Grecia y Europa cierran un acuerdo para un tercer rescate y que el país siga en el euro
Resumen Latinoamericano / Público / 13 julio 2015.-
Tras 17 horas de negociación, las dos partes anuncian que el pacto se ha alcanzado por “unanimidad”. Poco antes un ministro de Tsipras decía en Atenas que las nuevas medidas obligarán a adelantar las elecciones en el país.
Tras más de 17 horas de negociación, Grecia y Europa alcanzaron un acuerdo para dar luz verde a un tercer rescate y que el país heleno pueda seguir en el euro. El primero que anunció el pacto fue el primer ministro belga, Charles Michel, que en su cuenta de Twitter publicaba un tuit poco después de las 8.30 horas con una sola palabra: “Acuerdo”.
Poco minutos después, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, confirmaba, también por Twitter, el acuerdo entre Grecia y sus acreedores. “Todo está preparado para llevar al Mecanismo europeo de Estabilidad (MEDE) el programa para Grecia, con serias reformas y apoyo financiero”, escribió Tusk pocos minutos antes de las 9:00 horas de la mañana.
Por la misma vía, los primeros ministros de Luxemburgo y Malta informaron de un acuerdo sobre el plan de reformas que Grecia pondrá en práctica de inmediato a cambio de iniciar las conversaciones para ese tercer rescate, que se situaría en torno a los 82.000 a 86.000 millones de euros. El primer ministro luxemburgués escribió en Twitter: “Después de 17 horas de negociaciones hemos cerrado un acuerdo. Europa es fuerte”.
Por su parte el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, negó hoy, en una conversación con los periodistas tras el anuncio del acuerdo, que en la reunión de líderes de la Eurozona haya habido una “venganza” contra Grecia por la convocatoria de un referéndum y ha confiado en que todos los países de la UE certifiquen el acuerdo para un tercer rescate de este país.
Sin embargo, desde Atenas el ministro de Trabajo, decía pocos minutos antes del anuncio que la oferta de la UE hacía el rescate inviable y que en cualquier caso requerirá el apoyo de la oposición y la creación de un gobierno de unidad nacional, además de la convocatoria de elecciones anticipadas este año.
Y es que el acuerdo está sujeto a la aprobación del Parlamento griego además de otras cámaras nacionales.
Gran presión sobre Grecia
Durante las negociaciones, Alemania y su canciller Angela Merkel, al igual que otros países afines a la ortodoxia económica, intensificaron la presión para que Grecia aceptase unas propuestas que van más allá de las que el pueblo heleno rechazó en el referéndum del pasado domingo.
Atenas ha aceptado algunas de las medidas que antes rechazaba, incluyendo algunas de aprobación e implementación tan inmediata como el próximo miércoles. A cambio Grecia ha obtenido de sus socios una promesa —algo vaga, pero promesa a fin y al cabo— de que estudiarán un alivio de las condiciones de reembolso de su abultada deuda, aunque en ningún caso una quita como pretendía Atenas.
Fuentes oficiales griegas dijeron a Efe en Bruselas que “se ha acordado que el Fondo Monetario Internacional estará presente en el futuro rescate a Grecia”. Agregaron que respecto a la creación fondo fiduciario a través del cual se privatizarán activos públicos helenos, “estará finalmente en Atenas y el 50% de sus ingresos serán utilizados para estimular las inversiones en Grecia, y el 50% restante para repagar la deuda griega”.
Las mismas fuentes explicaron que “la idea original, impulsada por Alemania, planteaba la creación de un fondo fiduciario al que se trasladarían activos públicos helenos para privatizarlos y lograr hasta 50.000 millones de euros a largo plazo para reducir la deuda helena”.
La delegación alemana proponía que ese fondo estuviera fuera del país (lo que Atenas rechazaba), además de que tuviera carácter “independiente” y fuera “gestionado por las autoridades griegas, bajo la supervisión de las instituciones europeas”,
Tusk afirmó en su conferencia de prensa que era una “cuestión de urgencia discutir sobre cómo ayudar a Grecia”, y subrayó que con el acuerdo “se evitan las consecuencias sociales que habría traído una salida del euro, y ayuda reconstruir confianza” entre los socios, que había caído bajo mínimos durante los cinco meses de negociaciones con Atenas.
El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, destacó que el acuerdo al que se ha llegado “ha sido laborioso y ha llevado tiempo, pero lo hemos conseguido”.
“La CE dijo desde el principio que no aceptaríamos un grexit, y no lo habrá, así que en cuanto al fondo y a la forma estamos contentos del resultado”, afirmó Juncker. Asimismo apuntó a la consolidación presupuestaria y a la necesidad que Grecia tiene de generar crecimiento económico y empleo, por lo que se congratuló de que “los líderes hayan retenido la idea de un plan de 35.000 millones de euros a la economía griega que la CE había propuesto”.
Por su parte, el presidente del Eurogrupo y titular holandés de Finanzas, Jeroen Dijsselbloem, subrayó que todos los países van a trabajar para reconstruir la confianza pérdida.
Así son las condiciones que la troika impone a GreciaPrivatizaciones, reforma del IVA, del mercado laboral, de las pensiones, de la Administración, reforzamiento del sector financiero son algunas de las claves.
Grecia tendrá acceso a un tercer rescate por un valor que, según las últimas informaciones, rondará los 86.000 millones de euros. A cambio, tendrá que hacer importantes reformas, asumir más recortes y sacar adelante privatizaciones en varios sectores. El propio Alexis Tsipras ha reconocido que su Gobierno ha tenido que hacer “concesiones díficiles”.
Hasta el propio ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, ha declarado que a Grecia le quedan “aún pasos difíciles”. Pero, ¿qué condiciones son esas?
Creación de un Fondo de privatización por valor de 50.000 millones de euros
Es, seguramente, la medida más polémica y la mayor concesión del Gobierno griego. El Ejecutivo de Tsipras tendrá que transferir activos públicos a un fondo que será de titularidad griega aunque supervisado por la troika. Esos bienes serán privatizados. Con esas privatizaciones los líderes europeos esperan recaudar 50.000 millones de euros. Tres cuartas partes de esa cantidad se utilizarían para recapitalizar los bancos y reducir la deuda; sólo el 25% iría a realizar inversiones en el país.
En este fondo estarían incluidos todos los sectores: el energético, transportes, telecomunicaciones, etcétera. Por ejemplo, la troika exige a Grecia la privatización de la red de transporte eléctrico. En realidad, el fondo de privatización actúa como un aval a cambio de más ayudas.
Reforma de las pensiones
Otro punto muy sensible. Grecia acepta una “ambiciosa” reforma de las pensiones que incluye una ampliación de la edad de jubilación hasta los 67 años, endurecimiento de las condiciones de prejubilación y congelación de las pensiones hasta 2021. Esta medida tendrá que ser aprobada antes del 15 de julio por el Parlamento de Grecia
Reforma fiscal y laboral
El Parlamento griego también tiene que aprobar medidas fiscales que incluyan simplificación de los tipos del IVA y una amplia aplicación de fiscalidad.
En cuanto al mercado laboral, el Gobierno de Tsipras ha aceptado acometer una revisión de los convenios colectivos, huelgas y despidos colectivos. Además, se ha comprometido a una reforma del mercado de productos que incluirá comercio en domingos, propiedad de las farmacias, lácteos y panaderías.
Reforzamiento del sector financiero
Este punto incluye medidas para regular sobre préstamos incobrables y propiciar la eliminación de “interferencias políticas”.
Administración pública
Grecia tendrá que rebajar los costes de la administración pública y reducir la influencia política sobre la misma. La primera propuesta se presentará antes del 20 de julio.
Por otra parte, tendrá que obtener la aprobación de los acreedores en leyes clave antes de someterlas a consulta pública o al parlamento. Asimismo, el país heleno tendrá que tomar medidas para reformar su sistema de justicia civil y aplicación de la normativa de la UE para el autorrescate de bancos.
fuente: Público
Griegos protestan contra “golpe de Estado de la Troika”

La población protesta contra las nuevos recortes sociales que contempla el reciente acuerdo.
13 julio 2015
Los ciudadanos griegos salieron este lunes a las calles de Atenas para manifestar contra el nuevo acuerdo de rescate alcanzado por Grecia y el Eurogrupo, después de largas negociaciones. La capital griega es escenario de una serie de manifestaciones pequeñas en contra del reciente acuerdo alcanzado entre el Gobierno y el Eurogrupo, calificado por la población como “golpe de Estado de la Troika”, el cual contempla un “rescate financiero” por la cifra de 80 mil millones de euros, pero a cambio de un conjunto de reformas que fueron implementadas al país heleno.
Se trata entonces de una protesta contra más recortes sociales, tomando en consideración que durante el referendo popular los habitantes de Grecia habían decidido NO aceptar estas medidas de “austeridad” impuestas por la troika prestamista.
Uno de los puntos principales del acuerdo consiste en la creación de un fondo por un valor de 50 mil millones de euros al que Grecia deberá transferir sus activos privatizables y cuyos beneficios se utilizarán para supuestamente reducir la deuda. Al mismo tiempo, Grecia tendrá que realizar importantes reformas de pensiones, del mercado laboral y de impuestos, entre otros.
Para que el acuerdo se aplique en la práctica, el nuevo plan debe ser aprobado por el Parlamento griego hasta el miércoles 15 de julio, y luego será votado por varios parlamentos nacionales. Por su parte, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, anunció que se ha conseguido la reestructuración de la deuda, así como la financiación a mediano plazo, de modo que se ha “prevenido el plan que planteaba la estrangulación financiera y la ruina del sistema bancario”.
Dudas sobre la continuidad de Syriza
Resumen Latinoamericano, 13 de julio 2015.-
El ministro de Trabajo griego, Panos Skourletis, puso en duda que el partido del mandatario Alexis Tsipras vote sin objeciones el paquete de medidas acordado en Bruselas esta madrugada. “Ahora mismo está en cuestión la mayoría gubernamental”, advirtió Skourletis y reconoció que no se siente con capacidad para “culpar” a los diputados que puedan romper la línea oficial porque “este acuerdo no nos representa”.
Skourletis planteó sumar a diputados de la oposición para sacar adelante las reformas acordadas con la eurozona o incluso un Gobierno de unidad nacional y en ese marco, previó la posibilidad de que se “celebren elecciones legislativas antes de que concluya 2015″, menos de un año después de las que llevaron al poder a Syriza.
Tras las declaraciones del ministro, el partido opositor To Potami descartó entrar en un Ejecutivo con la coalición que encabeza Tsipras, aunque abrió la puerta a apoyar una solución que respete los intereses nacionales griegos. “Mostramos nuestra disposición al primer ministro”, afirmó una fuente de esa fuerza política.
El pasado sábado, el partido de gobierno sólo había obtenido un mandato parlamentario para negociar el nuevo plan económico gracias a un fuerte apoyo de los partidos de la oposición, pues entre las filas de Syriza hubo 17 diputados que se abstuvieron (8), se ausentaron (7) o incluso votaron en contra (2), lo que impidió al Gobierno obtener la mayoría propia.
Entre las abstenciones figuraron el ministro de Energía y portavoz de Syriza, Panayotis Lafazanis, y el ministro adjunto de Seguridad Social, Dimitris Stratulis, por lo que se espera que dimitan en las próximas horas.
La tragedia tiene como componente esencial la fatalidad de un desenlace terrible e inexorable. ¿Propio de Grecia, en el sonado caso de su deuda pública? No, no de Grecia sino de Alemania, una nación cuya dirigencia parece predestinada para producir calamidades históricas en forma recurrente.
Dos guerras mundiales, en el siglo veinte y ahora a punto de producir, siendo fiel a su sombría historia, una catástrofe económica que comenzaría en Grecia, como el eslabón más débil, pero que nadie sabe cuándo y dónde puede terminar. En efecto: en la madrugada de este lunes los ministros de finanzas de los gobiernos de la zona euro transmitieron al país del Mediterráneo los términos de una rendición incondicional en la guerra económica y política en curso.
