiscal Nisman, escribí con signo de interrogación “¿suicidio?”.
Hoy no tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas. Había que traer urgente al país para aprovechar el estrépito internacional provocado por los actos terroristas ocurridos en Francia. Nisman mismo lo expresa en su chat cuando dice que no lo imaginaba tan pronto refiriéndose a lo que venía a hacer en su retorno imprevisto.
Lo que nunca pudo imaginar es que el tiempo no solamente había comenzado a correr para la “denuncia del siglo”, sino también para su propia vida.
En varios medios de comunicación se recordaron, en estos días, casos de “suicidios” que nunca se esclarecieron: el Brigadier Etchegoyen que investigaba en la Aduana un caso de narcotráfico, mientras la aeronáutica era conducida por su camarada José Antonió Juliá (padre de los dos condenados en España por narcotráfico), el Capitán de Navío Horacio Pedro Estrada que estaba imputado en la causa por venta ilegal de armas, Marcelo Cataneo acusado de pagar coimas en el caso de Banco Nación-IBM, el caso de la propia Lourdes Di Natale que mencioné en párrafos anteriores.
Sin embargo, el caso del Fiscal Nisman es diferente. Todos los casos mencionados remiten a cuestiones de corrupción y dinero. El caso AMIA es otra cosa. Es el mayor atentado terrorista que sufrió nuestro País y cobró la vida de 85 argentinos. Las víctimas y sus familiares esperan justicia hace 21 años y es precisamente desde allí, desde el Poder Judicial, único encargado de investigar, acusar, juzgar y condenar a los responsables de tanta tragedia, desde donde se puede cumplir esa demanda permanente de Verdad y Justicia".
Miércoles 21 de Enero de 2015
Las cifras del comercio con Irán desmienten la denuncia de Nisman
Según el fallecido fiscal, el Gobierno acordó impunidad para los acusados de la causa AMIA, a cambio del mejoramiento de la relación comercial entre los Estados. Sin embargo, hubo menos exportaciones e importaciones ínfimas
El intercambio comercial entre Argentina e Irán mostró distintos matices en los últimos 20 años, aunque sólo durante cuatro de ellos el país asiático exportó productos y en proporciones ínfimas respecto a las importaciones, mientras que tras la firma del Memorándum el ingreso de productos argentinos decayó, contradiciendo así uno de los principales argumentos del fiscal Nisman para denunciar un supuesto pacto de impunidad de ambos países para intercambiar granos por petróleo.
Incluso, y de acuerdo al informe comercial de las relaciones económicas de Argentina e Irán elaborado por la Cancillería, se desprende que luego de la firma del Memorándum de Entendimiento, y aunque las importaciones desde el país asiático fueron prácticamente nulas, nuestro país exportó en 2013, a través de YPF, productos por la suma de 1.492.350 millones de dólares.
El fallecido fiscal federal Alberto Nisman había presentado una denuncia hacia la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios nacionales en donde advertía que Argentina había negociado con Irán la impunidad de los funcionarios del país asiático acusados por el atentado a la AMIA, a cambio de un aumento del intercambio comercial en donde se primaba la importación de petróleo a cambio de "granos".
Luego de la firma del Memorándum de Entendimiento, y aunque las importaciones desde el país asiático fueron prácticamente nulas
Sin embargo, precisamente en los últimos tres años (2012, 2013 y 2014) las exportaciones a Irán pasaron de un incremento a una baja sensible, incluso de poco más del 25 por ciento en el último año.
A lo largo de 20 años los productos de nuestro país, principalmente oleaginosas, ingresaron al mercado iraní con altas y bajas, como la registrada en 2002 que luego se remontó en el tramo final del gobierno del ex presidente Néstor Kirchner, manteniendo desde allí un intercambio sin demasiadas variaciones, incluso con una merma de la balanza exportadora importante en el último año.
En ese sentido, según los datos oficiales, en la comparativa entre 2012 y 2013 el ingreso de productos a Irán creció el 14,85%, pero en el balance entre noviembre de 2013 y mismo período de 2014, las exportaciones decrecieron a un 25,76%
El amplio informe, elaborado en base a datos del INDEC, muestra además que las exportaciones entre 1994 hasta 1997 tuvieron un crecimiento sostenido, mientras que a partir de 1998 y hasta el final del gobierno de Carlos Menem, mantuvieron un ritmo sensiblemente menor.
Miércoles 21 de Enero de 2015
Los argumentos que refutan la denuncia de Nisman
Luego de la difusión del texto completo de la denuncia presentada por el fiscal Alberto Nisman, diversos actores del arco político salieron a evaluar los puntos débiles del escrito.
El día después de que se conociese completa la denuncia que el fallecido fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, presentó a la justicia, distintos actores del arco político expusieron los argumentos que -a su parecer- debilitan la presentación.
El ex juez de la Corte Raúl Zaffaroni consideró hoy que el fallecido fiscal especial para la causa AMIA, Alberto Nisman, podría haber sido “víctima de pistas y datos falsos” que incluyó en la denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y señaló que “básicamente, lo que se está denunciando no es un delito”.
"Si quiso encubrirse a alguien, el acuerdo con Irán es un comienzo de ejecución de un encubrimiento, una tentativa, porque el hecho no está consumado”, y señaló que “incluso en el caso de que forzando se dijese que es un hecho de tentativa, el memorándum de (Héctor) Timerman (con Irán) lo convierte en un desestimiento, y eso es impune también”, explicó.
“No veo tentativa ni comienzo de ejecución en lo que se describe. Aún probado lo que dice Nisman (en su denuncia), desde el derecho de fondo no hay delito”, consignó el ex juez de la Corte.
En tanto, el dirigente del Movimiento Nacional Alfonsinista, Leopoldo Moreau, analizó la denuncia que presentó el fiscal y opinó que fue "fabricada" por un sector desplazado de inteligencia.
En ese sentido, Moreau expresó que hubo dos momentos que desencadenaron la denuncia del fiscal: "La decisión de la Presidenta de desplazar a un sector de la SIDE que había construido un poder paralelo, y la decisión inmediatamente posterior de la Cámara Federal porteña de ordenarle al juez Ariel Lijo poner en condiciones la causa del encubrimiento, para que sea elevada a juicio oral".
"Estos hechos están vinculados porque ese sector desplazado de la SIDE va a quedar muy expuesto a medida que avance ese juicio oral, porque desde el principio de la causa AMIA ha tenido una participación activa, pero no para esclarecerla sino para comprometerla y sembrar pistas falsas", agregó en comunicación con Radio Nacional.
Y preguntó: "¿Qué tiene que ver Nisman con todo esto? Precisamente era él quien estaba en el centro de todo este dispositivo que lo rodeaba y lo controlaba, como dijo el juez Canicoba Corral".
"Algo tenían que hacer y lo que hicieron fue fabricarle a Nisman esta denuncia. Sin embargo, 48 horas después de que la presenta Estados Unidos declara enfáticamente que no tiene nada que ver con esta denuncia; el ex titular de la Interpol durante 14 años le dice a Nisman que está mintiendo; el congreso mundial judío, las sedes locales de la AMIA y DAIA no emiten opinión. Silencio de radio y no tiene ningún apoyo", cerró Moreau.
Desde el oficialismo, también salieron a remarcar la debilidad de la denuncia que hizo el fiscal Nisman. La jefa del bloque del FPV en Diputados, Juliana Di Tullio, se refirió a la denuncia presentada por el fallecido fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, a la que tildó de "descabellada".
"Yo me pregunto si no le han vendido información falaz al fiscal, seguramente dada por alguien que él tenía mucha confianza", indicó la diputada y agregó: "Nos preguntamos qué papel y quienes de la Secretaría de Inteligencia, sobre todos los que tenían mucho contacto con el fiscal, tuvieron contacto con él y que papel tuvieron", indicó en referencia al agente de inteligencia desplazado del organismo semanas atrás, Jaime Stiusso.
Para la jefa de bloque de diputados del FPV, la denuncia presentada por Nisman "son supuestos, recortes periodísticos, especulaciones e interpretaciones libres de un fiscal que parecen no tener una sustancia, ni ninguna prueba contundente".
Para Di Tullio: "No hay una sola prueba sustanciosa para emitir semejante denuncia en contra de la Presidenta de la república, el
canciller Timerman". Por esta razón, aseguró: "Necesitamos saber qué motivó al fiscal a hacer esta denuncia en este momento con feria judicial".
En tanto, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, de acuerdo a los datos que fueron dados a conocer tras la publicación de la denuncia que preparaba el fiscal Nisman, y las declaraciones que al respecto realizó el titular de la Secretaría de Inteligencia, Oscar Parrilli, se pudo constatar que muchos datos eran “falsos”.
“Parrilli dio a conocer públicamente, en virtud de la ley de Inteligencia y ante el requerimiento del juez Ariel Lijo, que dos supuestos agentes o espías de la Secretaría de Inteligencia (SI) que se mencionaban en la denuncia no eran tales, sino una cuestión falsa.
Es el caso de Ramón Allan Bogado y Héctor Yrinia”, consignó esta mañana el funcionario nacional.
Dijo por otra parte que también es “falsa” otra cuestión que se incluía en la denuncia de Nisman sobre un supuesto plan de encubrimiento por parte del Gobierno, y que es que el memorándum con Irán tenía como objetivo el incremento del intercambio comercial bilateral, “petróleo (Irán) por cereales (Argentina), algo que, dijo, “nunca ocurrió”, sino por el contrario “decayó el comercio bilateral”.
Por su parte, el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, volvió a calificar hoy de "absolutamente endeble" la denuncia del fallecido fiscal. "No hay absolutamente nada, es algo absolutamente endeble, sin concepto", dijo
En ese sentido, también señaló que las personas que menciona Nisman como agentes de la Secretaría de Inteligencia (SI), Ramón "Allan" Héctor Bogado y Héctor Yrimia, "no son agentes ni lo han sido ni siquiera en forma temporaria", como ayer hizo saber la SI al juez de la causa, Ariel Lijo.
"Lo que (Antonio, alias Jaime) Stiusso le dio (a Nisman) diciéndole que existía una conexión entre (Jorge Alejandro) Kalhil y un teórico agente Bogado, era falso. Pero lo peor de todo es que en 2013 Bogado fue denunciado por la SI como vendedor de influencias o falso agente por el mismo Stiusso", afirmó Fernández.
En ese sentido, consideró "preocupante" que los supuestos agentes "son denunciados por Stiusso y quien presenta la escucha a Nisman es el mismo Stiusso, que sabía de las dos cosas".
"Nisman habla de una doble SIDE, la que representa Stiusso y la que representan, entre otros, Bogado y Yrimia, que nunca han sido agentes sino chantas que venden un cuento para ganar algo....son Buscapina", dijo el secretario de Presidencia aludiendo al conocido antiespasmódico derivado de una planta.
El ex senador reiteró que en la imputación de Nisman hacia la Presidenta y el canciller "no hay una sola cosa que tenga asidero" y recordó que la semana pasada, cuando se conoció parcialmente el texto, "ya había dicho que se iban agarrar la cabeza cuando se conociera en su totalidad".
En tanto, el abogado Claudio Lifschitz, uno de los principales testigos de la causa por el atentado a la AMIA y ex secretario del apartado juez Juan José Galeano, aseguró hoy que "no cabe la menor duda" que detrás de la denuncia existe "un contragolpe de los aparatos de Inteligencia" apartados por la mandataria, y lo fundamentó en "una cuestión de tiempos, hechos y personajes involucrados".
"No descarto en lo absoluto que la denuncia por encubrimiento formulada por Nisman fuera de tiempo y de lugar, tiene una obligada vinculación con personal de Inteligencia que fue separado por la Presidenta el mes pasado", afirmó el letrado, en declaraciones radiales.
A la vez, aseguró que existe "una estrecha vinculación" con el apartamiento del ex director de Contrainteligenia, Jaime Stiusso, al sostener: "Sabemos que estas personas separadas son las que llevaron a Nisman a esta posición respecto al Memorandum con Irán, y ese desacuerdo, sumado a los apartamientos, motivaron ese apuro con la denuncia".
"Es un contragolpe de los apartados de Inteligencia, no me cabe la menor duda. Y lo digo por una cuestión de tiempos, y una cuestión de personajes involucrados. Estamos hablando de la íntima relación entre lo que le hicieron sostener a Nisman y con lo que la Presidenta no tomó nunca en cuenta en pos de esclarecer el atentado", sostuvo Lifschitz.
A la vez, expresó que "la denuncia presentada en enero por Nisman es muy descabellada y responde a un pedido puntual", dado que "no podemos dejar de obviar que dejó sus vacaciones y se presentó en plena feria".
Jueves 22 de Enero de 2015
OPINIÓN

Por demetrio iramain
MENTIR HASTA LA NÁUSEA
Se desató una orgía mediática alrededor de la muerte del fiscal Nisman. La responsabilidad social de informar, bien gracias.
La acción no debe ser una reacción sino una creación", sugería Mao. El consejo resulta válido atento las horas que corren en el mundo. Asistimos a una cruenta lucha por el poder desatada por la derecha más brutal del planeta, también en su capítulo argentino.
La mañana que el país supo que el fiscal Alberto Nisman había sido encontrado muerto, Jorge Lanata se despertó quince minutos antes de hablar por radio. Según le contó a Marcelo Longobardi, que lo entrevistó antes de las 7 AM, el periodista insignia del Grupo Magnetto se sorprendió cuando no encontró la edición del lunes del diario Clarín en la puerta de su departamento. La portera, entonces, le dijo que la demora posiblemente se debiera a que "mataron al fiscal".
Así se enteró Lanata de la muerte de Nisman, apenas quince minutos antes de contarlo al aire. Un cuarto de hora de análisis de la poquísima información disponible a esas horas le bastó al showman periodístico para concluir que "me resulta muy difícil de creer que se mató".
La ligera impresión de Lanata de las 7 de la mañana se convirtió con el correr de las horas en política de Estado para el multimedio. Una sutil línea editorial sincroniza desde entonces todas sus noticias y comentarios: la muerte de Nisman debe ser, no puede no ser, un asesinato, del cual el gobierno sería el primer sospechoso. "Magnicidio", le subió el precio Nelson Castro.
