25 de febrero de 2016

FRANçOIS HOLLANDE VISITA NUESTRO PAÍS.

EL PRESIDENTE MAURICIO MACRI SE REUNIO CON SU PAR FRANCES FRANçOIS HOLLANDE
Libre comercio y derechos humanos
Macri hizo hincapié en las negociaciones para llegar a un tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Hollande recordó que llegó al país cerca del aniversario del golpe de Estado y que se reunirá con las Abuelas de Plaza de Mayo.
Por Werner Pertot


El presidente Mauricio Macri recibió a su par francés François Hollande, quien arribó a la Argentina en una visita oficial, la primera de un presidente francés en 19 años. Los mandatarios firmaron convenios de cooperación y tuvieron una conversación en la que a Macri le interesaba particularmente destrabar las negociaciones para llegar a un tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Uno de los obstáculos son las medidas proteccionistas de Francia sobre su industria agrícola. Durante la conferencia de prensa conjunta, Hollande recogió el guante: “Tomamos esa discusión en serio y con mucha responsabilidad. Usted sabe que miramos de cerca los temas agrícolas”. También hubo un respaldo en la discusión con los fondos buitre: “Queremos apoyar a la Argentina en su reintegración a la comunidad financiera internacional”.

Como parte de una gira que viene de Perú y sigue por Uruguay, Hollande arribó a la Argentina tras algunos problemas con su vuelo. Lo acompañaba parte de su gabinete y una comitiva de unos 70 empresarios franceses. La primera escala fue en plaza San Martín, donde le rindió homenaje a José de San Martín y fue declarado ciudadano ilustre por el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta. A continuación, fue recibido por Macri en la Casa Rosada. Tras el apretón de mano para las cámaras, a las 16.06, los dos presidentes tuvieron una reunión que duró poco menos de una hora. Según detalló la canciller Susana Malcorra, se tocaron temas económicos y comerciales, además de conversar sobre inversiones y la asociación tecnológica del Invap y la francesa Areva (construirán un reactor de investigación en Sudáfrica).

En la conferencia en el Salón Blanco (en la que no se permitieron preguntas), firmaron convenios nucleares, agrícolas, de defensa, seguridad, cultura, educación y deportes. “Espero que este largo período que pasó desde la visita de un presidente un país tan querido, nos sorprenda ahora con una etapa de mucho más vigor en nuestra relación”, comenzó Macri, en referencia a la visita de Jacques Chirac durante el gobierno de Carlos Menem en 1997. Antes de él, habían viajado a la Argentina Charles De Gaulle y François Mitterrand.

Macri destacó la relación estrecha entre los países “más allá de transitorias diferencias en aspectos comerciales”. El presidente argentino enfatizó “los intercambios en el área agrícola. En el intercambio con Francia podemos juntos conquistar los mercados”. También le agradeció la ayuda “en la lucha contra el narcotráfico. Necesitamos profesionalizar nuestra fuerza”. También remarcó el compromiso en “restablecer la relación con el mundo y en la lucha contra el terrorismo, que nos ha dado disgustos y dolores de cabeza”. Con el auricular de la transmisión simultánea, Hollande escuchó serio esta forma de referirse a los atentados terroristas.

Luego se ocupó de agradecer al pueblo argentino por la solidaridad con Francia ante los ataques sufridos en los últimos años. La visita de Hollande, de hecho, estaba programada para el año pasado pero fue postergada por el atentado al semanario Charlie Hebdo.

El presidente francés optó por recordar algunos hechos que estuvieron ausentes en el discurso de Macri. “Llego en el momento en el que se conmemoran 40 años del golpe de Estado. Francia, en aquel entonces, acogió a muchos exiliados argentinos. Mañana iré al Parque de la Memoria con las Abuelas de Plaza de Mayo a rendir homenaje a las víctimas”, indicó. Macri recibió esta semana a los organismos de derechos humanos, previo a este encuentro que tendrán con el presidente francés. También recorrió la ex ESMA ante la posible visita del presidente estadounidense, Barack Obama, a ese sitio de memoria, que podría ser el 23 de marzo (hasta ayer no estaba definida la agenda de esa visita).
Hollande luego se refirió a los temas que había planteado Macri. “Usted ha querido abrir un nuevo capítulo de una situación de la Argentina: una Argentina más abierta y más creíble”, destacó. Se refirió a las 250 empresas francesas instaladas en la Argentina, y no se privó de recordar que Macri trabajó en Peugeot durante algunos años (como parte de Sevel, que unía a Fiat y a la empresa francesa). El presidente francés incluso recordó el paso de Macri por Boca Juniors y se permitió bromear sobre fútbol: “Estamos organizando la Eurocopa. Nos sentimos tranquilos de que Argentina no juega”.

Lo miraban sonrientes los ministros del gabinete macrista: además de Malcorra, estaba el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el de Modernización, Andrés Ibarra; el de Defensa, Julio Martínez –que lucía una llamativa corbata violeta–; el de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; el de Cultura, Pablo Avelluto; el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, y el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó. De traje como el resto, el secretario de Integración General de Cultura, Iván Petrella, llevaba una mochila al entrar al portentoso Salón Blanco.

Tras prometer créditos para las empresas francesas que se instalen en la Argentina, Hollande no esquivó los temas comerciales que planteó Macri.

“Se van a presentar ofertas próximamente”, indicó. En la Cancillería argentina, se mostraron satisfechos con esta mención e indicaron que Francia será decisiva en una negociación con la Unión Europea. “Queremos apoyar a la Argentina en su reintegración a la comunidad financiera internacional”, destacó Hollande y prometió ayuda en la negociación con los fondos buitre. Por la noche, el presidente galo fue agasajado por Macri en una cena de honor en el Museo del Bicentenario.