Le tocó al ministro de Finanzas de Finlandia, Alexander Stubb, la deshonrosa misión de dar a conocer las cláusulas de la capitulación que le soplaran al oído los banqueros alemanes y que cubre de infamia a sus mentores más que a sus víctimas.
Ante la prensa declaró que sus pares acordaron exigir de Grecia tres conjuntos de medidas, de inmediata aplicación: “Número uno, tiene que aplicar leyes de aquí al 15 de julio. Número dos, duras condiciones por ejemplo en reformas laborales y pensiones e IVA e impuestos. Y número tres, medidas bastante duras también por ejemplo en privatizaciones y fondos de privatización”.[i]
Pocas veces la historia asistió a un acto tan infame como este, en donde un grupo de bandidos de traje y corbata decide convertir a un país independiente en una indigna colonia de la Troika que hoy gobierna de facto Europa al precio de acabar con la democracia europea. Para el premio Nobel de Economía Paul Krugman esta desvergonzada iniciativa, tomada bajo la inspiración de los perros guardianes del ideario neoliberal, es además un tiro de remate al proyecto europeo.
Desde el punto de vista de la política económica la lista de demandas elaborada por los ministros de finanzas del euro es simplemente “una locura”. Equivale a perpetrar un brutal golpe de mercado -¿una variante del soft power?- que va mucho más allá de un duro programa de ajuste económico.
Pero hay algo más, que no se le escapa a Krugman: ese pliego de rendición incondicional es un acto de “pura venganza que conlleva la total destrucción de la soberanía nacional griega sin ninguna esperanza de alivio o rescate”. En el fondo es una oferta que ningún gobierno de Grecia (o de cualquier país independiente) puede aceptar sin una imperdonable regresión a un status neocolonial. Además, si aceptara la receta que le envían desde Bruselas, la situación de la economía griega no mejoraría. Si algo sabemos es que no se sale de una crisis como la que hoy azota a Grecia con más ajuste. Es, y cito, “una grotesca traición de todo aquello por lo que el proyecto Europeo tenía una razón de ser”.[ii]
La impresión a la que llega el observador de este duro proceso de negociación entre Grecia y una irresponsable y antidemocrática estructura de poder transnacional, la tristemente célebre Troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) es que el objetivo fundamental de esta interminable sucesión de presiones y condicionamientos es producir la humillante derrota de las pretensiones griegas de recuperar un mínimo grado de control de su propio destino como comunidad política.
Lo que se exige es una capitulación en toda la línea: no basta con la caída del gobierno de Syriza, que tuvo la osadía de rebelarse y, apostando a la democracia, apelar a una consulta ciudadana para decidir el curso de acción que el gobierno debía tomar para enfrentar la crisis. En línea con lo peor de la tradición autoritaria alemana, esa que tuvo su punto más alto y abominable en los aciagos años del nazismo pero que a lo largo de la historia se había manifestado en innumerables ocasiones, lo que persiguen Angela Merkel, sus compinches gobernantes y los banqueros a los cuales sirven es la imposición de una humillante rendición que sirva como escarmiento preventivo para otros pueblos europeos también afectados por la deuda.
No sólo se busca la derrota de Syriza sino también asegurar que el oprobio y la ignominia bañen con rasgos indelebles a los revoltosos griegos, para que nadie más vuelva a incurrir en la osadía de desoír los mandatos de los banqueros y los políticos que gobiernan en su nombre.
Sobre todo cuando son varios los países europeos en donde el peso de la deuda externa sobre el PBI se acerca al que detonara la crisis griega. Si entre los helenos esta proporción es del 177 %, en Italia y Portugal ronda el 130 %, 110 en Irlanda y 106 en Bélgica con Estados Unidos en una situación intermedia entre ambos. No es wishful thinking : ¡el capitalismo se enfrenta con graves problemas!
Con su vergonzoso comunicado los gobiernos europeos arrojan por la borda las ilusiones democráticas y el proyecto de una Europa definitivamente reconciliada, después de una truculenta historia, con los valores de la democracia, la justicia y la igualdad, armonizados en una comunidad de naciones diversas pero solidarias como las soñaran Robert Schuman, el padre fundador del proyecto, y líderes políticos como Adenauer, De Gaulle y De Gásperi y tantos otros.
Pero los tiempos han cambiado. Lo que cuenta ahora, lo único que cuenta ahora, es la rentabilidad del capital financiero y su insaciable voracidad. Si para lograrlo hay que destruir a Grecia, ¡que así sea! Es por eso que se escenifica en Europa un espectáculo vergonzoso: caen las máscaras que aludían a la gran tradición humanista y emancipatoria de la Ilustración y queda en evidencia el carácter farsesco de la engolada retórica de la “Europa de los pueblos y las naciones” tantas veces proclamada por los burócratas de Bruselas. Aparecen en su lugar los despreciables rostros de la codicia desenfrenada y la avaricia sin límites, y un grupo de ministros de hacienda y jefes de estado prostituidos y para quienes la democracia es la fachada cuya única misión es garantizar la tasa de ganancia del gran capital.
Todo ello bajo la batuta de Angela Merkel, gobernante de uno de los pocos países europeos en los cuales jamás triunfó una revolución popular. Todas fueron aplastadas a sangre y fuego. Y además uno que siempre se las ingenió para no honrar sus deudas ni abonar las reparaciones por sus actos bélicos en terceros países, como Grecia por ejemplo, que aún espera se le pague por la destrucción y los horrores sufridos bajo la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial.
Alemania logró, en 1953 que una conferencia de los aliados occidentales, liderada por Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, resolvieran hacer una quita del 62.6 % de la deuda que la que por entonces era Alemania Occidental arrastraba desde finales de la Primera Guerra Mundial.
El pánico que producía el riesgo de un posible contagio del “virus soviético” era tal que fue capaz de entibiar el gélido corazón de los banqueros y gobernantes de aquellos países y conceder lo que ahora, desaparecida la URSS, ni siquiera remotamente están dispuestos a considerar. Alemania terminó de pagar esa renegociación más de medio siglo después, en Octubre del 2010, en completo silencio y sin preocuparse, como lo hace ahora, por la “expropiación” que habían sufrido sus acreedores con la quita y el atropello que semejante confiscación de acreencias implicaba para la santidad de la propiedad privada defendida a capa y espada por la Troika.
Como señalan muchos historiadores, más importante que el Plan Marshall fue la anulación de las dos terceras partes de su deuda externa y esto es lo único que podría rescatar a Grecia de su crisis. [iii] El problema es que ahora Berlín no está dispuesto a sostener los mismos principios éticos y políticos que tanto lo beneficiaron a la salida de la Segunda Guerra Mundial. Como el tenebroso Shylock de El Mercader de Venecia exige una y otra vez, con teutón empecinamiento, su libra de carne. Aunque en esto le vaya la vida a Grecia. Una tragedia, como decíamos al principio.
Pero no griega sino alemana. Lo de Grecia, en cambio, es una heroica epopeya.
¿Tiene Syriza una estrategia para la victoria?
por William Yohai (desde Uruguay), Resumen Latinoamericano, 13 de julio de 2015.-
Hace apenas 3 días difundíamos un trabajo cuya parte medular citamos:
“Del New York Times de hoy:
“Y por primera vez “Grexit” (la salida de Grecia del euro” ha sobresalido como una opción seria. El presidente de la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la Unión Europea, Jean-Claude Juncker dijo en una breve conferencia de prensa tarde en la noche del martes que su personal ha delineado planes para varias posibles salidas.
“Tenemos un escenario “Grexit” preparado en detalle.” ha dicho.”
La pregunta que surge es: ¿tiene Syriza, que asumió el gobierno en enero después de ganar unas elecciones parlamentarias con una plataforma de rechazo a la “austeridad” brutal impuesta por la Troika acreedora un plan alternativo?
Dicho de otra forma: ¿ha Syiriza preparado a sus “tropas”, al pueblo, y a las estructuras estatales financieras griegas para la salida del país de la zona euro; el tan mentado “Grexit”?
La impresión que uno tiene, en base a los hechos y declaraciones que uno observa a la distancia (debemos resaltar este factor limitante para nuestro análisis), es que la respuesta a la pregunta es NO.
Si así fuera es probable que el actual gobierno griego no tendría otra salida que aceptar las condiciones que impone la Troika. De hecho la realidad objetiva es que ya lo ha hecho con la mayoría de ellas.”
Transcurridos apenas 3 días de aquel análisis los hechos han, lamentablemente, confirmado el peor pronóstico.
Después de la histórica victoria que obtuvo en las urnas el 5 del presente el gobierno encabezado por Alexis Tsipras hizo renunciar, por exigencia de los acreedores, a su ministro de economía Yanis Varoufakis. Una aceptación increíble de las órdenes imperiales por parte de un gobierno que había recibido un respaldo abrumador horas antes.
Enseguida presentó ante la “Troika” una propuesta que no hacía otra cosa que copiar la mayor parte de las demandas de aquellos. Recortes de pensiones, aumento de impuestos al consumo y a su principal industria, el turismo, privatizaciones, y un largo etcétera. Con una diferencia importante: al aumentar significativamente el monto del paquete de “ayuda” y extender el plazo a 3 años pedía, de hecho, un margen de autonomía para implementar las brutales medidas de austeridad que aceptaba, y que se superponen a las ya adoptadas desde 2010, año en que se desencadenó la crisis de deuda pública de Grecia.
Sabido es el resultado de esa política en los planos social y económico. La pobreza infantil, para citar un indicador clave, casi se duplicó entre 2008 y 2012, pasando de 23 a 40,5%. Sin duda hoy es aún superior.
A pesar de augurios positivos respecto a la aceptación del “paquete” propuesto por el gobierno griego, aprobado mayoritariamente por su parlamento con la oposición de algunos sectores del mismo Syriza, por parte de las autoridades de la Unión Europea y el banco central europeo que emitieron muchos analistas internacionales, la realidad de la brutalidad de la política de los acreedores se impone. Bloomberg1 informa hace minutos:
“Los línea dura de Europa resistieron el pedido de Grecia de un tercer rescate y amenazaron con demorar la infusión (de dinero) que necesita Alexis Tsipras para mantener su vapuleada nación en el euro. Mientras Grecia está quedándose sin dinero y sus bancos están cerrados durante las últimas dos semanas el grupo encabezado por Alemania señaló que sus necesidades de ayuda son demasiado grandes. Las reformas propuestas por
Tsipras son inadecuadas y en todo caso, no hay confianza en que los griegos cumplan su palabra. “no trataremos con propuestas que todo el mundo sabe no pueden ser creidas” dijo Schauble (ministro de finanzas alemán) a los reporteros al llegar a las consultas de emergencia en Bruselas el sábado. “no confiaremos, ciertamente, en promesas.
La filosofía de todo programa de asistencia es que debe ser implementado paso a paso con el fin de lograr más asistencia: y no será aflojado sino intensificado”. O sea, ni un margen ínfimo para relativizar, aunque sea temporalmente la aplicación, ya no la sustancia, de las medidas. Se trata de mantener el dogal apretado al máximo en todo momento. De hecho una sustitución del gobierno griego por las autoridades europeas.
Mañana se reunirán los líderes para sentenciar definitivamente el asunto. Los ministros de economía, encabezados por el alemán Schlaube niegan también cualquier alivio de la deuda griega.
¿cómo interpretar estos hechos?
En mi opinión lo que están demostrando es que la política llevada adelante por Tsipras y los demás dirigentes de Syriza desde que asumieron el gobierno griego ha sido, para decirlo delicadamente, errónea.
Aceptaron la lógica absurda de los “memorandos”, utilizaron el escaso dinero disponible para pagar vencimientos de deuda y permitieron la salida de 40 mil millones de euros de depósitos bancarios debilitando así su posición negociadora. Tal vez el peor de los, más que “errores”, horrores, haya sido negar siempre y en todo momento estar dispuestos a salir del euro.
