14 de febrero de 2016

BARCELONA.

El juez de los titiriteros, un ex policía franquista metido a magistrado de la Audiencia Nacional
Lunes, 8 de febrero de 2016 

Conozca el ilustrativo historial del juez que ha mandado a la cárcel a los dos titiriteros 

Ismael Moreno Chamarro, el juez de la Audiencia Nacional que ha enviado a prisión preventiva sin fianza a dos titiriteros acusados de “enaltecimiento del terrorismo”, es uno de los jueces más veteranos de la heredera del Tribunal de Orden Público franquista.

El mismo juez, también proviene del franquismo, fue inspector de policía desde 1974 a 1983. Después fue reconvertido en “demócrata de toda la vida”, es juez de la Audiencia Nacional desde 1988. Ha instruido montones de casos durante estos casi 30 años, aquí una pequeña muestra:

Caso de los vuelos ilegales de la CIA con destino a Guantánamo. Tras casi 6 años de instrucción el juez mandó archivar el caso.

Caso de la muerte del ciudadano español Baby Hamday Buyema, el 8 de noviembre de 2010 durante los disturbios del ‘Campamento de la Dignidad’de El Aaiún, capital del Sáhara Occidental.

La Liga Española Pro-Derechos Humanos denunció al juez ante el Consejo General del Poder Juidicial ante “su falta de interés y celo en la investigación” de dicho caso.

Devolvió al juzgado de Baleares el caso Noos, negándose a juzgarlo en laAudiencia Nacional.

En 1995 archivó una querella contra La Caixa por primas únicas “atendiendo al tiempo transcurrido desde que ocurrieron los hechos y la efectiva dificultad de acreditar una intencionalidad de carácter penal en la conducta de los dirigentes de la entidad”.

Procesó al ex – coronel Amadeo Martínez Inglés acusándolo de un delito de“calumnias e injurias graves contra la corona” por un artículo titulado“¿Por qué te callas, ahora?”, publicado en Canarias Semanal

Caso Falange y tradición: Tras negarse a reconocer los atentados de este grupo fascista como terrorismo, impuso unas condenas mínimas a los acusados, que pudieron gracias a esto eludir la prisión. Desde diversos ámbitos se le acusó de connivencia con los acusados.

Caso Emperador: rechazó tomar declaración sobre este caso a Arturo Fasana, imputado también en la trama Gürtel

Reabrió el caso de los atentados de ETA en la Glorieta de López de Hoyos ySerrano unas horas antes de que prescribiera.

Citó a declarar a los miembros de la Comisión Internacional de Verificaciónsobre el desarme de la organización ETA.

Prohibió la manifestación de apoyo a presos políticos organizada por el colectivo ResCAT en la Diada del año 2010.

Recientemente ha ordenado la investigación de la Asamblea Nacional Catalana, la Asociación de Municipios por la Independencia y la Asociación Catalana de Municipios por “delitos de sedición y rebelión”.

Además también ha instruído casos como el de los GAL, Volkswagen NovaCaixaGalicia o Sogecable. Al hilo de este último caso, el ex- juez Joaquín Navarro le acusó en 1997 de un delito de prevaricación por su decisión de aceptar la recusación de Javier Gómez de Liaño como instructor del caso Sogecable. Por este tema se abrieron diligencias judiciales contra el juez Navarro.

En su anterior carrera como policía también destaca una querella contra él y otro inspector de policía por falsedad en las diligencias de reconocimiento de un detenido, y que llevo al Tribunal Supremo a anular una condena de 12 años, según esta sentencia del Supremo, los policías Ismael Moreno Chamorro y Antonio Rosinoafirmaron falsamente que un testigo había reconocido al acusado Luis Miguel Lopez de las Heras. Más tarde el testigo explicó en el juicio que “en comisaria le habían dicho que firmará la diligencia, pues daba igual que no estuviera seguro del reconocimiento.”

Según recoge la plataforma Legal Sol en un comunicado sobre la detención de los titiriteros: “El auto del Juez Ismael Moreno que acuerda la prisión provisional de los dos titiriteros, tras un extenso y estereotipado copia y pega de jurisprudencia, afirma que la misma persigue asegurar la presencia de los imputados en el proceso cuando pueda inferirse racionalmente un riesgo de fuga, evitar la ocultación, alteración o destrucción de las fuentes de prueba relevantes para el enjuiciamiento y evitar el riesgo de que el imputado cometa otros hechos delictivos. Sin embargo, ninguna de estas razones ha sido debidamente objetivada, motivada ni probada.”

