Los conservadores tratarán de formar Gobierno en Grecia con un primer ministro de Syriza
Resumen Latinoamericano / Público.es / 21 de agosto de 2015 –
El presidente del partido conservador griego Nueva Democracia, Vangelis Meimarakis, ha afirmado este viernes que tratará de formar Gobierno tras la dimisión del primer ministro, Alexis Tsipras, para evitar la convocatoria de elecciones anticipadas.
“Pediré una cita con la presidenta del Parlamento para examinar, junto con los demás partidos, la posibilidad de formar Gobierno sin concurrir a elecciones”, dijo Meimarakis en una breve entrevista con el presidente de la República, Prokopis Pavlópulos, en el palacio presidencial.
Tras recibir hoy el mandato de constituir Ejecutivo a través de un correo electrónico, como establece la Constitución en estos casos, Meimarakis se reunió con Pavlópulos para obtener el mandato de forma oficial.
“Vivimos una situación política sin precedente y creo que, aunque los líderes políticos representan la totalidad de los diputados de su partido, cada diputado debe tener derecho a pronunciarse”, declaró Meimarakis a su salida del palacio presidencial.
El líder de Nueva Democracia añadió que intentará la formación de un Gobierno que tenga un primer ministro procedente de Syriza, “otro que no sea Tsipras, pues él no quiere”, que contará con el apoyo de otros partidos.
Precisó que propone como nuevo primer ministro a Yanis Dragasakis, el hasta ahora viceprimer ministro, porque “conoce los temas económicos y tiene una cierta capacidad de colaborar”. “Si Tsipras no se fía de él, que proponga otro primer ministro”, recalcó Meimarakis.
El líder conservador expresó su desacuerdo con la convocatoria de elecciones y destacó que son “el último recurso y no ayudan al país”.
Además aludió a que la dimisión del Gobierno de Tsipras y la convocatoria de comicios “quizás satisfaga a intereses precisos”, sin dar más detalles.
Tres días para conseguirlo
El líder de Nueva Democracia tiene a su disposición un plazo de tres días para emprender consultas con otros partidos y formar un Gobierno que pueda recibir el voto de confianza del Parlamento.
Preguntado si agotará este plazo, Meimarakis contestó que “dependerá de los resultados de las reuniones” con los demás líderes políticos.
Si al vencimiento de este plazo no ha conseguido la formación de un Gobierno, Pavlópulos entregará el mismo mandato a Panayotis Lafazanis, el líder de Unidad Popular, el nuevo grupo parlamentario nacido hoy de la escisión de Syriza que cuenta, según el Palamento, con 25 diputados, se ha convertido en la tercera fuerza política del país, superando a los 17 del partido neonazi griego Amanecer Dorado.
La presidenta del Parlamento se opone al procedimiento
La presidenta del Parlamento, Zoe Konstantopoulou, se ha opuesto al procedimiento seguido por el presidente del Grecia, Prokopis Pavlopoulos, al que acusa de sufrir una “fiebre inconstitucional” al darle a los conservadores el mandato de formar nuevo Gobierno.
Un comunicado de la oficina de Konstantopoulou afirma que Pavlopoulos ha eludido claramente su responsabilidad constitucional de verificar la posición de cada grupo parlamentario antes de asignar mandatos.
La declaración es el último giro que complica el escenario político de Grecia, aunque no se espera que la presidenta del parlamento pueda frenar el proceso emprendido por el presidente heleno.
La Plataforma de Izquierda se desmarca de Syriza y forma un nuevo partido
Resumen Latinoamericano, 21 de agosto 2015.-
La Plataforma de Izquierda, una facción de Syriza, ha anunciado la formación de un nuevo partido que se presentará a las elecciones anticipadas previstas para este otoño tras la dimisión del primer ministro, Alexis Tsipras. El nuevo se llamará Unidad Popular y formará su propio grupo parlamentario con 25 diputados.
«La Plataforma de Izquierda contribuirá a la formación de un frente amplio, progresista, democrático y antimemorando que participará en las elecciones para imponer la cancelación de los memorandos (con los acreedores)», afirma en un comunicado.
Esta facción, que apuesta por la vuelta al dracma como moneda nacional, ha criticado duramente las negociaciones de Tsipras con los acreedores por su oposición a la implementación de nuevos ajustes. Una de las personalidades más conocidas de la facción es el exministro de Energía Panayotis Lafazanis.