La historia ha demostrado que era absolutamente imposible abandonar las políticas criminales de austeridad permaneciendo dentro de la eurozona. Los mecanismos de presión que el estar dentro de ellas proporcionan a los acreedores son absolutamente insuperables.
Por supuesto, el camino del abandono del euro está plagado de dificultades y peligros. Sin embargo es claro que el tener una moneda propia con un tipo de cambio favorable a las exportaciones, en primer lugar de servicios turísticos era (y sigue siendo) el único camino posible y digno para Grecia.
Esta última debería formar parte de un conjunto de medidas radicales, revolucionarias: estatización de la banca y las grandes empresas, control estricto de cambios y capitales, severa imposición al gran capital, especialmente al rentista, castigo ejemplar a la violación de la legislación económica por parte de los capitalistas, etc. Por otra parte una moneda nacional “barata” complica la adquisición del sinnúmero de productos que Grecia, un país con una industra débil, necesita.
En primer lugar el petróleo y el gas. Al mismo tiempo la situación geopolítica del país compuesta por dos elementos clave:
a) la pertenencia a la OTAN y la Unión Europea y
b) su situación geoestratégica como puente entre Europa y Asia Menor; le dan una palanca negociadora poderosa dentro del conflicto agudo que se desenvuelve estos días entre la OTAN y el eje que tiende a consolidarse integrando a China, Rusia, Irán y otros países que confrontan con las ambiciones imperiales de aquella.
Juego difícil y peligroso, pero único camino posible hacia la dignidad.
A estas alturas resulta casi imposible que Tsipras y el mando de Syriza, aunque se lo propusieran, pudieran cambiar el rumbo. Todo parece indicar que la Troika (donde el papel del FMI se ha reducido, parece, significativamente) quiere sangre. O sea, la cabeza de Tsipras y el gobierno de Syriza. Ya no se trata de medidas económicas solamente.
12 de julio: Ha sido completado el ciclo de discusiones de las autoridades europeas en Bruselas. Primero, ayer se reunieron los ministros de finanzas y no llegaron a un acuerdo para aceptar la propuesta griega.
Hoy tuvo lugar la reunión cumbre. El resultado es el previsible, tal cual informa Bloomberg2: “Al primer ministro Alexis Tsipras se le han dado 3 días para pasar nuevas medidas de austeridad en el parlamento y mantener la posibilidad para Grecia de permanecer en el euro”
“Si Tsipras no cumple ese ultimatum Grecia podría ver suspendida su participación en la unión monetaria afirmó el ministro de finanzas finlandés Alexander Stubb”. Por otra parte el primer ministro irlandés Enda Kenny dijo: “Me gustaría verlos demostrar, comenzando mañana en su parlamento que son serios acerca de la implementación de los cambios, tanto legislativos cuanto estructurales que se necesitan. Y son muchos.”
El nivel de desprecio y desconfianza que demuestran los comentarios es asombroso. Alguna autoridad europea a llegado a afirmar lo obvio: el cambio que dio Tsipras aprobando las medidas de austeridad, después de que el referendum las negara, le resta credibilidad.
Queda por ver ahora que camino tomará el parlamento griego bajo la batuta de Tsipras y la mayoría de Syriza. Personalmente no tengo dudas: se plegará en forma absoluta a las exigencias de las autoridades europeas. Creo muy difícil la supervivencia de este gobierno griego ante la incoherencia demostrada.
Es el precio que fija la historia por “faltar a la lealtad debida”.
1http://www.bloomberg.com/news/articles/2015-07-11/european-hardliners-call-greece-trust-deficit-key-hurdle-to-deal
2http://www.bloomberg.com/news/articles/2015-07-12/tsipras-calls-for-honest-compromise-with-eu-struggling-to-trust
La crisis griega demuestra que la alternativa al sistema capitalista pasa por la Revolución
Por Miguel Urbano Rodrigues (desde Portugal), Resumen Latinoamericano, 13 julio 2015.-
La evolución de la crisis griega transmite lecciones muy importantes para las fuerzas progresistas que en decenas de países luchan en contextos diferentes contra el imperialismo.
La principal: confirmó la imposibilidad de lo que sectores de la social democracia llaman «la reforma humanizada del capitalismo».
La victoria de Syriza en las elecciones griegas sembró ilusiones. Los discursos de Tsipras durante la campaña , llenos de promesas, contribuyeron para que los partidos socialistas en Europa y América Latina identificasen a Syriza como un «partido de izquierda radical», preparado para introducir grandes transformaciones en la sociedad helénica.
El gobierno Syriza –Anel recibió inclusive el apoyo de algunos partidos comunistas europeos. Pero después de iniciar las negociaciones con las instituciones europeas (nuevo nombre de la troika) quedó transparente que Tsipras aceptaba la mayoría de las exigencias de Bruselas.
Durante una visita de dos semanas a Grecia, en Mayo, me he dado cuenta de que su gobierno se proponía dar continuidad a la política de sumisión al imperialismo de la coalición de la Nueva Democracia con Pasok, limitándose a introducirle alteraciones cosméticas.
Sus continuas concesiones a las propuestas de los representantes de la Troika en Bruselas no han impedido que ellos aplazaron sucesivamente el acuerdo que permitiría al gobierno de Atenas recibir 7200 mil millones de euros ( la ultima face del segundo plano de «ayuda») evitando el default inminente.
Dias antes del termino del plazo para pagar al FMI
1500 mil millones de euros, Tsipras convocó un referendo. El pueblo tenia que responder se aceptaba o rechazaba las ultimas propuestas presentadas por el Eurogrupo. En un discurso dramático Tsipras pidió a los electores que votasen NO.
La ciudadanía atendió su llamamiento; el No obtuvo mas del 61% de los votos emitidos. El gobierno interpretó ese NO como apoyo a la política de Tsipras.
El referendo, repudiado por el Partido Comunista, fue una maniobra teatral del primer ministro.
Al retomar las negociaciones en Bruselas, el primer ministro griego traicionó la confianza de los electores pidiendo un nuevo rescate de 53 mil millones de euros y presentó al Eurogrupo propuestas aun peores que las ultimas que había rechazado.
Recusaron la austeridad , pero días después propusieron una austeridad reforzada .Es significativo que Syriza, Pasok y Potami hayan publicado un comunicado conjunto al día siguiente al referendo, un consenso expresivo de la política de clase del gobierno.
Pero al contrario de lo que esperaba Tsipras, el Eurogrupo aplazó sucesivamente el Acuerdo. Su actitud no resulta de la nueva propuesta griega y si de las contradicciones internas de los países miembros. Alemania, Finlandia, Holanda y otros países desean excluir a Grecia del Euro; antagónica es la posición de Francia.
El gobierno Syriza-Anel está desesperado. En el momento en que escribo esta crónica el Acuerdo se presenta como muy difícil pese a su capitulación total que confirmó las previsiones del KKE (odiario.info.30.06.15)
CHILE,VENEZUELA, GRÉCIA
La conciencia de que el capitalismo no encuentra soluciones para su crisis estrcutural contribuyó para un aumento de la agresividad imperialista (Gascao,odiario.info,3.07.15).
Esa opción muestra de forma transparente la estrategia de los EEUU, dispuestos a agredir a los pueblos que no se someten incondicionalmente a su proyecto de dominación planetaria.
El bloqueo a Cuba, las guerras contra los pueblos de Iraq, Afganistán y Libia ,la ayuda militar y política a las organizaciones terroristas sirias, el apoyo a las agresiones del estado fascista de Israel, y las amenazas a Irán expresan bien esa política.
Nunca la solidaridad de las grandes potencias imperialistas en defensa del Orden del Capital fue tan transparente.
La evolución de la crisis griega confiere actualidad a las lecciones de Chile.
La respuesta imperial a la opción socialista de la Unidad Popular de Allende cuando participaban del gobierno un partido socialista marxista y el partido comunista fue un golpe militar bárbaro.
Transcurridos más de 40 años , desaparecida la URSS, el mundo, hegemonizado por el capitalismo, es muy diferente.
Hoy es suficiente que un político en el poder decida contestar mismo tímidamente la dictadura del capital para que lo consideren enemigo del sistema.
En Honduras, Manuel Zelaya, el presidente constitucional, fue alejado por un golpe militar organizado en la embajada de EEUU. En el Paraguay
depusieron un presidente que defendía tímidas reformas democráticas, que no agradaron a Washington.
En Venezuela, Bush y Obama han montado y financiado ,sin éxito, sucesivas conspiraciones para derrocar a Hugo Chávez, pese a que las estructuras del capitalismo permanecen allí casi intactas.
Fallecido Chávez, una campaña mediática masacrante satanizó el inofensivo «Socialismo del Siglo XXI» , y el presidente Barack Obama afirmó identificar en la revolución bolivariana una intolerable «amenaza a la seguridad de EEUU».
En Bolivia ,los tímidos matices socializantes del gobierno de Evo Morales incomodaron
tanto a Washington que el embajador norteamericano organizó una conspiración ( fracasada) lo que motivó su expulsión de La Paz.
LA ALTERNATIVA ES LA REVOLUCIÓN
En la confusión ideológica actual, estimulada por un sistema mediático manipulador, la sumisión total de Grecia a los sacerdotes del capital confirmó-insisto-la imposibilidad de la transformación de sociedades capitalistas en el ámbito del sistema ,es decir por vía institucional.
¿Pero acaso se disiparon las ilusiones sembradas por Syriza y los demagogos populistas Tsipras y Voroufakis?
No. En Europa las fuerzas progresistas y algunos partidos comunistas ,sobre todo los del Partido de la Izquierda Europea, aunque inscriben en sus programas el socialismo como objetivo final (rumbo al comunismo) actúan en el sistema como si les fuera posible llegar al gobierno por vía electoral.
Obviamente en el actual contexto europeo la conquista del poder político a través de una revolución es a corto plazo una imposibilidad. En algunos países de la Unión Europea existen condiciones objetivas para rupturas revolucionarias, pero no hay condiciones subjetivas.
Por eso mismo no son realistas los programas, a veces muy ambiciosos, concebidos para una transición en el cuadro de una revolución democrática y nacional.
En condiciones más favorables que las hoy vigentes la revolución democrática y nacional portuguesa, inspirada en los valores del 25 de Abril, fue brutalmente interrumpida por un golpe militar promovido por la burguesía con el apoyo del imperialismo.
Hoy, desaparecida la Unión Soviética, las grandes potencias de la Unión Europea , utilizarían la fuerza, si fuera necesario, contra cualquier país miembro cuyo gobierno democrático ,progresista , iniciase políticas incómodas para el Orden Capitalista.
Que hacer entonces?
Las revoluciones no son pre-datadas.
Triunfaron casi siempre en situaciones inesperadas, contra la lógica aparente de la Historia. Ocurrió eso con la Francesa de 1789,con las Rusas de 1917,con la de China, con la Vietnamita y la Cubana.
El Partido Comunista de Grecia nos ofrece el ejemplo de una organización revolucionaria que, aunque consciente de que en tiempo previsible no podrá tomar el poder, aliado a otras fuerzas progresistas , lucha con firmeza y coraje por la destrucción del sistema capitalista en su país.
Se puede discrepar puntualmente de su discurso. pero su coherencia y tenacidad en el combate inspiran respeto y admiración a los comunistas de otros partidos.
Las revoluciones-repito- no tienen fecha en el calendario. Es mi convicción que el capitalismo no tiene soluciones para su crisis estructural. Entró ya en una agonía que puede prolongarse por muchos años.
El polo hegemónico del engranaje, EEUU, mantiene con sus aliados una enorme capacidad de desencadenar golpes de estado y guerras imperialistas. Son manifestaciones de desesperación, guerras monstruosas que provocan una resistencia creciente de los pueblos victimas de ese terrorismo de estado.
La simultaneidad y convergencia de esas luchas y el ascenso de la lucha de masas en países de Asia, África, Europa y América Latina pueden ser decisivas para la disgregación del sistema opresor, minado por contradicciones internas .Pueden apresurar su derrota final.
En ese combate veo como insustituible la participación de los partidos comunistas revolucionarios.