Tras la contundente desmentida hecha por el propio ex secretario general de Interpol, la imprevista muerte de Nisman rindió para la derecha más que la propia denuncia. Denuncia que, tras su lectura, demostró ser, más que una imputación penal, apenas si una valoración política del Memorando de Entendimiento. Aun si fuera cierta, "no hay delito", dijo el penalista Raúl Zaffaroni. Luego de que Héctor Timerman leyera un correo electrónico dirigido al canciller por Robert Noble (qué paradoja que sea un funcionario norteamericano de apellido Noble quien frustra semejante denuncia contra el kirchnerismo), Nisman no habló más por los medios y se llamó a un silencio que fue interrumpido por su muerte.
A propósito, en La Nación del domingo, Hernán Cappiello escribió que el matutino "conoce la identidad del agente (camporista que habría hecho de enlace con Irán), pero se la reserva para no violar la ley nacional de inteligencia, que prohíbe divulgarla". Esa información, que hasta entonces era reservadísima, fue desacreditada por Parrilli: el presunto espía no revista en la SI. Sugestivo.
En tanto, en la edición del jueves 15 (al día siguiente de la espectacular denuncia), Hugo Alconada Mon adelantó que "a lo largo del dictamen de 300 fojas la presidenta no aparece con voz propia en ningún mensaje reservado". Esto se supo fehacientemente recién cinco días después, cuando fue publicado en el sitio de prensa de la Corte el texto de la presentación. ¿Cómo lo sabía el centenario diario? ¿Cuáles son sus fuentes? ¿Información u operación?
Evidentemente, a algunos el fiscal les sirve más muerto que vivo. ¿A quién le importa que el país haya perdido con la muerte de Nisman la posibilidad de confrontar su endeble denuncia ante los diputados? La democracia volvió a quedarse sin su 7D. ¿Qué valor tiene para esos algunos que son pocos pero conservan mucho poder de fuego mediático, la memoria de los muertos en la AMIA? Total, ahora "todos somos Nisman". La responsabilidad social de informar, bien gracias. La desconfianza, la anomia y el descrédito ante las instituciones de la democracia, al fin le empatan el partido a la política. La militancia vale menos que un experto en balística. De paso (¿o es la razón de fondo?), se impugna el soberano derecho de un gobierno a fijar su política exterior sin tener que consultarla con el patrón del mundo, que quiere volver a ser gendarme de un incipiente nuevo orden internacional, muy parecido al viejo.
Naturalmente, no es lo mismo que el fiscal haya sido asesinado, se hubiera quitado la vida por propia voluntad, o haya sido inducido. Lo que no cambia es la evidente razón extra judicial de la denuncia, impugnada unas horas después por el propio juez de la causa y refutada por Interpol. Definir el sentido del caso Nisman es facultad de la política, no de un juez.
Cuando Cristina explicó las razones del tratado con Irán, sancionado por ley del Congreso, dijo que lo impulsaba para destrabar la investigación. Si el propósito del gobierno era encubrir a la nación persa, ¿para qué habría de reactivar la causa? ¿No le convenía, acaso, que siguiera quieta adentro de su imposibilidad objetiva de avanzar, sencillamente porque no había manera de tomarles declaración indagatoria a los apuntados por Nisman?
La forzada interpretación mediática alcanzó su punto máximo el lunes por la noche, con el cacerolazo y la marcha "espontánea" a Plaza de Mayo. Era el escenario perfecto. Una muerte política, el gobierno en la mira y gente en las calles. En las afiebradas mentes de los cronistas, el 19 de enero de 2015 era el 19 de diciembre de 2001.
En la Argentina operan grupos de poder muy vigorosos, que ansían que Cristina se vaya en helicóptero del gobierno, con la mayor cantidad de desbordes callejeros e institucionales que fuera posible. El decisivo año electoral es sacudido en su primera quincena por un hecho conmocionante, con notorias consecuencias políticas, que seguro será parte de la campaña en ciernes. Que al gobierno lo perjudique el nuevo escenario, ¿no es condición para descartar el recelo que la oposición política y mediática tiende irresponsablemente sobre él?
La denuncia se produjo mientras el mundo analizaba el atentado terrorista en París, y nuestra prensa hegemónica se daba a la peregrina tarea de construir un sentido según el cual Cristina había evitado condenarlo. La misma presidenta expuso claramente la secuencia temporal de los hechos. El relato de la derecha es primitivo, pero rinde: si Cristina no deja que su canciller marche contra el terrorismo al lado de Angela Merkel, es perfectamente posible que proteja a quienes volaron la AMIA, y hasta que mande a matar al fiscal que denunció el encubrimiento.
Freud sostenía que lo "siniestro" es lo familiar que se ha vuelto extraño. A ese extrañamiento, esa ajenidad, ese exilio de nuestra condición, que se vuelven familiares, quiere conducirnos la derecha. Sólo bajo ese confinamiento podría regresar a fojas cero las variadas conquistas populares de todos estos años en los que fuimos felices.
Fuente:Infonews
La version del hombre que le dio el arma
Por Raúl Kollmann
Diego Lagomarsino se comunicó con Página/12 a través de una jueza para dar a conocer su versión. Asegura que Nisman lo llamó el sábado y le dijo que necesitaba el arma “por seguridad, que Stiuso le había dicho que se cuide”. Es la primera mención directa a la presencia del ex jefe de Inteligencia en las horas previas a la muerte del fiscal
DIEGO LAGOMARSINO, EL HOMBRE QUE LE PRESTO SU ARMA A NISMAN, EXPLICA LOS MOTIVOS QUE LE DIO EL FISCAL PARA PEDIRSELA
“Me contó que Stiuso le dijo que se cuidara”
A través de una jueza, hizo llegar su versión a Página/12. Asegura que Nisman le dijo que “el día anterior lo había llamado Stiuso”, cuyo nombre aparece así por primera vez señalado por un protagonista directo.
Por Raúl Kollmann
Diego Lagomarsino asegura que fue el sábado al departamento de Alberto Nisman para darle el arma que el fiscal le había pedido.Imagen: Rafael Yohai
El último hombre que vio con vida a Alberto Nisman, Diego Lagomarsino, se conectó a través de otra persona –una magistrada– con Página/12. “No soy un agente de Inteligencia, no tengo nada que ver ni jamás conocí a Jaime Stiuso”, mandó a decir. El técnico informático relató que el sábado lo llamó Nisman y le pidió la pistola prestada: “Me dijo que era por seguridad. Que el día anterior lo había llamado Stiuso y le dijo que se cuidara de la custodia y que, además, tuviera precaución con la seguridad de sus hijas”. Lagomarsino llegó a la torre Le Parc de Puerto Madero, lugar al que iba habitualmente; la guardia consultó al fiscal, éste lo hizo pasar y no hubo revisación de ningún tipo. Hoy en día, recapitulando lo sucedido, asegura que siente culpa porque en ese momento no se le ocurrió pensar que no debió prestarle una pistola a alguien en esa situación de presión.
La versión de Lagomarsino fue transmitida a este diario a través de una jueza amiga desde hace años de la familia del técnico informático. “Es un pibe joven, casado y con hijas chicas. Tiene mucho trabajo: le decimos ‘Cerebrito’, porque arregla todos los problemas en las computadoras. Yo le creo”, sostiene la jueza. Como es obvio, este diario no tiene elementos para creer o descreer de la versión del técnico informático.
Si fuese cierta la versión que transmite Lagomarsino a Página/12, por primera vez aparece nombrado directamente Antonio Stiuso en relación con los hechos de la última semana. El ex director de Contrainteligencia de la Secretaría de Inteligencia, despedido en diciembre pasado cuando la Presidenta decidió cambiar la cúpula del organismo, mantuvo en los últimos años una estrecha relación con el fiscal Nisman, que el juez Rodolfo Canicoba Corral definió la semana pasada como de subordinación del funcionario judicial al de los servicios de inteligencia. Desde la presentación de la insólita denuncia del fiscal, en la Justicia todos vieron la mano del espía en la iniciativa, como una forma de venganza por su despido, y señalaron a Stiuso como posible responsable del abrupto regreso de Nisman de sus vacaciones para presentar al día siguiente su escrito. Pero la versión de Lagomarsino lo coloca en estrecha relación con el fiscal hasta el último momento.
Página/12 se asentó en hechos objetivos que convierten a Lagomarsino en un personaje extraño pero protagonista esencial en la historia de la muerte del fiscal:
- Es el último que lo vio con vida.
- Le facilitó la pistola de la que salió el disparo que le produjo la muerte. En eso no hay dudas: el plomo encontrado en el cráneo del fiscal se corresponde con la vaina encontrada en el baño y esa vaina salió de la pistola Bersa, calibre 22.
- Tenía un contrato altísimo en la fiscalía, de 40 mil pesos por mes. Los fiscales consultados por este diario se sorprendieron con semejante cifra: “Por esa plata, ese contrato no es lo que parece ser”, afirmaron.
- Iba pocas veces a la fiscalía.
- En la mayor parte de las ocasiones, se veía con el fiscal en su vivienda, últimamente en el edificio Le Parc.
La versión de Lagomarsino, según lo manifestó la jueza que habló con este periodista, es que en la Unidad Especial AMIA había otros contratos altos, del mismo valor. Lagomarsino asegura que se dedicaba a copiar y desbloquear archivos y que realizaba backups de archivos que le pedía Nisman.
–¿No es una cifra desmesurada para ese trabajo?
–Diego dice que a veces el fiscal lo citaba a la una de la mañana de un sábado. Que debía estar listo todo el tiempo. Es cierto que iba poco a la fiscalía. El afirma que la mayor parte del trabajo lo hacía de forma remota: le mandaban los archivos y él los desbloqueaba o copiaba o hacía los backups. Diego dice que nunca conoció el contenido de esos archivos.
–¿Y cómo consiguió ese trabajo tan bien remunerado?
–Un juez de San Isidro tenía problemas en la computadora de su casa y recurrió a Diego. Como siempre suele suceder, Diego arregló los problemas. Le aseguro que es un tipo genial. Nisman también tuvo problemas en la computadora y este juez se lo recomendó.
Así empezó la relación. Después Nisman le preguntó si no quería un contrato en la fiscalía.
El no era monotributista sino responsable inscripto. Diego dice que en la Unidad AMIA había otros contratos de ese nivel.
Consultados por Página/12, en la procuración insisten con que semejante contrato es de lejos el más alto en la Unidad AMIA, que manejaba el fiscal Nisman, y en todas las fiscalías en general. Destacan que, en el momento de su inicio, Lagomarsino sólo tenía el secundario completo.
–¿Cómo fué que le prestó el arma?
–Diego cuenta que Nisman lo llamó por teléfono y, como declaró ante la fiscal, le pidió prestada el arma. Le dijo en esa conversación que Stiuso lo había llamado el viernes y le había dicho que debía tener cuidado. Que desconfiara de su custodia y que les pusiera seguridad a sus hijas. Eso es lo que le contó Nisman a Diego para justificar que le pedía el arma. Hoy en día, Diego llora todo el día. Está destruido y se siente culpable.
–¿Por qué?
–Básicamente porque no pensó en ese momento. Se pregunta cómo no se dio cuenta de que Nisman debía tener facilidad para conseguir un arma y no evaluó por qué se la pedía a él. También piensa ahora que era raro que le pidiera algo por seguridad cuando tenía semejante custodia. Pero, claro, Stiuso supuestamente le había recomendado que desconfiara de los custodios. Aun así, se pasa el día llorando. Hoy en día, cree que Nisman tenía tomada la decisión (de suicidarse) el sábado a la noche cuando Diego le llevó la pistola.
–¿Tiene miedo?
–Diría, más que todo, angustia. Se pasa el día llorando. Cuando se enteró a la mañana temprano del lunes, pidió consejo a otro juez, porque no me encontró a mí. Ese juez le aconsejó presentarse de inmediato. Fue solo a declarar el lunes a las 9 de la mañana. Estaban la fiscal Fein y el juez Manuel de Campos. Diego lloró durante toda la declaración.
–¿Usted sabe cuál era la relación de Lagomarsino con el fiscal?
–No en detalle. Diego siempre dijo que tenía una relación de confianza, pero que siempre el fiscal le hacía sentir que él era el jefe. Quizás dé una pauta que, en los últimos meses, Nisman contó que había dejado terapia y que había optado por respaldarse en El Arte de Vivir (nombre del grupo de autoconocimiento, yoga y meditación fundado por el gurú Sri Sri Ravi Shankar, nacido en India).
–¿Cómo fue el último encuentro, cuando le entregó el arma?
–Diego contó que no fue muy largo. Como era habitual, lo hizo entrar por la puerta de servicio. Nisman estaba solo en el departamento y lo invitó a tomar un café. Le llamó la atención que se lo tuvo que preparar él mismo. Estuvieron sentados en la mesa y Diego dice que lo vio tranquilo. Al ratito se fue, pero esta vez por la puerta principal, algo que no era usual. También recuerda que la despedida fue sin darse la mano porque justo se abrió el ascensor, donde había unas mujeres, y no le dio tiempo.
–¿Relató algún encuentro anterior?
–Creo que dijo que el anterior fue justo el día en que el fiscal iba a hacer la denuncia, el 13. Y ese día le llamó la atención una frase de Nisman: “Yo esto lo tengo que hacer, no tengo alternativa”.
Los investigadores consideran que Lagomarsino no tuvo relación directa con la muerte de Nisman en el sentido de que no estaba en el edificio cuando la autopsia fija el horario de la muerte, entre las 14 y las 15 del domingo. El técnico informático fue a entregarle el arma a las 20 del sábado y se retiró del edificio un rato más tarde. Su ingreso y egreso quedaron registrados en la guardia. Su participación, por lo menos en lo que hasta ahora hay en la causa, consistió en prestarle la pistola. Esa es la razón por la que la fiscal Fein no lo acusa de ningún delito.
Tras su declaración del lunes, Lagomarsino le prometió a la fiscal que no hablaría con los medios, razón por la cual no fue posible dialogar con él en forma directa. Sin embargo, recurrió a una magistrada conocida de su familia, para salir al cruce de la versión del martes que le adjudicaba un posible vínculo con algún servicio de inteligencia. En la procuración ayer le entregaron a la fiscal los detalles de los contratos sucesivos que firmó, pero más allá de eso, no tienen datos, porque Lagomarsino dependía directamente de Nisman.
TESTIMONIOS Y PERITAJES EN LA INVESTIGACION DE LA MUERTE
El cerrajero y el pasadizo
El cerrajero explicó cómo abrió la puerta del departamento. Se esperan los resultados del peritaje en los teléfonos y un Ipad y el nuevo estudio sobre la pistola. La jueza todavía no entregó el cuerpo a la familia.
