4 de abril de 2016

MEDIO ORIENTE.

Nagorno Karabaj: Se reaviva conflicto armado 

entre Azebayán y Armenia, numerosas víctimas / 

Comunicado de la Unión Cultural Armenia de la Argentina 


3 de abril 2016.- El sábado a la madrugada, la sistemática violación del cese de fuego -acordado en 1994- por parte de Azerbaiyán se transformó en un ataque masivo sobre posiciones defensivas armenias y sobre poblados fronterizos, lo que obligó a las fuerzas armadas de Karabaj a responder la agresión e impedir los intentos azerbaiyanos de invasión.
Con el trágico saldo de cientos de muertos y heridos -armenios y azerbaiyanos, entre ellos, varias decenas de indefensos ciudadanos que pueblan las aldeas fronterizas- y la destrucción masiva de poblados, el gobierno azerbaiyano parece haber cumplido con su objetivo primario, que es mantener la tensión e impedir la solución pacífica del conflicto sobre la base del respeto al derecho de autodeterminación del pueblo de Karabaj.
Las negociaciones que se llevan adelante desde hace casi dos décadas en el marco del Grupo Minsk de la Organización para la Seguridad y Cooperación Europea, si bien han garantizado que el pueblo de Nagorno Karabaj logre desarrollarse y desarrollar su sociedad gobernada por legítimas autoridades elegidas por ellos mismos, no han logrado llegar a la solución definitiva, ya que en Occidente predominan las conductas hipócritas y ambiguas en cuanto al respeto a los derechos humanos, las libertades y la autodeterminación de los pueblos.
Los mismos Estados que se apuraron en reconocer la independencia de cada una de las repúblicas que conformaban la Unión Soviética, Yugoslavia y Checoslovaquia, siguen dándole la espalda a un pueblo -el de Nagorno Karabaj- que de acuerdo a la Constitución de la URSS resolvió separarse de Azerbaiyán.
La mano de Turquía y sus aliados occidentales parece no estar alejada de estos acontecimientos, ya que están abriendo un nuevo frente de conflicto armado en una región de la ex URSS -como ya lo hicieron en Ucrania-, lo que significa acercar violencia, desestabilización y actos terroristas a Rusia, considerada su principal enemiga por Estados Unidos, la Unión Europea y Turquía, países éstos que ejercen una influencia casi decisiva sobre las autoridades de Azerbaiyán.
Desde la Unión Cultural Armenia hacemos un llamado a los gobiernos involucrados en el conflicto -Karabaj y Azerbaiyán- a establecer un rápido alto el fuego, que ponga fin a la pérdida de vidas humanas y a la destrucción de poblados.
Exigimos a los países mediadores -Rusia, Estados Unidos y Francia (por la Unión Europea)- incorporar de manera inmediata a los representantes de Karabaj (sus legítimas autoridades) a la mesa de negociaciones, no transformar Karabaj en una prenda de sus disputas interimperialistas y hegemónicas, y avanzar de manera decidida y decisiva hacia la solución definitiva del conflicto, respetando el derecho del pueblo a su libre autodeterminación.
Unión Cultural Armenia de Argentina

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Intensos combates reavivan el conflicto en Nagorno Karabaj

