11 de febrero de 2015

MENDOZA: DECLARÓ MARTA FREITE MEDIANTE UNA VIDEOCONFERENCIA DESDE PARÍS.

Lesa Humanidad: se reanudó el juicio en Mendoza
Ayer declaró Marta Freite a través de una videoconferencia desde la Embajada Argentina en París.



El primer testimonio fue brindado por Marta Freite mediante videoconferencia desde la Embajada Argentina en París, Francia, quien aportó datos sobre la desaparición de su marido, Pedro Ulderico Ponce, ocurrida el 4 de abril de 1977 en la puerta de su lugar de trabajo en la Biblioteca Pública General San Martín.
Indagada por los integrantes de la Fiscalía sobre diferentes episodios que preludiaron la detención y posterior desaparición de Ponce, quien militaba en Montoneros, la testigo mencionó en su relato a los ex jueces Miret, Romano y Petra Recabarren, implicados en esta causa.

Sobre los trámites realizados, denuncias realizadas en comisarías y hábeas corpus presentados para interceder por Ponce, la testigo expresó que todas estas acciones fueron negadas y rechazadas.

“Yo no tengo ninguna explicación de lo que ha pasado y no quisiera morirme sin poder enterrarlo. Si esas personas tienen un mínimo de cristiandad que digan qué hicieron y dónde están”, finalizó Freite.


Sobre este caso también atestiguó Lucía Angélica Burguet, quien para entonces era compañera de trabajo de Ponce: “ese día, Pedro pidió salir antes y después de eso no lo vimos más”, expresó Burguet y agregó que las presiones de la dictadura permearon en la biblioteca provincial con la censura de autores y libros.

Finalmente, declaró Guillermo Enrique Defan, abogado jubilado, citado como testigo en la causa que investiga la detención de su cuñada Ana María Florencia Aramburu, ocurrida el 6 de marzo de 1979.

El testigo relató que al momento de la detención de Aramburu iba acompañada por la madre de Defan, tras lo cual ambas fueron trasladadas al D2. Al conocer este hecho, Defan se presentó al Palacio Policial donde le dijeron: “su mamá sí está. La otra mujer, no”.

A partir de diferentes averiguaciones, el testigo expresó que pudo saber que Aramburu fue trasladada a Devoto y con ese dato visitó a su cuñada en diferentes ocasiones para llevarle de visita a su pequeña hija.

“Me comentó que la habían maltratado”, recordó el testigo al referirse a las charlas que mantuvo respecto a sus días de cautiverio.

La etapa testimonial continuará el lunes 23 de febrero, a las 9.30 en el primer piso de Tribunales Federales de Mendoza.
Fuente:Mdzol




Megajuicios por lesa humanidad: se reanudan las audiencias 
10 Febrero 2015

Durante la jornada que reanudó la etapa testimonial, Francisco Javier Gonzáles Gallardo declaró vía teleconferencia desde la Embajada Argentina en Madrid, España.

En la jornada de hoy se reanudó la etapa testimonial en el IV Juicio por Delitos de Lesa Humanidad. Tras la feria judicial, se oyeron los testimonios de víctimas y testigos de delitos de lesa humanidad cometidos en nuestra provincia durante la última dictadura cívico militar.

En horas de la mañana, en Tribunales Federales de Mendoza, comenzó la audiencia con el testimonio de Francisco Javier Gonzáles Gallardo vía teleconferencia desde la Embajada Argentina en Madrid, España.

Francisco González fue detenido el 16 de enero de 1976. Su testimonio aportó datos sobre la desaparición de uno de sus hermanos Ricardo Alberto y la detención de otros dos, Guadalupe y Pablo Guillermo. Pertenecía al Peronismo de Base cuando era estudiante de Bellas Artes, y en su relato describió la noche en la que se produjo su detención. De esta manera expresó que un grupo de policías arribó a su departamento que lo llevó hasta el Parque aborigen donde fue indagado acerca de la militancia de Ricardo. Posteriormente fue trasladado al D2 donde fue interrogado durante horas.

Al salir de aquel centro clandestino de detención vio que desde un camión ingresaban a la rastra a un hombre. “Yo creo que lo llevaban muerto”, expresó y vinculó este episodio con la muerte de Osvaldo Sabino Rosales. De la misma manera refirió a otros detalles en los que pudo corroborar la detención en ese lugar de Ángeles Gutiérrez (desaparecida en abril del 77, referente de la lucha gremial docente).

Posteriormente, los testimonios presenciales fueron prestados por Susana Paula Porras y Oscar Miguel Pérez Fernández.

Susana Porras era militante de la Juventud Peronista y delegada de ATE; Por razones de salud, estuvo distanciada de la militancia al momento de ser detenida el 20 de junio de 1979 y trasladada al D2 acusada de faltar a la ley dictatorial 20840. Con los ojos vendados fue alojada en uno de los calabozos y sometida a violentos interrogatorios, previo a los cuales “un médico nos tomaba la presión”. La testigo logró reconocer posteriormente la voz del interrogador, e identificó al exoficial del ejército Usinger.

“Sufrí mucho manoseo y abuso por parte de una persona; fue muy denigrante y muy difícil de superar”, expresó la testigo en referencia a los abusos cometidos por exoficiales del D2 y sobre lo cual se solicitó un reconocimiento fotográfico.

Detenida en el D2, Porras era llevada a reconocer el domicilio de otras personas perseguidas. “Muchos compañeros teníamos sobrenombres por eso era muy difícil saber dónde vivía cada uno”, expresó la testigo.

