20 de octubre de 2015

ROSARIO - DIFUSIÓN.

PRE-ENCUENTRO POR UNA EDUCACIÓN EMANCIPADORA
 
Miércoles 21 de Octubre de 2015
 Espacio-Taller de experiencias socio-educativas.
Invitación a la reflexión sobre  el vínculo universidad-comunidad
 
Organizan
Centro de Estudio, Investigación y Documentación Educativa (CEIDE) "Simón Rodriguez", Facultad de Humanidades y Artes - UNR

Escuela de Ciencias de la Educación
Facultad de Humanidades y Artes - UNR

Area del Campo de Formación General Pedagógica
Facultad de Cs. Exactas, Ingeniería y Agrimensura - UNR
 
Convocatoria
  • Fundamentación
 
Acercándonos al concepto de Educación Emancipadora.
La necesidad y la construcción de una propuesta superadora desde una
Praxis Educativa que contemple Pedagogías que le sean propias.
 
Porque como a tientas venimos marchando en la penumbra de la crisis educativa, no sólo de la educación en su expresión más general, sino una crisis del propio sistema educativo, en particular, en su concepción e instrumentación. La que se inscribe en una mucho más profunda, una crisis de época, de civilización, de contradicciones y luchas populares contrahegemónicas. Y con el convencimiento de que los territorios y las instituciones educativas que en ellos, o cerca de ellos, o incluso más allá de ellos, se erigen enclavadas como una suerte de monumentos referenciales de seguro desarrollo e inclusión. Portando un mandato social que solapa o diluye intereses históricos y contradictorios, siendo mucho más que cartografías o retazos de realidad por los que circulan nuestros niños, nuestros jóvenes y nuestro mundo adulto... Pero tan contradictoriamente también en su complejidad, mucho menos... 
Nacidos de un tiempo ajeno a los presentes contínuos que taponan de silencios y negaciones las voces de la diferencia. Con la intencionalidad de un hueco, de un vacío de origen referencial. Un agujero negro y frío en las líneas de la memoria curricular, pero no así en los relatos ancestrales de la herencia cultural de nuestros pueblos y sus cruces de caminos. No en la memoria de las sangres originarias, mestizas y criollas entremezcladas en los tiempos remotos de la colonización, y en los tiempos más cercanos de la imnigración. La que albergaba sueños proviniendo de la huida del genocidio, trayendo ideas de libertad e igualdad, ideas anarquistas, socialistas, de clase y de liberación, ideas y necesidades de vida en comunidad. 
Porque son estos, otros nuevos tiempos. En que algo se reafirma pero en los que también se mueve el piso de las certezas teóricas ante la nueva irrupción de los olvidados de la historia, de los viejos “condenados de la tierra“ (F. Fanon. 1961) y sus nuevas búsquedas. Ante una crisis que una y otra vez se pretende superar con una restauración conservadora, y es necesario alumbrar y redescubrir pedagogías "nuestroamericanas". Que buceen en las experiencias de los hombres y mujeres de nuestra historia. Que no deben perderse en los laberintos epstemológicos de la necesidad (sin dudas) y la posibilidad de hacer y producir Ciencias de la Educación. Sino anclar, pero en movimiento, en la necesidad de descolonizar y crear, que es un modo de construir y transformar con los pies en este tiempo histórico de las luchas sociales y de ideas, y por eso mismo, en los debates científicos de los que también deben apropiarse los movimientos sociales y los pueblos. 
