Lagomarsino será custodiado por Gendarmería
Hubo un nuevo operativo en la torre donde fue hallado muerto Nisman
| Se habrían llevado material de las cámaras de seguridad y registros informáticos de los ingresos y egresos del complejo. |
El martes pasado, la jueza del caso Fabiana Palmaghini había inspeccionado el departamento de Nisman junto a familiares cercanos de la víctima, entre ellos su ex mujer. Y ayer la fiscal Fein también se presentó en el edificio para estudiar el sistema de las cámaras de seguridad, consignó Infobae.
Este viernes, en un comunicado, la Procuración General informó que la fiscal había ordenado una serie de medidas para recabar pruebas del caso, pero evitó precisarlas para que no se entorpezcan los procesos.
Custodia para Lagomarsino
Por otra parte, la jueza Palmaghini decidió anoche que Gendarmería Nacional custodie a Diego Lagomarsino, el hombre que asegura haberle entregado el arma Bersa calibre .22 al fiscal Alberto Nisman horas antes de su muerte.
Palmaghini respondió en la noche de este viernes al ofrecimiento que la Ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez oportunamente le había realizado, y solicitó la custodia para Lagomarsino. Quince gendarmes custodiarán al colaborador del fiscal. Así lo informaron fuentes de la cartera.
Anteriormente, Palmaghini había prohibió la salida del país del colaborador del fiscal Nisman a fin de “tenerlo a derecho”, luego de “reiterados intentos por ubicarlo” en el domicilio que dio el lunes, cuando declaró voluntariamente ante la fiscal Viviana Fein.
Fuente:AnalisisDigital
24 de Enero de 2015
MUERTE DE NISMAN
"Ya nadie discute que lo que iba a presentar Nisman era insustancial"
Lo aseveró la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Respecto la denuncia aseguró que fue “indignante”.
"Ya nadie discute que lo que iba a presentar Nisman era insustancial"
Lo aseveró la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Respecto la denuncia aseguró que fue “indignante”.
“Yo no puedo opinar más allá de que es un dolor y una incógnita, y que hay que poner todo el esfuerzo ciudadano en contribuir con la Justicia y que ésta responda acorde a la necesidad de urgencia del caso”, dijo Carlotto en declaraciones formuladas a la radio Rock & Pop.
Agregó, también, su deseo de “no haya aprovechamiento para buscar beneficios personales” a partir de la muerte del fiscal Nisman y dejó claro que Abuelas de Plaza de Mayo y ella misma actúan con precaución y no iban a opinar de lo que no conocen.
Sobre la denuncia. En referencia a la acusación de encubrimiento presentada por Nisman, en la que involucraba a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y miembros del Poder Ejecutivo, Carlotto afirmó: “Nos indignó, nunca aceptamos este tipo de acusación”, al considerar que era “inmerecida” y que “ya no se discute que la denuncia era insustancial”.
Asimismo, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo dejó en claro que es “respetuosa del proceso judicial”, aunque lamentó que todavía el caso esté en “foja cero”.
“Es todo muy oscuro, muy preocupante. Fue un impacto terrible. Pero cuando uno rebobina todo, empiezan las preguntas. Después del impacto y del asombro, empezamos a escuchar, y no tenemos más que lo que dicen los medios de comunicación y la Justicia”, consignó la titular de Abuelas de Plaza de Mayo.
Carlotto dijo, también, que no conoció al fiscal Nisman, pero sí a su ex mujer, la jueza de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, que lleva causas de Abuelas de Plaza de Mayo y que, dijo, “siempre las ha resuelto muy bien, como el caso de la señora Herrera de Noble”.
Agregó, también, su deseo de “no haya aprovechamiento para buscar beneficios personales” a partir de la muerte del fiscal Nisman y dejó claro que Abuelas de Plaza de Mayo y ella misma actúan con precaución y no iban a opinar de lo que no conocen.
Sobre la denuncia. En referencia a la acusación de encubrimiento presentada por Nisman, en la que involucraba a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y miembros del Poder Ejecutivo, Carlotto afirmó: “Nos indignó, nunca aceptamos este tipo de acusación”, al considerar que era “inmerecida” y que “ya no se discute que la denuncia era insustancial”.
Asimismo, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo dejó en claro que es “respetuosa del proceso judicial”, aunque lamentó que todavía el caso esté en “foja cero”.
“Es todo muy oscuro, muy preocupante. Fue un impacto terrible. Pero cuando uno rebobina todo, empiezan las preguntas. Después del impacto y del asombro, empezamos a escuchar, y no tenemos más que lo que dicen los medios de comunicación y la Justicia”, consignó la titular de Abuelas de Plaza de Mayo.
Carlotto dijo, también, que no conoció al fiscal Nisman, pero sí a su ex mujer, la jueza de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, que lleva causas de Abuelas de Plaza de Mayo y que, dijo, “siempre las ha resuelto muy bien, como el caso de la señora Herrera de Noble”.
Fuente:InfoRegion
Importantes Declaraciones
La ex mujer de Nisman habló del retorno anticipado del fiscal
Sábado 24 de enero de 2015
La jueza federal Susana Arroyo Salgado brindó un largo testimonio en la Fiscalía de Viviana Fein. Según las versiones, dijo que "el cambio de planes generó una discusión" entre ellos, y que Nisman "no fue claro sobre los motivos" del regreso.
La ex mujer de Nisman habló del retorno anticipado del fiscal
Sábado 24 de enero de 2015
La jueza federal Susana Arroyo Salgado brindó un largo testimonio en la Fiscalía de Viviana Fein. Según las versiones, dijo que "el cambio de planes generó una discusión" entre ellos, y que Nisman "no fue claro sobre los motivos" del regreso.
La jueza Sandra Arroyo Salgado, ex mujer de Alberto Nisman, fue aceptada como querellante, en representación de las dos hijas menores de edad de ambos, en el marco de la causa que investiga la muerte en circunstancias dudosas del fiscal.
La funcionaria judicial se separó de Nisman hace tres años y tiene dos hijas con él. Hasta el momento la jueza siempre mantuvo un perfil bajo aunque tuvo casos de resonancia como cuando en el 2010 ordenó la extracción de ADN a los hermanos Noble Herrera, hijos adoptivos de la dueña de Clarín, con el fin de aclarar si eran o no hijos de desaparecidos durante la dictadura militar.
En su declaración de ayer ante la fiscal Viviana Fein, la magistrada confirmó que su ex marido anticipó su regreso de las vacaciones que estaba compartiendo con una de sus hijas en Europa y planteó dudas sobre la versión que sostiene que Nisman se quitó la vida por voluntad propia.
A mediados de enero, Nisman llamó a su esposa y le informó que debía regresar de urgencia a la Argentina desde Madrid. Según algunas versiones, "el cambio de planes generó una discusión entre los ex esposos, porque Arroyo Salgado tuvo que alterar su agenda y volar de inmediato hacia el aeropuerto de Barajas, en donde esperaba una de las hijas de Nisman, en un salón vip".
Para el sitio Infobae, "hubo una discusión":

Arroyo Salgado se presentó en la Fiscalía después de las 10 de la mañana y se retiró cerca de las siete de la tarde, aunque según fuentes judiciales su testimonio fue mucho más breve que el tiempo que pasó en el edificio sobre la calle Tucumán al 900.
Según Página 12, "allí dejó en claro que los planes de Nisman eran permanecer en Europa hasta fin de mes y que el regreso se decidió de forma súbita. También dijo que en un primer momento el fiscal había aducido problemas familiares para anticipar el vuelo a Buenos Aires, aunque finalmente le explicó a su ex mujer que lo hizo por cuestiones laborales".
- La información del diario:

La fiscal Fein aguardaba anoche los resultados de “un peritaje balístico donde se dispuso la toma de muestras a los efectos del cotejo de ADN, así como también si el proyectil extraído del cuerpo se corresponde con el arma calibre 22 hallada en el lugar”.
Se espera que durante el fin de semana los resultados de estas diligencias arrojen algo de luz sobre el misterio que rodea a la muerte del ex fiscal.
También podría haber, en los primeros días de la semana que viene, nuevas citaciones para incorporar testimonios a la causa.
Fuente:DiarioRegistrado
Alberto Nisman: ¿suicidio u homicidio?
Una muerte, muchas dudas
Por Rubén Pereyra
23.01.2015
Una muerte, muchas dudas
Por Rubén Pereyra
23.01.2015
Producción: Pablo Galand
El hombre se miró al espejo. En su rostro se dibujó una mueca. Sería la última vez que vería reflejada su imagen tan cuidada, su cuerpo tan trabajado y sus 51 años tan bien llevados. Abrió los ojos grandes, respiró hondo y se estremeció. Apretó el gatillo y se desmoronó frente a la puerta del baño.
Estas palabras, obviamente de ficción, sirven sólo para imaginar ese momento, pues las últimas horas de Alberto Nisman son, al menos hasta ahora, un enigma. También es cierto que por más que se investigue y se reconstruya cada minuto, será difícil saber lo que pasó por la mente del fiscal más importante de la Argentina, el que tenía a su cargo la investigación de la causa AMIA. Nada menos que el atentado terrorista más sangriento de la historia argentina.
¿Nisman apretó el gatillo? ¿Fue obligado a hacerlo? ¿O hubo otra persona, un profesional del asesinato, que intervino y le dio el tiro de gracia? Alguna de estas preguntas tendrá que dilucidar la investigación que hoy está en manos de la fiscal Viviana Fein. La causa recayó en el juzgado de instrucción número 21, a cargo de la jueza Fabiana Emma Palmaghini, quien ingresó al caso con una polémica a cuesta: tuvo que borrar de apuro de su Facebook frases muy agraviantes hacia la Presidenta de la Nación. Pero no llegó a tiempo.
La noticia comenzó a trascender el domingo por la noche, los portales de Internet comenzaron tímidamente a decir que había movimiento en el departamento que el fiscal Nisman habitaba en la torre Le Parc, de Puerto Madero. Sergio Berni, el secretario de Seguridad, estaba presente en el lugar, lo que no hacía presagiar nada bueno. Por la madrugada se confirmó la noticia: Alberto Nisman había aparecido muerto en el baño de su casa. Debajo de su cadáver, una pistola calibre 22. En su sien, el disparo que acabó con su vida.
El terremoto mediático en que se transforma la Argentina cada vez que ocurre un hecho de trascendencia nacional como éste dio lugar a las más variadas hipótesis. Se habló de todo, pero centralmente la cuestión quedó reducida a las tres variantes antes mencionadas.
Previo a eso, pasaron otras cosas que no tienen, hasta hoy, demasiada explicación. Por qué el fiscal de la causa AMIA abandona a su hija menor de edad en el aeropuerto de Barajas, vuelve a la Argentina y denuncia, de apuro y con escasas pruebas, nada menos que a la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández, y a su canciller, Héctor Timerman, es algo que alguien, algún día, tendrá que explicar. ¿Qué lo presionó a presentar de apuro esta denuncia? Las inconsistencias de ese escrito están tratadas en nota aparte, en esta misma edición.
El fiscal en quien Néstor Kirchner había depositado su confianza, que tenía una unidad especial a su cargo, con 80 personas trabajando exclusivamente en un solo caso, con un presupuesto anual de más de 34 millones de pesos, había dado una voltereta y además de cuestionar y denunciar como inconstitucional el Memorándum de Entendimiento con Irán, ahora lo mencionaba como instrumento de las diplomacias argentina e iraní para garantizar la impunidad de los iraníes involucrados en la acusación. Decía que tenía las pruebas para pedir la indagatoria de Cristina Fernández y Héctor Timerman: varias horas de escuchas telefónicas que había realizado a espaldas del juez de la causa, Rodolfo Canicoba Corral, quien lo reprendió públicamente por no haberlo informado de tal hecho. Otra pregunta clave: ¿por qué Nisman realizó una investigación paralela a escondidas del juez de la causa?
Tras la aparición del cadáver y su traslado a la Morgue Judicial para realizar la autopsia, la asociación libre mediática permitía remontarse a otros casos trágicos de la historia argentina, como el suicidio de Alfredo Yabrán o los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. “Al gobierno le tiraron un muerto”, se escuchaba en la calle y en los medios.
Por lo pronto, la primera reacción oficial fue un escueto comunicado que leyó el jefe de gabinete, Jorge Capitanich, el lunes por la mañana, en su habitual conferencia de prensa. La gravedad del hecho, y cómo golpeaba al Gobierno, quedó evidenciada cuando Capitanich se negó a responder preguntas, algo que hace todas las mañanas desde que asumió el cargo.
Mientras se esperaba la reacción pública presidencial, que llegaría más tarde vía Facebook cuando Cristina Fernández decidió romper el silencio, la oposición tomó la posta y, de la mano de Patricia Bullrich –la diputada que es presidenta de la Comisión de Legislación Penal, adonde concurriría Nisman el lunes 19 de enero por la tarde– se largó a dar conferencias de prensa en las que habló de responsabilidades, violencia, inseguridad y se abonó la teoría del asesinato que, por supuesto, manchaba al gobierno que, al pensar de los ingenuos, habría mandado a asesinar a su acusador nada menos que el día que debía ir al Congreso (ver nota aparte).
“En el caso del ¿suicidio? del fiscal a cargo de la causa AMIA, Alberto Nisman, no solo hay estupor e interrogantes, sino que además una historia demasiado larga, demasiado pesada, demasiado dura, y por sobre todas las cosas, muy sórdida”, comienza diciendo la carta de la Presidenta, que ya de movida puso en duda la hipótesis del suicidio, aunque en ese momento era la más firme. Luego de enumerar varios hechos y personajes de la causa que la tuvo –cuando era senadora de la Nación– como integrante de la Comisión de Seguimiento de los Atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA, la presidenta escribió los siguientes párrafos: “La tensión crecía y las discusiones también, y mi percepción de estar frente a la ´fabricación de un Juicio´ fue creciendo hasta transformarse en convicción. Ocurre entonces un hecho determinante como fue la memorable reunión donde declaró el doctor Claudio Lifschitz, quien fuera secretario del Juez Juan José Galeano y diera cuenta de las graves irregularidades cometidas por el Juez y varios de sus funcionarios. En esa declaración, que duró horas, fue como si de repente todas las piezas de un rompecabezas que no podía armar se unieran para llegar a una sola conclusión: estábamos ante el fraude material y procesal más importante del que se tenga memoria. Tan importante fue esa declaración, que a raíz de la misma se inicia una segunda causa por encubrimiento contra los funcionarios que se desempeñaban en la época del atentado”.
El nombrado Lifschitz debió pedir asilo político en España, que le fue otorgado, sufrió amenazas, persecuciones, secuestro, le quemaron el brazo y en su espalda le tajearon la palabra AMIA. Vive todo el día custodiado y es el testigo más importante del juicio oral por encubrimiento que se llevará adelante a mediados de año. Lifschitz ya había sido entrevistado por Veintitrés, hace ya más de una década, cuando denunciaba lo que el lunes contó Cristina Fernández. Ahora, no sólo ratifica lo dicho sino que ubica al propio fallecido Nisman como responsable de que la investigación del atentado haya fracasado.
