Conmemoran los 147 años del Grito de Lares
Fotografia;Ramón Frontera - Conmemoran los 147 años del Grito de Lares
Por Ramón Frontera Nieves, Resumen Latinoamericano, Lares, Puerto Rico- 23 de septiembre de 2015-
Miles de puertorriqueños en el día de hoy conmemoraron los 147 años de la gesta revolucionaria del “Grito de Lares”. Esta acción armada de liberación ocurrió el 23 de septiembre de 1868, tenía como propósito la independencia de Puerto Rico del gobierno colonial de España. Ese día del año 1868 los revolucionarios tomaron el pueblo de Lares (en el interior de la Isla) declararon la República de Puerto Rico y abolieron la esclavitud. Posteriormente la superioridad de las fuerzas militares españolas derrotaron a los insurrectos. La mayoría de los revolucionarios murieron en su patriótica gesta, siendo encarcelados los restantes. Entre los encarcelados se encontraba Juan Rius Rivera, quien más tarde se convirtió en Comandante en Jefe del Ejército de Liberación en el occidente de Cuba.
Los actos de la conmemoración fueron organizados por el Partido Independentista Puertorriqueño, Partido Nacionalista y el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano. Esta actividad patriótica, la cual se realizó en la Plaza de la Revolución de Lares, fue dedicada a los fenecidos héroes puertorriqueños Isabelita Rosado y Antonio “Toñito” Cruz.
“La lucha por la independencia fue difícil en los tiempos de Lares, ha sido difícil siempre y hoy sigue siendo ardua. Pero las condiciones bajo las cuales luchamos hoy son condiciones diferentes y esas condiciones diferentes hacen que la lucha por la libertad y la consecución de esa meta se vea más cerca que nunca antes en nuestra historia”, declaró Hugo Rodríguez, subsecretario de Asuntos con Norteamérica del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP).
También fue recordado el luchador independentista, Filiberto Ojeda Ríos; el cual fue asesinado por miembros del “Federal Bureau of Investigation” (FBI), hace diez años un 23 de septiembre. Durante los actos del día de hoy, se escuchó nuevamente la combativa voz de Filiberto, en su último mensaje dirigido al pueblo Puertorriqueño, el cual había grabado desde el clandestinaje.
Ese 23 de septiembre de 2005, luego de escuchada la grabación, los puertorriqueños se enteran de su asesinato.
En los actos estuvo presente la viuda de Filiberto, Emma Beatriz Rosado, recibiendo múltiples expresiones de solidaridad.
“Todos nosotros y nosotras, no solo somos continuadores del padre de la Patria, Ramón Emeterio Betances, sino que somos dignos continuadores del hermano patriota Filiberto Ojeda Ríos”, expresó en su discurso Julio Muriente, copresidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano.
Filiberto vive en cada uno de nosotros y nosotras que no vinimos a llorar de pena, sino, en todo caso, a llorar de la alegría de lo capaces que somos como pueblo de tener a hijos tan valientes y entregados como él”, continuó diciendo Muriente.
Los presentes exclamaban frases reclamando la libertad de Puerto Rico, además gritaban “todo boricua, Machetero”; recordando la organización a la que pertenecía Filiberto, la cual era el “Ejército Popular Boricua – Los Macheteros”. Esa frase se ha convertido en un grito de lucha en contra el imperialismo estadounidense.
fotografías: Ramón Frontera Nieves
Entrevista a la senadora independentista María de Lourdes Santiago
“Luchamos para terminar con el anacronismo de la colonia”
Por Fernando Quiles, Resumen Latinoamericano, septiembre 2015.-
Durante un receso de los trabajos legislativos del Senado de Puerto Rico, Resumen Latinoamericano tuvo la oportunidad de entrevistar a la Senadora por el Partido Independentista de Puerto Rico, María de Lourdes Santiago quien es una de las principales figuras del partido que fuera fundado en el 1946 por Gilberto Concepción de Gracia, quién a su vez fuera abogado defensor del fallecido líder nacionalista Don Pedro Albizu Campos.
-Senadora, luego de estar en la legislatura por varios períodos consecutivos en la que usted ha revalidado holgadamente, se comenta en los círculos políticos puertorriqueños, sobre la posibilidad de que usted sea postulada por su partido, como la próxima candidata a la gobernación. ¿Cúan cierta es esa información?
-Aún no hay una posición final tomada al respecto, esa decisión está actualmente en consulta y siendo evaluando por los distintos comités de base e internos del partido. Para mí sería un gran privilegio ser seleccionada ya que sería la primera vez en la historia de nuestro partido, que está próximo a cumplir 70 años de fundado en el 2016, el que una mujer ostente la candidatura al máximo cargo pólitico de la gobernación de P.R.
-¿Cree usted que existen las condiciones para que el electorado puertorriqueño quiera volver a elegir a una mujer como gobernadora?