Un error de marketing
Para recibir al presidente francés, el gobierno nacional ideó un afiche que decía con distintos colores “HOLlAnde”, donde se resaltaba el “Hola” en el nombre “Hollande”. El cartel tenía abajo dos banderas, una era la de Francia y la otra era una bandera con los colores de la Argentina, pero con las franjas verticales, por lo que probablemente se tratara de la bandera de Guatemala y no de la argentina. El afiche estaba firmado: “Presidencia de la Nación”. Un pequeño error en el marketing oficial.



OPINION
La trastienda
Por Martín Granovsky


El costado más luminoso de la visita de François Hollande sucederá hoy, cuando el presidente francés asista a un acto en el Parque de la Memoria y se reúna con organismos de derechos humanos. Esa parte de la agenda, como se sabe, ya produjo un hecho de política interna: aceleró la entrevista de Mauricio Macri con los organismos humanitarios. Tal como informó este diario la semana pasada, lo mismo ocurrió con los sitios de memoria instalados en la antigua Escuela de Mecánica de la Armada. El Presidente los visitó antes de que lo haga, el mes que viene, su colega norteamericano Barack Obama.
En la dictadura los represores argentinos mataron basados en la doctrina de la seguridad nacional, con el copyright de los Estados Unidos, y en la doctrina de la contrainsurgencia probada por los escuadrones franceses en Argelia. En los años de plomo el acercamiento del gobierno de Francia a la causa de los derechos humanos en la Argentina fue reclamado por exiliados argentinos en lucha común con líderes políticos y sociales franceses. Los actos de hoy hubieran sido imposibles sin ellos y sin su constancia. Esa persistencia tuvo, entre otros hitos, el Coloquio de París de 1981, origen de la Convención contra la Desaparición Forzada de Personas.
Otro costado del viaje de Hollande es la presentación de la visita por parte del Gobierno. El argumento dice que la Argentina estaría volviendo a un mundo del que habría estado afuera, y que la prueba serían los casi 20 años transcurridos desde otra visita presidencial, la de Jacques Chirac. Es una falacia: incluso si el mundo fueran sólo los mercados financieros, en 2014 el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner firmó un acuerdo con el Club de París, integrado por 19 acreedores de la Argentina. El arreglo comprometió la cancelación en cinco años de los 9700 millones adeudados. En rigor muchas de las empresas francesas dejaron la Argentina o redujeron su peso en la economía nacional cuando, después de la Convertibilidad, no aceptaron adaptarse a tarifas que ya no se basaban en la paridad ficticia de un peso igual a un dólar o a condiciones que ya no eran las de la Era Menem.
Los conflictos abarcaron, entre otras empresas, a la firma de aguas Suez Lyonnaise des eaux y la radioeléctrica Thales Spectrum. En este último caso, el conflicto se dio por corrupción. Con Suez los chispazos fueron permanentes hasta que en 2007 el entonces presidente Néstor Kirchner rescindió el contrato en favor de la estatal AYSA.
También hay un costado militar. La ilusión mayor de París con la Argentina es repetir el modelo acordado en su momento con Brasil, y hoy mucho más atenuado, de convertir a las empresas francesas en grandes proveedoras o reequipadoras de la Fuerza Aérea.
Un pequeño problemita para que esa ilusión se haga realidad es que la Argentina tiene a su aeronáutica en estado de parálisis. Los Mirage no están en forma como para completar los cinco aparatos necesarios para integrar una flota. En estas condiciones cualquier reequipamiento sería un parche inútil. Y comprar una flota sólo podría hacerse gastando fortunas que el país no tiene. Cambiar la estructura de suministros sería, entonces, un objetivo de cumplimiento imposible por su enorme magnitud.
Otro problema sería geoestratégico. Francia está en guerra abierta con Isis. Una cosa es la solidaridad con las víctimas y el repudio a toda forma de fundamentalismo violento. Otra cosa es elevar la cooperación militar a un nivel peligroso para la Argentina: podría convertirla en el blanco que no es.
Fuente:Pagina12




25.02.2016
Desde Costanera Norte
Hollande visitó el Parque de la Memoria y destacó el rol de los organismos de Derechos Humanos 

Junto a las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo línea Fundadora, el presidente de Francia le rindió un homenaje a las monjas francesas desaparecidas en la última dictadura militar y destacó la solidaridad de su país con las víctimas de la dictadura.

El presidente de Francia, Francois Hollande, visitó el Parque de la Memoria junto a las Abuelas de Mayo y le rindieron un homenaje a las monjas francesas y a todos los ciudadanos de su país desaparecidos en la última dictadura militar.

Del encuentro también participaron Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora y otros representantes de organismos de Derechos Humanos. También, estuvo presente el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

“Quiero expresar aquí mi emoción y la solidaridad de Francia para las víctimas de la dictadura y de la opresión, de la barbarie. También quiero saludar la lucha de estas mujeres que han buscado durante tantos años a sus hijos, a sus nietos, y que solo lo han logrado después de llevar a cabo tantos trámites", dijo a la prensa el mandatario francés.

Además, agregó: “Francia ha querido acompañar no sólo porque estaba afectada. Fueron 22 los franceses desaparecidos, víctimas de la dictadura, pero también porque somos conscientes de que en la Argentina se había convertido un crimen en masa". Por último, hizo referencia al escenario actual y sentenció:

“La barbarie nunca acaba. En otras partes del mundo hoy en día también son asesinados hombres, mujeres, niños, por sus ideas y por las luchas que llevan a cabo en nombre de la humanidad".
Fuente:PoliticaArgentina

No hay comentarios: