9 DE ENERO 2016
DECENAS DE MILES DE PERSONAS PROCLAMARON EN LA CALLE SU SOLIDARIDAD ACTIVA CON LOS PRESOS Y PRESAS VASCAS
63.000 personas suman sus fuerzas en Bilbo y 8.000 en Baiona para defender los derechos de los luchadores revolucionarios que pagan con la cárcel su compromiso con la independencia para su pueblo
DECENAS DE MILES DE PERSONAS PROCLAMARON EN LA CALLE SU SOLIDARIDAD ACTIVA CON LOS PRESOS Y PRESAS VASCAS
63.000 personas suman sus fuerzas en Bilbo y 8.000 en Baiona para defender los derechos de los luchadores revolucionarios que pagan con la cárcel su compromiso con la independencia para su pueblo
La marcha ha comenzado con más de media hora de retraso desde las inmediaciones de La Casilla para esperar a la gente inmersa en los atascos, y ha finalizado ante el Ayuntamiento de la capital vizcaina. Han participado unas 63.000 personas, según el recuento de GARA-NAIZ.
|Bilbo|09/01/2016
Un principio de año más, y siempre con la esperanza de que sea la última vez en que se vean obligadas a ello, miles y miles de personas han ocupado
las calles céntricas de Bilbo para exigir el fin de la dispersión carcelaria y la inmediata puesta en libertad de los presos que sufren graves enfermedades.
La movilización, que ha reunido a gentes de las más diversas sensibilidades, ha comenzado en las inmediaciones del polideportivo de La Casilla
y ha terminado ante el Ayuntamiento, donde el bertsolari y locutor televisivo Xabier Euzkitze y la cantante Zuriñe Hidalgo han dado lectura al manifiesto final.
El arranque se ha retrasado más de media hora, debido a que decenas y decenas de autobuses estaban colapsados en los accesos a Bilbo.
El arranque se ha retrasado más de media hora, debido a que decenas y decenas de autobuses estaban colapsados en los accesos a Bilbo.
Al frente de la marcha iban algunas de las furgonetas Mirentxin, en las que los familiares viajan cada fin de semana para visitar a sus allegados presos.
Tras ellas marchaban los propios familiares en cuatro largas filas, mientras recibían los aplausos y el calor de quienes aguardaban en las aceras para incorporarse una vez pasara la pancarta con el lema «Giza eskubideen, konponbidearen eta bakearen alde. Euskal presoak Euskal Herrira».
Tras ellas marchaban los propios familiares en cuatro largas filas, mientras recibían los aplausos y el calor de quienes aguardaban en las aceras para incorporarse una vez pasara la pancarta con el lema «Giza eskubideen, konponbidearen eta bakearen alde. Euskal presoak Euskal Herrira».
La marcha, en la que se han podido ver carteles en favor del regreso de los presos y la amnistía, ha partido, entre aplausos y consignas por el acercamiento del colectivo de presos a sus lugares de origen de la plaza de La Casilla, y ha terminado en el Ayuntamiento, donde la cantante Zuriñe Hidalgo y el bersolari Xabier Euzkitze han leído un manifiesto.
La escenografía ha vuelto a ser espectacular. Abrían la manifestación unas furgonetas con los carteles de las prisiones más alejadas en su techo, y después los carteles con los presos enfermos para los que la organización y las asociaciones que apoyaban la marcha, pedían la excarcelación.
«Estamos pidiendo unas cosas que son normales»
Los medios se han centrado especialmente en una de sus portadoras, Rosa Rodero, viuda del sargento de la Ertzaintza Joseba Goikoetxea, muerto en atentado de ETA.
Rodero ha remarcado que «llevamos cuatro años de inmovilismo. Hay que empezar a movernos toda la sociedad. Mucha gente me pregunta cuál ha sido mi reflexión.
Rodero ha remarcado que «llevamos cuatro años de inmovilismo. Hay que empezar a movernos toda la sociedad. Mucha gente me pregunta cuál ha sido mi reflexión.
Mi reflexión no ha sido ninguna. Mi marido era un hombre que luchaba por la reinserción de los presos y estaba con ellos. Sigo lo que él nos ha enseñado y la educación en la que hemos criado a nuestros hijos. Estamos pidiendo unas cosas que son normales, el acercamiento de los presos, algo que está en la ley penitenciaria y no hacemos ningún mal por reivindicarlo», ha señalado.