-Naturalmente. La llegada de Sila M. Calderón marcó un hito en la historia política de Puerto Rico. La opción de elegir varones como gobernadores, y que de paso lo han hecho tan mal, creo que ya es tiempo de darle otra oportunidad a otra mujer puertorriqueña.
-A fines del año pasado usted fué invitada a visitar la República Bolivariana de Venezuela. ¿Cómo fué el trato recibido en esa oportunidad?
-Visité la República Bolivariana de Venezuela y la Plaza Bolívar, en el marco de una actividad en solidaridad con nuestro prisionero político Oscar López Rivera. Estoy sumamente agradecida por el trato recibido, tanto por las autoridades oficiales, como por el pueblo venezolano en general. Fué un acto conmovedor. Allí pudimos constatar y contrastar la información tergiversada y manipulada que nos llega por conducto de los medios internacionales de información pertenecientes al gran capital corporativo, tergiversando y manipulando la realidad para confundir la opinión pública.
-Usted que está en medio de la vorágine de la política activa en P.R., qué opina de la situación actual y la coyuntura por la que atraviesa el pueblo de P.R.. ¿Qué opinión le merecen las acciones del actual gobierno favoreciendo a los ricos y poderosos y gravando con más y nuevos impuestos el bolsillo del pueblo trabajador?
-El gobierno de Puerto Rico, desde hace tiempo ha venido actuando como el personaje de Robin Hood pero a la inversa. Que le quita a los pobres, para darle a los ricos. De cara a la próximas elecciones generales en noviembre del 2016 se le debe solicitar a cada candidato a que se defina de que lado está, si están a favor de la minoría de los ricos y poderosos, que cada día aportan menos al erario público recibiendo exenciones y privilegios o de los trabajadores y trabajadoras que son los que producen la riqueza nacional y que son los que llevan y soportan toda la carga impositiva.
– ¿Por qué el gobierno de P.R. insiste en seguir aplicando las políticas neoliberales de privatizaciones y seguir hablando de las ventajas de la globalización? Cuando en otras latitudes en que se han aplicado por más de 20 años han fracasado estrepitosamente y han tenido que ser revertidas.
– Eso responde a las mentalidades colonizadas de los actuales y pasados líderes políticos, que solo miran al norte, piensan que todo lo que proviene y se hace en los Estados Unidos es superior a lo nuestro. Los fracasos de esas políticas neoliberales experimentados por nuestros hermanos latinoamericanos, que con riquezas inmensas en recursos naturales para unos pocos y la miseria absoluta para las mayorías, propició la ruptura con esas políticas con la llegada al poder de alternativas progresistas de gobiernos en varios países de américa latina, en las que el pueblo es y será primero antes de privilegiar los grandes intereses del capital transnacional, que aún con algunas contradicciones deben ser el ejemplo a seguir por los que aún tenemos que librarnos de ellas.
Como país caribeño y latinoamericano, los independentistas puertorriqueños nos reafirmamos en la lucha por la autodeterminación, la independencia, terminar con el ancronismo de la colonia, la excarcelación de nuestro Oscar López, la construcción de la patria grande que soñaran Bolívar, Martí, Betances, Hostos. En estos tiempos de crisis en P.R. que hacen más que evidente el fracaso del sistema colonial, tenemos la necesidad que nuestros hermanos de América Latina eleven el reclamo que Puerto Rico es parte de nuestra Patria Grande ante todos los organismos regionales e internacionales.
Para terminar, quiero citar unas palabras expresada por nuestro Cro. Rubén Berríos Martínez ante el pleno de la CELAC; “América Latina será tan libre, como lo sea Puerto Rico”. Y otras tomadas del apóstol de Cuba José Martí; “Puerto Rico es el verso que le falta al poema libertario de Bolívar”.
* Integrante del Frente Socialista de Puerto Rico y colaborador de Resumen Latinoamericano
ESPECIAL PUERTO RICO: “Macheteros” recuerda desde la clandestinidad a su Comandante Filiberto Ojeda Ríos a 10 años de su asesinato / Filiberto y el Frente Popular para la Salvación Nacional (por su compañera Elma Beatriz Rosado) Filiberto Ojeda Rios
Resumen Latinoamericano/ 23 de septiembre 2015.-
Bajo la consigna de “siempre habrá Macheteros”, la organización clandestina Ejército Popular Boricua- Macheteros, recordó este lunes 21 de septiembre el asesinato del luchador independentista Filiberto Ojeda Ríos, comandante de la organización.
Por medio de un comunicado de prensa llegado a la Redacción de Claridad el EPB calificó que el 23 de septiembre de 2005 “marcó un hito en la historia de Puerto Rico. Ese día el imperio intentó acabar con la lucha por la independencia en Puerto Rico, acallando la voz del Comandante del Ejército Popular Boricua-Macheteros, Filiberto Ojeda Ríos. El Comandante Ojeda Ríos fue durante el último tercio del siglo XX y la primera década del XXI, el más elocuente y comprometido representante del reclamo y defensa del derecho inalienable de nuestro pueblo a su independencia y soberanía; el derecho a escoger el tipo de gobierno que nos convenga y que traiga libertad y justicia social y nos permita aportar y ser parte de nuestra región del mundo”.