Putin llama a Armenia y Azerbaiyan a que den fin a la batalla por el control del enclave que enfrenta a ambos países desde 1994
Soldados armenios en Nagorno, en una foto de archivo.
Soldados armenios en Nagorno, en una foto de archivo. KAREN MINASYAN AFP
Sangrientos enfrentamientos bélicos entre azerbaiyanos y armenios en la noche del viernes al sábado han causado decenas de víctimas y recrudecido el conflicto del Alto Karabaj, uno de los territorios problemáticos legados hace un cuarto de siglo por la Unión Soviética en el Sur del Cáucaso.
Los relatos de las partes enfrentadas divergen sobre la responsabilidad por el reinicio de las hostilidades, el coste y el resultado. Aunque la realidad es difícil de determinar aún, la violencia ha estallado sobre el telón de fondo del deterioro de las relaciones entre Moscú y Ankara, dos potencias regionales con influencia sobre Yereván y Bakú, respectivamente. Esta razón hace que el momento sea tal vez el más delicado en la historia del litigio desde 1994, cuando sus protagonistas llegaron a un acuerdo de alto el fuego y encauzaron su resolución en un marco de diálogo (el llamado grupo de Minsk, bajo la égida de la OSCE,codirigido por Rusia, Francia y EEUU).
A lo largo de los años, aquel acuerdo ha sufrido transgresiones varias, de una u otra parte, pero nunca la situación había sido tan problemática desde el punto de vista de la acción conjunta de las potencias regionales con influencia en la zona.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha exhortado a las partes a cesar las hostilidades y el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, mantuvo conversaciones telefónicas de emergencia con sus colegas de Armenia y Azerbaiyán,Seyrán Ohanián y Zakir Hasánov, según la agencia Interfax. La OSCE por su parte expresó su “grave preocupación” por lo sucedido y los copresidentes del grupo de Minsk se manifestaron conjuntamente condenando el uso de la fuerza e instando al retorno a la negociación pacífica.
El presidente de Turquía Recep Tayip Erdogán en conversación telefónica con Iljam Alíev, el presidente de Azerbaiyán, expresó sus condolencias por la muerte de los soldados azerbaiyanos y también manifestó su apoyo y solidaridad con Azerbaiyán, según el servicio de prensa del presidente azerbaiyano, citado por Interfax. “El presidente de Turquía expresó apoyo y solidaridad por los acontecimientos en la línea de contacto de las tropas entre Armenia y Azerbaiyán”, según escribe Interfax citando el servicio de prensa del presidente de Azerbaiyán.
Clientes del armamento ruso
Rusia es aliado de Armenia y mantiene una base militar en aquel país. Tanto Armenia como Azerbaiyán son clientes del armamento ruso.
En época de la URSS y desde 1923, el Alto Karabaj era una provincia autónoma de Azerbaiyán, poblada mayoritariamente por armenios. En febrero de 1988, los armenios de aquella provincia autónoma aprovecharon la apertura creada por la “perestroika” de Mijaíl Gorbachov y aprobaron una resolución en la que pedían separarse de Azerbaiyán para unirse a Armenia. Moscú no supo dar una salida política al problema y sobre el terreno siguió una violenta reacción en cadena con episodios de limpieza étnica y reasentamiento poblacional entre Azerbaiyán y Armenia. Los azerbaiyanos del Alto Karabaj se vieron obligados a abandonar el territorio y la misma suerte corrieron los armenios residentes en Bakú o en la saqueada ciudad de Sungait. La guerra produjo decenas de miles de muertos y centenares de miles de desplazados y en 1994 los armenios se hicieron con la victoria, tras la cual controlan militarmente un territorio de Azerbaiyán muy superior al de la antigua provincia autónoma soviética del Alto Karabaj. La región se considera independiente, pero es mantenida por Armenia a la que está unida por un corredor.
Yereván y Bakú se acusan mutuamente del reinicio de las hostilidades. Según el ministerio de Defensa de Azerbaiyán, las tropas de este país lograron romper la línea de defensa del Alto Karabaj y tomar algunas alturas estratégicas. Armenia negó esta información y sus portavoces afirmaron haber rechazado a los azerbaijanos a sus posiciones iniciales.
El niño de 12 años Gevorg Grigoryan, herido por un misil, en el hospital de Stepanakert, en Nagorno Karabaj.
El niño de 12 años Gevorg Grigoryan, herido por un misil, en el hospital de Stepanakert, en Nagorno Karabaj. Areg Balayan AP
Azerbaiyán ha afirmado haber destruido seis tanques armenios y también 15 baterías y equipo de artillería, así como haber causado 100 bajas al adversario. En Azerbaiyán han reconocido la muerte de 12 de sus soldados y la pérdida de un helicóptero Mi-24 y de un tanque. Los armenios, a su vez, han reconocido la muerte de 18 soldados. Según Interfax, en la ciudad de Stepanakert, la capital del Alto Karbaj, está en marcha el alistamiento de voluntarios, veteranos del conflicto y dispuestos a volver al frente.
El recrudecimiento de las hostilidades ocurrió cuando el presidente de Azerbaiyán, Iljam Alíev, y el de Armenia, Serzhé Sargsián, se encontraban en EE UU, asistiendo ambos a la cumbre de seguridad nuclear en aquel país. En EE UU Alíev dijo que Bakú continuará sus esfuerzos para regular el conflicto, pero que la resolución debe basarse en “la integridad territorial de Azerbaiyán”, según informa Ria Novosti. “Por desgracia, Armenia plantea constantemente condiciones para liberar los territorios ocupados”, afirmó Alíev, quien recordó que existen cuatro resoluciones incumplidas del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el conflicto del Alto Karabaj. “A pesar de eso la ocupación de nuestro territorio dura desde hace más de 20 años”, dijo el presidente azerbaiyano, según Ria Nóvosti.