Porque necesitamos reconocernos en la autoría de la propia palabra-pensamiento, protagonistas de nuestros quehaceres como educadores y educandos. No beneficiarios, ni depositarios, ni objeto de la educación. Que es el modo en que una y otra vez se nos cuenta y se nos nombra desde el relato vencedor. Transformándonos por exclusión y expulsión, por desplazamiento, por reiteración sistemática del fracaso, en los vencidos de la historia de esta tecnología de poder en crisis. Sino voces, cuerpos y miradas que se hagan visibles ocupando los espacios habitados de silencios impuestos por la resonancia de la palabra hegemónica. Pero que pese a todo han venido tramando como cimarrones, en los escurridizos pasadizos de la resistencia cultural y popular.  Y es por eso, que habrán de erigirse por medio de una Pedagogía Intercultural del conflicto y la resistencia. Porque provienen de un multiculturalismo histórico-concreto y dialéctico, no liberal-conservador. Que le de nuevos sentidos a la noción de Patria (la chica y la Grande), a la noción de Educación y a la palabra Escuela... 
Porque el sistema educativo nuestro, hace tiempo dejó de ser nuestro sistema educativo. Y en vez de promover y pensar la "Pedagogía del Oprimido" y la “Pedagogía de la Autonomía“ que nos compartiera Paulo Freire, se erigió sobre la pedagogía del opresor y la dependencia. La que se iba colando como de contrabando, en una mirada eurocéntrica y burguesa con ropaje democrático y científico, con mucho más de autojustificación desarrollista que de pensamiento crítico transformador. Dejando afuera a tantos otros como José Martí, como Simón Rodrigruez, como Anibal Ponce y tantos y tantas de esta región “nuestroamericana“, pretendiéndonos embarcar en la ilusión del desarrollo indefinido. Como si se tratara de una acumulación lineal, gradual y sistemática que borrara la condición sentipensante, situada y territorializada de la construcción de los saberes. Encorsetándonos así, en una didáctica administrativista y tecnocrática de la razón instrumental, que blanqueara el pensamiento de color, y creara la ilusión de la igualdad de oportunidades sobre la monocromática negación del capital cultural y las condiciones de llegada al punto de partida. Negando una vez más, que ya había sujeto político-pedagógico mucho antes de la propia noción de escuela. 
Tal vez sea como afirma Luis Antonio Bigott (Venezuela, 2009), el momento de una Pedagogía de la desneocolonización que no constituya sólo un instrumento para el perfeccionamiento de la práctica escolar, sino que, situada en una perspectiva teórico-práctica fecunda, rompa definitivamente con aquel modelo pedagógico que sólo el proceso de coloniaje cultural como secuela, como emanación, como cantera inacabable del coloniaje económico, se había congelado en nosotros, se había fetichizado
Pero entonces, habremos de hacerlo en búsqueda de un pensamiento que asuma su decolonialidad anclando en epistemologías del sur (B. De Sousa Santos, 2010), celosamente custodiadas en tomar distancias de la lisa y llana mercantilización de las prácticas de conocimiento de nuestra Educación Superior. Reintentando otro abordaje, donde la academia y la ciencia, vayan al contacto con los saberes populares. No menos sistemáticos, pero con otras lógicas de validación, con las que se construyeron ancestrales resistencias de supervivencia cultural. Como un nuevo Tantanakuy (“Encuentro“, en quichua santiagueño) para tributar, a una verdadera educación emancipadora.-