En el comunicado se revelan datos hasta ahora no conocidos sobre los últimos momentos de Ojeda Ríos. Según los Macheteros, a las 4:15 de la tarde de ese 23 de septiembre de 2005, recibieron una llamada desesperada que les advertía: “Ya están aquí, están disparando. Llamen a la prensa.”
Al denunciar que el asesinato de Ojeda Ríos continúa impune, los Macheteros reclaman que un resultado positivo es el juicio del pueblo, de que el nombre de Filiberto y el del Ejército Popular-Boricua-Macheteros, ya no se susurran con miedo sino que se grita. “Ya se escucha la consigna famosa: Todo Boricua Machetero y Toda Boricua Machetera”.
El grupo clandestino reitera su postura ante la lucha por la independencia de que: “El EPB- Macheteros hará lo que le corresponda según el momento lo determine. Y tú pueblo, tú por quien dio la vida nuestro comandante Filiberto Ojeda Ríos, tú ¿qué harás, por ti, por tus hijos, por tu país?
“Comandante, como le dijiste a Betances en el mensaje de abril de 2005: ‘Siempre habrá Macheteros. Hasta la República y después. ¡Los Macheteros seguiremos tu camino! No importa los sacrificios que sean necesarios porque ellos significan vida, libertad y justicia para nuestro pueblo.’ Tu bandera jamás caerá, jamás la dejaremos caer. Pa’lante siempre. La lucha sigue”.
Filiberto Ojeda Ríos y el Frente Popular para la Salvación Nacional
Imagen en Quebradillas Original_prImagen de Filiberto tallada en piedra, por Isaac Laboy, en la ladera de un monte en el Barrio Charcas, Quebradilla
Por Elma Beatriz Rosado Barbosa
21 de septiembre de 2015
En estos tiempos tormentosos en los que navegamos –muchos sienten que navegamos a bordo de una nave sin capitán, o lo que es peor, sin timón– resuenan las palabras de Filiberto Ojeda Ríos, en clara advertencia a las señales que identificara, preconizando la creación de un Frente Popular para la Salvación Nacional (FPSN) para nuestro archipiélago puertorriqueño. La propuesta no surgió como un pensamiento por “generación espontánea”, es decir, no surgió sin causa aparente o sin raíces. La idea fue concebida a lo largo de tiempos imprecisos, partiendo de observaciones críticas, de lecturas analíticas, de la aplicación del método marxista, y desde ese andamiaje va construyendo esa propuesta, colocando bloques de conocimiento intelectual cimentados con teoría y prácticas políticas y empañetados con aspiraciones y, sí, ilusiones para la Patria borinqueña.1
Filiberto fue un revolucionario. Creía en el derecho inalienable de los pueblos a su libertad, a ser los dueños de su propio destino. Siendo esa lucha libertaria la máxima que rigió su vida, no estaba dispuesto a renunciar a ningún mecanismo de defensa para proteger y defender su Patria. En su guía revolucionaria, Filiberto combatió a través de todas las maneras posibles, excluyendo el terrorismo. Su práctica era una de Humanidad, piedra angular de su formación revolucionaria. Constantemente expresaba que no permitiría el atropello de una hermana o un hermano puertorriqueño, sintiendo a sus compatriotas como a su familia misma.
Filiberto luchó en favor de la libertad de la Patria. Se defendió y combatió a través de innumerables y variados mecanismos. Acudió a denunciar la situación colonial de Puerto Rico ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas en 1990; analizó la situación del País y explicó sus estrategias de lucha en entrevistas a través de radio, televisión y prensa escrita; expresó sus ideas, planes y proyecciones libertadoras en comunicados de prensa y en mensajes directamente a sus hermanos puertorriqueños; organizó acciones reivindicativas de los derechos del pueblo puertorriqueño; reafirmó los lazos de solidaridad con los pueblos caribeños y latinoamericanos; colaboró con las luchas por la igualdad y los derechos humanos internacionalmente, inclusive en Estados Unidos.