Junto a ella, la exconsejera del PSE Gemma Zabaleta ha calificado de «inaceptable» la actual política penitenciaria porque «tiene dos clases de castigo.
Por un lado, un castigo a los presos y, por otro, un castigo a sus familiares y amigos»: Por ello, ha apostado por «una nueva política penitenciaria, justa y humanitaria»
porque «sería una enorme contribución a la convivencia y a la normalización».
El parlamentario de EH Bildu y presidente de EA Pello Urizar ha indicado que las manifestaciones de Bilbo y Baiona son «una reclamación en favor de los derechos humanos de todas las personas, también de los presos y familiares».
El parlamentario de EH Bildu y presidente de EA Pello Urizar ha indicado que las manifestaciones de Bilbo y Baiona son «una reclamación en favor de los derechos humanos de todas las personas, también de los presos y familiares».
Por otros motivos también eran protagonistas Anna Gabriel y David Fernández, representantes de la CUP, tras el sorprendente giro de los acontecimientos políticos en Catalunya.
Cada metro avanzado ha costado un esfuerzo supremo debido a que la gente que aguardaba impedía el paso a la cabecera.
Cada metro avanzado ha costado un esfuerzo supremo debido a que la gente que aguardaba impedía el paso a la cabecera.
Paso a paso se ha llegado hasta Zabalburu –ha necesitado más de media hora– para girar por Hurtado de Amezaga en dirección al Ayuntamiento. Las furgonetas han necesitado casi hora y media para cruzar la ría y plantarse ante el Ayuntamiento.
«Solo se entiende desde la venganza»
Las furgonetas de cabeza han empleado cerca de otra hora más para alcanzar el Ayuntamiento.
Los familiares se han colocado en las escalinatas y ha comenzado el acto final, con ‘harrizulatzailes’ de Ezkerraldea, la txalaparta de Oreka TX, la actuación del harrijasotzaile Urtzi Telleria, y los bertsos de Amets Arzallus –desde Baiona–, Alaia Martin y Julio Soto.
A renglón seguido han tomado la palabra Xabier Euzkitze y Zuriñe Hidalgo, quienes han denunciado «el sufrimiento semanal de miles de personas» que deben recorrer centenares de kilómetros para visitar a sus alllegados.
Han recordado que cuatro años después del cese de ETA sigue habiendo «cosas que no han cambiado. La política penitenciaria de los estados español y francés sigue siendo igual de cruel y macabra».
Una política que tiene «un coste económico y humano imposible de mantener, con pérdidas de horas de trabajo o estudios y el riesgo de unos accidente que ya se han cobrado dieciséis muertes».
«La dispersión no se puede entender si no es desde parámetros de venganza», han remarcado antes de apelar a la ciudadanía para que «tomer la palabra y se plante» para lograr la repatriación y la excarcelación de los enfermos.
La actuación musical de Xabi Solano ha puesto el punto final antes de la despedida, con el deseo de no volver a encontrarse dentro de doce meses. No al menos en esta misma tesitura.
fuente: Gara
Aparecen numerosas pintadas en el Casco Viejo de Bilbao reclamando la Amnistía y el acercamiento de los presos vascos
Algunas de ellas piden el acercamiento de los presos de ETA con el lema "Etxera", mientras en otras puede leerse la frase "Amnistía eta Askatasuna"
Fachadas de edificios ubicados en el Casco Viejo de Bilbao han aparecido este sábado con pintadas en las que se exige la amnistía y el acercamiento de los presos y presas politicas vascas, según han informado a Europa Press fuentes municipales.
Las mismas fuentes han señalado que las pintadas se han producido a lo largo de la jornada en diferentes calles de la zona vieja de la capital vizcaína.
Algunas de ellas piden el acercamiento de los presos con el lema "Etxera" (A casa), mientras en otras puede leerse la frase "Amnistía eta Askatasuna" (Amnistía y libertad). En algunas otras figuran las siglas ATA.