Por Raúl Kollmann
Diego Lagomarsino asegura que fue el sábado al departamento de Alberto Nisman para darle el arma que el fiscal le había pedido.Imagen: Rafael Yohai
El último hombre que vio con vida a Alberto Nisman, Diego Lagomarsino, se conectó a través de otra persona –una magistrada– con Página/12. “No soy un agente de Inteligencia, no tengo nada que ver ni jamás conocí a Jaime Stiuso”, mandó a decir. El técnico informático relató que el sábado lo llamó Nisman y le pidió la pistola prestada: “Me dijo que era por seguridad. Que el día anterior lo había llamado Stiuso y le dijo que se cuidara de la custodia y que, además, tuviera precaución con la seguridad de sus hijas”. Lagomarsino llegó a la torre Le Parc de Puerto Madero, lugar al que iba habitualmente; la guardia consultó al fiscal, éste lo hizo pasar y no hubo revisación de ningún tipo. Hoy en día, recapitulando lo sucedido, asegura que siente culpa porque en ese momento no se le ocurrió pensar que no debió prestarle una pistola a alguien en esa situación de presión.
El último hombre que vio con vida a Alberto Nisman, Diego Lagomarsino, se conectó a través de otra persona –una magistrada– con Página/12. “No soy un agente de Inteligencia, no tengo nada que ver ni jamás conocí a Jaime Stiuso”, mandó a decir. El técnico informático relató que el sábado lo llamó Nisman y le pidió la pistola prestada: “Me dijo que era por seguridad. Que el día anterior lo había llamado Stiuso y le dijo que se cuidara de la custodia y que, además, tuviera precaución con la seguridad de sus hijas”. Lagomarsino llegó a la torre Le Parc de Puerto Madero, lugar al que iba habitualmente; la guardia consultó al fiscal, éste lo hizo pasar y no hubo revisación de ningún tipo. Hoy en día, recapitulando lo sucedido, asegura que siente culpa porque en ese momento no se le ocurrió pensar que no debió prestarle una pistola a alguien en esa situación de presión.
La versión de Lagomarsino fue transmitida a este diario a través de una jueza amiga desde hace años de la familia del técnico informático. “Es un pibe joven, casado y con hijas chicas. Tiene mucho trabajo: le decimos ‘Cerebrito’, porque arregla todos los problemas en las computadoras. Yo le creo”, sostiene la jueza. Como es obvio, este diario no tiene elementos para creer o descreer de la versión del técnico informático.
Si fuese cierta la versión que transmite Lagomarsino a Página/12, por primera vez aparece nombrado directamente Antonio Stiuso en relación con los hechos de la última semana. El ex director de Contrainteligencia de la Secretaría de Inteligencia, despedido en diciembre pasado cuando la Presidenta decidió cambiar la cúpula del organismo, mantuvo en los últimos años una estrecha relación con el fiscal Nisman, que el juez Rodolfo Canicoba Corral definió la semana pasada como de subordinación del funcionario judicial al de los servicios de inteligencia. Desde la presentación de la insólita denuncia del fiscal, en la Justicia todos vieron la mano del espía en la iniciativa, como una forma de venganza por su despido, y señalaron a Stiuso como posible responsable del abrupto regreso de Nisman de sus vacaciones para presentar al día siguiente su escrito. Pero la versión de Lagomarsino lo coloca en estrecha relación con el fiscal hasta el último momento.
Página/12 se asentó en hechos objetivos que convierten a Lagomarsino en un personaje extraño pero protagonista esencial en la historia de la muerte del fiscal:
- Es el último que lo vio con vida.
- Le facilitó la pistola de la que salió el disparo que le produjo la muerte. En eso no hay dudas: el plomo encontrado en el cráneo del fiscal se corresponde con la vaina encontrada en el baño y esa vaina salió de la pistola Bersa, calibre 22.
- Tenía un contrato altísimo en la fiscalía, de 40 mil pesos por mes. Los fiscales consultados por este diario se sorprendieron con semejante cifra: “Por esa plata, ese contrato no es lo que parece ser”, afirmaron.
- Iba pocas veces a la fiscalía.
- En la mayor parte de las ocasiones, se veía con el fiscal en su vivienda, últimamente en el edificio Le Parc.
La versión de Lagomarsino, según lo manifestó la jueza que habló con este periodista, es que en la Unidad Especial AMIA había otros contratos altos, del mismo valor. Lagomarsino asegura que se dedicaba a copiar y desbloquear archivos y que realizaba backups de archivos que le pedía Nisman.
–¿No es una cifra desmesurada para ese trabajo?
–Diego dice que a veces el fiscal lo citaba a la una de la mañana de un sábado. Que debía estar listo todo el tiempo. Es cierto que iba poco a la fiscalía. El afirma que la mayor parte del trabajo lo hacía de forma remota: le mandaban los archivos y él los desbloqueaba o copiaba o hacía los backups. Diego dice que nunca conoció el contenido de esos archivos.
–¿Y cómo consiguió ese trabajo tan bien remunerado?
–Un juez de San Isidro tenía problemas en la computadora de su casa y recurrió a Diego. Como siempre suele suceder, Diego arregló los problemas. Le aseguro que es un tipo genial. Nisman también tuvo problemas en la computadora y este juez se lo recomendó.
Así empezó la relación. Después Nisman le preguntó si no quería un contrato en la fiscalía.
El no era monotributista sino responsable inscripto. Diego dice que en la Unidad AMIA había otros contratos de ese nivel.
Consultados por Página/12, en la procuración insisten con que semejante contrato es de lejos el más alto en la Unidad AMIA, que manejaba el fiscal Nisman, y en todas las fiscalías en general. Destacan que, en el momento de su inicio, Lagomarsino sólo tenía el secundario completo.
–¿Cómo fué que le prestó el arma?
–Diego cuenta que Nisman lo llamó por teléfono y, como declaró ante la fiscal, le pidió prestada el arma. Le dijo en esa conversación que Stiuso lo había llamado el viernes y le había dicho que debía tener cuidado. Que desconfiara de su custodia y que les pusiera seguridad a sus hijas. Eso es lo que le contó Nisman a Diego para justificar que le pedía el arma. Hoy en día, Diego llora todo el día. Está destruido y se siente culpable.
–¿Por qué?
–Básicamente porque no pensó en ese momento. Se pregunta cómo no se dio cuenta de que Nisman debía tener facilidad para conseguir un arma y no evaluó por qué se la pedía a él. También piensa ahora que era raro que le pidiera algo por seguridad cuando tenía semejante custodia. Pero, claro, Stiuso supuestamente le había recomendado que desconfiara de los custodios. Aun así, se pasa el día llorando. Hoy en día, cree que Nisman tenía tomada la decisión (de suicidarse) el sábado a la noche cuando Diego le llevó la pistola.
–¿Tiene miedo?
–Diría, más que todo, angustia. Se pasa el día llorando. Cuando se enteró a la mañana temprano del lunes, pidió consejo a otro juez, porque no me encontró a mí. Ese juez le aconsejó presentarse de inmediato. Fue solo a declarar el lunes a las 9 de la mañana. Estaban la fiscal Fein y el juez Manuel de Campos. Diego lloró durante toda la declaración.
–¿Usted sabe cuál era la relación de Lagomarsino con el fiscal?
–No en detalle. Diego siempre dijo que tenía una relación de confianza, pero que siempre el fiscal le hacía sentir que él era el jefe. Quizás dé una pauta que, en los últimos meses, Nisman contó que había dejado terapia y que había optado por respaldarse en El Arte de Vivir (nombre del grupo de autoconocimiento, yoga y meditación fundado por el gurú Sri Sri Ravi Shankar, nacido en India).
–¿Cómo fue el último encuentro, cuando le entregó el arma?
–Diego contó que no fue muy largo. Como era habitual, lo hizo entrar por la puerta de servicio. Nisman estaba solo en el departamento y lo invitó a tomar un café. Le llamó la atención que se lo tuvo que preparar él mismo. Estuvieron sentados en la mesa y Diego dice que lo vio tranquilo. Al ratito se fue, pero esta vez por la puerta principal, algo que no era usual. También recuerda que la despedida fue sin darse la mano porque justo se abrió el ascensor, donde había unas mujeres, y no le dio tiempo.
–¿Relató algún encuentro anterior?
–Creo que dijo que el anterior fue justo el día en que el fiscal iba a hacer la denuncia, el 13. Y ese día le llamó la atención una frase de Nisman: “Yo esto lo tengo que hacer, no tengo alternativa”.
Los investigadores consideran que Lagomarsino no tuvo relación directa con la muerte de Nisman en el sentido de que no estaba en el edificio cuando la autopsia fija el horario de la muerte, entre las 14 y las 15 del domingo. El técnico informático fue a entregarle el arma a las 20 del sábado y se retiró del edificio un rato más tarde. Su ingreso y egreso quedaron registrados en la guardia. Su participación, por lo menos en lo que hasta ahora hay en la causa, consistió en prestarle la pistola. Esa es la razón por la que la fiscal Fein no lo acusa de ningún delito.
Tras su declaración del lunes, Lagomarsino le prometió a la fiscal que no hablaría con los medios, razón por la cual no fue posible dialogar con él en forma directa. Sin embargo, recurrió a una magistrada conocida de su familia, para salir al cruce de la versión del martes que le adjudicaba un posible vínculo con algún servicio de inteligencia. En la procuración ayer le entregaron a la fiscal los detalles de los contratos sucesivos que firmó, pero más allá de eso, no tienen datos, porque Lagomarsino dependía directamente de Nisman.
TESTIMONIOS Y PERITAJES EN LA INVESTIGACION DE LA MUERTE
El cerrajero y el pasadizo
El cerrajero explicó cómo abrió la puerta del departamento. Se esperan los resultados del peritaje en los teléfonos y un Ipad y el nuevo estudio sobre la pistola. La jueza todavía no entregó el cuerpo a la familia.
Por Raúl Kollmann
El cerrajero del edificio Le Parc fue uno de los testigos del día.Imagen: Rafael Yohai
La fiscal Viviana Fein y la jueza Fabiana Palmaghini evalúan la posibilidad de hacer una reautopsia del cuerpo del fiscal Alberto Nisman. La fiscal estuvo ayer con Sandra Arroyo Salgado, ex esposa de Nisman y quien representa a sus dos hijas. Según parece, designaría a un médico forense como perito de parte para revisar lo hecho hasta ahora, pero la reautopsia se haría sólo en caso de que surjan datos dudosos. Esta es la razón por la que todavía no se entregó el cuerpo. Por otra parte, la investigación de la fiscal, supervisada por Palmaghini, siguió ayer con los pasos de rigor para revisar todo lo ocurrido en la noche del domingo, cuando se encontró el cuerpo del fiscal. La declaración del cerrajero Walter confirmó la versión de todos los presentes aquella noche: no fue posible abrir la puerta de servicio porque había una llave colocada por dentro y la madre del fiscal no se acordaba o no sabía la clave de la puerta principal. Fein está esperando los resultados de laos peritajes en el celular y un Ipad y se estaba haciendo un nuevo estudio sobre la pistola. Volver a disparar el arma no garantiza el mismo resultado: peritos como Luis Olavarría sostienen que es una prueba irreproducible, porque habría que ver cuánta pólvora tenía aquel proyectil: hay proyectiles calibre 22 que tienen poca pólvora y ésa podría ser la razón por la que no dejó rastro del fulminante en la mano del fiscal.
Autopsia clave
El cerrajero del edificio Le Parc fue uno de los testigos del día.Imagen: Rafael Yohai
La fiscal Viviana Fein y la jueza Fabiana Palmaghini evalúan la posibilidad de hacer una reautopsia del cuerpo del fiscal Alberto Nisman. La fiscal estuvo ayer con Sandra Arroyo Salgado, ex esposa de Nisman y quien representa a sus dos hijas. Según parece, designaría a un médico forense como perito de parte para revisar lo hecho hasta ahora, pero la reautopsia se haría sólo en caso de que surjan datos dudosos. Esta es la razón por la que todavía no se entregó el cuerpo. Por otra parte, la investigación de la fiscal, supervisada por Palmaghini, siguió ayer con los pasos de rigor para revisar todo lo ocurrido en la noche del domingo, cuando se encontró el cuerpo del fiscal. La declaración del cerrajero Walter confirmó la versión de todos los presentes aquella noche: no fue posible abrir la puerta de servicio porque había una llave colocada por dentro y la madre del fiscal no se acordaba o no sabía la clave de la puerta principal. Fein está esperando los resultados de laos peritajes en el celular y un Ipad y se estaba haciendo un nuevo estudio sobre la pistola. Volver a disparar el arma no garantiza el mismo resultado: peritos como Luis Olavarría sostienen que es una prueba irreproducible, porque habría que ver cuánta pólvora tenía aquel proyectil: hay proyectiles calibre 22 que tienen poca pólvora y ésa podría ser la razón por la que no dejó rastro del fulminante en la mano del fiscal.
El criminalista Raúl Torre sostiene que de la autopsia surgen elementos muy decisivos para evaluar si se trató de un asesinato o un suicidio. “En principio, las claves están en la distancia del disparo y la trayectoria. En ese terreno, hay datos muy característicos de un suicidio”, señaló Torre. De la autopsia también pueden surgir datos sobre lesiones de defensa. Si alguien le disparó, más todavía en un baño, tendría que haber un rastro de pelea, algún tipo de rasguño, a menos que el homicida fuera una persona de su total confianza, del que no esperaba un disparo. La hipótesis sería que se le acercó de atrás y accionó el arma. En este terreno, juega un papel determinante el registro de ingresos en el edificio. Pero, además, no encaja que un asesino haya usado un arma que el propio fiscal pidió prestada. Aun así, todo está por investigarse.
Lo cierto es que buena parte de los datos suelen surgir de la autopsia. No debe olvidarse que en el informe que el decano del Cuerpo Médico Forense, Luis María Godoy, le entregó a la fiscal, se sostiene que “no hubo participación de terceras personas”. Es decir que Nisman efectuó el disparo que le quitó la vida. En la autopsia estuvo presente uno de los especialistas con mayor trayectoria en tanatología, Héctor Di Salvo.
El dato concreto es que Fein, según confirmó ayer por la mañana, tiene decidido no entregar el cuerpo para su sepultura hasta que no estén aclaradas todas las dudas. En ese marco, se habló de realizar una reautopsia, aunque es improbable.