Como parte de su concepción de lucha, incursionó en innumerables campañas y batallas, siendo prominentes sus esfuerzos para constituir el Frente Popular para la Salvación Nacional. Sus preocupaciones fueron, además de libertarias, de justicia social. Le alarmaba la degradación del ambiente y defendía la conservación de los recursos naturales, con particular predilección por los árboles. Le desgarraba el alma la falta de opciones de salud para el pueblo, y denunciaba la insensibilidad de un sistema de salud insertado en un capitalismo brutal. Le intranquilizaba la falta de vivienda para la población, y abogaba en favor de aquéllos con menos recursos económicos, en especial por los residentes de los caseríos, manifestando su indignación por el discrimen contra ellos. Le inquietaba el destino de la juventud, que siempre tuvo un lugar especial en su corazón, y la aconsejaba a estudiar, y alentaba y apoyaba a los movimientos estudiantiles en sus demandas. Le corroía el espíritu la intervención de las fuerzas armadas estadounidenses al reclutar a los puertorriqueños para sus guerras y enseñarlos a matar, y desafió con la acción y la palabra esas afrentas. Le preocupaba el derecho del pueblo a trabajar, y alertaba sobre los intentos del Estado para transformar al pueblo en un ente de total dependencia. Se solidarizaba con las luchas justas de los sindicatos del País y denunciaba los intentos de tratar de despojar a los trabajadores del sentido de orgullo por el trabajo. Criticaba la intolerancia de algunos para con el sector religioso y promovía la comprensión de las diferentes manifestaciones espirituales, enfatizando en la no discriminación. Le perturbaba la pérdida de la identidad puertorriqueña y se adhería a los esfuerzos de reafirmación nacional, reconociendo las iniciativas y logros de los sectores forjadores de la cultura puertorriqueña. Le angustiaba la retención de puertorriqueños en situaciones de privación de libertad y constantemente exigía y reclamaba su liberación, en un caso, llegando a interceder ante movimientos latinoamericanos, para que se le permitiera a una puertorriqueña el regreso a su patria, e inclusive, en otro caso, estando dispuesto a ser canjeado por patriotas puertorriqueños encarcelados por el gobierno de Estados Unidos, para que éstos fueran regresados a la Patria.
Finalmente, SIEMPRE estuvo dispuesto a dar su vida por su ideal. Vida que le fue arrebatada inmisericordemente y con vileza.2
Ésas son las motivaciones de Filiberto para proponer la creación del Frente Popular para la Salvación Nacional. Sentía la imperiosa necesidad de establecer bases sólidas para que los puertorriqueños lograran estar en posición de sostener sistemas alternos para el manejo de los medios de producción, para la defensa de nuestros ecosistemas, para una mejor calidad de vida para el pueblo, donde la salud, la vivienda y la educación fueran renglones fundamentales y no unas quimeras. Uno de los planteamientos principales era romper con la dependencia. Sembrar estímulos para que los puertorriqueños se desligaran de los patrones de baja autoestima inculcados por las fuerzas extrañas al País y acogieran opciones de desarrollo que les permitieran tener control de su economía, de su sociedad, de su destino.
Entre agosto de 1989, tras la conclusión del juicio del que fue absuelto, y septiembre de 1990, cuando regresó al clandestinaje, Filiberto convocó a diversas organizaciones representativas de los sectores populares y a personas que tuvieran en el corazón y en el intelecto trabajar por la nación puertorriqueña. “No hay que ser independentista para participar”, recalcaba. Solamente era necesario tener el deseo de salvar al País. Y así fueron llegando. Se organizaron eventos en todo el País, donde se discutía la propuesta del Frente, para ir concretándolo en la práctica. Así fue el caso, por ejemplo, de un mercado agrícola y de artesanías que se llevó a cabo en Ponce, en los predios de WPAB Radio. Los participantes emprendían negocios de autogestión, para la subsistencia propia y de su familia, y tenían intenciones de producir empleos.
En el esfuerzo de promoción y organización del Frente participaban organizaciones de todo tipo, culturales, educativas, agrícolas, de comunicaciones, políticas, religiosas, ambientalistas, logias. Los participantes coincidían en que “este esfuerzo del puertorriqueño para transformar la realidad inmediata que nos oprime y nos roba nuestro valor esencial como ser humano, el valor de la libertad y de poder controlar las fuerzas sociales y económicas que nos definen, es un esfuerzo local que en la mayoría de los casos se desarrolla de manera aislada.” El Frente pretendía concertar puntos de enlace entre estos esfuerzos para establecer unas conexiones fuertes y prácticas para transformar la realidad con el propósito de romper con los patrones de dependencia y hacerse cargo de su futuro. Ideas subversivas en este archipiélago, pero ideas absolutamente idóneas para otros países como, por ejemplo, Estados Unidos, el administrador de la colonia puertorriqueña.
Filiberto confiaba en que una vez el pueblo estuviera en control de sus recursos y fuera dueño de su destino, nadie podría manipularlo. Llegaría el momento de la decisión colectiva libre de influencias malsanas. La propuesta de Filiberto era peligrosa: los puertorriqueños podrían asumir el control del timón y navegar hacia un nuevo destino, afianzando las bases para la transformación estructural que podría impulsar la independencia.
Notas
1. Una de las mayores influencias en el desarrollo de esa idea nace de un estudio que Filiberto hace de la obra de Douglas Pike –considerado como el principal experto en el tema del Vietcong–, Viet Cong: The Organization and Technique of the National Liberation Front of South Vietnam (MIT Press, 1966). Filiberto conservó ese libro como una referencia fundamental unida a sus aspiraciones libertarias y de transformación.
