8 de noviembre de 2015

NIETO 118.

¡esto pasó y pasa aquí!
UN NIETO BIENVENIDO

Abuelas de Plaza de Mayo y el largo cordón de la vida
Las Abuelas de Plaza de Mayo encontraron otro nieto, el 118. En este caso se trata de Martín, el hijo de Stella Maris Montesano y Jorge Oscar Ogando. La abuela es Delia Giovanola de Califano. La hermana, de Martín, Virginia,  que sobrevivió al secuestro de sus padres, se quitó la vida en el 2011. Sus padres continúan desaparecidos.


Stella Maris Montesano y Jorge Ogando, padres de Martín nacido en cautiverio en el Pozo de Banfield; eran militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo


Por Isabel Prieto Fernández
CARAS Y CARETAS - nov 06 - 2015
Las historias de los nietos de las Abuelas de Plaza de Mayo tienen en común algo más que la desaparición de sus padres: la biografía es más larga que sus años de vida, porque de manera terca mantienen un vínculo irrompible con sus padres. Exactamente lo opuesto a lo que pretendieron los captores. Por eso la biografía de Martín Ogando Montesano comienza en octubre de 1976, la misma noche que la luna mostraba su fase de cuarto creciente y dos meses antes de llegar al mundo.
La detención
El 16 de octubre de 1976, un grupo represor compuestos por militares y policías irrumpe en el hogar de la familia Ogando Montesano. En la casa estaba Stella Maris, embarazada de 8 meses, Jorge y la hija de ambos, Virginia, de tres años. Al matrimonio lo llevan detenido y dejan sola a la niña. Una vecina que vio todo desde su casa, llamó a la Delia, abuela de la pequeña, quien concurrió en seguida haciéndose cargo de Virginia.
Stella Maris y Jorge fueron a parar al centro clandestino de detención conocido como ‘Pozo de Banfield’.
El cordón umbilical
Alicia Carminati fue compañera de celda de Stella Maris, y por ella se tiene certeza de que el 5 de diciembre comenzaron las contracciones y el mismo día nació Martín. El parto fue atendido por una estudiante de medicina, la también detenida Graciela Pujol.
El 15 de diciembre, Stella Maris retorna a la celda con Alicia y sin Martín. En una de sus manos traía lo que había logrado retener de su hijo: un trozo del cordón umbilical, que viajaría entre otras manos solidarias hasta llegar a las manos de Jorge, como un testimonio de que aun ahí la vida continuaba.
En el Pozo de Banfield nadie le pudo contar a Martín que nació en vísperas de la luna llena de Sagitario.
Virginia, Delia y las Abuelas
Delia se unió a otras madres en la búsqueda de sus hijos. La Plaza de Mayo fue la primera testigo de la fortaleza de esas mujeres. Pronto tuvieron otra constatación: junto con los hijos para reclamar, a veces había nietos que ni siquiera conocían. En la mayoría de esos casos no se sabía de rasgos, ni complexión, ni color de cutis o de ojos. Sólo había amor y un abrazo dormido.
Mientras tanto Virginia crecía. Sobre ella cargaba el peso de un recuerdo imborrable de cuando tenía tres años y un hermano al que quería encontrar. Quienes la conocieron dicen que Virginia militó incansablemente para dar con el paradero de Martín. Que se aferró como nadie a las tres denuncias recibidas por Abuelas entre 2006 y 2008. En ellas se informaba de una familia donde circulaba el rumor de que uno de sus integrantes había nacido en un centro clandestino de detención. Pero pasaba el tiempo y nada indicaba que ese hombre pudiera ser Martín.
Lo buscó en todos lados, desde el programa ‘Gente que busca gente’ hasta por medio del documental ‘Hermanos de sangre, la búsqueda continúa’. Le escribió un sinfín de cartas contándole la vida suya y la de su familia y diciéndole que estaba segura que se encontrarían. El 14 de agosto de 2011, Virginia no soportó la separación y se quitó la vida con la esperanza de reencontrarse con sus padres, según escribió en la carta de despedida. Antes de eso había escrito: “Mi hermano fue una persona concebida con amor, querida por la familia, y que la realidad le hizo vivir otra historia”.
Martín
La información que se tiene de Martín es aún escueta. Se sabe que vive en el exterior, que se acercó a Abuelas debido a sus sospechas de ser hijo de detenidos desaparecidos, que fue derivado a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad y que no sesgó en la casi convicción de su propia identidad.
La mañana del jueves 5 de noviembre, el Banco Nacional de Datos Genéticos confirmó que Martín es hijo de Stella Maris y de Jorge, hermano de Virginia y nieto de Delia.
La luna está en cuarto menguante, aprontándose calma para una luna nueva.
***
En 1982, durante la guerra de Malvinas, el mundo conoció parte de la tragedia argentina por esta foto. Es la abuela Delia Giovanolla



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“Este es un día que no voy a olvidar nunca. Pienso que la mano de mi nieta está presente en todo esto. Cuando se llevaron a mi hijo hice la promesa de buscar a su hijo; cuando Virginia se fue, hice la promesa de buscar a su hermano. Cumplí con ambos, me siento realizada”, dijo Delia.
Envío:Abajero

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