El nuevo partido se llamará Unidad Popular y formará su propio grupo parlamentario con 25 diputados, según ha informado el Parlamento griego.
«Las elecciones que decidió provocar Alexis Tsipras tienen lugar para enterrar el ‘no’ del referéndum, las luchas del pueblo contra los memorando y su esperanza», añade la nota
En el grupo Unidad Popular no están ni el polémico exministro de Finanzas Yanis Varoufakis ni la presidenta del Parlamento, Zoí Konstandopulu; los dos votaron en contra del tercer rescate el pasado viernes. Entre los 25 diputados rebeldes sí figuran, sin embargo, algunos de los ministros defenestrados por Tsipras en julio en la remodelación del Gobierno, como el antiguo número dos de Defensa, Kostas Ysichos, y el responsable de Seguridad Social, Dimitris Stratulis. También se ha sumado a Unidad Popular el conocido economista Kostas Lapavitsas
El anuncio de la Plataforma de Izquierda liderada por Lafazanis de que creará un nuevo partido contenía serias críticas a Tsipras por “mostrar una nueva cara completamente opuesta a la de Syriza”. “Las elecciones anticipadas que ha decidido Alexis Tsipras se celebrarán para enterrar el orgulloso no del referéndum [del 5 de julio], para enterrar la lucha antirrescate y las esperanzas de la gente. A los griegos se les pide ahora que se aprieten la soga alrededor del cuello y respalden un nuevo memorándum. La Plataforma de Izquierda, fiel a los compromisos de Syriza, congruentes con el no del pueblo griego, enarbola la bandera de la lucha para salir de la crisis…”, señala el anuncio, realizado horas antes de que se conociera la formación del grupo parlamentario propio de esta facción, la más importante y organizada de Syriza.
Con sus 25 escaños el grupo parlamentario de Lafazanis se convierte en el tercero más importante de la Cámara, por delante del de los neonazis de Aurora Dorada. De esta manera, el mandato de formar Gobierno recaerá sobre ellos y no sobre el partido neonazi, como establece la Constitución. La formación de un grupo parlamentario le serviría además para provecharse de los privilegios de los partidos con representación parlamentaria de cara a las futuras elecciones.
Unidad Popular se convierte así en la tercera fuerza política del país, por lo que, según el procedimiento establecido por la Constitución, recibirá el mandato del presidente de la República para formar gobierno si la segunda fuerza política no lo consigue.
El presidente del partido conservador griego Nueva Democracia, Vangelis Meimarakis, ha recibido el mandato para formar Gobierno del presidente de la República, Prokopis Pavlopulos. Se reunirá con él este viernes por la mañana.
La fecha de los comicios dependerá entonces del uso que hagan los partidos de su turno para formar Gobierno, pero oscilarían entre finales de setiembre y principios de octubre.
Tsipras dimitió este jueves al asegurar que su mandato ha terminado tras pactar el tercer rescate con los acreedores internacionales y que ahora es el momento de que el pueblo griego decida mediante su voto si legitima su gestión.
Nueva Democracia se reúne con el presidente griego para tratar de formar gobierno
Vangelis Melmarakis, líder de Nueva Democracia, trata de agotar las vías para no enfrentarse a unas nuevas elecciones y se reunirá con el presidente griego, Prokopis Pavlopoulos, con el fin de crear un nuevo gobierno. La posibilidades de formar una coalición son mínimas.
Seguidores de Nueva Democracia durante las últimas elecciones. (Angelos TZORTZINIS/AFP)
El líder de Nueva Democracia, Vangelis Meimarakis, principal partido de la oposición griega, se reunirá hoy con el presidente del país, Prokopis Pavlopoulos, para recibir el mandato de formar nuevo gobierno, según fuentes del partido.
El propio Meimarakis afirmó el jueves que intentará formar gobierno con otros partidos, intentando desechar así la opción de convocar elecciones anticipadas, como sugiere el primer ministro, Alexis Tsipras.
«Exploraremos todas las posibilidades en un esfuerzo por asegurar que las elecciones son la última opción, no la primera como quiere Tsipras», ha afirmado Meimarakis en una rueda de prensa.
Sin embargo, y debido a la composición del actual Parlamento, Nueva Democracia tiene pocas posibilidades de formar una coalición tras la dimisión de Tsipras, por lo que la celebración de nuevas elecciones es la opción más probable.
