A 39 años del episodio, el gobernador pidió "levantar las banderas de la verdad y la justicia".
El gobernador Domingo Peppo participó del acto en conmemoración a la Masacre de Margarita Belén, oportunidad en la que reafirmó su compromiso de reivindicar los derechos humanos. En el 39° aniversario del trágico hecho, instó a “levantar las banderas de la verdad y la justicia”.
Participaron del acto además, el titular de la Secretaría de Derechos Humanos Juan Carlos Goya, Mario Bosch presidente del Comité Contra la Tortura, Alcides Arguello Subsecretario de Municipios, senadora María Inés Pilatti Vergara, Néstor Sotelo subsecretario de Protección de Derechos Humanos.
También estuvieron presentes distintas agrupaciones: FORJA, MEDHES Goya, APDH Formosa, Ex Presos Políticos de Corrientes, Artistas Independientes, Corriente Peronistas Descamisados, Comité de Prevención de la Tortura, Secretaria de Derechos Humanos, CTA de los Trabajadores Tucumán, Comisión de campo de mayo, Frente Grande. Peronismo Militante, La Campora, Movimiento Evita, HIJOS -FORMOSA, HIJOS-SALTA, FAMILIARERES-SALTA, COLECTIVO NACIONAL, AFADER de Entre Ríos.
Durante el acto, Domingo Peppo pidió tener memoria “de lo que ha pasado en esta época negra de nuestro país, para que la lucha de los que murieron no sea en vano”. Asimismo destacó el fallo judicial que condenó a ex militares y manifestó: “Aun así quedaron cosas que no están claras en cuanto a la cantidad de personas y creo que es bandera para seguir luchando por la identidad de los desaparecidos”.
De esta manera, Peppo acompañó a familiares, recordando a “cada uno de los que entregaron su vida como así también a aquellos que sufrieron la dictadura, las torturas y las cárceles”.
En la misma línea además mencionó a las Abuelas de Plaza de Mayo, resaltando la recuperación de nietos desaparecidos como acciones para mantener la lucha presente en la memoria.
“No hay que bajar los brazos, hay que trabajar mucho en la conciencia colectiva para que se sepa y se entienda lo que pasó en nuestra historia”. El primer mandatario aseguró que augura un gobierno provincial con “profundo respeto hacia los derechos humanos, a la democracia, a los militantes populares y a la reivindicación de quienes defendieron y defienden un rol de Estado que debe estar cerca del más débil”.
En este sentido, Peppo se comprometió a poner el nombre de los mártires de la Masacre de Margarita Belén a los futuros barrios que inaugure. Además aseguró mantener todos y cada uno de los organismos que trabajan por los derechos humanos.
Fuente:DataChaco
Una multitud clamó por verdad y justicia Memoria y resistencia, conceptos centrales en el 39° aniversario de Margarita Belén
La cantidad de participantes fue similar al de años anteriores, al igual que el ambiente de reivindicación partidaria peronista que creaban con sus banderas y cánticos. Tras la entonación del himno nacional, una breve lista de oradores debía ser inaugurada por el gobernador Domingo Peppo, aunque los organizadores tuvieron que solicitar y posponer dos veces su comparecencia, mientras el nuevo mandatario provincial respondía preguntas a una periodista.
13 de Diciembre, 2015
Entonces habló Delia Morel, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora (nos remarcó que no estaba encolumnada con Hebe de Bonafini), y la locutora leyó muchas adhesiones, por lo que este cronista recuerda, superiores en número a las de 2014 (Forja, Comisión de campo de mayo, Frente Grande, Medhes Goya, Apdh Formosa, Expresos Políticos de Corrientes, Artistas Independientes, Corriente Descamisados, Comité de Prevención de la Tortura, Secretaría de Derechos Humanos de la CTA Tucumán, La Cámpora, Movimiento Evita, Hijos Formosa, Hijos Salta, Familiares Salta, Colectivo Nacional, Afader E. Ríos).
Carancho Ramírez dijo que "si hasta en la tumba de Velázquez hay flores silvestres que la gente humilde lleva", lo mismo debe ocurrir con "los compañeros que dieron su vida por el pueblo". Delia Morel, de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora de Quilmes, viajó para concurrir por primera vez a esta conmemoración.