Más allá de ello, el ex secretario del juez Galeano cree que la rimbombante denuncia que preparaba Nisman fue armada por el ex agente de inteligencia, Antonio Stiusso: “Todo lo que está pasando tiene relación con su separación al frente de la ex SIDE. Hay que tener en cuenta que fue el hombre más poderoso de los servicios de inteligencia durante los últimos 30 años. Si Béliz se tuvo que ir del país sólo por difundir su foto, no podemos pensar que alegremente Stiusso se va a ir a su casa y no intente provocar daño a quienes se atrevieron a separarlo”.
Lo que testifica Lifschitz ubica a la ex SIDE y a algunos de sus agentes como partícipes del atentado. “Es homicidio por dolo eventual. Sus acciones no pueden computarse como un error. Ellos infiltraron la célula terrorista, hasta le prestaron asistencia logística, después la perdieron y se encontraron con la voladura de la AMIA”, acota.
Según el parecer de este testigo, todo lo hecho en la causa de la voladura de la mutual de la calle Pasteur fue hecho para encubrir la desastrosa participación de este organismo de inteligencia. “Todo fue minado para que no se llegue a nada –denuncia–, y Nisman tuvo mucho que ver en esto.”
Otra vez Nisman. El fiscal. El hombre más importante de la causa AMIA. “La conocía de punta a punta, se murió el hombre que tenía en su cabeza todo el expediente”, nos apunta uno de los familiares de las víctimas de la tragedia. Nisman. El muerto. ¿El suicida o la víctima de asesinato?
Son muchos los interrogantes, muchas las dudas a develar. Por ahora lo que se sabe es que fue encontrado muerto en el baño con un arma que le había proporcionado un empleado de su fiscalía, Diego Lagomarsino, un experto en informática de 35 años.
“Ya me había comentado en otras oportunidades que estaba preocupado por su seguridad, y él sabía que yo tenía un arma. Me pidió el sábado y me dijo ´¿Tenés el arma? Traémela. Estoy muy preocupado, tengo miedo que me pueda pasar algo´. Yo le dije que no sabía dónde la tenía y él me dijo ´buscala, la necesito´”, sostuvieron fuentes al canal C5N, el primero que difundió la imagen de Lagomarsino.
Ahora este hombre de 35 años se transformó en pieza clave de la causa. Puede ser testigo o sospechoso. ¿Por qué pedir un arma a un empleado cuando se tiene a disposición, y bajo su mando, una custodia compuesta por diez personas de su confianza que trabajaban con Nisman desde hacía más de 7 años? Lifschitz tiene dos teorías: “O Nisman había dejado de confiar en su custodia y pidió el arma para defenderse o la pidió para matarse”, señala ante Veintitrés.
Suicidio inducido. La muerte de Nisman introduce nuevas categorías para el morbo de los argentinos. Las dos palabritas lo que indican es que, vía amenaza o extorsión, el fiscal fue obligado a suicidarse. ¿Por qué tomaría semejante determinación a pocas horas de, según él mismo lo decía, poner en jaque al gobierno argentino mediante la acusación contra su presidenta y su canciller?
Para Eugenio Zaffaroni, ex ministro de la Corte Suprema, a Nisman “le dieron pistas falsas, datos falsos”. Para el prestigioso penalista argentino, el fiscal “en algún momento se tuvo que dar cuenta” de eso. De todos modos, Zaffaroni considera que el fallecido fiscal “es una víctima más” de la causa AMIA.
En el mismo sentido apuntaron fuentes del gobierno consultadas por esta revista: “Nisman compró pescado podrido que le vendieron sus amigos de la SIDE”. Según esta fuente, el fiscal era una persona con aptitudes para ser víctima de este tipo de confabulación: “Se creía intocable. Él mismo decía que era uno de los tres fiscales más importantes del mundo. Sus vínculos con la SIDE, con agentes que a su vez respondían a las influencias de los servicios estadounidenses e israelíes, terminaron con su vida”.
Los servicios de inteligencia y sus agentes, nombres que hasta hace días eran desconocidos, están en boca de todos. Algunas de las fuentes consultadas no lo dudan –y en esto coincide la oposición–: mucho de lo que está pasando responde a una sangrienta interna dentro de la ex SIDE, que culminó con el recambio de la cúpula de la Secretaría de Inteligencia. Para Lifschitz, todo lo que hizo Nisman en la causa AMIA estuvo digitado por hombres de Inteligencia que, al decir de nuestra fuente en el Gobierno, tienen aceitados vínculos con varios servicios, entre ellos el norteamericano y el israelí. “Cuando Teherán pasó a ser parte del Eje del Mal, la orden que emana de los servicios norteamericanos es clara: Irán está vinculado con cuanto atentado ande dando vueltas y nadie se adjudique.
Así se deja de lado la pista siria y se fortalece la pista iraní”, afirma.
“Es que ni siquiera se investigó bien la pista iraní. Todo lo que se investigó estuvo hecho para encubrir a los verdaderos responsables del atentado”, nos acota Lifschitz, quien está convencido de la participación de la SIDE en la explosión que terminó con 85 vidas el 18 de julio de 1994.
El ex secretario de Galeano, el testigo más importante del juicio oral por encubrimiento que empezará a mediados de año, no duda de que la mano de algún agente de inteligencia está detrás de lo que pasó con Alberto Nisman. “Los servicios lo dejaron solo a Nisman; sin duda, detrás de la denuncia hubo un contragolpe de los aparatos de inteligencia” tras la decisión presidencial de descabezar la cúpula de la ex SIDE. “Está claro –acota–, además se aseguró de presentar su denuncia en el juzgado de Lijo, que es un juez que ya embistió contra el Gobierno”.
Para nuestra fuente en el oficialismo, la soledad de Nisman fue el detonante depresivo que lo llevó a terminar con su vida. “Circularon mensajes de texto que no hacían sospechar de un suicidio; sin embargo, hay periodistas que me han mostrado mensajes de texto que indican lo contrario; era un hombre que con el correr de las horas se iba derrumbando”. A entender de las personas consultadas, esto respondía a que conforme pasaban las horas Nisman se iba dando cuenta de que tenía entre las manos una bomba que al único que le explotaría sería a él mismo. “Le habían prometido apoyo desde Estados Unidos e Israel, dos países que siempre lo sostuvieron y lo bancaron; pero lo único que consiguió fue que el propio jefe de Interpol, Roland Noble, lo tratara de mentiroso. Sólo tenía a favor al Grupo Clarín, a algún sector del diario La Nación y a Patricia Bullrich. Stiusso ya lo había abandonado”. Así expresado, parece demasiado poco como para embestir contra una presidenta y un canciller. Entonces, habría tomado la decisión de suicidarse.
Es sólo una hipótesis, una más de las tantas que se manejan y que sólo la investigación judicial puede dilucidar. No faltan quienes en el Gobierno creen en el homicidio, la teoría a la que es más afecto el Grupo Clarín y los políticos de la oposición. Una telaraña. Y mafiosa al decir de los propios legisladores del Frente Para la Victoria, quienes en una conferencia de prensa denunciaron la actuación de una mafia detrás de la muerte de Nisman.
Mientras todo esto se discute y se ventila por todos los medios, en la calle los ciudadanos asisten azorados, una vez más, al show de la muerte. Suicidio u homicidio, al gobierno no le tiraron con un muerto. Se lo tiraron a toda la sociedad argentina.
amia, dos décadas sin justicia
Historia de una causa
Veinte años y seis meses pasaron del ataque a la AMIA, el atentado más grave de la historia argentina que se llevó la vida de 85 personas. Desde esa fecha, nada se sabe acerca de cómo se llevó adelante la operación. Nadie fue condenado y ni siquiera hay detenidos vinculados a la causa. Solo queda un juicio pendiente contra Carlos Telleldín –ex reducidor de autos y ahora abogado– y otro por encubrimiento contra el ex presidente Carlos Menem, el ex juez Juan José Galeano y el ex jefe de la SIDE, Juan Anzorreguy, entre otros. En el medio, hubo pruebas plantadas, sobornos a testigos, pistas que no se profundizaron y una investigación armada “por políticos inescrupulosos”, según el TOF 3.
La causa AMIA cayó en el juzgado de Galeano, un magistrado que había sido designado hacía apenas unos meses por recomendación de Anzorreguy, jefe por entonces de la SIDE. Desde un principio, Galeano se inclinó por la “pista iraní”, tal como lo recomendaban la CIA y el Mossad, y por su conexión local. Apenas dos meses de sucedido el ataque, Galeano detuvo a Telleldín, acusándolo de haber facilitado la camioneta con la que se llevó adelante el atentado y ordenó la captura de cuatro diplomáticos iraníes: Abás Zarrabi Krorasani, Mahvash Musef Gholan Reza, Ahmad Allameh Falsafi y Akbar Parvaresch. Durante el año siguiente, Galeano se encargó de profundizar la supuesta conexión local del ataque y detuvo a Juan José Martínez por ser el supuesto comprador de la camioneta Traffic que se usó como coche bomba, y a Oscar “El Sapito” Castro, por su presunta relación con Telleldín. Hasta que en 1996 el propio Telleldín cambió su versión acerca de la Traffic. En un principio había sostenido que había publicado un aviso clasificado en Clarín y se la había vendido a un hombre de acento centroamericano que le mostró un documento falso a nombre de Ramón Martínez. Pero en julio de aquel año le aseguró a Galeano que su primera versión era falsa y que en realidad le había dado la camioneta al ex comisario de la Policía Bonaerense, Juan Ribelli, y otros agentes de esa fuerza, que los habían apretado por sus irregularidades con la comercialización de autos robados.
Al año siguiente, Alberto Nisman se incorporó a la causa como auxiliar del equipo de fiscales que encabezaban Eamon Mullen y José Barbaccia. Desde un principio, Nisman reforzó “la pista iraní” que había inaugurado Galeano y se respaldó al igual que el juez en la información que le propiciaban el Mossad y la Side a través del agente Stiusso.
El 24 de septiembre de 2001 comenzó el juicio a los supuestos responsables del ataque a la AMIA y los acusados fueron Telleldín y los policías Juan José Ribelli, Raúl Edilio Ibarra, Anastacio Leal y Mario Barreiro. En el proceso comenzaron a saltar todos los desaguisados que había llevado adelante Galeano para desviar la causa. Por ejemplo, quedó en evidencia que Galeano le había pagado clandestinamente 400.000 dólares a Telleldín para que involucrara a la Bonaerense entre los responsables del atentado. También quedó al descubierto que el dinero salió de la SIDE que comandaba Anzorregui. Eran tiempos de enfrentamiento encarnizado entre el presidente Carlos Menem y el entonces gobernador bonaerense Eduardo Duhalde, que quería sucederlo.
En el medio del juicio, Galeano pidió detener en Londres a Hadi Soleimanpour, que en el momento del atentado se desempeñaba como embajador de Irán en Buenos Aires. Pero el juez inglés Justice Royce consideró que no había pruebas suficientes para imputar al diplomático, quien finalmente terminó liberado e indemnizado con 20 mil libras. No se podrá afirmar, en este caso, que Gran Bretaña es un país que apaña el terrorismo. Si el iraní fue liberado y la Argentina obligada a indemnizarlo es porque no se le encontró una sola conexión con el atentado.
Todas estas circunstancias derivaron en que el Tribunal Oral Federal 3 calificara la investigación como “un armado al servicio de políticos inescrupulosos” y absolviera a los 22 acusados de complicidad en el atentado por falta de pruebas, en tanto que Galeano fue apartado de la causa por la Cámara Federal de Apelaciones.
La causa pasó a manos del juez Rodolfo Canicoba Corral. En 2004, por iniciativa del presidente Néstor Kirchner, la Procuración General creó una fiscalía especial dirigida por Nisman. Dos años después, la justicia argentina declaró prófugos a nueve ciudadanos iraníes y los acusó de cómplices del atentado. En 2008, Nisman pidió el procesamiento de Galeano, Menem, Anzorreguy y ex agentes de la SIDE y de la Policía Federal como el ex comisario Jorge “Fino” Palacios, en una causa por encubrimiento. El juicio podría iniciarse en junio.
En 2011, un cable filtrado por Wikileaks revela que la embajada de Estados Unidos presionó a Nisman para que se centrara en la investigación de los autores del atentado y no en Menem. El 21 de febrero de 2013, el Congreso aprobó el Memorándum de Entendimiento con Irán que proponía la creación de una Comisión de la Verdad, compuesta por juristas internacionales para cooperar con la investigación. También establecía que el juez Canicoba Corral y el fiscal Nisman puedan interrogar a los sospechosos iraníes con notificación roja de Interpol. Pero el 15 de mayo del año pasado, la Cámara Federal lo declaró inconstitucional. El pasado 14 de enero Nisman denunció a la Presidenta y al canciller Timerman por una presunta negociación para encubrir a los iraníes prófugos acusados del atentado. Cuatro días después, el fiscal apareció muerto en su departamento de Puerto Madero.
Veinte años y seis meses pasaron del atentado a la AMIA. La verdad de lo que pasó parece estar cada vez más lejos.
La denuncia de encubrimiento: 289 fojas sin revelaciones
Inconsistencias y contradicciones
23.01.2015
La denuncia de encubrimiento: 289 fojas sin revelaciones
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23.01.2015
La denuncia de encubrimiento: 289 fojas sin revelaciones
Por J.C.
Después de que la Secretaría de Inteligencia (SI), por orden de la Presidenta de la Nación, desclasificara la identidad del supuesto agente, el juez Ariel Lijo –quien tiene en sus manos todos los informes y las escuchas–, decidió publicar la totalidad de la denuncia de Alberto Nisman sobre el presunto intento de encubrimiento en el Centro de Información Judicial (CIJ), que depende directamente del titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti. Desde el martes a la noche, toda la población tiene la posibilidad de leer las 289 fojas de la denuncia.
Este escrito, que Nisman debía fundamentar en el Congreso el lunes último, es por el cual interrumpió abruptamente sus vacaciones en Europa para presentarlo, sin solicitar la habilitación de la feria a la jueza María Servini de Cubría, quien lo rechazó por entender que carecía de elementos probatorios. Esta denuncia contra la Presidenta, el canciller y otros dirigentes, muestra diversas inconsistencias y contradicciones. Por empezar, tal como se preveía por lo que había trascendido, no existen pruebas que incriminen a Cristina Fernández de Kirchner. Se basa en conversaciones entre dirigentes políticos y comunitarios iraníes, en las que no aparecen órdenes que se puedan adjudicar al poder político argentino.
Las siguientes son algunas de las inconsistencias más graves:
Sacar las alertas rojas.
Nisman señala que la base del supuesto acuerdo radica en el compromiso de las autoridades argentinas a trabajar para que Interpol eliminara las alertas rojas que pesan sobre los funcionarios iraníes acusados de participar en el atentado contra la AMIA. Dice textualmente la denuncia: “La baja de las notificaciones rojas constituyó el interés central para las autoridades iraníes en este acuerdo y el canciller Timerman aceptó y contribuyó a ello. Hizo todo lo posible para que ese objetivo fuera cumplido por Interpol, más allá de sus declaraciones públicas en sentido contrario (…). La diligente y a la vez inesperada –para los encubridores– actitud de Interpol, específicamente de su secretario general, Ronald Noble, lo impidió”.