2. Elma Beatriz Rosado, “La verdadera imagen de Filiberto Ojeda Ríos tallada en las entrañas de la tierra puertorriqueña” (Cubadebate, 8 de marzo de 2010) http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/03/08/la-verdadera-imagen-de-filiberto-ojeda-rios-tallada-en-las-entranas-de-la-tierra-puertorriquena/#.VfXfCBG6eUk.
fuente: Claridad
Hace 10 años era asesinado por el FBI el patriota independentista puertorriqueño Filiberto Ojeda Ríos
por Vilma Soto Bermúdez / MINH / Resumen Latinoamericano, 23 de septiembre de 2015.-
El viernes 23 de septiembre de 2005, mientras se conmemoraban los 137 años de nuestra gesta de independencia contra España, el Grito de Lares, los testaferros y cipayos del régimen, para más señas, FBI, rodearon el hogar del compañero Filiberto Ojeda Ríos, comandante en la clandestinidad del Ejército Popular Boricua-Macheteros; dispararon más de 100 balas que se incrustaron en el corazón de su pueblo… a él solamente le bastó una para que sus asesinos le dejaran morir desangrado.
Un hilo de sangre recorre la Isla, a su paso germinan flores de liberación…
Estos son los hechos que nadie debe olvidar:
Viernes, 23 de septiembre
Al mediodía, la comunidad del sector Plan Bonito, en el barrio Jagüitas de Hormigueros vio a contingentes de agentes federales por los alrededores en vehículos no identificados.
Se recibe una llamada telefónica a las 3:00 de la tarde en el hogar de Filiberto Ojeda y de su esposa Elma Beatriz Rosado Barbosa. La llamada les alerta del movimiento por la zona de elementos del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y de la posibilidad de que se estuviera realizando un operativo en su contra.
A las 4:05 de la tarde se recibe otra llamada. El Comandante Ojeda urge a su interlocutor para que notifique a la prensa sobre su inminente captura con el fin de que el país sepa la verdad de lo que allí acontezca. Es en ese instante que los agentes arremeten contra el portón de entrada con uno de los vehículos mientras un contingente de federales escudados tras él y en los flancos comienza a disparar contra la residencia.
Sabiendo ya que los del FBI vienen no a arrestarlo, sino a asesinarlo, el Comandante convence a su esposa de que se mantenga con vida. La conmina a entregarse. Es necesario que haya un testigo. Filiberto le grita al FBI que ella va a salir, que no disparen. Y así, como la uña se separa de la carne, los compañeros apenas susurran el adiós. Su mensaje a los compañeros, a su Pueblo, fue: ¡Pa’lante!
La compañera sale al exterior. Tratan de que se arrodille. Al ella no hacerlo la arrojan a tierra, la maltratan y la esposan. Comienzan a interrogarla. Elma Beatriz ve a su perrita Caoba herida de muerte.
Mientras en Lares leen su último comunicado llamando a la unión de los independentistas, Filiberto lucha contra los esbirros.
Varios helicópteros sobrevuelan por la zona. Uno de ellos supuestamente recoge a un agente herido.
A las 5:00 PM ya la noticia estaba de boca en boca, incluso a nivel internacional. A esa hora Puerto Rico era silencio, lágrimas y odio.
Alrededor de las 6:00 PM arriban a la escena dantesca los fiscales del gobierno de Puerto Rico, José Aldebol, José Delgado y José Frank Nazario. El FBI les impide el paso.
Varios abogados – Martín González Paz, Alberto Lozada y Julio Aldea- se acercan al lugar a eso de las 7:00 PM para proteger los derechos del compañero Filiberto Ojeda. Todo es inútil. La jauría encarnada en el FBI les niega el paso.
Cerca de las 7:00 PM los agentes le vendan los ojos a la compañera cuando ella no contesta a sus preguntas y la trasladan del área a lugar desconocido. La alejan –a ciegas- mientras escucha una segunda ronda de disparos y la voz de Filiberto… esa sería la última vez.
El pueblo puertorriqueño, líderes independentistas, gente de todas partes, comienzan a desplazarse en marcha hasta Hormigueros. Los agentes los detienen. Nadie puede ser testigo de la matanza.
A las 7:00 PM, Edwin Rivera Serrano el director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), recibió una llamada telefónica del FBI para que suspendiera la electricidad en el sector, lo que se hizo a las 8:10 PM. El servicio regresó a las 4:00 p.m. del sábado.
El copresidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, Héctor L. Pesquera, exigió al FBI que le dejaran pasar para verificar como médico, la situación del compañero Ojeda Ríos. De nada valió. A los esbirros no les importaba nada la vida de un ser humano.
A las 10 de la noche, el Dr. Héctor L. Pesquera informó que los tres fiscales del gobierno colonial de Puerto Rico no habían podido entrar ni siquiera a los alrededores de la casa tomada.