Luego, Carancho Ramírez dedicó unas sentidas palabras a la militancia, reclamando que mientras “hasta en la tumba de Velázquez hay flores frescas todos los días, no ocurre lo mismo con los compañeros de Margarita Belén”, por lo que insistió en la necesidad de “transmitir la memoria y la historia de los compañeros que dieron su vida” y de por qué motivos lo hicieron.
Cuando finalmente habló el gobernador Peppo, manifestó su compromiso de reivindicación de los derechos humanos “para que la lucha de los que murieron no sea en vano”. Destacó el fallo judicial que condenó a ex militares, pero resaltó que “Quedaron cosas que no están claras en cuanto a la cantidad de personas y creo que es bandera para seguir luchando por la identidad de los desaparecidos”.
Aseguró que su gobierno será de “profundo respeto a los derechos humanos, a la democracia, y a la reivindicación de quienes defendieron un rol de Estado que debe estar cerca del más débil”.
Más tarde, por medio de los locutores, mandó anunciar que pondrá el nombre de los mártires de la Masacre de Margarita Belén a los futuros barrios que inaugure. El titular de la Secretaría de Derechos Humanos, Juan Carlos Goya; Mario Bosch, presidente del Comité Contra la Tortura; Alcides Argüello, subsecretario de Municipios; la senadora María Inés Pilatti Vergara; y Néstor Sotelo, subsecretario de Protección de Derechos Humanos, fueron otras autoridades que participaron del acto.
Luego del gobernador hicieron uso de la palabra Luz Piérola (familiar de Fernando Piérola), Graciela Franzen, Graciela de la Rosa (familiar de Patricio Tierno), y Juan Carlos Amarilla, presidente de la Comisión Provincial por la Memoria. Amarilla leyó el comunicado firmado por los integrantes de la Comisión, y al término, aprovechando la presencia del gobernador, hizo algunos reclamos puntuales por cuenta de su propio nombre y cargo: se refirió a la necesidad de blanquear al personal contratado precariamente desde hace años en la Comisión Provincial por la Memoria, y a la urgencia de que ese organismo reciba el presupuesto completo que le corresponde, cosa que no ha sucedido en los últimos tres años.
Audiencia en Casación
Se celebró una audiencia ante la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los jueces Pedro R. David, Alejandro W. Slokar y Ángela E. Ledesma, en el marco de los recursos de casación interpuestos por las defensas y el fiscal general en las causas nº 14759, caratulada: “Patetta, Luis Alberto y otros s/ recurso de casación” y nº 895/2013, caratulada: “Tozzo, Norberto Raúl s/ recurso de casación”. Asistieron los defensores de los imputados y, en representación del Ministerio Público Fiscal, el fiscal general Raúl O. Pleé y el fiscal general a cargo de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, Jorge E. Auat.
En estas actuaciones se juzgan los hechos ocurridos en la madrugada del 13 de diciembre de 1976, cuando un grupo integrado por agentes del Ejército y de la Policía del Chaco llevaron a cabo un “falso traslado” de detenidos políticos desde una unidad penitenciaria de aquella provincia hacia Formosa.
En el trascurso del trayecto, las víctimas fueron torturadas y luego fusiladas en inmediaciones a la localidad de Margarita Belén. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Resistencia condenó a prisión perpetua a Athos Gustavo Renes, Horacio Losito, Germán Emilio Riquelme, Jorge Daniel Carnero Sabol, Aldo Héctor Martínez Segón, Luis Alberto Patetta, Ricardo Guillermo Reyes y Ernesto Jorge Simoni, en orden a los delitos de homicidio agravado por alevosía y por el número de partícipes, en perjuicio de 11 víctimas, en concurso real entre sí y con el delito de privación ilegítima de la libertad agravada por el tiempo; y absolvió en esa misma oportunidad al imputado Alfredo Luis Chas.
Por otro lado, Norberto Raúl Tozzo fue condenado por cuatro privaciones ilegítimas de la libertad, agravadas por el tiempo y por haber sido cometidas por un funcionario público. Estos hechos formaron parte de los casos juzgados en el juicio a los ex comandantes en la emblemática causa 13.