La alternativa será la construcción del socialismo después de una etapa de transición dolorosa. prolongada, diferente en cada país.
Una certeza: la via institucional para el socialismo es un imposibilidad, confirmada por ejemplos de la Historia.
Gerês, Portugal, 12 de Julio de 2015
El original portugués de este articulo se encuentra en odiario,info
Comunicado del PC Griego: NO al nuevo memorándum de “izquierda”
Resumen Latinoamericano, 13 julio 2015.-
El gobierno del partido de “izquierda” SYRIZA y del nacionalista ANEL, promueve nuevas cargas antipopulares, inaguantables para la clase obrera y los otros estratos populares, contando con el apoyo del partido de derecha Nueva Democracia, del PASOK socialdemócrata (que gobernaron hasta enero ’15), del centrista “El Río”.
Así, en la noche del 10 de julio en la Sesión Plenaria del Parlamento, demandó ser “autorizado” para negociar un nuevo memorándum de medidas antipopulares, el tercero, planteando el dilema de continuar la política antipopular o de conducir a la quiebra del país y a la salida de la zona euro.
El primer ministro Alexis Tsipras defendió su propio memorándum, el memorándum Tsipras, diciendo, en realidad sosteniendo, que las medidas impopulares se toman con el fin de recuperar la confianza de inversores y de mercados.
A las 5 de la madrugada, 251 diputados votaron a favor de la propuesta del gobierno, mientras que el grupo parlamentario del Partido Comunista votó unánimemente en contra. En total hubo 32 votos en contra, 8 blancos y 9 ausencias.
Estos hechos, que desenmascaran y descubren una vez más el verdadero rostro del gobierno “izquierda-patriótico” SYRIZA-ANEL, fustigan también la actitud inaceptable de apoyo, que mantuvieron en los últimos meses diversas fuerzas en el extranjero, incluso algunos partidos comunistas y obreros, aparentemente en nombre de la “solidaridad con Grecia”.
Hablando en la Sesión Plenaria del Parlamento, en el debate sobre la prestación de “autorización” al gobierno para acordar el nuevo memorándum, el tercero, el Secretario General del CC del KKE Dimitris Koutsoumbas, recalcó dirigiéndose al gobierno:
“Siempre han sido ustedes partidarios del amoralismo político, del oportunismo, que significa en griego sin un análisis teórico más profundo simplemente arribismo, aventurerismo.
Hace apenas 10 días, en esta misma sala, el Partido Comunista recalcaba claramente en la discusión sobre la propuesta del referéndum el hecho de que ustedes estaban llamando al pueblo a participar en un referéndum con un “sí” y un “no” que tenían solo una aparente diferencia, ya que tanto el “sí” como el “no” son equivalentes a la aceptación de un nuevo memorándum, peor quizás de los que hemos conocido.
Han adaptado el “no” del pueblo al “sí” al nuevo memorándum.
Lo que se confirmó ya al otro día del referéndum, cuando los partidos políticos restantes, tanto los del “sí” como los del “no” concordaron acerca de un nuevo memorándum que será más duro.
Desde el primer momento, estábamos seguros de que esto ocurriría.
No por ser adivinos, sino porque la estrategia que ustedes tienen, el programa que tienen, la posición que tienen frente a la UE, a la zona euro, a las uniones capitalistas en general, la posición que tienen acerca del camino de desarrollo y frente al sistema al que desean servir, los lleva con exactitud matemática a luchar al lado de la CE, el BCE, el FMI, del gran capital, de los grupos monopolistas, por el cómo se hará el reparto, cómo le servirán a su rentabilidad, en última instancia cómo disminuirán el ingreso popular, abaratarán la fuerza de trabajo, cómo exprimirán al pueblo, para que la pasen bien los holgazanes del sistema.”
Haciendo referencia al dilema del Gobierno “política antipopular, es decir memorándum, por un lado, o Grexit por el otro”, el SG del CC del KKE subrayó: “Por un lado, con el Memorándum Nº 3 tendremos una bancarrota real del pueblo, obviamente algo más ordenada, tendremos medidas antipopulares bárbaras. Por el otro, con el Grexit tendremos un empobrecimiento abrupto, la bancarrota del pueblo con la quiebra estatal, sin salida; pero igualmente dentro de los muros de la UE, del camino capitalista de desarrollo, es decir otra vez lo mismo.
Y aquí se encuentran las responsabilidades históricas de todos los demás partidos, hoy en día especialmente de SYRIZA que gobierna, en el que ha confiado el pueblo.
Para que exista una salida real de la crisis, un desarrollo en beneficio de los intereses populares, de los trabajadores, es necesaria la organización del pueblo, su preparación en todos los aspectos, hacen falta palabras claras, programas y posiciones claras para que él mismo decida encontrarse en el poder y así organizar la economía y la nueva sociedad fuera y lejos de uniones imperialistas, con planificación central, con propiedad social sobre la riqueza producida por la clase obrera y nuestro pueblo.
Todo lo demás son experimentos fracasados de gestión socialdemócrata, de gobiernos de gestión del sistema supuestamente de izquierda, dentro de los muros. Después de sembrar esperanzas fugaces y expectativas fraudulentas, lo único que hacen estos gobiernos, es llevar al pueblo a nuevos, grandes desengaños; al movimiento obrero a retroceder; a que las fuerzas populares se vuelvan más conservadoras, hasta extremamente reaccionarias”.
Haciendo referencia a la implicación del “problema griego” en las contradicciones inter-imperialistas, D. Koutsoumbas señaló: “Muchas veces ustedes nos presentan como único rival al “duro” Schäuble, que representa un sector importante del capital alemán, y como amigos de Grecia a veces a los EE.UU., al FMI, a Francia ahora, enfocando en el tema de la reestructuración de la deuda estatal.
Ni el capital estadounidense, ni el francés, ni el alemán son amigos del pueblo. Todos ellos piden la masacre de los ingresos y de los derechos del pueblo. Sus rivalidades se llevan a cabo en el terreno de la crisis capitalista y de la desigualdad profunda que impregnan el núcleo duro de la zona euro. Compiten EE.UU y Alemania por la hegemonía en Europa, el FMI, Francia y Alemania por el futuro de la zona euro. Secciones del capital nacional, grupos industriales, bancarios y navieros están involucrados en este conflicto.
Mientras más nos involucremos en este peligroso enredo de grandes contradicciones, las perspectivas alternativas serán una pesadilla tanto si hablamos de un acuerdo antipopular-memorándum, como si hablamos de una quiebra estatal o un Grexit, o incluso de una posible guerra en la región más amplia.”
El Secretario General del CC del KKE destacó sobre los desarrollos futuros:
“A pesar del compromiso temporal, sigue siendo fuerte la tendencia de expulsar países.
Esto no se refiere solamente a Grecia sino a todos los países endeudados.
El pueblo no debe elegir entre su bancarrota bajo el euro o bajo el dracma.
Para que se dé una solución favorable al pueblo se requiere una verdadera ruptura que no tiene nada que ver con la caricatura de ruptura que invocan ciertas fuerzas incluso dentro de SYRIZA cuando defienden la salida de Grecia de la zona euro exclusivamente.
Algunas fuerzas de SYRIZA, así como fuerzas nacionalistas, fuerzas reaccionarias, que sostienen desde otro punto de vista que la salida de Grecia de la zona euro, con una moneda infravalorada, dará un impulso a la competitividad y al crecimiento, con consecuencias positivas para el pueblo, le están engañando deliberadamente.
La perspectiva de Grecia capitalista con una moneda nacional no constituye una ruptura favorable al pueblo. Las fuerzas políticas que proyectan este objetivo como solución u objetivo intermedio para cambios radicales –como la “plataforma izquierda” de SYRIZA, ANTARSYA, así como otras fuerzas fascistas, de ultraderecha en Europa, están jugando objetivamente el juego de ciertas secciones del capital.
Así pues no vamos a elegir si nos llevaremos la quiebra bajo el euro o el dracma, a través de una devaluación interna o externa.
Por eso no elegimos ni el memorándum y el Grexit.
Porque existe una solución alternativa si seguimos en una dirección de ruptura con la UE, el capital y su poder.
Podemos abolir, por ejemplo, los compromisos con la UE que han provocado el estancamiento de la producción nacional, desde el azúcar y la carne, hasta los astilleros y muchos otros sectores.
Podemos utilizar las contradicciones entre los centros imperialistas y lograr acuerdos internacionales de beneficio mutuo para la Grecia del poder popular, que estaría desligada de la UE y de la OTAN.
Podemos abrir el camino hacia la satisfacción de las necesidades populares si avanzamos a la socialización de los monopolios, de los medios de producción, con una planificación central científica nacional de la economía”.
Por último, D.Koutsoumbas destacó que el KKE llamó al pueblo trabajador a organizar su contraataque en las calles y en los centros de trabajo contra las duras medidas que incluye el memorándum.
Cabe destacar que el mismo día, el 10 de julio, por la tarde el Frente Militante de Todos los Trabajadores (PAME) realizó en Atenas y en otras grandes ciudades movilizaciones masivas contra el tercer memorándum (de izquierda) de medidas antipopulares. En las movilizaciones participaron sindicatos, Comités populares, asociaciones y grupos de mujeres, organizaciones y comités de lucha de trabajadores autónomos y de pequeños comerciantes, estudiantes, todos aquellos que están siendo atacados por las medidas del gobierno de coalición. Todos ellos reafirmaron: “¡Basta ya! Hay otro camino, que está a favor del pueblo”.
Dimitris Koutsoumbas destacó desde la manifestación del PAME en Atenas: “No podemos perder más tiempo. El pueblo trabajador debe organizar ahora su lucha, sus demandas, organizar su alianza popular”
10 de julio de 2015
Varoufakis acusa a Schäuble de haber planeado la salida de Grecia del euro
El exministro griego de Finanzas Yanis Varoufakis ha señalado que la salida de Grecia de la zona euro, hipótesis popularmente conocida como ‘Grexit’, forma parte del plan para Europa diseñado por el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, como método para disciplinar a aquellos socios del bloque del euro que mostraran resistencia a los planes germanos de reestructuración de la eurozona.
“Cinco meses de intensas negociaciones entre Grecia y el Eurogrupo nunca tuvieron una oportunidad de éxito”, lamenta Varoufakis en un extracto del artículo que aparecerá el próximo 16 de julio en Die Zeit y que el exministro griego ha publicado en su blog personal.
Como forma de disciplinar
En este sentido, el economista afirma que el propósito del estancamiento en el que desembocaron las conversaciones no era otro que preparar el terreno para que Grecia fuera sacada de la zona euro “con el fin de disciplinar a los estados miembros que se resistían a sus planes para la reestructuración de la región”, algo que, en su opinión, se había decidido mucho antes incluso de que fuese elegido el propio Gobierno de Syriza.
“Esto no es teoría. ¿Cómo sé que el ‘Grexit’ es una parte importante del plan de Schäuble para Europa? Porque me lo dijo”, apunta Varoufakis.
A este respecto, el exministro griego sostiene que la razón de escribir el artículo no es criticar la denigración de las propuestas griegas por parte de los medios alemanes, ni el rechazo de Berlín a considerar seriamente el “moderado plan de reconfiguración de la deuda” presentado por Atenas o la “altamente política” decisión del BCE de asfixiar al Gobierno griego, así como la decisión del Eurogrupo de dar luz verde al BCE para cerrar los bancos del país heleno.
“Escribí este artículo como un europeo que observa el desarrollo de un particular plan para Europa”, sostiene Varoufakis, quien cuestiona si este plan es aprobado por los lectores alemanes y si es considerado bueno para Europa.
GRECIA: 24º Campamento antiimperialista de dos días de la Juventud Comunista griega
Resumen Latinoamericano, 13 de julio 2015.-
El 24º campamento antiimperialista de dos días de la KNE, que este año tuvo lugar cerca de la ciudad de Nafplio de 10 a 12 de julio de 2015, terminó con el discurso del Secretario General del CC del KKE, Dimitris Koutsoumpas.

