Confech cifra en 80 mil los participantes de nueva marcha por la educación
Resumen Latinoamericano / 27 de Agosto 2015 .-
La multitudinaria marcha inició su recorrido en el frontis de la U. de Santiago hasta Bascuñán Guerrero. Los estudiantes se manifiestaron exigiendo el fortalecimiento de la educación pública, y criticando la “improvisación” del Mineduc en materia de gratuidad.
En el frontis de la Universidad de Santiago se reunieron los estudiantes agrupados en la Confech, para marchar “en defensa de la educación Pública”.
Si bien en un principio los convocantes pretendían que el recorrido de esta manifestación se iniciara en Plaza Italia para seguir por la Alameda hasta la altura de Echaurren, finalmente aceptaron la propuesta de la Intendencia de caminar por la Alameda desde la Usach, doblar hacia el sur por avenida España para llega a Blanco Encalada y luego terminar en calle Bascuñán Guerrero.
Pese a la ruta alternativa, los estudiantes cifraron en 80 mil los asistentes. Y si bien destacaron la masiva participación, cuestionaron la invisibilización del movimiento que perdió protagonismo por causa de los camioneros que mantienen cortada la Ruta 5 sur a la altura de Angostura.
La convocatoria se enmarcó en la discusión de la propuesta de gratuidad del Mineduc para la educación superior, y que se ha sufrido constantes cambios desde la Secretaría de Estado. Dirigentes estudiantiles han criticado, a raíz de esta situación, lo que ellos califican como improvisación del Ejecutivo en esta materia, tal como lo señaló el vocero de la Confech, Nicolás Fernández en conversación con el programa Semáforo.
“Cada dos semanas se nos ha cambiado los criterios que hay, si entran las privadas o no, los tiempos, ahora se anunció que van a ser dos proyectos distintos. Creo que a lo que apunta primero esto es una improvisación clara, y que aquí quien está triunfando con esta improvisación son los sectores conservadores, ya que todos los cambios que se hacen es por un diálogo o con la DC, o con los parlamentarios de la derecha y no con los actores de la educación”.
En medio de la manifestación, Valentina Saavedra, presidenta de la FECh se refirió a lo que considera como la pérdida del foco principal de la discusión sobre educación, que es realizar una transformación estructural en el sistema, y no que solamente sea la discusión sobre gratuidad lo que cope la agenda nacional sobre este tema.
“Creo que lo fundamental si uno quiere hacer una transformación estructural es plantearse cuáles son los principios que ellos pretenden hacer desde la educación, cuáles son las transformaciones que va a tener cada una de las instituciones, y luego de eso definir a cuáles se financia”
Demandas de democratización marca convocatoria regional de la Confech
Durante todo el día se extenderán las movilizaciones estudiantiles a lo largo del país. Las marchas estarán marcadas por diversos conflictos internos en las universidades y por demandas que exigen democratizar los planteles educacionales.
Comenzando desde el norte, en la ciudad de Iquique, los estudiantes han hecho una convocatoria para este jueves a las 19 horas en la Plaza 21 de mayo de la capital de la región de Tarapacá. El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Arturo Prat, Cristián Romero, señaló que “hacemos el llamado para salir a marchar contra esta reforma educacional que, lamentablemente, no erradica la lógica de mercado”.
Más al sur, en la región de Coquimbo, los estudiantes de la Universidad de La Serena marchan a esta hora por las calles del centro de esa ciudad. Katherine Jara, presidenta de la Federación de Estudiantes de dicha casa de estudios se refirió al petitorio interno que buscan relevar: “Hemos llegado a acuerdo con las autoridades y hoy gestionaremos un protocolo de acuerdo para cerrar el proceso de movilizaciones en la universidad”, afirmó
Mientras, el vocero del Zonal Valparaíso de la Confech, Sebastián Carvajal, expresó que la convocatoria busca reflejar el rechazo de los estudiantes hacia la reforma planteada por el Ejecutivo. “Hoy entregamos una oportunidad al Gobierno para que escuche las demandas de los estudiantes y de solución definitiva a las mismas”, recalcó.
En la región del Biobío la marcha comenzó al mediodía y recorrerá las principales calles de la ciudad de Concepción. El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción, Sebastián Reyes, abordó la realidad actual de su plantel: “Estamos llevando un proceso de construcción para elaborar una propuesta de claustro para tratar de consensuar la forma en la que se debe administrar y dirigir la universidad”, sentenció.
En Temuco y Puerto Montt también se desarrollan marchas, en ésta última ciudad la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Los Lagos, Fernanda Gallardo, afirmó que nuevamente saldrán a las calles, molestos con el poco avance que ha habido en el tema de la gratuidad.
Las movilizaciones han contado con el apoyo de profesores, secundarios y diversas organizaciones sindicales.
Fuente: RadioUChile
Izquierda Libertaria frente a la marcha de dueños de camiones camioneros
Resumen Latinoamericano, 26 de agosto 2015.-
La estrategia de la Nueva Mayoría (NM) Huenchumilla representaba, inicialmente, la estrategia de la NM por entablar un dialogo con el pueblo mapuche a través del nucleamiento del sector menos conflictivo de las comunidades en torno al estado y sus instituciones representativas, fortaleciendo con esto el camino del dialogo y la participación en el estado, que algunos sectores del movimiento mapuche, vinculados con Huenchumilla han planteado como alternativa. Esto en el marco de la creación del Ministerio de Asuntos Indígenas y el Consejo de Pueblos, lo que fue aprobado recientemente en una consulta dirigida por el Ministerio de Desarrollo Social. Esta consulta fue acusada durante toda su tramitación de estar siendo efectuada con decretos inconsultos que concitan creciente rechazo entre las comunidades, como el 66 y el 40.
En ese sentido, la paulatina pérdida de credibilidad del conglomerado a nivel social la obligó a endurecer mecanismos que “cortaron el hilo por lo más delgado”. Era técnicamente imposible apostar por una salida política a un conflicto que aún no ha sido capaz de generar una contraparte visible. Hacerlo en el contexto actual de descrédito generalizado, implicaba generar la oportunidad de cuajar una expresión política capaz de conducir las aspiraciones mapuche en torno a la autonomía y la autodeterminación, riesgo que no podían correr en este clima de inestabilidad, menos aun cuando el control del conglomerado lo tienen los sectores más conservadores de la nueva mayoría.