Armenia, dispuesta a ayudar militarmente a las milicias de Nagorno Karabaj

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03/04/2016
Armenia no descarta prestar ayuda militar directa a la autoproclamada república de Nagorno Karabaj, ha dicho el viceministro de Defensa armenio, David Tonoyán, que ha denunciado la “agresión militar a gran escala por parte de Azerbaiyán”. Por su parte Azerbiayán culpa a la parte armenia de la muerte de dos civiles en Karabaj.
Según informa la agencia rusa Sputnik citando a uno de sus corresponsales en la zona, en las inmediaciones de la ciudad karabají de Mardakert, a unos dos kilómetros y medio de la línea del frente, continúa el intercambio de disparos de artillería a pesar del alto el fuego unilateral declarado por Azerbiayán.
Por su parte, Nagorno Karabaj está dispuesto a debatir propuestas del alto el fuego en la zona del conflicto, según informó el Ministerio de Defensa de esta autoproclamada república.
fuente: Agencias


Libia; cinco años de agresión, 

destrucción y justificación. Parte I

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Por Pablo Jofré Leal / Resumen Latinoamericano/ 02 de abril 2016.-  Un lustro ha transcurrido, desde el inicio del despertar islámico, proceso político de levantamiento de algunas sociedades árabes que Occidente denomina, con su terminología de impacto mediático, como Primavera Árabe.

El Occidente trataba de asimilarla así a las revoluciones de colores o de Flores impulsadas en países del espacio postsoviético, principalmente. Revoluciones – de las Rosas en Georgia, Tulipanes en Kirguistán, Naranja en Ucrania o Blanca en Bielorrusia – basadas en módulos de intervención inicial no violento, con un marcado discurso pro-occidental, para transformarse posteriormente en mecanismos de injerencia extranjera indirecta – con armas sicológicas, sociales, económicas y políticas – a través de la cual determinadas potencias – Washington y sus aliados europeos– buscan cambiar líderes políticos específicos, considerados poco amistosos, por otros más sumisos a sus dictados. Ello, basado ideológicamente en los postulados del politólogo Gene Sharp, bajo el marco del denominado Golpe Suave, cuya experimentación la viven hoy en día los gobiernos de Brasil y Venezuela en Latinoamérica.

En otras zonas del mundo este Golpe Suave no se materializó en los pasos reseñados por Sharp. De los alzamientos iniciales de la población se transitó a la agresión exterior y la intervención directa y brutal. Cinco años de levantamientos populares en el Magreb y Oriente Medio, que ha tenido actores relevantes: Washington y sus aliados europeos, junto a la triada conformada por Ankara-Riad y Tel Aviv; que han intervenido abiertamente en esos procesos políticos, direccionándolos en función de sus intereses geoestratégicos regionales y que ha tenido como efecto la pretensión de hegemonización occidental, que ha dejado un reguero de muerte y destrucción. Libia es uno de los ejemplos que más ilustran la hipocresía respecto a las motivaciones pata intervenir y luego destruir un Estado considerado, por los propios organismos internacionales como el país con los mejores indicadores de desarrollo humano de África.