Internacionalistas de Askapena y Euskal Herriaren Lagunak de Europa presentes en la manifestación por los presos y presas en Bilbao
La ría de Bilbao y una pancarta con el mapa de la dispersion
Catalunya: Rajoy al borde del ataque de nervios: Se consolidó la Unidad independentistaArtur Mas confirma el acuerdo con la CUP para investir a Puigdemont como presidente
«Si se considera en los próximos tiempos que lo que aporto tiene algún valor, con mucho gusto ayudaré», ha apuntado.
Al final de la comparecencia, Mas ha sido mucho más claro: «Yo no me retiro de la política, destinaré esfuerzos a rehacer el espacio que representa Convergència, es una de nuestras urgencias que este espacio tenga la solidez que necesita, es bueno para el país». Que nadie escriba, por lo tanto el obituario político de Mas:
«En el pasado dije que pasados 18 meses no me volvería a presentar. Con la decisión de hoy quedo libre del compromiso».
El president en funciones, Artur Mas, ha confirmado esta tarde que cede la candidatura a la presidencia al alcalde de Girona, Carles Puigdemont. También ha anunciado un acuerdo de estabilidad parlamentaria con la CUP, que realizará cambios en su grupo parlamentario. Mas se centrará ahora en la reconstrucción de CDC y deja claro que no deja la política.
Artur Mas, en una imagen de archivo. (Josep LAGO/AFP)
El president en funciones, Artur Mas, ha confirmado lo que ha corrido como la pólvora durante el día: hay acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP.
«Esto no estaba previsto hace 24 horas, lo teníamos todo a punto para convocar elecciones, pero no era el escenario deseado», ha arrancado, antes de confirmar que, efectivamente, da un «paso a un lado». «Es una decisión con un componente doloroso, pero estoy muy tranquilo, y muy convencido de lo que hago», ha apuntado.
Mas ha explicado que ha sido potestad suya escoger al candidato dentro del grupo parlamentario de Junts pel Sí. Tal como se había avanzado, será el presidente de la Associació de Municipis per la Independència (AMI) y alcalde de Girona, Carles Puigdemont, el que asuma la presidencia
de la Generalitat en el pleno de investidura que deberá convocarse para mañana.
Mas también ha explicado que el acuerdo incluye la «estabilidad parlamentaria», que se conseguirá según ha señalado, haciendo que dos diputados de la CUP se incorporen «a la dinámica parlamentaria» de JxSí. «Lo que las urnas no nos dieron lo hemos tenido que corregir en la negociación con la CUP», ha señalado Mas, una frase que no pasará desapercibida.
Sobre la estabilidad parlamentaria, el miembro del secretariado nacional de la CUP Xevi Generó ha matizado apuntando que «el papel de las dos diputadas
dentro de la dinámica de JxSí es en relación a la estabilidad de la ruptura y el proceso constituyente».
El que a partir de mañana será expresident también ha apuntado que los diputados de la CUP no votarán junto al unionismo cuando la estabilidad esté en riesgo.
Asimismo, siempre según las palabras de Mas, el acuerdo incluye una «asunción» de sus errores por parte de la CUP. Una asunción que tendrá «consecuencias en el grupo parlamentario de la CUP.
Paso a un lado para volver
Que nadie piense que la comparecencia de Mas de hoy ha sido su última aparición pública. Lejos de despedirse, el todavía president en funciones ha reiterado en más de una ocasión su intención seguir políticamente activo. Lo ha hecho en primer lugar señalando que queda «a disposición del Parlament» para lo que se le pida. «Si se considera en los próximos tiempos que lo que aporto tiene algún valor, con mucho gusto ayudaré», ha apuntado.
Al final de la comparecencia, Mas ha sido mucho más claro: «Yo no me retiro de la política, destinaré esfuerzos a rehacer el espacio que representa Convergència, es una de nuestras urgencias que este espacio tenga la solidez que necesita, es bueno para el país». Que nadie escriba, por lo tanto el obituario político de Mas:
«En el pasado dije que pasados 18 meses no me volvería a presentar. Con la decisión de hoy quedo libre del compromiso».