La salida de Huenchumilla
Para Huenchumilla la oportunidad que representaba la Intendencia para visibilizar posibles salidas para el mundo mapuche era inmejorable: su apuesta pasaba por generar la tensión a la interna del conglomerado que le permitiera levantarse como conductor de las aspiraciones mapuche al interior de la institucionalidad wingka y posicionar una salida moderada. No es casual que Huenchumilla sea demócratacristiano: el contexto social y político de la región la sitúa dentro de aquellas en que las posiciones de izquierda (moderada o extraparlamentaria) tienen menos eco a nivel nacional y registra la más altas votaciones para la derecha.
Así la jugada del ex intendente es el fruto de una acumulación de décadas pero no es nueva en la historia mapuche. Expresa las múltiples estrategias de los dirigentes mapuche para resituar y solucionar los problemas urgentes vinculados a tierra y comida. En términos estrictos Huenchumilla, apostó a tensar los blindajes del modelo, concentrando en su persona la salida a la contradicción entre el estado neoliberal y desaparición del pueblo mapuche, requiriendo como condición de su propia reproducción el control territorial de la propiedad del segundo para ampliar los límites de producción del rubro forestal en primera instancia y minero en segunda. Como sabemos, la expansión de ambos rubros es estratégica para el bloque en el poder del país.
A Huenchumilla le faltó respaldo, el que podía tener 3 fuentes; la Nueva Mayoría, la DC o sectores importantes del pueblo mapuche. Como sabemos, los dos primeros han demostrado que poco les importa la situación de esta “minoría”, como le llaman, sino es bajo la lógica oportunista que lo colocó en la intendencia. El error de Huenchumilla radica esencialmente en desmerecer la importancia del tercer actor, pues el ex intendente nunca generó las condiciones para coagular los intereses de importantes sectores del mundo mapuche tras una propuesta política de largo alcance, movilizándolos políticamente como sostén del proceso de instalación programático de su propuesta. Nunca generó una contraparte, un “otro” capaz de dialogar con el estado en calidad de iguales, capaz de imponer por la vía de los hechos una relación de equilibrio.
La destitución demuestra, en definitiva, que los blindajes del modelo son ineludibles incluso para quienes intentan realizar transformaciones desde dentro. Quienes aparentan dirigirlo y disputarlo (Nueva Mayoría y alianza) en realidad sólo lo administran, siendo el Estado un cascaron vacío de política. A fin de cuentas, son los empresarios y sus transportistas que hoy marchan por Santiago con camiones curiosamente quemados sólo en sus cabinas, nunca en sus cargas, quienes de verdad toman las decisiones. La lección es que esos son los intereses a los que es estratégico golpear, pues son en última instancia quienes deciden.
La marcha de los empresarios de camiones
Hoy se entroncan los intereses del empresariado junto al debilitamiento del gobierno y su coalición. Esto tiene como contraparte el fortalecimiento de las posiciones conservadoras al interior del bloque.
Los empresarios, representados por los dueños de camiones, se han apostado el dia de hoy en las principales ciudades del sur de Chile (apostándose a la entrada de las ciudades de Santiago, Talca, Temuco y Puerto Montt) en una actitud que evoca la antesala del golpe de estado. La osadía del subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, al decir que “son un grupo que no representa los intereses de todos los empresarios” es un error: los empresarios de mediana envergadura aún no tienen sus intereses realizados en el modelo neoliberal. Su eterna dependencia de las empresas extractivas los obliga a ser vagón de cola respecto de los intereses económicos transnacionales, sin capacidad de definir los rumbos de la economía. Esta jugada del gobierno fortaleció la posición de los camioneros, fortalecimiento que también toca a Burgos, Gutemberg Martinez, Soledad Alvear y compañía y debilita a los sectores progresistas del gobierno. Con lo que leer adecuadamente la situación de hoy puede llevarnos a encontrar soluciones eficaces al problema para el movimiento chileno y mapuche que insistimos, nos enfrentamos al mismo enemigo.
Lo de hoy no es sino fruto de una lectura adecuada de un escenario por parte de un gremio que se fortaleció (y con ella al ala conservadora de la NM), de la debilidad de la Nueva Mayoría como bloque, asegurando sus posiciones en torno a las propuestas punitivas y penalizadoras de la propuesta del garrote que anunciaba Huenchumilla y que aplicaría el ministro del interior.
La condescendencia de Burgos al situar la deuda del estado en torno a castigar los hechos delictivos y no reconocer la deuda histórica en torno al territorio y las tierras robadas durante la pacificación muestra el nivel de compenetración de los intereses entre empresarios y gobierno. Con los últimos movimientos del ministro del Interior surge la interrogante: ¿con la circular del Ministerio de Transporte se buscó generar el escenario de masividad y unidad del gremio con respuestas de bloqueo en otras ciudades, con el fin de dialogar únicamente con los camioneros y la derecha sobre una eventual salida de fuerza por parte del estado al conflicto mapuche?
El impacto en el movimiento mapuche
Finalmente, donde impactan estas acciones es en el pueblo mapuche movilizado y politizado. Sabemos que como todo pueblo y sociedad tiene distintas expresiones a través de las que definir su debate y acción política. Como todo proyecto político que desee triunfar, requiere ineludiblemente concentrar las aspiraciones de importantes contingentes de su sociedad a través de una apuesta programática a fin de sumarlos a un movimiento social capaz de confrontar al estado tanto en la acción como en la producción de pensamiento. Las ideas no sólo se impondrán por su justicia, pues también requieren de una fuerza social capaz de impulsarlas, dirigirlas y defenderlas de manera organizada ante el colonialismo y la violencia política del estado. Esa fuerza existe, pero se encuentra atomizada y dividida en torno a sus estrategia y propios periodos de reflujo.