Las consecuencias catastróficas, para millones de habitantes de esas sociedades, han sido reconocidas por los mismos políticos y líderes de los gobiernos que propiciaron intervenciones en ciertos países, derribo de presidentes en otros, insurrecciones y el comienzo de guerras donde los intereses económicos y políticos tienen sumido a Libia, Siria y Yemen, por mencionar tres de los más recientes ejemplos, en guerras que buscan desintegrar esos Estados, generando focos de inestabilidad y el desarrollo de bandas  terroristas. Grupos armados, esencialmente de raíz takfirí, cuyos orígenes los encontramos en las decisiones de los organismos de inteligencia como la CIA estadounidense, el Mossad israelí, el MI6 inglés, la al Mukhabarat al A´amah de Arabia Saudita, la Milli Istihbarat Teskilati de Turquía, que han utilizado a estos movimientos armados para el logro de su objetivos estratégicos.

Pretextos Inexcusables

Barack Obama, Hillary Clinton, David Cameron, François Hollande, Ban Ki-moon, reconocen hoy que los planes originales respecto a Libia han sufrido tales mutaciones, que se teme por un aumento del accionar del terrorismo y la Balcanización total de la nación norafricana. Opinión claramente hipócrita, pues  desde el inicio, en los planes del Pentágono, de Bruselas y la poco Santa Alianza entre la Monarquía Saudí y la democracia representativa  turca, con la complicidad de la organización de las Naciones Unidas – ONU –  se ha planeado fragmentar, dividir y destruir principalmente a las sociedades árabes que conforman el Magreb y Oriente Medio, de tal forma que sirvan de antesala a botines mayores como es la destrucción de la República Islámica de Irán e impedir la expansión de la Federación Rusa a zonas consideradas estratégicas en su frontera occidental.
Túnez, Libia, Egipto, Yemen, Bahréin, Palestina, Siria e Irak han sido el escenario  donde la sangre, las víctimas mortales y la ruina son la constante en estos cinco años – haciendo especial mención a los acontecimientos de noviembre del año 2010 en Gdeim Izik, en las inmediaciones de El Aaium en el Sahara Occidental ocupado ilegalmente por Marruecos y que se considera, por algunos analistas como Noam Chomsky, como el verdadero inicio del despertar islámico. Un pueblo como el Saharaui traicionado por su antigua metrópolis, España, olvidado en el desierto argelino donde radican su campamentos de refugiados y sometidos a una brutal represión en su  tierra, tras el muro construido por Marruecos en los territorios ocupados. Cuando el caso refiere a Irak nos encontramos allí con la representación de un continuum de agresiones, que se remontan al año 2003 al ser invadido por una Coalición de países liderados por Estados Unidos, bajo el falso argumento de tener armas de destrucción masiva.

Sea en tierras saharauis, en el Magreb, en el Levante Mediterráneo o en Irak las cifras son tan elocuentes como vergonzosa para nuestras sociedades que hace oídos sordos al clamor de terminar con las guerras de agresión contra esas sociedades. Desde inicios del año 2011 hasta hoy, los organismos internacionales constatan, por lo bajo, 500 mil muertes, dos millones de heridos, 12 millones de desplazados internos y 10 millones de refugiados, gran parte de ellos concentrados en países como Turquía, El Líbano, Egipto y Jordania. Con parte de esos de esos expatriados, tratando de ingresar a Europa ya sea desde las costas libias o cruzando a Grecia desde suelo turco bajo la amenaza de ser devueltos, tras la firma del convenio migratorio entre la Unión Europea y Turquía.