Todo listo para la gran manisfestación del sábado por los presos y presas vascas
Resumen Latinoamericano / 08 de Enero 2015.-
«Tienen que sentir que hay un pueblo que quiere mover estas piedras», afirma Sare Rosa Rodero, Fermin Muguruza, Iñaki Lasagabaster, Inaxio Kortabarria, Gemma Zabaleta y Juan Mari Olano son algunas de las personas que portarán la pancarta de la manifestación que recorrerá las calles de Bilbo el sábado
«Llenemos las calles por los derechos humanos. Traigamos a los presos y presas a Euskal Herria», han señalado los representantes de Sare. Sare ha ofrecidolos últimos detalles de la manifestación del sábado. (Luis JAUREGIALTZO/ARGAZKI PRESS) Sare ha ofrecido los últimos detalles de la manifestación que el sábado a partir de las 17.00 recorrerá Bilbo bajo el lema ‘Derechos humanos, resolución y paz. Euskal presoak Euskal Herrira’, tras el cual caminarán personas conocidas como Rosa Rodero –viuda del ertzaina Joseba Goikoetxea–, Fermin Muguruza –músico–, Iñaki Lasagabaster –profesor de la UPV–, Inaxio Kortabarria –exfutbolista–, Gemma Zabaleta –exdirigente del PSE– y Juan Mari Olano –expreso por el sumario contra Gestoras y Askatasuna–, entre otras personas.
La marcha comenzará en La Casilla y terminará en el Ayuntamiento, donde tomarán la palabra Xabier Euzkitze y Zuriñe Hidalgo (Hesian), que estarán acompañados por deportistas y grupos de música.
Cuestación tutelara por personalidades de prestigio
Teresa Toda y Joseba Azkarraga han explicado que a lo largo del recorrido se hará una cuestación para ayudar a sufragar los gastos de la manifestación. Han querido dejar claro que, a fin de evitar confusiones, solo habrá una única cuestación, que llevarán a cabo voluntarios identificados con un peto amarillo y el logo de Sare, y que cualquier otra que se haga estará «al margen de Sare».
Después de que el año pasado la Guardia Civil requisara el dinero recaudado un día después de la manifestación por orden judicial, Sare ha previsto que, a fin de evitar «cualquier errónea conclusión sobre los fondos recaudados», cinco personas de reconocido prestigio sean las que tutelen y gestionen la cuestación desde el momento de su finalización hasta el abono de la cantidad recaudada en una entidad financiera. Posteriormente también tutelarán el abono de las facturas que se emitan por parte de las empresas que presten sus servicios para el desarrollo de la movilización.
Estas personas son el excoordinador de Lokarri Paul Ríos, los exdecanos del Colegio de Abogados de Bizkaia Nazario Oleaga y Juan Mari Vidarte, y los abogados Juan Daniel Barandiaran y Félix Cañada.
Carpa en el Arenal
Aunque la manifestación comenzará a las 17.00, a lo largo del día trikitilaris, txistularis y batukadas animarán las calles de Bilbo. Sare instalará además una carpa en el Arenal, donde habrá material disponible para la venta, un punto de información, un «txoko» para los niños, hamaiketako…
Toda y Azkarraga han hecho un llamamiento a llenar las calles de Bilbo y de Baiona por los derechos humanos.
«Traigamos a los presos y presas a Euskal Herria. Tienen que sentir que hay un pueblo que quiere mover estas piedras. Llenemos las calles de reivindicación, ilusión y esperanza».
Han mostrado su deseo de que esta sea la última movilización que se haga para reivindicar «la apertura de un tiempo nuevo, de unas actitudes nuevas, que dejen atrás posiciones de odio y venganza». «Solo entonces entenderemos que los objetivos que perseguimos se han conseguido».
La dispersión de los presos y presas vascas es hoy mucho más aguda que en otoño de 2011
Ramón SOLA / Resumen Latinoamericano / 08 de Enero 2016.-
Las marchas de mañana en Bilbo y Baiona denunciarán una dispersión más acentuada que nunca, se mire al dato que se mire. Hay menos presos en Euskal Herria que en 2011, igual que en su entorno (Zuera, Villabona, Gradignan…). Más de la mitad de los del Estado español están en Andalucía y Valencia; y los del francés, en París o más lejos.
La reivindicación constante del Gobierno español de que la dispersión carcelaria sigue intacta, en realidad, se queda corta. Porque lo cierto es que el alejamiento de los presos y presas vascas respecto a su domicilio y entorno familiar es ahora bastante más acentuado que en otoño de 2011, cuando se produjo la decisión de ETA que abría las puertas a la resolución del conflicto y parecía hacer irreversible un cambio de la política carcelaria a corto o medio plazo. Cuatro años y tres meses después, los prisioneros están más lejos por término medio y también más solos, dado que su número ha mermado pero se mantiene casi intacto el de prisiones en que están diseminados, de modo que muchos más que antes no tienen compañeros del Colectivo.
El mapa adjunto de la dispersión, que compara la distribución en aquel otoño (concretamente noviembre) y la actual en base a los listados de Etxerat, confirma este endurecimiento, que se prueba se mire al punto al que se mire. Incluso en las cárceles vascas hay menos presos ahora que entonces, si bien en ambos casos el número es tan ínfimo que no deja de ser una triste anécdota: antes eran tres y ahora dos, en ambos casos enfermos graves que debieran estar libres hace tiempo (Aitzol Gogorza y Txus Martin).
En Zaballa, prisión a la que están reclamando en vía judicial ser trasladados los más de 300 presos de EPPK encarcelados en el Estado español, solo está actualmente Martin (hay también menos de diez presos acogidos a la llamada «vía Nanclares», que entonces eran casi una treintena pero han ido quedando libres al cumplir condena). No es mejor la situación en el norte; ningún preso en Baiona y únicamente dos en Mont-de-Marsan, la cárcel fijada como referencia para el acercamiento-agrupamiento por parte del Colectivo en el Estado francés.
El entorno cercano se vacía
Queda claro que los presos vascos no han sido repatriados. Pero tampoco acercados a cárceles del entorno, como hizo el Gobierno de José María Aznar, de forma muy medida, tras la tregua de ETA en Lizarra-Garazi. La realidad actual es justo la contraria: los penales próximos a Euskal Herria han sido vaciados de vascos en varios casos. Por ejemplo, en Zuera (Zaragoza) se ha pasado de 26 a 9 en estos algo más de cuatro años; en Villabona (Asturias), de 13 a 3; y en Gradignan (Burdeos) no hay ninguno cuando antes eran 3.
La agudización de la dispersión ha convertido las cárceles del área de Madrid, antes una especie de punto de destino medio, en lugar más asequible de lo común para las visitas de los familiares. Pero también en estas resulta cada vez más infrecuente la presencia de presos y presas vascas; así, en Soto del Real, al norte de Madrid, se ha bajado de 15 a 2; en Navalcarnero, de 11 a 1; y en Alcalá, de 13 a 2.
Más al sur y más al norte
Miremos por último a las cárceles más alejadas, y veremos qué es allí donde se concentra la mayor parte de los represaliados vascos. La reducción de su número en estas cárceles es sensiblemente menor a la merma general del número de presos en estos años. En cárceles andaluzas había en otoño de 2011 147 presos vascos y ahora son todavía 104.
Si se suman a los 73 encerrados en penales del área de Valencia y Murcia, también muy alejada, el resultado es que los familiares de más de la mitad de los apresados en el Estado español tienen que hacer bien la ruta andaluza o bien la valenciana, las más lejanas sin olvidar a los 26 de Galicia.
Si en el Estado español los presos están cada vez más al sur, en el francés es cada vez más al norte. Un total de 45 (más de la mitad) están encerrados en la actualidad en cárceles del área de París o más alejadas todavía (Bapaume, Meaux, Clairvaux).
Otro dato contundente es el de dónde hay más presos vascos. Como ocurría entonces, la comunidad más amplia se sitúa a un millar de kilómetros, en Puerto de Santa María (Cádiz), con un total de 28. Le siguen los 19 de Valencia, los 16 de Murcia (aquí más incluso que los que había en 2011), los 13 de Granada, los 12 de Huelva, los 11 de Córdoba y los también 11 de A Lama (Pontevedra), la prisión gallega más lejana posible de las cuatro. En el Estado francés, a la cabeza aparecen dos destinos «clásicos»: Fresnes y Fleury, con ocho y nueve vascos respectivamente. De nuevo muy lejos, en el extrarradio de París.
Y más aislados
Sorprendentemente, si bien el número de presos ha descendido de 673 a 402 en este periodo (en torno a un 40%), las cárceles en que están recluidos han bajado solo de 75 a 69 (ni siquiera un 10%). Ello genera que estén cada vez más aislados en el interior de las cárceles, bien porque no tienen compañía alguna en el módulo o porque incluso son los únicos vascos en esa prisión: el caso de Alaitz Aramendi en Bapaume, de Jon Salaberria en Alençon, de Ion Parot en Muret, de Asier Ormazabal en Teruel o de Jon Enparantza en Segovia.