Existen apuestas en el mundo mapuche que impulsan procesos de movilización en tres dimensiones: una vía de confrontación y ruptura que ha definido la acción directa, toma de terrenos, predios, caminos y la resistencia activa como ejes fundantes de la acción. Esta visibilizaría y obtendría resultados en torno a la demanda mapuche inmediata. En paralelo, existe una vía de visibilidad política que privilegia el dialogo y el posicionamiento público. A la usanza de las antiguas comunidades, genera la acción como mecanismo impulsor de espacios de negociación. Estas dos están fuertemente entrelazadas por el objetivo general: la autodeterminación y la autonomía, sin tener consenso, es decir propuesta, en su forma concreta de implementación. Finalmente existe una tercera alternativa instalada en círculos de mapuche con un nivel económico alto que podríamos denominar como institucional, la que busca validarse a través del acceso y participación en las estructuras del estado limitando el debate a la plurinacionalidad y el acceso a puestos de representación política. Ninguna de las apuestas anteriores será capaz por si sola de generar los cimientos de un proceso de liberación donde el pueblo mapuche sea capaz de romper las ataduras que el modelo neoliberal le ha impuesto.
Las apuestas deben cifrar en la gente las posibilidades de fortalecer sus propios procesos de recuperación política, cultural, económica y espiritual dentro de un territorio propio que de sentido a las nociones derivadas de sus particularidades culturales.
La posible vinculación de Huenchumilla con ENAMA, el encuentro de empresarios mapuche potenciado por Ricardo Lagos y otras iniciativas más encierran el peligro de que la vía institucional condense y se instale como el modelo de interlocución entre el estado y los “mapuche buenos”. Sin acción y, aún peor, sin gente, aislando con esto a las vertientes autonomistas.
En este tránsito, las tres vertientes que hoy corren por vías separadas serán complementarias siempre y cuando sean capaces de cuajar en torno a un objetivo estratégico común. Otra opción es que se levante una alternativa política desde y para el mundo mapuche capaz de conjugar en su seno todas las opciones de confrontación con el estado sin subestimar ni sobrevalorar ninguna, calibrándolas en su justa medida y utilidad, poniendo en el centro la necesidad de construir un movimiento mapuche socialmente masivo, estratégicamente claro y políticamente autónomo, que sepa identificar enemigos y aliados. En el objetivo de la destrucción del capitalismo y la construcción de una sociedad justa, caminamos juntos en dualidad y equilibrio, pueblo chileno y mapuche, cada cual con sus necesidades, particularidades y sus diferencias, pero frente a un mismo enemigo. Ese enemigo es el que hoy marcha por la capital y tiene los recursos para mover 12 camiones quemados desde Temuco a Santiago mientras miles de comunidades no cuentan con los servicios más básicos.
Comunidades mapuche entregan carta a Bachelet: “No somos ‘violentistas”
Resumen Latinoamericano, 28 de agosto 2015.-
Mientras la derecha más rancia del país acude, escondida tras el discurso de la falta de seguridad en la región de La Araucanía, a la movilización de los dueños de los transportes, las comunidades mapuche participantes en la toma del edificio de la Conadi en Temuco desde el pasado 17 de agosto han hecho entrega de una carta a la presidenta Bachelet en las dependencias de La Moneda.
El documento, reproducido a continuación, recoge los dos puntos principales de las demandas de las comunidades -más de 30-, referidos a la desmilitarización de la zona y a la devolución del Territorio Ancestral. “No se trata de buscar tierras donde trasladar familias mapuches que postulan a un subsidio, sino de que tenemos derecho a vivir en el territorio que tradicionalmente nos ha pertenecido, y que hoy está usurpado por empresas forestales y particulares latifundistas que no tienen derecho alguno a estar ahí, y que cuentan con la protección del Estado de Chile”, argumentan.
“Para tratar los temas anteriormente señalados, exhortamos al Ministro de Desarrollo Social a viajar a la zona de Malleco, donde pueda presenciar el clima de agresión en el que nos han sometido y pueda constatar en terreno que la situación de demanda territorial no se detendrá y que de no extender puentes de entendimientos serios y sin condiciones esto se agudizara”, aseguran.
Documento íntegro
Las Comunidades Mapuche que participamos de la toma del edificio de la CONADI en Temuco y adherimos a esta movilización, le escribimos esta carta que enviamos a través de werken.
Somos comunidades que históricamente hemos luchado por recuperar nuestro territorio ancestral usurpado por la violencia del Estado de Chile. Durante esta movilización que lleva ya 10 días, hemos tenido como respuesta de parte de su Gobierno, la misma falta de voluntad al diálogo que siempre el Estado de Chile ha tenido para con nuestros temas fundamentales como pueblo Mapuche. La exhortación al dialogo es serio y debe abordarse inexcusablemente los siguientes temas.
I – La desmilitarización de nuestro territorio: Desde la invasión por parte del Estado de Chile ustedes han usado la violencia para ocupar nuestro territorio hasta el día de hoy. Las comunidades Mapuche no somos “violentistas” como concertadamente han pretendidos hacerlo ver todos actores políticos del Estado de Chile, independiente de su corriente política. Como ha comprobado usted misma durante el tiempo que ha gobernado Chile, la represión y la persecución no han logrado parar nuestra lucha ni lo lograrán. Los presos políticos mapuche son para nosotros héroes de la resistencia, y la paz necesariamente tiene que pasar por su liberación. La violencia institucionalizada esta directamente dirigida a niños, mujeres y ancianos a quienes se les ha vulnerado todos sus derechos humanos. La medidas adoptadas por el nuevo intendente Andres Jouannet Valderrama, tendientes a fortalecer las juntas de vigilancia, vienen fortalecer el para-militarismo del los latifundios y la señal política es inequívoca, se busca acrecentar la persecución al margen de la legalidad. Para establecer el entendimiento entre las partes se debe determinar de parte de su gobierno, el retiro de todas sus fuerzas policiales de nuestro territorio.