Miles de militantes y amigos de la KNE de toda Grecia acamparon en la playa de Karazona donde tuvieron lugar una serie de actividades culturales, políticas y deportivas. Miles de jóvenes participaron en una visita organizada a Akronafplía, donde durante muchos años había una prisión donde se encarcelaban los comunistas en las décadas cuando el KKE operaba en condiciones de ilegalidad.
El domingo 12 de julio, miles de jóvenes llevaron a cabo una gran marcha en la ciudad de Trípoli donde en el período 1947 – 1949 el tribunal militar emitió 370 sentencias de muerte contra militantes del Ejército Democrático de Grecia (DSE) y 1087 sentencias condenatorias. En total emitió sentencias de seis mil años de encarcelamiento a los demás luchadores. Los jóvenes de la KNE celebraron un gran evento político en el lugar de ejecución (al lado del cementerio) donde el KKE erigió un monumento en memoria de los luchadores del DSE ejecutados. De este modo la KNE rindió honor a los héroes de la lucha de clases en Grecia.
En este evento D. Koutsoumpas señaló en su discurso que: “Seguimos adelante, de forma dinámica. Tenemos como armas nuestra cosmovisión, nuestra historia heroica, la experiencia clasista valiosa, nuestra convicción y perseverancia, nuestra convicción firme en la victoria final de la clase obrera, la conquista del poder obrero y popular, el socialismo-comunismo”.
Refiriéndose a los acontecimientos actuales, el SG del CC del KKE hizo un llamamiento de lucha contra el nuevo acuerdo antipopular con las uniones imperialistas, preparado por el gobierno de SYRIZA-ANEL con el apoyo de los demás partidos burgueses (ND, PASOK, To Potami). Destacó además que la solución de Grexit, es decir de la salida del euro y el establecimiento de la moneda nacional, mientras siguen predominando en el país las leyes bárbaras de la explotación capitalista, no constituye una salida favorable al pueblo.
Dimitris Koutsoumpas se refirió a la propuesta política completa del KKE que incluye la retirada de la UE y de la OTAN, la cancelación unilateral de la deuda, la socialización de los monopolios, con el pueblo en el poder.
“Para un curso de cambio verdadero de correlación de fuerzas a favor de la mayoría obrera-popular se requiere la agrupación de fuerzas al lado del KKE, su fortalecimiento en todas partes y sobre todo en los centros de trabajo y en los barrios populares”, destacó el SG del CC del KKE y llamó a los jóvenes comunistas a entrar en la primera línea de la lucha en todas partes “para defender al pueblo, por la supervivencia de las familias de la clase obrera y de las capas populares, para dar el golpe final al monstruo de la explotación y la guerra capitalista”.
Ultimátum a Grecia: O cambia sus leyes y cumple doce condiciones en tres días o se le expulsa del euro
Además de la condición de aprobar las medidas antes del miércoles, el Eurogrupo exige profundizar la reforma laboral y la de las pensiones y más privatizaciones. A cambio, Tsipras conseguiría un importante tercer rescate: entre 82.000 y 86.000 millones de euros
12 julio 2015
El primer ministro griego Alexis Tsipras, en su llegada a la cumbre de líderes de la eurozona celebrada el domingo en Bruselas.
Según informa la BBC, basándose en informaciones de AFP, en la cumbre de emergencia de jefes de Estado y de Gobierno que se celebra este domingo en Bruselas se ha alcanzado un principio de acuerdo para la concesión de un tercer rescate a Grecia que oscilaría entre los 82.000 y los 86.000 millones de euros.
Los ministros de la zona euro dieron a Grecia hasta el miércoles para aprobar nuevas leyes como condición para abrir negociaciones sobre un plan de rescate que Atenas necesita para evitar perder el acceso a la moneda común, dijo el domingo el ministro de Finanzas finlandés, Alexander Stubb.
Describiendo la propuesta conjunta que el Eurogrupo de ministros de Finanzas ha planteado a esta cumbre de líderes de la zona euro, Stubb dijo a los periodistas que había tres condiciones: “Número uno, tiene que aplicar leyes de aquí al 15 de julio. Número dos, duras condiciones, por ejemplo en reformas laborales y pensiones e IVA e impuestos. Y número tres, medidas bastante duras también por ejemplo en privatizaciones y fondos de privatización”, enumeraba Stubb.
“Y para nosotros lo más importante es que (…) todo este paquete tiene que ser aprobado tanto por el Gobierno griego como por el Parlamento griego y luego ya veremos”, ha rematado el ministro finlandés.
Poco después de conocerse estas condiciones, se ha hecho un receso en la reunión con el objetivo de que el primer ministro griego, Alexis Tsipras, hablase en una conversación aparte con sus homólogos alemán y francés y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.
Anteriormente, los ministros de Economía y Finanzas de la zona del euro advirtieron a Grecia de que no habrá una quita de su deuda y no descartaron una salida del euro si no se logra un acuerdo.
“En el caso de que no se llegue a un acuerdo, se le ofrecerán a Grecia negociaciones rápidas para una salida de la zona del euro, con una posible reestructuración de la deuda”, dice una de las frases, entre corchetes y por tanto abierta a discusión, del borrador consensuado por el Eurogrupo que analizan ahora los jefes de Estado y de Gobierno.
El diario americano Politico ha tenido acceso al documento completo, en el que se enumera un total de doce condiciones a Grecia para asegurar su permanencia en el euro:
1. Aumento del IVA
2. Ampliación de las bases impositivas
3. Sostenibilidad del sistema de pensiones
4. Reformar el Código Civil
5. Garantizar por ley la independencia del ELSTAT (la oficina de estadística griega)
6. Plena aplicación de recortes de gasto automáticos
7. Cumplir la directiva sobre la recuperación bancaria
8. Tomar decisiones ejecutivas sobre los préstamos impagados
9. Privatizar el suministro de electricidad
10. Asegurar la independencia del ente privatizador TAIPED
11. Despolitizar la administración griega
12. Regreso de los hombres de negro de la Troika a Atenas (el texto la llama “las instituciones”)
En esta línea se ha manifestado la canciller de Alemania, Ángela Merkel, quien afirmó a su llegada a la cumbre de la eurozona que “no habrá un acuerdo a cualquier precio” con Grecia y llamó la atención sobre la “pérdida de confianza”.
“La divisa más importante está desaparecida. Y esa es la confianza. No habrá un acuerdo a cualquier precio”, afirmó Merkel a su llegada a la cumbre extraordinaria de líderes de los 19 países que comparten el euro.
La canciller alemana señaló también que los líderes examinarán “si se pueden empezar las negociaciones del programa del Fondo de Rescate Europeo (ESM)”. “Si tenemos éxito o no habrá que verlo”, añadió.
Los ministros de Economía y Finanzas de los diecinueve socios del euro siguen reunidos, mientras sus líderes llegan a esta nueva cumbre extraordinaria en la que intentarán buscar una salida a la crisis de Grecia en un momento en el que muchos expresaron desconfianza hacia Atenas porque en el pasado no ha cumplido sus promesas.
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, decidió por la mañana suspender la cumbre de los líderes de toda la Unión Europea que había convocado también para este domingo.
La reunión del Eurogrupo está en su segundo día sin que los ministros hayan conseguido pactar todavía una declaración conjunta sobre el inicio de las negociaciones del tercer rescate solicitado por Atenas y la lista de reformas que deben acompañarlo.
Tsipras, en contacto con Estados Unidos
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, aseguró hoy en una conversación telefónica al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jack Lew, que su país quiere un acuerdo, pero subrayó que este debe ser “sostenible” y respetar “mínimamente” al pueblo heleno.
Según indicaron fuentes gubernamentales, Tsipras señaló que para que haya un acuerdo “lo tienen que desear todas las partes”, y añadió que “Grecia ha demostrado que lo quiere”. Palabras similares a las que tuvo a su llegada a la cumbre, cuando dijo que esta noche habrá un acuerdo “si todas las partes quieren”.
El primer ministro recalcó que ante todo el acuerdo debe ser “sostenible” y tener un “mínimo de respeto al pueblo griego y a lo que ha sufrido en los últimos cinco años”.
El líder griego dijo llegar a esta cita con la voluntad de “encontrar un compromiso mutuo”. “Se lo debemos a los pueblos de Europa, que quieren una Europa unida y no dividida. Podemos lograr un acuerdo esta noche si todas las partes lo quieren”, subrayó Tsipras.
El ministro de Economía griego adelanta
que las medidas de control de capitales seguirán dos meses más
Los bancos griegos podrían abrir la próxima semana. La cumbre del Eurogrupo sigue su curso pero el acuerdo aún parece lejano, con los acreedores europeos exigiendo más medidas a Tsipras. Berlín podría plantear una salida temporal de Grecia del euro
Greek Finance Minister Euclid Tsakalotos walks past Lithuanian counterpart Rimantas Sadzius (R) and European Economic and Financial Affairs Commissioner Pierre Moscovici (L) during an euro zone finance ministers meeting in Brussels, Belgium, July 11, 2015
El nuevo ministro griego de Finanzas, Euclid Tsakalotos, junto a su homólogo lituano Rimantas Sadzius (derecha) y el comisario europero de Asuntos Económicos Pierre Moscovici (izquierda) durante la reunión del Eurogrupo en Bruselas.
BRUSELAS/MADRID.- Las medidas de control de capitales impuestas sobre los bancos Griegos permanecerán activas al menos dos meses más, afirmó el ministro de Economía del país George Stathakis este sábado. “Estarán en vigor durante dos meses o más”, manifestó a la televisión helena Mega TV, mientras en Bruselas se celebra una reunión extraordinaria del Eurogrupo (ministros de Finanzas de la zona Euro) que está decidiendo un posible tercer rescate.
De momento, los asistentes a dicha reunión están divididos en cuanto a la mejor vía para superar la crisis de Grecia y alejar el fantasma de su salida del euro, aunque han expresado su voluntad de avanzar ante las complejas y difíciles negociaciones que están encarando este sábado. Los representantes de la eurozona debaten la petición de Grecia para un tercer multimillonario rescate y la oferta de reformas con que la acompañan, sobre la base de un análisis de las instituciones acreedoras (la CE, el BCE y el FMI).
La lista de reformas del Gobierno del primer ministro griego, Alexis Tsipras, respaldada por el Parlamento heleno, aumenta impuestos y cotizaciones sociales y reduce las pensiones, en una línea muy similar a la oferta que esos organismos hicieron a Grecia y que esta rechazó el mismo día en que convocó por sorpresa el referéndum del pasado 5 de julio.
La situación de Grecia se ha ido deteriorando en los últimos meses y en especial desde finales de junio, cuando no abonó al FMI un pago de 1.500 millones de euros y vio expirar su segundo rescate financiero sin un acuerdo con sus socios para acceder a los 7.200 millones que estaban pendientes. Posteriormente decretó un corralito financiero que ya dura dos semanas y deja sin aliento a la economía helena, falta de liquidez y ahogada por una abultada deuda que alcanza el 175% del PIB.
Berlín podría plantear una salida temporal del euro
El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, ha planteado una salida de Grecia durante cinco años de la eurozona como una posible solución a la actual crisis. Según publica el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung en su edición digital existe un documento del Ministerio de Finanzas que plantea dos posibles caminos para superar la crisis.
La primera sería que Grecia mejorara rápidamente su última propuesta a la eurozona que incluiría el traspaso de bienes por valor de 50.000 millones de euros a una agencia fiduciaria para que estos sirvieran de garantía al pago de nuevos créditos. El segundo camino sería la salida temporal de la eurozona acompañada de ayuda humanitaria de ayudas al crecimiento.
La última propuesta de Grecia es considerada por el Ministerio de Finanzas como insuficiente para un paquete de rescate del Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEDE).
“En la propuesta faltan reformas claves para modernizar el país y a largo plazo lograr un crecimiento estable”, dice el ministerio.
