Se reanudan hoy las audiencias en el juicio en el que están imputados jefes policiales de la década del setenta.
Hoy a las 15.30 se reanudará el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en contra de 18 víctimas durante la década del setenta en Salta. Se espera la declaración de familiares de las víctimas.
Hasta ahora dieron su testimonio parientes y conocidos de César Carlos Martínez, un salteño que fue secuestrado días antes del último golpe de Estado y su cuerpo apareció dinamitado en la localidad de El Gallinato.
También aportaron lo que sabían las hermanas de René Locascio Terán y Ramón Antonio Díaz, dos militantes de la Juventud Peronista que fueron asesinados en San Lorenzo.
Julieta Magdalena Locascio y Ramona de Jesús Díaz Romero, hermanas de las víctimas, negaron ante la Justicia que los jóvenes hayan muerto en un enfrentamiento armado, como indica la versión oficial que dieron las fuerzas de seguridad sobre el caso.
En el Tribunal Oral Federal de Salta comenzó el 2 de diciembre un proceso en el que están imputados el exjefe de la Policía, Miguel Gentil; el exdirector de Seguridad de la fuerza, Joaquín Guil; el exmilitar Modesto Mendíaz y los comisarios retirados Antonio Saravia, Abel Guaymás y Néstor Liendro.
En el proceso se juzga la desaparición de exgobernador de Salta, Miguel Ragone, que se produjo en 1976. Por este caso ya fueron condenados Guil, Gentil y el coronel retirado Carlos Alberto Mulhall, pero ahora se trata de determinar la responsabilidad de otros miembros de las fuerzas de seguridad.
En el juicio se agrupan diez causas por homicidios, secuestros y torturas a salteños que tenían participación política y social.
Entre las víctimas se encuentra Lucrecia Barquet, una militante detenida ilegítimamente el 2 de abril de 1976 en una vivienda del monoblock Salta y alojada en el penal de Villa las Rosas.
También se debate el caso de Pablo Salomón Ríos, privado de la libertad por las fuerzas de seguridad en Cafayate en marzo de 1796 y retenido en la cárcel de Salta Capital.
Otra de las víctimas es Alfinio Oroño, detenido entre el 26 y 28 de marzo de 1976 y torturado con técnicas como el submarino de acuerdo con lo que se reconstruyó en base a diferentes testimonios.
Hoy debería definirse quién será el representante legal del imputado Antonio Saravia, ya que su defensor oficial -Oscar del Campo- se excusó de patrocinarlo y adujo que existía una incompatibilidad entre los intereses de Saravia y los de otros acusados a los que defiende.
Fuente:ElTribuno

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