En San Juan, la capital del país, y de manera casi espontánea, una masa indignada bloquea la avenida Roosevelt frente al estadio Hiram Bithorn y luego, bandera en mano, dolor, odio y rabia, se trasladan a las inmediaciones del edificio federal en Hato Rey, barrio capitalino, exigiendo el cadáver de Ojeda y el estado en que se encontraba su compañera.
La comunidad de Plan Bonito sufrió las arbitrariedades del FBI. También tenían el paso impedido. Debieron buscar otro lugar para pasar esa noche más que eterna… noche en vela. No era noche para yacer, sino para levantarse.
Mientras el pueblo lloraba a su libertador, a su guerrillero, un hilo de sangre manaba lentamente a veces, otras, a borbotones.
Sábado, 24 de septiembre
El país se levanta en caos. No se sabe nada a ciencia cierta. Todo son rumores. No se sabe ni dónde se encuentra la compañera Elma Beatriz, ni si el guerrillero vive o ha muerto.
Entre las 4:00 y 5:00 de la madrugada el FBI permite la entrada o salida, siempre escoltados, de los residentes de Plan Bonito. Muchos de ellos optaron por salir de allí y quedarse con familiares.
En otra burla al pueblo, el FBI envía un comunicado a las 7:40 de la mañana donde señala que “el estado de Ojeda Ríos es desconocido”.
El gobernador de la colonia, Aníbal Acevedo Vilá, revela su desconocimiento y que el FBI ha mantenido al gobierno desinformado. Indica que el caso ha sido mal manejado.
Según informes de prensa, a las 8 de la mañana del sábado, dos helicópteros, en el cual había agentes con ropa de camuflaje, con las caras pintadas, casco y armas largas, sobrevolaron el área de Plan Bonito y dieron dos rondas. En cada ronda, uno bajó a tierra.
A las 11:00 AM el FBI en Plan Bonito recibe un envío de retretes portátiles.
Dos patrullas de la Unidad Canina llegan al área donde el guerrillero yace rodeado de su sangre. Están en el lugar de 12 a 12:25 PM.
Seis minutos después, a las 12:31 PM dos detonaciones son escuchadas en los alrededores de la finca que el FBI escudriñaba por todo rincón.
A las 12:43 PM el FBI permite la entrada al jefe de los fiscales en Puerto Rico, Pedro Gerónimo Goyco.
Sobre la 1:30 PM entran a la escena varios miembros del Instituto de Ciencias Forenses (ICF).
La noticia recorre el país y sobrecoge a todos por igual. Era la 1:36 de la tarde. El superintendente de la Policía, Pedro Toledo, exagente del FBI, confirma lo que el pueblo ya lloraba: Filiberto Ojeda Ríos fue asesinado.
Salen a las 2:11 PM dos helicópteros de Plan Bonito.
A las 2:54 PM salen otros dos helicópteros del área en estado de sitio.
El pueblo obliga a que el gobernador Aníbal Acevedo Vilá se exprese (3:00 PM). En su residencia de La Fortaleza le exige al FBI que explique el operativo al país y se muestra indignado por la forma en que muere Ojeda Ríos.
A eso de las 3:34 p.m. llega al hogar de Filiberto el fotógrafo forense junto a otro personal del ICF.
Según el jefe del FBI en Puerto Rico, Luis Fraticelli, llegan refuerzos desde Virginia, EEUU, y a las 4:00 PM entran a la vivienda por primera vez. A esa hora se le permitió acceso al lugar a la Policía de Puerto Rico.
Es a las 4:30 de la tarde que el FBI libera a la compañera Beatriz Rosado Barbosa de la Cárcel Federal en Guaynabo, ciudad aledaña a la capital. Le acompañan sus abogados Luis Camacho y el presidente del Colegio de Abogados, Julio Fontanet, así como el doctor Luis Nieves Falcón. No fue sino hasta ese momento del 24 de septiembre que la compañera del líder machetero se entera de la muerte de su esposo.
El cadáver del comandante guerrillero es removido de su hogar a las 5:15 PM. Los agentes buscan una ruta alterna para no enfrentarse con la manifestación del pueblo que desde la noche anterior clamaba por justicia.
A las 6:00 de la tarde, el director del FBI ofrece una conferencia de prensa en la que confirma el vil asesinato de Filiberto Ojeda Ríos. Cientos de agentes participaron en el vergonzoso operativo. Han transcurrido prácticamente 27 horas desde que el FBI tomó por asalto la residencia del guerrillero clandestino.
Edgardo Ojeda, uno de los hijos de Filiberto llama a la cordura revolucionaria ante la indignación de un pueblo que empieza a actuar sin dirección: “Yo reclamo que se evite un tipo de violencia provocada. El pueblo lo que tiene que hacer es convertir todo esto en un proceso de organización, de reflexión y de preparación para cuando realmente haga falta utilizar la violencia organizada”.