II- La devolución del Territorio Ancestral: La demandas territoriales que hoy están en curso apuntan a recuperar las tierras antiguas de las cuales fuimos despojados. Cabe señalar que es definitivo que la institucionalidad como CONADI o cualquier otra de semejante naturaleza no resolverán las demandas territoriales, por los que debe abrirse una nueva forma de entendimiento entre el Pueblo Mapuche y Estado de chile. Cuyo entendimiento debe estar basado en la verdad y el respeto de nuestra institucionalidad, de caso contrario cualquier otra medida o practica, estará bajo la lógica de la dominación. No se trata de buscar tierras donde trasladar familias mapuches que postulan a un subsidio, sino de que tenemos derecho a vivir en el territorio que tradicionalmente nos ha pertenecido, y que hoy está usurpado por empresas forestales y particulares latifundistas que no tienen derecho alguno a estar ahí, y que cuentan con la protección del Estado de Chile.
Los temas anteriormente mencionados responden a una forma diametralmente distinta de como se desarrollaran las demandas políticas y territoriales de nuestro Pueblo Nación Mapuche. Las comunidades y organizaciones mapuches que más adelante se detallan, abrazan plenamente estos planteamientos y expresamos nuestra voluntad de transitar por este camino.
Para tratar los temas anteriormente señalados, exhortamos al Ministro de Desarrollo Social a viajar a la zona de Malleco, donde pueda presenciar el clima de agresión en el que nos han sometido y pueda constatar en terreno que la situación de demanda territorial no se detendrá y que de no extender puentes de entendimientos serios y sin condiciones esto se agudizara. En su visita podrá concluir que es importante para el Estado Chile abordar esta realidad como una política de Estado y no como una política de seguridad pública o de asistencialismo de desarrollo o participación política en las estructuras del Estado. De no aceptar la instancia de dialogo, la situación quera sujeta a las circunstancias de los hechos y los Mapuche no tenderemos mas opción realizar la retirada de las policías de nuestro territorio por medio de nuestras propias fuerzas. Esto ultimo para contener y resguardar la integridad física y psicológica de nuestras familias en su conjunto, ya que no se puede continuar aceptando la agresión contra nuestra gente y mucho menos aceptar la humillación de nuestra condición de pueblo.
Las comunidades y organizaciones, nos hacemos responsables de esta carta y los principios sobre los que caminará nuestra lucha.
Comunidades Mapuche del Wall-mapu.
Comunidad Mapuche Lof Rankilko Werken Rodrigo Curipan
Comunidad Mapuche Autónoma Temucuicui Lonco Víctor Queipul
Comunidad Mapuche Coñomil Epuleo werken Carmen Quiduleo
Comunidad Mapuche Huañaco Mellao Autónoma Werken Matías Huentecol
Comunidad Mapuche Huañaco Mellao 2 Werken Pedro Huañaco
Comunidad Mapuche Adenkul Mapu Werken Daniel Cuevas
Comunidad Mapuche Mallecoche Werken Mirko Collio
Comunidad Mapuche Trangol 2 Boyen Mapu Werken Juan Huenchullan
Comunidad Mapuche Likan Kurra Werken Grisel Ñancul
Comunidad Mapuche Antonio Panitru Werken Luis Huentecol
Comunidad Mapuche Boyen Mapu Werken Fredy Marileo
Comunidad Mapuche Küla Leufu Werken Alexis Huenchullan
Comunidad Mapuche Tokiwe Werken José Queipul
Comunidad Mapuche Koche Levin Lautaro Werken Pedro Maliqueo – Victor Pichun Comunidad Mapuche Lluwüin Mapu Tricauco Werken Franco Díaz Huenulao
Comunidad Mapuche Ñancul Lonconao Werken Carlos Romero
Comunidad Mapuche Lleupeco Wenteche Werken Sergio Painemil
Comunidad Mapuche Mapulwe Werken Juan Lonconao Sánchez
Comunidad Mapuche Huaiquilao Morales Werken Segundo Antinao
Comunidad Mapuche Wentelolen Werken Mario Cayupi
Comunidad Mapuche Caupolicán Werken Marieli Meñaco
Comunidad Mapuche Felipe Ñitriwala 2 Loncoche Lonko Rosario Curin
Comunidad Mapuche Ñeicuan Curin Werken Verónica Cifuentes Curin
Comunidad Mapuche Temulemu Werken Rafael Pichun
Comunidad Mapuche Cañiupil Werken Rosa Cañiupil
Comunidad Mapuche Troquil Pewen Werken Mario Curican
Comunidad Mapuche Autónoma Juan Quintremil Werken Irene Marilao
Comunidad Mapuche Wichawe
Comunidad Mapuche Juan Catrilaf Paillaco Pitrunco.
Comunidad Mapuche Lof Budi Werken Wangaulen Painequeo
Comunidad Mapuche Manuel Pillan Werken Irene Mendoza
Comunidad Mapuche Wunolefe Che Weren Elizabet Neculpan
Comunidad Mapuche Jose Luis Ñanco Werken Joel Flores Ñanco
El Ciudadano
El día en que el conflicto Mapuche llegó a Santiago
Resumen Latinoamericano / El Mostrador /27 agosto 2015.-
Fue una tensa jornada, el constante enfrentamiento que viven las comunidades Mapuche con los empresarios y sus camioneros en La Araucanía se trasladaron a la Región Metropolitana. El centralismo exacerbado de nuestro país ha llevado a que el conflicto se haya visto acallado, razón por la que los camioneros llegaron en caravana desde Temuco, pero diversas organizaciones Mapuche estaban esperándolos para evidenciar ante el gobierno su rechazo a la criminalización de su causa.
Fue un día tenso para La Moneda, una serie de decisiones que se contraponían en algunos casos y que llevaron a que se plasmara un desorden respecto a la forma en que se abordaría el arribo de un grupo de camioneros que viajaban en caravana desde Temuco, con el fin de demandar mayor seguridad y denunciar “ataques terroristas” en contra de sus máquinas. En paralelo diversas organizaciones que apoyan la causa Mapuche se movilizaron en el centro de Santiago, para demostrar su rechazo a denuncias que plantean los dirigentes del gremio.
La alerta se levantó en la mañana, luego de que un decreto emanado desde la Seremi Metropolitana de Transportes, prohibiera el paso de los 14 camiones viajeros, a los que se les sumaron los camioneros de Valparaíso, quienes tuvieron bloqueado el paso de la Ruta 68 y el paso de Angostura. “No van a llegar 14 camiones a la Región Metropolitana”, dijo el subsecretario del Interior Mahmud Aleuy.