Schäuble, antes de la reunión del eurogrupo de hoy, había dicho que esperaban negociaciones muy difíciles y no ocultó que lo que los griegos han puesto sobre la mesa de negociaciones no le parece suficiente. El ministro señaló que ya no se trata de una prolongación del segundo paquete de rescate sino de un tercero dentro del MEDE que implicaría un periodo más largo y sumas más altas lo que ya de por sí implica mayores exigencias.
Las réplicas del terremoto político tras el referéndum en Grecia
Resumen Latinoamericano / Alwaght, 12 julio 2015.–
El pasado domingo, se celebró el referéndum en Grecia en el que el 61% de los griegos votaron NO a las políticas de austeridad propuestas por los acreedores de Atenas, el Banco Central Europeo (BCE), la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Este NO histórico de los griegos a las políticas impuestas de la Unión Europea (UE) se considera muy importante.
De hecho, el referéndum griego se considera un terremoto político en la UE que tendrá replicas en el futuro. Hay ciertos puntos en este sentido:
1) La crisis de Grecia, como los otros países miembros de la UE, es la “crisis de la deuda”. Según la propuesta de la troika europea, Grecia, para pagar su deuda a las potencias europeas, deba pedir préstamo a estos países bajo la condición de aplicar unas severas políticas de austeridad. Es decir, Atenas debe ahorrar suficiente dinero expulsando a los trabajadores y empleados, aumentando la edad de jubilación, eliminando los servicios públicos gratuitos, incrementando los impuestos etc. para que pueda recibir un préstamo de la UE. Pero, estas condiciones, durante los recientes años, solamente han aumentado la presión contra el pueblo griego y sus problemas económicos no se han resuelto.
En la actualidad, la deuda griega supera los 321 mil millones de euros y casi 70 por ciento de sus acreedores son las potencias europeas. El FMI prestó 32 mil millones de euros al país heleno, el BCE 27 mil millones, los países miembros de la zona euro 53 mil millones y el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FESF) 141 mil 800 millones. Los acreedores dieron un plazo de menos de 2 años a Grecia para que pague casi 40 mil millones de euros al BMC, FMI y otros bancos europeos. Pero, las autoridades griegas han anunciado varias veces que no tienen dinero para pagar sus deudas.
Antes de la celebración de este referéndum, casi ninguno de los acreedores europeos estaba dispuesto a renunciar a ninguna parte de sus demandas. Tanto el presidente de la Comisión Europea como el presidente del Consejo Europeo y la canciller alemana, Ángela Merkel, habían anunciado que las autoridades griegas nunca podrán deshacerse de sus deudas sin cooperar con la troika.
2. Entretanto los medios de comunicación occidentales han tratado de intimidar al pueblo griego ante lo que califican de las “horribles secuelas de la salida de la zona euro”. Por otra parte, las potencias europeas están conscientes de que la victoria de Tsipras en este referendo podría fortalecer su lucha política con la Unión Europea (UE) y convertirse en un modelo a seguir para los países del sur de Europa, que sufren las mismas condiciones en Grecia.
Los países como Italia, España y Portugal debido a la presencia de partidos izquierdistas y anti-austeridad están propensos a seguir los pasos de Grecia. Por consiguiente, podría aumentar el euroescepticismo en Europa, lo que a su vez causaría el colapso total de la eurozona.
3. Uno de los posibles escenarios para Grecia es la salida de la eurozona. En este caso, Atenas se verá obligada a recortar drásticamente los gastos públicos y acuñar una moneda nacional para pagar salarios de los empleados y trabajadores. Ante la posibilidad del incremento del euroescepticismo y el desmantelamiento de la UE tras la salida de Grecia de la eurozona, las potencias europeas cuyo poder económico depende de la moneda común europea podrían considerar ventajas especiales a Grecia para mantenerla en la zona. Sin embargo, tal medida pese a que es capaz de disuadir a los griegos de salir del bloque comunitario, podría dar motivo a otros países como Italia, España y Portugal a seguir las políticas de Grecia, es decir, la celebración de referéndums sobre las propuestas de los acreedores europeos y el rechazo a sus medidas para pagar sus deudas.
El diario estadounidense The New York Times hace referencia a las opciones sobre la mesa de Alemania, Francia e incluso otros países europeos: “Si ellos aceptan las demandas del Gobierno de Grecia, crearán un mal modelo para todos los países que se oponen a las políticas de austeridad de la Unión Europea y darán este mensaje a los votantes portugueses, españoles e italianos que si eligen a los partidos radicales llegarán a un mejor resultado. Esta medida dará luz verde a todos los países para tomar grandes préstamos y luego negarse a pagar sus deudas”.
4. El mejoramiento de las situaciones económicas en Grecia tras la salida de la zona euro sería actualmente la peor pesadilla de los líderes europeos. Los balances de un nuevo sondeo llevado a cabo en Italia demuestran que el porcentaje de los ciudadanos italianos a favor de la salida de la eurozona ha aumentado de un 26 %, a principios del año 2014, a unos 40,1 %.
Por otra parte, el acercamiento de Grecia a China, Rusia y los países latinoamericanos que han acogido con beneplácito el resultado del referéndum griego, junto con la voluntad revolucionaria del pueblo podría ayudar a la materialización de esta pesadilla.
En las circunstancias actuales, si la UE decide expulsar a Grecia de la zona euro abrirá la posibilidad del fortalecimiento del euroescepticismo en el continente y si decide mantener este país con ventajas especiales podría ayudar al surgimiento de “otras Grecias”. La mejor descripción para la situación actual en Europa es el “terremoto político” cuyas horribles réplicas todavía no se han producido.
Llamado urgente a los movimientos populares: es hora de la solidaridad con Grecia
Por Aram Aharonian, Resumen Latinoamericano, 12 julio 2015.-
Las condiciones de vida cotidiana del pueblo griego están pasando a ser dramáticas ante el vaciamiento y aislamiento financiero. Grecia no tiene recursos mínimos para poder pagar salarios ni pensiones, hacer funcionar su economía y sostener las necesidades básicas de la población . Más allá de promesa tranquilizadoras, el sistema financiero está colapsado al haber el Banco Central Europeo (ECB) cortado la líneas de liquidez que venía ofreciendo a los bancos griegos ante el permanente drenaje de depósitos.
El Banco Central de Grecia tampoco tiene reservas en euros ni en dólares para afrontar las importaciones imprescindibles de alimentos: Grecia no puede ser autosuficiente en materia alimentaria.
En el marco del pánico financiero y la crisis abierta, difícilmente vuelve la calma, más aún cuando en Bruselas y Berlín prevalecen las opiniones ortodoxas de no ceder ante Grecia por el antecedente que podría significar para que otros países deudores tomaran el mismo camino de democratizar el debate sobre la deuda.
No vivimos un momento sólo para análisis improvisados con frases de ocasión. Cualquier sea la resolución, lo que ocurra en Grecia tendrá enormes efectos en nuestra región. Nuestros pueblos latinoamericanos ya han vivido situaciones similares: basta recordar la que vivió Argentina al inicio del milenio. Argentina mantiene una posición internacional definida contra banqueros y usureros, pero también es un país muy dotado para los producción de alimentos.
Sería um gesto extraordinario de enorme y positiva repercusión tanto nacional como internacional, si de la Cumbre Social del Mercosur, a celebrarse esta misma semana en Brasilia, surgiera un compromiso concreto de apoyo y solidaridad de la región para con el pueblo griego. Y, son los movimientos populares los que pueden influir en nuestros gobiernos para que protagonicen un gesto inmediato y concreto, de enorme significación: el compromiso de brindar líneas de crédito en monedas locales para el ofrecimiento de alimentos y petróleo. Por supuesto, si hubiera estado en marcha el Banco del Sur, todo ésto sería más fácil aún.
Sabemos que economistas y funcionarios argentinos, uruguayos y brasileños han estado siguiendo de cerca la situación e intercambiando ideas. Pero también la solidaridad debiera nacer desde las entidades vinculadas los pequeños y medianos productores agropecuarios, quienes bien podrían anunciar inmediatamente su voluntad de remitir alimentos a Grecia.
El anuncio inmediato, aunque fuera en un principio sólo gestual tendria enorme impacto por dar la señal que el pueblo griego no se encuentra sólo y referir el mismo dilema que subyace en nuestra región entre los que desean volver al camino neoliberal y los que bregan por naciones independientes y no condicionadas por el FMI y los especuladores financieros.
No sabemos qué pasará en las próximas horas, pero con o sin acuerdo, la situación cotidiana se deteriorá en los próximos días enormemente, sobre todo por la negativa del Banco Central Europeo de brindar liquidez elemental (euros en los cajeros, pero también para las importaciones esenciales, entre otros) lo cual lleva la economia griega a la parálisis.
Las informaciones de prensa hablan que se estarían ya previéndose algunas operaciones de ayuda emergencia desde Europa a Grecia, más parecidos en realidad a acciones caridad paternalista y condescendiente, ya que en tanto los mismos países seguirán negando el apuntalamiento financiero elemental y urgente . Por lo tanto, un gesto real de apoyo inmediato por parte de los países del Mercosur, por el contrario, sería un signo claro , digno y concreto del solidaridad y apoyo de países del sur al pueblo griego, muy distinto al paternalista, condescendiente y acotadísimo que, aun en el mejor de los casos, remitirían Merkel, Juncker,Schaeuble y sus amigos .
Finaliza la gira del papa por nuestra región. Francisco fue el que repitió en estos días, lo que el pensa miento crítico latinoamericano y varios de los líderes de la región vienen repitiendo en las últimas décadas: que el capitalismo es un sistema agotado, que ya no se lo aguanta más, que el ajuste siempre se hace a costa de los pobres, que destruye la casa común y condena a la Madre Tierra, que los monopolios son una desgracia, que el capital y el dinero son “el estiércol del demonio”, que se debe estar en guardia ante las viejas y nuevas formas de colonialismo…
Y como instó Francisco en Santa Cruz de la Sierra a los movimientos populares: “No se achiquen”. Esta es la hora de la solidaridad.
MITOS GRIEGOS
por LUIS BRITTO GARCÍA, Resumen Latinoamericano, 12 julio 2015.-
1
Mito, falsa narrativa que padecemos como realidad cuando no sabemos interpretarla. Cuando toda lógica nos es arrebatada, queda el oráculo de las leyendas primordiales.
2
Grecia colapsa bajo el peso de una deuda odiosa, ilegítima e impagable. Los monopolios mediáticos culpabilizan a la víctima: el pueblo, que no consintió en endeudarse ni recibió el dinero, que se fue casi todo en auxiliar bancos quebrados e importar armamentos. La túnica empapada con sangre del centauro Neso inflige al héroe a quien cubre un dolor tan atroz, que la víctima prefiere morir incinerada.
3
Marx profetiza que las crisis económicas se harán cada vez más graves y frecuentes, que tras cada una el capital se concentrará en un número menor de manos. Imposible ocultar el cumplimiento del vaticinio. Desde 2009 el capitalismo está y sigue bajo la más grave crisis de la Historia. Los Estados manejados por camarillas neoliberales dieron al capital las más amplias libertades, y éstas se tradujeron en un inmenso fraude de activos tóxicos que reventó el corazón del sistema, el complejo financiero. Para evitar el cumplimiento de una profecía, Edipo comete los crímenes que lo llevan justamente a cumplirla.
4
En Estados Unidos, el 1% más rico ha acumulado el 95% del crecimiento total posterior a la crisis desde 2009, mientras que el 90% más pobre de la población se ha empobrecido aún más. La organización benéfica Oxfam predice que para 2016 el 1% de la población mundial acaparará más de la mitad de la riqueza del planeta (www.oxfam.org). The Economist del 19-6-2015 editorializa que “la economía global todavía encara todo tipo de riesgos, desde la saga de la Deuda Griega hasta los inestables mercados de China”; predice un nuevo colapso y añade que “el peligro está en que, habiendo gastado su arsenal, gobiernos y bancos centrales no dispondrán de municiones para combatir la próxima recesión”. El Rey Midas recibió de los dioses el don de convertir todo lo que tocaba en oro. Así convirtió en inútil metal dorado los alimentos, el agua, a su propia hija.
