28 de febrero de 2016

BRASIL.

El asesor de campaña de Rousseff declaró a la policía. LAS CUENTAS DEL PUBLICISTA 
Por Eric Nepomuceno / Resumen Latinoamericano/ 26 de Febrero 2016.-

João Santana dijo que ninguna de sus cuentas en el exterior recibió un solo dólar por trabajos realizados en Brasil. Su mujer admitió haber recibido dinero en la “caja 2” como pago de deudas de campañas en Angola y Venezuela.
Foto: Santana dijo que quien controla las finanzas de sus empresas es su mujer, Monica Moura. 

João Santana, el publicista responsable por las victoriosas campañas electorales del PT en 2006, con Lula da Silva, y con Dilma Rousseff en 2010 y 2014, prestó declaraciones a la Policía Federal en la mañana de ayer.

El día anterior, su socia y esposa, Monica Moura, había hecho lo mismo. Los dos están detenidos desde el martes, luego de que el juez Sergio Moro, que investiga casos de corrupción en la estatal Petrobras, emitiese un orden de captura.

Son acusados de haber recibido en cuentas secretas mantenidas en el exterior siete millones y 500 mil dólares, oriundos de coimas y propinas en la Petrobras, como parte del costo de la última campaña de Rousseff. Santana habló a lo largo de dos horas. Lo que dijo está en las cuatro páginas del informe de la Policía Federal.

Admitió ser el dueño de una empresa offshore llamada Shellbill, creada en 1998, que tiene una cuenta en el banco Heritage, en Suiza. Afirmó lo que todos esperaban que dijera: que quien controla finanzas y administración de sus empresas es Monica Moura.

A él le toca crear y dirigir campañas, y apenas sabe quién paga y cuánto. Pero aseguró, enfáticamente, que ninguna de sus cuentas en el exterior jamás recibió un solo dólar por trabajos realizados en Brasil.

Bastante más contundentes fueron las declaraciones de su esposa. Ella admitió haber recibido dinero en la “caja dos”, que es como en Brasil se mencionan recursos ilegales, pero como pago de deudas de campañas realizadas en Angola y Venezuela.

Dijo que sabía que parte de los recursos provenían de la constructora Odebrecht, que realiza importantes obras en esos países. Monica Moura argumentó que las empresas que mantiene en sociedad con su marido realizan muchos trabajos fuera de Brasil, y por eso las cuentas en el exterior.

Contó que “hace poco” fue alertada de que existían algunas irregularidades, y que estaba precisamente tratando de regularizarse junto al fisco brasileño. La mujer del publicista, conocida por su carácter fuerte, admitió con todas las letras que sabía que parte del dinero descubierto en la cuenta secreta –tres millones de dólares– fue paga por la Odebrecht, y que en casi todas las campañas realizadas fuera de Brasil está implícita la existencia de “dinero no contabilizado”.

Esos dólares se referían a deudas de la campaña venezolana del 2012. Es plausible que la Odebrecht haya contribuido para campañas presidenciales en países donde tiene interés. Pero la participación del fabricante de plataformas de petróleo Keppel Fels sigue siendo, para ella, algo un tanto misterioso.

“Posiblemente –dijo– esa empresa también tiene o tenía interés en Angola.” Moura mencionó específicamente a las campañas del presidente José Eduardo dos Santos, en Angola, y Hugo Chávez, en Venezuela, como las más morosas. Todo eso puede parecer carente de importancia, o mera intriga, pero complica, y mucho, la situación de la gigante Odebrecht en la Justicia brasileña.

Vale recordar que su principal ejecutivo y heredero, Marcelo Odebrecht, está preso desde hace ocho meses, y jamás admitió que las empresas del grupo hubiesen realizado transferencias irregulares en el exterior.

Pues ahora surge un beneficiario de tales depósitos, y que es nada menos que el publicista estrella de Lula, de Dilma y del PT.