Los dirigentes gremiales aseguraron que no se moverían si no podían pasar es por eso que mantuvieron el bloqueo en la carretera durante todo el día.
Cerca del medio día se vivieron momentos de tensión frente a La Moneda, cuando los dirigentes de los camioneros llegaron a entregar una carta a La Moneda, horas antes un grupo de representas del pueblo Mapuche entregaron otra carta dirigida a la presidenta, en la que solicitaban la no militarización de La Araucanía.
Entre el grupo que apoyaba a los camioneros llegó el empresario Jorge Luchsinger, hijo del matrimonio Luchsinger-Mackay que murió en el ataque incendario en Vilcún en enero de 2013, quien llegó para respaldar las demandas de los transportistas. En el lugar Luchsinger fue insultado y recibió golpes y escupos de algunos exaltados.
Cerca de las 17:00 horas el ministro del Interior, Jorge Burgos, dio una nueva información, esta vez el gobierno había decidido dejar que seis de los camiones pasaran frente a La Moneda. Luego de una conversación entre el ministro del Interior y el general de Carabineros Bruno Villalobos, los líderes de la movilización aceptaron la propuesta.
A las 21 horas los camioneros llegaron a Santiago. Seis camiones pasaron por el frontis de La Moneda, mientras un grupo de personas se reunió para mostrar su apoyo, mientras que otros demostraron su oposición a la demanda levantada por los transportistas. El resto de las máquinas llegaron hasta Santa Isabel, en donde se estacionaron todas luego de que el otro grupo transitara por la Alameda.
En paralelo diversas organizaciones convocaron a un banderazo por la causa Mapuche, que tenía como objetivo dar a conocer de forma pública el apoyo al pueblo Mapuche y su causa, además de remarcar que no son terroristas y mostrar su rechazo a las declaraciones que han entregado debido a que “criminalizan la causa del pueblo Mapuche”, manifestación que terminó con la dispersión de los asistentes por parte de FFEE de Carabineros.
Postales de un día que demostró que Santiago no es Chile, que los conflictos son transversales y que la causa que lleva el pueblo Mapuche y el denominado conflicto de la Araucanía requiere más que una solución a distancia.
Chile: camioneros cortan carreteras pero no logran llegar a la capital
27 de Agosto 2015
La caravana de camiones procedente de La Araucanía fue detenida por la Policía en la plaza de peaje de Angostura, a 55 kilómetros al sur de Santiago.
Los camioneros chilenos bloquearon hoy carreteras a lo largo del país para apoyar a sus colegas de la región de La Araucanía, que protestan contra la violencia que sufren en el sur Chile, pero no lograron llegar al centro de Santiago porque las autoridades se lo impidieron. La caravana de camiones procedente de La Araucanía fue detenida por la Policía en la plaza de peaje de Angostura, a 55 kilómetros al sur de Santiago, en cumplimento de una circular del Gobierno, que prohibió que se acercaran a la capital.
Los transportistas cortaron el tráfico en la autopista Ruta 5 Sur, que une Santiago con las ciudades del sur de Chile, lo que provocó una gran congestión de vehículos, aunque la mediación de Carabineros logró despejar algunos carriles para aliviar la situación.
Camioneros de otras zonas del país se solidarizaron con sus compañeros y bloquearon la Ruta 68, que conecta a Santiago con Valparaíso, y otras carreteras a lo largo de Chile.
La caravana de trece camiones, que cargan restos de vehículos quemados en asaltos de encapuchados en La Araucanía, salió a comienzos de semana de Temuco, la capital regional, y pretendía llegar al Palacio de La Moneda, la sede del Ejecutivo.
El Gobierno frustró el plan de los camioneros pero mostró su disposición a reunirse con sus representantes en la sede gubernamental, aunque estos rechazaron el ofrecimiento.
“Si hoy los dirigentes de esta agrupación de camioneros quieren venir a conversar conmigo, interrumpo mi agenda y los recibo”, dijo el ministro del Interior, Jorge Burgos, en una comparecencia ante los medios de comunicación.
Burgos reconoció el “fracaso” del Estado a la hora de atajar la violencia rural que azota desde hace años La Araucanía, la región más pobre de Chile y escenario del llamado conflicto mapuche.
“Reconozco que hay una situación de fracaso del Estado cuando desde hace mucho tiempo, incluso mucho antes de este Gobierno, muchos actos de esta naturaleza han quedado impunes”, dijo el ministro.
Sergio Pérez, presidente de la Confederación Nacional de Transporte de Carga (CNTC), valoró las palabras del ministro pero le respondió que si quiere conversar tendrá que dirigirse a donde se encuentran los camiones detenidos o permitir que la caravana llegue al Palacio de La Moneda.
El dirigente de la CNTC, una agrupación cercana a la oposición conservadora, aseguró que la caravana permanecerá detenida en las afueras de Santiago “los días que sean necesarios” hasta que sean autorizados para llegar a la sede de Gobierno.
José Egido, líder de la CNTC en la región de Valparaíso, dijo que la protesta busca que “no exista más terrorismo ni delincuencia en Chile”.
En Santiago, indígenas mapuches se enfrentaron verbalmente delante del Palacio de La Moneda con familiares de agricultores y víctimas de ataques incendiarios de La Araucanía.
El conflicto escaló a nivel político y enfrentó al oficialismo, que se opuso a la medida de presión de los camioneros, y a la oposición de derecha, que respaldó sin fisuras a los transportistas.
Los dirigentes de los partidos opositores se reunieron con el ministro del Interior, Jorge Burgos, para solicitarle al Gobierno que permita entrar a la caravana a Santiago.
“Esta situación es insostenible y mientras más se prolonga más daño se está haciendo, contrariamente a lo que pretendía el Gobierno”, dijo a los periodistas Hernán Larraín, presidente de la Unión Demócrata Independiente (UDI).