Incluso en el caso de que no tuviera éxito, Meimarakis ha puesto en duda la opción de celebrar elecciones el 20 de setiembre, porque, según ha dicho, otros partidos intentarán asumir el liderazgo de las negociaciones para formar gobierno y cada uno necesitará tres días.
Análisis
Tsipras: Dimitir para poder seguir liderando
Editorial diario vasco Gara
2015/08/20
Siete meses después de que tomara posesión del cargo de primer ministro griego, Alexis Tsipras ha anunciado su renuncia al cargo y la convocatoria de elecciones anticipadas en las que volverá a presentarse como cabeza de lista del partido de izquierda Syriza. Según sus propias palabras, tenía la «obligación moral» de volver a pedir la confianza al pueblo griego una vez asegurado el tercer rescate, doloroso en términos de recortes y reformas, pero necesario para evitar un colapso económico total, un «suicidio seguro». Han sido siete meses en medio de una crisis existencial para Grecia, frente a poderosos intereses, con amenazas y extorsiones nada veladas contra su país. Un mandato que empezó con la promesa de quebrar el memorándum, los acuerdos de rescate, y que prematura y provisionalmente termina con otro memorándum que está quebrando a su propio partido Syriza.
Sin un partido que le asegure la mayoría parlamentaria (un tercio de su bancada votó en contra o se abstuvo en la votación del tercer rescate) y dependiendo del voto de la oposición, Tsipras volverá a intentar asegurarse el mandato popular probablemente en setiembre. Y parece una certeza, así lo indican todas las encuestas, que lo conseguirá. El joven político goza de una gran popularidad en Grecia, es apreciado por su intento de resistir a las demandas alemanas de austeridad extrema, por su afán de no renunciar a nuevos puntos de ruptura. Y aunque parezca que su decisión aumenta la incertidumbre política, tiene todo el interés en convocar elecciones anticipadas antes de que los duros términos del rescate se hagan sentir.
La llamada ala izquierda de Syriza anuncia una plataforma electoral propia, y acusa al Gobierno de «anular la democracia» y «ceder ante la dictadura de la eurozona». No obstante, sus expectativas de voto popular no son nada grandes. Tsipras vive momentos difíciles en lo social y en su partido, pero si sobrevive políticamente demostrará a propios y extraños que es en tiempos de grandes crisis cuando más cruciales se hacen los grandes líderes.
Tsipras renuncia y convoca a elecciones anticipadas en Grecia
Resumen Latinoamericano, 20 agosto 2015.-
El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, renunció a su cargo durante uin discurso televisado hace unos minutos por la cadena estatal y llamó a los griegos a participar en elecciones anticipadas para seleccionar al nuevo gobierno del país.
Tsipras ha reconocido que el acuerdo alcanzado con los acreedores no es el mejor ni lo que él quería, pero ha defendido que sí logró algunas cosas, como la reestructuración de la deuda.
“Tengo la conciencia tranquila y estoy orgulloso de la batalla que he dado”, ha aseverado.
“Sé que no logramos todo lo que prometimos al pueblo griego pero hemos salvado al país”, ha subrayado.
“Hemos dado el mensaje a Europa de que tenemos que acabar con la austeridad”, ha añadido.
Se presentará a la reelección.
Alexis Tsipras ha anunciado que se presentará a su reelección en las elecciones anticipadas que se convocarán próximente en Grecia y ha defendido la labor realizada por su Gobierno en los escasos meses que ha estado en el poder.
“Voy a pedir la confianza, el voto del pueblo griego para gobernar”, ha señalado en un discurso a la nación en el que ha anunciado su dimisión, asegurando que no va a dar “marcha atrás” y que seguirá defendiendo sus “ideales”.
Tsipras ha resaltado los logros realizados a nivel nacional y ha reconocido que aún queda mucho por hacer en materia de lucha contra la corrupción, una de las “duras batallas” que aún hay que ganar, según el primer ministro, con el fin de acabar con “el clientelismo que hay en la política”.
Parlamento alemán aprueba “rescate” a Grecia: Schäuble defiende rescate pero ve “inadmisible” una quita de la deuda
Resumen Latinoamericano / Público.es / 19 de agosto de 2015 –
El Parlamento alemán aprueba el rescate a pesar de la rebelión de los partidarios de Merkel con 454 votos a favor, 113 en contra y 18 abstenciones. El ministro de Finanzas alemán cree indispensable que el FMI participe en una ayuda de la que Alemania participa con 23.000 millones.