Con ese acuerdo, la Unión Europea ha comprado la posibilidad de detener la irrupción de miles de hombres y mujeres, que tratan de llegar a la fortaleza Europea, dejando en manos del gobierno turco el trabajo sucio de contención. Seis mil millones de Euros ha sido el primer pago de Bruselas al gobierno de Erdogan, Este, gustoso está cumpliendo el papel de gendarme de los seres humanos que desean escapar de la guerra en la región. Un acuerdo que representa un desprecio al derecho internacional respecto a los derechos de los refugiados, cuyo objetivo no es proteger a la población siria que huye de la guerra, sino que contener flujos migratorios hacia Europa, violando con ello el estatuto internacional sobre refugiados. Para la Organización Amnistía Internacional  – AI –  “lo firmado por Europa con Turquía es un golpe histórico contra los derechos humanos… Las promesas de respeto al Derecho Europeo y al Derecho Internacional han quedado en un edulcorante para la pastilla de cianuro que la protección a los refugiados en Europa se ha tenido que tragar” señaló el Director de AI para Europa y Asia Central, John Dalhuisen.

El Nuevo Reparto de Africa

Libia en la zona magrebí y Siria en Oriente Medio, son el ejemplo patente de esa conducta intervencionista. Esta directriz política se concreta bajo los más disímiles argumentos, entre esos llevar la democracia representativa a esos países, terminar con períodos de gobiernos definidos por occidente como dictatoriales. En el caso libio se expresaba esta idea, repetida tozudamente por los medios de comunicación, a pesar que el ex Líder Libio Muamar Gadafi fue considerado los últimos años de su vida un aliado cercano de los gobiernos de Italia, Inglaterra y Francia, presididos en ese entonces por Silvio Berlusconi, David Cameron y Nicolás Sarkozy respectivamente. Sin olvidar la estrecha amistad con Tony Blair o el español José María Aznar quien consideraba al ex Coronel libio como “un amigo extravagante”. Políticos europeos que veían con buenos ojos comerciar con la Libia que proporcionaba petróleo y protección frente a los afanes de miles de inmigrantes que deseaban cruzar el Mar Mediterráneo.




Se suma a lo señalado, como excusas para la intervención en Libia, el supuesto y publicitado apoyo a demandas políticas, sociales y económicas, como también a aquellos grupos alzados en armas con el respectivo suministro de armamento y financiamiento, sobre todo por parte de la Casa al Saud, las Monarquías feudales ribereñas del Golfo Pérsico, Turquía y la entidad sionista, que han jugado sus cartas en función de sus propios intereses regionales. Esto, con el norte definido de derrocar el gobierno de Damasco, y l meta mencionada de arremeter contra la revolución Iraní y en apoyo de la estrategia global de Estados Unidos y la OTAN de impedir la expansión de la Federación Rusa en su ámbito geoestratégico occidental.

A medida que transcurren los años, queda claro que ninguno de los objetivos planteados para el país norafricano se cumplió y con mayor certeza, nunca se trabajó en aras de lograr  concretar la idea vendida al mundo, que la intervención en Libia era por razones humanitarias. Destinada a librar de gobiernos totalitarios a poblaciones que aspiraban a un cambio de régimen. Repetido en manifestaciones corales por los gobiernos de Estados Unidos, la Unión Europea y avalados por la ONU y la Liga árabe. Esta última ha cumplido  lo largo de la historia labores de más de coordinación económica que de influencia política pero, en este tipo de situaciones suele servir de tapadera para planes de intervención. Libia es un mentís a la idea que el colonialismo en la mente de políticos occidentales ha pasado.

En el análisis del politólogo italiano Manlio Dinucci ese pensamiento colonialista ha abierto el apetito de la casta política italiana, casi sin excepción que aprovechando la destrucción del Estado Libio atacado desde afuera por la OTAN y desde dentro con grupos terroristas y fuerzas especiales “ha abierto la puerta a la reconquista y la partición de Libia, donde ahora vuelve a desembarcar una Italia que pisoteando su propia constitución reactiva su pasado colonial”En el nuevo reparto de África el Pentágono le ha asignado a la Italia de Mateo Renzi el papel de guía mientras se consolida el denominado Gobierno de Unión Nacional dirigido por Sayez Farraj, que permita intervenir “con todas las de la ley en suelo libio sin que parezca una invasión. Simple teatralización exigida por la UE para actuar como agentes colonizadores”.