Además de que el juez de la causa AMIA, Rodolfo Canicoba Corral, era el único que estaba habilitado a pedirle a Interpol que modificara el pedido que pesa sobre los iraníes acusados, el ex secretario de Interpol, Ronald Noble, envió un mail a Timerman en el que afirma que tanto el canciller como la Presidenta permanecieron “cien por ciento comprometidos a que las alertas rojas de Interpol siguieran vigentes”. Noble aseguró además que en sus encuentros con Timerman éste le reiteró que “la posición del gobierno argentino es que las alertas rojas debían permanecer en efecto, sin cambios, debían seguir siendo válidas”. Para el ex funcionario de Interpol, lo que Nisman había dicho era totalmente falso.
El pacto de Timerman con el canciller iraní
En su escrito, Nisman dijo que en una reunión en la ciudad de Alepo, Siria, entre los cancilleres de Argentina e Irán, se había sellado el acuerdo para dejar de investigar “la pista iraní”. Este encuentro se realizó en 2011, dos años antes de firmarse el Memorándum de Entendimiento entre ambos países. La prueba de esta acusación eran artículos periodísticos. Uno del recientemente fallecido José “Pepe” Eliaschev, que aseguraba haber leído un documento secreto en que el canciller iraní confirmaba a su presidente tal pacto. Sin embargo, no existe documento alguno que avale ni siquiera parcialmente esa afirmación. El otro periodista que menciona que Timerman llegó al encuentro de Alepo “para buscar una solución a la causa AMIA”, es Gabriel Levinas. Tampoco existe documentación alguna que confirme ese hecho.
Impunidad por petróleo
Otra parte fundamental de la denuncia es que el Memorándum de Entendimiento se hizo con la intención de aumentar el intercambio comercial con Irán –granos argentinos por petróleo iraní–, intercambiando esto por impunidad para los sospechosos de haber cometido el ataque a la AMIA. Esta teoría se cae ante la contundencia de los números. El comercio con Irán no solo no es significativo sino que ha caído desde que se firmó el Memorándum de Entendimiento. Además, la poca significativa exportación de granos a Irán estuvo a cargo de empresas privadas como Bunge, Nidera, Cargill, Aceitera General Deheza, Molinos Río de la Plata y Copra SA. Y directamente no se importa petróleo de Irán.
Este es otro de los puntos del supuesto acuerdo que nunca llegó a cumplirse.
Los agentes de inteligencia
Nisman basa su denuncia en las escuchas telefónicas hechas sobre el dirigente argentino-iraní, Alejandro Khalil. Más allá de las dudas que planteó sobre la legalidad de estas escuchas el juez de la causa AMIA, Canicoba Corral, aparecen en ellas dos presuntos agentes de inteligencia: Ramón “Allan” Bogado y el ex juez Héctor Yrimia, este último encargado de inventar una “verdad falsa” que instalaría en el expediente para liberar de culpa a los iraníes.
Lo concreto es que la SI, a cargo de Oscar Parrilli, le informó al juez Lijo que las dos personas mencionadas “no pertenecen ni han pertenecido (a la ex SIDE) como personal de la planta permanente, contratado, de gabinete ni personal transitorio”. Es más, en el escrito, Parrilli le informa a Lijo que Bogado tiene dos causas por tráfico de influencias, ya que se hizo pasar por integrante de la SI ante la Dirección de Aduanas y ante un particular en un expediente por extorsión. Una causa es de 2013 y la otra de 2014. Es decir que la propia SI, antes de los cambios de jefatura de diciembre último, denunció a Bogado por “tráfico de influencia”, dejando en claro que no trabaja ni trabajó para la SI. Esto lo pasó totalmente por alto Nisman en su denuncia.
Además, el fiscal señaló que este supuesto agente en realidad trabajaba para Irán. De ser así, Nisman debió haber informado esto al juez Canicoba Corral. Incluso suma a la confusión por qué Nisman no informó del tema al entonces jefe de Operaciones de la SI, Jaime Stiusso, sobre el accionar de este agente presuntamente vinculado a los principales acusados en la causa del atentado.
La creación de una pista falsa
Otro punto mencionado por Nisman en su denuncia es que en 2012 el ex juez Yrimia –a quien señaló como agente de inteligencia–, se reunió con la dirigencia iraní para acordar la creación de una pista falsa sobre grupos de ultraderecha locales como autores del atentado. La inconsistencia más fuerte en este punto es que esta denuncia para desviar la investigación nunca se hizo en ningún juzgado, de modo que no hay delito de encubrimiento ni siquiera en grado de tentativa. Además, esta pista debía pasar ineludiblemente por las manos del fiscal, quien desde 2004 estaba nombrado al frente de la Unidad AMIA.
Fuente:Veintitres
Después de que la Secretaría de Inteligencia (SI), por orden de la Presidenta de la Nación, desclasificara la identidad del supuesto agente, el juez Ariel Lijo –quien tiene en sus manos todos los informes y las escuchas–, decidió publicar la totalidad de la denuncia de Alberto Nisman sobre el presunto intento de encubrimiento en el Centro de Información Judicial (CIJ), que depende directamente del titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti. Desde el martes a la noche, toda la población tiene la posibilidad de leer las 289 fojas de la denuncia.
Este escrito, que Nisman debía fundamentar en el Congreso el lunes último, es por el cual interrumpió abruptamente sus vacaciones en Europa para presentarlo, sin solicitar la habilitación de la feria a la jueza María Servini de Cubría, quien lo rechazó por entender que carecía de elementos probatorios. Esta denuncia contra la Presidenta, el canciller y otros dirigentes, muestra diversas inconsistencias y contradicciones. Por empezar, tal como se preveía por lo que había trascendido, no existen pruebas que incriminen a Cristina Fernández de Kirchner. Se basa en conversaciones entre dirigentes políticos y comunitarios iraníes, en las que no aparecen órdenes que se puedan adjudicar al poder político argentino.
Las siguientes son algunas de las inconsistencias más graves:
Sacar las alertas rojas.
Nisman señala que la base del supuesto acuerdo radica en el compromiso de las autoridades argentinas a trabajar para que Interpol eliminara las alertas rojas que pesan sobre los funcionarios iraníes acusados de participar en el atentado contra la AMIA. Dice textualmente la denuncia: “La baja de las notificaciones rojas constituyó el interés central para las autoridades iraníes en este acuerdo y el canciller Timerman aceptó y contribuyó a ello. Hizo todo lo posible para que ese objetivo fuera cumplido por Interpol, más allá de sus declaraciones públicas en sentido contrario (…). La diligente y a la vez inesperada –para los encubridores– actitud de Interpol, específicamente de su secretario general, Ronald Noble, lo impidió”.
Además de que el juez de la causa AMIA, Rodolfo Canicoba Corral, era el único que estaba habilitado a pedirle a Interpol que modificara el pedido que pesa sobre los iraníes acusados, el ex secretario de Interpol, Ronald Noble, envió un mail a Timerman en el que afirma que tanto el canciller como la Presidenta permanecieron “cien por ciento comprometidos a que las alertas rojas de Interpol siguieran vigentes”. Noble aseguró además que en sus encuentros con Timerman éste le reiteró que “la posición del gobierno argentino es que las alertas rojas debían permanecer en efecto, sin cambios, debían seguir siendo válidas”. Para el ex funcionario de Interpol, lo que Nisman había dicho era totalmente falso.
El pacto de Timerman con el canciller iraní
En su escrito, Nisman dijo que en una reunión en la ciudad de Alepo, Siria, entre los cancilleres de Argentina e Irán, se había sellado el acuerdo para dejar de investigar “la pista iraní”. Este encuentro se realizó en 2011, dos años antes de firmarse el Memorándum de Entendimiento entre ambos países. La prueba de esta acusación eran artículos periodísticos. Uno del recientemente fallecido José “Pepe” Eliaschev, que aseguraba haber leído un documento secreto en que el canciller iraní confirmaba a su presidente tal pacto. Sin embargo, no existe documento alguno que avale ni siquiera parcialmente esa afirmación. El otro periodista que menciona que Timerman llegó al encuentro de Alepo “para buscar una solución a la causa AMIA”, es Gabriel Levinas. Tampoco existe documentación alguna que confirme ese hecho.
Impunidad por petróleo
Otra parte fundamental de la denuncia es que el Memorándum de Entendimiento se hizo con la intención de aumentar el intercambio comercial con Irán –granos argentinos por petróleo iraní–, intercambiando esto por impunidad para los sospechosos de haber cometido el ataque a la AMIA. Esta teoría se cae ante la contundencia de los números. El comercio con Irán no solo no es significativo sino que ha caído desde que se firmó el Memorándum de Entendimiento. Además, la poca significativa exportación de granos a Irán estuvo a cargo de empresas privadas como Bunge, Nidera, Cargill, Aceitera General Deheza, Molinos Río de la Plata y Copra SA. Y directamente no se importa petróleo de Irán.
Este es otro de los puntos del supuesto acuerdo que nunca llegó a cumplirse.
Los agentes de inteligencia
Nisman basa su denuncia en las escuchas telefónicas hechas sobre el dirigente argentino-iraní, Alejandro Khalil. Más allá de las dudas que planteó sobre la legalidad de estas escuchas el juez de la causa AMIA, Canicoba Corral, aparecen en ellas dos presuntos agentes de inteligencia: Ramón “Allan” Bogado y el ex juez Héctor Yrimia, este último encargado de inventar una “verdad falsa” que instalaría en el expediente para liberar de culpa a los iraníes.
Lo concreto es que la SI, a cargo de Oscar Parrilli, le informó al juez Lijo que las dos personas mencionadas “no pertenecen ni han pertenecido (a la ex SIDE) como personal de la planta permanente, contratado, de gabinete ni personal transitorio”. Es más, en el escrito, Parrilli le informa a Lijo que Bogado tiene dos causas por tráfico de influencias, ya que se hizo pasar por integrante de la SI ante la Dirección de Aduanas y ante un particular en un expediente por extorsión. Una causa es de 2013 y la otra de 2014. Es decir que la propia SI, antes de los cambios de jefatura de diciembre último, denunció a Bogado por “tráfico de influencia”, dejando en claro que no trabaja ni trabajó para la SI. Esto lo pasó totalmente por alto Nisman en su denuncia.
Además, el fiscal señaló que este supuesto agente en realidad trabajaba para Irán. De ser así, Nisman debió haber informado esto al juez Canicoba Corral. Incluso suma a la confusión por qué Nisman no informó del tema al entonces jefe de Operaciones de la SI, Jaime Stiusso, sobre el accionar de este agente presuntamente vinculado a los principales acusados en la causa del atentado.
La creación de una pista falsa
Otro punto mencionado por Nisman en su denuncia es que en 2012 el ex juez Yrimia –a quien señaló como agente de inteligencia–, se reunió con la dirigencia iraní para acordar la creación de una pista falsa sobre grupos de ultraderecha locales como autores del atentado. La inconsistencia más fuerte en este punto es que esta denuncia para desviar la investigación nunca se hizo en ningún juzgado, de modo que no hay delito de encubrimiento ni siquiera en grado de tentativa. Además, esta pista debía pasar ineludiblemente por las manos del fiscal, quien desde 2004 estaba nombrado al frente de la Unidad AMIA.
Fuente:Veintitres
24 de Enero de 2015
Comunicado del frente que lidera Martín Sabbatella, con respaldo a CFK y pedido de justicia
Apoyo "incondicional" de Nuevo EncuentroEl Frente Nuevo Encuentro que lidera Martín Sabbatella expresó ayer formalmente en un comunicado su "respaldo incondicional" a la presidenta Cristina Fernández frente a "la brutal embestida impulsada por oscuros intereses desestabilizadores" en el contexto del fallecimiento del fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, así como su "absoluto compromiso con la defensa de la democracia y sus instituciones".

Desde NE, en el marco del espacio kirchnerista Unidos y Organizados y el Frente Para la Victoria, también se evaluó que la reciente difusión de la denuncia de Nisman, "hasta entonces desconocida" pero "largamente publicitada por la usina corporativa de medios opositores al Gobierno y la Democracia", "no era otra cosa más que un nuevo capítulo inverosímil del relato de fábulas tendientes a desviar la atención y facilitar la impunidad de los responsables del atentado del 18 de julio de 1994".
El Frente NE marcó como "fundamental" no retroceder "en la dilucidación plena de lo ocurrido" en el atentado de 1994 "para que las víctimas directas, sus familiares y todo el pueblo argentino podamos tener la paz y la tranquilidad que deseamos y merecemos", y recordó que "ha sido este Gobierno y la propia Cristina Kirchner, primero como legisladora y luego como presidenta de la Nación, quienes más pasos dieron a favor del esclarecimiento absoluto" de la Causa AMIA.
Fuente:TiempoArgentino
Por Raúl Kollmann
Diego Lagomarsino, el hombre que le entregó el arma a Nisman, quedó en el centro de la investigación. La fiscal Fein le prohibió salir del país y le puso custodia. El ex jefe de la PSA dice que Lagomarsino se ofreció para trabajos de Inteligencia en esa repartición. Las dudas sobre su verdadero trabajo y su relación con Nisman.
PROHIBIERON LA SALIDA DEL PAIS A LAGOMARSINO, EL QUE LE DIO EL ARMA AL FISCAL NISMAN
En el centro de la investigación
La fiscal también le puso custodia. Será convocado a declarar nuevamente y tendrá que responder sus primeras declaraciones, publicadas el jueves por Página/12. Dudas sobre el trabajo que realizaba junto al fiscal Nisman.
Por Raúl Kollmann
Por Raúl Kollmann
El técnico informático Diego Lagomarsino se habría ofrecido como informante de la PSA.
Imagen: DyN
El extraño técnico informático que le prestó la pistola 22 a Alberto Nisman quedó en el centro de la investigación de la muerte del fiscal. La fiscalía a cargo de Viviana Fein lo buscó ayer para que vuelva a declarar. Al no encontrarlo, consideró que había huido y le prohibió la salida del país. Finalmente Lagomarsino llamó por teléfono a Fein para decirle que está a disposición. Con el paso de los días, crecen los interrogantes sobre el informático que cobraba 40.000 pesos por mes y casi nunca concurría a la fiscalía. Ayer, el ex interventor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) Marcelo Saín recordó que “en algún momento Lagomarsino se ofreció como informante”. En tribunales corrió la versión de que parte del trabajo del informático consistía en la interceptación de mails. Es decir que el joven hacía trabajos de Inteligencia para Nisman, de ahí su alto salario. Si el fiscal tenía como referente al poderoso jefe de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia, Antonio “Jaime” Stiuso, es imposible que éste no supiera del vínculo entre Lagomarsino y Nisman en materia de Inteligencia. El informático niega ese vínculo, pero la figura de Stiuso planeará sobre la declaración que Fein y la jueza Fabiana Palmaghini le tomarán a Lagomarsino en forma inminente. Por la noche, la magistrada ordenó que lo custodiaran y el trabajo quedó a cargo de la Gendarmería.