La Nueva Mayoría, bloque oficialista de centro-izquierda, condenó las acciones violentas que sufren los transportistas en La Araucanía, pero recordó que este problema tiene como trasfondo la situación del pueblo mapuche, que reclama tierras que consideran ancestrales y que están en manos de empresas agrícolas o forestales.
En un comunicado, la coalición oficialista calificó como “incoherente e inconsecuente” que la CNTC realice acciones que “atentan contra el orden público y el Estado de derecho” y lamentó que rechazara la propuesta del Ejecutivo de dejar entrar un camión a Santiago y reunirse con sus dirigentes.
Presiones de camioneros para ingresar hasta La Moneda con sus vehículos quemados
Un bloqueo al acceso sur de Santiago en el sector de Angostura, que ha generado un atochamiento histórico en esta sector, más numerosos otros cortes en la Ruta 5 Sur y Ruta 68 son algunas de las expresiones de la protesta del gremio de camioneros, quienes demandan entrar a Santiago hasta los alrededores de La Moneda con trece vehículos cargados con camiones quemados en la Región de La Araucanía. A estas protestas, que han derivado en un colapso vial en el ingreso sur a Santiago se suman las encendidas declaraciones de este gremio, apoyados por dirigentes de la UDI, en contra de las políticas de seguridad ciudadana del gobierno.
De forma paralela, en Santiago transcurre una manifestación de estudiantes convocada por la CONFECH contra los términos actuales de la reforma educacional del gobierno, en tanto en la Plaza de la Constitución, frente al palacio de gobierno, un grupo de comuneros mapuche se enfrentó esta mañana con dirigentes de los camioneros y una delegación liderada por el latifundista de la Araucanía Jorge Luchsinger.
Los incidentes comenzaron en horas de la madrugada cuando la Seremi de Transportes de la Región Metropolitana decretó la prohibición de circulación de vehículos de carga de más de dos ejes, remolques o semirremolques desde el kilómetro 55 de la Ruta 5 Sur, hasta el kilómetro 0 y desde kilómetro 54 al 0 de la Ruta 68.
Esta medida impidió que la caravana de camioneros que salió de Temuco este lunes llegara a La Moneda con los 13 camiones. Sergio Pérez, presidente Confederación Nacional del Transporte de Carga (CNTC), en declaraciones emitidas esta mañana responsabilizó al gobierno por el atochamiento al haber impedido el ingreso a Santiago. El dirigente dijo “Yo no me moveré de aquí, en tanto nuestros camioneros están acostumbrados a estar en la ruta. Nos podemos quedar días y noches”.
La dirigencia de los transportistas demanda un cambio en las políticas del gobierno en cuanto a los atentados incendiarios a los camiones así como medidas contra la delincuencia.
El vocero de la CNTC, José Villagrán, desafió que no necesitan una autorización para ingresar a Santiago. El dirigente dijo que la voluntad de su gremio es ingresar sí o sí con sus camiones al frontis de La Moneda y entregar una carta a la presidente Michelle Bachelet.
De forma paralela a los incidentes, en un punto de prensa parlamentarios de la Alianza solicitaron esta mañana al intendente de Santiago, Claudio Orrego, levantar el decreto que impide a los camioneros ingresar a los alrededores de La Moneda.
El presidente de la UDI, Hernán Larraín, argumentó que tal como se autoriza a las marchas estudiantiles, se debería permitir la manifestación de los conductores de máquinas pesadas.
En tanto, el Ministro del Interior, Jorge Burgos, comentó que el tema le preocupa al Gobierno. “Somos un Gobierno de diálogo, la Presidenta cuando tomó la decisión que yo ocupe este cargo me señaló eso y la idea es ser un Gobierno abierto al diálogo”, dijo el Ministro del Interior. Por esta razón, Burgos enfatizó en que está la disposición desde el Ejecutivo para poder conversar con los camioneros. Agregó “ que hay una situación de fracaso del Estado cuando desde hace mucho tiempo, incluso desde antes de este Gobierno, comenzaron a realizarse actos de esta naturaleza y han quedado impune”.
Senador Alejandro Navarro (MAS) por marcha de camioneros:
“Marcha de los camioneros es un show sedicioso orquestado por la UDI” ·
El líder del MAS dijo que el “la caravana de camioneros no busca resolver el conflicto, sino seguirle el show a la UDI, que busca dañar al gobierno, en una actitud sediciosa, similar a la que se dio en la época de Allende”. ·
Para Navarro “el conflicto en la Araucanía no se resuelve con camioneros marchando, sino con forestales restituyendo tierras”.
El senador del MAS Alejandro Navarro hizo un llamado al gobierno a atender la problemática de fondo que originó que un grupo de transportistas ligados a las forestales haya decidido salir desde Temuco con rumbo a Santiago con el fin de protestar por los diversos hechos de violencia que afectan a La Araucanía.
A juicio del senador Navarro “lo primero es entender que este es un conflicto político y no policial. Es un grave error creer que este es simplemente un problema de delincuencia, cuando es un conflicto que se arrastra hace más de un siglo”.
El líder del MAS dijo que “mientras el ministro Burgos o cualquiera sea el gobierno de turno, siga eludiendo el problema de fondo que es la restitución de las tierras usurpadas al pueblo Mapuche, seguirán habiendo marchas, daños a la propiedad privada y vidas que lamentar”.
El congresista sostuvo que “la caravana de camioneros no busca resolver el conflicto de la Araucanía, sino seguirle el show a la UDI que busca dañar al gobierno, en una actitud sediciosa, similar a la que se dio en la época de Allende”.
A juicio del senador Navarro “la UDI engaña a los camioneros si creen que el conflicto en la Araucanía se va resolver con camioneros marchando, el conflicto sólo se resuelve con forestales restituyendo tierras”.
Para el parlamentario “la paz social en la Araucanía sólo se puede alcanzar dando respuesta a las comunidades que reclaman por la devolución de sus tierras ancestrales, de modo que tengan un territorio organizado, donde puedan ejercer el derecho a establecer sus prioridades en materia de desarrollo y contar con los recursos naturales necesarios para asegurar su existencia como pueblo”.