El Parlamento alemán ha dado luz verde este miércoles al tercer programa de rescate a Grecia por una amplia mayoría, a pesar de la rebelión de los conservadores del partido de la canciller Angela Merkel, CDU (Unión Democrática Cristiana).
Un total de 454 diputados ha votado a favor del paquete de 86 mil millones de euros (23.200 millones de Alemania), frente a 113 votos en contra -63 de ellos pertenecían a los partidarios de Merkel- y 18 abstenciones. El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, pidió al parlamento alemán en nombre del Gobierno de Angela Merkel que apoyasen el tercer programa del rescate griego ya que tal y como asegura, sólo así puede volver a crecer la economía helena, al tiempo que subrayaba que los ajustes son “irrenunciables” para seguir en el euro.
Schäuble intentó acallar las voces que apuntaban a una condonación de la deuda encubierta para Grecia e insiste en que “una quita de la deuda griega es inadmisible”.
El titular de Finanzas hizo estas declaraciones al abrir la sesión extraordinaria del Bundestag (cámara baja del Parlamento). “Tras las experiencias de los últimos meses y años, naturalmente no hay garantía alguna de que todo vaya a funcionar. Y las dudas siempre están permitidas”, reconoció el político cristianodemócrata durante la tradicional declaración de gobierno previa a la votación en el Bundestag.
“Sin embargo, a la vista del hecho de que el Parlamento griego ha aprobado las medidas por gran mayoría, sería irresponsable no aprovechar ahora la posibilidad de un nuevo comienzo en Grecia“, afirmó.
En su opinión, la economía griega puede volver a crecer, pero que se aproveche o no esa oportunidad es algo que está “en manos de los griegos”.
“En la mayoría de las decisiones no se sabe cómo serán las cosas en unos años al echar la vista atrás”, admitió. “Hemos puesto todo nuestro esfuerzo para actuar con responsabilidad en Europa y frente a Grecia”, agregó. “Necesitamos una Europa capaz de actuar”, apuntó.
Durante su discurso ante los parlamentarios, Schäuble explicó que los planes de reformasincluyen mejorar los presupuestos helenos, modernizar el mercado laboral, un nuevo reparto fiscal y acabar con las rebajas fiscales, así como luchar contra la corrupción.
“Una rápida recapitalización de los bancos es especialmente importante para que la economía griega se pueda volver a sostener por sí misma”, afirmó, al mismo tiempo que indicó que el programa se revisará cada tres meses.
Desde hace días Alemania reclama al Fondo Monetario Internacional (FMI) que aclare si va a participar o no en el nuevo rescate. “Para el gobierno alemán es indispensable que el FMI, con su experiencia en la crisis de deuda estatal, esté a bordo“, declaró el ministro.
“Para el gobierno alemán es indispensable que el FMI, con su experiencia en la crisis de deuda estatal, esté a bordo”
Frente a los conservadores del partido de Merkel, CDU (Unión Cristiano Demócrata), que se oponen a dar más dinero a Atenas, Schäuble reconoció durante su discurso que existen cuestiones en el acuerdo que pueden hacer dudar de su idoneidad, pero defendió que es lo mejor para el país mediterráneo y para Europa.
Merkel finalmente ha sacado adelante esta votación a pesar de que 63 diputados de su partido han votado en contra (y un total de 113 votos en contra), 7 parlamentarios más de los que votaron ayer (56) durante la votación interna que se realizó este martes entre los diputados del grupo conservador del Parlamento alemán.
Schäuble reconoció durante sus veinte minutos de discurso que existen cuestiones en el acuerdo que pueden hacer dudar de su idoneidad, pero defendió que es lo mejor para el país mediterráneo y para Europa.
“La decisión sobre un nuevo programa de ayuda a Grecia no ha sido fácil”, admitió, al igual que reconoció que existen razones “económicas y políticas a favor y en contra”. Sin embargo, recordó que es “en interés de Grecia y de Europa” sacarlo adelante.
“Grecia fue desde el principio un caso complicado, pero hasta finales del pasado año iba por el buen camino, a pesar de todas las dificultades”, afirmó.
En su opinión el problema vino cuando el primer ministro heleno, Alexis Tsipras, hizo promesas que no podía mantener. “Ahora debe hacer lo contrario de lo que prometió”.