Por todo el país el pueblo expresa su dolor y angustia. Hay mensajes escritos en letreros y paredes que afirman: “Filiberto, tu ejemplo vive”, “Filiberto, camarada, esta acción será vengada” o “FBI asesinos”.
El doctor Héctor L. Pesquera participa en la autopsia al cadáver del guerrillero. Le confirma al país que murió desangrado. El FBI le dejó morir, así, de poco a poquito. Un hilo de sangre…
Continúan las manifestaciones por toda la Isla, individuales o colectivas.
Domingo, 25 de septiembre de 2005
Se informa al pueblo oficialmente por el director del Instituto de Ciencias Forenses (ICF), Pío Rechany que el Comandante Filiberto Ojeda Ríos “no tuvo una muerte rápida. Murió desangrado tras recibir un solo disparo durante el operativo del FBI el viernes”. La autopsia a Ojeda Ríos fue realizada por los patólogos Francisco Cortés y Eda Rodríguez. En el proceso estuvieron presentes el doctor Héctor L. Pesquera, y el patólogo José Simons, amigos de la familia de Filiberto. Rechany agregó que “es muy difícil establecer una hora exacta (de la muerte). Es muy difícil decir si fue una hora, media hora. Lo que sí es que no murió de inmediato, que recibió el impacto de bala y quedó vivo”.
Los restos del guerrillero son honrados en la Funeraria Escardille de San Juan.
En un acto de respeto y orgullo nacional, el cuerpo del comandante machetero es trasladado al Ateneo Puertorriqueño donde el pueblo podrá honrarle desde las 9 de la noche de ese domingo.
Se trasladan los restos del héroe nacional, Comandante Filiberto Ojeda, al Colegio de Abogados en una marcha a pie en la que participaron cientos de personas y donde el pueblo continuará el velatorio hasta las 10 de la mañana del martes.
Sigue en aumento la indignación en el país y en el exterior por la manera en que falleció el guerrillero de 72 años.
La noticia se publica en todos los medios de comunicación internacionales. Miles de puertorriqueños de la diáspora boricua salen a las calles pidiendo justicia. Por otro lado, se comienzan a recibir comunicados de personas e instituciones esparcidas por el mundo en donde se hacen eco del clamor de los puertorriqueños.
Lunes, 26 de septiembre
La compañera de Ojeda Ríos, Elma Beatriz, en conferencia de prensa fustiga al FBI y señala los argumentos falsos de que el guerrillero fue el primero en abrir fuego contra los federales. Aclara que Filiberto continuaba con vida al ella ser sacada por el FBI del área de Plan Bonito.
Al son de “no nos da la gana de ser una colonia norteamericana”, “ni con lluvia ni con balas esta lucha no se acaba” y “no hay nada de criminal en defender la libertad”, a las 10:00 AM los estudiantes toman la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, arrían la bandera yanqui y ondean a media asta la monoestrellada en la Torre del recinto.
A las 11:30 AM una gran pancarta con el rostro del guerrillero y la frase “Filiberto, sigues en el corazón del pueblo” cubrió la fachada de la Torre, icono del campus riopedrense. Las clases fueron suspendidas. Los estudiantes atacaron un negocio gringo de hamburguesas situado dentro del campus.
Debido a la repercusión internacional y nacional el Departamento de Justicia de Estados Unidos inicia una investigación interna de la conducta de sus agentes durante el operativo. Se sabe que la investigación no aportará nada: El imperio se investiga a sí mismo.
Los abogados de Filiberto Ojeda Ríos envían una carta al jefe del FBI en Puerto Rico, Luis Fraticelli, y al jefe de los fiscales federales, Humberto García, exigiendo acceso inmediato a la residencia en la que murió el viernes el jefe del Ejército Popular Boricua, además de cualquier documento, archivos de computadoras, vídeos y grabaciones. También solicitaron todos los nombres de los agentes que participaron en el operativo al igual que la identidad del francotirador que puso fin a la vida del héroe de nuestra América.
“Estamos muy preocupados de que se pueda producir la alteración de la escena”, indicaron los abogados Luis Abreu Elías, representante legal de Ojeda Ríos por más de 30 años, Wilma Reverón y Jan Susler. La misiva fue firmada conjuntamente y a nombre de la compañera del guerrillero por el Dr. Luis Nieves Falcón, y los juristas Julio Eduardo Torres y Luis Camacho.
Martes, 27 de septiembre
El pueblo continúa haciendo justicia por su mano. Entran a la oficina del Ejército estadounidense ubicada en el edificio Park Plaza, en Mayagüez, ciudad al Oeste de la Isla y colocan letreros alusivos a Filiberto. Pintan en las paredes consignas como “Filiberto vive”, “Go Home Yankee”, entre otros. Dañan y rompen los vidrios de varios vehículos del ejército. En la oficina del Servicio Postal ubicada frente al Departamento de Educación, un grupo baja la bandera estadounidense y la hace añicos. Lo mismo sucede en otros lugares de la Patria, como en las cercanías de la Base Muñiz en la ciudad de Carolina (de triste recordación para el invasor yanqui cuando los Macheteros le hicieron estallar allí, frente a sus narices nueve cazabombarderos).