Los familiares también son afectados directamente por ello, al no disponer de la posibilidad de preparar viajes conjuntos más cómodos y baratos.
“Me indigna que el caso ‘Egin’ no se tachara de ataque a la libertad”
Por Ter García / Resumen Latinoamericano/Diagonal / 06 de Enero 2016.-
Entrevista a Jabier Salutregi, director del periódico ‘Egin’, en libertad tras pasar cerca de ocho años en prisión.
Jabier Salutregi salió de la cárcel de Burgos el 29 de octubre. Pasó siete años y medio en prisión. Director del desaparecido diario Egin, Salutregi fue condenado en el marco del sumario 18/98, que acusaba al periódico de colaborar con ETA. Aunque, años después, el Tribunal Supremo declaró ilegal el cierre de este periódico y rechazó su relación con la banda armada, Salutregi y otros periodistas del medio cumplieron años de condena.
Han pasado 28 años del nacimiento de Egin y 17 de su cierre. ¿Cómo fueron los inicios?
Egin nació en septiembre de 1977 por el impulso de una serie de gente que tenía muy claro que este pueblo necesitaba una voz. Iba a ser la voz de los sin voz, que expresara lo que hasta entonces no se podía expresar, que rompiera la dinámica de los medios de difusión de entonces, del régimen de recién acabado el franquismo. Comenzó con una cuestación popular en la que se recogió dinero de gente que quería involucrarse en un medio de comunicación. El tope creo que estaba en el millón de pesetas.
Una serie de gente aportaba hasta llegar al millón, y por cada millón había un representante en Egin en la asamblea, donde se decidían cosas como la línea editorial y otras cuestiones importantes del proyecto. Fueron hasta 24.000 cuentapartícipes, que configuraron después un cordón defensivo o guardia pretoriana del medio. En aquel entonces estaba El Correo Español, el Diario Vasco y nosotros. También Deia, órgano de pensamiento del Partido Nacionalista Vasco, que nació el mayo anterior. Nació a todo correr porque el PNV sabía que Egin estaba a punto de salir. Yo estaba en Deia al principio y vi cómo querían salir cuanto antes. Nosotros fuimos el primer medio con un modelo de participación ciudadana. Deia, de alguna manera, también, pero dentro del PNV. En Egin fue más abierto y amplio.
¿Cuáles son los mejores momentos que recuerdas de Egin?
Egin dio al nacer su mayor primicia, que no logró ni El País, ni el ABC, ni ningún otro medio. Fue el primer periódico que sacó en exclusiva el proyecto de Constitución. Dimos un gran palo, pero muy pocas personas se acuerdan de eso.
También sacásteis a la luz grandes reportajes sobre los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL).
Si, eso fue después. Egin desde el principio fue un periódico incómodo para el poder. Se hablaba que Adolfo Suárez y su Consejo de Ministros nos querían cerrar, pero no se atrevieron. Ahora hago un salto en el vacío y me sitúo en los 80, los años duros de este país, con atentado día sí, día también. Entonces el periódico no apostó jamás por la vía violenta, no había una línea editorial concreta, pero sí una línea clara en cuanto a titulares. Se apostaba por aquello que confluyera en un ambiente de paz. Pero parece que fue una postura inapreciable.
En 1993 llegué a la dirección y le pegué un cambio a Egin. Me pusieron de director después de haber hecho una profunda reconversión en el periódico, tanto en diseño como en redacción, y fueron los trabajadores los que me auparon a la dirección. Adoptamos una línea más agresiva en cuanto a mensaje. Las primeras páginas cobraron una dimensión diferente, con titulares que buscaban la complicidad del lector, y parece que esto molestó muchísimo más. Se hizo más visible el boicot de las instituciones y grandes corporaciones.Nosotros, como siempre, inventamos formas de sacar dinero haciendo cuadernillos, páginas personalizadas y un montón de historias con las que fuimos sobreviviendo. Pero en la medida que sobrevivíamos, el poder empezó a arreciar su boicot y a criminalizarnos más, especialmente desde las instituciones autonómicas. [Juan Mª] Atutxa y [José Antonio] Ardanza sometieron a Egin a un ataque diario de falsedades. Hasta dijeron que, por higiene democrática, nos tenían que defenestrar. Extendieron una alfombra roja para que penetraran todas las huestes de [Jaime] Mayor Oreja, entonces ministro de Interior y hoy un paranoico reconocido. Mediante la Audiencia Nacional, nos metieron a unos cuantos en la cárcel y cerraron el periódico. Ésa fue la historia resumida de Egin.