GRECIA:
Una empresa alemana se adjudica la primera privatización del Gobierno de Tsipras
Resumen Latinoamericano / Público.es / 18 de agosto de 2015 –
Se aprueba la concesión de 14 aeropuertos a la empresa Fraport, ganadora de un concurso que Syriza congeló cuando llegó al Gobierno. El acuerdo con sus socios para el tercer rescate obliga a Grecia a reactivar las privatizaciones.
El Gobierno griego ha aprobado la concesión de 14 aeropuertos regionales a la empresa alemana Fraport, según una resolución del consejo de política económica que ha sido publicada en el Boletín Oficial del Estado.
Se trata del primer proceso de privatización que completa el Gobierno formado por el partido izquierdista Syriza y su socio de coalición, la formación nacionalista conservadora Griegos Independientes.
Los aeropuertos a los que hace referencia son el de Salónica, la segunda ciudad del país; Kavala, en el noreste; Corfú y Zante, dos islas situadas en el mar Jónico; Canea y Cefalonia, en la isla de Creta; Aktion, en el oeste; y los de Rodas, Kos, Samos, Mitilene, Mykonos, Santorini y Skiathos, todas islas del Egeo.
La resolución, decidida en el consejo de gobierno de política económica que se celebró el 13 de agosto, ha sido firmada por el viceprimer ministro, Yanis Dragasakis, y los ministros de Finanzas, Euclides Tsakalotos, Economía, Yorgos Stathakis, y Energía, Panos Skurletis.
La empresa alemana Fraport fue la ganadora del concurso que tuvo lugar el año pasado, y la autoridad de privatización helena (Taiped) dio recientemente su visto bueno al proyecto.
Según lo publicado en el Boletín Oficial del Estado, no hubo ningún cambio respecto a las condiciones de licitación que se adjudicaron a la empresa.
El precio de los aeropuertos asciende a 1.230 millones de euros, y Fraport se ha comprometido a invertir 330 millones en los primeros cuatro años y 1.400 millones de euros en los próximos cuarenta.
La llegada al poder de Syriza congeló los procesos de privatizaciones y prometió que revisaría todos aquellos que no se hubieran cerrado todavía.
Sin embargo, con la conclusión del tercer programa de rescate, Grecia se comprometió a trasferir activos estatales a un fondo de privatización por valor de 50.000 millones de euros para pagar deudas, recapitalizar la banca y realizar inversiones.
El futuro de Europa tras la derrota griega
Por James K. Galbraith / Rebelión / Resumen Latioamericano / 18 de agosto de 2015 –
El pasado 8 de junio tuve el honor de acompañar al entonces ministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis, a un encuentro privado en Berlín con el ministro alemán de finanzas, Wolfgang Schäuble. La reunión empezó con un gesto de buen humor cuando el señor Schäuble ofreció a su colega un puñado de Euros de chocolate: “para sus nervios”. Yanis los compartió con los circunstantes, y dos semanas después tuve un segundo honor, que fue ofrecer mi moneda de chocolate a un tercer (ex)ministro de finanzas, el profesor Giuseppe Guarino, decano de constitucionalistas y autor de un impactante librito (La verdad sobre Europa y el Euro: Un ensayo, disponible en italiano AQUÍ) sobre los Tratados europeos y el Euro.
La tesis del profesor Guarino reza como sigue:
“El 1 de enero de 1999 se perpetró un golpe de estado contra los Estados miembros de la UE, contra sus ciudadanos y contra la propia UE. El ‘golpe’ no se dio por medio de la fuerza, sino con astucia fraudulenta… por medio de la Regulación 1466/97… El papel asignado por el Tratado (Artículos 102ª, 103 y 104c) al objetivo de crecimiento perseguible por la actividad política de los Estados miembros… es eliminado y substituido por un resultado, a saber: equilibrio presupuestario a medio plazo.”
Consecuencia directa de ello:
“Las instituciones democráticas contempladas por el orden constitucional de cada país no sirven ya a propósito ninguno. Los partidos políticos no pueden ya ejercer la menor influencia. Las huelgas y los cierres patronales dejan de tener el menor efecto. Las manifestaciones violentas causan daño adicional, pero dejan intactas las predeterminadas directrices políticas.”
Esas palabras fueron escritas en 2013. ¿Puede alguien dudar hoy de su exactitud y de su perfecta aplicabilidad al caso griego?