Durante la tarde de ayer, estuvo con Fein la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, ex esposa de Nisman. Todo indica que ella será querellante en el expediente, tal vez en representación de las dos hijas producto de su matrimonio con el fiscal. La versión es que Arroyo Salgado designó o designaría a un forense para que revise todo lo actuado hasta el momento. Después se resolvería uno de los dos caminos: estudios adicionales sobre el cuerpo o la entrega a la familia.
CerrajeroEl dato concreto es que Fein, según confirmó ayer por la mañana, tiene decidido no entregar el cuerpo para su sepultura hasta que no estén aclaradas todas las dudas. En ese marco, se habló de realizar una reautopsia, aunque es improbable.
Durante la tarde de ayer, estuvo con Fein la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, ex esposa de Nisman. Todo indica que ella será querellante en el expediente, tal vez en representación de las dos hijas producto de su matrimonio con el fiscal. La versión es que Arroyo Salgado designó o designaría a un forense para que revise todo lo actuado hasta el momento. Después se resolvería uno de los dos caminos: estudios adicionales sobre el cuerpo o la entrega a la familia.
La presencia de Walter, el cerrajero, en la Fiscalía, produjo ayer un enorme revuelo y una campaña mediática asombrosa. En esencia, el cerrajero coincidió en su relato exactamente con la versión que consta en el expediente.
Después de que la custodia de Nisman se alarmó porque éste no bajaba ni atendía el teléfono, los custodios se comunicaron con la secretaría de la Fiscalía y ésta sugirió recurrir a la madre de Nisman. Tras un diálogo telefónico, la fueron a buscar a Núñez, donde vive. La mujer trajo la llave que tenía, de la puerta de servicio. Cuando la insertó en la cerradura, no pudo abrir porque estaba trabada por una llave de adentro. Hubo que hacer un segundo viaje a Núñez para ver si la madre tenía la clave anotada o la llave para la puerta principal.
Finalmente, quien abrió la puerta de servicio fue Walter. La llave estaba puesta del lado de adentro, pero no girada, es decir, la puerta no estaba cerrada totalmente, pero no se podía abrir de afuera. Walter, que atiende ese edificio desde su construcción, conoce al dedillo las cerraduras: levantó con un alambre la llave, la empujó y de esa manera consiguió meter la llave que trajo la madre. Esa fue la forma en la que se accedió al departamento.
El dato que deja el cerrajero en la hipótesis del homicidio es que el supuesto asesino podría haber matado a Nisman y después salir empujando la puerta. Aquí entraría entonces el control de entrada al edificio y si las cámaras muestran que alguien accedió. Por ahora no hay ningún dato que respalde esta hipótesis, pero las cámaras recién se están visualizando.
El pasadizoFinalmente, quien abrió la puerta de servicio fue Walter. La llave estaba puesta del lado de adentro, pero no girada, es decir, la puerta no estaba cerrada totalmente, pero no se podía abrir de afuera. Walter, que atiende ese edificio desde su construcción, conoce al dedillo las cerraduras: levantó con un alambre la llave, la empujó y de esa manera consiguió meter la llave que trajo la madre. Esa fue la forma en la que se accedió al departamento.
El dato que deja el cerrajero en la hipótesis del homicidio es que el supuesto asesino podría haber matado a Nisman y después salir empujando la puerta. Aquí entraría entonces el control de entrada al edificio y si las cámaras muestran que alguien accedió. Por ahora no hay ningún dato que respalde esta hipótesis, pero las cámaras recién se están visualizando.
Durante la mañana de ayer surgió el dato de que entre los dos departamentos del piso 13 hay un pasadizo construido especialmente para arreglar los acondicionadores de aire. Desde ese pasadizo se puede acceder al departamento de Nisman, aunque entrando por el otro. Según trascendió, en ese espacio había una huella de un zapato o zapatilla y, además, una huella digital. Ambas cosas se están trabajando.
Nuevamente el problema de este dato es que habrá que demostrar que alguien sospechoso accedió a Le Parc. El edificio tiene una guardia y numerosas cámaras.
El pasadizo deja entonces cuatro cosas que deberán verse con más detalle:
- Si hubo algún service de los acondicionadores de aire en los últimos tiempos.
- De quién es la huella digital.
- Si algún sospechoso accedió al edificio ese día.
- Qué se ve en las cámaras de seguridad.
La pistolaEl pasadizo deja entonces cuatro cosas que deberán verse con más detalle:
- Si hubo algún service de los acondicionadores de aire en los últimos tiempos.
- De quién es la huella digital.
- Si algún sospechoso accedió al edificio ese día.
- Qué se ve en las cámaras de seguridad.
Como se sabe, el barrido electrónico de la mano de Nisman no dio positivo para bario, antimonio y plomo, los vestigios del fulminante que deja un disparo. Uno de los peritos de más trayectoria en balística, Luis Echeverría, ya había adelantado que el barrido podía dar negativo, básicamente porque una pistola es un arma cerrada y el calibre 22 es chico.
La fiscal Fein resolvió que se vuelva a hacer un peritaje. El arma se dispararía otra vez y de esa forma se verificará si quedan rastros del fulminante. Según sostiene Echeverría, se trata de una prueba dudosa. Es que la cantidad de pólvora en un proyectil varía y no se sabe cuánta pólvora tenía la bala que mató a Nisman y cuánto la que se va a usar en esa especie de contraprueba balística.
PendienteEstá la expectativa de que algún dato surja del análisis del celular de Nisman y de sus computadoras. En algunas se dice que no hay información y se estaba trabajando en acceder a un Ipad con el que se movía.
Por ahora, en las declaraciones de los custodios y de la gente que accedía a él, no hay contradicciones ni datos que llamen la atención.
La fiscal no sólo tiene que averiguar si se trató de un homicidio o un suicidio, sino que incluso en este último caso tratará de establecer si existió alguna inducción. Es cierto que en toda la historia de la Justicia argentina nunca hubo una condena por inducción al suicidio: se trata de un delito muy difícil de probar.
Tal vez se pueda encontrar alguna clave en su sorpresivo e inexplicable regreso de Europa. Abandonó unas vacaciones con su hija de forma abrupta para presentar una denuncia contra la Presidenta, que sabía que no se iba a tratar en la feria. El trabajo ni siquiera estaba completo, porque no se presentaron las pruebas de sustento del texto, por lo que la jueza María Romilda Servini de Cubría se negó a habilitar la feria para su tratamiento. Ayer, la fiscal Fein se reunión con la procuradora, Alejandra Gils Carbó, quien le ofreció personal adicional para la fiscalía que investiga el caso y que indudablemente tiene mucho trabajo por delante.
LA LLEGADA DEL MEDICO
Los primeros en llegar
Claudio Belocopitt, titular de la empresa de medicina prepaga Swiss Medical, afirmó que la madre del fiscal Alberto Nisman llamó al servicio de emergencia “con la convicción de que (su hijo) estaba fallecido”. El médico que efectuó la visita al departamento de Le Parc ya declaró ante la Justicia y señaló que pudo constatar la muerte del fiscal observando a través de la puerta entreabierta y que vio el arma en la escena.
La fiscal no sólo tiene que averiguar si se trató de un homicidio o un suicidio, sino que incluso en este último caso tratará de establecer si existió alguna inducción. Es cierto que en toda la historia de la Justicia argentina nunca hubo una condena por inducción al suicidio: se trata de un delito muy difícil de probar.
Tal vez se pueda encontrar alguna clave en su sorpresivo e inexplicable regreso de Europa. Abandonó unas vacaciones con su hija de forma abrupta para presentar una denuncia contra la Presidenta, que sabía que no se iba a tratar en la feria. El trabajo ni siquiera estaba completo, porque no se presentaron las pruebas de sustento del texto, por lo que la jueza María Romilda Servini de Cubría se negó a habilitar la feria para su tratamiento. Ayer, la fiscal Fein se reunión con la procuradora, Alejandra Gils Carbó, quien le ofreció personal adicional para la fiscalía que investiga el caso y que indudablemente tiene mucho trabajo por delante.
LA LLEGADA DEL MEDICO
Los primeros en llegar
Claudio Belocopitt, titular de la empresa de medicina prepaga Swiss Medical, afirmó que la madre del fiscal Alberto Nisman llamó al servicio de emergencia “con la convicción de que (su hijo) estaba fallecido”. El médico que efectuó la visita al departamento de Le Parc ya declaró ante la Justicia y señaló que pudo constatar la muerte del fiscal observando a través de la puerta entreabierta y que vio el arma en la escena.
El titular de la prepaga dijo que a las 22.44 del domingo recibieron un llamado de la madre de Nisman, que solicitó el servicio “con la convicción” de la muerte del fiscal y que por ese motivo dieron curso al protocolo “código azul”: el operador llamó al 911 y solicitó la presencia de la policía en el lugar. Al llegar al departamento ubicado en Puerto Madero, el médico vio que estaban allí la madre, personal de seguridad y “demás presencias” que Belocopitt no precisó. “El médico observó el cuerpo a través de la puerta entreabierta y por la rigidez del cuerpo y el cuadro se dio cuenta de que estaba sin vida”, continuó. Asimismo, aseguró que vio el arma en la escena.
El profesional no necesitó revisar el cuerpo del fiscal, sino que por su experiencia pudo determinar a simple vista que Nisman se encontraba sin vida: “Un médico no necesita mucho más que ver la rigidez del cuerpo y el cuadro para darse cuenta de si la persona está fallecida”, explicó. Al mismo tiempo, aseguró que el médico “tuvo la precaución de no tocar nada” para no contaminar la escena. Luego de permanecer unos minutos en el departamento, el profesional “fue invitado a retirarse por un miembro de seguridad, que le dijo que ya no había más que hacer”. Belocopitt afirmó que “todos los diálogos” están grabados y que las cintas fueron puestas a disposición de la Justicia.
RAUL ZAFFARONI HABLA DE LA DENUNCIA Y LA MUERTE DEL FISCAL ALBERTO NISMAN
“Fue víctima de una operación”
Por Laura Vales
El ex juez de la Corte Suprema cree que a Alberto Nisman “le vendieron información falsa”. Dice que de la denuncia contra la Presidenta no se desprende ningún delito porque no ocurrió nada de lo que el fiscal dijo que iba a pasar.
El profesional no necesitó revisar el cuerpo del fiscal, sino que por su experiencia pudo determinar a simple vista que Nisman se encontraba sin vida: “Un médico no necesita mucho más que ver la rigidez del cuerpo y el cuadro para darse cuenta de si la persona está fallecida”, explicó. Al mismo tiempo, aseguró que el médico “tuvo la precaución de no tocar nada” para no contaminar la escena. Luego de permanecer unos minutos en el departamento, el profesional “fue invitado a retirarse por un miembro de seguridad, que le dijo que ya no había más que hacer”. Belocopitt afirmó que “todos los diálogos” están grabados y que las cintas fueron puestas a disposición de la Justicia.
RAUL ZAFFARONI HABLA DE LA DENUNCIA Y LA MUERTE DEL FISCAL ALBERTO NISMAN
“Fue víctima de una operación”
Por Laura Vales
El ex juez de la Corte Suprema cree que a Alberto Nisman “le vendieron información falsa”. Dice que de la denuncia contra la Presidenta no se desprende ningún delito porque no ocurrió nada de lo que el fiscal dijo que iba a pasar.
“La denuncia no tiene fundamento. Incluso si se aceptara que existió un plan (del Gobierno, para garantizar la impunidad de los sospechosos iraníes del atentado a la AMIA), no encuentro el delito, porque este plan denunciado no pasó al terreno de los hechos, no se logró encubrir a nadie”, plantea Raúl Eugenio Zaffaroni. En diálogo con Página/12, el ex juez de la Corte Suprema analizó el escenario planteado tras los pedidos de indagatoria del fiscal y su posterior muerte. Zaffaroni se mostró convencido de que a Nisman “le vendieron información falsa”. También cuestionó que los servicios de inteligencia actúen como auxiliares de la Justicia y consideró que el fiscal “fue víctima” de una operación.
–Como parte de la presentación, hay una serie de escuchas en las que se dice que dirigentes kirchneristas con acceso a la Casa Rosada negociaron que se dejara de investigar a los iraníes. Además, está el memorando en sí. ¿Por qué esto no sería una prueba suficiente?
–Bueno, hay escuchas de gente que dice que dicen cosas, pero ¿qué es lo que se hizo? Es decir, puede haber gente que diga muchas cosas, puede haber gente que diga que vino a hablar conmigo para asaltar el banco de la esquina, pero ¿yo hice algo para asaltar el banco de la esquina? Otra cosa: la tentativa de instigación, en el derecho argentino no es punible. Si yo te quiero convencer de que vayas a matar a alguien, eso no es punible en nuestro código. Incluso si alguien considera el acuerdo (con Irán) como un acto ejecutivo, es decir como un acto de tentativa de encubrimiento, el (ex) jefe de Interpol (Ronald Noble) aclaró que el canciller Héctor Timerman insistió en que las alertas rojas debían seguir vigentes. Esto está denotando un desestimiento, y el desestimiento deja impune la tentativa, incluso considerando que es forzado decir que el memorando ya fuera una tentativa de encubrir.
–¿Y si hubiera sido un plan frustrado? ¿Tampoco habría delito?
–¿Frustrado en qué sentido?
–Si hubo un plan que resultó frustrado porque Irán no respaldó el memorando.
–Suponiendo siempre que hubiera habido un plan, el desestimiento fue anterior a que Irán rechazara el memorando.
–¿Qué opina sobre que Nisman haya presentado su denuncia durante la feria judicial?
–Fue muy raro.
–¿Por qué raro?
–Porque da la impresión de que alguien lo llamó, algo pasó: interrumpió un viaje. No había un término que se venciera ni nada de eso, vino e inmediatamente presentó un escrito de trescientas fojas... es raro, algo pasó. Ninguno de nosotros interrumpe unas vacaciones para presentar un escrito en la feria.
–Una especulación es que haya tenido miedo a ser desplazado de la investigación del atentado y que por eso se haya apurado...
–Puede ser que alguien lo haya llamado, que le haya dicho que lo iban a desplazar y que él lo haya creído, no lo descarto. Algo raro pasó.
–Como ex juez, ¿qué idea tiene del modo en que los servicios de inteligencia trabajan con jueces y fiscales?
–Creo que los servicios de inteligencia no deberían trabajar con ningún juez ni con ningún fiscal. Dependen del Ejecutivo y deberían trabajar con el Ejecutivo.
–En un caso tan complejo como el de un atentado terrorista, ¿puede la Justicia investigar sin los servicios de inteligencia?