Fuente:Norte
Presentes: historia de ausencias y desapariciones
Fueron 13 los trasladados el 13, según el parte oficial del Ejército. Sin embargo, desde diciembre de 1976 hasta hoy, 39 años después, continúa sin quedar claro cuántos fueron realmente las víctimas de la Masacre de Margarita Belén, la mayor matanza de presos políticos en la historia chaqueña.
13 de Diciembre, 2015
Textos de Marcos Salomón Fotos de archivo de NORTE
A esos 13 nombres se deben agregar dos más que, en un principio, permanecieron como NN, pero que durante el juicio por la Masacre realizado en 2010, sus identidades quedaron plenamente reveladas y probadas.
Sin embargo, ni durante el proceso ni después de él, se pudo establecer a ciencia cierta el número y la identidad de todos los presos políticos asesinados por la dictadura cívico-militar.
Otro dato que no es menor: muchos cuerpos siguen desaparecidos sin que se tenga indicios ni pistas firmes para hallarlos.Tampoco durante el juicio oral y público se pudo desentrañar ese enigma.
Casi cuatro décadas después, las políticas de Derechos Humanos del Estado (nacional o provincial) son clave para continuar la búsqueda de esas identidades, de esos cuerpos torturados, vejados y asesinados a la vera de la ruta nacional 11, cerca de Margarita Belén.
Los nombres
Luis Bosch:
nacido en Santa Fe.
Su cuerpo recién fue encontrado y exhumado en 2005, cuando recuperó la identidad. Hasta ese momento, sólo era un par de huellas NN en el expediente por la Masacre.
Ema Beatriz Cabral:
nació el 16 de junio de 1948 en Reconquista (Santa Fe). Fue asesinada a los 28 años. Esposa de otra víctima: Reynaldo Zapata Soñez. En 2007 el Equipo Argentino de Antropología Forense reconoció sus restos
Roberto Horacio Yedro:
nació en Corrientes, el 7 de mayo de 1949. Fue asesinado a los 28 años. Permanece desaparecido.
Raúl María Cairé:
nació en Colonia Izquierdo (Entre Ríos), en 1949. Fue asesinado cuando tenía 27 años. Continúa desaparecido.
Patricio Blas Tierno:
nació en La Plata (Buenos Aires). Fue asesinado a los 24 años. Su cuerpo fue entregado a su familia. Murió sin conocer a su hijo, Juan Pablo, nacido en cautiverio un mes después.
Néstor “El flaco” o “El tiburón” Sala:
nació el 22 de septiembre de 1943 en La Plata. Fue asesinado a los 33 años. Su cuerpo fue entregado a sus familiares.
Carlos Alberto Zamudio:
nació en Resistencia el 8 de julio de 1948. Fue asesinado a los 28 años. Su hija, Dafne es una de las principales impulsoras de la investigación y el juicio que se sigue adelante. Su cuerpo fue entregado en Posadas.
Mario Cuevas:
nació en Reconquista (Santa Fe) el 15 de agosto de 1948. Fue asesinado a los 28 años. Su cuerpo fue entregado a los familiares. Su padre no se animó a verlo y un amigo debió reconocer su cadáver.
Manuel Parodi Ocampo:
nació el 16 de abril de 1951 en San Pedro del Palmar (Paraguay). Fue asesinado a los 28 años. Su cuerpo fue entregado a familiares. Estaba irreconocible.
Luis “Lucho” Díaz:
nació en Mercedes (Corrientes) el 15 de enero de 1951. Fue asesinado a los 25 años. Su cuerpo fue exhumado en 2005 y este año la Justicia le entregó los restos a su familia. Era conocido por su interpretación del chamamé Adiós ciudad de Mercedes.
Luis Arturo Franzen:
nació en Posadas (Misiones) el 10 de enero de 1952. Fue asesinado a los 24 años. El cuerpo fue entregado a su familia. Luis Ángel Barco: nació en Sáenz Peña (Chaco) el 15 de septiembre de 1951. Fue asesinado cuando tenía 25 años. El cuerpo fue entregado a su familia.