Es verdad que los gobiernos griegos anteriores a 2010 gobernaron pésimamente, que entraron en el Euro bajo falsas premisas y que luego ocultaron el déficit y la deuda del país. Nadie discute eso. Pero obsérvese que cuando llegó la austeridad, el FMI y los acreedores europeos impusieron a Grecia un programa dictado por las doctrinas del equilibrio presupuestario y la reducción de la deuda que incluía:
a) profundos recortes en el empleo y en los salarios públicos;
b) una drástica reducción de las pensiones;
c) una reducción del salario mínimo y la eliminación de derechos laborales básicos;
d) drásticos y regresivos aumentos de impuestos; y
e) liquidación privatizadora de activos públicos
La conexión de ese programa con el crecimiento y la recuperación en Grecia era de todo punto fraudulenta. Superando dudas internas, el FMI hizo público un pronóstico, según el cual el programa costaría a Grecia un recesión de sólo un 5% del PIB, con una duración de dos años y plena recuperación para 2012. El caso es que la economía griega colapsó bajo esa presión, se contrajo más de un 25% y, cinco años después, no hay recuperación a la vista. De modo que Grecia ha perdido todo un año de producto anual y ha asistido a la práctica aniquilación de sus más importantes instituciones sociales. A finales de 2014 se hallaba en deflación por sobreendeudamiento, no en recuperación.
El fracaso del programa de los acreedores se llevó por delante en Grecia a tres primeros ministros: George Papandreu, Lucas Papademos y Antonio Samaras. También se llevó por delante todo el orden político, hasta entonces dominado por Nueva Democracia y el PASOK. Y así, en enero de 2015, el pueblo griego eligió a un nuevo gobierno, una coalición izquierda-derecha entre dos partidos que nunca antes habían tocado poder, SYRIZA y ANEL, y que sólo tenían en común el compromiso de cambiar de políticas en Grecia, dentro del Euro y dentro de Europa.
El nuevo gobierno no solicitó más ayuda financiera. El gobierno siempre entendió que el país tenía que vivir con sus propios medios para avanzar. Aceptó elementos importantes del programa previo en lo tocante a impuestos y administración pública. Lo que pidió, principalmente, es respeto por unos derechos laborales garantizados en todos los demás países europeos, protección de los pensionistas con bajos ingresos, una gestión razonable de la privatización y un alivio de la destructiva austeridad y de las deudas insostenibles.
¿Y cuál fue la respuesta? Los acreedores europeos y el FMI recibieron las propuestas griegas con hostilidad, obstrucción y rechazo. Los gobiernos de Finlandia, los Estados bálticos y Eslovaquia, por razones ideológicas. Los de España, Portugal e Irlanda, por miedo a los efectos sobre su política interna. Italia, Francia y la Comisión expresaron simpatía, pero hicieron menos que poco. El ministro Schäuble concretó las opciones: o bien Grecia se adhería plenamente al programa previo, o bien abandonaba el Euro y tal vez la Unión Europea.
Desde el comienzo mismo, esa posición se sostenía con amenazas. A finales de enero, el Presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, de visita en Atenas, amenazó a Grecia con la destrucción de su sistema bancario. El 4 de febrero, el BCE revocaba una dispensa que permitía a los bancos griegos descontar deuda pública, lo que provocó un lento pánico bancario que culminó a finales de junio. Entretanto, Grecia hizo pagos por un monto de 3 mil quinientos millones de Euros como signo de buena voluntad. Cuando el gobierno griego, frustrado y batido, recurrió al referéndum, los acreedores tomaron represalias cerrando los bancos e imponiendo controles de capitales. Cuando el pueblo griego se mantuvo firme y dijo “No”, las represalias aumentaron y en julio el gobierno estaba ya de rodillas.
Desde entonces, en tres ocasiones –la última, el pasado 13 de agosto— se ha obligado al Parlamento griego a aprobar paquetes legislativos dictados desde Bruselas y Berlín. La legislación incrementa regresivamente los impuestos a las ventas mientras que elimina la retención de impuestos a las transferencias exteriores de capital. Recorta pensiones –en algunos casos, por debajo de los 100 euros al mes— y sienta las bases para ulteriores recortes venideros. Sienta las bases para la profundización en los recortes en curso en el sector público, en la sanidad, en la educación y en los salarios, así como para la liquidación de numerosas empresas privadas, para una nueva oleada de desahucios y para la privatización a cualquier precio –durante 30 años— de los activos públicos restantes, incluido suelo propiedad del Estado griego. Arrebata a los griegos áreas clave de la responsabilidad pública, incluidas las estadísticas presupuestarias y la recaudación fiscal, para ponerlas bajo la autoridad de los acreedores. Entrando en el detalle de la estructura de la economía griega, la lista de los cambios impuestos es muy larga.
