Tres muertos y 120 heridos por disturbios en Ucrania
Resumen Latinoamericano/ 01 de Septiembre de 2015 .-
Furia nacionalista contra la medida aprobada en el Parlamento que da más poder a las regiones separatistas.
La adopción de un proyecto de ley que dará más autonomía al este separatista prorruso de Ucrania desató ayer enfrentamientos entre policías y manifestantes nacionalistas, que dejaron un muerto y más de 120 heridos frente al Parlamento en Kiev, la mayoría miembros de las fuerzas de seguridad.
Estos disturbios sin precedentes en la capital ucraniana desde las protestas proeuropeas de Maidán, reprimidas a sangre y fuego por el precedente régimen prorruso derrocado a principios del 2014, se produjeron entre fuerzas de seguridad y manifestantes nacionalistas, entre ellos integrantes del partido de extrema derecha Svoboda, que se oponen a la aprobación del proyecto de reforma constitucional.
Un conscripto de la Guardia Nacional, de 25 años, falleció en la mesa de operaciones debido a sus heridas. Otras dos personas también perdieron la vida en los violentos incidentes. Varios manifestantes lanzaron granadas de humo contra agentes que defendían el edificio del Parlamento. Un artefacto explosivo cayó en la entrada principal del Parlamento causando heridos, sobre todo policías. El ministerio del Interior aseguró que se trataba de una granada lanzada por una persona que fue detenida junto a unos 30 individuos tras los disturbios. Varios policías heridos estaban inconscientes cuando sus compañeros empezaron a trasladarlos hacia las ambulancias.
UN PROYECTO POLEMICO
La adopción del proyecto de ley para darle mayor poder a las regiones separatistas del este había sido exigida por los aliados occidentales de Ucrania en virtud del acuerdo de paz firmado en febrero en Minsk (capital de Bielorrusia), que reclamaba a Kiev una “descentralización” del poder hacia fin de año.
Un total de 265 parlamentarios (39 más que los 226 necesarios) votaron a favor de esa medida, durante una sesión agitada en la que un grupo de diputados opositores intentó impedir la aprobación del proyecto que consideran como “anti ucraniano” y “pro Putin”.
Miembros del Partido Radical -integrante de la coalición pro occidental que apoya al presidente Petro Poroshenko- bloquearon el acceso a la tribuna al grito de “¡Vergüenza!”. Los aliados de Kiev consideran que esa reforma puede contribuir a poner fin al conflicto armado que ha dejado más de 6.800 muertos en el este de Ucrania en los últimos 16 meses.
El proyecto de ley ha suscitado debates encontrados en el país, y los opositores lo consideran como un intento de legalizar el control que los separatistas ejercen de facto en la parte oriental del territorio ucraniano. La reforma concede más poder a los consejos locales y regionales del país pero, al contrario de lo que querían los separatistas, no da el estatuto semiautónomico a la región industrial que controlan. Según el texto, el estatuto de esa región tendrá que ser definido por otra ley.
Pero al presidente ucraniano no le quedaba otra salida para desbloquear una situación envenenada por la política de hechos consumados de Putin. Anexionada sin remedio la península de Crimea en la primavera de 2014, Poroshenko necesitó movilizar a la comunidad internacional para defender la integridad política del país. Los acuerdos de paz de Minsk auspiciados por la OSCE y firmados el pasado mes de febrero por Ucrania, Rusia, Francia y Alemania contemplaban como condiciones del alto el fuego la recuperación por parte de Kiev del control sobre la frontera con Rusia a cambio de conceder la autonomía a las regiones del este, de mayoría rusoparlante. Para las fuerzas políticas que votaron ayer en contra de la reforma constitucional, ésta constituye en la práctica una disolución nacional y una primera cesión a las exigencias rusas que será interpretada como un signo de debilidad. Para los representantes de las provincias rebeldes y para Rusia, la reforma propuesta (que tendrá que someterse a una segunda votación antes de finales de año) no respeta lo acordado en la capital bielorrusa, porque no desarrolla en una ley ad hoc el estatus de ambas regiones.
Ninguna de las partes parece estar satisfecha, pero el mantenimiento de la paz exige cesiones irrevocables. Poroshenko tiene la obligación de implementar lo estipulado en Minsk y la comunidad internacional, con la UE y la OTAN a la cabeza, la de apoyar sus reformas y exigir a Rusia que cumpla su parte de los acuerdos.
Foto: Activistas de los partidos nacionalistas ucranianos se enfrentan en los alrededores del Parlamento en Kiev, con las fuerzas de seguridad
Envío:ResumenLatinoamericano

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