El extraño técnico informático que le prestó la pistola 22 a Alberto Nisman quedó en el centro de la investigación de la muerte del fiscal. La fiscalía a cargo de Viviana Fein lo buscó ayer para que vuelva a declarar. Al no encontrarlo, consideró que había huido y le prohibió la salida del país. Finalmente Lagomarsino llamó por teléfono a Fein para decirle que está a disposición. Con el paso de los días, crecen los interrogantes sobre el informático que cobraba 40.000 pesos por mes y casi nunca concurría a la fiscalía. Ayer, el ex interventor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) Marcelo Saín recordó que “en algún momento Lagomarsino se ofreció como informante”. En tribunales corrió la versión de que parte del trabajo del informático consistía en la interceptación de mails. Es decir que el joven hacía trabajos de Inteligencia para Nisman, de ahí su alto salario. Si el fiscal tenía como referente al poderoso jefe de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia, Antonio “Jaime” Stiuso, es imposible que éste no supiera del vínculo entre Lagomarsino y Nisman en materia de Inteligencia. El informático niega ese vínculo, pero la figura de Stiuso planeará sobre la declaración que Fein y la jueza Fabiana Palmaghini le tomarán a Lagomarsino en forma inminente. Por la noche, la magistrada ordenó que lo custodiaran y el trabajo quedó a cargo de la Gendarmería.
Trabajo extraño
Lagomarsino quedó envuelto en el misterio a raíz del hecho de que fue la última persona que vio con vida a Nisman y que, además, le prestó la pistola con la que murió. Pero a partir de ese punto el misterio se redobló, porque tiene un contrato de locación de servicios altísimo y porque no concurría a trabajar a la fiscalía, sino que en el 90 por ciento de las oportunidades lo hacía de forma remota o visitando a Nisman en su casa.
Empezó a tejerse la hipótesis de que el fiscal había armado un equipo de Inteligencia propio. Lagomarsino afirma que él se dedicaba a desbloquear archivos, a copiar archivos, a hacer backups y resguardar la seguridad de las computadoras de Nisman.
Sin embargo, estas tareas no parecen estar en línea con la altísima cifra de 41.000 pesos que cobraba por ese contrato que empezó en 2007 y que es el contrato más alto de cualquier fiscalía a nivel nacional.
En la mañana de ayer, Saín –por Radio del Plata– vinculó a Lagomarsino con tareas de Inteligencia, a raíz de que se habría ofrecido en la PSA para ser informante. En paralelo, se instaló el dato de que realizaba tareas de intercepta ción de mails y otros trabajos del estilo.
Eso es lo que explicaría que no lo hiciera en la propia fiscalía y por qué se le pagaba una cifra tan alta. Esto está siendo investigado y da la impresión de que la fiscal no sólo estudia el contrato de Lagomarsino en la Unidad Especial AMIA.
Muerte
Al menos hasta ahora, la fiscal no investiga una participación directa de Lagomarsino en la muerte de Nisman. El técnico informático estuvo en Le Parc a las 20 del sábado y no regresó, de manera que no estuvo en la escena entre las 11 y las 15 del domingo, cuando supuestamente se produjo el deceso. Hasta el momento, la fiscal sostiene que “no hubo participación de terceras personas en el momento de la muerte”, según le informó por escrito el decano del Cuerpo Médico Forense, Luis María Godoy, tras realizar la autopsia.
Por lo que se sabe, no hay ningún dato en el expediente que dé indicios de que al departamento haya entrado alguna persona en la mañana del domingo. Tampoco hay rastros de pelea, ni en el cuerpo de Nisman ni en el baño donde apareció muerto. Y el arma del disparo mortal fue pedida prestada por él. Por otro lado, el barrido electrónico de la mano dio negativo, es decir que no hay vestigios de fulminante. Es una investigación que se profundizará en los próximos días, pero las pruebas recogidas hasta ahora indican que el domingo pasado Nisman se disparó a sí mismo y que Lagomarsino no estaba allí. Esto no descarta que alguien haya instigado o presionado al fiscal: es un punto clave de la pesquisa. Y es seguro que entrará en juego el interrogante sobre quién influyó para que Nisman volviera de forma tan precipitada de sus vacaciones, lo que derivó en la presentación de una denuncia de baja calidad y luego en su muerte.
Declaración
Según parece, en su primera declaración ante la fiscal, el lunes muy temprano, Lagomarsino contó que estuvo dos veces en el edificio Le Parc el sábado. La primera, por la tarde. En esa oportunidad Nisman le dijo que necesitaba el arma por si en algún momento tenía que disparar al aire ante una amenaza. Confirmó lo adelantado por Página/12 en el sentido de que no confiaba en su custodia y que por eso pedía la pistola.
Lagomarsino fue a su casa, la buscó –estaba la pistola en un lugar, el cargador en otro y los proyectiles en otro– y se la llevó al fiscal a las 20 de ese sábado. Al día siguiente, según la autopsia, murió de un balazo de esa misma pistola entre las 11 y las 15.
Stiuso
Este diario recibió el miércoles un llamado de una reconocida jueza que contó de una larga vinculación con la familia Lagomarsino. Relató que a Diego le dicen “Cerebrito” por su inusual capacidad para manejarse en el mundo de la informática. En aquel diálogo, la magistrada detalló el relato que le hizo Lagomarsino: “Me llamó Nisman y me pidió que le prestara el arma. Nisman me dijo que el día anterior (por el viernes) lo había llamado Stiuso para advertirle que desconfiara de su custodia y que le pusiera seguridad a sus hijas”. Ese relato ponía a Stiuso en escena por primera vez después de la muerte del fiscal.
Quienes dicen haber podido acceder al expediente afirman que Lagomarsino no nombró a Stiuso ante la fiscal. Simplemente contó que desconfiaba de la custodia y que necesitaba el arma por las dudas. Es seguro que Fein y Palmaghini le volverán a preguntar sobre ese relato de la magistrada y las discrepancias que surgen.
Delito
Por ahora, la fiscal le tomó la primera declaración a Lagomarsino como testigo. Pero con el correr de los días, aparecieron otras vertientes. La más clara tiene que ver con el delito penado por el artículo 189 bis, que habla de “uno a seis años de prisión a quien entregare un arma de fuego, por cualquier título, a quien no acreditare su condición de legítimo usuario”. Nisman no era legítimo usuario de esa pistola y, en realidad, de ninguna otra porque tenía los permisos vencidos desde hace años.
Probar que Lagomarsino presionó a Nisman al suicidio parece más que difícil. A primera vista, Lagomarsino no tenía capacidad de presionar a Nisman, era su subalterno. Pero se está investigando cuál era el trabajo real por el que cobraba tanto. Al mismo tiempo, la fiscal y la jueza deberán ver a quién respondía Lagomarsino.
Custodia
Pasada la hora del almuerzo de ayer, se conoció un comunicado de la fiscalía en el que se daba a conocer que Lagomarsino era buscado y que se prohibió su salida del país. Fein no podía dar con él: parecía que había emprendido una huida. En verdad, el técnico fue temprano a la Defensoría Pública para que una defensora oficial se hiciera cargo de representarlo en el expediente.
Parece que hubo un problema de comunicación. Cuando Lagomarsino fue a declarar el lunes, la fiscal le incautó el celular para analizar mensajes de texto y llamadas. El técnico le habría dado otro número, pero Fein no lo pudo ubicar. Cuando estalló la noticia, Lagomarsino se comunicó con la fiscalía y aplacó la tormenta.
Lagomarsino volvió a su casa después de declarar el lunes y no tuvo custodia desde entonces. Así se lo relató la magistrada a este diario, pero pidió confidencialidad. Desde ese lunes se hizo correr la versión de que el informático estaba alojado en un hotel y que 15 policías garantizaban su seguridad. No era cierto. La prueba es que cuando la fiscal quiso citarlo no había forma de hacerlo a través de la custodia, porque no existía.
En línea con el pedido de la Presidenta –que advirtió en su carta del jueves que Lagomarsino debía ser custodiado–, anoche la jueza Palmaghini ordenó que se le diera protección. El Ministerio de Seguridad le encomendó la tarea a la Gendarmería.
Lagomarsino todavía tiene que contestar muchas preguntas: sobre su trabajo, sobre Stiuso y sobre el vínculo con el fiscal muerto.
LA TRAMA DETRAS DEL COCHE DE NISMAN
Con auto prestado
La investigación de la muerte de Nisman destapó un dato curioso que, si se corroborase, podría iluminar de una manera inesperada las conocidas relaciones del fiscal con los Servicios de Inteligencia internacionales. El vehículo que utilizaba, una lujosa camioneta Audi Q3, patente MPC 641, figura a nombre de una empresa que tiene una relación indirecta con otra a la que se adjudica ser una especie de contratista de la CIA. El vehículo está secuestrado desde el primer día, se lo ve estacionado en la planta baja de Le Parc y tiene una faja de la fiscalía.
Por de pronto, ya es extraño que el fiscal circulara en una camioneta que no estaba a su nombre. Los investigadores tienen en cuenta la posibilidad de que se la haya comprado a quien figura como dueño y que no haya hecho la transferencia. Algo desacostumbrado en un alto funcionario judicial.
La Audi Q3 está a nombre de una empresa que se llama Palermopack SA. Los dueños de esa compañía son los hermanos Fabián y Claudio Picón, que también aparecen como accionistas de otras cuatro empresas, entre las cuales está Starpack, en la que Picón figura, por lo tanto está o estuvo como asociado con Eugenio Eduardo Ecke, ex jefe de seguridad del grupo Exxel. Ecke renunció como director suplente a Starpack en 2007, pero la relación con Picón quedó documentada.
Desde hace muchos años se vincula a Ecke con Eric Holder, cabeza de la multinacional de seguridad Kroll. En su libro sobre el fallecido jefe de Montoneros, Rodolfo Galimberti, los periodistas Roberto Caballero y Marcelo Larraquy contaron la relación establecida entre Holder y Ecke, sus peleas y competencias, y los vínculos de ambos con la central de Inteligencia norteamericana.
“Son contratistas de la CIA –los calificó ayer Marcelo Saín, diputado provincial de Nuevo Encuentro y ex interventor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria–. Lo concreto es que el fiscal Nisman andaba en un auto de una contratista de la CIA. Me impresiona, aunque siempre he dicho que Nisman era un empleado de la Secretaría de Inteligencia que, a su vez, bajo la mano de Stiuso, era una sucursal de la CIA.”
Saín remarcó por Radio del Plata que “Nisman reportaba a la CIA, que a su vez se mueve por sus intereses corporativos. Ni siquiera la CIA está alineada con los intereses norteamericanos, sino de un sector republicano de Estados Unidos y, sobre todo, a lo que le conviene a la propia CIA”.
Ecke también registra pasos por Tribunales en situaciones agudas. En el asesinato de José Luis Cabezas aparece recibiendo un llamado de un custodio de Yabrán en el momento en que estaban matando al fotógrafo. Ecke fue investigado en ese expediente. Luego, durante los saqueos de 2001, también se lo investigó por instigación.
Fuente:Pagina12
23-1-2015
AMIA
Prohíbieron a Lagomarsino salir del país
AMIA
Prohíbieron a Lagomarsino salir del país
La jueza Flavia Palmaghini dispuso la prohibición de salida del país de Diego Lagomarsino, el colaborador de Alberto Nisman que le facilitó el arma y lo vio por última vez. Fuentes de la Procuración General de la Nación informaron a Infojus Noticias que Lagomarsino, que no había podido ser hallado, ya se comunicó con la fiscal Viviana Fein para ponerse a disposición de la Justicia.
Después de que se conociera la disposición de la jueza Flavia Palmaghini de prohibir la salida del país de Diego Lagomarsino “luego de reiterados intentos por ubicarlo”, el colaborador de Alberto Nisman se comunicó telefónicamente con la fiscalía para avisar que estaba bien, según confirmaron a Infojus Noticias fuentes de la Procuración General de la Nación. La preocupación se había instalado por su condición de testigo clave, ya fue quien le facilitó el arma y fue la última persona en ver con al fiscal. Lagomarsino aclaró que estaba en la casa de un amigo, y se puso a disposición de la fiscal Viviana Fein.
Minutos antes, a través de un comunicado de la Procuración difundido en el sitio fiscales.gov.ar , se había prohibido su salida del país. “A los efectos de tenerlo a derecho, cualquiera sea su situación procesal, la fiscal solicitó y la jueza dispuso la restricción de salida del país de Lagomarsino”, dice el escrito. Por un ofrecimiento que la Ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez, la juez del caso ordenó que Lagomarsino sea custodiado por Gendarmería.
La Procuración, a través del comunicado, también informó sobre otros aspectos de la investigación. “Fein está a la espera de la finalización de un peritaje balístico donde se dispuso la toma de muestras a los efectos del cotejo de ADN, así como también si el proyectil extraído del cuerpo se corresponde con el arma calibre .22 hallada en el lugar”, dice.
Además, el parte detalla quiénes declararon el día de ayer. “Atestiguaron en la sede de la dependencia del Ministerio Público los secretarios de la UFI-AMIA; la madre de Alberto Nisman, Sara Garfunkel; la tía del fiscal, Lidia Garfunkel, y el doctor Héctor Di Salvo, perito del Cuerpo Médico Forense que participó en la autopsia”.
Minutos antes, a través de un comunicado de la Procuración difundido en el sitio fiscales.gov.ar , se había prohibido su salida del país. “A los efectos de tenerlo a derecho, cualquiera sea su situación procesal, la fiscal solicitó y la jueza dispuso la restricción de salida del país de Lagomarsino”, dice el escrito. Por un ofrecimiento que la Ministra de Seguridad, María Cecilia Rodríguez, la juez del caso ordenó que Lagomarsino sea custodiado por Gendarmería.
La Procuración, a través del comunicado, también informó sobre otros aspectos de la investigación. “Fein está a la espera de la finalización de un peritaje balístico donde se dispuso la toma de muestras a los efectos del cotejo de ADN, así como también si el proyectil extraído del cuerpo se corresponde con el arma calibre .22 hallada en el lugar”, dice.
Además, el parte detalla quiénes declararon el día de ayer. “Atestiguaron en la sede de la dependencia del Ministerio Público los secretarios de la UFI-AMIA; la madre de Alberto Nisman, Sara Garfunkel; la tía del fiscal, Lidia Garfunkel, y el doctor Héctor Di Salvo, perito del Cuerpo Médico Forense que participó en la autopsia”.
24-1-2015
Nisman
Las dudas por el auto de Nisman y una cuenta de Twitter que ya no está
Nisman
Las dudas por el auto de Nisman y una cuenta de Twitter que ya no está
El AUDI que manejaba el fiscal de la causa AMIA estaba a nombre de una empresa ligada al mundo de la seguridad privada que el fallecido fiscal debía investigar. Un periodista contó la trama en las redes sociales y más tarde cerró su cuenta.
Telam
El AUDI que manejaba el fiscal Nisman apareció por primera vez en twitter en las fotos que publicó un vecino de Le Parc, el mismo que luego subió fotos del pasadizo de los aires acondicionados que une los departamentos del edificio.