A modo de introducción
  • Qué es y cómo se origina la Educación Emancipadora
  • Los ejes para pensar la experiencia socio-educativa en contraste con los trayectos del sistema de enseñanza formal. Desalienar, descolonizar y refuncionalizar la teoría crítica y la capacidad de transformar la realidad educativa.

En nuestro contexto educativo inmediato pueden apreciarse experiencias educativas que de alguna manera se expresan en clave emancipadora. Y si bien las más sistemáticas, son apenas incipientes y aisladas, demuestran con rigor que los bajos índices de aprendizaje que exhibe la crisis general del Sistema Educativo Argentino, no solo son revertidos sino ampliamente superados. Tanto en las cualidades del proceso como en los propios resultados.
Entendemos que la Educación Emancipadora Suramericana encuentra rasgos y señas de origen en los procesos de guerra por la independencia contra la corona española, y se materializa, en las acciones y reflexiones de Simón Rodríguez sintetizadas en el Plan Educativo Suramericano que redactó, en total acuerdo con San Martín, Bolívar y Monteagudo. A este último se le encomendó el borrador de la constitución suramericana. Los rasgos fundacionales de esa educación revolucionaria suramericana, en su propia concepción, son el trabajo voluntario, la integración social independientemente del sexo, color de piel, etnia de pertenencia, condición social, etc., y el aporte de los recursos materiales necesarios por parte del gobierno revolucionario, inclusive para atender los casos de vulnerabilidad social.
Los mismos principios educativos que sostiene Simón Rodríguez aparecen más tarde en la acción y reflexión revolucionaria de José Martí. Y bastante después, en los procesos educativos de los movimientos de liberación de los años 60 y 70 del siglo pasado, entre los que destacamos: la Educación Popular de Paulo Freire, la Psicología Social de Enrique Pichon-Riviere y la Pedagogía Social del Che.
La Educación Emancipadora exhibe en sus acciones y reflexiones actuales, las capacidades necesarias para resolver la crisis general del Sistema Educativo Argentino. La que se inscribe en el proceso de crisis civilizatoria mundial en que se encuentra la humanidad. La crisis educativa se manifiesta a través de múltiples contradicciones que se perciben desde el sentido común, las cuales estarían siendo engendradas por la distancia creciente entre dicho sistema y la realidad concreta. Lo que se constituye en el principal factor de alienación.
La alienación educativa que promueve directa o indirectamente el sistema, es funcional al interés de los grupos económicamente concentrados que, en números, no constituyen más del 2% de los habitantes del planeta, pero controlan el mercado mundial. En el “mercado educativo”, dicho control lo logran, entre otras cosas, mediante la mercantilización del conocimiento que orienta la política educativa y científica, según las necesidades de los monopolios. Poniendo en evidencia que la Educación bajo la doctrina del capitalismo avanzado, lejos de ser una perspectiva de igualación social, reproduce y agudiza las diferencias (sociales) dilapidando el trabajo docente que se invierte en la formación de los niños, jóvenes y adultos.
La precarización de la condición laboral docente -que no solo se restringe al salario- es una política de corte neoliberal en beneficio del capital concentrado, aplicable a todos los trabajadores y trabajadoras. Lo que en el ámbito educativo, indefectiblemente genera estudiantes precarizados que a pesar del deseo de continuar estudios superiores -lo cual alcanza a más del 80% de los egresados del nivel secundario- solo un 15% se anima al ingreso y apenas se gradúa el 6%, aplicando los métodos de medición más benévolos y menos precisos.
La perspectiva en la que se inscribe la Educación Emancipadora es por el contrario, una praxis que desaliena e incluye. Con suficiente capacidad para revertir la crisis educativa y “universalizar la universidad” mediante una educación que parte siempre de la realidad que se pretende transformar. La cual es interpretada desde la reflexión teórica para actuar en consecuencia, a través del diseño, aplicación y evaluación de nuevas acciones, reales o de realidad simulada, tendientes la transformación buscada. La Educación Emancipadora revoluciona la hegemonía vigente desde su propia lógica. Cambia la abstracción teórica que domina el currículum del Sistema Educativo Argentino, por lo concreto (la realidad), desarrollando un proceso que re-territorializa la teoría asignándole la función de interpretación de dicha realidad desde una concepción emancipadora y decolonizadora. Y en consecuencia, planifica, desarrolla y evalúa una transformación entendida como proceso y producto, en ese orden.-

Objetivo General de la propuesta

  • Poder interpretar la crisis de la educación en general y del sistema educativo en particular, como herramienta de progreso y ascenso social identificando cómo y en qué podemos reconocerla y dimensionarla.

Objetivos Específicos

  • Precisar y problematizar los puntos a resolver en la experiencia relatada para el desarrollo y crecimiento de la misma y los caminos o salidas posibles para su resolución en la realidad concreta.

  • Objetivar los conocimientos más sistemáticos del saber pedagógico académico y científico, y los saberes populares provenientes de la propia historia de la experiencia que puedan converger en esta perspectiva emancipadora.

Metas y metodología de Trabajo
Es parte de las Metas de este Pre-Encuentro (con miras a 2016), recuperar la noción de Taller como concepción metodológica dialéctica en sus dimensiones teórica, política, pedagógica y ética, y como instancia de reflexión en el contexto de la praxis educativa. Tomando la idea de praxis como práctica produciva transformadora desde el pensamiento crítico.
Del mismo modo, consideramos importante recuperar la producción desde la perspectiva de Grupo Operativo en la concepción de Enrique Pichón Riviere, como dispositivo analítico para la producción teórica.
Se trabajará en Talleres con 20 minutos de exposición de la experiencia que se presenta, al estilo relatorías orientadas a preguntas generadoras, en espacios de no más de una hora y media de producción grupal.

Cronograma

Mañana (Facultad de Humanidades y Artes. Entre Rios 758. Aula 3 de Letras)
8.00 Hs. Inscripción y acreditación

9.00 Hs. Presentación

9.30 Hs. Experiencia de la Cátedra Introducción a la Ingeniería FCEIA

10.30 Hs Talleres de Orientación vocacional, laboral y ocupacional (a cargo de estudiantes de 5º año de la carrera de Cs. de la Educación).
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Tarde (Centro Cultural La Toma. Sala de Capacitación. Tucumán 1349)
15.00 Hs Presentación del Libro “Dialéctica de la Educación” (Prof. Rafael Guerrero)

16.30 Hs Bachillerato Popular Tablada, de gestión social (a cargo de Docentes del Bachillerato).

17.30 Hs Plenario de cierre.
Envío:Norma Rios

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