¿Cómo fue el proceso judicial?
Lo que Suárez no se atrevió a hacer, sí que se atrevió a hacerlo el señor Aznar, tal y como dijo él mismo en Turquía. Baltasar Garzón llevó el proceso, aunque no fue el primero en decir eso del ‘todo es ETA’. El primero fue el hasta hace poco alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch. Garzón ejecutó la audacia de Aznar. Al principio tuvo sus sospechas de que lo estaba haciendo mal conmigo –me mandó un día a prisión provisional para sacarme al día siguiente–, pero le llamó Mayor Oreja para que me metiera en la cárcel de nuevo. Cerró el periódico y, en 2009, el Supremo dijo que lo había hecho mal. Eso se llama prevaricación.
Pero el daño a Egin ya estaba hecho, nunca volvió a publicar.
Garzón no tendría que haber cerrado el periódico, pero como ya estaba cerrado, no generó riqueza y las deudas que tenía no se pagaron. Es un laberinto jurídico en el que no he entrado, y preguntaré, aunque yo ya estoy jubilado. Lo que sí quiero subrayar es que Garzón prevaricó. Pero, como prevaricó contra un medio de la izquierda abertzale, no pasó nada, igual que muchas otras veces. Cuando prevaricó contra el Partido Popular por el tema Gürtel sí le cayó la del pulpo. Ésa es la diferencia: contra todo lo que huela a nacionalismo vasco vale todo, pero contra el nacionalismo español, y sobre todo contra el ultranacionalismo del PP, ahí ya no vale. Que se cerrara un periódico del Estado español, igual en Albacete o Guadalajara no sorprendió a nadie, pero aquí sorprendió a mucha gente. Y en Europa tampoco se debieron de enterar. Les dirían que éramos una cuadrilla de terroristas, que teníamos dinamita o catorce kalashnikovs, o no sé qué les dijeron que se callaron todos. Antes de nuestro cierre sabemos que Mayor Oreja llamó a todos los directores de periódicos y todos se callaron. Fueron cómplices ante el cierre de un periódico. Hoy en día, si en Alemania, Dinamarca o Francia dicen que van a cerrar un periódico, el tema toma unos tintes muy graves. Cuando atentaron contra el Charlie Hebdo la gente se posicionó de forma tajante por la libertad de expresión. Pero el cierre de nuestro periódico no se identificó como un ataque a la libertad de información o de expresión, y eso me produce mucha indignación. Muy pocos, curiosamente Ansón entre ellos, levantaron la voz en contra. La izquierda española dijo algo, pero con la boca pequeña. Hubo mucho frío para nosotros.
Pero el cierre de Egin fue el primero de una larga lista que llega hasta 2013, con el cierre de las web Apurtu y Ateak Ireki.
Sí. Nos cerraron el periódico y la radio, y después vino el cierre de Egunkaria, después Kale Gorria y Ardi Beltza, de Pepe Rei. A nosotros nos metieron en un sumario que se llamaba 18/98 como una pieza más. Había empresas que se dedicaban a vender bacalao, jóvenes de la izquierda abertzale, otro grupo que ejercía de exteriores de Herri Batasuna, la Fundación Zumalabe, que propugnaba la desobediencia civil, etc.