Un grupo de jóvenes colocan a media asta frente al Capitolio, casa de las leyes en Puerto Rico, la bandera de los Macheteros. La enseña verde, con un machete en rojo al centro y en ángulo de izquierda a derecha ondea en homenaje al comandante del EPB-Macheteros.
En el Colegio de Abogados los familiares y compañeros cierran el féretro que alberga el cuerpo de Filiberto justo a las 10:17 de la mañana.
Sobre las 10:30 AM inició la dolorosa despedida. Una caravana de vehículos flanqueada por miles de puertorriqueños a cada lado de la avenida que enarbolaban machetes, flores, carteles, banderas y clamaban ¡Viva! a su héroe, comenzó su andar lento hacia el cementerio de Río Blanco en Naguabo. La letra revolucionaria del himno puertorriqueño resurgía de las gargantas. Los puños en alto a su paso, le daban el adiós postrero a su comandante. Cinco horas le tomaría llegar al camposanto. Mientras, banderas estadounidenses eran quemadas a lo largo y ancho del país.
A las 3:25 un lamento, un ‘Ay’ largo y apretado colmó el espacio. Filiberto llegaba al camposanto con su féretro resguardado por la bandera de Lares. La que el Padre de la Patria, Ramón Emeterio Betances creara como enseña libertaria en 1868.
Un solo de trompeta se hizo escuchar. Las notas de Verde luz de Antonio Cabán Vale (El Topo) que muchos consideran el segundo himno nacional, vibraron en la trompeta de Humberto Ramírez. Andy Montañez con voz entrecortada, se unió al homenaje del guerrillero y cantó La Borinqueña revolucionaria escrita por Lola Rodríguez de Tió para la gesta del Grito de Lares en 1868 cuando el pueblo se alzó contra la tiranía española.
En Hormigueros, en Plan Bonito, los vecinos se reunían y enterraban a Caoba, la perrita inmolada junto a su amo. Una placa rememoraría el sangriento suceso y un árbol de caoba cobijaría su tumba.
El FBI se lleva una sorpresa. Ellos que habían pensado que matando a Filiberto acababan con los Macheteros tragan amargo. Frente al ataúd del comandante otro comandante se da a conocer ante los patriotas. Un comunicado es leído. Lo firma el Comandante Guasábara (guerra en lengua taína) a nombre del Ejército Popular Boricua-Macheteros. Desde el clandestinaje en “algún lugar de la Patria”, juró “hacer justicia” a su dirigente vilmente asesinado. “Agradecemos al pueblo sus muestras de solidaridad y les convocamos a unirse para que este crimen inmenso no quede sin castigo. La orden nos fue dada: pa’lante (refiriéndose a las últimas palabras que le dijo Filiberto a su compañera). El Ejército Popular Boricua continúa la lucha. Y ahora con mayor tesón porque el abuso, el atropello, la crueldad infinita que ha mostrado el enemigo con nuestro comandante y su compañera no nos intimida. Al contrario, nos reafirma en nuestra decisión de liberar a nuestra patria de la garra imperial que la oprime. Los Macheteros juramos hacer justicia a nuestro comandante y a nuestra patria. Yanquis asesinos, sus días están contados, revolcaron el hormiguero; todo boricua machetero…”, leía en parte el mensaje que fue recibido con muestras de algarabía por el pueblo allí reunido.
En su mensaje a la patria y a su compañero, Elma Beatriz reafirmó su amor a Filiberto y a la causa por la que fuera asesinado por los agentes federales. Indicó que la bandera revolucionaria de Lares ondeará sobre la tumba de su compañero, “señalando tu trinchera desde la cual, machete en mano, continuarás tu lucha”.
Otra canción en homenaje al compañero líder machetero es interpretada. Se trata de HF de la autoría de Mickie Rivera. La H y la F corresponden a las siglas de Hermano Filiberto. El pueblo canta: “Como el invasor se alimenta de su propio miedo, que cada noche va perdiendo vuelo, porque sabe que aquí estamos preparaos, que si el pitirre puede contra el guaraguao, el águila también va a temblar. Una vez creí perderte y no te pierdo, algunas veces sangre y otras, cicatriz, cuando creo que vas, vienes de regreso, clandestina forma de ser feliz. Los que se atrevieron a ponerle un precio a tus manos, a tu corazón, no saben de historias, no saben de sueños, te quiero vivo y no muerto, te quiero vivo y no muerto, Hermano Filiberto”.
A las 5:15 de la tarde, un pitirre en la lejanía emprendía vuelo remontando cielos, buscando su estrella… ¡hasta la victoria siempre, comandante!
Envío:ResumenLatinoamericano












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