Navarro sostuvo que “el aporte de la industria forestal ha sido completamente negativo para las comunas y regiones donde surge tan cuantiosa riqueza. Según la CASEN, la provincia de Arauco (Región del Biobío) presenta un índice de pobreza de un 26,9% de la población, mientras que en las provincias de Malleco y Cautín (Región de La Araucanía) esta cifras son 25% y 35,1%, respectivamente”, indicó el parlamentario.
Finalmente el senador del MAS hizo un llamado al gobierno “a recoger la propuesta realizada este martes por el ex intendente Francisco Huenchumilla quien planteó una solución de fondo: establecer un programa nacional de restitución de tierras usurpadas, reconocer constitucionalmente al Pueblo Mapuche y la suspensión de prorroga del Decreto Ley 701 que subsidia el continuismo de la expansión forestal, entre otras”.
Participación Libertaria en Seminario 50 años del MIR y carta de su ex Subsecretario General
Resumen Latinoamericano / 23 de Agosto 2015 .-
En el “Seminario 50 años del MIR”; al que agradecemos haber sido invitados por la Fundación Miguel Enríquez; nos correspondió exponer en el panel de cierre denominado “Neomirismo: la izquierda transformadora del siglo XXI”. Desde antes de su realización el viernes 14 de agosto, resultó un panel polémico por la anunciada participación de Marco Enríquez-Ominami. A través de una carta pública, Manuel Cabieses, director de la revista Punto Final, desistió de participar en el seminario criticando el intento de posicionar a MEO. Pocos días después, el ex Subsecretario General del MIR y jefe de ese partido en Chile entre 1976 y 1986, Hernán Aguiló Martínez, escribió otra carta en la que solidariza con el compañero Cabieses y comparte importantes ideas sobre la historia del MIR. Conseguimos entonces la autorización del compañero Aguiló para publicar dicha carta en nuestra revista “Perspectiva Diagonal”.
Consideramos que el interés de la carta de Hernán Aguiló se vincula con la presentación que, a nombre del partido Izquierda Libertaria, nos correspondió preparar para el panel arriba mencionado. Finalmente, MEO no participó, pero si el Vicepresidente de Asuntos Programáticos del Partido Progresista, Camilo Lagos. También compartimos esa tribuna con los compañeros Francisco Figueroa, de Izquierda Autónoma, y Cristian Fuentes, de Izquierda Guevarista.
Nuestra intervención fue preparada colectivamente con especial aporte de las compañeras Mabel Araya, Luna Follegatti y Antonia Orellana. Por lo mismo, partimos llamando la atención sobre la ausencia de mujeres en el panel (solo fue invitado a usar la palabra el autor masculino del presente escrito), así como en la estructura original del seminario (ligeramente corregida en el camino). No se trató de una simple queja, sino de abrir la presentación de nuestra matriz comunista libertaria, como un esfuerzo superador de los conceptos de libertad, tanto de la teoría política liberal, como de la socialista clásica, lo que vinculamos con el carácter feminista de nuestro proyecto político. Presentamos también nuestra apuesta por la unidad política del campo popular para el periodo, con criterios que excluyen cualquier ilusión progresista de tensionar por dentro al bloque en el poder. Finalmente ligamos los aspectos institucionales de nuestro diseño táctico-estratégico con algunos elementos de la historia del MIR (también tratados en la carta del compañero Aguiló).
En el sentido anterior, planteamos que, tanto los balances realizados con intención de relanzar orgánicamente al MIR, como buena parte de los análisis universitarios sobre su experiencia, han terminado simplificando la historia de la izquierda revolucionaria chilena y ocultando la riqueza de alternativas que, particularmente el MIR, exploró en su corta, pero intensa historia. Así, el llamado neomirismo, no pasa de ser un campo dicotómico en el que fundamentalmente se toman posiciones sobre en qué momento el MIR debió insistir, o desistir de la lucha armada. Esto se ve reforzado por lo que llamamos una “mirología académica”, que ha tomado como objeto, tanto al discurso, como a las demás prácticas orgánicas de este partido[1]. Con esto, la historia de muchas revolucionarias y revolucionarios de la región chilena, se ha perdido en una especie de inventario de errores tácticos y estratégicos, sin un análisis a la altura de los datos abundantemente presentados. Desde cumbres incluso doctorales, se ha terminado enunciando truismos del tipo: “el MIR no estaba preparado militarmente para afrontar el golpe cuya inevitabilidad propugnaba”. De ahí comúnmente se ha pasado a enjuiciar, con la misma falta de profundidad analítica, cuestiones como la política de no asilo, la operación retorno, las acciones de propaganda armada y su vínculo con los alzamientos territoriales en los ochenta.
Las intenciones fraternales son la norma de estos trabajos, pero ello no ha bastado para explicar cuestiones cruciales, como las dos, que solo a modo de ejemplo, proponemos a continuación:
Después del paro patronal de octubre de 1972, se evidenció una clara voluntad de los órganos de poder popular para articularse con la fuerza instituida e instituyente –débil, pero real- detentada por el gobierno de Allende. Esto se tradujo orgánicamente en el apoyo franco que Miguel Enríquez entregó en enero de 1973 a los candidatos del PS y de la Izquierda Cristiana para las elecciones parlamentarias de marzo. Franck Gaudichaud ha sido de los pocos intelectuales que ha vinculado la innegable victoria popular en esas elecciones (parcial sin duda), con la carta que solo seis meses después –y a seis días del golpe- dirigieron a Allende dirigentes de Cordones Industriales y otras organizaciones populares de Santiago. Lo que en esa carta se planteaba –además de desbordar completamente la orgánica del MIR, alcanzando incluso a sectores del PC- no era una demanda del tipo: “Compañero Presidente, entréguenos las armas” (exigencia ridícula, incluso para ese momento), sino un muy sensato llamado a que el Presidente de Chile hiciera valer la parte de la legalidad constitucional que aun permanecía resguardada de la sedición, fundamentalmente gracias al resultado electoral de marzo. Esto implicaba presionar radicalmente a los únicos sectores golpistas relevantes que aun no podían operar abiertamente en la ilegalidad, las Fuerzas Armadas, desatando con toda probabilidad un enfrentamiento armado a gran escala en el que las organizaciones del poder popular estaban valientemente dispuestas a compensar la minoría en que seguramente quedarían las tropas constitucionalistas (la acreditada indecisión del propio Pinochet, habla al mismo tiempo de la sensatez de estas tesis políticas –terribles por la encrucijada histórica en que se formularon- y de los riesgos autoritarios asociados incluso a una eventual victoria popular).