Patrick Haimzadeh, analista de OrientXXI, ante la proximidad de una nueva intervención en Libia, sugiere que esta fortalecería a Daesh Sugerida desde hace dos años por los dirigentes franceses, británicos e italianos, por sus Estados Mayores y por los discípulos de la ideología neoconservadora estadounidense de la época de George W. Bush, la perspectiva de una segunda intervención militar en Libia vuelve al orden del día. El objetivo declarado sería la erradicación de Daesh en Libia, cuya capacidad de implantación sin embargo es limitada, creando más problemas que una solución e incapaces de resolverlos. 

Esta vez el objetivo declarado ya no sería «la protección de la población civil», sino la erradicación de Daesh de Libia en el marco de la «guerra contra el terrorismo» relanzada tras los atentados de París del 13 de noviembre de 2015” Haiunzadeh señala que el escenario ideal de la intervención en el que trabajan los Estados Mayores británico, francés, italiano y estadounidense sería el de una petición de ayuda del Gobierno de concertación nacional, prevista en el acuerdo firmado el 17 de diciembre en Skhirat bajo presión de las potencias occidentales y las Naciones Unidas.

Para Haiumzadeh, si esa posibilidad no pudiera llevarse a cabo en el primer semestre del año 2016 occidente aplicaría el ya clásico Plan B: intervenir sin apoyo de gobierno local legítimo. A estas alturas ciertas confesiones respecto a los “errores cometidos en Libia” o que la “situación no es óptima” parecen una perogrullada,  pero no por ello se les debe dejar pasar como si esas palabras no reflejaran la profunda doble moral de políticos que hablan de paz, democracia y derechos humanos y en verdad son activos belicistas, irredentos totalitarios y violadores de esos derechos humanos. Así ha sido con George W. Bush, así se constata con Barack Hussein Obama y se descubre que la aspirante presidencial demócrata Hillary Clinton camina bajo la misma cornisa.
En declaraciones efectuadas a la cadena estadounidense CBS la Sra. Clinton defendió la agresión y  bombardeo de Libia sosteniendo que “Sin nuestra participación en los bombardeos que condujeron a la caída de Gadafi o la ausencia de acción por parte de la OTAN o de miembros de la Liga árabe, probablemente habría convertido a Libia en algo como Siria lo que habría sido una situación aún más peligrosa”. Particular visión de la realidad de la aspirante presidencial demócrata, pues coincidentemente, tanto en Libia como en Siria el plan es destruir estos Estados. Es la hipocresía de gobiernos que se creen llamados a establecer su visión de mundo al costo de la muerte de millones de seres humanos, la destrucción de sus sociedades y la desintegración de sus Estados.

Hillary Clinton, los correos dados a conocer por medios de comunicación estadounidenses donde se muestra su papel político e influencia sobre las decisiones en política exterior de Washington. Esto, en los inicios del despertar islámico – cuando su labor como Secretaria de Estado se encontraba en su cenit –  y sobre todo un artículo publicado en dos partes en el New York Times los días 27 y 28 de febrero del 2016, permiten formarse una idea muy clara del peligro que representa para el mundo la posibilidad de tener a esta mujer dirigiendo los destinos de Estados Unidos. Si Donald Trump representa la imagen viva del payaso político republicano con posibilidades de ocupar la Casa Blanca y la posibilidad latente de seguir con una política exterior agresiva, Hillary Clinton representa la amenaza evidente, palpable, cuantificable y crónica del establishment político-militar estadounidense