Luis Andrés Pereyra:
nació en Formosa el 20 de mayo de 1950. Fue asesinado a los 25 años. Continúa desaparecido. Fernando Piérola: nació en Paraná (Entre Ríos) el 25 de junio de 1952. Fue asesinado a los 24 años. Su cuerpo continúa desaparecido
Reynaldo Zapata Soñez:
nació en Paraná (Entre ríos) el 16 de mayo de 1941. Fue asesinado a los 35 años. Su cuerpo no aparece.
Carlos Alberto Duarte:
nació el 14 de noviembre de 1952, en Misiones. Fue asesinado a los 24 años. Cuando sus familiares fueron a retirar el cuerpo, los militares no les permitieron abrir el cajón. El padre insistió, pero no pudieron reconocerlo porque el cuerpo de Carlos no había sido conservado en condiciones adecuadas y después del tiempo transcurrido estaba muy deteriorado.
Carlos Enrique Tereszecuk:
nació en Posadas (Misiones) el 4 de enero de 1952. Fue asesinado a los 24 años. Continúa desaparecido.
Delicia González:
nació en Goya (Corrientes) el 22 de septiembre de 1939. Fue asesinada a los 37 años. Los registros “oficiales” sólo confirman que un cuerpo de mujer es reconocido como NN por el médico que firmó las actas de defunción, pero su cuerpo no aparece.
Eduardo “Lalo” Fernández:
nació el 27 de diciembre de 1954 en Córdoba y creció en Goya (Corrientes). Es posible que haya sido asesinado en la Masacre a los 21 años. Continúa desaparecido.
Dora Noriega:
nació en General San Martín (Chaco) el 13 de noviembre de 1952. Es posible que haya sido asesinada en la Masacre a los 24 años. Su cuerpo continúa desaparecido.
Raúl Antonio Méndez:
nació en Santa Lucía (Corrientes) el 12 de mayo de 1951. Desaparecido desde noviembre de 1976, presumiblemente asesinado en la Masacre cuando tenía 25 años. Continúa desaparecido.
Ramón Vargas Ramón Vargas:
nació en Saladas (Corrientes), el 6 de marzo de 1955. Probablemente asesinado en la Masacre, a los 21 años. Fue el penúltimo de cinco hermanos. En la familia lo apodaban “Mono”, igual que a su padre. Fue secuestrado en el Barrio Evita en noviembre de 1976 y visto detenido en el Regimiento de Infantería 9 de Corrientes. En noviembre de 1977 fue detenida su hermana Dora quien, al igual que Juan Ramón, se encuentra desaparecida.
Fuentes: propias, Comisión Provincial por la Memoria y Registro Único por la Verdad (RUV).
Torturas, saqueos y fusilamientos
La historia del reloj de rubíes y del cuadro de Presa
Masacre: “Género de crímenes de Estado, que adopta la forma de matanzas masivas o muy numerosas, y que es cometido por las agencias del sistema penal, actuando éstas en función policial, aun cuando pudieran estar integradas por fuerzas policiales y militares”. Eugenio Zaffaroni, exjuez de la Corte Suprema de Justicia, en “Masacres: larvas y semillas: lineamientos para un replanteo criminológico”, Revista Investigaciones, Corte Suprema de Justicia de la Nación, 2010.
Entre las 3 y las 4 de la madrugada del 13 de diciembre de 1976, un Unimog y un camión Mercedes Benz, de la Compañía de Comunicación Nº 7 del Ejército estacionaron frente a la Alcaidía de Resistencia, listo para el traslado de un grupo de presos políticos que, previamente, fueron salvajemente torturados en el comedor de la cárcel chaqueña.
Lo que quedaba de esos hombres y mujeres fue entregado al mayor Gustavo Athos Renés por el comisario principal Ramón Núñez. Pero, en ese traslado, denominado “Encubrimiento rojo” no sólo se llevaron personas, también -y como era costumbre- sus pertenencias.
Un párrafo a fojas 210 de la sentencia por la Masacre de Margarita Belén, que lleva las firmas de los jueces del Tribunal Oral Federal: Gladis Yunes, Eduardo Belforte y Ramón González, deja al descubierto la maniobra.