Más tarde, en la misma red social, el periodista Juan Cruz Sanz reveló que el AUDI que manejaba el fiscal no estaba a su nombre: pertenecía a la empresa Palermopack SA, cuyo dueño es Fabián Aníbal Picon, socio comercial de Eugenio 'Pipo' Ecke quien, según Sanz, es "operador del ex CIA Frank Holder, consultor en Latinoamérica de 'seguridad", con un imperio en todo el continente.
Además, recordó que Ecke fue "investigado en la causa de las escuchas ilegales de Mauricio Macri", y también fue "jefe de Seguridad del grupo Exxel, el grupo que se quedó con las empresas de Alfredo Yabrán”.
"¿Quién es Ecke? Jefe de seguridad del grupo EXXEL, el grupo que se quedó con las empresas de Alfredo Yabrán", sostuvo y completó: "Ecke está vinculado con el oscuro mundo de las empresas de seguridad privada y servicios de inteligencia".
Además, "Ecke y Navarro, grupo Exxel, fueron investigados en la causa de las escuchas ilegales de Mauricio Macri. ¿quién los investigó? Nisman", afirmó el periodista, al tiempo que destacó que el primero "fue señalado como el hombre que manejaba la empresa que contrató Franco Macri para intervenir los teléfonos de su yerno".
Y se preguntó: "¿Por qué Nisman, titular de la Unidad AMIA, utilizaba un auto de una empresa vinculada a alguien que investigó? Extraño".
Mencionó también a Ecke como "la cara visible en Argentina de Frank Holder, consultor en Latinoamérica de 'seguridad'", quien es "dueño de un imperio de seguridad privada en toda Latinoamérica", y conjeturó: "Nisman utilizaba un auto de un operador de un ex CIA. Raro".
Además, afirmó que "lo más extraño" es que "Picon, el dueño de la empresa del auto de Nisman", es "pareja de la hija de Anzorreguy jefe de la SIDE acusado de DESVIAR LA CAUSA AMIA".
“Son contratistas de la CIA”, dijo más tarde el diputado Marcelo Saín. “Lo concreto es que el fiscal Nisman andaba en un auto de una contratista de la CIA. Me impresiona, aunque siempre he dicho que Nisman era un empleado de la Secretaría de Inteligencia que, a su vez, bajo la mano de Stiuso, era una sucursal de la CIA.”
El último twitt de Sanz dice: "Uf. La de menciones nefastas que estoy recibiendo ni se las explico”.
Minutos más tarde, el periodista cerró su cuenta.
Por: Franco Lucatini
Más tarde, en la misma red social, el periodista Juan Cruz Sanz reveló que el AUDI que manejaba el fiscal no estaba a su nombre: pertenecía a la empresa Palermopack SA, cuyo dueño es Fabián Aníbal Picon, socio comercial de Eugenio 'Pipo' Ecke quien, según Sanz, es "operador del ex CIA Frank Holder, consultor en Latinoamérica de 'seguridad", con un imperio en todo el continente.
Además, recordó que Ecke fue "investigado en la causa de las escuchas ilegales de Mauricio Macri", y también fue "jefe de Seguridad del grupo Exxel, el grupo que se quedó con las empresas de Alfredo Yabrán”.
"¿Quién es Ecke? Jefe de seguridad del grupo EXXEL, el grupo que se quedó con las empresas de Alfredo Yabrán", sostuvo y completó: "Ecke está vinculado con el oscuro mundo de las empresas de seguridad privada y servicios de inteligencia".
Además, "Ecke y Navarro, grupo Exxel, fueron investigados en la causa de las escuchas ilegales de Mauricio Macri. ¿quién los investigó? Nisman", afirmó el periodista, al tiempo que destacó que el primero "fue señalado como el hombre que manejaba la empresa que contrató Franco Macri para intervenir los teléfonos de su yerno".
Y se preguntó: "¿Por qué Nisman, titular de la Unidad AMIA, utilizaba un auto de una empresa vinculada a alguien que investigó? Extraño".
Mencionó también a Ecke como "la cara visible en Argentina de Frank Holder, consultor en Latinoamérica de 'seguridad'", quien es "dueño de un imperio de seguridad privada en toda Latinoamérica", y conjeturó: "Nisman utilizaba un auto de un operador de un ex CIA. Raro".
Además, afirmó que "lo más extraño" es que "Picon, el dueño de la empresa del auto de Nisman", es "pareja de la hija de Anzorreguy jefe de la SIDE acusado de DESVIAR LA CAUSA AMIA".
“Son contratistas de la CIA”, dijo más tarde el diputado Marcelo Saín. “Lo concreto es que el fiscal Nisman andaba en un auto de una contratista de la CIA. Me impresiona, aunque siempre he dicho que Nisman era un empleado de la Secretaría de Inteligencia que, a su vez, bajo la mano de Stiuso, era una sucursal de la CIA.”
El último twitt de Sanz dice: "Uf. La de menciones nefastas que estoy recibiendo ni se las explico”.
Minutos más tarde, el periodista cerró su cuenta.
23-1-2015
AMIA
Los puntos clave de la investigación
Los seis misterios del caso Nisman
AMIA
Los puntos clave de la investigación
Los seis misterios del caso Nisman
A casi cinco días de la muerte del fiscal Alberto Nisman, los puntos más misteriosos del caso tienen que ver con los accesos al departamento del fiscal, quienes fueron las últimas personas en contactarlo y cómo fueron las primeras horas después de que los custodios no tuvieran respuestas del fiscal a cargo de la causa AMIA.
Enrique García Medina
1) El tercer ingreso
Después de comprobar que la puerta principal y la de servicio estaban cerradas, los investigadores encontraron un tercer acceso al departamento. Se trata de una pasarela que conecta esa unidad con la del vecino, en la que están ubicados los equipos de aire acondicionado. Allí aparecieron una huella dactilar y una pisada que aún no fueron identificadas. La fiscal Viviana Fein les restó importancia y dijo que podrían ser de los técnicos que verifican regularmente los equipos. La existencia del “pasadizo” abre la posibilidad de que alguien haya entrado o salido del departamento por esa vía.
2) Los custodios y las demoras
Dos de los diez custodios de Nisman fueron sumariados por el Ministerio de Seguridad por el tiempo que tardaron en reportar a sus superiores la falta de respuesta del fiscal. Llegaron al departamento a las 11.05hs, media hora antes de la cita programada. Pasadas las 14hs, como Nisman no respondía a la puerta ni a las llamadas telefónicas, buscaron a su madre e intentaron entrar por la puerta principal. Lograron hacerlo a las 22.30hs por la puerta de servicio, con la ayuda del cerrajero. Las autoridades policiales recién supieron de la situación a las 22.47hs, cuando llegó el SAME.
3) El arma de Lagomarsino
La pistola Bersa calibre 22 larga de la que salió la bala que mató al fiscal pertenecía a Diego Lagomarsino, un colaborador suyo. El joven informático dijo que Nisman se la había pedido “por cuestiones de seguridad” y porque el ex director de Operaciones de la SI, Antonio Stiuso, le había advertido que se cuidara de sus custodios. Nisman tenía registradas otras dos armas (un revólver calibre 38 y una pistola similar a la que le prestó su colaborador). Lagomarsino dijo sentirse culpable porque no se le ocurrió pensar que no debía prestarle una pistola a alguien en esa situación de presión. Se cree que fue la última persona en ver al fiscal con vida.
4) El retorno a Buenos Aires
El fiscal no iba a volver a la Argentina hasta finales de febrero. Mientras tanto, el fiscal Alberto Gentili estaba a cargo de la unidad especial AMIA. Nisman vacacionaba con su hija de 15 años. El 12 de enero llegó al aeropuerto internacional de Ezeiza. Lo esperaba un hombre de traje que lo acompañó al menos hasta afuera del aeropuerto, según se observa en las imágenes de las cámaras de seguridad. Todavía no se conoce la identidad de ese hombre.
5) El barrido electrónico
El resultado del primer peritaje sobre la mano de Nisman dio negativo en la detección de residuos de pólvora o gases del disparo. Aunque el tiro fue en la sien derecha, y el dedo índice de su mano estaba flexionado y rígido, no se puede asegurar que se haya tratado de un suicidio. El resultado del barrido electrónico tampoco permite descartar esa hipótesis, porque al tratarse de un calibre chico, los residuos son difíciles de detectar. La fiscal encargó nuevas pericias sobre el arma, para determinar si el que disparó fue Nisman.
6) El estado de ánimo
Las últimas comunicaciones del fiscal no dejan clara su situación emocional. Días antes de morir, Nisman envió un mensaje a un reducido grupo de colaboradores y amigos. Allí dijo que “debió suspender intempestivamente” el viaje con su hija por Europa, porque “a veces en la vida los momentos no se eligen”. Anticipó que lo que iba a hacer “ya estaba decidido”. Y afirmó que se venía preparando para eso, “pero no lo imaginaba tan pronto”. En la tarde del sábado, intercambió algunos mensajes con Waldo Wolf, vicepresidente de la DAIA. Nisman le envió una foto del escritorio en el que estaba trabajando, donde se veía la documentación con la que se preparaba para el encuentro en la Cámara de Diputados. Wolf le volvió a escribir el domingo al mediodía, pero nunca obtuvo respuesta.
Fuente:Infojus
Por Victoria Ginzberg
Nisman murió y las circunstancias en que esto ocurrió deben ser aclaradas, si es posible, rápido. Su muerte, sin embargo, no es la prueba de que la denuncia que había hecho unos días antes sea cierta. Cuando el juez Ariel Lijo hizo pública la presentación completa, dejó a la luz que “las grandes revelaciones” que había anunciado el fiscal no eran tales. En los tribunales de Comodoro Py, en juzgados que no pueden ser sospechados de simpatías con el Gobierno, admitieron que el escrito de Nisman podía generar un “escándalo político”, pero era menos probable que tuviera sólidas consecuencias jurídicas. Las razones fueron expuestas ya largamente esta semana, pero vale la pena repasarlas: Argentina firmó un acuerdo con Irán. Es público. A muchos, por diferentes motivos, no les pareció una decisión política acertada. Pero un desacierto político no es un crimen. Para que exista un delito, lo dijo el propio Nisman, debe probarse que se armó una pista falsa y se buscó desviar la investigación. Está dicho que esto no pasó: en los últimos dos años, nadie acercó al expediente una línea para trabajar sobre “fachos locales”, ni se levantaron los alertas rojos a los acusados iraníes. Desde la oposición y algunos medios de comunicación se afirma que la intención del Gobierno era dar impunidad, pero que el hecho no se concretó porque se trabó el memorándum en Irán o porque la Justicia argentina lo declaró inconstitucional.
Es una afirmación incomprobable, ya que de las escuchas conocidas hasta ahora no se desprende que la Presidenta o el canciller compartieran el deseo de los personajes que allí aparecen hablando. Los lectores de este diario conocen bien la postura del ex secretario general de Interpol, Ronald Noble, quien sostuvo que Nisman mentía y que el gobierno argentino se había preocupado en aclarar que la firma del acuerdo con Irán no significaba que se quisiera modificar el status de los pedidos de captura. Y aun si se creyera que la “intención de impunidad” fuera cierta, el ex juez de la Corte, Raúl Zaffaroni, explicó que la voluntad de cometer un delito no es un delito en sí, que no es judiciable. Es, podría decirse, como acusar a alguien del asesinato de una persona que está viva. “Hay información, opinión, pero no un hecho que pueda imputarse penalmente”, opinó el jurista Julio Maier en igual sentido.
El futuro de esa presentación está por el momento en manos del juez Ariel Lijo, que en febrero definirá si es un expediente de su competencia o debe ser sorteado entre el resto de sus colegas del fuero. Lijo volvió a Comodoro Py de urgencia luego de la muerte de Nisman para ordenar que se preservaran los CDs en los que estaban las escuchas que se consideraban pruebas de la denuncia. Está claro que el juez no considera que haya apuro en abrir la investigación y que no había razones jurídicas para presentarla durante la feria. Nisman había dicho que compartía la decisión que la jueza María Servini de Cubría tomó en consulta con Lijo de no decretar la apertura de la feria para tratar su denuncia. Sin embargo, en su presentación, el fiscal pedía allanamientos en las casas u oficinas de algunos de los imputados, una medida que se toma cuando hay urgencia ante la posibilidad de que se pierda o destruya la prueba de un delito. ¿Qué podría buscarse dos años después de los supuestos hechos? El efecto político que podía haber tenido, en cambio, está más que claro. La difusión de la denuncia completa, con escuchas incluidas, parecen haberle proporcionado a Lijo una ventana de dos semanas para mirar desde afuera el respaldo o rechazo que la presentación genera en ámbitos jurídicos, políticos y sociales. Porque, se sabe, en Comodoro Py las razones políticas a veces priman sobre las jurídicas.
Oficialismo y oposición parecen coincidir en una cosa: un efecto importante de lo ocurrido es la visibilización de la necesidad de encarar una reforma profunda e integral de los Servicios de Inteligencia. Horacio Verbitsky fue el primero en advertirlo, pocas horas después de la muerte de Nisman. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que encabeza, acompañó a los familiares de Memoria Activa en su presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, donde el Estado se comprometió a reformar la ley de Inteligencia Nacional. Debía, por ejemplo, revisar el modo en que se regula la administración de fondos de los organismos de Inteligencia y establecer un método de desclasificación de documentos que garanticen el derecho a la información.
Desde el CELS señalan que hay un largo trabajo para realizar en esa materia, desde la opción de desmantelar la Secretaría de Inteligencia y crear otra agencia, hasta la más acotada de modificar y transparentar, en la medida de lo posible, el funcionamiento de la actual secretaría.
Un conocedor de la trama que emparienta la Justicia Federal con los Servicios de Inteligencia recordó ante este diario que el menemismo hizo una reingeniería judicial que hizo ingresar en tribunales una casta que operó conducida políticamente (y quizá financiada) por la SIDE. Aseguró que no habrá forma de cambiar la Justicia ni lograr que deje de ser cada vez más un estado dentro del Estado, como la ex SIDE, sin terminar con ésta.
Pero si se piensa –buena parte de oficialistas y opositores parece también coincidir en esto– que los hechos de esta semana fueron provocados de una u otra manera por el desplazamiento de quien manejaba la SI, se podría prever que las consecuencias de su disolución serían imprevisibles. “Es probable, no es menor que estén todos en la calle y hay que bancárselo, pero estarían desfinanciados y no como ahora, que tienen recursos del Estado. En un mediano plazo envejecen y mueren, y en algún momento se puede empezar de cero”, señaló el experto. Otros coincidieron: “Es como una purga policial. Es riesgoso, pero hay que hacerlo”.
Una de las propuestas escuchadas –y de las tantas posibles– consistiría en reforzar la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal del Ministerio de Seguridad, un órgano pequeño pero integrado con gente menos contaminada, que ha dado buenos resultados como auxiliar de la Justicia en investigaciones de delitos complejos. La SI podría seguir con actividades limitadas. O directamente disolverse. El experto se ilusiona: “Ese sería un gesto político de una significación muy importante; sería... como entrar a la ESMA”.