Los Tratados europeos dicen que la Unión Europea se funda en el principio de la democracia representativa. Hay incluso un “principio de subsidiariedad” que sostiene que las decisiones deben tomarse en los niveles de gobierno más próximos posible a los afectados. Pero dentro de la Eurozona eso se ha invertido ahora. Grecia es una colonia: sus díscolos ciudadanos han sido desposeídos, y la plaza será “modernizada” contra su voluntad. Quienes no puedan soportarlo, no tienen otra opción que la de irse o rebelarse de nuevo; y quienes no hagan ni una cosa ni otra, probablemente recaerán en la profunda depresión psicológica que prevalecía antes de que el ascenso de SYRIZA insuflara efímeras esperanzas en el país.
Para las fuerzas progresistas del resto de Europa, y especialmente para las más jóvenes, estos hechos significan un difícil desafío. Las esperanzas de un cambio negociado dentro del euro han sido sometidas a prueba con resultados brutales. La existencia de una dictadura tecnocrática en la Eurozona es ahora un hecho obvio para todo el mundo. Los votantes del siguiente país que se rebele contra el control asfixiante de las políticas de la Eurozona tomarán nota. Que Grecia fuera obligada a explorar los medios para salir, pesará en las experiencias futuras, porque con un mejor conocimiento y una planificación de las contingencias –planificación que se hará ahora habitual y más o menos explícita para cualquier movimiento de oposición que contemple seriamente la posibilidad de llegar al poder—, el coste de hacer esa transición, aparentemente prohibitivo para los griegos esta pasada primavera, bajará.
En lo inmediato, la derrota griega ha debilitado a la fuerza ascendente en el siguiente país que va a celebrar elecciones: el joven partido español anti-austeridad y pro-europeo Podemos. Pero el efecto en Irlanda, menos atrapada en el Euro, podría ser diferente. Irlanda comercia con el Reino Unido y con los EEUU, y no tiene los mismos vínculos emocionales con Europa que España o Grecia. Y luego el escenario se desplazará a Italia, aún en recesión y políticamente volátil, y a Francia, que cuenta ya con un fuerte partido anti-Euro en la derecha, el Frente Nacional de Marine LePen.
Esas consecuencias políticas mantendrán en tensión al Euro, lo que se agravará con el fracaso en curso del régimen neoliberal. Parece, así pues, probable que, en algún momento, en algún país, el Euro se rompa. La decisión de iniciar una ruptura podría venir tanto de la izquierda como de la derecha. En cualquier caso, tal decisión se llevará por delante, como pasó en Grecia, las estructuras políticas previas. Una ruptura, de ir mal, podría incluso empeorar las cosas. Qué vaya a ocurrir con la Unión Europea, es cosa que nadie puede siquiera conjeturar.
La propuesta del profesor Guarino es tratar de salvar a Europa –es decir, a la Unión Europea— derogando las ilegítimas regulaciones que ahora la estrangulan. Refundar la Unión conforme a la letra y el espíritu de los Tratados que fueron usurpados en 1999. Esos tratados dejaban firmemente sentada la prioridad del crecimiento económico y del principio de una soberanía democrática tan valedera para países dentro como fuera del Euro. Principios que no tienen la menor aplicación práctica dentro de la actual Eurozona.
¿Es posible reformar el Euro? El caso griego convencerá a muchos de que no. Y si la alternativa son salidas desordenadas e incontroladas precipitadas por países sometidos a tensiones extremas y a convulsiones políticas, entonces tal vez lo sabio sería preparar un nuevo sistema, un sistema que pueda, llegado el momento, substituir el Euro por un esquema multidivisa más flexible pero todavía controlado. Y no se trata de ninguna idea extravagante. Después de todo, el patrón oro que colapsó en 1933 fue substituido en 1944 por un sistema así, concebido en Bretton Woods.
De lo que se trata es de tener el trabajo hecho, antes de la irrupción del caos.
Envío:ResumenLatinoamericano






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