“Consta la existencia de un recibo firmado por el teniente Luis Patetta de que retiró un reloj de 17 rubíes, fondo negro, malla de acero y un anillo alianza, perteneciente a Luis Alberto Díaz, y la suma de $ 8.225 perteneciente a los detenidos Mario Cuevas y Patricio Blas Tierno, y un documento nacional de identidad de Gabriel Piérola”, dice textualmente, sobre pertenencias que nunca fueron recuperadas.
Fachada de cuadro
Otra de las víctimas de la Masacre de Margarita Belén, también tuvo que soportar el robo de sus pertenencias. En este caso, el despojo se produjo no bien fue secuestrado en su domicilio, donde estaba junto con su esposa.
Se trata de Manuel Parodi Ocampo, quien fue llevado a la temida Brigada de Investigaciones (el mayor centro clandestino de detención del Chaco) al igual que su esposa María José Presa de Parodi Ocampo.
Tal como consta en el testimonio de María José, durante el secuestro, del que participaron policías del Chaco y miembros del Ejército (otra vez Patetta) se llevaron la cocina, la heladera, un escritorio, el juego de dormitorio, un armario, libros, ropa, la cuna y el ajuar del bebé que esperaban y que se llevaron impunemente.
“Mi casa fue totalmente saqueada”, había declarado el 1 de julio de 2010 durante el juicio, que se realizó en la sede del Tribunal de calle Yrigoyen, lo que hace casi 40 años incluyó el robo de un acuerdo obsequio del artista Atilio Presa.
Como una burla cruel, el cuadro fue colgado en las paredes de la Brigada de Investigaciones, en uno de los cuartos donde la apariencia era de legalidad, mientras en los sótanos y en el primer piso, los torturadores hacían su mejor trabajo.
Condenas y absolución
En el juicio por la Masacre de Margarita Belén, el Tribunal Oral Federal de Resistencia condenó a Cadena Perpetua a Athos Rennes, Ernesto Simoni, Aldo Martínez Segón, Germán Riquelme, Jorge Carnero Sabol, Ricardo Reyes, Ricardo Losito (ya había sido condenado a 25 años en la Causa por el ex Regimiento de Infantería 9, en Corrientes) y José Luis Patetta (también condenado a 25 años, pero en la Causa Caballero, en Chaco).
En cambio, fue absuelto Luis Alfredo Chas, por falta de pruebas.
76-84-13-15
Así en la dictadura como en la democracia
La carrera del expolicía Eduardo Wischnivetzky, hoy preso en la U7 (Prisión Regional del Norte-Unidad 7), acusado de tormentos, privación ilegítima de la libertad y de una violación, parece otra historia vinculada a la feroz represión de la última dictadura cívico-militar.
Sin embargo, este expolicía de apellido casi impronunciable, tiene un triste récord, vinculado a varias de las páginas más negras de la historia de la provincia.
1976
En 1976 Wischnivetzky era el comisario de Villa Ángela.
Como parte de la estrategia para perseguir y desarmar el movimiento de las Ligas Agrarias chaqueñas se movilizó hasta Villa Berthet. El 30 de agosto de 1976, tres campesinos fueron apresados de manera ilegal y torturados para sacarles información sobre la organización y sobre dos dirigentes en particular:
Hugo Voucouber y Secundino Taco Vallejos, quienes eran intensamente buscados por las fuerzas de seguridad. Los dos dirigentes fueron secuestrados y permanecen desaparecidos. Imputado por el secuestro de tres pequeños productores y de haber violado a la esposa de uno de ellos, negó estas acusaciones ante el Juzgado Federal Nº 2 de Resistencia.
El paso de Wischnivetzky por Villa Berthet fue probado por los testimonios de los sobrevivientes ante la Justicia, pero además quedó corroborado por la propia burocracia pese a los intentos por encubrir los hechos.
En la sede policial de Villa Berthet quedó asentada su llegada por el propio comisario de esa localidad. También allí quedó constatada la detención de los dirigentes Voucouber y Taco Vallejos, así como su traslado a un centro clandestino (chacodíapordía).