La esposa y socia de João Santana contó que luego de todos sus esfuerzos para cobrar lo que el partido del presidente Dos Santos le debía en Angola, fue orientada a procurar Zwi Scornicki, representante en Brasil del Keppel Fels, quien se encargaría –como efectivamente ocurrió– de saldar la deuda.

Y en este punto la trama se hace más compleja: Scornicki está detenido, acusado de distribuir coimas a políticos y ejecutivos de la Petrobras, a cambio de jugosos contratos junto a la estatal.

Por más que Santana y esposa aseguren que lo recibido de manera irregular está relacionado a campañas realizadas en el exterior, la Policía Federal y los fiscales insisten: se trata de dinero sucio en la campaña electoral de Dilma Rousseff.

De momento, son meras suposiciones, pero para los grandes conglomerados de comunicación, la cosa está clara: Santana recibió dinero originado en el esquema de corrupción instalado en la Petrobras, y por eso la Justicia Electoral debe impugnar la elección de Dilma Rousseff y su vice, Michel Temer.

La oposición, mientras tanto, luce una alegría de niño en día de fiesta: contando con disidentes del PMDB, teóricamente el mayor aliado del PT en el gobierno, fue instalado un Comité del Impeachment, y se convocan marchas multitudinarias para el domingo 13 de marzo.

El objetivo: dejar claro que el “pueblo en las calles exige el fin del gobierno y la defenestración de Dilma”.

Además, el caso gana peso en el Tribunal Superior Electoral, donde se analizan cuatro procesos interpuestos por el derrotado PSDB.

Con un cuadro económico caótico y un ambiente político de parálisis, con el gobierno inerte e incapaz de avanzar en cualquiera de sus iniciativas, no importa que, detenido, el publicista estrella poco o nada tenga que declarar a la policía y al juez.


El daño a Dilma Rousseff y su confuso y débil gobierno ya está consumado. Brasil se abre a las petroleras extranjeras
Por Darío Pignotti, desde Brasilia / Resumen Latinoamericano/ Págiuna12/ 26 de Febrero 2016.- 
AVANZA UNA LEY QUE LIMITA EL CAMPO DE ACCION DE PETROBRAS Y DA PRERROGATIVAS A LAS MULTINACIONALES 

La media sanción del proyecto de privatización, parcial, de la explotación petrolera abrió un nuevo y previsible duelo entre el gobernante PT y el opositor PSDB, y también generó fisuras dentro del oficialismo.

Dirigentes del PT y sindicatos brasileños criticaron el retroceso de Petrobras en el nuevo marco legal. Preocupación en el PT y los sindicatos brasileños luego de la aprobación en el Senado de un proyecto de ley tratado en régimen de “urgencia” que limita el campo de acción de Petrobras concediendo prerrogativas a las empresas multinacionales, las que desde hace años presionaban para ello.

Lo que está en cuestión es quién se queda con las reservas gigantes situadas en el área geológica de “pre-sal”, en aguas ultraprofundas, que son la verdadera “joya de la abuela”, según la definición del senador petista Lindbergh Farias, uno de los que votó contra la propuesta que obtuvo media sanción.

La iniciativa fue presentada por José Serra, un senador aliado al ex presidente Fernando Henrique Cardoso, quien había asumido ante ejecutivos de la petrolera Chevron el compromiso de derribar la ley estatizante de 2010, sancionada durante el segundo gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.

Serra prometió a los petroleros norteamericanos erradicar la herencia lulista y sancionar una normativa que allane el retorno de las multinacionales con un modelo “de concesión” similar al puesto en vigor durante la administración de Cardoso (1995-2003).

Diplomáticos estadounidenses destacados en Brasil mencionaron la promesa realizada por Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), en cables enviados a Washington publicados por Wikileaks en 2013. El proyecto privatizador votado el miércoles por la noche en una sesión tensa demuestra que el congresista del PSDB respetó la palabra empeñada ante Chevron. La reacción de los trabajadores fue inmediata.

“Los senadores aprobaron un proyecto de José Serra que privatiza el pre-sal, esto significa que el Senado renunció a la soberanía nacional y entregó el dinero invertido en pesquisas en el área de petróleo y gas por Petrobras”, denunció la Central Unica de los Trabajadores. El tema seguramente estará en la agenda de la dirección del PT que se reúne hoy en el estado de Río de Janeiro, el mayor productor de petróleo del país.

El partido de Lula y la presidenta Dilma Rousseff “marchará al lado de las demás fuerzas progresistas, los movimientos populares y sindicales contra este ataque a la soberanía nacional y nuestro desarrollo independiente” anunció ayer Rui Falcao.

El presidente petista repitió que no se aceptará ningún cambio en al sistema petrolero actual y denunció las maniobras que atribuyó al “entreguismo golpista”.

El marco legal en vigor conocido como “de partilha” o de participación, establece que Petrobras esté presente en todos los campos de aguas ultraprofundas, a más de 5.000 metros de profundidad, donde yacen entre 60.000 y 80.000 millones de barriles de petróleo y equivalentes, descubiertos entre 2007 y 2010.

El hallazgo de esos yacimientos por parte de Petrobras, que invirtió cientos de millones en prospección, representó una vuelta campana en la ecuación energética de Brasil, el gigante industrial de América latina que tenía como su costado vulnerable la falta de reservas cuantiosas.

La actual normativa (que puede ser reemplazada por la votada en el Senado) fue redactada hace seis años bajo la supervisión de la entonces jefa de gabinete y experta en energía, Dilma Rousseff, quien alegó que en ningún país del mundo las reservas constatadas son cedidas a firmas extranjeras pues se trata de un negocio sin riesgo.

Además se permite que Petrobras integre consorcios con multinacionales pero si lo hace la operación de los campos queda en manos de la empresa local. Con esto la ley de 2010 garantiza que Brasil decida qué zona se explota, si el crudo será exportado o será destinado al mercado interno lo cual permite, en hipótesis, graduar el precio con alguna independencia de las turbulencias internacionales.

Unido a lo anterior la norma establece el compre nacional obligando a que las sondas, navíos y equipamientos sean en un 60% nacionales, con lo cual fue reactivada la industria naval que a principio de la década pasada se encontraba en estado terminal.

Si la media sanción de la privatización, parcial, de la explotación petrolera abrió un nuevo y previsible, duelo entre el PT y el PSDB, también generó fisuras dentro del oficialismo. Resulta que en la tarde del miércoles pasado, cuando se comprobó que el frente conservador iba a obtener los votos necesarios en el Senado, desde el Gobierno se ordenó pactar con la oposición para aprobar un texto intermedio en el que se habilita el ingreso de las privadas en los yacimientos del presal, pero Petrobras conserva el derecho de decidir si se queda con el campo en cuestión.

Una fórmula anfibia que fue recibida de mal grado por los legisladores oficialistas. El nuevo marco legal petrolero, que finalmente obtuvo media sanción gracias al consenso entre el gobierno y la oposición, agravó la crisis entre Dilma y el PT, cuyos dirigentes criticaron el retroceso de Petrobras.

“El cambio de la posición del gobierno nos dejó perplejos y desarmó nuestra lucha…fue pésimo el acuerdo del gobierno con el PSDB porque causa un declaró el senador Lindbergh Farias. Y no hablaba a título personal ,porque la indignación en el bloque petista era generalizada.

Los encontronazos entre el Palacio del Planalto y el partido se han agravado en las últimas semanas: y si antes eran comentados entre bambalinas el caso Petrobras hizo que se tornen completamente públicos.

Trascendió ayer en Brasilia que hubo conversaciones entre emisarios de Dilma, que hoy era esperada en Chile, y dirigentes petistas para evitar que las discrepancias alcancen un nivel alto justamente un día antes de los festejos por los 36 años de la agrupación que se celebrarán mañana en Río de Janeiro.
Envío:ResumenLatinoamericano

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