Nosotros no teníamos que ver con vender bacalao ni con la desobediencia civil, pero estábamos dentro. No tuve la suficiente fuerza para exigir que me juzgaran como pieza aparte, como se hizo con Egunkaria. Estoy convencido de que, si hubiera sido así, habría sido más difícil que nos hicieran lo que nos hicieron. De hecho, los de Egunkaria salieron absueltos. Luego, en cuanto al trato personal que me dieron, fue muy diferente al que tuvieron con la dirección de Egunkaria. A mi me trataron bien porque fui directamente a Garzón. No me dejó ni hablar, me detuvo y me metió en la cárcel. El trato posterior en la cárcel fue correcto, no puedo decir lo contrario. Y en Burgos concretamente me han tratado con mucho respeto. También yo a ellos, porque si me siento respetado no puedo hacer otra cosa que devolver lo mismo. Lo que también me sorprende es que la crisis económica se nota y en la cárcel hay gente muy buena que no ha tenido más remedio que delinquir para sobrevivir
¿Por qué cárceles has pasado en estos ocho años?
He estado en Madrid bastantes meses, después en Alcalá, en Soto del Real, en Valencia y en Burgos. Siempre he estado fuera del País Vasco.
¿Y cómo has llevado todos estos años de dispersión?
Lo peor es para la familia. Para un preso es lo mismo estar en una cárcel que en otra. Estás aislado, sin libertad, fuera de órbita… Pero para la familia no, si te quiere la obligan a ir donde tú estás. Y es un peregrinaje que supone dinero, riesgo en las carreteras. Es un castigo añadido de venganza pura, algo muy mezquino.
Desde prisión has vivido momentos importantes, como el fin de la violencia por parte de ETA. ¿Cómo valoras lo avanzado en el proceso?
Desde la cárcel se ven las cosas de otra forma. Para mucha gente no ha ido rápido, pero para nosotros, que lo que nos sobraba es tiempo, es distinto. Vemos pasos en positivo desde que ETA echó la persiana a la violencia, cosa que ya era momento que hicieran. Desde entonces ha avanzado, pero la oposición a la izquierda abertzale ha aprovechado desde el primer segundo para criminalizar su proyecto, que es tan político y democrático como cualquier otro. Algunos sectores de la izquierda abertzale pudieron pertenecer a ese pasado de lucha violenta, pero otros no. La izquierda abertzale se tiene que sacudir ese complejo que le traslada a la vida anterior porque ese armario lo tienen todos. Lo tiene el Partido Popular, con José Antonio Primo de Rivera, Franco y demás en su transfondo, o el PSOE, que en los 30 tenía pistoleros y hace menos al GAL.
Todo el mundo tiene un pasado, y no por esto quiero decir que la izquierda abertzale tenga un pasado erróneo, o malo o falso. Simplemente tiene un pasado, como todos. Siempre sacan a colación eso de que “ustedes no piden perdón, no se arrepienten”. Pero es que yo creo que nadie tiene que pedir perdón, eso suena muy religioso y, además, a falso. No hay ni siquiera que pasar página, hay que empezar otro libro y dejar el otro en la estantería, con los otros libros, con el del PP, con el del PSOE, etc. Creo que es el punto en el que estamos ahora. La izquierda abertzale está en el momento de ir hacia delante, y para eso ahora lo que hace falta es tener a los presos en casa y llegar a acuerdos con mucha gente, sobre todo con formaciones políticas afines con las que tenemos que dialogar. La izquierda en Europa estamos en un momento en el que tenemos que pegar un puñetazo en la mesa y cambiarlo todo.
¿Es un momento de inflexión?
Estamos esperando eso, sobre todo en prisión estábamos un poco aletargados porque están las elecciones generales y después autonómicas, y van a salir presos como Arnaldo Otegi, Rafa Usabiaga y muchas personas más que son muy importantes para la izquierda abertzale. También en la cárcel estábamos muy envidiosos del proceso catalán. Los medios de comunicación españoles hicieron que pensara que iban a votar tres y se iba a acabar todo el tema, pero la realidad siempre joroba todos los titulares y la mayoría ha dicho sí al derecho a decidir. Yo tengo envidia, como vasco. Por mucho que nos diferenciemos de los catalanes, todos los pueblos que buscamos la libertad nos parecemos. Yo soy escocés, catalán, palestino y muchas cosas más. Como ciudadano vasco, quiero la libertad de todos los pueblos, también la del español, al que tengo mucho cariño porque además hablo su lengua, que me encanta. En ese sentido no tengo ningún complejo, yo no soy antiespañol, que quede claro, lo que pasa es que soy vasco.
Fuente: http://www.diagonalperiodico.net
Envío:ResumenLatinoamericano






























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