–Si el Ejecutivo reúne pruebas con los servicios de inteligencia, las lleva. La función de un servicio de inteligencia es la seguridad del Estado, todo lo que haga lo tiene que hacer a través del Ejecutivo, no tiene que tener contacto directo con los jueces. El auxiliar del juez es la policía.
–¿Cómo ve el papel de la ex SIDE en este caso? Hay quienes atribuyen la denuncia, e incluso la muerte de Nisman, a una interna entre dos sectores de la Secretaría de Inteligencia.
–Lo que me parece claro, lo que uno puede decir a través de las noticias y de lo que pude ver de la causa AMIA, que no he seguido de manera permanente porque me excusé de actuar... lo que me parece claro es que a Nisman le vendieron información falsa. Algo pasó, algo sucedió. Porque aparece este sujeto, que está denunciado por la SI por hacerse pasar como agente de inteligencia; obviamente circulaba información falsa. (Nisman) no es la primera víctima de eso.
–¿Por qué se excusó de entender en la causa AMIA?
–Hace muchos años, con Ricardo Gil Lavedra, Carlos Arslanian y Andrés D’Alessio hicimos un dictamen a pedido de AMIA y DAIA, en el que señalamos que en la causa AMIA se estaban dando pistas falsas.
–¿En relación a los policías bonaerense que fueron acusados falsamente?
–En ese momento se estaba investigando, el juez era (Juan José) Galeano y nosotros señalamos que había una obstaculización de la investigación. Por eso después me excusé, ya había emitido opinión sobre la causa.
–En el expediente AMIA hubo justamente esta pista falsa que desvió toda la investigación, aunque no está claro si fue plantada por los servicios de inteligencia.
–No está claro si era atribuible a los servicios. De lo que sí tengo la plena convicción es de que a Galeano le metieron una pista falsa. Incluso cuando yo testimonié en el juicio político de él, creí en su sinceridad. Se equivocó, pero a mi juicio él creyó en lo que le llevaron, a tal punto que Andrés D’Alessio asumió su defensa en el jury. No tuvimos nunca la impresión de que estuviera encubriendo, pero sí la impresión de que se equivocó y estaba siendo engañado.
–O sea que la vulnerabilidad de un juez puede ser muy alta...
–Muy fuerte, y me parece que a Nisman le debe haber pasado una cosa parecida.
–¿Lo conoció?
–No, pero no tengo por qué dudar de su buena fe. La Justicia Penal Federal tiene una característica: es muy psicotizante. En un momento, si te dejás llevar por los comentarios del personal, de todo el mundo, te creés que el poder pasa por tus manos, y de repente te das cuenta de que estás solito con tu cuerpo. Es un fenómeno que... yo fui juez federal hace cuarenta años, las cosas eran más simples, éramos nada más que tres jueces federales, lo fui por pocos meses, tuve colegas que eran respetables, gente grande, yo era joven en aquel momento pero venía de provincia... por suerte no me formé en el fuero... todo el mundo creía que el poder pasaba por ahí. Salí aterrado de esos meses, a tal punto que cuando llegó el doctor Raúl Alfonsín al gobierno me ofrecieron la posibilidad de integrar la Cámara Federal y yo dije “me voy a la ordinaria”, por el terror que me causó ese microclima. De modo que un funcionario formado ahí... bueno, puede equivocarse muy fácilmente. Fácilmente y de buena fe.
–Sobre la denuncia contra el Gobierno, ¿qué pasos cree que deberían darse ahora?
–Creo que la denuncia no tiene fundamento directamente. ¿Qué van a investigar, algo que no es delito? Si no se llegó al grado de tentativa en lo que se denuncia, y en el caso de que se hubiera llegado, se desistió, ¿para qué voy a ver si está probado o no? ¿Qué voy a dejar probado, un no delito?
–¿Y con respecto a la muerte del fiscal?
–Hay que investigar a fondo lo qué pasó, hacer los peritajes que hay que hacer, tomar declaración a los testigos, y de ahí saldrá la verdad..
–En el país hemos tenido varios casos de supuestos suicidios vinculados con hechos políticos, casos nunca esclarecidos...
–Sí, y después queda una leyenda urbana. Me acuerdo de Juan Duarte y el capitán Gandhi con la cabeza de Duarte dando vueltas por tribunales (Gandhi, jefe de un grupo parapolicial antiperonista, exhumó el cuerpo del hermano de Evita, le cortó la cabeza y la mostraba para demostrar que había sido asesinado). Lo importante es que se hagan bien las cosas en la Justicia.
–¿La Justicia puede determinar si un suicidio fue inducido?
–La instigación al suicidio está en el Código Penal. Es muy interesante para los casos de laboratorio y para todo lo que nosotros hacemos en materia teórica, pero en treinta y cinco años de juez no vi ningún caso de instigación al suicidio, no sé si hay alguna condena de instigación al suicidio en el país. Si la hay, tiene que ser una rara avis. Es muy difícil probar eso, probar que determinaste a otro a suicidarse. Yo no conozco casos reales. No sirve la fórmula porque es la única vez que el Código Penal usa la palabra instigación, entonces de ahí deducimos teoría para la participación... pero nada más.
INSULTOS Y AGRAVIOS EN EL ACTO DE LA AMIA Y LA DAIA POR LA MUERTE DE NISMAN
Un reclamo en medio de gritos
Por Werner Pertot
“La denuncia no tiene fundamento. Incluso si se aceptara que existió un plan (del Gobierno, para garantizar la impunidad de los sospechosos iraníes del atentado a la AMIA), no encuentro el delito, porque este plan denunciado no pasó al terreno de los hechos, no se logró encubrir a nadie”, plantea Raúl Eugenio Zaffaroni. En diálogo con Página/12, el ex juez de la Corte Suprema analizó el escenario planteado tras los pedidos de indagatoria del fiscal y su posterior muerte. Zaffaroni se mostró convencido de que a Nisman “le vendieron información falsa”. También cuestionó que los servicios de inteligencia actúen como auxiliares de la Justicia y consideró que el fiscal “fue víctima” de una operación.
–Como parte de la presentación, hay una serie de escuchas en las que se dice que dirigentes kirchneristas con acceso a la Casa Rosada negociaron que se dejara de investigar a los iraníes. Además, está el memorando en sí. ¿Por qué esto no sería una prueba suficiente?
–Bueno, hay escuchas de gente que dice que dicen cosas, pero ¿qué es lo que se hizo? Es decir, puede haber gente que diga muchas cosas, puede haber gente que diga que vino a hablar conmigo para asaltar el banco de la esquina, pero ¿yo hice algo para asaltar el banco de la esquina? Otra cosa: la tentativa de instigación, en el derecho argentino no es punible. Si yo te quiero convencer de que vayas a matar a alguien, eso no es punible en nuestro código. Incluso si alguien considera el acuerdo (con Irán) como un acto ejecutivo, es decir como un acto de tentativa de encubrimiento, el (ex) jefe de Interpol (Ronald Noble) aclaró que el canciller Héctor Timerman insistió en que las alertas rojas debían seguir vigentes. Esto está denotando un desestimiento, y el desestimiento deja impune la tentativa, incluso considerando que es forzado decir que el memorando ya fuera una tentativa de encubrir.
–¿Y si hubiera sido un plan frustrado? ¿Tampoco habría delito?
–¿Frustrado en qué sentido?
–Si hubo un plan que resultó frustrado porque Irán no respaldó el memorando.
–Suponiendo siempre que hubiera habido un plan, el desestimiento fue anterior a que Irán rechazara el memorando.
–¿Qué opina sobre que Nisman haya presentado su denuncia durante la feria judicial?
–Fue muy raro.
–¿Por qué raro?
–Porque da la impresión de que alguien lo llamó, algo pasó: interrumpió un viaje. No había un término que se venciera ni nada de eso, vino e inmediatamente presentó un escrito de trescientas fojas... es raro, algo pasó. Ninguno de nosotros interrumpe unas vacaciones para presentar un escrito en la feria.
–Una especulación es que haya tenido miedo a ser desplazado de la investigación del atentado y que por eso se haya apurado...
–Puede ser que alguien lo haya llamado, que le haya dicho que lo iban a desplazar y que él lo haya creído, no lo descarto. Algo raro pasó.
–Como ex juez, ¿qué idea tiene del modo en que los servicios de inteligencia trabajan con jueces y fiscales?
–Creo que los servicios de inteligencia no deberían trabajar con ningún juez ni con ningún fiscal. Dependen del Ejecutivo y deberían trabajar con el Ejecutivo.
–En un caso tan complejo como el de un atentado terrorista, ¿puede la Justicia investigar sin los servicios de inteligencia?
–Si el Ejecutivo reúne pruebas con los servicios de inteligencia, las lleva. La función de un servicio de inteligencia es la seguridad del Estado, todo lo que haga lo tiene que hacer a través del Ejecutivo, no tiene que tener contacto directo con los jueces. El auxiliar del juez es la policía.
–¿Cómo ve el papel de la ex SIDE en este caso? Hay quienes atribuyen la denuncia, e incluso la muerte de Nisman, a una interna entre dos sectores de la Secretaría de Inteligencia.
–Lo que me parece claro, lo que uno puede decir a través de las noticias y de lo que pude ver de la causa AMIA, que no he seguido de manera permanente porque me excusé de actuar... lo que me parece claro es que a Nisman le vendieron información falsa. Algo pasó, algo sucedió. Porque aparece este sujeto, que está denunciado por la SI por hacerse pasar como agente de inteligencia; obviamente circulaba información falsa. (Nisman) no es la primera víctima de eso.
–¿Por qué se excusó de entender en la causa AMIA?
–Hace muchos años, con Ricardo Gil Lavedra, Carlos Arslanian y Andrés D’Alessio hicimos un dictamen a pedido de AMIA y DAIA, en el que señalamos que en la causa AMIA se estaban dando pistas falsas.
–¿En relación a los policías bonaerense que fueron acusados falsamente?
–En ese momento se estaba investigando, el juez era (Juan José) Galeano y nosotros señalamos que había una obstaculización de la investigación. Por eso después me excusé, ya había emitido opinión sobre la causa.
–En el expediente AMIA hubo justamente esta pista falsa que desvió toda la investigación, aunque no está claro si fue plantada por los servicios de inteligencia.
–No está claro si era atribuible a los servicios. De lo que sí tengo la plena convicción es de que a Galeano le metieron una pista falsa. Incluso cuando yo testimonié en el juicio político de él, creí en su sinceridad. Se equivocó, pero a mi juicio él creyó en lo que le llevaron, a tal punto que Andrés D’Alessio asumió su defensa en el jury. No tuvimos nunca la impresión de que estuviera encubriendo, pero sí la impresión de que se equivocó y estaba siendo engañado.
–O sea que la vulnerabilidad de un juez puede ser muy alta...
–Muy fuerte, y me parece que a Nisman le debe haber pasado una cosa parecida.
–¿Lo conoció?
–No, pero no tengo por qué dudar de su buena fe. La Justicia Penal Federal tiene una característica: es muy psicotizante. En un momento, si te dejás llevar por los comentarios del personal, de todo el mundo, te creés que el poder pasa por tus manos, y de repente te das cuenta de que estás solito con tu cuerpo. Es un fenómeno que... yo fui juez federal hace cuarenta años, las cosas eran más simples, éramos nada más que tres jueces federales, lo fui por pocos meses, tuve colegas que eran respetables, gente grande, yo era joven en aquel momento pero venía de provincia... por suerte no me formé en el fuero... todo el mundo creía que el poder pasaba por ahí. Salí aterrado de esos meses, a tal punto que cuando llegó el doctor Raúl Alfonsín al gobierno me ofrecieron la posibilidad de integrar la Cámara Federal y yo dije “me voy a la ordinaria”, por el terror que me causó ese microclima. De modo que un funcionario formado ahí... bueno, puede equivocarse muy fácilmente. Fácilmente y de buena fe.
–Sobre la denuncia contra el Gobierno, ¿qué pasos cree que deberían darse ahora?
–Creo que la denuncia no tiene fundamento directamente. ¿Qué van a investigar, algo que no es delito? Si no se llegó al grado de tentativa en lo que se denuncia, y en el caso de que se hubiera llegado, se desistió, ¿para qué voy a ver si está probado o no? ¿Qué voy a dejar probado, un no delito?
–¿Y con respecto a la muerte del fiscal?
–Hay que investigar a fondo lo qué pasó, hacer los peritajes que hay que hacer, tomar declaración a los testigos, y de ahí saldrá la verdad..
–En el país hemos tenido varios casos de supuestos suicidios vinculados con hechos políticos, casos nunca esclarecidos...
–Sí, y después queda una leyenda urbana. Me acuerdo de Juan Duarte y el capitán Gandhi con la cabeza de Duarte dando vueltas por tribunales (Gandhi, jefe de un grupo parapolicial antiperonista, exhumó el cuerpo del hermano de Evita, le cortó la cabeza y la mostraba para demostrar que había sido asesinado). Lo importante es que se hagan bien las cosas en la Justicia.
–¿La Justicia puede determinar si un suicidio fue inducido?
–La instigación al suicidio está en el Código Penal. Es muy interesante para los casos de laboratorio y para todo lo que nosotros hacemos en materia teórica, pero en treinta y cinco años de juez no vi ningún caso de instigación al suicidio, no sé si hay alguna condena de instigación al suicidio en el país. Si la hay, tiene que ser una rara avis. Es muy difícil probar eso, probar que determinaste a otro a suicidarse. Yo no conozco casos reales. No sirve la fórmula porque es la única vez que el Código Penal usa la palabra instigación, entonces de ahí deducimos teoría para la participación... pero nada más.
INSULTOS Y AGRAVIOS EN EL ACTO DE LA AMIA Y LA DAIA POR LA MUERTE DE NISMAN
Un reclamo en medio de gritos
Por Werner Pertot
El titular de la DAIA, Julio Schlosser, fue uno de los dos oradores en el acto frente a la mutual judía.Imagen: Pablo Piovano
Acompañados por varios dirigentes opositores, Julio Schlosser (DAIA) y Leonardo Jmelnitzky (AMIA) exigieron el esclarecimiento de la muerte del fiscal. Entre los asistentes resaltaron los gritos destemplados y algún llamado a “cazar” a D’Elía y Esteche.