Por falta de espesor analítico, la mirología actual suele callar axiomas empíricos del tipo recién presentado. Y, quien calla, otorga. En este caso, otorga a la hipótesis alterna de la evitación del golpe mediante un pacto UP / Democracia Cristiana. Tesis atesorada por la ciencia política transicional, a pesar de que la Democracia Cristiana ha reconocido la imposibilidad histórica de dicho pacto. Solo la cobardía intelectual de la ‘izquierda’ que ha devenido convecina de la DC, ha salvado a este partido de tener que completar su argumento con la evidente verdad: no podía pactar con el gobierno de Allende porque sus cúpulas dominantes ya lo habían hecho muy anteriormente con la CIA y luego con la sedición oligárquico-restauradora.
La mirología ha contribuido entonces a sostener una imagen en que el fatalismo histórico habría corrido por cuenta del MIR y sus aliados (la descalza inevitabilidad del golpe), sin poner en evidencia a los verdaderos fatalistas históricos, aquellos que hasta hoy sostienen la incompatibilidad inexorable entre soberanía popular y estabilidad ‘democrática’. Los que legitiman así la fatalidad histórica de su concertación con un Partido Democratacristiano que ha sido, por demás, implacable avasallador de todas las interesantes corrientes comunitario-populares que se han desarrollado en su seno.
Aunque el liderazgo de Miguel Enríquez no tuvo rasgos particularmente libertarios, cabe consignar que ante la inminencia del golpe, sus esfuerzos no podían concentrarse en la deliberación de una política para el repliegue. Es paradójica la reivindicación que la mirología suele hacer de la conversación sostenida el 11 de septiembre de 1973 entre Salvador Allende y su hija Beatriz, cercana al MIR, a quien el Presidente efectivamente le indicó: “dile a Miguel que ahora le toca a él”.
Durante esos últimos meses, Enríquez no había estado organizando ningún aparato militar, sino intentando denodadamente hacer la política realista a la que Allende había renunciado: activar clivajes institucionales para tener a lo menos una opción de confrontar al golpismo. Algunos sectores del MIR encontraron en esa actividad político-institucional de Enríquez, la oportunidad para enrostrarle una desviación verticalista y hasta personalista. Otros sectores, más acotados, le criticaron por no abocarse a la organización de una fuerza guerrillera. A partir de dichas críticas, la mirología ha tendido velos simplificadores que hablan de “dos almas” en el MIR; una militarista y otra “más” política. Estos velos han ocultado que, por ejemplo, los evidentes errores del llamado Plan Retorno (elaborado para 1978 por el frente externo del MIR), fueron en parte subsanados por el partido que pre-existía en Chile. La desarticulación entre prácticas clandestinas y luchas sociales de masas, no obedeció a una mala perspectiva estratégica, sino a una superposición irresponsable de dichas perspectivas (algo que ha sido claramente expresado por Aguiló y reiterado en su carta que aquí presentamos). Tesis lúcidas, como la de una repolitización a partir de las negociaciones sindicales precarias dispuestas por el Plan Laboral de 1979, convivieron con análisis teoréticos y abstractos muy pobres, que de antemano entrañaban la conclusión de un debilitamiento del bloque dictatorial en el poder.
Por otra parte, no pocos análisis mirológicos han excluido los evidentes vínculos históricos entre los crecientes esbozos de insurgencia armada protagonizados por el MIR y los radicales alzamientos populares conocidos como “jornadas de protesta” entre 1983 y 1986. Tampoco se ha comprendido la situación de un partido como el MIR, donde “La Política” era identificada con estructuras ubicadas fuera del país, de manera que el tráfago de las prácticas “interiores”, pronto llevaba a que la base militante “del interior” desvalorara la noción misma de lo político, con la subsecuente hipertrofia de un especie de tareismo combativo. Este desprecio de la cultura militante por lo político, se profundizó cuando, en 1986, la propia palabra “Política” fue reclamada faccionalmente por un sector del MIR que, en vez de destrabar la política real y concreta practicada precariamente por la militancia interna, dejó caer sobre ella una andanada de sociologismos trasnochados (el llamado gutierrizmo del MIR-Político), para justificar con ellos la vaguedad del nuevo pacto social al que por entonces era convocado el pueblo de Chile (vaguedad que pronto sería aclarada por los poderes de la transición).
En síntesis, lo que como libertarias tratamos de plantear en el seminario aludido en la carta de Hernán Aguiló, es que, sin la exposición de la Izquierda Revolucionaria a sus profundas derrotas táctico-estratégicas en los setenta y ochenta, el extremismo neoliberal de la renovada oligarquía chilena, podría haber extendido su fase tiránica por harto más de 17 años.
Muchos de quienes en 1988 aun éramos miristas (caso del autor masculino de estas notas) y no votamos en el plebiscito, actuamos de ese modo, no por seguir algunas de las siempre estériles consignas anti-electorales, sino porque nuestra práctica política nos permitía saber –en sentido foucaultiano- que el nuevo pacto suscrito por las clases dominantes nacionales y transnacionales, ya había decidido un recambio de régimen político. No le inventamos al pueblo el relato de un combativo voto “NO” que supuestamente habría que defender en las calles “hasta vencer”, puessabíamos que esa era una victoria muy parcial ya alcanzada por el pueblo. Del mismo modo sabíamos que si el pueblo no podía sacar el merecido provecho de su victoria en las urnas, se debía a las previas derrotas táctico-estratégicas de sus orgánicas políticas, en primer lugar, del MIR.
Para muchos y muchas revolucionarias, se abrió desde entonces un tiempo de juntar lo nuevo, lo heredado y lo olvidado; al cabo, para nosotras: tiempo de contribuir a la organización del Comunismo Libertario en la región chilena.
Envío:ResumenLatinoamericano






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