Cuando desde diversos ámbitos se señala a que el franquismo sigue muy vivo en la judicatura española, vemos en este juez un claro ejemplo que confirma este extremo: ex –policía durante los últimos años del franquismo y los años más duros de la transición, favoritismos judiciales a imputados de ideologías de derechas, nula intención de investigar determinados casos, hostilidad hacia imputados de un espectro ideológico distinto al suyo… de todo menos imparcialidad.

Ismael Moreno representa lo más oscuro de este Tribunal de excepción que es laAudiencia Nacional, La perduración de elementos como este señor en dicho tribunal atenta contra todo principio de justicia e imparcialidad.

El caso de los titiriteros, pese a ser uno más en un mar de injusticias firmadas por la Audiencia Nacional, constituye una grave vulneración de los derechos fundamentales más básicos y deja a estas personas en una grave situación de indefensión jurídica, además de crear un peligroso precedente donde hasta la sátira en el mundo de la cultura puede ser perseguida.
fuente: La Haine 


Los titiriteros encarcelados por enaltecimiento del terrorismo se inspiraron en una obra de Lorca

La obra ‘La bruja y Don Cristobal’ forma parte del antiguo género de los Títeres de Cachiporras, irreverente y violento | La compañía afirma que el cartel de ‘Gora Alka-ETA’ se usó para denunciar la manipulación policial
POR MARINA MESEGUER, Barcelona, 07/02/2016
Los dos jóvenes titiriteros que exhibieron una pancarta en la que se leía ‘Gora Alka-ETA’ durante una función infantil en una plaza de Madridpasaron ayer su primera noche en prisión. El juez Ismael Moreno les ha imputado el delito de enaltecimiento del terrorismo.

No obstante, la compañera de uno de los detenidos y varios de sus amigos han aclarado a LaVanguardia.com el origen de la obra. Aseguran que La bruja y Don Cristóbal en ningún momento pretendía “ensalzar el terrorismo”, sino que forma parte del género teatral de los títeres de cachiporras, una rama del teatro de marionetas que se caracteriza por la irreverencia y lo políticamente incorrecto. De hecho, la obra estaría inspirada en el Retablillo de Don Cristóbal de Federico García Lorca.

Cartel exhibido durante la función de títeres en el que se lee 'Gora Alka-ETA' 
Su origen se remonta a la Edad Media y se caracteriza por un argumento sencillo y lleno de palizas, persecuciones y garrotazos cuyo protagonista suele ser Don Cristóbal. “La obra está basada en los títeres de cachiporras”, cuenta la compañera de uno de los detenidos, “con la diferencia de que en esta ocasión la protagonista es una bruja okupa, no Don Cristóbal”. “Ellos [Raúl G.P. y Alfonso L.F.] son muy punkies y han añadido cosas, pero lo de pegar a la policía, ahorcar a un juez y todo eso ya estaba en el Polichinela, un personaje de las cachiporras políticamente incorrecto ‘per se’”, aclara.

La obra estaría inspirada en el Retablillo de Don Cristóbal, de Federico García Lorca Por toda Europa existen ejemplos de este género titiritero, que nace del Pulcinella napolitano. “El Punch and Judy inglés es la variante máshardcore e incluye hacer salchichas con la carne de un bebé, por ejemplo”, informa un titiritero amigo íntimo de los detenidos y que fue testigo de la elaboración de la obra. “En Alemania, el Don Cristóbal español se llama Kaspel, Polochinelle en Francia o Dom Fernando en Portugal”, indica.

Quizás el contenido de la obra no era el más apropiado para un público infantil, pero los amigos de Raúl G.P. y Alfonso L.F. aseguran que la compañía Títeres desde abajo nunca dijo que el espectáculo fuera para niños. “Lo que pasa es que en la publicidad del Carnaval si que ponía que era para niños”, aclara la compañera de uno de los detenidos.