Por Nicolás Lantos
Por otra parte, investigadores de la Policía Federal trabajaron ayer por la tarde nuevamente en las instalaciones de la torre Le Parc, en el barrio porteño de Puerto Madero, donde Nisman vivía y donde fue hallado sin vida el domingo pasado por la noche. Especialistas de la División Homicidios y de Delitos Tecnológicos de la Federal realizaron una serie de pericias dispuestas por Fein, particularmente en el sistema de cámaras de seguridad y el centro de monitoreo del edificio. La fiscal aguardaba los resultados de un peritaje balístico en el que se dispuso la toma de muestras de ADN, además de estudios para confirmar que el proyectil extraído del cuerpo coincide con el arma encontrada en el lugar. Por la mañana, al hablar por televisión, había dicho que se estaban “verificando distintas medidas de pruebas y cotejando medidas técnicas” y que se estaban chequeando “las cámaras para tener nuevos datos”.
Arroyo Salgado se presentó en la Fiscalía después de las 10 de la mañana y se retiró cerca de las siete de la tarde, aunque según fuentes judiciales su testimonio fue mucho más breve que el tiempo que pasó en el edificio sobre la calle Tucumán al 900. La jueza, que había pedido ser querellante en la causa en nombre de sus hijas, brindó datos sobre el regreso de Nisman desde Europa, donde se encontraba de vacaciones, y planteó dudas acerca de la hipótesis de suicidio: allí dejó en claro que los planes de Nisman eran permanecer en Europa hasta fin de mes y que el regreso se decidió de forma súbita.
También dijo que en un primer momento el fiscal había aducido problemas familiares para anticipar el vuelo a Buenos Aires, aunque finalmente le explicó a su ex mujer que lo hizo por cuestiones laborales.
Por otra parte, la fiscal ordenó más medidas para “recolectar nuevas pruebas” en el domicilio de Nisman: con ese fin, investigadores de la Policía Federal llegaron a la torre Le Parc de Puerto Madero cerca de las cinco y media de la tarde: se trataba de expertos de las divisiones Homicidios y Delitos Tecnológicos, y concentraron su labor en el sistema de cámaras de seguridad y monitoreo del edificio. Fein había estado anteayer en el mismo lugar para ver el funcionamiento del circuito cerrado. El martes, en tanto, la jueza del caso, Fabiana Palmaghini, había concurrido a la torre Le Parc pero para inspeccionar el departamento de Nisman junto a familiares cercanos, entre ellos Arroyo Salgado.
La fiscal Fein aguardaba además ayer los resultados de “un peritaje balístico donde se dispuso la toma de muestras a los efectos del cotejo de ADN, así como también si el proyectil extraído del cuerpo se corresponde con el arma calibre 22 hallada en el lugar”. Se espera que durante el fin de semana los resultados de estas diligencias arrojen algo de luz sobre el misterio que rodea a la muerte del ex fiscal. También podría haber, en los primeros días de la semana que viene, nuevas citaciones para incorporar testimonios a la causa.
El jueves habían declarado los secretarios de la Unidad Fiscal AMIA que encabezaba Nisman; la madre del fiscal, Sara Garfunkel, quien fue la primera en encontrar su cuerpo sin vida el domingo por la noche; la hermana de Sara, Lidia Garfunkel; y el doctor Héctor Di Salvo, perito del Cuerpo Médico Forense que participó en la autopsia. Se espera que en estos días lo haga el último hombre que lo vio vivo, su colaborador Diego Lagomarsino; y todavía se especula con la posibilidad de que también se haga comparecer ante sede judicial al ex hombre fuerte de la SIDE Antonio Stiuso, a pesar de que en su entorno aseguran que se encuentra fuera del país.
Un caso prioritario
1) El tercer ingreso
Después de comprobar que la puerta principal y la de servicio estaban cerradas, los investigadores encontraron un tercer acceso al departamento. Se trata de una pasarela que conecta esa unidad con la del vecino, en la que están ubicados los equipos de aire acondicionado. Allí aparecieron una huella dactilar y una pisada que aún no fueron identificadas. La fiscal Viviana Fein les restó importancia y dijo que podrían ser de los técnicos que verifican regularmente los equipos. La existencia del “pasadizo” abre la posibilidad de que alguien haya entrado o salido del departamento por esa vía.
2) Los custodios y las demoras
Dos de los diez custodios de Nisman fueron sumariados por el Ministerio de Seguridad por el tiempo que tardaron en reportar a sus superiores la falta de respuesta del fiscal. Llegaron al departamento a las 11.05hs, media hora antes de la cita programada. Pasadas las 14hs, como Nisman no respondía a la puerta ni a las llamadas telefónicas, buscaron a su madre e intentaron entrar por la puerta principal. Lograron hacerlo a las 22.30hs por la puerta de servicio, con la ayuda del cerrajero. Las autoridades policiales recién supieron de la situación a las 22.47hs, cuando llegó el SAME.
3) El arma de Lagomarsino
La pistola Bersa calibre 22 larga de la que salió la bala que mató al fiscal pertenecía a Diego Lagomarsino, un colaborador suyo. El joven informático dijo que Nisman se la había pedido “por cuestiones de seguridad” y porque el ex director de Operaciones de la SI, Antonio Stiuso, le había advertido que se cuidara de sus custodios. Nisman tenía registradas otras dos armas (un revólver calibre 38 y una pistola similar a la que le prestó su colaborador). Lagomarsino dijo sentirse culpable porque no se le ocurrió pensar que no debía prestarle una pistola a alguien en esa situación de presión. Se cree que fue la última persona en ver al fiscal con vida.
4) El retorno a Buenos Aires
El fiscal no iba a volver a la Argentina hasta finales de febrero. Mientras tanto, el fiscal Alberto Gentili estaba a cargo de la unidad especial AMIA. Nisman vacacionaba con su hija de 15 años. El 12 de enero llegó al aeropuerto internacional de Ezeiza. Lo esperaba un hombre de traje que lo acompañó al menos hasta afuera del aeropuerto, según se observa en las imágenes de las cámaras de seguridad. Todavía no se conoce la identidad de ese hombre.
5) El barrido electrónico
El resultado del primer peritaje sobre la mano de Nisman dio negativo en la detección de residuos de pólvora o gases del disparo. Aunque el tiro fue en la sien derecha, y el dedo índice de su mano estaba flexionado y rígido, no se puede asegurar que se haya tratado de un suicidio. El resultado del barrido electrónico tampoco permite descartar esa hipótesis, porque al tratarse de un calibre chico, los residuos son difíciles de detectar. La fiscal encargó nuevas pericias sobre el arma, para determinar si el que disparó fue Nisman.
6) El estado de ánimo
Las últimas comunicaciones del fiscal no dejan clara su situación emocional. Días antes de morir, Nisman envió un mensaje a un reducido grupo de colaboradores y amigos. Allí dijo que “debió suspender intempestivamente” el viaje con su hija por Europa, porque “a veces en la vida los momentos no se eligen”. Anticipó que lo que iba a hacer “ya estaba decidido”. Y afirmó que se venía preparando para eso, “pero no lo imaginaba tan pronto”. En la tarde del sábado, intercambió algunos mensajes con Waldo Wolf, vicepresidente de la DAIA. Nisman le envió una foto del escritorio en el que estaba trabajando, donde se veía la documentación con la que se preparaba para el encuentro en la Cámara de Diputados. Wolf le volvió a escribir el domingo al mediodía, pero nunca obtuvo respuesta.
Fuente:Infojus
PANORAMA POLITICO
Los servicios prestadosPor Victoria Ginzberg
Todos ven Homeland, CSI, House of Cards. Muchos han leído a Edgar Allan Poe, Arthur Conan Doyle, Raymond Chandler, Henning Mankell, Andrea Camilleri y Benjamin Black (Banville). A la mayoría le gustan las series de espías y los libros policiales. Desde la muerte del fiscal Alberto Nisman, las profesiones más extendidas del país parecen ser las de médico forense y detective. En un cuarto cerrado puede entrar un mono por la ventana después de trepar por la cadena de un pararrayos, como en Los crímenes de la calle Morgue, o una serpiente puede deslizarse por el orificio de la ventilación, como en La Banda de Lunares. Un pasadizo, pisadas, huellas, una nota. Todo suma a las distintas y más variadas teorías. Es comprensible. Este es un país con una tradición de crímenes sin resolver y de muertes de una u otra manera vinculadas con el poder. La sospecha y la desconfianza se justifican, al menos hasta que puedan verse las pruebas. Pero no hay nada que pueda afirmarse ahora porque, como dice Sherlock Holmes, “querido Watson: siempre es peligroso sacar deducciones a partir de datos insuficientes”. Habrá que esperar a que la investigación avance y cruzar los dedos para que no se contamine ni se embarre. Hay preguntas sin responder, por supuesto. Son muchas y no se harán acá; cada quien tiene sus preferidas, desde la Presidenta para abajo. Y hay dudas que seguramente quedarán más allá de lo que finalmente dictamine la Justicia, si es que llega a una definición acerca de si se trató de un suicidio, un suicidio inducido o un asesinato.
Nisman murió y las circunstancias en que esto ocurrió deben ser aclaradas, si es posible, rápido. Su muerte, sin embargo, no es la prueba de que la denuncia que había hecho unos días antes sea cierta. Cuando el juez Ariel Lijo hizo pública la presentación completa, dejó a la luz que “las grandes revelaciones” que había anunciado el fiscal no eran tales. En los tribunales de Comodoro Py, en juzgados que no pueden ser sospechados de simpatías con el Gobierno, admitieron que el escrito de Nisman podía generar un “escándalo político”, pero era menos probable que tuviera sólidas consecuencias jurídicas. Las razones fueron expuestas ya largamente esta semana, pero vale la pena repasarlas: Argentina firmó un acuerdo con Irán. Es público. A muchos, por diferentes motivos, no les pareció una decisión política acertada. Pero un desacierto político no es un crimen. Para que exista un delito, lo dijo el propio Nisman, debe probarse que se armó una pista falsa y se buscó desviar la investigación. Está dicho que esto no pasó: en los últimos dos años, nadie acercó al expediente una línea para trabajar sobre “fachos locales”, ni se levantaron los alertas rojos a los acusados iraníes. Desde la oposición y algunos medios de comunicación se afirma que la intención del Gobierno era dar impunidad, pero que el hecho no se concretó porque se trabó el memorándum en Irán o porque la Justicia argentina lo declaró inconstitucional.
Es una afirmación incomprobable, ya que de las escuchas conocidas hasta ahora no se desprende que la Presidenta o el canciller compartieran el deseo de los personajes que allí aparecen hablando. Los lectores de este diario conocen bien la postura del ex secretario general de Interpol, Ronald Noble, quien sostuvo que Nisman mentía y que el gobierno argentino se había preocupado en aclarar que la firma del acuerdo con Irán no significaba que se quisiera modificar el status de los pedidos de captura. Y aun si se creyera que la “intención de impunidad” fuera cierta, el ex juez de la Corte, Raúl Zaffaroni, explicó que la voluntad de cometer un delito no es un delito en sí, que no es judiciable. Es, podría decirse, como acusar a alguien del asesinato de una persona que está viva. “Hay información, opinión, pero no un hecho que pueda imputarse penalmente”, opinó el jurista Julio Maier en igual sentido.
El futuro de esa presentación está por el momento en manos del juez Ariel Lijo, que en febrero definirá si es un expediente de su competencia o debe ser sorteado entre el resto de sus colegas del fuero. Lijo volvió a Comodoro Py de urgencia luego de la muerte de Nisman para ordenar que se preservaran los CDs en los que estaban las escuchas que se consideraban pruebas de la denuncia. Está claro que el juez no considera que haya apuro en abrir la investigación y que no había razones jurídicas para presentarla durante la feria. Nisman había dicho que compartía la decisión que la jueza María Servini de Cubría tomó en consulta con Lijo de no decretar la apertura de la feria para tratar su denuncia. Sin embargo, en su presentación, el fiscal pedía allanamientos en las casas u oficinas de algunos de los imputados, una medida que se toma cuando hay urgencia ante la posibilidad de que se pierda o destruya la prueba de un delito. ¿Qué podría buscarse dos años después de los supuestos hechos? El efecto político que podía haber tenido, en cambio, está más que claro. La difusión de la denuncia completa, con escuchas incluidas, parecen haberle proporcionado a Lijo una ventana de dos semanas para mirar desde afuera el respaldo o rechazo que la presentación genera en ámbitos jurídicos, políticos y sociales. Porque, se sabe, en Comodoro Py las razones políticas a veces priman sobre las jurídicas.
Oficialismo y oposición parecen coincidir en una cosa: un efecto importante de lo ocurrido es la visibilización de la necesidad de encarar una reforma profunda e integral de los Servicios de Inteligencia. Horacio Verbitsky fue el primero en advertirlo, pocas horas después de la muerte de Nisman. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que encabeza, acompañó a los familiares de Memoria Activa en su presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, donde el Estado se comprometió a reformar la ley de Inteligencia Nacional. Debía, por ejemplo, revisar el modo en que se regula la administración de fondos de los organismos de Inteligencia y establecer un método de desclasificación de documentos que garanticen el derecho a la información.
Desde el CELS señalan que hay un largo trabajo para realizar en esa materia, desde la opción de desmantelar la Secretaría de Inteligencia y crear otra agencia, hasta la más acotada de modificar y transparentar, en la medida de lo posible, el funcionamiento de la actual secretaría.
Un conocedor de la trama que emparienta la Justicia Federal con los Servicios de Inteligencia recordó ante este diario que el menemismo hizo una reingeniería judicial que hizo ingresar en tribunales una casta que operó conducida políticamente (y quizá financiada) por la SIDE. Aseguró que no habrá forma de cambiar la Justicia ni lograr que deje de ser cada vez más un estado dentro del Estado, como la ex SIDE, sin terminar con ésta.
Pero si se piensa –buena parte de oficialistas y opositores parece también coincidir en esto– que los hechos de esta semana fueron provocados de una u otra manera por el desplazamiento de quien manejaba la SI, se podría prever que las consecuencias de su disolución serían imprevisibles. “Es probable, no es menor que estén todos en la calle y hay que bancárselo, pero estarían desfinanciados y no como ahora, que tienen recursos del Estado. En un mediano plazo envejecen y mueren, y en algún momento se puede empezar de cero”, señaló el experto. Otros coincidieron: “Es como una purga policial. Es riesgoso, pero hay que hacerlo”.
Una de las propuestas escuchadas –y de las tantas posibles– consistiría en reforzar la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal del Ministerio de Seguridad, un órgano pequeño pero integrado con gente menos contaminada, que ha dado buenos resultados como auxiliar de la Justicia en investigaciones de delitos complejos. La SI podría seguir con actividades limitadas. O directamente disolverse. El experto se ilusiona: “Ese sería un gesto político de una significación muy importante; sería... como entrar a la ESMA”.
