De la periodista Marta Platía
Los abogados querellantes continúan
mencionando a los imputados con sus responsabilidades
Día 273.
Héctor
Raúl "Palito" Romero: golpes mortales.
Continúa Claudio Orosz: "Fue
calificado, en 1976, por Ernesto "Nabo" Barreiro y luego Gustavo
"León" Diedrichs "por su encomiable tarea".
Graciela Geuna, Liliana Callizo,
Kunzmann lo vio secuestrar, Patricia Astelarra lo señaló también.
Liliana Callizo y Tina
Meschiatti lo vieron en La Perla ,
casi siempre junto a Chubi López.
Permaneció en La Perla hasta julio de 1977.
Martha Zandrino, a quien
habían dejado cuadripléjica, un día entró un tal "Palito", que le
dijo que él le había pegado el tiro, y que "cuando te pongas bien vamos a
ir a bailar". Martha está paralítica hasta hoy. (Tuvo una bala en su
espalda durante más de un mes, hasta que se la extrajeron e, incluso, hacían
apuestas sobre cuánto duraría viva).
Mató al estudiante de arquitectura Mateo Molina de un solo golpe y se jactó de
su "pegada".
Patricia Astelarra lo
identificó como uno de sus secuestradores el 1 de julio de 1976 y la llevaron
al campo de concentración. En San Agustín, que parece ser la capital nacional
de la tortura (ahí tiene su domicilio otro represor), era "un buen
vecino".
Intervino, tal como lo dijo el fallo confirmado por la Corte Suprema , la
causa Brandalisis, porque formó parte del "plan de eliminación del
enemigo".
Enrique
Maffei, alias Chaplin; y Ricardo Lardone, alias Fogo o Fogonazo
"Maffei, continúa Claudio Orosz, estaba a
cargo de La Ribera.
Tenía unos 35 años. El sobreviviente Colavsky lo vio en La Ribera. Ahí redactaba
declaraciones para sus superiores con los datos que les sacaban a los prisioneros
bajo torturas.
En cuanto a Ricardo Lardone, alias Fogo
o Fogonazo, participaba en la patota: perpetró secuestros, lancheos, y
"manosaba a las secuestradas". Uno de los testimonios, el del Elmer
Fessia, dio cuenta que lo reconoció porque en el secundario era del mismo
colegio. Era, supuestamente, fotógrafo en el Teatro San Martín y en la Casa de Gobierno.
Según Fessia, Lardone
estuvo presente en el interrogatorio que le hicieron a abogado Eduardo
"Tero" Valverde (el esposo de la doctora María Elena Mercado, quien
desapareció el mismo día del golpe del 24 de marzo) y a quien golpearon y
torturaron salvajemente hasta matarlo.
Ana María Guadalupe de
Esteban relató:"En mi secuestro iba uno que se hacía llamar Fogo, que era
un infiltrado en la universidad. Héctor Rodolfo Cohen, dijo que cuando
irrumpieron en su casa, identificó al represor Checchi a quien reconoció cuando
éste se suicidó, y que en la patota también estaba Lardone-Fogo.
Susana Strauss, contó que este Lardone era vecino (lo reconoció, una vez liberada,
por la voz).
Tita Buitrago contó cómo se ensañó con un muchacho que tenía problemas de alcoholismo.
Tita Buitrago contó cómo se ensañó con un muchacho que tenía problemas de alcoholismo.
Arnoldo
José "Chubi" López: un torturador descontrolado.
Megajuicio La Perla - Campos de La Ribera.
Continúa Claudio Orosz: "Este
era uno de los torturadores que "se descontrolaba al torturar". Le
tenían que decir "pará pará", recordó Tina Meschiati. Era uno de los
subordinados directos del Nabo Barreiro".
Los sobrevivientes lo
recuerdan: López torturó a Rogelio Lesgart, a Ana Mohaded, a la Negrita Rossi (la
mamá del Pichi Ale Rossi), y entre otros
mató a Cazorla. Jorge Miller, lo reconoció como uno de sus torturadores.
Pinchevsky contó que en 1985 (ya en Democracia) lo fue a buscar a la provincia
en la que él estaba ejerciendo como médico, para llevarlo a declarar ante el
consejo militar, y luego ante la justicia Federal, ante (el actual juez) Luis
Rueda. Las declaraciones que fue obligado a firmar, decían que había sido bien tratado en La Perla.
UN SINIESTRO "FELIZ
CUMPLEAÑOS"
Juan
Eusebio Vega, alias Sobrino o Pacino
Otro de los torturadores del grupo
selecto de La Perla. El
querellante Claudio Orosz detalla que le decían “Sobrino” o
“Pacino”.