Porras aportó datos sobre la detención de Oscar Miguel Pérez, la testigo recordó que pudo verlo lastimado por las vendas elásticas y agregó que: “Miguel me comentó que había sido torturado y que no había comido en días”. Con respecto a la desaparición de la docente Ángeles Gutiérrez, la testigo expresó que agentes policiales refirieron sobre su detención en ese centro de detención clandestino, junto a una abogada que no logró identificar.

La testigo relató además sobre el pedido de sus familiares y compañeros solicitando su liberación, la cual se hizo efectiva el 17 de agosto de 1986.

Posteriormente declaró Oscar Miguel Pérez, oriundo de Chile fue detenido el 8 de mayo de 1979. Su detención se produjo a metros de su casa, cuando se dirigía a otro domicilio a realizar trabajos de albañilería. Bajo amenazas y golpes fue trasladado al D2. Al llegar relató minuciosamente el procedimiento al que fue sometido e identificó a los exoficiales Oyarzábal Navarro, Sosa, Bustos Medina y Usinger, entre quienes participaban en la sala de tortura.

Miguel fue violentamente torturado bajo picana eléctrica, golpes y amenazas, mientras era interrogado sobre la identidad de otras personas perseguidas durante los 51 días que permaneció en el D2. “Me decían que si no cooperaba iba a saber lo que era bueno”, expresó el testigo al detallar cada una de las sesiones de tortura a las que fue sometido.
Durante su cautiverio, Pérez relató sobre la visita del cónsul chileno, tras lo cual fue trasladado al Penal Provincial. “Me trasladan como depósito, como una mercadería”. Del Penal fue trasladado a diferentes centros clandestinos de detención hasta recuperar la libertad el 3 de diciembre de 1983 desde Rawson (Trelew).

Las testimoniales continuarán mañana martes 10 de febrero, a las 9.30 en el primer piso de Tribunales Federales. Las personas mayores de 18 años que deseen presenciar las audiencias pueden hacerlo presentando D.N.I.
Fuente:MendozaOpina





Megajuicio
"No quisiera morirme sin poder enterrarlo”


Lo dijo Martha Nidia Freites, una de las testigos de las causas en las que se investigan las desapariciones cometidas en abril de 1977.
En el marco del IV Juicio por delitos de lesa humanidad en Mendoza, se dio lugar hoy una nueva jornada de testimoniales sobre las detenciones y desapariciones cometidas en 1977.

El primer testimonio fue brindado por Martha Nidia Freites mediante video teleconferencia desde la Embajada Argentina en París, Francia. Su testimonio aportó datos sobre la desaparición de su marido, Pedro Ulderico Ponce, ocurrida el 4 de abril de 1977 en la puerta de su lugar de trabajo ubicado en la Biblioteca Pública General San Martín.

El matrimonio Ponce-Freites militaba en Montoneros desde 1972 y fue referente de la llegada de esta organización a la provincia. En 1974, Marta decidió desvincularse de Montoneros por diferencias políticas pero Pedro continuó su militancia.

Indagada por los integrantes de la Fiscalía sobre diferentes episodios que preludiaron la detención y posterior desaparición de Ponce,  la testigo mencionó en su relato a los ex jueces Miret, Romano y Petra Recabarren, implicados en esta causa.

Sobre los trámites realizados, denuncias realizadas en comisarías y habeas corpus presentados para interceder por Ponce, la testigo expresó que todas estas acciones fueron negadas y rechazadas.

“Yo no tengo ninguna explicación de lo que ha pasado y no quisiera morirme sin poder enterrarlo.  Si esas personas tienen un mínimo de cristiandad que digan qué hicieron y dónde están”, finalizó Freites.

Sobre este caso también atestiguó Lucía Angélica Burguet, quien para entonces era compañera de trabajo de Ponce.

La testigo refirió sobre los hechos ocurridos el 4 de abril, último día que vieron a Ponce. “Ese día, Pedro pidió salir antes y después de eso no lo vimos más”, expresó Burguet y agregó que las presiones de la dictadura permearon en la Biblioteca Provincial con la censura de autores y libros, los cuales fueron guardados hasta el retorno de la democracia.

Finalmente, declaró Guillermo Enrique Defan, abogado jubilado, citado como testigo en la causa que investiga la detención de su cuñada Ana María Florencia Aramburu, ocurrida el 6 de marzo de 1979.

El testigo relató que al momento de la detención de Ana María Aramburu iba acompañada por la madre de Defan, tras lo cual ambas fueron trasladadas al D2. Al conocer este hecho, Defan se presentó al Palacio Policial donde le dijeron: “Su mamá si está, la otra mujer no”.

A partir de diferentes averiguaciones, el testigo expresó que pudo saber que Aramburu fue trasladada a Devoto. Con este dato, Defan visitó a Aramburu en diferentes ocasiones para llevarle de visita a su pequeña hija.

“Me comentó que la habían maltratado”, recordó el testigo al referirse a las charlas que mantuvo con Aramburu respecto a sus días de cautiverio.

En su relato, Defan refirió además a un allanamiento realizado en su vivienda y posterior detención ocurrida el 28 de marzo de  1976. Permaneció detenido hasta el 27 de agosto en el Liceo Militar y recuperó su libertad “sin que nadie dijera porqué estuve allí”.

La etapa testimonial continúa el lunes 23 de febrero, a las 9.30 en el primer piso de Tribunales Federales.

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