LA EX ESPOSA DE ALBERTO NISMAN DECLARO ANTE LA FISCAL VIVIANA FEIN
Con datos sobre la vuelta anticipadaPor Nicolás Lantos
La jueza federal Sandra Arroyo Salgado, ex esposa del fiscal Alberto Nisman.Imagen: DyN
Sandra Arroyo Salgado confirmó que su ex marido adelantó su regreso de las vacaciones en Europa con una de sus hijas. Dijo que no fue claro sobre los motivos del cambio de planes. Hubo nuevos procedimientos en la torre Le Parc y se espera el resultado de otros peritajes.
La jueza Sandra Arroyo Salgado, ex mujer de Alberto Nisman, fue aceptada como querellante, en representación de las dos hijas menores de edad de ambos, en el marco de la causa que investiga la muerte en circunstancias dudosas del fiscal que había denunciado a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA. En su declaración de ayer ante la fiscal Viviana Fein, la magistrada confirmó que su ex marido anticipó su regreso de las vacaciones que estaba compartiendo con una de sus hijas en Europa y aseguró que Nisman no fue claro respecto de los motivos del cambio de planes. También planteó dudas sobre la versión que sostiene que Nisman se quitó la vida por voluntad propia.
Por otra parte, investigadores de la Policía Federal trabajaron ayer por la tarde nuevamente en las instalaciones de la torre Le Parc, en el barrio porteño de Puerto Madero, donde Nisman vivía y donde fue hallado sin vida el domingo pasado por la noche. Especialistas de la División Homicidios y de Delitos Tecnológicos de la Federal realizaron una serie de pericias dispuestas por Fein, particularmente en el sistema de cámaras de seguridad y el centro de monitoreo del edificio. La fiscal aguardaba los resultados de un peritaje balístico en el que se dispuso la toma de muestras de ADN, además de estudios para confirmar que el proyectil extraído del cuerpo coincide con el arma encontrada en el lugar. Por la mañana, al hablar por televisión, había dicho que se estaban “verificando distintas medidas de pruebas y cotejando medidas técnicas” y que se estaban chequeando “las cámaras para tener nuevos datos”.
Arroyo Salgado se presentó en la Fiscalía después de las 10 de la mañana y se retiró cerca de las siete de la tarde, aunque según fuentes judiciales su testimonio fue mucho más breve que el tiempo que pasó en el edificio sobre la calle Tucumán al 900. La jueza, que había pedido ser querellante en la causa en nombre de sus hijas, brindó datos sobre el regreso de Nisman desde Europa, donde se encontraba de vacaciones, y planteó dudas acerca de la hipótesis de suicidio: allí dejó en claro que los planes de Nisman eran permanecer en Europa hasta fin de mes y que el regreso se decidió de forma súbita.
También dijo que en un primer momento el fiscal había aducido problemas familiares para anticipar el vuelo a Buenos Aires, aunque finalmente le explicó a su ex mujer que lo hizo por cuestiones laborales.
Por otra parte, la fiscal ordenó más medidas para “recolectar nuevas pruebas” en el domicilio de Nisman: con ese fin, investigadores de la Policía Federal llegaron a la torre Le Parc de Puerto Madero cerca de las cinco y media de la tarde: se trataba de expertos de las divisiones Homicidios y Delitos Tecnológicos, y concentraron su labor en el sistema de cámaras de seguridad y monitoreo del edificio. Fein había estado anteayer en el mismo lugar para ver el funcionamiento del circuito cerrado. El martes, en tanto, la jueza del caso, Fabiana Palmaghini, había concurrido a la torre Le Parc pero para inspeccionar el departamento de Nisman junto a familiares cercanos, entre ellos Arroyo Salgado.
La fiscal Fein aguardaba además ayer los resultados de “un peritaje balístico donde se dispuso la toma de muestras a los efectos del cotejo de ADN, así como también si el proyectil extraído del cuerpo se corresponde con el arma calibre 22 hallada en el lugar”. Se espera que durante el fin de semana los resultados de estas diligencias arrojen algo de luz sobre el misterio que rodea a la muerte del ex fiscal. También podría haber, en los primeros días de la semana que viene, nuevas citaciones para incorporar testimonios a la causa.
El jueves habían declarado los secretarios de la Unidad Fiscal AMIA que encabezaba Nisman; la madre del fiscal, Sara Garfunkel, quien fue la primera en encontrar su cuerpo sin vida el domingo por la noche; la hermana de Sara, Lidia Garfunkel; y el doctor Héctor Di Salvo, perito del Cuerpo Médico Forense que participó en la autopsia. Se espera que en estos días lo haga el último hombre que lo vio vivo, su colaborador Diego Lagomarsino; y todavía se especula con la posibilidad de que también se haga comparecer ante sede judicial al ex hombre fuerte de la SIDE Antonio Stiuso, a pesar de que en su entorno aseguran que se encuentra fuera del país.
Un caso prioritario
El jefe de la Policía Federal, comisario Román Di Santo, se reunió ayer con la cúpula de la fuerza para pedir que redoblen el esfuerzo en la investigación por la muerte del fiscal Alberto Nisman. Durante la tarde circularon versiones acerca de cambios de autoridades de la policía, pero en el Ministerio de Seguridad desmintieron esta información a Página/12. El secretario de Seguridad, Sergio Berni, dispuso el jueves que se abrieran sumarios a los efectivos que realizaban tareas de custodia al fiscal fallecido y que explicaran por qué ante el alerta que significaba que Nisman no atendiera los teléfonos no dieron aviso a sus superiores y en cambio llamaron a su secretaria. La medida abarca a doce efectivos y está siendo tramitada por Asuntos Internos. Berni pidió también al jefe de la Federal que se pongan todos los recursos en el menor tiempo posible a disposición de la fiscal y la jueza que están investigando la muerte de Nisman. “Si el juzgado o la fiscalía necesitan policía científica, custodios, fotógrafos, tienen que estar lo más rápido posible, los siete días de la semana y las 24 horas del día, ése fue el mensaje del secretario y eso es lo que les transmitió Di Santo a los comisarios principales”, relataron desde el ministerio. Y así desmintieron la información que señalaba que había existido un cambio en los altos mandos de la Federal.
“Irán no tiene nada que ver”
La visión de Estela Carlotto
En declaraciones radiales, Carlotto afirmó que no puede opinar “más allá de que es un dolor y una incógnita” y agregó que “después del impacto y del asombro, empezamos a escuchar, y no tenemos más que lo que dicen los medios de comunicación y la Justicia”. La titular de Abuelas comentó la postura de la Presidenta, acusada por la mayoría de los dirigentes y medios opositores de “cambiar” de posición a partir de su segunda carta publicada en las redes sociales: “La gente espera de ella su opinión y, guste o no, ella la está dando a su manera, lo está haciendo de acuerdo a lo que va sabiendo o sacando como deducciones”, remató.
Carlotto demandó que la investigación sobre la muerte de Nisman esté “a la altura de las circunstancias” y llamó a “poner todo el esfuerzo ciudadano en contribuir con la Justicia” para que “responda acorde a la necesidad de urgencia del caso”.
Por Nicolás Lantos
- La primera conversación: Tuvo lugar en noviembre de 2012, antes de la firma del memorándum. Allí, el supuesto enlace le cuenta a D’Elía acerca de una manifestación en apoyo a Palestina y le recrimina su ausencia. “Yo tengo que hacer el juego de la Rosada, papá. Si tengo orden de no ir, soy un soldado, ¿entendés?”, explica el dirigente matancero por qué no asistió. D’Elía también menciona un encuentro que tuvo con el periodista Juan Salinas, donde aquél le mostró “un material interesante” para los iraníes. Ayer por la tarde Salinas aseguró que ese contacto fue para buscar financiación para un documental sobre el atentado a la AMIA.
- La segunda y tercera conversación: Fueron al día siguiente de la firma del memorándum, a fines de enero de 2013. A pesar de que según Nisman es el ideólogo del acuerdo, D’Elía se enteró de las novedades horas más tarde de que la noticia se conociera (“estoy en babia, yo”); Khalil en tanto se ufana de haber escrito un texto parecido, pero seis años antes, “con una persona” que, minutos más tarde, asegura que es “Fernando” (sería Esteche, el referente de Quebracho que también está imputado en la causa). D’Elía comenta que el acuerdo es similar a uno que les “propusieron” en “el primer viaje a Teherán”. El tercer diálogo, un rato más tarde el mismo día, es para acordar un encuentro entre ambos, y allí el supuesto enlace le recomienda a D’Elía para que mantenga “perfil bajo por diez días por lo menos”. El contesta que el entonces secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, le había pedido lo mismo.
- La cuarta conversación: Mayo de 2013. Parte del contenido de este audio había sido filtrado hace una semana al diario La Nación, que ya lo había publicado. Khalil, de regreso de un viaje a Irán, asegura que “hay un poquitito de desazón de allá” porque “no gustó algunas palabras” de Héctor Timerman. “Parece que el ruso este de mierda se mandó alguna”, dice. Durante los días previos, el canciller había manifestado que las credenciales rojas y las órdenes de captura internacionales sobre los sospechosos iraníes no estaban en riesgo por el acuerdo entre ambos países, algo que D’Elía y Khalil tal vez habían prometido en Irán, en contraposición con la postura del gobierno argentino. “Estaba firmado algo donde estaba el tema de las cautelares también”, se queja el supuesto nexo. El insulto al canciller como culpable de impedir el levantamiento de las alertas rojas se contraponecon la acusación que le hace Nisman en su denuncia, como responsable de conseguir ese levantamiento.
- La quinta conversación: Este último archivo, del 25 de septiembre, también se había filtrado luego de que se conociera la denuncia de Nisman. D’Elía, supuestamente desde la Casa de Gobierno, le habla a Yussuf de “un mensaje urgente del gobierno argentino para pasar para allá” y arreglan un encuentro en “la embajada”.
En ese sentido se pronunció ayer el secretario general de la Presidencia. “Dice suicidio con signos de interrogación en la primera carta y en la segunda (del jueves) dice que no tiene pruebas, pero que no tiene dudas” de que no se trató de un suicidio, sostuvo Aníbal Fernández sobre las opiniones vertidas por CFK en la red social, ante la consulta periodística al llegar a Casa Rosada. El funcionario volvió a plantear su duda sobre la redacción del escrito que el fiscal presentó en la Justicia: “La denuncia está plagada de horrores jurídicos. Sabiendo de derecho como sabía Nisman, no puede haber escrito eso”, dijo el ex senador y agregó que ese convencimiento surge “cuanto más lo analizamos, por las contradicciones, las veces que repite las cosas y el poco asidero que tienen”.
“Nadie más que nosotros está interesado en que todas las circunstancias que rodearon la muerte sean perfectamente aclaradas por la investigación que lleva adelante la Justicia”, sostuvo el ministro de Defensa, Agustín Rossi. “Esto es lo que ha dicho la Presidenta cuando dijo que no cree en la hipótesis del suicidio, sino que por el contrario quiere que se investigue y se sepa qué sucedió con el fallecimiento de Nisman”, agregó Rossi en una entrevista radial, al tiempo que sentenció que “si no hubiese sucedido el hecho lamentable de la muerte, la agenda política de la Argentina sería otra, porque la denuncia hubiese quedado claramente desestimada”.
“Detrás de la muerte de Nisman hay un mensaje mafioso”, insistió el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez. “Deben aparecer los verdaderos responsables que pretenden generar este clima de incertidumbre en la sociedad argentina. No solamente pretenden dañar a la democracia, a las instituciones y a nuestra Presidenta sino también a los familiares de las víctimas de la AMIA”, sumó Domínguez en declaraciones periodísticas.
El diputado e integrante del Consejo de la Magistratura, Héctor Recalde, en tanto, advirtió sobre “intereses mediáticos, corporativos y electoralistas que están especulando” con la muerte de Nisman. “Lo importante es que la Justicia analice e investigue” y recordó que cuando la Presidenta publicó su primera carta en Facebook “puso ‘suicidio’” entre signos de interrogación. Recalde también se refirió a la denuncia del fallecido fiscal: “No existe tipificación de delito alguno”, y destacó que (el ex juez de la Corte Suprema Raúl) “Zaffaroni y otros penalistas dicen que no hay tipificación de delito, ni siquiera en grado de tentativa”.
“Todo es muy armado, muy hueco”, concluyó el diputado oficialista.
“A 48 horas de ocurrida la lamentable muerte de Nisman aparecieron legisladores ligados a la ultraderecha norteamericana pidiendo que el gobierno de Estados Unidos intervenga en la investigación del caso”, remarcó el diputado Carlos Kunkel en un diálogo radial y agregó que esos sectores “buscan atajos para generar inestabilidad institucional”.
Kunkel repasó lo ocurrido a partir del miércoles en que tomó conocimiento público la presentación del fiscal Nisman sobre un supuesto encubrimiento del gobierno nacional a los responsables iraníes de la causa AMIA. Puso de relieve que quedaron “expectantes y asombrados mirando el raid mediático del fiscal” y a medida que se iba conociendo el contenido de la denuncia notaron “gran inconsistencia”.
En diálogo con el canal de noticias norteamericano CNN, el canciller volvió a referirse al tema. “¿El gobierno argentino estuvo involucrado en la muerte de Nisman?”, le preguntó directamente el periodista de CNN. “No. Absolutamente no. El gobierno de Argentina no estuvo involucrado”, sentenció.
Al conocerse la noticia el lunes pasado, Timerman se encontraba en Nueva York para participar de una actividad de la Organización de Naciones Unidas. Antes de ingresar se lamentó por el hecho y pidió que “la Justicia prontamente pueda determinar la forma en que murió”. En aquel momento se pronunció a favor de que la fiscalía continúe con la denuncia en su contra para que finalmente se conozca la verdad sobre el presunto encubrimiento a los responsables del atentado. En conferencia de prensa, el canciller había exhibido una nota del ex secretario general de Interpol Ronald Noble afirmando que jamás el gobierno nacional había solicitado la baja de los alertas rojos que pesaban sobre los acusados iraníes, tal como había afirmado Nisman.
En diálogo con el canal de noticias norteamericano CNN, el canciller volvió a referirse al tema. “¿El gobierno argentino estuvo involucrado en la muerte de Nisman?”, le preguntó directamente el periodista de CNN. “No. Absolutamente no. El gobierno de Argentina no estuvo involucrado”, sentenció.
Al conocerse la noticia el lunes pasado, Timerman se encontraba en Nueva York para participar de una actividad de la Organización de Naciones Unidas. Antes de ingresar se lamentó por el hecho y pidió que “la Justicia prontamente pueda determinar la forma en que murió”. En aquel momento se pronunció a favor de que la fiscalía continúe con la denuncia en su contra para que finalmente se conozca la verdad sobre el presunto encubrimiento a los responsables del atentado. En conferencia de prensa, el canciller había exhibido una nota del ex secretario general de Interpol Ronald Noble afirmando que jamás el gobierno nacional había solicitado la baja de los alertas rojos que pesaban sobre los acusados iraníes, tal como había afirmado Nisman.