Entre sus hazañas, una de
las más perversas fue la que contó el sobreviviente Carlos Alberto Pusseto. Por
video-conferencia declaró en este juicio que fue él, Vega, el que lo buscó para
el supuesto “festejo” de su cumpleaños. Que lo lo llamaron por número, lo
sacaron de la cuadra, lo llevaron a una oficina, lo maniataron, lo vendaron y
le pusieron anteojos sobre las vendas. Así preparaban a los que llevaban al
pozo. Lo sacaron afuera y, cuando la víctima pensó que ya lo fusilaban… ¡le
cantaron el cumpleaños feliz! ¡Los de la patota le cantaron el cumpleaños
feliz…!
Era el 17 de febrero de 1977: el que lo buscó era el “Sobrino” Vega.
Era el 17 de febrero de 1977: el que lo buscó era el “Sobrino” Vega.
Carlos
Alberto Díaz, alias HB, que significa hincha bolas.
Continúa el querellante Claudio Orosz con el perfil de los represores.
Díaz fue felicitado por sus jefes por
su actuación en los años '75 y '76, "cumpliendo sus misiones con
abnegación y sacrificio, dejando bien sentados el prestigio de la
institución". El 24 de marzo ya formaba parte de la OP 3 (la patota secuestradora,
torturadora, asesina y desaparecedora). Fermín de los Santos, uno de los
sobrevivientes, dijo que lo vio secuestrar al doctor Elías, los hermanos
Lesgart y los esposos Araujo-Marchetti. Todos están desaparecidos.
Dardo Sillén recordó que lo vio en La Ribera. Que HB lo amenazaba: "Hablá, mirá
que te vamos a reventar, te vamos a meter los dedos en el enchufe... Tenemos
nafta, te la vamos a tirar encima y te vamos a tirar un fósforo". Esto
sucedía a las cuatro de la mañana...
Héctor Kunzmann, uno de los
sobrevivientes, contó que lo sacó para que vea cómo lo torturaban a Bracco, y
que recordó que le dieron una terrible golpiza a Toniolli, que le pegaron y lo
apalearon durante horas. Que como Toniolli se llamaba Juan, a esa tortura la
llamaron desde entonces "juaneada", que HB y Chubi López salieron
transpirados de tanto golpear a la víctima.
Orestes
"Gino" Padován, perverso y lascivo.
"Este represor formaba
parte de este "exclusivo" grupo de tareas. Le tenían extrema
confianza", expone el querellante Claudio Orosz.
Una de las sobrevivientes, Teresa
Meschiati contó que mientras estaba en La Perla , recibió una tarjeta de felicitaciones por
su cumpleaños, firmada por "Los chicos de la universidad" (así
llamaban a La Perla
los torturadores). Tal el grado de perversión.
Se lo conoció también por
su actitud morbosa hacia las mujeres secuestradas. Tita Buitrago describió el
"traslado al pozo de Susana Gómez de Avendaño" y que uno de ellos era
Padován. Y que como la víctima pidió la foto de sus hijos para ir a morir, Gino
le ordenó a Tita que las trajera
El
querellante Claudio Orosz está haciendo el perfil del represor
Luis Manzanelli, alias Cogote de violín, uno de los torturadores más
pertinaces.
Estaba acomplejado porque no era
oficial. Quería respeto y se preocupaba mucho por su imagen. Hablaba de los
derechos de los prisioneros y era el más aplicado torturador. En su
personalidad psicótica, tenía estas facetas.
Describió que una de las sobrevivientes dijo que “Luis se jactaba de haberle
visto los ojos a todos los que pasaron por La Perla ”, al tiempo de que “todos habían pasado por
sus manos”.
Otra sobreviviente declaró: “Al que reconozco es al señor Manzanelli, que era
algo así como mi propietario. Me vendaban los ojos, me ponían unos trapos que
se ve que eran celestes, porque después decían que eran celestes. El
(Manzanelli), venía y se quejaba ´ ¿por qué me le han puesto vendas?´, gritaba.
Ella era Martha Zandrino, a quien habían torturado aún a pesar de que la habían
baleado y la habían dejado paralítica.
Otra de las víctimas que lo recordó fue Tita Servanda Santos de Buitrago (una
enfermera secuestrada que ayudó a sus compañeros). En su declaración por
video-conferencia, ella todavía estaba dolida porque lo había visto golpear en
la panza a una cautiva embarazada, María Isabel Giaacobbe".
Cuarto intermedio hasta el día martes
27 de octubre a las 10.30 hs
Puede seguirse el juicio en directo por
WWW.eldiariodeljuicio.com.ar
Envío:Sara Waitman
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