Articulo del Autor Cedido por Hispantv


Las peligrosas sutilezas de los terroristas del Frente al Nusra    
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Por Pedro García Hernández/ Resumen Latinoamericano /PL / 2 de Abril 2016 .- Damasco,  El grupo terrorista Frente al Nusra es uno de los menos publicitado en los medios occidentales y nunca se acredita atentados fuera de Siria, entre otras sutilezas que le permiten aparecer como parte de la oposición “moderada” radicada en Riad, Arabia Saudita.
Los integrantes de la organización y que aparentemente se originó como una rama de Al Qaeda -hecho nunca demostrado con evidencias creíbles- es en la actualidad el más influyentes entre otros seis grupos y fuertemente aliado con el llamado Ejército de la Conquista.
Diversos estimados señalan que lo componen cerca de 20 mil hombres distribuidos en pequeños destacamentos en las regiones sirias del sur, fronterizas con Israel y El Líbano y en el norte, junto a la línea de demarcación con Turquía.
A diferencia del Estado Islámico, emplean habitualmente el software Skype que permite comunicarse a través de video-llamadas, mensajes instantáneos y compartir archivos con otras personas que poseen este programa en cualquier parte del mundo.
El decursar de la guerra impuesta a Siria desde hace cinco años, permite demostrar que miembros de Al Nusra fueron los autores de más de 600 atentados en todo el país, particularmente entre el 2011 y 2012.
En esa etapa, plenamente comprobado por las autoridades sirias, más del 90 por ciento de esas acciones fueron en Damasco e incluso, francotiradores entrenados del Frente actuaron contra la Policía y civiles cuando se llegó a combatir en los suburbios de la capital.
A diferencias de otros, sin dejar la crueldad extrema como en Homs, cuando ejecutaron en uno de sus barrios a nueve mujeres, restringen los videos y fotos y como precepto emplean una de sus mayores sutilezas: no atacar a Occidente.
Se asegura que de los más de 30 mil extranjeros incorporados a los grupos terroristas, más del 50 por ciento se los reparten el Estado Islámico y Al Nusra y aquí las sutilezas parecen abandonar el camino de la especulación y se hacen realidad.
Así lo demuestran testimonio recogidos en la ciudad de Homs, liberada en dos terceras partes de la presencia de los armados y que mencionan la presencia de numerosos mercenarios entre los integrantes de Al Nusra.
Entre sus principios de acción están las de crear un Estado Islámico en territorio sirio sobre la base de las tendencias del extremismo suní y wahabita, este último promovido por Arabia Saudita.
Sus tácticas están basadas, como en pocos casos similares a la de otros grupos terroristas, en el empleo “dirigido”de coches bombas, ataques suicidas, destrucción de puestos de control, acciones incendiarias y ejecuciones de profesionales de los medios de comunicación y figuras políticas y militares.
El líder de Al Nusra es un hombre que se hace llamar Abu Mohamad Al-Golani (o Julani), lo que implica que es de los Altos del Golán pero ninguna fuente lo ha definido con certeza.
La estructura del grupo varía en Siria, con célula clandestinas en las zonas urbanas, y formaciones semi-convencionales, en regiones rurales, con una elevada movilidad y sobre la base de datos de inteligencia facilitados por quienes les respaldan tanto dentro como fuera del país.
De acuerdo con las más diversas fuentes, tienen un importante flujo de combatientes extranjeros entrenados para la guerra asimétrica y unidades pequeñas que les permiten reducir acciones militares de envergadura y de mayor complejidad táctica.
A fines de 2015, el diario israelí Haaretz publicó que como corroboran los propios sitios web del grupo, los elementos de Al-Nusra en los altos de Golán “suministran información de inteligencia a Israel y también reciben ayuda de este último en forma de armas y entrenamiento militar.”
Haaretz aseveró también que el régimen israelí transfiere a los terroristas heridos a hospitales en los territorios ocupados y tras ofrecerles tratamientos médicos, les envía de nuevo a combatir contra el Ejército sirio.
Con un lenguaje aparentemente menos agresivo y un bajo perfil para la captación de miembros, el Frente Al Nusra prefiere a veces el anonimato en las redes, apenas imprime textos propagandísticos y sobre todo, actúa dentro de Siria y soslaya cualquier acción contra el mundo occidental.
Tales sutilezas lo hacen mucho más peligroso y lo convierten en tal vez, en el peor enemigo, no solamente en el interior de Siria sino también en toda la región del Levante, sobre todo por la demagogia ideológica que proyectan.
Fuente:ResumenLatinoamericano

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