Fuente:Pagina12
El canciller de Irán, Javad Zarif, desvinculó ayer a su país de la muerte del fiscal Alberto Nisman y aseguró que el gobierno de Teherán “no tiene nada que ver” con el hecho. Zarif habló en el marco de su participación en el Foro Económico Mundial de Davos. Allí fue consultado por la prensa y consideró “desafortunado que algunas personas tratan de mantener esto vivo en Argentina con el fin de hacer rédito político”. “Yo creo que es sobre todo un debate interno argentino y de sus rivales políticos, o cualquier otra cosa similar”, analizó el jefe de la diplomacia iraní. Asimismo, consideró que “es lamentable que varios fiscales que llegaron a esta (conclusión, de culpabilizar a Irán por el atentado a la AMIA) fueron o acusados de corrupción o se han suicidado, como el caso más reciente” de Nisman. Agregó finalmente que “es lamentable que algunas personas intentan mantenerlo vivo con el fin de evitar que Irán y Argentina puedan disfrutar sus relaciones”. Nisman, a partir de los datos aportados por los Servicios de Inteligencia y en línea con lo marcado por Estados Unidos, siempre le apuntó a Irán como responsable del atentado a la mutual judía. El eje de su denuncia contra la presidenta Cristina Kirchner es que desde el gobierno argentino se hizo justamente un acuerdo con ese país para encubrir la participación iraní en el ataque a la mutual judía.
La visión de Estela Carlotto
“Ya nadie discute que lo que iba a presentar era insustancial”, afirmó Estela de Carlotto sobre la denuncia de Alberto Nisman en la que se acusa a la Presidenta y al canciller Héctor Timerman de encubrir a iraníes involucrados en el atentado contra la AMIA. La titular de Abuelas de Plaza de Mayo pidió la “unidad” de los argentinos y que no “haya aprovechamiento” ni “búsqueda de beneficios personales con opiniones que no son acertadas”.
En declaraciones radiales, Carlotto afirmó que no puede opinar “más allá de que es un dolor y una incógnita” y agregó que “después del impacto y del asombro, empezamos a escuchar, y no tenemos más que lo que dicen los medios de comunicación y la Justicia”. La titular de Abuelas comentó la postura de la Presidenta, acusada por la mayoría de los dirigentes y medios opositores de “cambiar” de posición a partir de su segunda carta publicada en las redes sociales: “La gente espera de ella su opinión y, guste o no, ella la está dando a su manera, lo está haciendo de acuerdo a lo que va sabiendo o sacando como deducciones”, remató.
Carlotto demandó que la investigación sobre la muerte de Nisman esté “a la altura de las circunstancias” y llamó a “poner todo el esfuerzo ciudadano en contribuir con la Justicia” para que “responda acorde a la necesidad de urgencia del caso”.
LAS CONOCIDAS ESCUCHAS DE NISMAN, AHORA POR RADIO
D’Elía: “Estoy en babia, yo”Por Nicolás Lantos
El dirigente de Miles Luis D’Elía.Imagen: DyN
A pesar de la supuesta preocupación del fiscal Alberto Nisman sobre la preservación del secreto de sus “pruebas”, los audios de algunas de las escuchas que figuran en su denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA, se filtraron ayer aunque no aportaron elementos novedosos a la causa: Radio Mitre difundió cinco conversaciones entre el dirigente de Miles Luis D’Elía y el supuesto nexo con el gobierno iraní, Jorge “Yussuf” Khalil, cuyos fragmentos más notorios ya constaban en las 300 fojas presentadas por el fallecido fiscal y, aun antes, habían sido anticipadas parcialmente por diarios opositores.
- La primera conversación: Tuvo lugar en noviembre de 2012, antes de la firma del memorándum. Allí, el supuesto enlace le cuenta a D’Elía acerca de una manifestación en apoyo a Palestina y le recrimina su ausencia. “Yo tengo que hacer el juego de la Rosada, papá. Si tengo orden de no ir, soy un soldado, ¿entendés?”, explica el dirigente matancero por qué no asistió. D’Elía también menciona un encuentro que tuvo con el periodista Juan Salinas, donde aquél le mostró “un material interesante” para los iraníes. Ayer por la tarde Salinas aseguró que ese contacto fue para buscar financiación para un documental sobre el atentado a la AMIA.
- La segunda y tercera conversación: Fueron al día siguiente de la firma del memorándum, a fines de enero de 2013. A pesar de que según Nisman es el ideólogo del acuerdo, D’Elía se enteró de las novedades horas más tarde de que la noticia se conociera (“estoy en babia, yo”); Khalil en tanto se ufana de haber escrito un texto parecido, pero seis años antes, “con una persona” que, minutos más tarde, asegura que es “Fernando” (sería Esteche, el referente de Quebracho que también está imputado en la causa). D’Elía comenta que el acuerdo es similar a uno que les “propusieron” en “el primer viaje a Teherán”. El tercer diálogo, un rato más tarde el mismo día, es para acordar un encuentro entre ambos, y allí el supuesto enlace le recomienda a D’Elía para que mantenga “perfil bajo por diez días por lo menos”. El contesta que el entonces secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, le había pedido lo mismo.
- La cuarta conversación: Mayo de 2013. Parte del contenido de este audio había sido filtrado hace una semana al diario La Nación, que ya lo había publicado. Khalil, de regreso de un viaje a Irán, asegura que “hay un poquitito de desazón de allá” porque “no gustó algunas palabras” de Héctor Timerman. “Parece que el ruso este de mierda se mandó alguna”, dice. Durante los días previos, el canciller había manifestado que las credenciales rojas y las órdenes de captura internacionales sobre los sospechosos iraníes no estaban en riesgo por el acuerdo entre ambos países, algo que D’Elía y Khalil tal vez habían prometido en Irán, en contraposición con la postura del gobierno argentino. “Estaba firmado algo donde estaba el tema de las cautelares también”, se queja el supuesto nexo. El insulto al canciller como culpable de impedir el levantamiento de las alertas rojas se contraponecon la acusación que le hace Nisman en su denuncia, como responsable de conseguir ese levantamiento.
- La quinta conversación: Este último archivo, del 25 de septiembre, también se había filtrado luego de que se conociera la denuncia de Nisman. D’Elía, supuestamente desde la Casa de Gobierno, le habla a Yussuf de “un mensaje urgente del gobierno argentino para pasar para allá” y arreglan un encuentro en “la embajada”.
EL FPV RATIFICO LA POSTURA DE LA PRESIDENTA SOBRE LA MUERTE DE NISMAN Y REITERO LAS CRITICAS
El documento del PJ marcó el camino
Fernández, Rossi, Domínguez, Kunkel y Recalde, entre otros, rechazaron el supuesto “giro” de la Presidenta sobre el fallecimiento del fiscal y remarcaron los interrogantes que quedan abiertos tras su muerte.
El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, antes de ingresar ayer a la Casa Rosada.Imagen: DyN
Precandidatos presidenciales, funcionarios y legisladores del oficialismo no dejan de dar muestras de su respaldo incondicional a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, tras el cimbronazo político que desa-tó la muerte del fiscal Alberto Nisman. La carta de CFK en su cuenta de Facebook, en la que pone en duda la hipótesis de suicidio del fiscal, y el extenso y duro documento del Consejo Nacional del PJ –que apuntó a desplazados agentes de inteligencia, a jueces y fiscales “utilizados con fines golpistas” y a las “mentiras sistemáticas de medios de comunicación opositores”– marcaron el rumbo de la estrategia: rebatir la “endeble” denuncia de Nisman contra la Presidenta y el Gobierno por el supuesto “encubrimiento” de los acusados iraníes por la voladura de la AMIA e insistir en los interrogantes sobre la intempestiva decisión del fiscal de cortar sus vacaciones en el exterior y presentar su denuncia en plena feria judicial –sobre una investigación que había finalizado tiempo atrás–.
En ese sentido se pronunció ayer el secretario general de la Presidencia. “Dice suicidio con signos de interrogación en la primera carta y en la segunda (del jueves) dice que no tiene pruebas, pero que no tiene dudas” de que no se trató de un suicidio, sostuvo Aníbal Fernández sobre las opiniones vertidas por CFK en la red social, ante la consulta periodística al llegar a Casa Rosada. El funcionario volvió a plantear su duda sobre la redacción del escrito que el fiscal presentó en la Justicia: “La denuncia está plagada de horrores jurídicos. Sabiendo de derecho como sabía Nisman, no puede haber escrito eso”, dijo el ex senador y agregó que ese convencimiento surge “cuanto más lo analizamos, por las contradicciones, las veces que repite las cosas y el poco asidero que tienen”.
“Nadie más que nosotros está interesado en que todas las circunstancias que rodearon la muerte sean perfectamente aclaradas por la investigación que lleva adelante la Justicia”, sostuvo el ministro de Defensa, Agustín Rossi. “Esto es lo que ha dicho la Presidenta cuando dijo que no cree en la hipótesis del suicidio, sino que por el contrario quiere que se investigue y se sepa qué sucedió con el fallecimiento de Nisman”, agregó Rossi en una entrevista radial, al tiempo que sentenció que “si no hubiese sucedido el hecho lamentable de la muerte, la agenda política de la Argentina sería otra, porque la denuncia hubiese quedado claramente desestimada”.
“Detrás de la muerte de Nisman hay un mensaje mafioso”, insistió el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez. “Deben aparecer los verdaderos responsables que pretenden generar este clima de incertidumbre en la sociedad argentina. No solamente pretenden dañar a la democracia, a las instituciones y a nuestra Presidenta sino también a los familiares de las víctimas de la AMIA”, sumó Domínguez en declaraciones periodísticas.
El diputado e integrante del Consejo de la Magistratura, Héctor Recalde, en tanto, advirtió sobre “intereses mediáticos, corporativos y electoralistas que están especulando” con la muerte de Nisman. “Lo importante es que la Justicia analice e investigue” y recordó que cuando la Presidenta publicó su primera carta en Facebook “puso ‘suicidio’” entre signos de interrogación. Recalde también se refirió a la denuncia del fallecido fiscal: “No existe tipificación de delito alguno”, y destacó que (el ex juez de la Corte Suprema Raúl) “Zaffaroni y otros penalistas dicen que no hay tipificación de delito, ni siquiera en grado de tentativa”.
“Todo es muy armado, muy hueco”, concluyó el diputado oficialista.
“A 48 horas de ocurrida la lamentable muerte de Nisman aparecieron legisladores ligados a la ultraderecha norteamericana pidiendo que el gobierno de Estados Unidos intervenga en la investigación del caso”, remarcó el diputado Carlos Kunkel en un diálogo radial y agregó que esos sectores “buscan atajos para generar inestabilidad institucional”.
Kunkel repasó lo ocurrido a partir del miércoles en que tomó conocimiento público la presentación del fiscal Nisman sobre un supuesto encubrimiento del gobierno nacional a los responsables iraníes de la causa AMIA. Puso de relieve que quedaron “expectantes y asombrados mirando el raid mediático del fiscal” y a medida que se iba conociendo el contenido de la denuncia notaron “gran inconsistencia”.
HECTOR TIMERMAN LAMENTO LA MUERTE DEL FISCAL ALBERTO NISMAN
“Queríamos que contestara”
El canciller aseguró que tanto él como la Presidenta querían que el fiscal de la causa AMIA “viviera y contestara las preguntas” respecto del supuesto encubrimiento de sospechosos iraníes que había denunciado.
Timerman era uno de los acusados por Nisman junto con la Presidenta y otros dirigentes kirchneristas.Imagen: DyN
“Nadie quería más que el señor (Alberto) Nisman viviera y contestara las preguntas que la Presidenta y yo”, aseguró ayer el canciller, Héctor Timerman, quien volvió a rechazar cualquier vinculación del gobierno nacional con la muerte del fiscal de la causa AMIA. El ministro de Relaciones Exteriores había mantenido un fuerte contrapunto público con Nisman producto de la denuncia por presunto encubrimiento en la que el fiscal lo involucró.
“Nadie quería más que el señor (Alberto) Nisman viviera y contestara las preguntas que la Presidenta y yo”, aseguró ayer el canciller, Héctor Timerman, quien volvió a rechazar cualquier vinculación del gobierno nacional con la muerte del fiscal de la causa AMIA. El ministro de Relaciones Exteriores había mantenido un fuerte contrapunto público con Nisman producto de la denuncia por presunto encubrimiento en la que el fiscal lo involucró.
En varias oportunidades había refutado sus afirmaciones y le había reclamado explicaciones, que iban a ser planteadas por el Frente para la Victoria en la reunión prevista en el Congreso para el día siguiente de su fallecimiento.
En diálogo con el canal de noticias norteamericano CNN, el canciller volvió a referirse al tema. “¿El gobierno argentino estuvo involucrado en la muerte de Nisman?”, le preguntó directamente el periodista de CNN. “No. Absolutamente no. El gobierno de Argentina no estuvo involucrado”, sentenció.
Al conocerse la noticia el lunes pasado, Timerman se encontraba en Nueva York para participar de una actividad de la Organización de Naciones Unidas. Antes de ingresar se lamentó por el hecho y pidió que “la Justicia prontamente pueda determinar la forma en que murió”. En aquel momento se pronunció a favor de que la fiscalía continúe con la denuncia en su contra para que finalmente se conozca la verdad sobre el presunto encubrimiento a los responsables del atentado. En conferencia de prensa, el canciller había exhibido una nota del ex secretario general de Interpol Ronald Noble afirmando que jamás el gobierno nacional había solicitado la baja de los alertas rojos que pesaban sobre los acusados iraníes, tal como había afirmado Nisman.
“Nadie quería más que el señor (Alberto) Nisman viviera y contestara las preguntas que la Presidenta y yo”, aseguró ayer el canciller, Héctor Timerman, quien volvió a rechazar cualquier vinculación del gobierno nacional con la muerte del fiscal de la causa AMIA. El ministro de Relaciones Exteriores había mantenido un fuerte contrapunto público con Nisman producto de la denuncia por presunto encubrimiento en la que el fiscal lo involucró. En varias oportunidades había refutado sus afirmaciones y le había reclamado explicaciones, que iban a ser planteadas por el Frente para la Victoria en la reunión prevista en el Congreso para el día siguiente de su fallecimiento.
En diálogo con el canal de noticias norteamericano CNN, el canciller volvió a referirse al tema. “¿El gobierno argentino estuvo involucrado en la muerte de Nisman?”, le preguntó directamente el periodista de CNN. “No. Absolutamente no. El gobierno de Argentina no estuvo involucrado”, sentenció.
Al conocerse la noticia el lunes pasado, Timerman se encontraba en Nueva York para participar de una actividad de la Organización de Naciones Unidas. Antes de ingresar se lamentó por el hecho y pidió que “la Justicia prontamente pueda determinar la forma en que murió”. En aquel momento se pronunció a favor de que la fiscalía continúe con la denuncia en su contra para que finalmente se conozca la verdad sobre el presunto encubrimiento a los responsables del atentado. En conferencia de prensa, el canciller había exhibido una nota del ex secretario general de Interpol Ronald Noble afirmando que jamás el gobierno nacional había solicitado la baja de los alertas rojos que pesaban sobre los acusados iraníes, tal como había afirmado Nisman.
Fuente:Pagina12




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