“A-se-sina, a-se-sina”, se escuchó gritar frente a la AMIA cada vez que los dirigentes de la mutual judía y los de la DAIA hicieron mención a la “muerte dudosa” del fiscal Alberto Nisman. Con buena parte de los dirigentes opositores como telón de fondo, las autoridades de las entidades de la comunidad judía debieron enfrentar reclamos por un discurso que algunos asistentes consideraron tibio. “A los jueces, que no miren para otro lado. ¡Cuando tengan que llamar a alguien, llámenlo! Vamos a estar para controlarlos”, reclamó el titular de la DAIA, Julio Schlosser, en uno de los párrafos que sí recibieron aplausos de una tribuna que llegó a pedir que “cacen a D’Elía y Esteche”.
Quizás acostumbrado a los cacerolazos, el hombre había llegado temprano con banderas argentinas. No tuvo tanta suerte esta vez. La mayoría ya venían con sus carteles que decían, en su mayoría: “Justicia”. “¿Este está bien?”, le mostró el suyo una mujer a los agentes –traje negro, cucaracha al oído– que recorrían el vallado de una cuadra en torno a la mutual y obligaban a todos a mostrar el contenido de sus bolsos o carteras. Uno de ellos llevaba un escaner de metales, como en los aeropuertos.
–El planeta entero ya sabe que lo mataron –comentaba una chica muy joven, mientras jugaba con una cadena de plata en el brazo.
–Entraron por donde está el aire acondicionado –se sumó su madre, que como ella llevaba carteles que decían “Yo soy Nisman”.
No muy lejos, el abogado Alejandro Fargosi hablaba ante las cámaras: “Esto es infinitamente peor que Watergate. Allí echaron al fiscal. Acá lo mataron”, afirmaba.
–Están los servicios entre nosotros –comentó, nerviosa, una anciana que se abría paso a los codazos entre la multitud.
–No, Susi, son periodistas –le contestó su acompañante, que llevaba una foto del canciller Héctor Timerman con la leyenda: “Expulsen al traidor”.
Le pasaron cerca a un hombre que sostenía ante las cámaras un cartel: “Gobierno asesino ladrón lo mataste a Nisman”. No demasiado lejos, otras dos mujeres, que prefirieron no dar su nombre, pero que llevaban un pin de Jorge Julio López y un cartel sobre los 30 mil desaparecidos, le dijeron a este diario: “Vinimos porque las consecuencias son brutales.
Tenemos a Milani: si mató a un joven en La Rioja, ¿cómo no va a matar a otro?”.
Cerca de las 18.30, todos comenzaron a cantar el Himno Nacional. Frente al muro con los nombres de los muertos en la AMIA desfilaron Mauricio Macri, Ernesto Sanz (llegaron juntos al acto), Julio Cobos, Ricardo Alfonsín, Francisco de Narváez, José Manuel de la Sota, Patricia Bullrich, Darío Giustozzi, Adrián Pérez, José de Mendiguren, Gerónimo “Momo” Venegas y el titular de la Sociedad Rural Argentina, Luis Etchevehere. Entre ellos, quedó mezclada la ex titular del Inadi, María José Lubertino, única dirigente del kirchnerismo en el acto. Más tarde, se les sumaría Victoria Donda, que llegó con su beba Trilce en brazos.
“Yo no vine a ver a los políticos”, se quejó una mujer vestida de rojo y con un banderín blanquiceleste, que aplaudió no bien salieron los representantes de la AMIA y la DAIA. El presentador pidió un minuto de silencio por los 85 muertos del atentado y tuvo la primera muestra de lo que les esperaba. “¡Son 86! ¡Nisman!”, les gritaron. Aplaudieron recién cuando el orador optó por mencionar también al fallecido fiscal.
“Somos ciudadanos comunes, sin banderas políticas, que nos sentimos desamparados”, definió el titular de la AMIA, Leonardo Jmelnitzky. “Hace siete días nos sorprendimos con el plan que denunció el fiscal Nisman, que estaría orquestado por el gobierno nacional”, dijo, y aclaró que optaron por la prudencia y por dejar que el Poder Judicial investigue. Primeros silbidos, que se tornaron en gritos cuando Jmelnitzky dijo: “La causa AMIA se sigue cobrando vidas. El fiscal aparece muerto en circunstancias dudosas...”.
–¡No dejan dudas!
–¡Juéguense!
–¡Fuera Timerman! ¡A la cárcel!
–¡A-se-sina! ¡A-se-sina! ¡A-se-sina!
La escena se repitió cada vez que mencionaron la “muerte dudosa” de Nisman. Jmelnitzky se refirió a la familia del fiscal y dijo que “casi nadie se ha acordado de ellos, porque las mezquindades políticas olvidan a las personas”. “El esclarecimiento es un imperativo. Por sus investigaciones sabemos que el atentado fue planeado por las altas esferas del gobierno iraní”, dijo el titular de la AMIA.
–¡Y del gobierno nacional!
–¡Hay que recusar a la fiscal!
–¡Cacen a D’Elía y a Esteche!
“El fiscal Nisman será irreemplazable. No permitiremos que su muerte sea también la muerte de la causa AMIA”, dijo Jmelnitzky. Al ver la suerte del orador anterior, Schlosser optó por un tono más duro: empezó por leer los nombres de los familiares de los muertos en el atentado que “murieron de tristeza”, según contó. “Cada vez que falleció una de estas personas volvió a explotar la bomba de la AMIA”, afirmó. “Al Congreso fuimos a hablar por el memorándum. ¡No fuimos con los tapones de punta!”, cosechó aplausos el titular de la DAIA, quien recordó que “el memorándum se firmó el 27 de enero, justo el Día Internacional del Holocausto”. “No vamos a permitir que vuelva a morir otro fiscal, ni que los acosen y les digan lo que tienen que hacer”, remarcó Schlosser, quien cerró con un “no tengamos miedo”.
LIJO PIDIO QUE SE RESGUARDE A BOGADO E YRIMIA, AMBOS ACUSADOS POR NISMAN
Custodia para dos que no son espías
Por Ailín Bullentini
“A-se-sina, a-se-sina”, se escuchó gritar frente a la AMIA cada vez que los dirigentes de la mutual judía y los de la DAIA hicieron mención a la “muerte dudosa” del fiscal Alberto Nisman. Con buena parte de los dirigentes opositores como telón de fondo, las autoridades de las entidades de la comunidad judía debieron enfrentar reclamos por un discurso que algunos asistentes consideraron tibio. “A los jueces, que no miren para otro lado. ¡Cuando tengan que llamar a alguien, llámenlo! Vamos a estar para controlarlos”, reclamó el titular de la DAIA, Julio Schlosser, en uno de los párrafos que sí recibieron aplausos de una tribuna que llegó a pedir que “cacen a D’Elía y Esteche”.
Quizás acostumbrado a los cacerolazos, el hombre había llegado temprano con banderas argentinas. No tuvo tanta suerte esta vez. La mayoría ya venían con sus carteles que decían, en su mayoría: “Justicia”. “¿Este está bien?”, le mostró el suyo una mujer a los agentes –traje negro, cucaracha al oído– que recorrían el vallado de una cuadra en torno a la mutual y obligaban a todos a mostrar el contenido de sus bolsos o carteras. Uno de ellos llevaba un escaner de metales, como en los aeropuertos.
–El planeta entero ya sabe que lo mataron –comentaba una chica muy joven, mientras jugaba con una cadena de plata en el brazo.
–Entraron por donde está el aire acondicionado –se sumó su madre, que como ella llevaba carteles que decían “Yo soy Nisman”.
No muy lejos, el abogado Alejandro Fargosi hablaba ante las cámaras: “Esto es infinitamente peor que Watergate. Allí echaron al fiscal. Acá lo mataron”, afirmaba.
–Están los servicios entre nosotros –comentó, nerviosa, una anciana que se abría paso a los codazos entre la multitud.
–No, Susi, son periodistas –le contestó su acompañante, que llevaba una foto del canciller Héctor Timerman con la leyenda: “Expulsen al traidor”.
Le pasaron cerca a un hombre que sostenía ante las cámaras un cartel: “Gobierno asesino ladrón lo mataste a Nisman”. No demasiado lejos, otras dos mujeres, que prefirieron no dar su nombre, pero que llevaban un pin de Jorge Julio López y un cartel sobre los 30 mil desaparecidos, le dijeron a este diario: “Vinimos porque las consecuencias son brutales.
Tenemos a Milani: si mató a un joven en La Rioja, ¿cómo no va a matar a otro?”.
Cerca de las 18.30, todos comenzaron a cantar el Himno Nacional. Frente al muro con los nombres de los muertos en la AMIA desfilaron Mauricio Macri, Ernesto Sanz (llegaron juntos al acto), Julio Cobos, Ricardo Alfonsín, Francisco de Narváez, José Manuel de la Sota, Patricia Bullrich, Darío Giustozzi, Adrián Pérez, José de Mendiguren, Gerónimo “Momo” Venegas y el titular de la Sociedad Rural Argentina, Luis Etchevehere. Entre ellos, quedó mezclada la ex titular del Inadi, María José Lubertino, única dirigente del kirchnerismo en el acto. Más tarde, se les sumaría Victoria Donda, que llegó con su beba Trilce en brazos.
“Yo no vine a ver a los políticos”, se quejó una mujer vestida de rojo y con un banderín blanquiceleste, que aplaudió no bien salieron los representantes de la AMIA y la DAIA. El presentador pidió un minuto de silencio por los 85 muertos del atentado y tuvo la primera muestra de lo que les esperaba. “¡Son 86! ¡Nisman!”, les gritaron. Aplaudieron recién cuando el orador optó por mencionar también al fallecido fiscal.
“Somos ciudadanos comunes, sin banderas políticas, que nos sentimos desamparados”, definió el titular de la AMIA, Leonardo Jmelnitzky. “Hace siete días nos sorprendimos con el plan que denunció el fiscal Nisman, que estaría orquestado por el gobierno nacional”, dijo, y aclaró que optaron por la prudencia y por dejar que el Poder Judicial investigue. Primeros silbidos, que se tornaron en gritos cuando Jmelnitzky dijo: “La causa AMIA se sigue cobrando vidas. El fiscal aparece muerto en circunstancias dudosas...”.
–¡No dejan dudas!
–¡Juéguense!
–¡Fuera Timerman! ¡A la cárcel!
–¡A-se-sina! ¡A-se-sina! ¡A-se-sina!
La escena se repitió cada vez que mencionaron la “muerte dudosa” de Nisman. Jmelnitzky se refirió a la familia del fiscal y dijo que “casi nadie se ha acordado de ellos, porque las mezquindades políticas olvidan a las personas”. “El esclarecimiento es un imperativo. Por sus investigaciones sabemos que el atentado fue planeado por las altas esferas del gobierno iraní”, dijo el titular de la AMIA.
–¡Y del gobierno nacional!
–¡Hay que recusar a la fiscal!
–¡Cacen a D’Elía y a Esteche!
“El fiscal Nisman será irreemplazable. No permitiremos que su muerte sea también la muerte de la causa AMIA”, dijo Jmelnitzky. Al ver la suerte del orador anterior, Schlosser optó por un tono más duro: empezó por leer los nombres de los familiares de los muertos en el atentado que “murieron de tristeza”, según contó. “Cada vez que falleció una de estas personas volvió a explotar la bomba de la AMIA”, afirmó. “Al Congreso fuimos a hablar por el memorándum. ¡No fuimos con los tapones de punta!”, cosechó aplausos el titular de la DAIA, quien recordó que “el memorándum se firmó el 27 de enero, justo el Día Internacional del Holocausto”. “No vamos a permitir que vuelva a morir otro fiscal, ni que los acosen y les digan lo que tienen que hacer”, remarcó Schlosser, quien cerró con un “no tengamos miedo”.
LIJO PIDIO QUE SE RESGUARDE A BOGADO E YRIMIA, AMBOS ACUSADOS POR NISMAN
Custodia para dos que no son espías
Por Ailín Bullentini
Ariel Lijo, a cargo del Juzgado Federal Nº 4, emitió el requerimiento ayer al mediodía.
El juez a cargo de la denuncia del fiscal fallecido le solicitó al Ministerio de Seguridad que la Policía Federal custodie a Ramón Alan Héctor Bogado y a Héctor Yrimia. Nisman los consideraba agentes de la SI, pero el propio organismo lo desmintió.
El juez Ariel Lijo solicitó al Ministerio de Seguridad nacional la disposición de custodia de la Policía Federal para Ramón Alan Héctor Bogado y Héctor Yrimia, los dos hombres que, en su denuncia por encubrimiento contra el Gobierno, el fiscal Alberto Nisman mencionó como supuestos agentes de la Secretaría de Inteligencia. El magistrado a cargo del Juzgado Federal Nº 4 emitió el requerimiento al mediodía de ayer, con el consentimiento del fiscal federal Ramiro González. A última hora, aún intentaban localizar a Bogado, de quien se desconoce el domicilio. La medida, junto con la presentación formal de Fernando Burlando en condición de abogado defensor del líder de Quebracho, Fernando Esteche, fueron las únicas novedades del expediente.
El pedido de custodia para los dos hombres cuyo vínculo con la SI el titular de ese organismo, Oscar Parrilli, desmintió el martes integra el conjunto de medidas “urgentes” que tanto Lijo como González decidieron tomar tras conocer la denuncia de Nisman. Tal como ya informó Página/12, el objetivo de ésta y otras medidas ordenadas desde principios de semana –el hacerse de la denuncia y los elementos que supuestamente la respaldan, como los 19 discos con escuchas telefónicas, las carpetas con recortes periodísticos, las testimoniales de José “Pepe” Eliaschev y el dirigente Luis D’Elía; la consulta a la SI sobre la relación con Bogado e Yrimia; la búsqueda de la transcripción de las más de cinco mil horas de escuchas– es asegurar la prueba. Desde Comodoro Py, fuentes judiciales argumentaron que, una vez hechas públicas las identidades de Bogado e Yrimia, debían tomarse los cuidados necesarios para resguardarlos.
Bogado e Yrimia son dos piezas fundamentales de la hipótesis que Nisman intentó explicar en casi 300 páginas. Al primero, el fiscal lo presenta como “un individuo identificado como ‘Allan’ que responde a la Secretaría de Inteligencia de Presidencia de la Nación”. Su rol en el supuesto plan de encubrimiento era el de puente informativo entre Argentina e Irán: es quien hablaba con Khalil. A Yrimia, a quien en su rol de fiscal le tocó investigar el atentado a la sede de la mutual judía en las horas inmediatamente posteriores al ataque, Nisman lo denuncia como miembro de la asociación ilícita que buscó ocultar la responsabilidad iraní en la voladura. Su valor para el grupo delictivo, al que lo habría acercado Esteche, radicaba en el conocimiento que podía llegar a tener del expediente.
Los vínculos de ambos fueron desmentidos por la SI: “Los señores Ramón Allan Héctor Bogado y Héctor Yrimia no pertenecen ni han pertenecido como personal de la planta permanente, contratado, de gabinete ni personal transitorio”, aseguró en un comunicado Parrilli. La información permitió revelar públicamente la identidad de estas dos personas, algo que el juez indicó entrada la noche del martes. Bogado e Yrimia son los únicos que aparecen mencionados en la denuncia de Nisman como vinculados con la Inteligencia estatal, aunque fuentes cercanas a las autoridades judiciales a cargo del caso no descartan encontrar algunas otras en las escuchas telefónicas. Por haber tomado estado público, Lijo y González solicitaron se disponga custodia de la Policía Federal a ambos. Aún se esperan novedades de las transcripciones: si es que Nisman contaba con ellas, ya sea de partes o de todo lo intervenido.
Horas antes de la solicitud de las escuchas, Esteche se presentó en la causa a través de su abogado, Fernando Burlando. Se trata, por el momento, del único implicado en la denuncia que dice presente de manera formal ante el juez Lijo. Cabe recordar que el magistrado aún no definió si seguirá a cargo de la investigación o la derivará a través de concurso. Para continuar a cargo, tanto él como el fiscal deberán considerar que el hecho revelado por Nisman se vincula, de alguna manera, con lo que ambos analizan desde 2006: las irregularidades en la investigación del atentado hasta entonces.
EL EX JUEZ HECTOR YRIMIA SE DESLIGO DE LA ACUSACION DEL FISCAL NISMAN
“No tengo nada que ver”
El juez Ariel Lijo solicitó al Ministerio de Seguridad nacional la disposición de custodia de la Policía Federal para Ramón Alan Héctor Bogado y Héctor Yrimia, los dos hombres que, en su denuncia por encubrimiento contra el Gobierno, el fiscal Alberto Nisman mencionó como supuestos agentes de la Secretaría de Inteligencia. El magistrado a cargo del Juzgado Federal Nº 4 emitió el requerimiento al mediodía de ayer, con el consentimiento del fiscal federal Ramiro González. A última hora, aún intentaban localizar a Bogado, de quien se desconoce el domicilio. La medida, junto con la presentación formal de Fernando Burlando en condición de abogado defensor del líder de Quebracho, Fernando Esteche, fueron las únicas novedades del expediente.
El pedido de custodia para los dos hombres cuyo vínculo con la SI el titular de ese organismo, Oscar Parrilli, desmintió el martes integra el conjunto de medidas “urgentes” que tanto Lijo como González decidieron tomar tras conocer la denuncia de Nisman. Tal como ya informó Página/12, el objetivo de ésta y otras medidas ordenadas desde principios de semana –el hacerse de la denuncia y los elementos que supuestamente la respaldan, como los 19 discos con escuchas telefónicas, las carpetas con recortes periodísticos, las testimoniales de José “Pepe” Eliaschev y el dirigente Luis D’Elía; la consulta a la SI sobre la relación con Bogado e Yrimia; la búsqueda de la transcripción de las más de cinco mil horas de escuchas– es asegurar la prueba. Desde Comodoro Py, fuentes judiciales argumentaron que, una vez hechas públicas las identidades de Bogado e Yrimia, debían tomarse los cuidados necesarios para resguardarlos.
Bogado e Yrimia son dos piezas fundamentales de la hipótesis que Nisman intentó explicar en casi 300 páginas. Al primero, el fiscal lo presenta como “un individuo identificado como ‘Allan’ que responde a la Secretaría de Inteligencia de Presidencia de la Nación”. Su rol en el supuesto plan de encubrimiento era el de puente informativo entre Argentina e Irán: es quien hablaba con Khalil. A Yrimia, a quien en su rol de fiscal le tocó investigar el atentado a la sede de la mutual judía en las horas inmediatamente posteriores al ataque, Nisman lo denuncia como miembro de la asociación ilícita que buscó ocultar la responsabilidad iraní en la voladura. Su valor para el grupo delictivo, al que lo habría acercado Esteche, radicaba en el conocimiento que podía llegar a tener del expediente.
Los vínculos de ambos fueron desmentidos por la SI: “Los señores Ramón Allan Héctor Bogado y Héctor Yrimia no pertenecen ni han pertenecido como personal de la planta permanente, contratado, de gabinete ni personal transitorio”, aseguró en un comunicado Parrilli. La información permitió revelar públicamente la identidad de estas dos personas, algo que el juez indicó entrada la noche del martes. Bogado e Yrimia son los únicos que aparecen mencionados en la denuncia de Nisman como vinculados con la Inteligencia estatal, aunque fuentes cercanas a las autoridades judiciales a cargo del caso no descartan encontrar algunas otras en las escuchas telefónicas. Por haber tomado estado público, Lijo y González solicitaron se disponga custodia de la Policía Federal a ambos. Aún se esperan novedades de las transcripciones: si es que Nisman contaba con ellas, ya sea de partes o de todo lo intervenido.
Horas antes de la solicitud de las escuchas, Esteche se presentó en la causa a través de su abogado, Fernando Burlando. Se trata, por el momento, del único implicado en la denuncia que dice presente de manera formal ante el juez Lijo. Cabe recordar que el magistrado aún no definió si seguirá a cargo de la investigación o la derivará a través de concurso. Para continuar a cargo, tanto él como el fiscal deberán considerar que el hecho revelado por Nisman se vincula, de alguna manera, con lo que ambos analizan desde 2006: las irregularidades en la investigación del atentado hasta entonces.
EL EX JUEZ HECTOR YRIMIA SE DESLIGO DE LA ACUSACION DEL FISCAL NISMAN
“No tengo nada que ver”
Héctor Yrimia
El ex juez Héctor Yrimia se declaró “sorprendido” ayer cuando lo consultaron sobre la denuncia del fiscal Alberto Nisman en su contra. “Realmente no tengo nada que ver en este hecho en el que se me quiere imputar. No lo entiendo”, aseguró. Sin embargo, advirtió sobre la gravedad de la acusación del fiscal encontrado muerto el domingo en su departamento: “La denuncia es compleja porque el efecto político que trajo es muy grande. Es muy grave la imputación a un presidente, hay que tener elementos muy ciertos para hacer ese tipo de manifestación”, consideró.
Héctor Yrimia
El ex juez Héctor Yrimia se declaró “sorprendido” ayer cuando lo consultaron sobre la denuncia del fiscal Alberto Nisman en su contra. “Realmente no tengo nada que ver en este hecho en el que se me quiere imputar. No lo entiendo”, aseguró. Sin embargo, advirtió sobre la gravedad de la acusación del fiscal encontrado muerto el domingo en su departamento: “La denuncia es compleja porque el efecto político que trajo es muy grande. Es muy grave la imputación a un presidente, hay que tener elementos muy ciertos para hacer ese tipo de manifestación”, consideró.
“Hace 20 años que no estoy en el tema.” Yrimia tomó distancia de la causa que investiga el atentado a la AMIA, pero también del rol que le otorgó Nisman en la denuncia. Para Nisman, Yrimia ingresó a la asociación que buscaba el encubrimiento de Irán en el atentado debido al conocimiento que tuvo del expediente durante los primeros días: la causa le cayó encima mientras estaba a cargo de la feria invernal en 1994. Entonces era fiscal.
“Nunca tuve relación con la Secretaría” de Inteligencia, remarcó Yrimia, aunque sí reconoció que conoce a “varias personas de allí”. Una de ellas es Antonio Stiuso. “Sé quién es, pero no tengo ni tuve relación con él. Lo he visto porque él participó en la investigación de la AMIA, pero nunca tuvo trato conmigo”, aseguró. A Jorge “Yussef” Khalil también lo conoce: se lo presentaron como “Jorge Yusel”, cuando emprendió negociaciones con la embajada de Irán en Argentina. Lo vio en diciembre de 2013 y en marzo de 2014. “La idea mía era que la autoridad chiíta máxima se juntara con el papa Francisco. Porque yo quiero la paz en el mundo.”
Más que amigo, de Esteche dijo ser todo lo contrario: “Me hizo un piquete cuando era juez de Instrucción”, contó. A Ramón Alan Héctor Bogado, en cambio, lo conoce: “Es cliente del estudio”, afirmó, lo patrocina en una causa en la que está involucrado el hijo. “Bogado no tiene nada que ver en el tema, en lo que a mi vida respecta”, dijo. “Soy simpatizante de Vélez y a veces la gente de Vélez me pedía que ayudara a gente de Boca, de ahí lo conozco. Me lo traen amigos, la gente de Vélez. Los compañeros de las barras.” Según añadió, el hombre decía “que hacía negocios”, pero negó tener relaciones empresariales con él. De Nisman, prefirió “no opinar”. Sí lo hizo de su denuncia, a la que consideró carente de estructura jurídica y más parecida a una “narración”.
Empleado del PRO“Nunca tuve relación con la Secretaría” de Inteligencia, remarcó Yrimia, aunque sí reconoció que conoce a “varias personas de allí”. Una de ellas es Antonio Stiuso. “Sé quién es, pero no tengo ni tuve relación con él. Lo he visto porque él participó en la investigación de la AMIA, pero nunca tuvo trato conmigo”, aseguró. A Jorge “Yussef” Khalil también lo conoce: se lo presentaron como “Jorge Yusel”, cuando emprendió negociaciones con la embajada de Irán en Argentina. Lo vio en diciembre de 2013 y en marzo de 2014. “La idea mía era que la autoridad chiíta máxima se juntara con el papa Francisco. Porque yo quiero la paz en el mundo.”
Más que amigo, de Esteche dijo ser todo lo contrario: “Me hizo un piquete cuando era juez de Instrucción”, contó. A Ramón Alan Héctor Bogado, en cambio, lo conoce: “Es cliente del estudio”, afirmó, lo patrocina en una causa en la que está involucrado el hijo. “Bogado no tiene nada que ver en el tema, en lo que a mi vida respecta”, dijo. “Soy simpatizante de Vélez y a veces la gente de Vélez me pedía que ayudara a gente de Boca, de ahí lo conozco. Me lo traen amigos, la gente de Vélez. Los compañeros de las barras.” Según añadió, el hombre decía “que hacía negocios”, pero negó tener relaciones empresariales con él. De Nisman, prefirió “no opinar”. Sí lo hizo de su denuncia, a la que consideró carente de estructura jurídica y más parecida a una “narración”.
La diputada por el FpV Mara Brawer recordó que Alberto Khalil –hermano de Jorge, señalado por el fiscal Alberto Nisman como presunto agente iraní que hizo de nexo con el Gobierno– es empleado de la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad y tiene vínculos comerciales con el legislador del PRO Oscar Moscariello. Además, destacó que fue el jefe de Gobierno porteño quien “nombró a Jorge “Fino” Palacios, encubridor del atentado a la AMIA, como jefe de la Policía Metropolitana. Brawer dijo no tener la “irresponsabilidad como tienen ellos de decir que el PRO tiene relación con el terrorismo iraní, aunque esa familia trabaje en el espacio conducido por Mauricio Macri”.
DESCARTO HABER MEDIADO ENTRE ARGENTINA E IRAN
Assad negó haber sido un nexoPor Nicolás Lantos
El presidente de la Asociación Arabe Argentina Islámica, Adalberto Assad, mencionado en la denuncia por supuesto encubrimiento contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, negó haber oficiado como vínculo entre la Casa Rosada y el gobierno iraní y aseguró que nunca mantuvo una reunión con la mandataria. Assad, primo de Jorge Khalil, a quien el fiscal Alberto Nisman consignó como un espía y como parte del presunto plan de encubrimiento a los acusados iraníes del atentado a la sede de la AMIA, manifestó “sorpresa” por la denuncia contra su familiar, a quien describió como “un dirigente comunitario” que “trabajó para la comunidad.”
Assad aparece mencionado en la denuncia de Nisman como un nexo entre Argentina e Irán en diversas negociaciones, como parte de los supuestos “canales paralelos” de diplomacia que se habrían establecido para urdir el complot. La primera de las tres menciones que tiene en el documento lo sindica haciendo contacto con el acusado por el ataque terrorista Moshen Rabbani para ofrecerle una “venta de armas”. Según la denuncia, el mismo día que se comunicó con el funcionario iraní, Assad “venía de reunirse” con un funcionario del gobierno argentino, quien iba a intermediar para conseguirle una reunión personal con la Sra. Presidente”.
Luego, Nisman consignó “una reunión en el Ministerio de Justicia” tras la cual se comunicó con Khalil para ponerlo al tanto de “unas novedades lindas”. Según el relato del fiscal, “Assad le reportó a Rabbani sobre su reunión con un ministro nacional” (se trataría de Julio Alak) que le habría prometido “hablar con la Presidente” para arreglar una reunión con la supuesta finalidad de reactivar el comercio bilateral, previo encubrimiento de los acusados por el atentado.
Respecto de esas acusaciones, ayer Assad aclaró: “En verdad con la Presidenta nunca he tenido una entrevista y la conocí solamente en el Tedéum del 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana. La audiencia con la Presidenta de la Nación iba a ser en marzo con referentes de la colectividad a nivel nacional”. Sobre sus contactos con el Gobierno, aseguró que fueron en el marco de una gestión para conseguir una sede para la comunidad islámica.
“Me ofrecieron un espacio físico para trabajar en coordinación con el Inadi y el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos en un área de cooperación, de difusión de cultura”, relató. En ese marco, gestionó una visita “con previa audiencia a la Presidenta para agradecer el gesto hacia la colectividad”, aunque el encuentro nunca se llevó a cabo. Finalmente, Assad aclaró que conoció a Rabbani “como director de la mezquita de Flores en el año ’83”, pero que “nunca” en su vida hubo una intermediación a través de él entre Rabbani y el gobierno argentino.
ESTECHE CUESTIONO LA DENUNCIA
“Es un disparate”
El dirigente de la agrupación Quebracho Fernando Esteche dijo ayer que mantiene con el dirigente islámico Alejandro “Yussuf” Khalil una relación “de amistad” y que al supuesto agente Ramón Allan Héctor Bogado se lo presentaron como “funcionario”. Sobre la denuncia en la que se lo acusa de presunto encubrimiento en la causa AMIA, opinó que es “un disparate”.
Esteche está imputado por el fallecido fiscal Alberto Nisman al igual que la presidenta Cristina Fernández, el canciller Héctor Timerman, así como otros funcionarios, legisladores y dirigentes sociales. Nisman los acusaba de armar un plan para desligar a Irán del atentado a la AMIA y responsabilizar, en su lugar, a “fachos locales”. “Tengo certezas, la causa es un disparate, no tengo nada que ver con eso”, remarcó ayer Esteche.
Con Jorge Alejandro “Yussuf” Khalil, el supuesto agente iraní imputado por Nisman por colaborar en el encubrimiento de la “pista iraní” por la voladura de la AMIA, lo une “una relación de amistad”, contó. Afirmó que sabe que el hombre es “un dirigente de la comunidad islámica argentina, hincha de All Boys, y de Floresta”. “Me consta que tiene relación con las embajadas de Irán o de Siria por su rol de dirigente comunitario, pero de ahí a poder influir” en la política exterior de estos países “hay una distancia enorme y es un despropósito”.
A Bogado, en tanto, lo conoció “colateralmente”, relató. Se “lo presentaron” como “funcionario de la Jefatura de Gobierno”, dijo. En tanto, negó tener relación alguna con Yrimia o con el diputado nacional por el Frente para la Victoria Andrés “Cuervo” Larroque, otro de los imputados por Nisman. “De Larroque no tengo ni el teléfono”, destacó Fernando Esteche.
El agente que no era agente
El kirchnerismo volvió a remarcar las inconsistencias de la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el canciller Héctor Timerman y referentes del oficialismo, y resaltó la acción del Poder Ejecutivo en “garantizar” que la Justicia investigue la acusación sin “obstáculos” y con “transparencia”. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, afirmó que “la investigación judicial debe continuar” para “identificar” cuáles de las pistas seguidas por Nisman eran “falsas”, como el caso de agentes de inteligencia que “no eran tales”, en referencia a los supuestos espías Ramón “Allan” Bogado y el ex juez Héctor Yrimia.
“Parrilli dio a conocer públicamente, en virtud de la ley de inteligencia y ante el requerimiento del juez Ariel Lijo, que dos supuestos agentes o espías de la Secretaría de Inteligencia (SI) que se mencionaban en la denuncia no eran tales, sino una cuestión falsa”, remarcó Capitanich. En el caso de Bogado, ya tenía antecedentes por hacerse pasar como espía (y había sido denunciado en ese sentido por la misma SI) o atribuirse vínculos con empresas con las que no tenía ningún tipo de contacto. Por su parte, la titular de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados, Juliana Di Tullio, dijo que “empieza a aparecer una verdad sobre lo que a todas luces parece una cosa descabellada” y se preguntó “si no le han vendido información falaz al fiscal”. La legisladora pidió que se sepa “quiénes de la Secretaría de Inteligencia tuvieron contacto con él y qué papel tuvieron” en los últimos días de vida del fiscal. Su compañera de bloque María Teresa García consideró por su parte que la denuncia “queda enflaquecida” al tener como fundamento las escuchas de supuestos agentes que no pertenecen a la SI.
Mensaje de la Iglesia
La Conferencia Episcopal Argentina emitió un comunicado sobre la muerte del fiscal Alberto Nisman en el que los obispos de la Iglesia Católica expresan “en primer lugar” “su afecto y oración a su mamá y a toda su familia, pidiendo al Buen Dios el consuelo de la fe” y lo hacen extensivos “a las personas cercanas a su afecto y trabajo”. “Como pastores –continúa el texto– compartimos la conmoción, perplejidad e incertidumbre que en estos días afectan a los argentinos. No obstante, confiamos en las instituciones de la República, para superar las sombras de impunidad que dañan la salud de la democracia.” Al tiempo que los obispos insisten en que “en estos momentos alentamos a mantener serenidad y cautela en los juicios, firmeza y perseverancia en la búsqueda de la verdad”.
Fuente:Pagina12
18 de Enero de 2015
Una extraña denuncia
Nisman, la AMIA y la vergüenzaEl fiscal de la causa AMIA decidió investigar a la Presidenta, al canciller y a otras personas, en vez de dedicarse a dilucidar quiénes fueron los ejecutores y responsables del atentado que lleva dos décadas con más sombras que luces.

Hay, con los pocos datos a disposición, dos hipótesis a seguir. La primera, sostenida por la oposición y por allegados a Nisman que afirman haber visto las 300 páginas de su investigación. Esos sostienen que las grabaciones son múltiples y contundentes y que incluyen diálogos de alguno de los imputados con cuadros de la inteligencia iraní. En todo caso, una vez que tome estado judicial, deberán realizarse las pericias que permitan conjurar una cuidadosa edición de fragmentos de conversaciones y que permitan confirmar que las contrapartes son los supuestos espías iraníes. Una segunda hipótesis es que Nisman disparó fuegos artificiales que tienen como propósito demostrar dos cosas: que el Gobierno, a través del memorándum de entendimiento entre Argentina e Irán de enero de 2013, intentó cambiar granos por petróleo y terminar con el pedido de captura internacional dictada por Interpol sobre cinco funcionarios iraníes. A juzgar por sus profusas declaraciones en el programa A dos voces que se emite por TN, Nisman llevó a cabo una supuesta investigación que le permitiría probar que hasta la propia Presidenta estaría involucrada en esa maniobra. El gran problema parece ser que nunca entró petróleo iraní y que nunca se levantó el llamado “alerta roja internacional” sobre esos cinco ciudadanos iraníes.
Aquel entendimiento con Irán no sirvió para nada, el Congreso iraní no lo ratificó y la Corte Suprema de Justicia de la Argentina lo declaró inconstitucional en mayo de 2014. Pese a no tener ninguna vigencia, ese acercamiento del gobierno argentino con las autoridades iraníes, iniciado a principios de 2011, fue motivo de un gran debate, básicamente porque representaba una manera de tomar distancia del alineamiento automático con la política del Departamento de Estado de Estados Unidos. Es difícil afirmar si hubo o no aspectos secretos que llevaron a Cristina Fernández de Kirchner a ponerse al frente de ese entendimiento con Irán, pero si existieran sin duda no son los motivos por los cuales el fiscal Nisman cargó contra la Presidenta con tanta determinación y tan poca consistencia. Quien había escrito la teoría del petróleo por granos fue el fallecido periodista José Ricardo Eliaschev en marzo de 2011 a través de un artículo en Perfil. El propio Nisman reconoció en TN que él no abonó esa teoría en aquel momento.
¿Qué cambió para que ahora sí lo crea? Lo que esgrimió fueron frases aisladas atribuidas a Luis D'Elía y el líder de Quebracho Fernando Esteche, entre otros, en supuestas conversaciones telefónicas con personas de origen iraní en las que ellos allanarían las cosas para mejorar la sintonía con Irán. Humo, pero además un humo surgido de las chimeneas de las pinchaduras telefónicas de los servicios de inteligencia.
¿Hay algún agente relevante en la generación de ese humo? Lo dijo el propio Nisman en TN cuando reconoció tener una relación estrecha con Aldo Stiles (alias Antonio Stiuso, el Ingeniero), jefe de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia hasta el pasado 20 de diciembre. “¿Y a quien quiere que recurriera para investigar si no a los servicios de inteligencia?”, le preguntó de modo retórico Nisman al periodista Edgardo Alfano para dar por sentado algo que se sabe en los círculos de la Justicia y la información reservada: Nisman llegó a ser fiscal de la causa AMIA por ser un hombre alineado con ese espía a quien muchos consideran el John Edgar Hoover del subdesarrollo.
Otro falso ingeniero. Stiuso fue incorporado al espionaje vernáculo a finales del gobierno de Isabel Perón e hizo su carrera en plena dictadura militar cuando los PCI (Personal Civil de Inteligencia) se incorporaban a los grupos de tareas dirigidos por almirantes y generales. Stiles/Stiuso tuvo (tiene) una red de espías, algunos de los cuales pueden estar en cabarets o casas de cambio y muchos otros están en estrados judiciales o son fiscales. Antes de volver a las inconsistencias del Nismangate, vale la pena recordar que en julio de 2004, al día siguiente del aniversario del atentado a la AMIA precisamente, Néstor Kirchner dio una novedad que podía ayudar a la investigación: habían aparecido 45 de los 66 casetes de escuchas telefónicas que misteriosamente se habían perdido. Pasados diez años y medio, es difícil saber si alguna vez existieron esos casetes, lo que puede confirmarse es que no aparecieron nunca. Presumiblemente, eran conversaciones que permitían profundizar la llamada pista local, que comprometía entre otros a Carlos Telleldín, el hombre que habría vendido la camioneta Trafic que supuestamente se usó para el atentado. Los casetes no aparecieron pero Carlos Telleldín hoy es el titular de un estudio jurídico e inmobiliario al que se puede llamar las 24 horas (011-154-9988662 o Nextel 584*4987), entre otras cosas para gestoría de automotores.
Pocos días después de la fallida aparición de las escuchas telefónicas, el entonces ministro del Interior Gustavo Beliz se inmolaba al mostrar la foto de Stiuso/Stiles en un programa televisivo. Si Beliz, por su simpatía proverbial o su acercamiento al Opus Dei, se creía capaz de ganarle una pulseada al experimentado espía, la realidad se ocupó de contestarle de inmediato. Kirchner, furioso, lo dejó fuera del cargo. Stiuso, el espía formado en los años de crímenes de lesa humanidad, jamás tuvo que contestar ¿qué hacía usted en esos años señor? Por motivos que algún día quizá se sepan, siguió al frente de la Jefatura de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia de Estado. Sí cambió el nombre de la secretaría, que en febrero de 2011 pasó a llamarse SI a secas: Secretaría de Inteligencia. No cambiaron los encargados de la actividad.
¿Puede un hombre en las sombras concentrar tanto poder? Sin dudas, la causa AMIA es una prueba de que el dolor de la sociedad puede seguir conviviendo con la impunidad. El propio juez Canicoba Corral habla de tres pistas: la siria, la local y la iraní. Gabriel Levinas –otro periodista de origen judío y también opositor al gobierno pero que sí investigó en serio la causa AMIA– relativiza las versiones de que todos los caminos llevan a que Hezbollah (una organización asentada en el sur del Líbano) fue el brazo ejecutor de un plan urdido por la República Islámica de Irán–. De lo que nadie duda es de que la pista iraní es funcional a la Mossad, la CIA y el FBI. La pista iraní sirvió durante años para que Israel y Estados Unidos tuvieran un argumento más contra una nación rica en petróleo y desafiante al poder internacional. Siria, hasta hace unos años, se parecía más a una nación laica en medio del polvorín musulmán. Estos años movieron un poco el tablero.
Hace casi cuatro años que Siria está en una guerra que algunos llaman civil al tiempo que en Irán soplan vientos más moderados desde que asumió la presidencia Hasán Rouhaní en reemplazo de Mahmud Ahmadineyad, el hombre que había afirmado que el Holocausto era un mito. Aunque el tablero mundial se mueva, Irán, para la derecha latinoamericana y el Departamento de Estado seguirá siendo la bestia negra aliada a la República Bolivariana de Venezuela, a Evo Morales y a cualquier izquierdista que no se sienta identificado con los tratados de libre comercio y la hegemonía de Estados Unidos y su historia de crímenes, golpes de Estado y negocios de las multinacionales.
Stiuso, en estos años fue uno de los engranajes de la maquinaria de inteligencia aliada a las agencias de espionaje de los países centrales. Nisman cumplió con todos los requisitos formales para estar al frente de la fiscalía de la causa AMIA y lo hizo mientras Stiuso estaba alineado con el Gobierno. Muchos suponían que este espía se mantendría tranquilo por un tiempo tras su salida de la estructura, pero desde el miércoles pasado queda claro que no fue así.
Las formas jurídicas. El juez Canicoba Corral afirma que no hay motivos para que Nisman no le haya aportado las escuchas telefónicas. La única escucha que el magistrado autorizó es la del dirigente islámico Jorge Khalil. El fiscal Nisman sostiene que no son pruebas sobre la investigación del atentado y que en consecuencia no tenía obligación de dárselas a Canicoba Corral. Entonces, ¿cómo es que Nisman se pasó dos años armando esta historia que dio a conocer? ¿Quiénes, qué jueces autorizaron esas escuchas? Lo que dice Nisman es que el material se lo aportó “la Secretaría” y sería ingenuo pensar que un fiscal formado en las leyes y el Derecho incurra en hacer públicas pinchaduras no autorizadas. Será parte de lo que deba responder en su concurrencia al Congreso. Lo concreto es que el fiscal decidió llevarle sus carpetas al juez Ariel Lijo, titular del juzgado federal número 4 de la Capital, subrogado por la jueza María Romilda Servini de Cubría, quien de inmediato decidió no habilitar la feria judicial para tratar la denuncia. Pero, ¿por qué Nisman no siguió el procedimiento natural que es presentar la denuncia y que vaya a sorteo?
Es sugestivo que una cautelar presentada por el diputado massista Mauricio D’Alessandro haya tenido curso en la Justicia para frenar la designación de 16 fiscales subrogantes y que un fiscal haga una denuncia pública temeraria y que para buena parte de la oposición mediática y política no importen las formas jurídicas.
Arrancó el año político. En los últimos meses, el Gobierno había logrado instalar la disputa con los fondos buitre en todos los foros internacionales. Una diplomacia que para los sectores opositores era bastarda logró fuertes consensos. Bastó que Héctor Timerman pisara suelo parisino para que no importaran los 17 muertos en Francia ni los 20 muertos en Nigeria. Importaba si el canciller llamó o no llamó por teléfono a la Presidenta. Subidos al dolor y a un complejo entramado de odios raciales, se dio el clima para que Nisman tirase el carpetazo. Más allá de los oportunismos, de la clara maniobra opositora, queda el desafío de saber si hay algo de verdad entre las 300 páginas de su carpeta. Sobre todo, queda una vez más y a dos décadas, la incógnita de si algún día los familiares de las víctimas de la AMIA tendrán Justicia.
Protagonistas
Fiscal. El propio Nisman reconoció su estrecho vínculo con el espía Aldo Stiles (a) antonio stiusso, que fue desplazado hace tres semanas de la Secretaría de inteligencia.
Juez. Canicoba Corral salió a los medios de inmediato para marcar las arbitrariedades del fiscal en su sorprendente denuncia contra las más altas autoridades del gobierno nacional.
Fuente:MiradasalSur

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