5
Los Estados occidentales consintieron en el gasto multiplicador para reactivar la economía y redistribuir el ingreso, porque solo de tal modo, según confesó paladinamente John Maynard Keynes, se podía evitar la instauración de nuevos Estados socialistas. Así crearon los paliativos del Estado de Bienestar, la Sociedad de Consumo y el keynesianismo militar. La Unión Soviética colapsó bajo el gasto armamentista en 1990. Muerto el perro, se acabó la rabia: los Estados capitalistas retiraron todas las concesiones que habían hecho a sus trabajadores. Una vez más, según afirman Marx y Engels en el Manifiesto Comunista, “Por eso, los gastos que supone un obrero se reducen, sobre poco más o menos, al mínimo de lo que necesita para vivir y para perpetuar su especie. Y ya se sabe que el precio de una mercancía, y como una de tantas el trabajo, equivale a su coste de producción”. La precarización laboral se convirtió en modo de vida; la tercerización de las maquilas hacia el Tercer Mundo distribuyó equitativamente miseria y desempleo masivo. El capital financiero, la más parasitaria e improductiva de las formas del capital, se erigió en factor esencial de una economía del fraude que lo devora todo. Por orden del rey Dánao, sus hijas asesinaron a sus maridos, y fueron condenadas a intentar llenar eternamente un tonel sin fondo.
6
Los países de la tierra deben en promedio 64% de su PIB en Deuda Pública. Esta servidumbre tiene su fiel reflejo en la esclavitud de los particulares bajo la deuda privada. El dinero en efectivo es progresivamente suplantado por el plástico, el cual supone para el usuario una mordida por lo menos del 10% cada vez que lo utiliza, e intereses usurarios acumulativos. Todo se adquiere a crédito, con intereses devoradores. Al igual que los peones en las “tiendas de raya” de los hacendados, el ciudadano común vive sólo para pagar un débito que, al igual que el de los países, no hace más que renovarse y crecer hasta la bancarrota. Los países en default están integrados por ciudadanías en quiebra. Como en una siniestra ley de Malthus de la usura, la capacidad de pago crece sólo en forma aritmética, mientras que la Deuda crece exponencialmente en proporción geométrica. Cual cabezas de la Hidra de Lerma, las de la Deuda se regeneran infinitamente.
7
Sobre Grecia capitalismo e imperialismo ejercen todas las presiones. Como casi todos los de Europa, Grecia es un país ocupado. Una atroz represión de los Aliados exterminó a la izquierda entre 1946 y 1949. Hay bases militares de la OTAN en Tesalónica, Souda Bay, Larissa y Preveza. La base militar de Creta fue utilizada para la atroz destrucción de Libia. La Alianza Atlántica cuenta con Grecia como base estratégica en sus políticas contra Siria y otros países del Meditarráneo y del Oriente Medio. Estados Unidos impone maniobras navales conjuntas a Israel y Grecia, propicia una entente militar y comercial entre Chipre, Grecia e Israel para extraer gas de los yacimientos submarinos de la zona, excluyendo a Rusia y a Turquía, que codician estas fuentes energéticas. El suministro energético de la Unión Europea depende de un oleoducto Trans Adriático que pasa asimismo por el país heleno. En Europa están las máquinas que imprimen euros, y gran parte del sistema bancario que estrangula a los helenos. La salida de Grecia de la zona euro y de la Unión Europea podría ser la señal para la desbandada de otros países atenazados por deudas. Los helenos podrían buscar acercamientos con Rusia, que necesita aliados en el Mediterráneo, y con China, que ha ofrecido incluirla en la Ruta de la Seda y propuesto acuerdos para renovarle los ferrocarriles y arrendar el puerto del Pireo. El codicioso Agamenón desató la cólera de Aquiles arrebatándole a Briseida; el Pélida se retiró de las huestes de los aqueos y éstos estuvieron a punto de perder la guerra contra Troya.
8
Para salir de este laberinto Syriza cuenta con el hilo del ejemplo. El referendo en el cual 63% votó contra la tiranía de la Troika es demoledora requisitoria contra el poder financiero no elegido por nadie que maneja un poder político que aplasta a los pueblos con deudas que ninguno consiente. Consultas parecidas deslegitimarían a los sistemas financieros y políticos que hoy tiranizan al mundo. Una encuesta realizada por Oxfam en seis países (España, Brasil, India, Sudáfrica, el Reino Unido y Estados Unidos), “pone de manifiesto que la mayoría de los ciudadanos (ocho de cada diez en España, por ejemplo) considera que las leyes están diseñadas para favorecer a los ricos. Del mismo modo, la mayoría de los ciudadanos estaba de acuerdo con la afirmación de que ‘los ricos tienen demasiada influencia en el rumbo del país’”. ¿Qué tal si cunde el ejemplo y se someten a votación en toda Europa y en el resto del mundo las cargas de la Deuda Impagable y los políticos que la concertaron? ¿Qué tal si no hay tales consultas, y el sistema bajo el cual vivimos queda desnudado como tiranía de una minoría sin rostro no elegida por nadie? Teseo mata al Minotauro, y sale del laberinto siguiendo el hilo que le había proporcionado la amorosa Ariadna.
9
El capitalismo colapsa por arriba, en el sistema financiero, y por debajo, en la depauperación de los trabajadores por débitos que los consumen. Como Grecia, preguntemos a los pueblos si reconocen la deuda que no han contraído y la tiranía financiera que los excluye. El gigante Anteo era invencible mientras estaba en contacto con la tierra. Los gobiernos son inconmovibles mientras están arraigados en el sustrato social que es su pueblo.
La «crisis griega», vista desde Grecia
Vista desde Grecia, lo único que la crisis griega tiene de “griega” es el nombre. Se trata de una situación en la que se encuentran en juego intereses estratégicos cuyo alcance va mucho más allá de los Balcanes y que actúa como una trampa en la que han caído los principales dirigentes de la Unión Europea. Ya que, si en efecto se trata de un rejuego geopolítico, las reacciones de Alemania y de sus aliados van a volverse contra ellos mismos y contra todos los europeos.
De izquierda a derecha: Sentado, Wolfgang Schauble, actual ministro alemán de Finanzas, que anteriormente fue varias veces ministro del Interior. Son notorios su alineamiento con Washington, su oposición a las alianzas con Moscú, su apoyo a la guerra contra Irak y al campo de prisioneros de Guantánamo. Al centro, Angela Merkel, canciller alemana. Ex responsable de propaganda en la desaparecida RDA, de la noche a la mañana se unió al gobierno de Helmut Kohl y la CIA aún la mantiene bajo vigilancia. En tercer plano, Otmar Issing, profesor de Economía. Simultáneamente consejero del banco Goldman Sachs y administrador del Banco Central Europeo, publicó en 2012 un libro a favor de la expulsión de los «PIIGS» (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) de la Eurozona.
«No moriremos por Dantzig», decían los franceses hace 70 años. «No pagaremos por los griegos», dicen hoy los alemanes. Y si en 70 años la fuerza del dinero reemplazó, en Europa, la fuerza de las armas, el resultado no es menos mortal para los pueblos. Tampoco es, a fin de cuentas, menos autodestructiva.
El ataque contra Grecia iniciado por poderosas fuerzas «geoeconómicas», las del capital financiero totalmente liberado de toda forma de control, de un Imperio del Dinero en gestación, reviste a nivel mundial una importancia enorme, que sobrepasa ampliamente la dimensión de ese pequeño país. Es la primera de una serie de batallas que decidirán el futuro de los Estados y de los países europeos, el del ideal de una Europa unida, independiente, social, la de nuestra democracia y nuestra civilización. La interrogante a la que hoy se trata de responder, en Grecia, es saber quién va a pagar la deuda acumulada de la economía mundial, incluyendo la deuda vinculada al salvamento –en 2008– de los grandes bancos.
¿La pagarán los pueblos de los países desarrollados, aunque ello implique la supresión de los derechos sociales y democráticos conquistados a lo largo de 3 siglos de lucha, en otras palabras, sacrificando la civilización europea? ¿La pagarán otros países? ¿La pagaremos destruyendo el medio ambiente? ¿Prevalecerán los bancos ante los Estados o sucederá lo contrario? ¿Logrará Europa dominar nuevamente ese monstruo que es el capital financiero totalmente desregulado, reinstaurando una regulación de los flujos de capitales, en el marco de un proteccionismo razonable y de una política de crecimiento, contribuyendo a la construcción de un mundo multipolar, dando así un ejemplo de envergadura mundial? ¿O bien, sucumbirá Europa en medio de implacables conflictos internos, consolidando el papel dominante –aunque hoy vacilante– de Estados Unidos y quizás mañana el de otras potencias, o quizás incluso de totalitarismos, a nivel mundial o regional?
La crisis griega
Los gobiernos europeos y su Unión, que han dedicado sumas colosales al salvamento de los bancos, imponen a Grecia la adopción de medidas que implican la mayor regresión de toda la historia de ese país, exceptuando únicamente el paréntesis de la ocupación alemana, de 1941 a 1944, hundiéndola además en la mayor recesión que ese país haya conocido en varias décadas, privándola por tiempo indeterminado de toda perspectiva de crecimiento. Lo cual puede, además, hacer simplemente imposible el pago de su deuda, o sea corriendo el riesgo de convertir a Grecia en una especie de Lehman Brothers en la nueva fase de la crisis mundial iniciada en 2008.
Hemos llegado a un punto en que el Banco Central Europeo presta a los bancos a una tasa de interés de 1% para que estos le presten a Grecia a tasas de 6 o 7%. Al mismo tiempo, los gobiernos europeos se niegan a aceptar la emisión de las euro-obligaciones que podrían ayudar a normalizar las tasas que paga el Estado griego.
Alemania contra Europa
Hace 20 años, el primer acto de la Alemania recientemente reunificada, alcanzando su plena «mayoría estratégica», fue dar el tiro de gracia a la Yugoslavia multinacional y federal, imponiendo a sus socios el reconocimiento de las diferentes Repúblicas que la componían. El resultado fue, en primer lugar, una serie de guerras que sembraron la ruina y la muerte en los Balcanes, pero sin resolver ninguno de sus problemas. Otros resultados fueron la temprana muerte de la balbuceante política exterior y de defensa de la Unión Europea así como el solemne regreso de Estados Unidos a su papel de amo absoluto del sudeste europeo.
Pero todo eso parecerá un simple delito en comparación con lo que puede pasar ahora por causa de la miopía de Berlín y de la manera dogmática, extremadamente egoísta, en que defiende las reglas de Maastricht, dispuesto –según parece– a sacrificar uno o varios de sus socios, incluso pertenecientes al «núcleo duro» de la Unión Europea, la Eurozona, hundiéndolos en el desastre económico y social.
Hoy en día, lo que está en juego con la crisis «griega», con la crisis «española», con la crisis «portuguesa» o con cualquier otra crisis que pueda aparecer mañana, no es solamente la política común europea, ni el destino de los Balcanes. Es el ideal mismo de la Europa unida lo que está al borde de la desaparición, y con ello su moneda común, como ya han señalado los políticos y analistas económicos más brillantes, tanto en Europa como
a escala internacional.
Si bien en 1990-91, la política alemana sentó… el papel de Estados Unidos en el sudeste de Europa, la política alemana actual conduce a la consolidación de su papel hegemónico, hoy debilitado no sólo en la escena europea sino a nivel mundial. Y al mismo tiempo priva a Europa de la posibilidad de desempeñar, basándose en sus ideas y su civilización, un papel de vanguardia en la tan necesaria revisión del sistema mundial. Errores históricos de tan enorme envergadura no carecen de precedentes en la historia de Alemania. Berlín sobrestima hoy su poderío económico, exactamente de la misma manera como sobrestimó su poderío militar en los años 1910 y 1930, contribuyendo así a la destrucción de Europa –y a su propia destrucción– durante las dos Guerras Mundiales.