El origen de los títeres de cachiporras se remonta a la Edad Media y se caracteriza por un argumento sencillo y lleno de palizas, persecuciones y garrotazos Respecto al famoso cartel de ‘Gora Alka-ETA’, la compañía aclaró al día siguiente de las detenciones que La bruja y Don Cristobal “hace referencia a la persecución de anarquistas”. Y asegura que el cartel “es una pancarta que, en la obra, un policía coloca a la protagonista, inconsciente tras ser golpeada, para sacar una foto y elaborar la acusación contra ella, y ejecutarla”. La compañía denunciaba que “otros detalles de la obra han sufrido tergiversaciones semejantes”.

La pareja de uno de los titiriteros asegura que “lo que les está pasando es exactamente lo que querían denunciar con la obra”. Otro amigo de los detenidos ha afirmado que los titiriteros “son las personas más antiterroristas que conozco”, y ha denunciado que este es un nuevo “caso Zapata”, en referencia al edil de Ahora Madrid que publicó en su cuenta de Twitter varios mensajes en los que bromeaba sobre Irene Villa y el Holocausto.

Los conocidos de los detenidos han puesto en marcha una campaña de recogida de firmas para exigir la libertad de los titiriteros.

“El Punch and Judy inglés es la variante más ‘hardcore’ e incluye hacer salchichas con la carne de un bebé, por ejemplo”

Detenidos en plena actuación 
Todo ocurrió el viernes por la tarde, cuando unos padres alertaron a la policía del contenido de la obra de teatro que se estaba escenificando en la plaza del Canal de Isabel II, en el distrito de Tetuán. “Estaban haciendo la obra y algunos padres se enfadaron por el contenido”, recuerda la compañera de uno de los detenidos. La pancarta de ‘Gora Alka-Eta precipitó la detención de los titiriteros allí mismo, “no les dejaron ni acabar la representación”.

Ahora el juez les imputa un delito de enaltecimiento del terrorismo, el 578 del Código penal, que sanciona a quien enaltece o justifica por cualquier medio de expresión pública o difusión a quienes participan o han participado en actos terroristas o que realizan actos humillantes para las víctimas del terrorismo.

Ya actuaron con Botella 
La oposición al ayuntamiento de Madrid se ha apresurado a culpar al gobierno de Manuela Carmena de lo sucedido en los actos del Carnaval. El grupo municipal del PP ha afirmado que presentará este domingo una denuncia contra la delegada de Cultura y Deportes del Ayuntamiento de Madrid, Celia Mayer, por “colaboración en enaltecimiento del terrorismo y desprotección de menores”.

Carolina Bescansa, diputada de Podemos, calificó ayer en La Sexta Noche de “deplorable” el espectáculo de los titiriteros, pero recordó que Títeres desde Abajo ya había sido contratada por Ana Botella durante su etapa como alcaldesa de Madrid y que el nuevo ejecutivo lo único que había hecho había sido “renovar el contrato”. 

Madrid denunciará a los titiriteros 
La concejal de Cultura y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, Celia Mayer, afirmó el sábado que cesará “con carácter inmediato” la relación laboral con los programadores que contrataron la obra.

“Mi responsabilidad política ahora mismo es tomar las decisiones que hemos tomado de manera contundente y rápida: la paralización inmediata de la obra, en segundo lugar la demanda que hemos interpuesto en los juzgados, y en tercer lugar el cese de quien tiene la responsabilidad política directa de esa contratación, que son los programadores”, ha señalado.

La edil y la consejera delegada de Madrid Destino acudieron el viernes a última hora a los juzgados de Plaza de Castilla para interponer una denuncia contra los artistas ya que el contrato firmado “era para público infantil y se produjeron contenidos inapropiados para este tipo de obra”.

Colau, con los titiriteros 
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha mostrado la madrugada de este domingo su apoyo a los titiriteros a través de un mensaje en su perfil oficial de Twitter en el que reconoce que la función “no era para niños” y “puede que fuera de mal gusto”, pero denuncia que no era delito.

Colau se ha compadecido de los jóvenes y ha pedido a los ciudadanos “ponerse en su piel”. En su mensaje, señala a “la derecha vengativa que no soporta la disidencia y aún menos perder elecciones”, y acusa a la oposición de recurrir siempre al “todo es ETA”.

La líder de Barcelona en Comú, además, achaca el incidente a un error de programación de los actos de Carnaval y argumenta que el responsable ya ha sido destituido por el Ayuntamiento de Madrid. “Libertad de expresión”, “libertad titiriteros”, ha reclamado Colau con dos etiquetas.
Envío:ResumenLatinoamericano

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