1984
Ya en democracia, en el primer año de gobierno de Florencio Tenev, este expolicía vuelve a los primeros planos.
En esta ocasión por ser uno de los protagonistas del primero de los dos acuartelamientos policiales ocurridos en los últimos 31 años de historia. En este caso comenzaba agosto, y ni la caña con ruda conjuró el autoacuartelamiento decidido por la cúpula policial del Chaco, que duró siete agitados y tensos días.
Tal como lo reprodujo NORTEen sus ediciones de 1984, Wischnivetzky fue protagonista del levantamiento policial. Los sediciosos llegaron a apoderarse de armamento considerado de guerra: 47 pistolas ametralladoras, 7 fusiles FAL, 6 escopetas Browming, 10 escopetas Itakas, y unos 3.600 cartuchos y balas de distintos calibres, según consta en una denuncia presentada ante el exjuez Ricardo Fernando Franco en la década del 80.
El malestar policial, como 29 años después, también incluyó a provincias como Tucumán, con el reclamo de mejoras salariales, que en el Chaco llevó a dividir a los policías en dos bandos: uno, que pedía un salario de $A 15.000 y, otro, que reclamaba $A 24.000, considerados los más “insurgentes”.
De hecho, una parte llamaba despectivamente a la otra “oligarquía jerarca”. La intentona desestabilizadora incluyó varios escándalos, como la denuncia de irregularidades en el ingreso a la fuerza y en los ascensos.
Entre ellos figura Patricia Lilián Wischnivetzky. De hecho, se repitió el examen tras separar a 49 agentes. Sólo 26 aprobaron, pero Patricia no se presentó a las escuelas de suboficiales y agentes policiales.
Los negociadores, Jorge Morales, como ministro de Gobierno, Justicia y Educación; y Norberto “Chamaco” Giménez, su segundo (a la postre juez federal de primera instancia e integrante del Tribunal Oral Federal) no lograron destrabar la situación hasta una reunión entre Tenev y el ministro del Interior, Jorge Triaca (de la gestión radical del presidente Raúl Alfonsín).
2013
Ya entrado el siglo XXI, Wischnivetzky vuelve a ser protagonista. Otra vez envuelto en un bochorno. En este caso fue nombrado, no muy claramente, como asesor en materia de seguridad del Ministerio de Gobierno.
Por si fuera poco, fue precandidato por una de las listas que se presentó a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) de las legislativas de 2013, acompañando a un sector del justicialismo de Sáenz Peña.
Lo contradictorio, es que los señores que manejan los niveles del “peronómetro” chaqueño, nunca repararon en el detalle que el “compañero Wischnivetzky” se había levantado contra un gobierno peronista democráticamente elegido, con el advenimiento de la democracia en 1983.
Para diciembre de 2013, la policía –como cuando Wischnivetzky estaba activo- vuelve a autoacuartelarse. Miedo, tensión, saqueos y una muerte, fue el saldo de esta nueva intentona golpista de las fuerzas del orden. Como en 1984, fue necesaria la intervención de Gendarmería Nacional para patrullar las calles y llevar calma a la población. Marcos Verbeek era el ministro de Gobierno y Seguridad durante los saqueos y tuvo que explicar en 2014, por qué este expolicía fue contratado. Finalmente, Juan Carlos Bacileff Ivanoff, vicegobernador a cargo del Ejecutivo, dejó sin efecto el decreto Nº 183/2014 que establecía la designación.
2015
Ya en 2015, de cara a otra elección general, el expolicía volvió a aparecer y a mostrarse cerca de algunos precandidatos por el justicialismo chaqueño, antes de las Paso. Las organizaciones de derechos humanos jugaron un papel clave en denunciar estas apariciones públicas, tratando de limpiar su prontuario, jugando al democrático juego electoral.
Pero si creía que 2015 venía mal con ese escrache público, que condicionó su permanencia en algunos equipos y le restó posibilidades de llegadas al poder, lo peor estaba por venir.
Es que en noviembre de 2015, por orden del Juzgado Federal N° 1 de Resistencia, a cargo de Zunilda Niremperger, fue detenido en su domicilio, en Sáenz Peña y alojado en la U7.
Fuente:Norte








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