La instauración de la moneda única y el modo de funcionamiento de la Unión Europea han sido provechosos principalmente para Alemania, que sin embargo se niega a «abrir su cofre» para ayudar a sus socios en dificultades. Alemania no defiende a Europa, en el plano exterior, de los ataques bancos internacionales bajo control de los anglo-estadounidenses, ni de los ataques del capital financiero, designados eufemísticamente como «los mercados». Tampoco defiende a Europa en el plano interno, no sólo porque se niega a prestar ayuda a un supuesto socio, en este caso a Grecia, sino además porque incluso insulta a ese país, a través de una campaña sádica y racista de los medios de prensa alemanes, ¡precisamente cuando ese país enfrenta graves dificultades!
Alemania y Maastricht
Alemania tiene razón cuando sostiene que, al actuar así, está defendiendo las reglas de Maastricht, que prohíben todo tipo de solidaridad y de ayuda entre los miembros de la Unión Europea e imponen, para la eternidad, una política monetaria que no existe en ninguna otra parte del mundo.
Esas reglas son las que convienen a los intereses alemanes, al menos tal y como los conciben los medios dominantes de Berlín, y sobre todo a los intereses de los bancos y más generalmente de los grandes propietarios del capital financiero. Las reglas de Maastricht garantizan sus ganancias, como también lo hace el régimen de liberalización total de los intercambios de capitales y mercancías, reglas que prohíben explícita o implícitamente a los europeos la práctica de una política inflacionista, keynesiana, anticíclica, cuando pudiese resultar necesario, pero que también les prohíbe defenderse contra el antagonismo económico exterior, venga de Estados Unidos o de China.
Sin embargo, al afirmar, con toda razón, que su política actual se basa en el tratado de Maastricht, texto que hay que respetar como si fuese el Evangelio, Berlín revela, sin querer, el carácter monstruoso del actual edificio europeo. No hace falta ser economista, basta el simple sentido común, para entender que ninguna unión entre personas, pueblos, Estados, o lo que sea, puede durar mucho si se basa en… ¡prohibir la solidaridad entre sus componentes!
Si los pueblos de Europa aceptaron la idea de la unificación europea no fue para encaminarse a la ruina. La aceptaron para obtener más garantías de seguridad y de prosperidad. Al negar a sus socios la ayuda que necesitan, los dirigentes alemanes deslegitiman, en gran medida, tanto el ideal de la Europa unida como el de la moneda única, así como su propia ambición de encabezar esa Europa. ¿De qué sirve una Unión que moviliza todo sus medios para salvar a los bancos que provocaron la crisis de 2008 pero que se niega a salvar un pueblo europeo amenazado por esos mismos bancos, anteriormente salvados del naufragio gracias al dinero de los fondos públicos?
La única razón que hace que los miembros de la eurozona afectados por la crisis se mantengan aún en ella es su temor por las consecuencias que podría tener su salida (y ciertos intereses de sus clases dirigentes). Pero, ¿por cuánto tiempo bastará esa razón, sobre todo ante una posible agravación de la crisis económica que transformará amplias zonas de Europa en una especie de Latinoamérica? Al igual que en el siglo XX, Alemania pagará de nuevo, ella también, el precio de su egoísmo. Políticamente, porque su propio papel se verá socavado. Económicamente, porque su actitud ahogará a los compradores de sus productos. Pero es muy posible que sólo se dé cuenta de ello cuando ya sea demasiado tarde.
La crisis griega como crisis de la eurozona
Es casi evidente que la crisis griega no está relacionada únicamente, ni siquiera fundamentalmente, con los problemas internos bastante importantes del país, con la debilidad de su Estado y de su sistema político, fuente de una extensa corrupción. Esos problemas, así como el hecho que Grecia invierte sumas colosales para defenderse de una Turquía negacionista, son sin embargo factores que determinan la forma, el momento de aparición de esta crisis y la capacidad del país para enfrentarla. Pero no son la causa, como lo prueba la crisis en España, en Portugal y también en otros países.
En Grecia puede tomar el aspecto de una crisis de la deuda pública y en España el de una crisis del endeudamiento privado. El hecho es que la crisis está en todas partes. Lo que refleja es la incapacidad a largo plazo de los países más débiles de la Unión para enfrentar, por un lado, una política monetaria diseñada en función de los intereses de Alemania y de los bancos internacionales, así como la supresión de toda barrera de protección externa de la eurozona.
El funcionamiento «interno» de la moneda única conduce, a falta de mecanismos compensatorios, a una transferencia permanente de la plusvalía del sur de Europa hacia el norte. El funcionamiento «externo» de la eurozona, que voluntariamente se prohíbe a sí misma todo tipo de protección contra la competencia estadounidense y china, y toda política industrial y social, toda armonización, conduce a la degradación de la capacidad europea de producción en el conjunto de la Unión, comenzando por los países más débiles.
La industria griega, por ejemplo, se traslada del norte de Grecia hacia los Balcanes y los turistas abandonan el país donde impera una moneda cara –el euro– para irse al litoral turco.
El problema va a empeorar con el fin, dentro de poco, de las políticas de cohesión. Es
evidente que el problema estructural griego ha acentuado la situación y puesto a Grecia en medio de la crisis europea, pero ese problema no creó la crisis de la Unión. El sur de Europa no es la única región que enfrenta esos problemas. Francia, país central y metropolitano, corazón político de Europa, si se considera que Alemania es el corazón industrial, también los ha detectado y tiene que enfrentarlos. Esos problemas dieron origen al rechazo del pueblo francés a la Constitución europea propuesta en 2005. Desde entonces, importantes intelectuales franceses han resaltado el callejón sin salida al que se encamina la eurozona. Por ejemplo, Emmanuel Todd, Jacques Sapir, Bernard Cassen y ATTAC, así como Maurice Allais, por citar sólo algunos, subrayan que es imposible que una Europa productiva y social logre sobrevivir sin adoptar algún tipo de proteccionismo.
La obstinación en las reglas de la eurozona, bajo su forma actual, conduce al totalitarismo, estima Emmanuel Todd. Europa va derecho a la catástrofe con el sistema ultraliberal de intercambio y la supresión, por las autoridades de Bruselas, de la preferencia comunitaria.
Hasta ahora, las ideas de reforma de la eurozona no se podían aplicar, por falta de voluntad política. Sería una tragedia para el pueblo griego que, debido, entre otras cosas, a la manera como el sistema político griego y una élite política en plena degeneración administran el país, ese pueblo tuviese que vivir una catástrofe como precio de la energía necesaria para una reforma del euro, que –si finalmente tuviese lugar–llegaría demasiado tarde para Grecia.
Economía y geopolítica
En cuanto a la dimensión geopolítica del problema, los dirigentes alemanes no parecen haber sacado ninguna enseñanza de su propia historia, o sea recordar que durante las décadas anteriores a la Primera Guerra Mundial fueron incapaces de obtener las ganancias esperadas de sus progresos científicos y tecnológicos.
El capitalismo de casino engendrado por la desregulación de estas últimas décadas, y que ellos mismos aceptaron de manera interesada y caracterizada por una total ausencia de perspicacia estratégica, es un engendro anglo-estadounidense. ¡Ningún jugador, por muy bueno que sea, puede ganarle al dueño del casino!
Tenemos derecho a preguntarnos si existe algún plan estratégico tras la crisis actualmente desatada, no sólo en relación con la deuda griega sino también contra el euro, precisamente cuando esta moneda estaba a punto de convertirse en una divisa mundial.
Sobre todo teniendo en cuenta, como ahora sabemos, que Goldman Sachs estaba detrás del ataque contra Grecia y contra el euro. Escudándose tras el tratado de Maastricht, en una Europa-«dictadura de los bancos» los alemanes se aprovecharon ciertamente de su supremacía económica, pero a la vez permitieron la instalación de una enorme trampa potencial, que acaba de ser activada, contra la Europa unida.
Era de esperar, además, que las cosas evolucionaran en ese sentido cuando vemos, por ejemplo, que el arquitecto de la política monetaria no es otro que… el hombre de Goldman Sachs, Otmar Issing, otro más –es justo señalarlo– entre los tantos miembros de la vasta red de influencias de ese banco en Europa. Es posible, por consiguiente, que hoy estemos siendo testigos del desarrollo del plan estratégico que integra la geopolítica y la geoeconomía en la arquitectura del tratado de Maastricht.
La crisis estaba inscrita en el tratado mismo con dos posibles resultados: la transformación de Europa en estructura totalitaria y sometida o su disolución en componentes, con la variante de mantenerla, en todo caso, en un estado de desgarramiento provocado por sus problemas internos que le impida obtener su autonomía en relación con Estados Unidos e imponer reglas al capital financiero mundial.
La política de Berlín parece basarse en la esperanza de sacar de la globalización más provecho que si reclamase, en nombre de una Europa reformada, un estatus de igualdad con Estados Unidos en el marco de un mundo multipolar con flujos reglamentados de mercancías y capitales. Y es así precisamente porque Berlín tiene todavía en mente las derrotas sufridas cuando corrió tras la hegemonía europea y mundial.
Pero, al mismo tiempo, parece olvidar que la globalización se halla bajo el dominio del sector financiero y del crédito, y no de la industria, que constituye el punto fuerte de Alemania, país que a fin de cuentas corre el riesgo de encontrarse nuevamente en la misma situación que conoció hacia el final del «gran» siglo liberal, justo antes de la Primera Guerra Mundial.
Los dirigentes alemanes quizás piensan que una «expulsión» o una salida forzosa de Grecia de la eurozona sería una solución que, por un lado, «serviría de escarmiento» a los demás miembros de la Unión y reforzaría, por otro lado, la homogeneidad de un núcleo duro europeo que parece haberse «ablandado». La idea de una «Europa desigual» y en círculos homocéntricos, como la que había formulado Karl Lammers, sigue siendo muy popular en Alemania. El problema es que los círculos finalmente podrían resultar heterocéntricos.
Es evidente que para Grecia, pero también para otros miembros de la eurozona, el problema se planteará por sí solo y todo indica que eso ocurrirá más pronto que lo previsto. Para Grecia y otros países, mantenerse en la eurozona sólo tendría sentido si dicha zona se reformara muy rápida y profundamente. Pero no es nada seguro que la retirada de uno o de varios países reporte a Alemania las ventajas que esta espera.
Al perseverar en esa política, Berlín corre el riesgo de provocar una crisis muy grave, tanto en la eurozona como en la Unión Europea. Y provocará, al mismo tiempo, una importante derrota estratégica de Europa en el este del Mediterráneo, contribuyendo así a concretar el objetivo estratégico central de Estados Unidos en la región, o sea la constitución de una zona de influencia estadounidense y turca que se extendería desde el Mar Adriático hasta el Cáucaso y Chipre.
Esa zona, siguiendo la visión de la «ocupación del centro» del «tablero estratégico» planteada por [el ex consejero estadounidense de Seguridad Nacional] Brzezinski, se interpondría entre Europa y los hidrocarburos del Medio Oriente y también entre Rusia y los «mares cálidos».
Sería además parte de la Unión Europea. En otras palabras, sería uno de los centros de una Eurasia dominada por Estados Unidos, una herramienta al servicio de la «parálisis estratégica» de Europa y una base de «contención» contra Rusia.
En Europa deberíamos saber –pero dudo que alguien quiera saberlo–, desde los famosos informes de Wolfowitz y de Jeremia que cristalizaron la estrategia post-guerra fría de Estados Unidos, que el objetivo estratégico de Washington es impedir el surgimiento de fuerzas que pueden hacerle frente y para evitarlo aplica políticas destinadas a impedirlo desde ahora, programando cuando es posible la aparición de crisis o creando obstáculos que impiden colaboraciones o alianzas entre diversos polos del sistema internacional.
Hay un caso en el que Alemania entendió esto perfectamente.
Fue cuando ella misma decidió construir el gasoducto North Stream para conectarse directamente con Rusia.
Pero, en general, Alemania sigue siendo estratégicamente ciega.
fuente: Red Voltaire
Envío:esumenLatinoaericano
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